Sermones — Lion of Judah

De la visión a la acción - Cómo convertir tus sueños en realidad

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Les invito a ir a Proverbios. Quiero usar esto simplemente como un punto de enfocar nuestra mente en el tema que tenemos por delante. Proverbios capítulo 13 versículo 4, dos, tres versículos que bueno sí vamos a usar ese primero Proverbios 13:4 y quiero hablar acerca de cómo convertir tus sueños en realidad, el título completo de esta meditación es: "De la visión a la acción" y cómo convertir tus sueños en realidad.

Les dije la última vez que prediqué que quería así iniciar una serie de sermones que yo llamo "sermones horizontales" queriendo decir que quizás el tema no es tan sublime y exaltado y espiritualoide pero es un tema práctico a ras del suelo donde quiero proveerles a ustedes unas herramientas concretas para una vida de éxito, una vida productiva, una vida extraordinaria y entonces les animo a enfocar su mente en eso especificamente.

Proverbios 13:4 dice: "El alma del perezoso desea y nada alcanza mas el alma de los diligentes será prosperada." Lo que me impactó de ese versículo es precisamente que enfoca lo que yo quiero decir de que una cosa es lo que deseamos, anhelamos, visionamos continuamente, queremos hacer esto, soñamos con aquéllo, tenemos tal proyecto, queremos ir a tal sitio, queremos lograr tales cosas en algún momento de nuestra vida pero muchas veces no alcanzamos eso y no es que los esté llamando perezosos por si acaso.

Pero somos perezosos en el sentido de que no ejercemos las destrezas y las disciplinas y las prácticas correctas ya sea mentales, ya sea físicas para llevar a cabo y ejecutar nuestros sueños sino que simplemente nos perdemos en soñar mucho, desear mucho pero no logramos alcanzar mucho y tenemos tantos recursos a nuestra disposición como hijos de Dios eso es lo triste.

Entonces dice que: "El alma de los diligentes será prosperada" y por diligentes yo entiendo la persona que vive su vida conforme a un propósito, conforme a una visión, que tiene una meta, que tiene una misión que cumplir en la vida y que sabe lo que quiere y sabe a dónde quiere llegar y sabe cómo conseguirlo y está comprometida con su visión y vive su vida a la luz de eso que quiere conseguir en su vida, yo llamaría eso una persona diligente a diferencia del perezoso que simplemente sueña, el soñador.

Hay una diferencia de paso entre un soñador y un visionario. Un soñador es una persona que vive siempre con la cabeza en las nubes, el visionario sí tiene la cabeza en las nubes pero los pies firmemente plantado en la tierra y concibe grandes visiones pero se lanza a realizarlas. Hay otros proverbios que podríamos quizás, Proverbios capítulo 6 versículos 6 al 8 dice también: "Ve a la hormiga oh perezoso" es decir observa a la hormiga oh perezosos, perdonen no les estoy llamando perezosos mis hermanos por favor, "ve a la hormiga oh perezoso, mira sus caminos y se sabio" la hormiga es uno de mis personajes favoritos si ustedes no han descubierto eso ya.

No es el elefante, no es el gran corcel con su crin al viento, no es el águila necesariamente volando sobre las alturas sino la hormiguita, sencilla. ¿Saben ustedes que la hormiga carga yo no sé como cincuenta o cien veces su peso? el equivalente de un hombre hacer eso, una mujer sería por ejemplo una persona de 150 libras cargar no sé, 7000 libras o algo por el estilo pero esas hormiguitas con sus grandes terrones allí encima caminando en formación hacia un lugar; la hormiga es un insecto admirable y la Biblia señala varias veces a la hormiga como digna de imitación.

Entonces dice: "Mira a la hormiga oh perezoso, mira sus caminos y aprende, se sabio la cual no teniendo capitán ni gobernador ni señor" ¿sabe que una de las cosas más bellas de la persona es cuando es auto motivada? yo admiro a la gente que no hay que estarle diciendo muchas cosas por eso yo admiro a mi hermana Delmy entre muchos hermanos y líderes de esta Congregación que yo admiro tanto, ella toma una cosa y a veces yo no puedo; yo tengo que andar detrás de ella corriendo muchas veces pero ejecuta, es una de las cosas que yo admiro de la gente es cuando es motivada y dice: quiero hacer esto y entonces se pegan a lo que conciben y no dejan hasta que no lo logran y eso es una virtud muy bella, muy admirable de la persona que es motivada. No necesita que la estén azotando por detrás.

Yo le animo en el Nombre del Señor: tome iniciativa sobre su vida ¿no? en su trabajo no espere a que el jefe esté allí detrás de su espalda para comenzar a hacer algo, no. Dé el ejemplo y haga su trabajo y motívese a hacer su trabajo y no espere a que el Pastor le esté diciendo: haga esto, haga lo otro, no, en el Nombre del Señor en una forma apropiada emprenda usted.

Estos hermanos por ejemplo aquí han emprendido un proyecto, una visión y mírelos aquí me imagino que irán a otra Iglesia en algún momento también a dar los anuncios y esa es la gente que bendice una Congregación conciben una visión a diferencia de quizás la persona que viene con una visión y le dice al Pastor: mire Pastor aquí cójala y ejecútela usted, no, hay que tomar iniciativa ¿no?

Entonces dice: "Mira sus caminos, se sabio, la cual no teniendo capitán ni señor prepara en el verano su comida" planifica ¿no? la planificación es uno de los grandes elementos de la vida exitosa "prepara en el verano su comida y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento." Hay otros versículos que le voy a remitir después, puede buscar en Proverbios 12:23, 24 y 27 si usted quiere eso no tenemos tiempo ahora hay muchas cosas por delante que tenemos que seguir.

Pero lo que quiero es que vea eso. Hay una diferencia entre una vida dinámica, emprendedora, diligente, determinada, que planifica, específica, que tiene una visión, que concibe ideas y se lanza diligentemente a realizarlas a diferencia de la persona que vive la vida bajo la merced de las circunstancias siempre improvisando. La mayoría, la inmensa mayoría de los seres humanos hermanos nace y muere a la merced de las circunstancias víctimas de su contexto, víctimas de su trasfondo familiar, la sociedad en que vivió, el tiempo, la historia en que le tocó vivir, lo que la gente hizo por él o por ella y no hizo y son simplemente un reflejo de un cúmulo de experiencias que los han ido formando como la lluvia y el viento van formando una montaña, un pedazo de roca pero no toman control de su destino.

Y deciden: no, yo en el Nombre del Señor y con el Poder del Espíritu Santo yo voy a ordenar mi vida y voy a tomar control de mi existencia ¿amén? voy a poseer la Tierra como le dice el Señor a Josué "Yo te he entregado toda la Tierra que pise la planta de tus pies" ¿cuántos pueden creer eso? lo confesamos, lo cantamos pero no hemos tomado control de nuestra vida y no decimos: en el Nombre del Señor yo voy a someter mi vida. No voy a dejar que lo que mis padres hicieron o no hicieron por mí, lo que la sociedad hizo o no hizo por mí, lo que el gobierno federal me dió o no me dió, los estudios que tuve o no tuve.

La persona llena del Espíritu Santo y que está usando los recursos que tiene como hijo de Dios toma control de su vida y vive la vida como decíamos el domingo pasado o antepasado conforme a una visión, conforme a un propósito y llega a donde tiene que llegar y yo quiero animarles en el Nombre del Señor en esta serie de mensajes a vivir su vida de esa manera en una forma constructiva, positiva.

Yo decía el domingo antepasado que la persona próspera no es necesariamente la persona rica sino la persona que se ve a sí misma con un proyecto en contínuo estado de formación y proceso siempre adquiriendo nuevas destrezas, siempre conociendo nuevas cosas, siempre con golpes de cincel como un escultor puliendo una bella escultura cada día quitando un poquito, limando algo, alguna aspereza, algún imperfecto de la personalidad eso es lo que yo creo que, esa visión que hemos leído en los versículos nos anima a ser gente diligente en el sentido más amplio de la palabra a diferencia de la persona perezosa que vive a la merced de las circunstancias y esa es la gente que en realidad llevan a cabo algo en la vida.

Y esa idea de cómo traducir nuestros sueños en una realidad y cómo ir de lo conceptual a lo actual es lo que yo quiero tocar aunque sea mínimamente y tener que continuar el domingo que viene pero digo aquí que se requiere más que simplemente fe y sentimientos nobles para obtener el éxito. Y digo también que hay que bajar de lo sublime y lo abstracto a lo real y lo cotidiano.

¿Sabe usted? que la mayoría de los cristianos vivimos poseídos de lo que yo llamaría una "mentalidad mágica" y yo creo que el Pentecostalismo en el cual yo creo poderosamente, me suscribo a las verdades de la visión pentecostal contribuye a crear gente que cree que simplemente declarando las cosas y alabando y levantando mucho polvo van a cambiar sus vidas y eso es bueno y necesario como vimos aquí, declarar proféticamente, hablar la Verdad de Dios eso es muy importante y llenarse del Espíritu Santo pero una vez que tenemos al Espíritu Santo dentro de nosotros yo veo al Espíritu Santo como una energía que entonces yo tengo que usar para efectuar las cosas que yo quiero llevar.

Yo creo que dentro de mí yo tengo un gran motor de un tanque de guerra y entonces yo tengo que usar eso porque si no ¿de qué me sirve tenerlo? si lo que voy es a ir a un viajecito alrededor del parque. La mayoría de los cristianos son así lo que hacen es que van de la casa a la bodega y de la bodega a la casa todo el tiempo y no lo usan para conquistar grandes cosas, tenemos un gran arsenal de recursos que Dios pone en nuestras vidas y entonces nos pasamos la vida simplemente declarando, levantando mucho polvo y profetizando pero eso requiere otras cosas adicionales, requiere que pongamos en efecto ese poder que Dios nos ha dado. Yo me veo a mí mismo mas bien como que Dios me ha dado poder y entonces Él dice: ahora hijo ¡lánzate a la batalla y Yo estaré contigo donde quiera que tú vayas!

Fíjese que cuando Dios le dice a Josué: "Yo te entregado toda la tierra que pise la planta de tus pies" Josué no dice: oh gracias Señor qué bien entonces déjame tomar posesión de la tierra ¿dónde está el título? dice: No ahora mira que te mando que te esfuerces y seas valiente. La Biblia está llena de estas paradojas ¿no? Dios te dice: esto es tuyo pero te dice: ahora pelea por él.

Yo he aprendido eso, yo le digo al Señor a veces: Señor ¿por qué Tú no haces las cosas un poquito más fáciles aunque sea? why don't you work with me a little bit oh Lord? help me a little bit, throw me a bone every once in a while (risas). Pero yo he descubierto que Dios se glorifica en no dárnoslo todo porque entonces lo que crea es parásitos y Dios quiere animales de guerra, Dios quiere gente que conquiste; no es que les esté diciendo animales a ustedes tampoco hermanos estoy insultando, primero perezosos y ahora animales (risas)

Pero no, Dios quiere gente poderosa y por eso como un padre sabio no lo hace todo por nosotros sino que nos dice: Yo te doy el poder, nos da una nalgada: entonces ahora lánzate a la conquista y Yo me gozaré viéndote usar el poder con el cual yo te he dotado. Así que los digo hermanos pentecostales amados que no se conformen con declaraciones místicas de poder, ahí usted tiene entonces que lanzarse a conquistar su carácter, su personalidad, sus heridas del pasado, sus deformaciones personales, su matrimonio, sus finanzas, sus hábitos de gasto y de ahorro.

Es decir hay que ponerle esqueleto al cuerpo de la Palabra de Dios, hay que poner estructura dentro de la Palabra del Señor y eso requiere más que simplemente oraciones. Por ejemplo: digo ayer estuvimos en esa reunión hermosísima y necesaria y útil reunión de unidad del pueblo de Dios, miles de personas allí en la plaza de la Alcaldía de Boston adorando al Señor, declarando el señorío de Cristo en unidad allí como un pueblo haciendo bellas declaraciones y cosas muy bellas; oraciones piadosas por el establecimiento de la Voluntad de Dios en la ciudad de Boston y en la nación.

Pero siempre yo echándole un poquito de agua a la fiesta ¿no? Mientras yo me gozaba en todo eso y participé en ello también pero yo decía: ¿sabes qué? si todo lo que hacemos es terminar esta gran reunión e irnos a la casa pensando que el diablo ya está derrotado estamos muy equivocados. Tenemos que trabajar arduamente, tenemos que volver a la vida cotidiana con esa unción que hemos recibido y ponernos golpe a golpe, cincelazo a cincelazo a hacer una realidad eso que hemos declarado proféticamente en el Poder y la unción del Espíritu Santo.

Se requieren las dos cosas, yo creo que se requiere software y hardware, se requieren las dos dimensiones de la vida y entonces se requiere más que fe y sentimientos nobles para usted vivir una vida exitosa no se quede simplemente con declaraciones piadosas. Usted tiene que bajar de lo sublime y lo abstracto a lo real y lo cotidiano y yo creo que esa es una de las grandes destrezas de una persona líder que sabe cómo navegar esas dos dimensiones.

Muchas veces entre los evangélicos hay una gran inconsistencia entre los que confesamos y lo que vivimos es decir, entre lo que decimos con nuestra boca y la realidad que habitamos. ¿Cuántos cristianos vamos a la Iglesia y declaramos prosperidad, bendición, abundancia, Dios es un Dios abundante que nos prospera, nos bendice? y regresamos entonces a nuestra vida limitada; pobre y de escasos recursos y así nos pasamos la vida. Es como una droga. Nos reunimos aquí y somos titanes y reinamos sobre la creación. Salimos afuera y el diablo nos está esperando allí con cuatro diablitos hasta que lleguemos a la casa.

Y ¿sabe que? que muchas veces los evangélicos que no hablan tanto de unción ni de poder ni de prosperidad ni de dinero a brotes a veces no creen ni en la luz eléctrica, van a la Iglesia pero usted ve que regresan a sus casas en Newton, en Brookline, sus mansiones, se van en sus carros Lexus y Mercedes yo digo: wow ¿qué es lo que pasa? van a unos templos preciosos, bellos y bien ordenados y todo y cuando van a levantar una ofrenda son cuarenta millones de dólares y pagan un templo en un día prácticamente y nosotros, la gente de la prosperidad y el poder tenemos que estar mendigando muchas veces.

¿Qué es lo que pasa, es que Dios no honra Su Palabra o es que hay una desconexión entre lo que Dios ha dicho y lo que nosotros entonces ejecutamos? Si usted quiere conocer mi mente un poquito y por qué yo a veces digo ciertas cosas y no digo otras y por qué usted va a encontrar el secreto en ese punto de mi vida y es que yo creo que necesitamos las dos cosas. Queremos crear una Iglesia y una comunidad y una cultura que entienda la importancia de vivir en lo inmediato, lo concreto, lo real, lo humilde pero necesario, lo poco atractivo pero crucial para llevar a cabo nuestras visiones y tenemos que ser un pueblo de gran unción y poder y espíritu profético pero también un pueblo que sepa en algún momento sacarse el manto del profeta y ponerse el apron, el delantal del artesano.

Wow qué bien me quedó eso apúntenlo en algún sitio no quiero que se me olvide para las 12, sinceramente. Tenemos que poner la Biblia por un momento a un lado y coger el martillo o la computadora hoy en día y la Biblia mantenerla bien cerquita también, de paso sería mejor si la tuviéramos en el corazón continuamente, eso también apúntemelo por favor está muy bueno.

Entonces tenemos que entender por qué esa desconexión. Dios quiere una Iglesia próspera, una Iglesia bendecida pero dice: hey la respuesta está, Mi Poder ustedes lo tienen pero ahora ¡láncese a ello! en Mi Nombre y con Mi unción lo van a lograr.

No puedo escapar a una y eso me viene a la mente ahora hay una historia en el Antiguo Testamento de una de las tribus que se acercó a Josué cuando estaban siendo distribuídas las tierras para la posesión de Canaán y esta tribu se acerca a Josué y le dice: óyeme necesitamos más tierra porque somos una tribu bien grande y no nos han dado suficiente tierra y Josué les dice: sí es cierto, ustedes son una tribu bien grande pero no les vamos a dar más tierra; tomen la tierra que se les dió y desbrócenla, corten los montes porque precisamente el poder que ustedes tienen y su número es para que aclaren la tierra que les ha sido dada. No simplemente pidan más tierra para desperdiciarla sino sáquenle provecho a la que ya tienen y tendrán suficiente.

¿Usted ve la idea? así es que el Señor nos dice muchas veces nosotros muchas veces venimos: Oh Señor dame unción para perder peso. Gigi Ávila ¿dónde está para que mágicamente me toque y se me caiga el vestido porque perdí 50 libras? Dios dice: no, ponte un zipper en la boca mas bien ¿ok? y disciplínate, usa Mi Palabra, usa Mi unción, usa Mi poder, usa la sabiduría que Yo te he dado y desarrolla otras destrezas y cuando vengas a ver habrás perdido peso y serás una persona mucho mejor y me glorificarás más con tu carácter
habiendo aprendido otras cosas en el proceso.

Porque Dios es un ser tremendamente cómo dijera yo, magistral, le gusta enseñar, le gusta sacarle provecho, nosotros somos haraganes y siempre estamos dependiendo del milagro ¿no? Nos llenamos de comida, tenemos un dolor de estómago y entonces queremos que Dios nos sane milagrosamente, Pastor venga y ore por mí porque ¿amén? venga yo quiero orar por ustedes pero también tenemos que tener un balance en nuestra vida.

Yo quiero animarles por lo menos que quede eso si nada más este día de que Dios no lo hace todo por nosotros, nosotros tenemos que vivir en la unción pero también ejecutar en la acción lo que debemos hacer y a donde debemos llegar ¿no? Entonces el mecanismo del éxito y de una vida poderosa es un engranaje de muchas partes entrelazadas. Están la unción de Dios, los dones del Espíritu Santo, la Palabra del Señor, la guerra espiritual, la alabanza pero también están las otras cosas: la deformación del carácter, la lucha cuerpo a cuerpo contigo mismo con tus heridas del pasado, las deformaciones de tu pasado, los demonios que se te han pegado a través de la vida tienes que irlos desprendiendo uno a uno desbrozando la tierra para poder ocuparla y es una cosa de lecturas y de estudio y de mucha pelea contigo mismo de obligarte a pedir perdón muchas veces cuando ofendes a alguien y de reconocer tus defectos y nombrarlos y catalogarlos y uno a uno, comenzar a derribar esos gigantes a lo largo de tu vida hasta llegar a ser un hombre, una mujer que refleje la gloria y la excelencia del carácter de Cristo Jesús.

Es las dos cosas. Es un engranaje que tiene muchas piezas. Estudio, intelecto, ejercicio físico, buenas relaciones, desarrollo del carácter junto con unción, guerra espiritual, alabanza, estudio de la Palabra, entrega al Señor, ayuno; los dos lados, el lado izquierdo del cerebro: trabajo, ciencia y el lado derecho: sabiduría, visión espiritual las dos cosas unidas es lo que permite que una persona viva una vida poderosa y de éxito y de grandes logros.

Y mi propósito es alentarnos a todos nosotros a cuáles son algunos de esos componentes del éxito que más allá de la fe y la espiritualidad y las declaraciones positivas quiero ensanchar nuestro conocimiento de todas estas cosas.

Dice el apóstol Santiago que: "La fe sin obras es muerta." Mucha gente ha querido establecer una falsa polaridad entre Santiago y Pablo. Pablo es el apóstol de la Gracia, Pablo cree que la salvación es por Gracia y creen que Santiago estaba contradiciendo a Pablo cuando enfatiza tanto en su Epístola la importancia de las obras y de una vida práctica y de una espiritualidad con testosterona digamos y no hay tal contradicción; es el mismo Espíritu Santo alentándonos a dos dimensiones de la vida cristiana.

Ciertamente nosotros necesitamos la Gracia de Dios para todo lo que emprendemos. Si nosotros queremos tener una vida exitosa, feliz, realizada, si queremos lograr nuestro sueño necesitamos la bella brisa del Señor detrás de nuestra barca. Necesitamos el poder de Dios, necesitamos la Palabra bendecida del Señor diciendo: Yo bendigo tu sueño y lánzate ahora y tu barca Yo estaré detrás de ella hasta que llegue a la otra orilla. Necesitamos Gracia, necesitamos todos estos elementos.

Pero también necesitamos ceñirnos los lomos y ponernos a trabajar en el poder del Espíritu Santo en el diario vivir, la realización de nuestros sueños y la conquista de nuestra propia tierra personal. Entonces es lo que Santiago quería simplemente balancear porque había mucha gente como Pablo también dice: miren el que no trabaja que no coma ¿por qué? porque había mucha gente: oh Cristo viene ya, ya el Señor está aquí y entonces unos vagos por allí comiendo la comida de las demás personas y Pablo se hartó de eso y dijo: miren el que no trabaja que no coma ¿ok? yo espero que esta gente pues haga su parte.

Y Santiago lo que dice mas bien es corregir a veces esa falsa dualidad de la vida cristiana de que a veces queremos depender de que Dios mágicamente materialice las cosas que anhelamos y necesitamos en nuestra vida y Dios dice: No, Yo te he dado Mi Poder, te he dado Mi virtud, te he dado Mi carácter, te he creado a Mi imagen y semejanza, tú tienes dentro de ti las mismas destrezas en calidad menor que me permitieron crear el universo y que me permiten gobernar la historia y llevarla poco a poco hacia donde Yo la quiero llevar día a día, golpe a golpe, intervención a intervención pacientemente Mi visión de un Reino restaurado así mismo Yo quiero que tú uses esos atributos que están en ti en tu vida.

Yo me glorificaré en verte llorando, sudando y sangrando de vez en cuando porque Yo diré: ahí está una de Mis criaturas conforme a Mi imagen y semejanza haciendo lo que Yo hago con el universo. Entonces Dios quiere que nosotros unamos a la fe es decir a lo que creemos, envisionamos, declaramos, confesamos también al esfuerzo y al trabajo. Por eso les digo: sí Dios nos quiere dar un gran y hermoso templo pero eso cuesta sangre, cuesta trabajo y cuesta sacrificio y cuesta que tú te domines a ti mismo y tus temores.

Muchos de nosotros ¿sabe qué? venimos de una mentalidad pobres donde no estamos acostumbrados a soltar el dinero para cosas grandes, vivimos del plato a la boca. Nos hemos acostumbrado a vivir del plato a la boca toda nuestra vida y entonces no tenemos esa capacidad para llevar a cabo gestos generosos. ¿Por qué por ejemplo en Latinoamérica? mire en realidad todo su trasfondo católico ¿por qué la filantropía es prácticamente inexistente en nuestros países? hay de vez en cuando un asomo por allí.

Aún de vez en cuando en Europa no es tan fuerte ni siquiera por mucho, por poquito como es en este país protestante, evangélico puritano que ya está perdiendo su aliento por razones que conocemos bien. Pero esa tradición de dar generosamente y de dar mucho para grandes obras sean obras artísticas, académicas o espirituales eso viene de generaciones que se han acostumbrado a creer en un Dios proveedor y un Dios que dice: esfuerzo primero y la bendición viene dentro del esfuerzo, hay una gran obra de Max Beiber "La ética protestante y el espíritu del capitalismo" hace poco la estaba revisando de nuevo donde él habla acerca de su protestantismo que ha ayudado tanto en el desarrollo del capitalismo, lo que pasa es que se ha desvirtuado por razones largas de explicar.

Pero esos países que han entrado en contacto con la Palabra de Dios desarrollan una visión diferente y la gente que se ha nutrido a través generaciones con el alimento de la Palabra del Señor es capaz entonces no solamente de acumular capital para sus propias necesidades sino también tener capital en exceso para otras cosas generosas en la vida, mientras que la persona pobre que ha vivido toda su vida del plato a la boca cuando llega el momento de desprenderse de ese poquito de dinero que ha acumulado en su cuenta para una obra mayor que ellos les resulta muy difícil hacerlo porque tiene una mentalidad de pobre todavía.

Y muchas veces cuando ya hemos trascendido la pobreza todavía nos resulta difícil dar porque hemos sido programados para ser conservadores en el uso de nuestro dinero y entonces resentimos o somos muy cautelosos en lo que damos para cualquier cosa noble sea lo que sea.

Entonces es importante ¿no? que nosotros vivamos en esa visión más amplia de la vida que el Señor quiere y que entendamos que no, que Dios me llama a trabajar en asociación con Él y el privilegio grande mío es usar el Poder y la unción de Dios y la Palabra de Dios para llevar a cabo cosas grandiosas y poderosas en el mundo.

Entonces de nuevo lo que enfatizo aquí es que el ingrediente de la visión tiene que estar fortalecido por el componente de la acción. Note aquí: la gente exitosa tiene una capacidad para ejecutar y convertir en acción sus visiones y proyectos, voy a estar desarrollando eso más y más en las próximas. Pero lo que distingue a una persona verdaderamente poderosa en su vida es que tiene una capacidad para concebir algo en su mente y entonces no se contenta con dejarlo simplemente como un dibujo hermoso en la pantalla de su cerebro sino que entonces quiere arrancarlo de su cerebro y ponerlo sobre el terreno y convertirlo en algo visible y concreto y material.

Y entre esto que está aquí y lo que va a estar allá hay un trecho que caminar y se lanza paso a paso, golpe a golpe a realizarlo y esa es la gente que usted ve que hacen grandes cosas; construyen grandes ciudades, inventos que cambian el mundo, instituciones que transforman una nación son las personas que comienzan así con algo pequeño. De paso me viene a la mente y con eso ya voy a aterrizar.

Pero John Harvard. Usted sabe que esa mole de institución que es la Universidad de Harvard, la admiración de todo el mundo como institución académica comenzó con un hombre que yo estoy seguro que cuando hizo su primer gesto de contribuir a esa visión nunca se imaginó, estoy seguro que él murió lo que ese gesto iba a significar para la humanidad. John Harvard era un Pastor evangélico siglo XVII y antes de morir legó a un instituto naciente su colección de libros, su biblioteca y unas 40-50 libras de dinero, libras en términos esterlinas su conexión con Inglaterra en aquél tiempo ¿no? para ayudar a adelantar ese proyecto de un lugar donde se entrenaran Pastores para esa naciente colonia de Massachussets imagínese en 1606 mas o menos hace casi 400 años.

Y este hombre se deshizo de eso, se lo entregó a este naciente proyecto y mire a dónde ha ido esto. Cuando usted camina el campus de la Universidad de Harvard una de las cosas que se le enseña a los turistas cuando van a visitar la increíble Universidad de Harvard es la estatua de John Harvard que está en el centro mismo del Freshman Yard ahí está John Harvard por lo menos representado como lo concibió el artista.

Y este hombre comenzó con una, él vió la visión, él vió lo que eso era, lo que podía ser pero nunca se imaginó porque muchas veces hermano cuando tú te atreves a hacer algo y te lanzas a veces tú no sabes a dónde puede llegar tu sueño y tu visión pero se requiere que te lances a ello y muchas veces te van a sorprender las cosas que Dios va a hacer.

Como este lugar aquí y lo que Dios ha hecho. Cuando nosotros comenzamos aquí y en este lugar mi deseo era simplemente una cosa muy humilde y muy pequeñito, mi fe no me daba para concebir lo que Dios ha hecho en estos últimos dieciséis años desde que nos mudamos acá incluyendo el High Education Resource Center y todas las cosas que nosotros hacemos allá; yo apenas pensaba un proyectito ahí para ayudar, yo ni siquiera sabía bien en realidad pero nos lanzamos y Dios ha bendecido mucho más allá de lo que nos imaginamos y nos ha permitido hacer cosas que verdaderamente nunca, nunca me imaginé pero hay que lanzarce a las cosas hermano, hay que trabajar arduamente.

Pienso en los proyectos mis hermanos aquí Eva Sandra y su esposo Juan, estos hermanos concibieron una visión y otros con ellos también de: hey vamos a ayudar a nuestra Iglesia con una comida para levantar fondos para un nuevo santuario y son cincuenta mil dólares ya y mucho más; yo quisiera un día vamos a ver cuánto ha contribuído ese ministerio y estos hermanos están allí llueva, truene o ventee porque eso trae las cosas. Para tú desarrollar tus sueños tú tienes que tener una capacidad de larga duración.

Eso es lo que hacen los grandes atletas, es su capacidad para decirle a su cuerpo: sigue adelante aunque el cuerpo está gritando: me voy a morir, me va a explotar el corazón, no, la voluntad es más poderosa que el cuerpo y siguen adelante contra el aburrimiento, el desánimo, la gente que deserta a mitad del camino, las fallas que tú mismo descubres en ti mismo mientras estás realizando los proyectos, las grandes dificultades que resultan mucho mayores que lo que tú te imaginabas cuando las emprendiste pero tú sigues y sigues adelante día a día hasta ver la visión realizada y no te contentas con algo a medias sino que lo que empezaste lo terminaste. Ese es el gran poder de la vida vivida a Dios.

Es tú mantenerte y no estar contento hasta que no veas tu visión realizada aunque te tomes cincuenta años no importa, tú sigues adelante hasta verla realizada día a día; no te preocupes si te mueres en el camino mejor no tienes que preocuparte entonces, se resolvió el problema. Otros quizás tomen tu visión y la realicen pero por lo menos diste lo mejor de ti para llevar a cabo algo.

Nombra tus sueños, escríbelos, escribe la visión dice Habacuc 2. No te contentes inclusive con tenerlos en tu mente, ponlos en un papel. Hace poco Meche me decía que habló con una joven de la Iglesia y le dijo: escribe tu visión, sentía que el Señor le estaba diciendo eso a ella proféticamente. ¿Por qué tú no te sientas y escribes lo que te gustaría lograr en tu vida?

Y sabe que interesantemente yo ví a esa joven un par de domingos después, yo no sabía que Meche le había dicho eso y le iba a comentar a Meche: ¿sabes qué? veo a esta joven y algo ha pasado en ella, ha habido un cambio, ha habido una transformación en su personalidad. Sinceramente yo veía un brillo nuevo en sus ojos, una calidad, una consistencia y una solidez porque ese es el poder de la Palabra profética. Entonces Meche me decía que ella le dijo que fue a su casa y escribió lo que ella quería que Dios lograra en su vida y lo enmarcó y lo puso en una pared en su casa y esas cosas tienen un poder increíble. Ahora entonces lo que falta es que ella se lance día a día. Le va a tomar diez años, veinte años, cuarenta años pero que ella siga con esa visión ahí en su mente.

Hace poco buscando notas para este material que estoy desarrollando aquí me tropecé con algo que yo escribí hace yo no sé cuántos años hace pero tiene que ser por lo menos, eso fue como en el 2001-2002 donde yo escribía como ocho o diez cosas que quería lograr en el Señor para nuestra Iglesia ¿y sabe qué? que como el 80% de esas cosas se habían logrado o sobrepasado. Había un 20% que todavía faltaba pero yo me sorprendí de cosas que me parecían demasiado grandiosas en ese tiempo que ahora son una realidad en la vida de nuestra Congregación.

Y es que hay algo bello cuando tú visitas esos momentos y puedes comprobar la bendición de Dios en tu vida. Escribe tu visión, proféticamente delinéala, ponla, tómate tiempo porque para desarrollar las visiones tiene que haber claridad. A Dios le gusta que usted le presente algo bien descrito, bien establecido, al Señor le gusta la especificidad y de paso les digo que esa es una de las grandes virtudes de una persona poderosa, la especificidad. Poder pensar en alta definición, concebir sus visiones y poder verlas en tres dimensiones o cuatro inclusive y pensar en lo pequeño y visitarla como uno puede hacer a veces con esas computadoras que uno puede hacer así y puede ver una parte de una fotografía y en grande.

Y así tú tienes que hacer en tu vida. Los sueños que tú tienes en tu vida, las cosas que tú quieres lograr, la forma en que tú te tienes que superar en tu carácter, en tu personalidad, las cosas que tú quieres hacer para Dios, las virtudes de Cristo que quieres en tu vida, los gigantes que tú quieres vencer en tu vida nómbralos, escríbelos, defínelos, velos y entonces determina qué armas tú necesitas para derribarlos y lánzate en el Nombre del Señor día a día. Te van a dar unos cuantos batazos y te caes del caballo pero vuelve y te subes y sigues adelante.

Y el Señor dirá: No serás derrotado todos los días de tu vida en todo lo que tú emprendas porque Yo estaré contigo donde quiera que tú vayas. Lánzate detrás de tu visión y cree en el Señor por ello pero no te contentes simplemente con declaraciones piadosas y místicas.

Yo creo que el Señor está allá en Su cielo continuamente mordiéndose los nudillos diciendo: ¿Cuándo será que Mi pueblo va a desarrollar la capacidad para realizar los grandes sueños que Yo tengo para ellos? y Dios ve gente en las calles de la ciudad arrastrándose cuando han sido, Dios los ha diseñado y los ha preñado con una visión de grandeza y de superación personal.

Yo creo que uno de los grandes problemas de algunos es que ha perdido la capacidad de soñar y quizá nunca la tuvieron porque se la mataron cuando eran niños o bebés y ni siquiera pueden atreverse a pensar que hay algo mayor para sus vidas, pero cuando tú te preñas con una visión que Dios infunde en ti dices: ¿sabes qué? yo voy a ordenar mi vida conforme a esa visión, la voy a usar como un punto de referencia para todas mis acciones y eventos y decisiones que yo haga en mi vida, esa va a ser mi estrella polar y yo voy a ordenar mi barco conforme a esa estrella del norte.

Y todo lo que yo haga de vez en cuando voy a referirme: ¿dónde estoy, me aparté un poquito o estoy en el camino? y aunque te tome veinte, treinta años no hay nada más precioso que vivir la vida conforme a un propósito hermano, hermana aunque no llegues a donde pensabas. Cristóbal Colón pensaba que iba para la India, terminó en América y mire cuánto provecho le hemos sacado nosotros a ese error ¿no? y así pasa muchas veces tú no vas a llegar donde tú pensabas pero en el camino aún muchos de tus errores Dios las va a usar para cosas maravillosas.

Cuántas de las grandes comidas que nosotros tenemos hoy día son producto de un error que cometió un cocinero y descubrió algo nuevo y diferente así que vamos a creerle a Dios. Hay muchas cosas que yo espero compartir con ustedes, una de ellas es que tú tienes que armarte de la idea de que Dios está contigo y Él quiere tu éxito y tú tienes el respaldo de todos los recursos del cielo en lo que tú emprendas. Cuando tú crees eso y ese valor te anima por dentro entonces tú puedes atreverte a cualquier cosa en la vida porque tú sabes que el fracaso no es posible.

Tú vas a reciclar aún los aparentes fracasos y les vas a sacar provecho y va a ser madera para tu fuego, va a ser un escalón más que tú vas a usar para ascender a las alturas que Dios tiene para tu vida. El fracaso no es posible para los hijos de Dios, a los que Dios aman todos los eventos, todas las acciones aún los errores ayudan a bien dice la Palabra del Señor.

Así que: pueblo de Dios no desperdicies lo que está en tus entrañas, no desperdicies lo que está en tu mente, no desperdicies lo que está en tu espíritu usa ese gran motor de tanque de guerra que Dios ha puesto en ti, esa energía atómica y más poderosa que la energía atómica úsala para hacer grandes cosas y conquistar el mundo y glorificar al Cristo que está dentro de ti ¿amén?

Que el Señor nos bendiga y vamos a continuar más adelante pensando y meditando en estas cosas. Padre: ahora enviamos esta Palabra Señor al corazón y al Espíritu de Tus hijos y declaramos que Tu Palabra nunca regresará a Ti vacía Señor sino que hará todo aquéllo para lo cual fue declarada y enviada en el Nombre del Señor, nosotros creemos que Tú tienes planes maravillosos para mí, para mi hermano mi hermana, cada uno de nosotros en esta Congregación, esta comunidad maravillosa. Declaramos esta Palabra para los que están lejos y los que están cerca, semilla de vida Señor para nosotros, nuestros seres queridos, nuestra comunidad y préñanos con tu sueño Padre y ayúdanos a vivir esta vida a la luz de esa Palabra y esa semilla de vida que Tú has puesto en nosotros y de grandeza.

Entrega completa

Transcripción

Vamos a la Palabra, el tema de hoy es "Entrega Completa" y lo trae Valerie González. Ella pastorea junto a su esposo Gerson González en dos lugares, no en uno sino en dos lugares imagínense eso en el Centro de Adoración Calvario en Woonsocket - Rhode Island y en la Congregación Cristo Rey en Dorchester - Massachussets aquí muy cerca de nosotros.

Algo que caracteriza a Valerie es que es dinámica en todos los sentidos, Dios la ha dotado de muchísimos dones; no solamente predica con la unción del Señor y con entendimiento sino también tiene dones de canto, de actuación, de planificación y sigue añadiendo tiene muchos otros dones. Además es una excelente esposa, la mamá de dos teenagers ¿verdad? pre-teens, distribuye su tiempo en muchas actividades y es una mujer apasionada por ministrar a la mujer como lo somos todas nosotras también. Así que vamos a recibir a Valerie con un caluroso aplauso.

Valerie: Bendecidas. Tengo que decirles que mientras estaba ahí en adoración tuve un momento ¡argh! y yo no soy, bueno tengo que decir: antes no era tan llorona, ahora después de que conocí a Meche (risas) y les explico en un minuto porque lo digo así. Este, tuve un momento donde miré alrededor y sabiendo que el tema es Entrega Completa, hemos estudiado ese tema a través de las hijas Condesino que allá simplemente decimos hijas porque hemos cruzado con muchos americanos y vienen y siempre se les hace un poco difícil, pues lo que nos une a todos es que somos todas hijas.

No importa cuál es tu pasado, no importa cuál es tu futuro si tú eres mujer aquí en la Tierra tú tienes que ser una hija pero lo que nos une a nosotras en nuestra sangre y en nuestro espíritu es que somos hijas del mismo Padre. Y cuando yo llegué a la ciudad o al área de Nueva Inglaterra yo vine porque me casé con mi esposo Gerson González un hombre muy guapo gracias a Dios por sus beneficios, considera todos nuestros deseos y bueno, al casarnos nos casamos con la mentalidad que muchos tienen que el matrimonio tan perfecto, todo va a estar, todo lo que está quebrado se arregla cuando tú te casas ¿verdad?

Pero nos encontramos en momentos muy difíciles y para mí es muy especial hablar este tema acá porque yo sé que parte de mi experiencia como mujer, como Pastora; yo no era Pastora cuando yo primero caminé por esas puertas pero era una mujer que necesitaba entregarse, era una mujer que creía que todo lo tenía en su lugar, en orden porque desde joven he vivido sola tengo tremendos padres pero mis padres decidieron mudarse y llevarse mi casa con ellos para Florida y yo no me quería ir y estaba en la ciudad de Pennsylvania y tuve que aprender a vivir sola, y uno cuando joven se pone a vivir sola se cree que entonces todo lo puede y todo lo puede poner en control y no hay necesidad de entregarlo porque: Dios no te preocupes ¿no? yo a Ti te voy a dar el día libre porque yo hoy tengo todo en control.

Y tomamos esa actitud de que en verdad no tenemos que rendir y es importante no solamente concentrarnos en la palabra entrega pero es una entrega completa, no podemos quedarnos con nada tenemos que rendir lo bueno, lo malo tenemos que totalmente derramarlo ante la Presencia de Dios porque a veces aún lo bueno y que creemos que es tan bueno nos enteramos que no es tan bueno como lo bueno que Dios en verdad nos quiere dar y por quedarnos con ello nos perdemos lo en verdad bueno, no sé si entendieron eso pero yo lo he vivido y lo entiendo muy bien.

Pero en un momento de un corazón quebrantado, en un momento de que la naturaleza mía lo que quiere hacer es pelear para atrás, cuando uno es herido, cuando uno es maltratado y cuando uno encuentra que es injusto uno quiere; yo nací en Brooklyn y yo soy chiquita pero brava you know? y a mi esposo yo le decía a él desde el principio porque nosotros avisamos antes de que suceda para que todo esté clarísimo, yo le decía: número uno, esto no es juego de béisbol, a ti no te dan tres strikes y estás out, uno y ya tú estás fuera ok? 'tá avisado ¿verdad?

Y número dos, si tú pones tus manos sobre mí que no sea para hacerme una caricia o amor tú eres mucho más grande que yo, tú puedes más que yo pero al fin de esto va a haber un área de tu cuerpo que va a decir: Valeria estuvo aquí. Y esa era mi manera de pensar, mi manera de vivir, yo peleando por lo mío queriendo más y sabiendo que lo podía lograr pero cuando llegué a un momento en mi matrimonio en que las cosas no estaban como debían estar por causa del esfuerzo que había puesto el Señor me trajo a estar puertas; ahí conocimos al Pastor Miranda y su Pastora Meche.

Y recuerdo una de nuestras primeras conversaciones. Ella comenzó porque en las conversaciones que ellos estaban teniendo con mi esposo no me estaban gustando mucho porque estaban hablando mucho de la Gracia, mucho del amor de esas cosas cuando lo que él lo que necesitaba era una buena "salpiza" para que despertara y decía: Señor si Tú quieres yo te ayudo, en esta sí pero no, todo mundo hablando de Gracia y que si esto y yo: ¿cómo ese hombre se va a arreglar si no le dicen en verdad cómo él tiene que vivir?

Y después cuando finalmente tengo tiempo para sentarme con su Pastora, ella yo sé que me va a entender ella es mujer y ella va a tomar finalmente alguien mi lado y cuando ella comienza a hablarme de la compasión ¿qué, ahora yo también tengo que sentarme a escuchar de la compasión? pero lo que me enseñaron fue cómo entregarme, cómo rendirme. Ella me enseñó a pelear sin palabras, ella me enseñó a pelear con acciones, a pelear con amor, a pelear con gracia porque el amor de Dios puede mucho más que lo que nosotros podemos.

Yo no sé cuál es la circunstancia que tú estás enfrentando en esta mañana y por qué razón el Señor trajo este tema de Entrega Completa pero yo quiero decirte de una experiencia personal que los momentos ahora en los cuales yo vivo las cosas no están perfectas pero en este rendimiento, en esta entrega total yo sé que todo va a estar bien; tengo una paz que nunca había tenido, tengo una seguridad que nunca había tenido y cuando las cosas y aún este año en entrega completa el médico viene a decirme: ay Pastora usted tiene tal y tal y tal y yo: oh sí bien ok y él me dice: no es que tú no entiendes y me diagnosticaron con esclerosis múltiple.

"Es que tú no entiendes" no yo sí entiendo pero más que entender esta enfermedad yo entiendo que Dios me dijo que si yo me entrego Él está en control. Yo entiendo que ya yo no tengo que seguirle dando crédito al enemigo por cosas que él no está a lo mejor en la misma ciudad ni en el mismo vecindario y nosotras echándole la culpa sin saber que es que Dios está tratando de llevarnos a un momento donde estamos de rodillas completamente entregadas a Él.

Y lo que pasemos lo pasamos en esta vida porque tenemos que vivir en este mundo pero Dios quiere mostrar al mundo cómo Sus hijas pueden caminar a través de este mundo, pasar por lo que pasan otros pero no es la misma experiencia porque años antes de que tú llegaras aquí, años antes de que hijas con destino pudieran existir Dios había levantado un Ministerio de mujeres edificando destinos porque si no hay destinos edificados no pueden haber hijas con destino.

Para que tú puedas ver cómo la Pastora habla y dice que estamos: sí estamos enlazadas, esto se trata de un cuerpo. Hablamos este año de entrega completa pero ¿sabes dónde estamos entregadas? en Sus Manos, estamos enlazadas cuando vivimos a través del Espíritu ¿no es una experiencia totalmente diferente la que tú tienes conmigo? estamos en una jornada juntas donde Dios al fin de todo lo único que quiere comprobar es que somos Suyas. Estamos en Sus Manos, Él nos protege, Él nos ama, Él nos cuida, Él nos perdona, Él nos restaura que todo lo que necesitamos esté en Él. Aleluya.

Y por eso yo vivo una vida tratando de encontrar en todo a Dios. Aún ¿ustedes ven la pulserita ésta? esta pulserita nace del mensaje que queremos que nosotras las mujeres podamos entender. El número 7 es el número de perfección, es el número de plenitud, el círculo, la semana es completa en el número 7; pues aquí cada piedrita hay 7 de cada una porque estamos entregadas completamente. Las vasijas significan: nosotras somos cada una de esas vasijas y yo me entrego completamente 7 veces, estoy completamente entregada a Él.

El rojo es: yo estoy completamente amada, el púrpura es: yo estoy completamente apoderada, el claro así es: yo estoy perdonada porque Él toma mis pecados y los hace tan claritos que cuando yo miro mi pecado yo no puedo ver el pecado si no veo la Gracia de Dios, yo veo cómo Él me pudo lavar y cambiar y limpiar; la mujer que soy hoy no se llevaría con la mujer de veinte años atrás porque no eran pero Dios nos ha llevado a través de una jornada y es una entrega constante.

Porque no es entregarnos por este momento, no es entregarnos por este sábado sino hacer una decisión: Señor yo estoy entregada a Ti completamente, mi cuerpo, mi espíritu están completamente entregados a Ti, que cuando se levantan mis emociones y dicen: hoy no quiero alabarte ya no tienen otro remedio porque hay una ley en mi vida que dice: yo estoy entregada y yo vivo de acuerdo a la ley del Espíritu y no de acuerdo a la ley de la carne.

En esta mañana quiero traerle un pensamiento sobre una historia que este año me ha estado ministrando a través de todo el año. Mientras hablamos de Entrega Completa voy a estar hablando acerca de una historia que se encuentra en Segunda de Reyes capítulo 4, una historia bastante conocida y yo creo que en esta mañana si puedo tratar de ver el propósito mayor, yo sé que Dios siempre tiene múltiples propósitos, Él hace con una cosa, Él es tan. Él nos dice: sean fructíferas, multipliquen pero Él no nos dice que hagamos algo que Él no puede hacer así que en Sus planes a veces creemos: oh esto es lo que Dios quería hacer y después hablamos con otras hermanas y vemos que la misma Palabra ha causado multiplicación en diferentes áreas porque todas nuestras necesidades en esta mañana serán saciadas.

Aunque son diferentes todas las necesidades serán saciadas y quiero ir aún más a que este es un preámbulo a las necesidades que serán saciadas Noviembre 9. Yo creo que Dios me trajo aquí para inspirarte a ti mujer para que no pienses este año solamente en ti sino que comiences a pensar o que hagas que tu necesidad te cause causar un milagro aún mayor de lo que tú estabas esperando. Tenemos que dejar de pedir y pensar que Dios solamente nos cuide y sacie hasta nuestra necesidad pero tenemos que entender que servimos un Dios que no te va a pedir una entrega completa sin Él tener el deseo de entregarse completo.

Y cuando por eso decimos: cambiaré mi tristeza porque si tú tomas lo que tú tienes y tú lo vacías ante la Presencia de Dios Dios se siente tan motivado para llenarte con algo mejor, algo mayor; nunca te va a dejar vacía, nunca te va a dejar en falta sino que te va a llenar hasta que sobreabunde y aquí hay una historia sobre la sobreabundancia y yo no sé de ti pero yo quiero y estoy viviendo este momento de sobreabundancia en mi vida.

Pero no toda abundancia comienza con un momento de abundancia sino que dice aquí que esta mujer en Segunda de Reyes capítulo 4 dice que: "Había una mujer de las mujeres de los hijos de los profetas y ella clamó a Eliseo" ella fue al profeta, ella fue al lugar donde sabía que iba a recibir no palabra de hombre sino Palabra de Dios. Es importante que en tu necesidad tú dejes de buscar recursos que no tienen nada que ver con lo que Dios dice para tu vida sino tú tienes que ser sabia e ir al lugar donde tú sabes que Dios va a hablar, donde está la portavoz de Dios.

Tenemos que dejar de escuchar lo que dice la sociedad, lo que dicen todos a través de tu condición sino busca la Palabra de Dios, busca dónde es que tú sabes que Dios te va a hablar. Y esta mujer fue a este lugar y le dice: "Tu siervo, mi marido" ella lo conoce íntimamente, ella no está hablando de alguien que ella no conoce. Ella dice: él era tu siervo pero él era mi marido yo lo conocía con intimidad y él era hombre temeroso de Dios, ella le dice ya ha muerto aleluya.

Y ella le dice: "Y han venido los acreedores para tomarse mis dos hijos, para llevarse a mis dos hijos." Lo que ella tenía es que perdió a su marido y en esos días las mujeres eran sostenidas básicamente por los hombres; tú eras, tu estado en la sociedad tenía que ver con quién estabas casada, eso todo tenía que ver con generación y esta mujer estaba sintiendo que ella estaba a punto de perder quien ella es porque ella sabe que ella no es solamente hija de los profetas pero ella es esposa del siervo del profeta y ella tiene hijos que están para continuar con una herencia pero ahora al su esposo morir hubo algo, una deuda del pasado algo que debe haber estado en el ayer pero ese ayer ahora se ha aparecido en el hoy y quiere robarle su futuro.

No estaba allí simplemente para robarle un día pero quería llevarse a sus hijos y ella fue al Señor y ella dijo: yo sé como yo he vivido con profetas, yo he vivido con siervos de Dios yo entiendo que el plan de Dios para mí no está sin futuro, yo sé que Dios tiene un futuro, un destino para mí y mi futuro y mi destino está en Sus Manos pues yo no puedo ir a ningún otro lugar sino a Sus Manos para que Dios me de Palabra a mí y me enseñe cómo yo voy a llegar a ese destino.

Ella se presentó como hija "yo soy hija de los profetas" y me gusta la respuesta del profeta, el profeta le dice: ¿y qué voy yo a hacer por ti, qué haré yo por ti? A veces nos presentamos ante Dios con nuestras quejas y decimos: Señor este es el problema y esto es aquéllo pero no tenemos ni definido en nuestra mente qué es lo que deseamos en verdad de Dios. A veces he conocido mujeres que están tan aferradas a su dolor que ellas vienen llorando ante la Presencia de Dios pero no quieren que Dios las sane.

Yo sé que suena ridículo pero hay algunas mujeres que viven su vida y se han dejado ser conocidas por su amargura. Su fama es su amargura, su atención es su amargura. Pues he venido ante Ti oh Dios para que cambies lo que yo soy por lo que Tú me quieres dar pero no me toques el dolor, lo que Tú quieras Señor totalmente entregada pero Tú sabes que esa cicatriz, por lo menos déjame esa cicatriz para yo decirle a la gente lo que yo he pasado.

Y él le dice: "¿Qué voy yo a hacer por ti?" y no dice cuál es la respuesta pero yo creo que Dios tiene que llevarnos a un lugar donde nosotras tenemos que comenzar a pensar ¿qué es lo que yo quiero? y aún si lo que tú deseas no es lo que Dios te quiere dar por lo menos tus intenciones te son reveladas a ti misma porque a veces no nos damos cuenta de nuestras propias intenciones y para poder tener una entrega completa tú tienes que rendir tus intenciones, tú tienes que rendirlo completamente y él le dice: "Declárame lo que está en tu casa."

Yo sé que cuando vamos ante la Presencia de Dios especialmente en momentos de adoración como esta mañana nos perdemos en ese momento espiritual, en ese momento donde la Presencia de Dios es tan poderosa, nos llena tanto, nos lleva a un quinto cielo pero para que Dios trate con nosotras tenemos que volver a bajar y ver lo que está en nuestra casa. Tú no puedes pensar que Dios va a hacer algo aquí que se va a mantener sin que afecte tu casa. Tú tienes que comenzar del lugar donde tú vives, el lugar donde tú estás comprometida, si hay un lugar.

Tu trabajo es temporario. Tu trabajo cualquier cosa puede hacer pero después del trabajo tú puedes perder el trabajo y ¿para dónde vas a regresar? a tu casa a donde tú vives y todas vamos a regresar y ahí el Señor tiene que comenzar la obra porque ahí tú te vas a acostar y ahí tú te vas a levantar y para ser totalmente entregada tú tienes que rendir tu despertar y tu acostar. No puedes buscar solamente momentos en tu vida.

Y ella tuvo que pensar: ¿qué es lo que tengo en mi casa? y ella dijo: "Tu sierva no tiene nada en su casa sino una vasija de aceite" y a veces no nos damos de cuenta quiénes de verdad somos. Sí ella entendió que ella era sierva, sí ella entendió que en su casa había aceite pero no entendía el poder del aceite que estaba en su casa, no entendía el poder de la vasija que ya estaba en su casa. Ella tenía en poco lo poco que tenía pero no sabía que el profeta estaba a punto de decirle: tú sabes tú no eres la única que tienes en poco lo que está en tu casa.

Yo quiero que tú vayas donde las vecinas y toques sus puertas y tú te vas a dar cuenta que tú no eres la única que tienes necesidad porque esa mujer no estaba pidiendo la abundancia que había en esos hogares. Él dijo: "Vete y busca vasija vacía" y yo quiero que tú sepas que en tu vecindario, en tu trabajo, en tu escuela hay muchas mujeres que tienen vasijas vacías en su casa y tienen necesidad de ser llenadas del aceite fresco de Dios. Él dice: te voy a mostrar que Yo soy un Dios tan grande que no solamente voy a saciar tu necesidad pero yo voy a saciar la necesidad de cada vasija vacía que esté a tu alrededor.

En Sus Manos no es solamente una conferencia, en Sus Manos es el lugar donde van a traer las vasijas y hacer como dice el profeta, van a cerrar las puertas; van a haber algunas que no van a poder llegar, hay algunas que no van a poder entrar pero las que lleguen a ese lugar hay una promesa: que mientras más vasijas más unción descenderá y no habrá necesidad. El aceite se detuvo cuando se detuvieron las vasijas pero Dios está encargando a este grupo de mujeres a pensar más allá de su necesidad.

Esto no es como los días de hoy que yo me puedo rentar un lujo e ir casa por casa y tomar tu vasija y ponerla en mi carro, después ir a otra casa. Esta mujer tuvo que ir y tocar y agarrar una vasija y después el peso de esa vasija ella la tuvo que llevar a su casa, la depositaba, después salía otra vez porque solamente tiene dos manos y no hay suficiente para todas las vasijas pero hay un esfuerzo, una labor que toma para cuando tú puedes oir la Palabra de Dios y tú puedes creer que Dios en verdad dijo que en ese lugar va a haber unción si en verdad entiendes el poder de la unción que Dios va a derramar en ese lugar tú irías puerta por puerta diciendo: no quiero de tu abundancia pero trae tu necesidad, dame las vasijas vacías porque yo sé dónde serán saciadas, yo sé dónde pueden ser llenas. Hay tanta necesidad a nuestro alrededor.

Me encanta porque cuando hicimos la conferencia de las hijas la semana pasada le pedimos a las mujeres que trajeran vasijas y todas trajeron vasijas y después las pusimos en el altar, estaba el altar lleno de muchas vasijas y si tú vas a una tienda te lo acomodan todo para que todo se vea bien con el color y unos colores aquí, otros así y todas eran de diferentes tamaños de diferentes colores y se veía como que no deben estar en la misma mesa pero la diferencia atraía tanta belleza a ese altar. Todas se veían como que cabían juntas, como que un retrato tan y tan precioso de lo diferente porque las necesidades no todas son iguales pero cuando unimos nuestras necesidades ante la Presencia de Dios lo que antes pensábamos que era necesidad se torna en belleza.

Y podemos dar gracias a Dios por nuestras necesidades porque sin nuestras necesidades no conociéramos la plenitud de Dios, el poder que hay en Dios. Yo sé que ahora no la pueden ver pero yo tengo una misión hoy día. Yo estoy en Boston no solamente para esta conferencia pero algo que aún cuando lo pienso ahora mismo me mueve el corazón. Hablamos de Entrega Completa, de momentos donde debemos de rendirlo todo pero mi pregunta es: hemos llegado al momento donde para estar aquí ¿tú estás dispuesta a arriesgar tu vida? porque eso es Entrega Total.

Y yo sé que suena como algo drástico pero yo pude ver con mis propios ojos a alguien arriesgar su vida porque escuchó la Palabra de Dios. Ahora mismo está en el Bring on the women aquí en Boston, tiene como unos 35 años madre soltera, la diagnosticaron con cáncer. Ella está en un punto donde está tan frágil y tan débil que estaba caminando con un bastón pero ella escuchó que Dios dijo que ahí Él la iba a llenar. Y yo veía a las mujeres viniendo y yo sé que muchas tuvieron muchas dificultades para llegar.

Y nosotras hacemos lo más para tratar de que las mujeres lleguen tanto que, Pastora necesito sentarme con usted a hablar porque creo que necesitamos un plan nuevo, porque como lo hacemos de gratis es un paquete opcional, so tú tienes la opción que si tú quieres comprar el paquete, no tienes la excusa de que dinero es una razón para llegar pero la gente toma ventaja. Cuando ve que: ah es gratis no me tengo que registrar y uno quiere hacer lo mejor para preparar el lugar y las mujeres esperan hasta el último minuto o dicen: pero como no hay un compromiso.

Y hay que hacer compromiso. Tú no puedes entregarte completamente sin tener un compromiso. Esta mujer entregó en su corazón: a mí no me importa que los doctores dicen que yo no tengo que estar allí pero si yo tengo que arriesgar mi vida yo la voy a arriesgar. Y ella se apareció en ese lugar y yo sé que habían otras dificultades pero ella se entregó por completo.

Y yo voy a verla en el hospital y le hemos hecho un cuadro porque el Señor puso, cuando yo la ví a ella me tocó tanto que yo dije: hay mucha gente orando y yo sé que Dios tiene el poder para sanarla y en esta tarde nosotras también vamos a orar pero el Señor me dijo: Yo no las traje aquí para que oren por ella, Yo las traje porque Yo quiero cantar un cántico sobre ella. Y ella en su silla de ruedas la trajimos al frente y vino Ingrid Rosario que estaba con nosotros y es tremenda mujer de Dios y ella comienza a cantar: Él nos ama, cuánto Él nos ama y las danzarinas empiezan con sus abanicos a abanicar a esta mujer y esta mujer si el Señor se la llevara hoy me dice que Dios le dió el momento mejor de su vida en ese lugar.

Porque ella dijo: yo no puedo permitir que nada, tengo que entregarlo todo y tanto fue que yo vine y yo la abracé y yo quise ministrarla y ella comienza a gritarme a mí, a hablar Palabra profética sobre mi vida y yo dije: Señor a veces nos miramos y vemos los que están bien, los que están saludables y están de aquí para allá y decimos: wow eso es entrega completa pero yo veo una mujer que parece frágil, una mujer que parece estar quebrantada, una mujer que parece estar que no debe tener esperanza, una mujer que debe estar llorando, una mujer que debe estar encerrada en su cuarto pero ella dice: yo rehuso ser lo que el cuerpo mío dice que yo debo de ser, yo rehuso ser lo que otros tratan de definir porque yo me entregado completamente a Dios; yo creo en Su Palabra y nada me va a detener de estar en la Presencia de Dios, de estar en Sus Manos.

¿Cuál es tu dificultad en esta mañana? el Señor te ha traído a este lugar simplemente para decirte que tú puedes confiar tu vida en Él, que Él en verdad tiene planes maravillosos para tu vida y aunque Entrega Total no es fácil porque en verdad, cuando yo digo que el Señor nos hace vivir Él nos da temas y en Sus Manos suena tan lindo ¿verdad? suena como un lugar tan cómodo y a Él le gusta jugar con mis emociones porque me da temas que: wow y yo digo esto va a estar tremendo pero entonces tengo que vivir. Tengo que vivir momentos.

Yo no he hablado lo que la Pastora ha pasado este año pero yo sé que para ella estar allí y dirigir y dejarte saber que en Sus Manos es el lugar ella tuvo cosas que vinieron a su vida para tratar de moverla de las manos de Dios pero ella se puede parar hoy y decir: en Sus Manos es el lugar más seguro, en Sus Manos es donde debemos estar. Yo puedo pararme aquí y decir: entrégate completamente.

¿Por qué? porque sabemos que cuando tú te entregas completamente al final de todo sabemos que la última palabra la tiene Dios. Y mientras yo miro en Su Palabra, mientras yo miro en lo que Él ha hecho en mi vida no hay ni una Palabra que Él ha dicho para mal sino todo ha sido para bien así que yo confío en Su Palabra.

Ahora yo estuve todo el año mirando esta historia y tratando de ver a Dios, ver a Dios en todo y yo soy así, el Señor me habla una Palabra y cuando tengo que hacer una decisión de qué es lo que el Señor está diciendo y trato de medirlo porque si no mantengo esa Palabra en mi mente me pierdo. Yo tuve un momento, diría hace como unos seis o siete años atrás donde sentí que mi fe comenzó a flaquear, no se había ni perdido pero comenzó a flaquear y me puso en un estado de pánico tanto que miré a mi esposo y yo dije: yo me tengo que ir, ¿para dónde vas? yo no sé pero yo tengo que ir a un lugar a encontrar mi fe. ¿Perdiste tu fe? no, ¿pero cómo que vas a ir a encontrar tu fe?

Yo necesito irme a un lugar porque yo entiendo que mi fe está atada a todo quien yo soy, a todo lo que vivo y si yo pierdo esta fe lo pierdo todo. Pierdo mi identidad, pierdo mi destino y lo pierdo todo. Y el esposo mío que no es dramático nada, coge el teléfono: ¡Pastor Miranda, mi esposa me va a dejar! Yo Gerson ¿por qué llamaste al Pastor Miranda? ¡porque tú me vas a dejar! Yo no dije que te voy a dejar, yo dije que si pierdo mi fe te pierdo a ti, pierdo a mis hijos, pierdo todo.

Yo lo que necesito es un momento a solas con Dios porque no entiendo exactamente lo que anda mal pero sé que algo está mal y no sé vivir a menos que no esté completamente entregada y ahí es donde Dios nos quiere llevar, donde cuando sentimos no es llegar a la línea del pecado es que desde acá que yo sepa que está la línea de la presencia del pecado, que yo sepa que estoy tan entregada que yo no quiero ni verla ni que se hiciera.

Y el Pastor Miranda hizo arreglos y eso y yo terminé en un hotel cerca de aquí y yo recuerdo que al llegar a ese cuarto dije: tengo un fin de semana pero Tú me conoces yo no tengo ni una hora más porque Tu ausencia es mucho para mí. Sentirte tan cerca, cuando lo tienes tan cerca sentir que tomas un pasito para el lado es devastante para alguien que está totalmente entregado a Dios.

Y yo sé que Dios a veces permite momentos de ausencia en nuestra vida para que nos necesitemos unos a otros para que entendamos cuánto lo necesitamos a Él pero yo dije: Señor no resisto, no resisto no me reconozco a mí misma y recuerdo que en menos de horas yo pude llamar a mi esposo y le dije: papi buenas noticias, no te voy a dejar. Es más puedes traer a los niños, puedes venir tú y vamos a disfrutar el fin de semana juntos.

Porque Dios sabe tus necesidades, Dios promete que si tú te entregas totalmente a Él Él se va a entregar totalmente a ti y cuando tú estés en necesidad tú puedes decir como esta mujer, ella fue al profeta y le dijo: "Tú sabes." Yo puedo ir al Señor y decir: Tú sabes que hay mucho tiempo pero para Tu ausencia yo no tengo tiempo te necesito en mi vida, necesito estar totalmente entregada, rendida a Ti.

En esta mañana tenemos que entregarnos y lo bueno de Dios es que cuando nos entregamos Él nos dice: ¿Sabes? Yo te voy a saciar tu necesidad pero Él no pudo dejarme en ese cuarto saciada, Él dijo: llama a tu marido, llama a tus hijos y les dije: ven. Y en ese fin de semana fuimos llenados, mi familia fue llenada. Dios nunca, nunca te va a hacer cita para derramar Su aceite sin que hayan más vasijas porque tu vasija no es suficiente para Su unción. Él siempre va a preparar lugar para que tú puedas ir y tocar a las puertas y decir: en este día no vamos a pedir de Tu abundancia.

Yo quiero, yo quiero que tú conozcas, traigas tu necesidad porque después de esta historia, al seguir esta historia está la de Eliseo y la sunamita; ella no tenía necesidad ella tenía en abundancia es más, tenía tanto en abundancia que ella buscaba al hombre de Dios no para pedir sino para dar, ella quería darle al hombre de Dios pero en su abundancia no entendía que ella también tenía necesidad y el profeta le hizo las mismas preguntas a ella: ¿qué haré yo por ti? y ella: no nada, nada por mí yo estoy bien es más yo puedo hacer por ti, yo quiero hacer por ti.

Y hay algunas que a lo mejor están en este lugar y dicen: yo no tengo necesidad. Esa recesión que hay aquí en los Estados Unidos de America eso no tiene nada que ver conmigo, Dios a mí me ha bendecido y Dios ha permitido que yo esté en abundancia para bendecir a otros y gloria a Dios que tú estás bendiciendo a otros pero ¿sabes qué? en ti hay una necesidad porque hay un ruido de pasitos en tu casa que a lo mejor no estás corriendo y tú estás satisfecha con lo que tienes pero Dios no está satisfecho con lo que tú tienes, Él quiere darte más, Él quiere que tú tengas más.

"Y le dice el profeta a su siervo: vete y mira lo que está en su casa." Y al mirar lo que está en la casa tú o vas a encontrar lo que Dios ya ha puesto en el lugar para saciar tu necesidad o vas a encontrar la ausencia de donde Dios quiere crear una bendición. Pero donde quiera que tú estés eres una vasija que Dios quiere llenar en esta mañana y quiere causar que tú vayas y busques más mujeres que estén en la condición que tú estás, será peor, será mejor sea lo que sea Dios tiene suficiente unción para ti y para todas las demás.

Señor: en esta mañana te damos gracias porque Tu Palabra está en este lugar. Te damos gracias oh Dios porque Tú no te conformas con que nosotras seamos simplemente mujeres, seamos simplemente hijas pero somos hijas porque estamos entregadas a Tu destino. Somos hijas porque no solamente estamos buscando cumplir con nuestro propósito Señor pero Tú nos llamas a este lugar a edificar destinos.

Señor yo te pido que en el corazón de cada mujer que está en este lugar, en el corazón que ya Señor Tú estás conciente que ellas están aquí, Tú estás conciente de su necesidad, Tú estás conciente de lo que ellas han hecho, de lo que sus maridos han hecho, de lo que sus padres han hecho; Señor Tú tienes promesas generacionales Padre que Tú estás muy conciente Padre de lo que está sucediendo en su vida en su ahora pero hay Palabra Señor que Tú has depositado que no es viejo, no es de ayer Señor que Tu Palabra se mantiene fresca en nuestras vidas.

Y hoy Tú has venido con una Palabra fresca Señor para traer a nuestra memoria Señor que servimos a un Dios que podemos confiar con nuestras vidas, que podemos depositarnos en Tus Manos oh Dios y que Tú cuidarás de nosotras, si hay alguien que en este día necesita caricias de Tus Manos Señor Tú las tienes para ellas Señor, si hay alguien que necesita ser elevada en su estima Señor Tus Manos hoy pueden elevar su estima.

Señor si necesitan sanidad, hablamos de la mujer que tocó el borde de Tu manto Señor pero hoy Tú has venido porque quieres tocar las mujeres en este lugar, sanar su corazón, sanar su espíritu quebrantado Señor y levantar Señor una conciencia Padre de que no solamente somos sanadas por Ti pero como hijas Tuyas Señor hemos recibido la autoridad de tocar a otros y ser sanados, hemos recibido la autoridad de tocar la puerta de nuestro vecino, de entrar a sus lugares privados y decir: comparte tu necesidad conmigo porque yo sé dónde juntas podemos ir para recibir la unción fresca de Dios para ser saciadas hasta el punto en que nunca más habrá necesidad.

Señor Tú quieres depositar Tu aceite otra vez nunca más faltará Tu unción, derrama oh Dios hasta que sobreabunde en este lugar. Somos Tus hijas y nos rendimos ante Ti porque quien Tú eres oh Dios Tú eres nuestro Padre quien nos cuida, nos protege y nos sana. Gracias Señor por Tu amor y mientras nos rendimos a Ti declaramos.

Declaramos Primera de Juan capítulo 3:1 que dice: "Cuán grande es el amor del Padre que yo sea llamada hija de Dios." Declaramos Salmo 103:12 que dice: "Tan lejos como es el este del oeste así Tú has removido nuestras transgresiones de nosotros" y las has alejado de nosotras, somos redimidas por Ti oh Dios el pasado, nuestro pecado no nos pueden tocar. Declaramos Padre Segunda de Timoteo 1:7: "Porque el Espíritu no nos ha dado espíritu de temor sino de amor y de una mente sana."

Señor en este momento declaramos lo que el Padre ha declarado en cada una de nosotras. Remueve todo temor oh Dios, remueve toda inseguridad pero llénanos de Tu Poder, llénanos de Tu amor y danos una mente estable Padre donde podamos tener nuestros pensamientos en Ti totalmente rendidos y entregados a Ti en el Nombre de Jesús te lo pedimos amén, amén y aleluya.

Gracias por esta oportunidad. Yo sé que Dios, puedo ver en sus rostros que Dios está haciendo y Dios simplemente está comenzando algo. Hay cita para terminar la segunda porción esto es como la medicina, nosotros recetamos antibióticos, yo soy asistente dental y a veces damos la receta y la gente se va y dos semanas más tarde vienen con la cara peor que como llegaron, pero ¿qué pasó no te tomaste los antibióticos? sí me los tomé por los primeros tres días y me sentía tan bien que dejé de tomármelos pero el médico no dice que esta es la única dosis.

Para las servidoras son tres dosis, está hoy, Octubre 19 yo creo que es cuando van a recibir estar en una mente, en un espíritu. Es importante que si vas a servir sea en una mente y en un espíritu y está Noviembre 9 y yo sé que lo que la Pastora decía: este año va a ser, no es llenarse por los números es que entre más mujeres más unción y yo no sé de ti pero yo no quiero un poquito de aceite, si es mucho de aceite yo quiero ver la plenitud de Dios. Yo voy a estar allí, yo voy a estar en ese lugar y yo me uno a tocar las puertas.

Y tenemos que decirles a las mujeres: hay cita, hay cita con Dios pero toma tu dosis en este día y deja que el Señor te complete la ministración de hoy para que estés preparada sea para el 19 o sea para el 9 pero Dios está haciendo grandes cosas a través de este ministerio. Yo, el año que comienza nuestro calendario de hijas comienza de Octubre a Septiembre y empezamos nuestro tema nuevo que es: Realiza.

Porque lo que sucede es que después de que Dios nos vacía y nos llena y nos hace algo interiormente Dios comienza a expresar por fuera para que otros vean lo que ya sucedió por dentro y pudimos tomar, teníamos una vasija grande en medio del altar y pudimos transformarla en una mujer porque sí tú eres no literalmente iba a decir en spanish pero figurativamente tú eres la vasija y nos podemos ver figurativamente como mujeres y ver la definición de Dios de nosotras pero cuando llegas a ver lo literal tenemos dificultad.

Pero Dios en este año esta Palabra Realizar tiene este el comienzo y el fin en la vez. Cuando te das cuenta: ay entiendo ahora pero cuando tú has completado algo a la misma vez es realizar y Dios está haciendo el Alfa y el Omega en nosotras. Dios nos llama vasijas pero también nos llama mujer y Él va a realizar en nosotras y yo le doy gracias a Dios por esta oportunidad porque entré por estas puertas años atrás como vasija y me siento mujer realizada. Yo sé que hay mucho más que Dios va a hacer pero mi oración es que en mi vida yo pueda demostrar en mi exterior todo lo que Dios está haciendo en lo interior porque es lindo lo que Dios puede hacer cuando tú te entregas en Sus Manos. Dios te bendiga.

Como respuesta al mensaje que Valerie trajo hoy ella hablaba de vasijas, yo sé que muchas veces porque yo lo he experimentado en mi propia vida. A veces como decía Valerie queremos que la vasija siga llena de aquéllo que está dentro de ella. Muchas veces es tristeza que no hemos superado, otras veces es amargura, es falta de perdón, tristeza por cualquier razón; tantas emociones que podríamos decir que están dentro de esa vasija pero yo sé que muchas veces pasa que queremos mantener la vasija así porque se ve, por fuera se ve de lo más bonita, no se ve fea la vasija, está brillosa, tiene buen esmalte, buen color.

Pero cuando miramos adentro nos damos cuenta de que de ella sale mal olor y todas hemos estado ahí. Yo recuerdo hace muchos años que yo creía que había perdonado a todo el mundo, que tenía que ser perdonada y en un día que yo me aparté así como hizo Valerie para encontrarme conmigo misma me di cuenta, el Señor me mostró cosas que me asustaron, ví una de las imágenes que Él me presentó fue una manzana, una manzana preciosa con el lustre de una manzana perfecta no había nada y como yo ví en mi mente, el Señor me habla mucho con imágenes aquí adentro, no las veo afuera pero aquí adentro son muy vívidas y las recuerdo muy bien.

El Señor fue así, yo miraba la manzana y me admiraba de qué bonita es la manzana porque entendí que era mi vida y la fue dando vuelta, vuelta, vuelta hasta que por un lado de la manzana había una parte que le faltaba piel y estaba podrida esa parte de la manzana y yo le dije: uh oh eso no es lo que yo quiero ver y mi mente enseguida quiso cerrarse a esa posibilidad de que yo tuviera que bregar con algo más profundo todavía y el Señor fue tan claro y me retó y yo estuve ahí en ese asiento con lucha.

Señor: ¿qué hago? no, no puedo he sido herida ahí no puedo, no quiero, no quiero, no quiero y el Señor me dijo: pero ¿qué tú quieres? ¿quieres seguir la vida con ese pedazo podrido? ¿qué es lo que pasa cuando en una manzana hay una parte podrida? exacto se pudre todo ¿verdad que sí? hasta adentro y no sé si a ustedes les ha pasado en el supermercado a veces uno compra una manzana que puede parecer preciosa y tiene un puntito nada más ¿qué pasa? vas a tu casa, la cortas por el centro y te das cuenta que está podrida por dentro y huele mal y jamás te la comerías.

Pues muchos de nosotros somos así, esa vasija está llena de esas cosas que no deben estar ahí y muchas veces nos aferramos porque es lo que conocemos y lo que nos hace sentir seguras pero en un momento tenemos que decir: hasta aquí ya no más, yo voy a vaciar esa agua sucia que está dentro de mi vasija y voy a permitir que el Señor la llene de algo bueno porque como decía Valerie, si tú haces eso, si tú te tomas el trabajo de cargar la vasija, inclinarla y botar lo que está dentro y después echarle cloro del Espíritu el Señor se va a encargar de darte un agua cristalina, fresca, saludable que te va a refrescar por dentro.

Entonces el llamado que yo quiero hacer es fíjense bien: solamente pasa al frente para oración, les voy a pedir a las coordinadoras Valerie y todas aquéllas que saben que ustedes ministran aquí en la Iglesia, solamente aquéllas, no por nada más pero solamente aquéllas que saben que se han aferrado a algo que saben que les están carcomiendo por dentro, algo que les impide crecer más allá. Algo que se ha convertido en un Dios en su vida.

A veces una vez el Señor me dió una Palabra para una hermana muy querida que ha tenido luchas muy terribles en su vida y lo que el Señor me mostró es que la amargura se había convertido en su marido. Imagínese eso: usted estar casada con la armagura qué cosa tan terrible y ella estaba casada con la amargura y no quería divorciarse de la amargura.

Vamos así solamente otra vez, pasen al frente solamente esas las que saben que eso que está ahí tiene vida propia, tiene identidad y tú lo conoces y decides vivir con eso. Yo he entendido que hasta que uno no hace eso entregar esa basura que tenemos adentro que todos la tenemos en un grado o en otro el Señor no puede hacer Su propósito perfecto en nosotras, es imposible porque el espacio está ocupado por una entidad y no me refiero a entidades demoníacas, no estoy hablando de eso pero es algo que tiene vida propia y nos hace cojear en la vida.

En vez de correr así sigilosamente y livianamente eso nos hace cojear y yo he entendido también que es un acto de la voluntad. Si tú no quieres no va a pasar, Dios no va a venir con una varita mágica y ¡tin! ¡oh! agua limpia, no. Él no obra así ¿saben por qué no obra así? porque Él nos respeta demasiado, Él nos respeta demasiado para hacer eso en nuestra vida. Él quiere que nosotros colaboremos con Él en todo incluyendo eso que tenemos adentro que necesita ser limpiado.

Entrega completa

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Vamos a la Palabra, el tema de hoy es "Entrega Completa" y lo trae Valerie González. Ella pastorea junto a su esposo Gerson González en dos lugares, no en uno sino en dos lugares imagínense eso en el Centro de Adoración Calvario en Woonsocket - Rhode Island y en la Congregación Cristo Rey en Dorchester - Massachussets aquí muy cerca de nosotros.

Algo que caracteriza a Valerie es que es dinámica en todos los sentidos, Dios la ha dotado de muchísimos dones; no solamente predica con la unción del Señor y con entendimiento sino también tiene dones de canto, de actuación, de planificación y sigue añadiendo tiene muchos otros dones. Además es una excelente esposa, la mamá de dos teenagers ¿verdad? pre-teens, distribuye su tiempo en muchas actividades y es una mujer apasionada por ministrar a la mujer como lo somos todas nosotras también. Así que vamos a recibir a Valerie con un caluroso aplauso.

Valerie: Bendecidas. Tengo que decirles que mientras estaba ahí en adoración tuve un momento ¡argh! y yo no soy, bueno tengo que decir: antes no era tan llorona, ahora después de que conocí a Meche (risas) y les explico en un minuto porque lo digo así. Este, tuve un momento donde miré alrededor y sabiendo que el tema es Entrega Completa, hemos estudiado ese tema a través de las hijas Condesino que allá simplemente decimos hijas porque hemos cruzado con muchos americanos y vienen y siempre se les hace un poco difícil, pues lo que nos une a todos es que somos todas hijas.

No importa cuál es tu pasado, no importa cuál es tu futuro si tú eres mujer aquí en la Tierra tú tienes que ser una hija pero lo que nos une a nosotras en nuestra sangre y en nuestro espíritu es que somos hijas del mismo Padre. Y cuando yo llegué a la ciudad o al área de Nueva Inglaterra yo vine porque me casé con mi esposo Gerson González un hombre muy guapo gracias a Dios por sus beneficios, considera todos nuestros deseos y bueno, al casarnos nos casamos con la mentalidad que muchos tienen que el matrimonio tan perfecto, todo va a estar, todo lo que está quebrado se arregla cuando tú te casas ¿verdad?

Pero nos encontramos en momentos muy difíciles y para mí es muy especial hablar este tema acá porque yo sé que parte de mi experiencia como mujer, como Pastora; yo no era Pastora cuando yo primero caminé por esas puertas pero era una mujer que necesitaba entregarse, era una mujer que creía que todo lo tenía en su lugar, en orden porque desde joven he vivido sola tengo tremendos padres pero mis padres decidieron mudarse y llevarse mi casa con ellos para Florida y yo no me quería ir y estaba en la ciudad de Pennsylvania y tuve que aprender a vivir sola, y uno cuando joven se pone a vivir sola se cree que entonces todo lo puede y todo lo puede poner en control y no hay necesidad de entregarlo porque: Dios no te preocupes ¿no? yo a Ti te voy a dar el día libre porque yo hoy tengo todo en control.

Y tomamos esa actitud de que en verdad no tenemos que rendir y es importante no solamente concentrarnos en la palabra entrega pero es una entrega completa, no podemos quedarnos con nada tenemos que rendir lo bueno, lo malo tenemos que totalmente derramarlo ante la Presencia de Dios porque a veces aún lo bueno y que creemos que es tan bueno nos enteramos que no es tan bueno como lo bueno que Dios en verdad nos quiere dar y por quedarnos con ello nos perdemos lo en verdad bueno, no sé si entendieron eso pero yo lo he vivido y lo entiendo muy bien.

Pero en un momento de un corazón quebrantado, en un momento de que la naturaleza mía lo que quiere hacer es pelear para atrás, cuando uno es herido, cuando uno es maltratado y cuando uno encuentra que es injusto uno quiere; yo nací en Brooklyn y yo soy chiquita pero brava you know? y a mi esposo yo le decía a él desde el principio porque nosotros avisamos antes de que suceda para que todo esté clarísimo, yo le decía: número uno, esto no es juego de béisbol, a ti no te dan tres strikes y estás out, uno y ya tú estás fuera ok? 'tá avisado ¿verdad?

Y número dos, si tú pones tus manos sobre mí que no sea para hacerme una caricia o amor tú eres mucho más grande que yo, tú puedes más que yo pero al fin de esto va a haber un área de tu cuerpo que va a decir: Valeria estuvo aquí. Y esa era mi manera de pensar, mi manera de vivir, yo peleando por lo mío queriendo más y sabiendo que lo podía lograr pero cuando llegué a un momento en mi matrimonio en que las cosas no estaban como debían estar por causa del esfuerzo que había puesto el Señor me trajo a estar puertas; ahí conocimos al Pastor Miranda y su Pastora Meche.

Y recuerdo una de nuestras primeras conversaciones. Ella comenzó porque en las conversaciones que ellos estaban teniendo con mi esposo no me estaban gustando mucho porque estaban hablando mucho de la Gracia, mucho del amor de esas cosas cuando lo que él lo que necesitaba era una buena "salpiza" para que despertara y decía: Señor si Tú quieres yo te ayudo, en esta sí pero no, todo mundo hablando de Gracia y que si esto y yo: ¿cómo ese hombre se va a arreglar si no le dicen en verdad cómo él tiene que vivir?

Y después cuando finalmente tengo tiempo para sentarme con su Pastora, ella yo sé que me va a entender ella es mujer y ella va a tomar finalmente alguien mi lado y cuando ella comienza a hablarme de la compasión ¿qué, ahora yo también tengo que sentarme a escuchar de la compasión? pero lo que me enseñaron fue cómo entregarme, cómo rendirme. Ella me enseñó a pelear sin palabras, ella me enseñó a pelear con acciones, a pelear con amor, a pelear con gracia porque el amor de Dios puede mucho más que lo que nosotros podemos.

Yo no sé cuál es la circunstancia que tú estás enfrentando en esta mañana y por qué razón el Señor trajo este tema de Entrega Completa pero yo quiero decirte de una experiencia personal que los momentos ahora en los cuales yo vivo las cosas no están perfectas pero en este rendimiento, en esta entrega total yo sé que todo va a estar bien; tengo una paz que nunca había tenido, tengo una seguridad que nunca había tenido y cuando las cosas y aún este año en entrega completa el médico viene a decirme: ay Pastora usted tiene tal y tal y tal y yo: oh sí bien ok y él me dice: no es que tú no entiendes y me diagnosticaron con esclerosis múltiple.

"Es que tú no entiendes" no yo sí entiendo pero más que entender esta enfermedad yo entiendo que Dios me dijo que si yo me entrego Él está en control. Yo entiendo que ya yo no tengo que seguirle dando crédito al enemigo por cosas que él no está a lo mejor en la misma ciudad ni en el mismo vecindario y nosotras echándole la culpa sin saber que es que Dios está tratando de llevarnos a un momento donde estamos de rodillas completamente entregadas a Él.

Y lo que pasemos lo pasamos en esta vida porque tenemos que vivir en este mundo pero Dios quiere mostrar al mundo cómo Sus hijas pueden caminar a través de este mundo, pasar por lo que pasan otros pero no es la misma experiencia porque años antes de que tú llegaras aquí, años antes de que hijas con destino pudieran existir Dios había levantado un Ministerio de mujeres edificando destinos porque si no hay destinos edificados no pueden haber hijas con destino.

Para que tú puedas ver cómo la Pastora habla y dice que estamos: sí estamos enlazadas, esto se trata de un cuerpo. Hablamos este año de entrega completa pero ¿sabes dónde estamos entregadas? en Sus Manos, estamos enlazadas cuando vivimos a través del Espíritu ¿no es una experiencia totalmente diferente la que tú tienes conmigo? estamos en una jornada juntas donde Dios al fin de todo lo único que quiere comprobar es que somos Suyas. Estamos en Sus Manos, Él nos protege, Él nos ama, Él nos cuida, Él nos perdona, Él nos restaura que todo lo que necesitamos esté en Él. Aleluya.

Y por eso yo vivo una vida tratando de encontrar en todo a Dios. Aún ¿ustedes ven la pulserita ésta? esta pulserita nace del mensaje que queremos que nosotras las mujeres podamos entender. El número 7 es el número de perfección, es el número de plenitud, el círculo, la semana es completa en el número 7; pues aquí cada piedrita hay 7 de cada una porque estamos entregadas completamente. Las vasijas significan: nosotras somos cada una de esas vasijas y yo me entrego completamente 7 veces, estoy completamente entregada a Él.

El rojo es: yo estoy completamente amada, el púrpura es: yo estoy completamente apoderada, el claro así es: yo estoy perdonada porque Él toma mis pecados y los hace tan claritos que cuando yo miro mi pecado yo no puedo ver el pecado si no veo la Gracia de Dios, yo veo cómo Él me pudo lavar y cambiar y limpiar; la mujer que soy hoy no se llevaría con la mujer de veinte años atrás porque no eran pero Dios nos ha llevado a través de una jornada y es una entrega constante.

Porque no es entregarnos por este momento, no es entregarnos por este sábado sino hacer una decisión: Señor yo estoy entregada a Ti completamente, mi cuerpo, mi espíritu están completamente entregados a Ti, que cuando se levantan mis emociones y dicen: hoy no quiero alabarte ya no tienen otro remedio porque hay una ley en mi vida que dice: yo estoy entregada y yo vivo de acuerdo a la ley del Espíritu y no de acuerdo a la ley de la carne.

En esta mañana quiero traerle un pensamiento sobre una historia que este año me ha estado ministrando a través de todo el año. Mientras hablamos de Entrega Completa voy a estar hablando acerca de una historia que se encuentra en Segunda de Reyes capítulo 4, una historia bastante conocida y yo creo que en esta mañana si puedo tratar de ver el propósito mayor, yo sé que Dios siempre tiene múltiples propósitos, Él hace con una cosa, Él es tan. Él nos dice: sean fructíferas, multipliquen pero Él no nos dice que hagamos algo que Él no puede hacer así que en Sus planes a veces creemos: oh esto es lo que Dios quería hacer y después hablamos con otras hermanas y vemos que la misma Palabra ha causado multiplicación en diferentes áreas porque todas nuestras necesidades en esta mañana serán saciadas.

Aunque son diferentes todas las necesidades serán saciadas y quiero ir aún más a que este es un preámbulo a las necesidades que serán saciadas Noviembre 9. Yo creo que Dios me trajo aquí para inspirarte a ti mujer para que no pienses este año solamente en ti sino que comiences a pensar o que hagas que tu necesidad te cause causar un milagro aún mayor de lo que tú estabas esperando. Tenemos que dejar de pedir y pensar que Dios solamente nos cuide y sacie hasta nuestra necesidad pero tenemos que entender que servimos un Dios que no te va a pedir una entrega completa sin Él tener el deseo de entregarse completo.

Y cuando por eso decimos: cambiaré mi tristeza porque si tú tomas lo que tú tienes y tú lo vacías ante la Presencia de Dios Dios se siente tan motivado para llenarte con algo mejor, algo mayor; nunca te va a dejar vacía, nunca te va a dejar en falta sino que te va a llenar hasta que sobreabunde y aquí hay una historia sobre la sobreabundancia y yo no sé de ti pero yo quiero y estoy viviendo este momento de sobreabundancia en mi vida.

Pero no toda abundancia comienza con un momento de abundancia sino que dice aquí que esta mujer en Segunda de Reyes capítulo 4 dice que: "Había una mujer de las mujeres de los hijos de los profetas y ella clamó a Eliseo" ella fue al profeta, ella fue al lugar donde sabía que iba a recibir no palabra de hombre sino Palabra de Dios. Es importante que en tu necesidad tú dejes de buscar recursos que no tienen nada que ver con lo que Dios dice para tu vida sino tú tienes que ser sabia e ir al lugar donde tú sabes que Dios va a hablar, donde está la portavoz de Dios.

Tenemos que dejar de escuchar lo que dice la sociedad, lo que dicen todos a través de tu condición sino busca la Palabra de Dios, busca dónde es que tú sabes que Dios te va a hablar. Y esta mujer fue a este lugar y le dice: "Tu siervo, mi marido" ella lo conoce íntimamente, ella no está hablando de alguien que ella no conoce. Ella dice: él era tu siervo pero él era mi marido yo lo conocía con intimidad y él era hombre temeroso de Dios, ella le dice ya ha muerto aleluya.

Y ella le dice: "Y han venido los acreedores para tomarse mis dos hijos, para llevarse a mis dos hijos." Lo que ella tenía es que perdió a su marido y en esos días las mujeres eran sostenidas básicamente por los hombres; tú eras, tu estado en la sociedad tenía que ver con quién estabas casada, eso todo tenía que ver con generación y esta mujer estaba sintiendo que ella estaba a punto de perder quien ella es porque ella sabe que ella no es solamente hija de los profetas pero ella es esposa del siervo del profeta y ella tiene hijos que están para continuar con una herencia pero ahora al su esposo morir hubo algo, una deuda del pasado algo que debe haber estado en el ayer pero ese ayer ahora se ha aparecido en el hoy y quiere robarle su futuro.

No estaba allí simplemente para robarle un día pero quería llevarse a sus hijos y ella fue al Señor y ella dijo: yo sé como yo he vivido con profetas, yo he vivido con siervos de Dios yo entiendo que el plan de Dios para mí no está sin futuro, yo sé que Dios tiene un futuro, un destino para mí y mi futuro y mi destino está en Sus Manos pues yo no puedo ir a ningún otro lugar sino a Sus Manos para que Dios me de Palabra a mí y me enseñe cómo yo voy a llegar a ese destino.

Ella se presentó como hija "yo soy hija de los profetas" y me gusta la respuesta del profeta, el profeta le dice: ¿y qué voy yo a hacer por ti, qué haré yo por ti? A veces nos presentamos ante Dios con nuestras quejas y decimos: Señor este es el problema y esto es aquéllo pero no tenemos ni definido en nuestra mente qué es lo que deseamos en verdad de Dios. A veces he conocido mujeres que están tan aferradas a su dolor que ellas vienen llorando ante la Presencia de Dios pero no quieren que Dios las sane.

Yo sé que suena ridículo pero hay algunas mujeres que viven su vida y se han dejado ser conocidas por su amargura. Su fama es su amargura, su atención es su amargura. Pues he venido ante Ti oh Dios para que cambies lo que yo soy por lo que Tú me quieres dar pero no me toques el dolor, lo que Tú quieras Señor totalmente entregada pero Tú sabes que esa cicatriz, por lo menos déjame esa cicatriz para yo decirle a la gente lo que yo he pasado.

Y él le dice: "¿Qué voy yo a hacer por ti?" y no dice cuál es la respuesta pero yo creo que Dios tiene que llevarnos a un lugar donde nosotras tenemos que comenzar a pensar ¿qué es lo que yo quiero? y aún si lo que tú deseas no es lo que Dios te quiere dar por lo menos tus intenciones te son reveladas a ti misma porque a veces no nos damos cuenta de nuestras propias intenciones y para poder tener una entrega completa tú tienes que rendir tus intenciones, tú tienes que rendirlo completamente y él le dice: "Declárame lo que está en tu casa."

Yo sé que cuando vamos ante la Presencia de Dios especialmente en momentos de adoración como esta mañana nos perdemos en ese momento espiritual, en ese momento donde la Presencia de Dios es tan poderosa, nos llena tanto, nos lleva a un quinto cielo pero para que Dios trate con nosotras tenemos que volver a bajar y ver lo que está en nuestra casa. Tú no puedes pensar que Dios va a hacer algo aquí que se va a mantener sin que afecte tu casa. Tú tienes que comenzar del lugar donde tú vives, el lugar donde tú estás comprometida, si hay un lugar.

Tu trabajo es temporario. Tu trabajo cualquier cosa puede hacer pero después del trabajo tú puedes perder el trabajo y ¿para dónde vas a regresar? a tu casa a donde tú vives y todas vamos a regresar y ahí el Señor tiene que comenzar la obra porque ahí tú te vas a acostar y ahí tú te vas a levantar y para ser totalmente entregada tú tienes que rendir tu despertar y tu acostar. No puedes buscar solamente momentos en tu vida.

Y ella tuvo que pensar: ¿qué es lo que tengo en mi casa? y ella dijo: "Tu sierva no tiene nada en su casa sino una vasija de aceite" y a veces no nos damos de cuenta quiénes de verdad somos. Sí ella entendió que ella era sierva, sí ella entendió que en su casa había aceite pero no entendía el poder del aceite que estaba en su casa, no entendía el poder de la vasija que ya estaba en su casa. Ella tenía en poco lo poco que tenía pero no sabía que el profeta estaba a punto de decirle: tú sabes tú no eres la única que tienes en poco lo que está en tu casa.

Yo quiero que tú vayas donde las vecinas y toques sus puertas y tú te vas a dar cuenta que tú no eres la única que tienes necesidad porque esa mujer no estaba pidiendo la abundancia que había en esos hogares. Él dijo: "Vete y busca vasija vacía" y yo quiero que tú sepas que en tu vecindario, en tu trabajo, en tu escuela hay muchas mujeres que tienen vasijas vacías en su casa y tienen necesidad de ser llenadas del aceite fresco de Dios. Él dice: te voy a mostrar que Yo soy un Dios tan grande que no solamente voy a saciar tu necesidad pero yo voy a saciar la necesidad de cada vasija vacía que esté a tu alrededor.

En Sus Manos no es solamente una conferencia, en Sus Manos es el lugar donde van a traer las vasijas y hacer como dice el profeta, van a cerrar las puertas; van a haber algunas que no van a poder llegar, hay algunas que no van a poder entrar pero las que lleguen a ese lugar hay una promesa: que mientras más vasijas más unción descenderá y no habrá necesidad. El aceite se detuvo cuando se detuvieron las vasijas pero Dios está encargando a este grupo de mujeres a pensar más allá de su necesidad.

Esto no es como los días de hoy que yo me puedo rentar un lujo e ir casa por casa y tomar tu vasija y ponerla en mi carro, después ir a otra casa. Esta mujer tuvo que ir y tocar y agarrar una vasija y después el peso de esa vasija ella la tuvo que llevar a su casa, la depositaba, después salía otra vez porque solamente tiene dos manos y no hay suficiente para todas las vasijas pero hay un esfuerzo, una labor que toma para cuando tú puedes oir la Palabra de Dios y tú puedes creer que Dios en verdad dijo que en ese lugar va a haber unción si en verdad entiendes el poder de la unción que Dios va a derramar en ese lugar tú irías puerta por puerta diciendo: no quiero de tu abundancia pero trae tu necesidad, dame las vasijas vacías porque yo sé dónde serán saciadas, yo sé dónde pueden ser llenas. Hay tanta necesidad a nuestro alrededor.

Me encanta porque cuando hicimos la conferencia de las hijas la semana pasada le pedimos a las mujeres que trajeran vasijas y todas trajeron vasijas y después las pusimos en el altar, estaba el altar lleno de muchas vasijas y si tú vas a una tienda te lo acomodan todo para que todo se vea bien con el color y unos colores aquí, otros así y todas eran de diferentes tamaños de diferentes colores y se veía como que no deben estar en la misma mesa pero la diferencia atraía tanta belleza a ese altar. Todas se veían como que cabían juntas, como que un retrato tan y tan precioso de lo diferente porque las necesidades no todas son iguales pero cuando unimos nuestras necesidades ante la Presencia de Dios lo que antes pensábamos que era necesidad se torna en belleza.

Y podemos dar gracias a Dios por nuestras necesidades porque sin nuestras necesidades no conociéramos la plenitud de Dios, el poder que hay en Dios. Yo sé que ahora no la pueden ver pero yo tengo una misión hoy día. Yo estoy en Boston no solamente para esta conferencia pero algo que aún cuando lo pienso ahora mismo me mueve el corazón. Hablamos de Entrega Completa, de momentos donde debemos de rendirlo todo pero mi pregunta es: hemos llegado al momento donde para estar aquí ¿tú estás dispuesta a arriesgar tu vida? porque eso es Entrega Total.

Y yo sé que suena como algo drástico pero yo pude ver con mis propios ojos a alguien arriesgar su vida porque escuchó la Palabra de Dios. Ahora mismo está en el Bring on the women aquí en Boston, tiene como unos 35 años madre soltera, la diagnosticaron con cáncer. Ella está en un punto donde está tan frágil y tan débil que estaba caminando con un bastón pero ella escuchó que Dios dijo que ahí Él la iba a llenar. Y yo veía a las mujeres viniendo y yo sé que muchas tuvieron muchas dificultades para llegar.

Y nosotras hacemos lo más para tratar de que las mujeres lleguen tanto que, Pastora necesito sentarme con usted a hablar porque creo que necesitamos un plan nuevo, porque como lo hacemos de gratis es un paquete opcional, so tú tienes la opción que si tú quieres comprar el paquete, no tienes la excusa de que dinero es una razón para llegar pero la gente toma ventaja. Cuando ve que: ah es gratis no me tengo que registrar y uno quiere hacer lo mejor para preparar el lugar y las mujeres esperan hasta el último minuto o dicen: pero como no hay un compromiso.

Y hay que hacer compromiso. Tú no puedes entregarte completamente sin tener un compromiso. Esta mujer entregó en su corazón: a mí no me importa que los doctores dicen que yo no tengo que estar allí pero si yo tengo que arriesgar mi vida yo la voy a arriesgar. Y ella se apareció en ese lugar y yo sé que habían otras dificultades pero ella se entregó por completo.

Y yo voy a verla en el hospital y le hemos hecho un cuadro porque el Señor puso, cuando yo la ví a ella me tocó tanto que yo dije: hay mucha gente orando y yo sé que Dios tiene el poder para sanarla y en esta tarde nosotras también vamos a orar pero el Señor me dijo: Yo no las traje aquí para que oren por ella, Yo las traje porque Yo quiero cantar un cántico sobre ella. Y ella en su silla de ruedas la trajimos al frente y vino Ingrid Rosario que estaba con nosotros y es tremenda mujer de Dios y ella comienza a cantar: Él nos ama, cuánto Él nos ama y las danzarinas empiezan con sus abanicos a abanicar a esta mujer y esta mujer si el Señor se la llevara hoy me dice que Dios le dió el momento mejor de su vida en ese lugar.

Porque ella dijo: yo no puedo permitir que nada, tengo que entregarlo todo y tanto fue que yo vine y yo la abracé y yo quise ministrarla y ella comienza a gritarme a mí, a hablar Palabra profética sobre mi vida y yo dije: Señor a veces nos miramos y vemos los que están bien, los que están saludables y están de aquí para allá y decimos: wow eso es entrega completa pero yo veo una mujer que parece frágil, una mujer que parece estar quebrantada, una mujer que parece estar que no debe tener esperanza, una mujer que debe estar llorando, una mujer que debe estar encerrada en su cuarto pero ella dice: yo rehuso ser lo que el cuerpo mío dice que yo debo de ser, yo rehuso ser lo que otros tratan de definir porque yo me entregado completamente a Dios; yo creo en Su Palabra y nada me va a detener de estar en la Presencia de Dios, de estar en Sus Manos.

¿Cuál es tu dificultad en esta mañana? el Señor te ha traído a este lugar simplemente para decirte que tú puedes confiar tu vida en Él, que Él en verdad tiene planes maravillosos para tu vida y aunque Entrega Total no es fácil porque en verdad, cuando yo digo que el Señor nos hace vivir Él nos da temas y en Sus Manos suena tan lindo ¿verdad? suena como un lugar tan cómodo y a Él le gusta jugar con mis emociones porque me da temas que: wow y yo digo esto va a estar tremendo pero entonces tengo que vivir. Tengo que vivir momentos.

Yo no he hablado lo que la Pastora ha pasado este año pero yo sé que para ella estar allí y dirigir y dejarte saber que en Sus Manos es el lugar ella tuvo cosas que vinieron a su vida para tratar de moverla de las manos de Dios pero ella se puede parar hoy y decir: en Sus Manos es el lugar más seguro, en Sus Manos es donde debemos estar. Yo puedo pararme aquí y decir: entrégate completamente.

¿Por qué? porque sabemos que cuando tú te entregas completamente al final de todo sabemos que la última palabra la tiene Dios. Y mientras yo miro en Su Palabra, mientras yo miro en lo que Él ha hecho en mi vida no hay ni una Palabra que Él ha dicho para mal sino todo ha sido para bien así que yo confío en Su Palabra.

Ahora yo estuve todo el año mirando esta historia y tratando de ver a Dios, ver a Dios en todo y yo soy así, el Señor me habla una Palabra y cuando tengo que hacer una decisión de qué es lo que el Señor está diciendo y trato de medirlo porque si no mantengo esa Palabra en mi mente me pierdo. Yo tuve un momento, diría hace como unos seis o siete años atrás donde sentí que mi fe comenzó a flaquear, no se había ni perdido pero comenzó a flaquear y me puso en un estado de pánico tanto que miré a mi esposo y yo dije: yo me tengo que ir, ¿para dónde vas? yo no sé pero yo tengo que ir a un lugar a encontrar mi fe. ¿Perdiste tu fe? no, ¿pero cómo que vas a ir a encontrar tu fe?

Yo necesito irme a un lugar porque yo entiendo que mi fe está atada a todo quien yo soy, a todo lo que vivo y si yo pierdo esta fe lo pierdo todo. Pierdo mi identidad, pierdo mi destino y lo pierdo todo. Y el esposo mío que no es dramático nada, coge el teléfono: ¡Pastor Miranda, mi esposa me va a dejar! Yo Gerson ¿por qué llamaste al Pastor Miranda? ¡porque tú me vas a dejar! Yo no dije que te voy a dejar, yo dije que si pierdo mi fe te pierdo a ti, pierdo a mis hijos, pierdo todo.

Yo lo que necesito es un momento a solas con Dios porque no entiendo exactamente lo que anda mal pero sé que algo está mal y no sé vivir a menos que no esté completamente entregada y ahí es donde Dios nos quiere llevar, donde cuando sentimos no es llegar a la línea del pecado es que desde acá que yo sepa que está la línea de la presencia del pecado, que yo sepa que estoy tan entregada que yo no quiero ni verla ni que se hiciera.

Y el Pastor Miranda hizo arreglos y eso y yo terminé en un hotel cerca de aquí y yo recuerdo que al llegar a ese cuarto dije: tengo un fin de semana pero Tú me conoces yo no tengo ni una hora más porque Tu ausencia es mucho para mí. Sentirte tan cerca, cuando lo tienes tan cerca sentir que tomas un pasito para el lado es devastante para alguien que está totalmente entregado a Dios.

Y yo sé que Dios a veces permite momentos de ausencia en nuestra vida para que nos necesitemos unos a otros para que entendamos cuánto lo necesitamos a Él pero yo dije: Señor no resisto, no resisto no me reconozco a mí misma y recuerdo que en menos de horas yo pude llamar a mi esposo y le dije: papi buenas noticias, no te voy a dejar. Es más puedes traer a los niños, puedes venir tú y vamos a disfrutar el fin de semana juntos.

Porque Dios sabe tus necesidades, Dios promete que si tú te entregas totalmente a Él Él se va a entregar totalmente a ti y cuando tú estés en necesidad tú puedes decir como esta mujer, ella fue al profeta y le dijo: "Tú sabes." Yo puedo ir al Señor y decir: Tú sabes que hay mucho tiempo pero para Tu ausencia yo no tengo tiempo te necesito en mi vida, necesito estar totalmente entregada, rendida a Ti.

En esta mañana tenemos que entregarnos y lo bueno de Dios es que cuando nos entregamos Él nos dice: ¿Sabes? Yo te voy a saciar tu necesidad pero Él no pudo dejarme en ese cuarto saciada, Él dijo: llama a tu marido, llama a tus hijos y les dije: ven. Y en ese fin de semana fuimos llenados, mi familia fue llenada. Dios nunca, nunca te va a hacer cita para derramar Su aceite sin que hayan más vasijas porque tu vasija no es suficiente para Su unción. Él siempre va a preparar lugar para que tú puedas ir y tocar a las puertas y decir: en este día no vamos a pedir de Tu abundancia.

Yo quiero, yo quiero que tú conozcas, traigas tu necesidad porque después de esta historia, al seguir esta historia está la de Eliseo y la sunamita; ella no tenía necesidad ella tenía en abundancia es más, tenía tanto en abundancia que ella buscaba al hombre de Dios no para pedir sino para dar, ella quería darle al hombre de Dios pero en su abundancia no entendía que ella también tenía necesidad y el profeta le hizo las mismas preguntas a ella: ¿qué haré yo por ti? y ella: no nada, nada por mí yo estoy bien es más yo puedo hacer por ti, yo quiero hacer por ti.

Y hay algunas que a lo mejor están en este lugar y dicen: yo no tengo necesidad. Esa recesión que hay aquí en los Estados Unidos de America eso no tiene nada que ver conmigo, Dios a mí me ha bendecido y Dios ha permitido que yo esté en abundancia para bendecir a otros y gloria a Dios que tú estás bendiciendo a otros pero ¿sabes qué? en ti hay una necesidad porque hay un ruido de pasitos en tu casa que a lo mejor no estás corriendo y tú estás satisfecha con lo que tienes pero Dios no está satisfecho con lo que tú tienes, Él quiere darte más, Él quiere que tú tengas más.

"Y le dice el profeta a su siervo: vete y mira lo que está en su casa." Y al mirar lo que está en la casa tú o vas a encontrar lo que Dios ya ha puesto en el lugar para saciar tu necesidad o vas a encontrar la ausencia de donde Dios quiere crear una bendición. Pero donde quiera que tú estés eres una vasija que Dios quiere llenar en esta mañana y quiere causar que tú vayas y busques más mujeres que estén en la condición que tú estás, será peor, será mejor sea lo que sea Dios tiene suficiente unción para ti y para todas las demás.

Señor: en esta mañana te damos gracias porque Tu Palabra está en este lugar. Te damos gracias oh Dios porque Tú no te conformas con que nosotras seamos simplemente mujeres, seamos simplemente hijas pero somos hijas porque estamos entregadas a Tu destino. Somos hijas porque no solamente estamos buscando cumplir con nuestro propósito Señor pero Tú nos llamas a este lugar a edificar destinos.

Señor yo te pido que en el corazón de cada mujer que está en este lugar, en el corazón que ya Señor Tú estás conciente que ellas están aquí, Tú estás conciente de su necesidad, Tú estás conciente de lo que ellas han hecho, de lo que sus maridos han hecho, de lo que sus padres han hecho; Señor Tú tienes promesas generacionales Padre que Tú estás muy conciente Padre de lo que está sucediendo en su vida en su ahora pero hay Palabra Señor que Tú has depositado que no es viejo, no es de ayer Señor que Tu Palabra se mantiene fresca en nuestras vidas.

Y hoy Tú has venido con una Palabra fresca Señor para traer a nuestra memoria Señor que servimos a un Dios que podemos confiar con nuestras vidas, que podemos depositarnos en Tus Manos oh Dios y que Tú cuidarás de nosotras, si hay alguien que en este día necesita caricias de Tus Manos Señor Tú las tienes para ellas Señor, si hay alguien que necesita ser elevada en su estima Señor Tus Manos hoy pueden elevar su estima.

Señor si necesitan sanidad, hablamos de la mujer que tocó el borde de Tu manto Señor pero hoy Tú has venido porque quieres tocar las mujeres en este lugar, sanar su corazón, sanar su espíritu quebrantado Señor y levantar Señor una conciencia Padre de que no solamente somos sanadas por Ti pero como hijas Tuyas Señor hemos recibido la autoridad de tocar a otros y ser sanados, hemos recibido la autoridad de tocar la puerta de nuestro vecino, de entrar a sus lugares privados y decir: comparte tu necesidad conmigo porque yo sé dónde juntas podemos ir para recibir la unción fresca de Dios para ser saciadas hasta el punto en que nunca más habrá necesidad.

Señor Tú quieres depositar Tu aceite otra vez nunca más faltará Tu unción, derrama oh Dios hasta que sobreabunde en este lugar. Somos Tus hijas y nos rendimos ante Ti porque quien Tú eres oh Dios Tú eres nuestro Padre quien nos cuida, nos protege y nos sana. Gracias Señor por Tu amor y mientras nos rendimos a Ti declaramos.

Declaramos Primera de Juan capítulo 3:1 que dice: "Cuán grande es el amor del Padre que yo sea llamada hija de Dios." Declaramos Salmo 103:12 que dice: "Tan lejos como es el este del oeste así Tú has removido nuestras transgresiones de nosotros" y las has alejado de nosotras, somos redimidas por Ti oh Dios el pasado, nuestro pecado no nos pueden tocar. Declaramos Padre Segunda de Timoteo 1:7: "Porque el Espíritu no nos ha dado espíritu de temor sino de amor y de una mente sana."

Señor en este momento declaramos lo que el Padre ha declarado en cada una de nosotras. Remueve todo temor oh Dios, remueve toda inseguridad pero llénanos de Tu Poder, llénanos de Tu amor y danos una mente estable Padre donde podamos tener nuestros pensamientos en Ti totalmente rendidos y entregados a Ti en el Nombre de Jesús te lo pedimos amén, amén y aleluya.

Gracias por esta oportunidad. Yo sé que Dios, puedo ver en sus rostros que Dios está haciendo y Dios simplemente está comenzando algo. Hay cita para terminar la segunda porción esto es como la medicina, nosotros recetamos antibióticos, yo soy asistente dental y a veces damos la receta y la gente se va y dos semanas más tarde vienen con la cara peor que como llegaron, pero ¿qué pasó no te tomaste los antibióticos? sí me los tomé por los primeros tres días y me sentía tan bien que dejé de tomármelos pero el médico no dice que esta es la única dosis.

Para las servidoras son tres dosis, está hoy, Octubre 19 yo creo que es cuando van a recibir estar en una mente, en un espíritu. Es importante que si vas a servir sea en una mente y en un espíritu y está Noviembre 9 y yo sé que lo que la Pastora decía: este año va a ser, no es llenarse por los números es que entre más mujeres más unción y yo no sé de ti pero yo no quiero un poquito de aceite, si es mucho de aceite yo quiero ver la plenitud de Dios. Yo voy a estar allí, yo voy a estar en ese lugar y yo me uno a tocar las puertas.

Y tenemos que decirles a las mujeres: hay cita, hay cita con Dios pero toma tu dosis en este día y deja que el Señor te complete la ministración de hoy para que estés preparada sea para el 19 o sea para el 9 pero Dios está haciendo grandes cosas a través de este ministerio. Yo, el año que comienza nuestro calendario de hijas comienza de Octubre a Septiembre y empezamos nuestro tema nuevo que es: Realiza.

Porque lo que sucede es que después de que Dios nos vacía y nos llena y nos hace algo interiormente Dios comienza a expresar por fuera para que otros vean lo que ya sucedió por dentro y pudimos tomar, teníamos una vasija grande en medio del altar y pudimos transformarla en una mujer porque sí tú eres no literalmente iba a decir en spanish pero figurativamente tú eres la vasija y nos podemos ver figurativamente como mujeres y ver la definición de Dios de nosotras pero cuando llegas a ver lo literal tenemos dificultad.

Pero Dios en este año esta Palabra Realizar tiene este el comienzo y el fin en la vez. Cuando te das cuenta: ay entiendo ahora pero cuando tú has completado algo a la misma vez es realizar y Dios está haciendo el Alfa y el Omega en nosotras. Dios nos llama vasijas pero también nos llama mujer y Él va a realizar en nosotras y yo le doy gracias a Dios por esta oportunidad porque entré por estas puertas años atrás como vasija y me siento mujer realizada. Yo sé que hay mucho más que Dios va a hacer pero mi oración es que en mi vida yo pueda demostrar en mi exterior todo lo que Dios está haciendo en lo interior porque es lindo lo que Dios puede hacer cuando tú te entregas en Sus Manos. Dios te bendiga.

Como respuesta al mensaje que Valerie trajo hoy ella hablaba de vasijas, yo sé que muchas veces porque yo lo he experimentado en mi propia vida. A veces como decía Valerie queremos que la vasija siga llena de aquéllo que está dentro de ella. Muchas veces es tristeza que no hemos superado, otras veces es amargura, es falta de perdón, tristeza por cualquier razón; tantas emociones que podríamos decir que están dentro de esa vasija pero yo sé que muchas veces pasa que queremos mantener la vasija así porque se ve, por fuera se ve de lo más bonita, no se ve fea la vasija, está brillosa, tiene buen esmalte, buen color.

Pero cuando miramos adentro nos damos cuenta de que de ella sale mal olor y todas hemos estado ahí. Yo recuerdo hace muchos años que yo creía que había perdonado a todo el mundo, que tenía que ser perdonada y en un día que yo me aparté así como hizo Valerie para encontrarme conmigo misma me di cuenta, el Señor me mostró cosas que me asustaron, ví una de las imágenes que Él me presentó fue una manzana, una manzana preciosa con el lustre de una manzana perfecta no había nada y como yo ví en mi mente, el Señor me habla mucho con imágenes aquí adentro, no las veo afuera pero aquí adentro son muy vívidas y las recuerdo muy bien.

El Señor fue así, yo miraba la manzana y me admiraba de qué bonita es la manzana porque entendí que era mi vida y la fue dando vuelta, vuelta, vuelta hasta que por un lado de la manzana había una parte que le faltaba piel y estaba podrida esa parte de la manzana y yo le dije: uh oh eso no es lo que yo quiero ver y mi mente enseguida quiso cerrarse a esa posibilidad de que yo tuviera que bregar con algo más profundo todavía y el Señor fue tan claro y me retó y yo estuve ahí en ese asiento con lucha.

Señor: ¿qué hago? no, no puedo he sido herida ahí no puedo, no quiero, no quiero, no quiero y el Señor me dijo: pero ¿qué tú quieres? ¿quieres seguir la vida con ese pedazo podrido? ¿qué es lo que pasa cuando en una manzana hay una parte podrida? exacto se pudre todo ¿verdad que sí? hasta adentro y no sé si a ustedes les ha pasado en el supermercado a veces uno compra una manzana que puede parecer preciosa y tiene un puntito nada más ¿qué pasa? vas a tu casa, la cortas por el centro y te das cuenta que está podrida por dentro y huele mal y jamás te la comerías.

Pues muchos de nosotros somos así, esa vasija está llena de esas cosas que no deben estar ahí y muchas veces nos aferramos porque es lo que conocemos y lo que nos hace sentir seguras pero en un momento tenemos que decir: hasta aquí ya no más, yo voy a vaciar esa agua sucia que está dentro de mi vasija y voy a permitir que el Señor la llene de algo bueno porque como decía Valerie, si tú haces eso, si tú te tomas el trabajo de cargar la vasija, inclinarla y botar lo que está dentro y después echarle cloro del Espíritu el Señor se va a encargar de darte un agua cristalina, fresca, saludable que te va a refrescar por dentro.

Entonces el llamado que yo quiero hacer es fíjense bien: solamente pasa al frente para oración, les voy a pedir a las coordinadoras Valerie y todas aquéllas que saben que ustedes ministran aquí en la Iglesia, solamente aquéllas, no por nada más pero solamente aquéllas que saben que se han aferrado a algo que saben que les están carcomiendo por dentro, algo que les impide crecer más allá. Algo que se ha convertido en un Dios en su vida.

A veces una vez el Señor me dió una Palabra para una hermana muy querida que ha tenido luchas muy terribles en su vida y lo que el Señor me mostró es que la amargura se había convertido en su marido. Imagínese eso: usted estar casada con la armagura qué cosa tan terrible y ella estaba casada con la amargura y no quería divorciarse de la amargura.

Vamos así solamente otra vez, pasen al frente solamente esas las que saben que eso que está ahí tiene vida propia, tiene identidad y tú lo conoces y decides vivir con eso. Yo he entendido que hasta que uno no hace eso entregar esa basura que tenemos adentro que todos la tenemos en un grado o en otro el Señor no puede hacer Su propósito perfecto en nosotras, es imposible porque el espacio está ocupado por una entidad y no me refiero a entidades demoníacas, no estoy hablando de eso pero es algo que tiene vida propia y nos hace cojear en la vida.

En vez de correr así sigilosamente y livianamente eso nos hace cojear y yo he entendido también que es un acto de la voluntad. Si tú no quieres no va a pasar, Dios no va a venir con una varita mágica y ¡tin! ¡oh! agua limpia, no. Él no obra así ¿saben por qué no obra así? porque Él nos respeta demasiado, Él nos respeta demasiado para hacer eso en nuestra vida. Él quiere que nosotros colaboremos con Él en todo incluyendo eso que tenemos adentro que necesita ser limpiado.

La fiesta de los tabernáculos

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La fiesta de los tabernáculos. Está en la Biblia en el libro de Levítico. Dios le dijo al pueblo de Israel que celebrara estas fiestas y les dijo que lo hicieran durante la fiesta de los tabernáculos para que sacrificaran 70 toros. Y por qué le pidió que sacrificaran 70 toros? Porque había 70 naciones en Génesis capítulo 10 y entonces las personas judías de aquellos tiempos, entendieron que los 70 toros representaban las 70 naciones. Entonces la fiesta de los tabernáculos es conocida como la fiesta para todas las naciones y un día todos irán a Jerusalén y celebrarán.

Y celebremos cuando llegue el Mesías, y en Jerusalén lo han estado haciendo desde 1980 y en esta noche queremos compartir con ustedes un poco acerca de eso. Porque Jesús, él celebró la fiesta de los tabernáculos y si él lo hizo nosotros también podemos hacerlo. Amén.

Es la fiesta del gozo. ¡Aleluya! alguien necesita gozo en esta noche? Amén. Y es la fiesta del descanso, descansar de todos los problemas y permitir que Dios se tome cuidado de eso. Y esa canción que decía que nunca nos dejará y que porque nunca nos dejará nos ha cubierto con la palma de su mano. No solamente estamos aferrados a él, somos parte de él. Él está en ti y tu estás en él, así que ¡Aleluya!

Vamos a leer Levítico 23 del 42 al 43: “… En tabernáculos habitaréis siete días. Todo natural de Israel habitará en tabernáculos, para sepan vuestros descendientes que en los tabernáculos hice habitar a los hijos de Israel, cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo soy Jehová, vuestro Dios…”

Entonces Dios le dijo a los hebreos que yo quiero que ustedes hagan una pequeña tienda y esto les recordará a ustedes que yo cuidé de ustedes por 40 años en el desierto. Nunca tuvieron hambre, nunca tuvieron sed, señoritas, sus zapatos nunca se gastaron. No había centros comerciales en el desierto.

Dios quería recordarles cada año en la fiesta de tabernáculos, que hicieran un pequeño lugar de refugio y que se quedaran allí durante esa semana. Y que hicieran el techo bien flojo para que pudieran ver a través del techo y ver los cielos y siempre ser recordados que esto es temporal. Estamos mirando más allá de una ciudad que el constructor es Dios. ¡Aleluya! estamos buscando la nueva Jerusalén. Amén.

Entonces era un tiempo de celebración y gozo y esta semana en Jerusalén estaban celebrando, todas las casas harían sus pequeños lugares de refugio y saldrían durante la semana y compartirían un almuerzo y celebrarían. Y como ustedes pueden ver en esta foto todos los hoteles hacen los restaurantes como si fuera un booth, como un tabernáculo, para que todos podamos ir a comer en el tabernáculo.

Esto es lo que está aconteciendo toda esta semana en Israel. Y 50 de mis estudiantes regresaron hoy de su tour de la celebración cristiana de la fiesta de tabernáculos. Vamos a ver la siguiente línea, un poquito más de Levítico, 23:39.

“… para los 15 días del mes séptimo, cuando halláis recogido el fruto de la tierra, haréis fiesta.”

Fiesta. Fiesta. Fiesta a Jehová por 7 días. No les gustaría tener una fiesta para 7 días?

El primer día será de reposo y el octavo día será también de reposo. Versículo 40. Y tomaréis el primer día ramas con frutos de árbol hermoso, ramas de palmeras, y ramas de árboles frondosos, y sauces de los arroyos, y se regocijarán delante de Jehová, vuestro Dios, por siete días. Amén.

Dios es bueno todo el tiempo y ustedes se ven muy bien esta noche. Yo los veo a ustedes como ustedes se ven a sí mismos. No están felices? Yo los veo a través de los ojos de Jesús y él los vea todos perfeccionados ante él.

Recuerdo que hace unos años atrás que una persona estaba enferma y vino al frente para orar, y en el ambiente natural ella no era una persona que alguien consideraría hermosa, pero el Señor me iba a enseñar una lección. Porque cuando oré por ella yo la vi en su cuerpo glorificado, que era la forma en la que Dios me dejaba saber que ella estaba siendo sanada. Amo a mi esposa de 47 años pero esto era algo maravilloso. Era la criatura más hermosa que yo había visto en toda mi vida porque había sido conformada a la imagen de Dios. Y ese es su futuro y ese es su destino.

Y entonces el Señor me dijo que siempre mire a las personas así como vi a esa persona. Dígale a alguien que usted es hermoso. Eres hermoso.

Jesús estaba en Jerusalén celebrando la fiesta de tabernáculos. Y hubiera sido una semana como esta hace 2000 años. Y tenían 2 rituales principales que las personas realizaron, y el primero se llama el ritual del derramamiento de agua y esto es lo que se trata.

En Israel hay una temporada bien larga de sequía donde no llueve, y entonces durante la fiesta de los tabernáculos, y es en el otoño del año, en septiembre u octubre, el verano ha pasado y es tiempo de lluvia. Y si no llueve ellos no podrán sembrar y sería un año desastroso para ellos. Entonces en el último día de la fiesta de tabernáculos, en el día séptimo, que era quizás hoy en su calendario, este día hace 2000 años, Jesús estaba en Jerusalén para la fiesta de tabernáculos y cientos de miles personas judías estaban allí, de todos países cercanos, y están adorando al Señor, están bailando en las calles, y cantando los cantos de David, están tocando los shofares, y están tocando los instrumentos, con los panderos, y bailando en las calles. ¡Aleluya! celebrando al Señor, cientos de miles de personas.

Todos celebrando al Señor. y entonces ellos iban a tener este baile de la lluvia pidiéndole al Señor que mandara lluvia sobre la tierra. Y entonces un sacerdote especial del templo descendería hacia el templo en las montañas iría al estanque de Siloam en la Biblia y tendría una jarra y esta jarra era dorada, de oro, que es un símbolo para Dios y él tomaría esa jarra dorada y la sumergiría en el agua en el estanque de Siloam, y él dirigiría la procesión hacia la cima del templo y todos estarían cantando y bailando, y adorando al Señor y haciendo un ruido alto para Dios.

Y él va a derramar el agua sobre el altar en el templo, y a medida que él hace esto las personas están adorando a Dios, como en Isaías 26:3. Cuando con gozo sacarás aguas de los pozos de salvación y ellos orarían Isaías 44, versículo 3 que dice, “Señor envía lluvia a nuestra tierra árida y tu lluvia sobre nuestro terreno y que las aguas vivas de tu lluvia sobre nosotros y nuestros descendientes,” entonces ellos conectaban la lluvia natural con la lluvia espiritual.

Así como la tierra estaba sedienta, estaban sus almas también, estaban sedientos de Dios. Y cientos de miles de personas están haciendo esto. Jesús está allí y vamos a ver lo que él hace. Juan 7:37, a medida que todo esto está pasando, que están derramando el agua, Jesús viene al centro donde ellos están el último día de la fiesta del tabernáculo, donde se derraman las aguas, “En el último día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, ‘Si alguno tiene sed que venga a mí y beba.”

Y en el verso 38, “El que cree en mí como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

Dios estaba diciendo que eso era solamente un ritual, pero que él era el asunto verdadero. Venid a mí y yo saciaré tu sed, tu alma sedienta que necesita beber del Espíritu Santo para renovarte y refrescarte. Y entonces Jesús estaba diciendo que él era la consumación, venid a mí todos los que están trabajados y cargados y yo les haré descansar. Tomar mi yugo y aprended de mí, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga. Amén.

Este ritual del derramamiento de aguas, hicieron todo esto a medida que ellos derramaban el agua. Y al día siguiente tuvieron otro ritual que se llama el encender del templo. Ellos no solamente necesitaban el agua para el terreno, ellos necesitaban el sol para que nutriera las semillas que estaban en la tierra. Y también necesitaban clamar al Señor y decir que él era mi luz, que eres mi gloria y el que levanta mi cabeza, eres la luz de mi salvación y a quién he de temer.

Y entonces ellos conectaban la luz natural con la luz espiritual y la manera como hacían esto era llamado como el encender de la luz del templo. Y como pueden ver esa lámpara que sube bien alto aquí en la foto, ellos tenían 4 de estas que eran 75 pies de alto, que estaban iluminadas, y todas las personas tenían antorchas y en cada esquina oscura de Jerusalén había una lámpara. Y toda la ciudad de Jerusalén era iluminada con la luz de la gloria de Dios y las personas podían verlo desde millas de distancia.

Sin embargo, había un hombre allí que había nacido ciego y no podía ver toda esta celebración, él no podía ver todas estas luces. Estas luces representaban la gloria y la hermosura de Dios. Él no podía verlas porque él había nacido ciego. Pero él conoció a Jesús.

En el Nuevo Testamento dice que el hombre había nacido ciego. Por qué diría que nació ciego? Había algunos rabinos que hacían milagros durante el tiempo de Jesús que podían hacer milagros pequeños, pero nunca en la historia nadie había podido sanar a una persona que había nacido ciega. Los rabinos podían sanar algunas enfermedades de la vista, pero nadie había sanado a una persona que había nacido ciega. Y entonces los judíos entendían que había 4 tipos de milagros, que cuando el Mesías vino, él haría estos milagros porque eran muy difíciles para nosotros.

No vamos a hablar acerca de los 4, porque tendría que regresar en otro tiempo, pero les diré uno. Uno de los 4 fue sanar a una persona que había nacido ciega. Por eso es que está escrito en la Biblia de esa manera. Las palabras no simplemente fueron tiradas allí, el Espíritu Santo inspiró esas palabras para que llegaran a la Biblia. Entonces, está ahí por un propósito nació ciego. Él encontró a Jesús y Jesús escupió en la tierra e hizo un poco de barro con su saliva y lo puso sobre los ojos del hombre que estaba ciego.

Por qué él hizo esto? Porque en el tiempo de Jesús las personas creían que el primogénito de cada familia – y el primogénito no significaba necesariamente el que nacía primero sino el que era el heredero de la familia, el que recibe la doble porción de la heredad de su padre, porque iba a ser el sacerdote de ese hogar. No tenían sinagogas o iglesias o cosas así, su hogar era el lugar básico para la adoración.

Entonces el padre cuando moría le daba a uno de sus hijos el título de primogénito y ese sería el sacerdote espiritual de esa casa y él sería el heredero de todo lo que el padre le había dado.

Esto es lo que las personas creían. Que el primogénito, como el sacerdote del hogar, tenía autoridad espiritual y poder y parte de ese autoridad espiritual y poder era el poder sanar. Entonces ellos creían en que la saliva del primogénito tenía poder de sanidad.

Cuando Jesús escupió en el piso, hizo el barro y lo puso sobre los ojos del hombre, él le estaba diciendo a todos los que estaban allí, yo soy el heredero del Padre. Yo les daré las naciones como heredad y hasta los confines de la tierra.

Todos entendieron el significado de lo que él había hecho. Nosotros no lo entendemos tan bien, pero eso es lo que todos entendieron que él había querido decir. Y luego le dijo que se fuera a lavar en el estanque de Siloam y sus ojos serían abiertos. Y luego él le dijo, yo soy la luz del mundo, y el que cree en mí no andará en tinieblas pero tendrá la luz de la vida.

Por qué Jesús le dijo que fuera y se lavara en el estanque de Siloam? El estanque de Siloam aún está ahí hoy y hay una fuente afuera de Jerusalén, llamados Gihon. Las ciudades en la antigüedad construirían sus ciudades a las orillas de donde había fuentes de agua, porque necesitaban tener agua para las personas, y una corriente de agua era conocida como agua viva porque tenía vida fluyendo. Y la fuente de Gihon está ahí hoy día, bien bajo la tierra. En 701 AC el rey Ezequías era el rey de Judá y los sirios estaban atacándoles y la forma en que ellos lo derrotaron fue cuando encontraron su fuente de agua y la taparon.

Esto es lo que hizo Ezequías. Él construyó un túnel que se llama, el túnel de Ezequías, y está allí todavía hoy bajo la tierra, pero él trajo toda el agua que salía de la fuente de Gihon a través del túnel a la ciudad y esa agua desembocaba en el estanque de Siloam. Y todo eso está allí el día de hoy. usted puede llevar un grupo a través el túnel de Ezequías. Es muy angosto y no muy alto y el agua es fría y sube por encima de las rodillas y es bien oscuro. Hay que tener una pequeña luz, y sostener la persona que está junto a usted para uno poder atravesar seguro.

Una vez que llevamos un grupo a través de ese túnel, mi esposa tenía un par de zapatos nuevos. Y ella dijo que ella no iba arruinar sus zapatos. Y es la única persona que caminó por el túnel de Ezequías sin zapatos. Y todo eso está allí el día de hoy, es algo real.

Entonces, regresemos a Jesús. La fuente de Gihon, en hebreo significa la fuente de la virgen o el lugar de nacimiento, donde las aguas de vida fueron nacidas. Eso es lo que esta palabra significa, la fuente virgen donde las aguas de vida van a nacer.

Desemboca en el estanque de Siloam. En la Biblia el estanque de Siloam significa ‘el estanque del Mesías’, el estanque de aquel que había de ser enviado. Cuando Jesús dijo que fuera y se lavara en el estanque de Siloam, les estaba diciendo que Yo soy el enviado, que trae nueva vida de la fuente virgen para dar aguas de vida y hacer que los ciegos puedan ver, y que los cojos puedan caminar, y que los sordos puedan escuchar, y salvar al pecador, y lavar sus pecados, y hacerlo nuevo, y darte una nueva vida, y darte un propósito en la vida, y significado en tu vida, y hacerte un conquistador, y hacer un cambiador de mundo. ¡Aleluya!

Y él es el que es suficiente para todas nuestras necesidades, el gran Yo soy que vino en carne humana, así como les dijo a los líderes religiosos antes de que Abraham fuese Yo soy.

Ahora, a los líderes religiosos no les gustó que Jesús hubiera sanado al hombre que había nacido ciego. Saben por qué no les gustó? Porque ellos no lo podían hacer. A menudo los líderes religiosos resistieron el mover de Dios. Yo dije eso de una manera muy buena. Ellos cuestionaron a este hombre, y le interrogaron. Él dijo, “Qué? Ustedes quieren ser uno de los que le siguen también?” “No, nosotros seguimos a Moisés, nosotros no sabemos quién es este hombre.” Alguien acaba de sanar a alguien que había nacido ciego y ustedes no saben quién es esta persona? Y finalmente dijo, “Yo no conozco toda su teología, no conozco sus doctrinas, no conozco todas sus denominaciones, no conozco todas sus tradiciones, no se esto, ni lo otro, todo lo que sé es que nací ciego y ahora puedo ver.”

Yo tengo un doctorado en teología, yo soy un teólogo. No me importa nada de eso, a mí me importa Jesús. Y conocerlo, y amarlo, y servirle, y adorarle, y hacerle sonreír en el cielo, así mira al Padre y le diga, “Mira, bien hecho, buen siervo fiel.” ¡Aleluya!

Finalmente, habrá una celebración de la fiesta del tabernáculo mundial donde todas las naciones estarán presentes. Hoy solamente había cientos de naciones presentes, pero cuando el Mesías venga en persona todas las naciones irán a Jerusalén.

Dice en Ezequiel, capítulo 37:27 y 28, “Estará en medio de ellos mi tabernáculo, y seré a ellos por Dios y ellos serán por pueblo, y sabrán las naciones que yo, Jehová, santifico a Israel, estando mi santuario en medio de ellos para siempre.”

Y luego en Apocalipsis 21:3 Juan dice, “Oí una gran voz del cielo que decía, “He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres y él morará con ellos y ellos serán su pueblo y Dios mismo estará con ellos como su Dios.”

Ustedes reconocerán el siguiente. “He aquí el tabernáculo de Dios, va a venir para morar entre nosotros, el Rey Mesías, no el bebé en el pesebre, pero el Rey de Reyes y Señor de Señores, que salvará a su heredad.

Dios es bueno. Tenemos una imagen más, esto es del profeta Zacarías y esta es una Escritura que dice que todas las naciones vendrán a Jerusalén y celebrarán los tabernáculos. Zacarías 14:16, “Todos los que sobrevinieran de las naciones que vinieron contra Jerusalén subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los Ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos.”

Este es nuestro futuro donde celebraremos en el reino mesiánico, en un Reino de Dios danzando y celebrando por mil años. Si se cansan se tienen que sentar y no nos cansaremos porque tendremos un nuevo cuerpo y solo necesitará un par de zapatos.

Este es nuestro futuro, este es el destino. Las naciones del mundo están en problemas pero el Reino de Dios va más allá y nosotros estamos en el Reino de Dios y que Dios los bendiga.

Una fé rebosante

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Vamos a la Palabra del Señor, Efesios 5:17 al 19. Y quiero hablar hermanos acerca de una vida, una fé rebosante, sobreabundante. Efesios capítulo 5, versículo 17 dice: "Por tanto no seáis insensatos". La palabra insensatos tiene una connotación muy negativa en español. En el griego original la palabra es 'asofoi' que quiere decirr 'no sabios', en otras palabras no seáis ignorantes. Es algo que siempre la Palabra de Dios nos está llamando a no ser ignorantes de las cosas del Espíritu.

Entonces no seamos ignorantes, don't be clueless about spiritual things in other words. Por tanto no seáis insensatos si no que entendidos. No seáis asofoi si no sofoi, sean entendidos, sean doctos, doctos y sabios acerca de cuál sea la Voluntad del Señor, cual sea la Voluntad del Señor. En otras palabras el Señor no quiere que seamos niños dice la Palabra, que somos llevados por doctrinas de error de un lado para el otro porque no conocemos la Palabra del Señor. Conozcamos cuál es la Voluntad de Dios para nuestras vidas, para nuestras iglesias para nuestro ministerio.

Entonces dice seamos entendidos de cuál sea la Voluntad del Señor. Mire aquí: él hace un llamado general. Entonces dice no sean ignorantes, sean entendidos. Entonces la gente dice: ok gracias pero ¿cómo podemos entonces ser entendidos?. Y él da un ejemplo aquí y esto es lo que nosotros queremos enfocar, ¿no?. Dice: "No se emborrachen con vino" porque en el vino hay desorden, hay disolución, si nomás bien ¿qué?, "sean llenos del Espíritu Santo."

Siempre digo: en la Palabra hay una conexión entre la llenura del Espíritu Santo y un estado que se parece a veces a la embriaguez. Por eso es que en la mente del apóstol Pablo él suscita esa ilustración de que, en vez de emborracharse con vino y con alcohol, mire emborráchese con el Espíritu Santo es lo que él está diciendo, ¿no?. Sean llenos del Espíritu Santo. Hay algo allí verdaderamente que, la espiritualidad abundante que Dios quiere para Su pueblo es una espiritualidad, es un estado de intoxicación casi se puede decir. Uno se siente tan lleno de la presencia de Dios que uno se siente abrumado.

Por eso es que la Biblia habla del bautismo del Espíritu Santo. Bautismo es de la palabra baptismo que quiere decir sumergir. La llenura del Espíritu Santo es como una inmersión total en un medio que es el medio del Espíritu Santo. Entonces por eso Pablo dice: miren, en vez de ustedes estar llenándose de cosas que los llevan a la incoherencia en su vida, como el vino, el alcohol, en vez de eso llénese del Espíritu Santo. Ahí es donde yo quiero que nos mantegamos enfocados en esta tarde. Que Dios nos está llamando a cada uno de nosotros como Iglesia, como ministros, como laicos a vivir una vida de llenura del Espíritu Santo.

Y eso es lo que yo quiero marcar a mis hermanos y hermanas. Aquéllos de ustedes que son nuevos en la fé, que están inclusive hasta solamente visitando. Hay muchos de ustedes por ejemplo que han escuchado el programa de radio y vienen porque han sentido una sana curiosidad y deseo de conocer más de la Palabra de Dios, han pasado al frente cuando hemos hecho llamado. Y yo quiero invitarlos a entrar en una vida cristiana no a medias, no una vida religiosa. Es una vida de inmersión, de una espiritualidad rebosante, rolliza, exhuberante, efervescente. No sé cómo decirlo de otra manera.

Hay muchas imágenes que podríamos suscitar, pero es una vida de abundancia, de entusiasmo, de pasión, de fervor en las cosas del Señor, y por eso Pablo lo compara a esa manera de una intoxicación. Y entonces él en el versículo 19 procede aún todavía a ser más específico en cómo nosotros podemos llegar a ese nivel de llenura del Espíritu Santo. Dice: "Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones, dando siempre gracias por todo al Dios y Padre en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo." Esa vida de llenura en el Espíritu Santo es una vida donde, usted siempre está conversando. Dice hablando entre vosotros. Yo le decía a los hermanos esta mañana que generalmente uno puede hasta cierto punto tener indicios, no voy a decir saber porque eso se lo dejamos al Señor, pero uno sabe cuando hay una persona llena del Espíritu Santo. Porque una de las cosas acerca de la gente que está llena del Espíritu Santo es que le gusta siempre estar hablando de las cosas del Señor. Su conversación es una conversación que está rondeando siempre las cosas del Reino de Dios.

Los hijos de Dios podemos hablar de muchas cosas. Yo les digo yo amo todo el spectrum del conocimiento. Yo leo de todo y me gusta conversar de política, de arte, de música, de lo que sea, me gusta leer acerca de esas cosas. Pero mi tema favorito es las cosas del Señor y a mí me encanta estar con gente que ese es su tema también favorito. Le gusta hablar de los misterios de Dios, del crecimiento personal, la superación que Dios hace posible, las cosas de la Iglesia, el crecimiento de la Iglesia, las naciones y lo que Dios está hacendo en el mundo. Ese es el tema, no tenemos tiempo para estar desperdiciando el tiempo en otras cosas francamente.

Y cualquier cosa que usted lee, discute de lo cual conversa en una manera u otra debe estar orientado hacia fortalecerle en su fé y bendecir a otra persona. Y claro, también podemos hablar de otras cosas, no somos gente monodireccional, en una sola dirección, no. Tenemos muchas cosas. Pero yo creo que esa idea de que hablando entre vosotros, sed llenos del Espíritu Santo. Una de las cosas es eso, ¿no?. En una Iglesia se maneja la Palabra de Dios en diferentes conversaciones. Las conversaciones que se dan en los discipulados, las conversaciones que se dan en las células. Las conversaciones que se dan como ahora mismo, es una conversación en un sentido, usted está conversando conmigo en su mente alli dialogando a un nivel, en su casa con sus amigos cristianos cuando usted se reúne.

Hablando entre vosotros, y también la vida de adoración, de rendirle al Señor. Cuando nosotros nos reunimos como hoy por ejemplo para exaltar el nombre de Cristo, para adorarlo, para declarar su señorío sobre las naciones, para invocar la Presencia de Dios, eso es un tipo de adoración y también de conversación. Entonces de esa manera uno se llena del Espíritu Santo.

Porque hay dos cosas ¿no?, que nosotros necesitamos entender. Hay una impartición del Espíritu Santo que viene como resultado que viene directamente de Dios. Y a nosotros nos gusta buscar ese momento en que Dios mismo desde los cielos hace bajar una energía que nos da poder, nos da autoridad, nos da energía espiritual. Y tenemos que pedirle al Señor una y otra vez que nos de ese poder. Hay algo que Dios tiene que sólo Él puede hacer llegar a nosotros y tenemos que buscar eso.

Y eso se llama muchas veces en la Palabra el ser llenos o ser bautizados con el Espíritu Santo. Y hay una impartición de poder y de autoridad que viene a nuestras vidas como resultado de pedirle al Señor que nos de y el Señor entonces desciende sobre nosotros y nos capacita, nos fortalece. Por eso recordarán el domingo pasado, hablamos de que cuando el Señor envió a sus discípulos a ese primer viaje misionero, dice que los reunió, si usted lo busca en Lucas o Mateo capítulo 6, está en 3 diferentes Libros del Evangelio, dice que los reunió y les dió dice poder y autoridad, dunamis - exusia.

Poder y autoridad les dió, les impartió. Fue como que hizo salir de sí una impartición de poder y de autoridad porque esas dos cosas son importantes. La gente que está llena del Espíritu Santo tiene una autoridad que es como un peso, un aplomo que tiene cuando testifica del Señor, cuando se mueve en la vida cristiana, cuando ministra, cuando hace cualquier cosa. Eso es lo que se llama autoridad. Usted sabe que hay personas que quizá no tienen mucha educación pero cuando hablan de Cristo hablan con autoridad.

Alguien me decía mi mamá es una de esas personas. La hermana Maribel, no es una mujer muy educada la mamá de la hermana Maribel pero es una de esas viejitas pentecostales que descabeza demonios. Nunca ha ido a un seminario, nunca ha predicado un sermón pero tiene una convicción que uno quiere sentarse a sus pies y saber acerca de sus experiencias en el Evangelio. Ningún maestro y a veces una cantidad de pastores ni los maestros de la teología a veces pueden compararse con una persona que ha tenido experiencias con Cristo Jesús y su poder.

No hay nada como cuando uno habla de lo que uno sabe. Lo que uno ha experimentado, lo que uno ha vivido en el Poder de Dios. Y eso es lo que nos da esa autoridad, que cuando nosotros le hablamos a la gente acerca de Cristo la gente escucha porque sabe que estamos hablando acerca de la experiencia personal, y hay una voz dentro de nosotros que se manifiesta a través de nosotros que es el Espíritu Santo. Y nosotros tenemos que buscar eso. Tenemos que buscar esa autoridad, ese watermark, esa marca de agua que está sobre nuestras vidas que cuando hablamos, hay una presencia invisible del Espíritu Santo, eso es lo que llama exusia, autoridad.

Y es también como las credenciales. Es el respaldo que tú tienes para abrir y cerrar aquí en la Tierra y que Dios abra y cierre allá en el cielo. Es como las monedas nacionales. Cada moneda, hoy en día en los Estados Unidos ya no sigue, y es uno de sus problemas creo, pero había un tiempo en que el dinero tenía que estar respaldado por oro y la cantidad de dinero que se imprimía tenía que estar vinculada a la cantidad de oro que se tenía.

Hace tiempo ya los Estados Unidos abandonó eso pero a mí me gusta esa idea de que una moneda esté respaldada por un haber concreto, material, físico, en vez de estar simplemente imprimiendo papel, papel, papel y dando tarjetazos al nivel nacional colectivo que es lo que lleva a veces a la destrucción de las naciones. Llega un momento en el que hay una inflación de dinero, es como usted vivir, tener una casa muy grande, dos carros en la marquesina, viajar a todas partes del mundo a base de créditos y tarjetazo y refinanciar la casa. Y llega un momento que usted está aquí hasta el codo, hasta el cuello con deudas, y se da cuenta que su riqueza es artificial, no hay un salario que está respaldando eso, no hay una cuenta de ahorros, todo es artificial.

Y así pasa muchas veces en el Evangelio. Es una vida artificial. Muchas declaraciones de victoria, ir a la Iglesia, mucho aparato religioso, pero no hay una autoridad que viene de Dios, ¿usted entiende?. Y eso solamente se encuentra verdaderamente teniendo encuentros frontales con el Espíritu Santo. Eso es lo que la Biblia llama ser lleno del Espíritu Santo, y es tener autoridad ante Dios y ante los hombres, y ante el diablo también, ¿sabe?. Porque cuando el diablo viene a hacerle frente a su vida y meterse a su casa usted sabe cómo frenarlo, cómo pararlo, cómo decirle por aquí tú no pasas, por mis hijos tú no vas a pasar, por mi matrimonio tú no vas a pasar, es más por mi vecindario tú no vas a pasar.

Y usted ora por su vecindario, ora por su calle. Y dice: Señor, aquí hay un destacamento Tuyo en esta calle, por lo tanto que esta calle sea bendecida, que en esta calle no haya balaceras ni crímenes, ni desórdenes ni griteríos, porque hay aquí un hombre, una mujer, una familia que te ama. Y que declara Tu Señorío. Donde está el pueblo de Dios hay destacamentos del Reino de Dios. Y nosotros tenemos que aprender a orar por nuestras ciudades, orar por nuestras calles, orar por nuestros vecindarios, que el orden de Dios sea establecido en esos lugares y que podamos orar con autoridad, porque hemos estado a los pies del Señor. Y cuando salimos de los pies nuestro rostro refleja que hemos estado en la Presencia de Dios.

¿Usted recuerda la historia de Moisés?. Y dice la Biblia que cuando estuvo allá cuarenta días ante la Presencia del Señor su rostro brillaba, porque cuando usted está ante la Presencia del Señor se le pega algo bueno y usted puede reflejar algo en manera mínima de la Gloria del Señor. El apóstol Pablo decía que vamos siendo renovados de día en día reflejando cada vez más y más la Gloria de Dios. Eso se llama autoridad. El Señor le impartió autoridad a los discípulos.

Y de esa autoridad entonces sale el poder. Porque la autoridad entonces te da poder sobre la enfermedad, poder sobre los demonios, poder sobre la pobreza, poder sobre las ataduras de tu mente y los hábitos que destruyen tu vida, poder para bendecir a otros, poder para evangelizar y testificar. Pero tiene que nacer de esa visitación, de esa impartición de poder del Espíritu Santo. Y en la Biblia, en el Nuevo Testamento, sobre todo en el Libro de los Hechos donde por lo menos tenemos ejemplos sobre cuáles eran las prioridades así específicas de la Iglesia.

Cada vez que la Iglesia estaba buscando gente para algo buscaba gente que tuviera esa cualidad. Mire por ejemplo ahora se me ocurre el capítulo 6 de Hechos, de ese estado de llenura. Hechos capítulo 6 versículo 3, cuando iban a elegir los diáconos. Esto era dizque para distribuir la comida de las mesas, imagínese. Eso era para cuando hay las comidas aquí para cuando la gente, miren lo que tenían que tener. Dice versículo 3: "Buscad pues hermanos entre vosotros a siete varones de buen testimonio" ¿llenos de qué?, "llenos del Espíritu Santo y de sabiduría." Porque aún para distribuir la comida necesitaban estar llenos del Espíritu Santo.

Si usted ve en el capítulo 11, bueno allí mismo antes de apartarnos de allí, mire más adelante en el versículo 8 Esteban, el gran Esteban que murió martirizado, dice aquí: "Esteban, lleno de gracia y de poder". Eso es una llenura del Espíritu Santo, no lo dice en esas palabras pero era un hombre que estaba lleno de gracia y de poder y hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo. Vayamos también a Hechos capítulo 11:24, Hechos 11:24. Dice hablando de Bernabé: "Porque era varón bueno y lleno del Espíritu Santo y de fé."

Cuando quisieron asignar a alguien que fuera a un lugar donde estaba habiendo avivamiento, buscaron un hombre lleno del Espíritu Santo. Nuestras iglesias deben ante todo antes de asignar a personas para que desempeñen diferentes cargos en la Iglesia sea desde las cosas más pequeñas hasta las cosas más complicadas, una de las cosas que uno siempre debe de tratar de poner gente que sea llena del Espíritu Santo. Y yo voy a desarrollar un poquito eso más dentro de un momento.

Pero lo que quiero decirles hermanos es que el Señor nos está llamando a eso. Hace una semana yo escogí este tema porque quería concluir la semana de ayuno y oración que hemos tenido. Hace unas semanas atrás el Señor en una reunión de staff, personal pastoral de la Iglesia dijimos al Señor: vamos a declarar esta semana como una semana para buscar el rostro de Dios en una forma más profunda porque sentimos que había una necesidad en nosotros como Iglesia. Donde hay grandes demandas tiene que haber gran búsqueda del Señor, y nuestra Iglesia está en un período hermoso donde Dios está haciendo cosas bellas en medio de nosotros, pero también estamos llevando a cabo una construcción demandante y se le está pidiendo al pueblo que de, y que crean y tengan fé y que ejerzan fé en el Señor.

Y por eso es que queremos renovarlos a ustedes y a nosotros mismos también. Uno se cansa también, se agota con el caminar y el hacer de la vida cristiana. Y tiene que haber momentos en que uno como que se enchufe otra vez a la fuente de poder y energía que es Dios, y que nos renovemos la visión y nos enamoremos de nuevo del Señor y recordemos siempre que no es con programa y con títulos y con administración que se llevan a cabo las hazañas en el Reino de Dios, es en el Poder del Espíritu Santo, la unción del Espíritu Santo.

Y hemos visto esta semana, hemos visto la bendición de Dios moverse en medio de nosotros y sentimos esa frescura, esa brisa fresca que está soplando sobre nosotros. Yo creo que momentos tan exaltados de alabanza como el que tuvimos hace un momento, vienen como resultado. Hay que pagar el precio ¿sabe?, hay que pagar el precio de recibir esa unción. Y tú también tienes que estar buscando continuamente esa llenura del Espíritu, en tu casa, cuando vas al trabajo. Tú eres un atleta olímpico del Espíritu.

No se vive solamente con venir a un servicio. Tú tienes que pagar el precio. La Biblia nos llama a una fé intensa. No meramente institucional, religiosa si no una vida sentida, apasionada que gobierne todos los aspectos de nuestra vida. La espiritualidad que Dios quiere de ti es una espiritualidad sobreabundante que se desparrame. Cuando yo digo espiritualidad así fervorosa yo veo un líquido que se vierte y es efervescente y la espuma rebosa, y se va por los lados. Es como dice el Salmo creo que 127 o 125: mirad cuán bueno y cuán delicioso es ver habitar a los hermanos juntos. Dice que es como el óleo que corre por la barba de Aarón y baja hasta el borde de sus vestiduras.

Es esa imagen de unción, aceite que rebosa. Que corre tanto que va desde la cabeza, la barba y va hasta los pies porque hay abundancia de unción. Porque ahí envía Jehová bendición y vida eterna donde está la llenura del Espíritu Santo, donde hay una Iglesia que está militantemente, fervorosamente pidiendo la unción del Espíritu Santo.

¿Sabe que hay que pelear la unción del Espíritu Santo?. Eso no viene así por osmosis. Eso no viene por inercia, es algo que usted tiene que clamarlo, buscarlo, vivirlo, entender que es necesario que usted lo tenga. Mire otro pasaje en Romanos capítulo 12 versículo 11 que a mí me gusta en ese sentido. Dice aquí, este capítulo 12 de Romanos es un capítulo dedicado a ilustrar una vida abundante, una vida saludable en el Espíritu.

Y entre las cosas que señala aquí el apóstol Pablo dice: "En lo que requiere diligencia: no perezosos, fervientes en espíritu sirviendo al Señor." La palabra fervientes que se traduce del griego al español es la palabra feontes que quiere decir: fervorosos, militantes. Es la palabra boiling en el espíritu, de donde viene la palabra fiebre, febril, estamos como con fiebre del Espíritu. No es la temperatura normal 98.6, si no es la temperatura de 102, 104, nos estamos quemando en el Espíritu, quemándose en el Espíritu sería la traducción, ardientes en espíritu, fervorosos en el Espíritu.

Y me intriga lo que dice, dice en lo que requiere diligencia: no perezosos. Sabe que hay cosas en la vida cristiana que requieren diligencia para que se den y una de ellas es la vida llena del Espíritu Santo. Eso no se da simplemente viniendo a la Iglesia así como dejadamente. Como hay tanta gente que cree que simplemente bueno si yo voy, poncho la tarjeta y me dan el sello de que fui a la Iglesia el domingo ya el diablo me va a dejar solo por una semana por lo menos.

¿Sabe que? no es así. Para usted vivir una vida verdaderamente impactante y saludable en el Espíritu hay que ser diligente, hay que pagar el precio. Hay que orar, hay que clamar. Muchas veces yo me tengo que arrastrar a orar porque no quiero hacerlo, mi carne no desea, estoy cansado o hay otras cosas que me gustaría hacer, o hay diez presiones que tengo de otras cosas que tengo que hacer en la Iglesia pero tengo que hacerlo porque yo sé que ahí es donde se cuece el poder. Yo no puedo dar si no tengo. Yo no puedo compartir si primero no he pagado el precio. Usted no puede bendecir a su familia si usted no tiene una espiritualidad. Usted no puede transferirle a sus hijos la vida del Señor a menos que haya en usted sobreabundancia.

Yo siempre digo que nosotros ministramos de la sobreabundancia, del exceso de poder que hay en nosotros. Porque nosotros requerimos poder para nosotros mismos primeramente, y después del exceso podemos darle a los demás. Y mucha gente no tiene suficiente poder para sí mismos, peor puede darle a otros. Por eso es que nosotros tenemos que estar diligentes, buscando el rostro del Señor permanentemente. Una Iglesia no se mantiene poderosa y hace cosas grandes y hazañas a menos que no sea buscando el rostro del Señor con reuniones como las que hemos tenido esta semana. Hay tiempo que hay que ponerse las pilas otra vez y meterse a la trotadora y sudar un poco otra vez y entonces llenos del Espíritu volver a la carga. Hay que hacer eso continuamente.

Por eso Pablo dice, en lo que requiere diligencia no seamos perezosos. Vivid fervientes en el Espíritu. Entonces nosotros vemos eso en la vida de los discípulos, que el Señor les dijo: no salgan de Jerusalén hasta que no hayan sido investidos con poder de lo alto. No salgan a hacer las tareas, las cosas del Evangelio hasta que ustedes no hayan recibido una impartición de poder y autoridad, y entonces ustedes me van a servir de testigos en Jerusalén, en Judea y en toda la tierra. Hasta que no haya ese poder no podemos nosotros tener ese tipo de espiritualidad abundante y poderosa que Dios quiere para nosotros.

Ahora ¿qué pasó con esos discípulos?. Una vez que recibieron la dotación de poder entonces ellos comenzaron a vivir una vida llena del Espíritu Santo. Hay dos cosas que se dan en la vida cristiana: una es cuando tú buscas esa impartición de poder que viene de las manos de Jesús, y tú te dedicas a las disciplinas de la fé que dice el apóstol Pablo, orando, cantando, conversando acerca de la fé en tu vida. Y viene esa dotación de poder. Ahora que tú tienes esa dotación de poder entonces tú vives una vida que refleje esa llenura del Espíritu Santo como lo hacían los discípulos.

Mire aquí en el versículo 42 del capítulo 3 del Libro de los Hechos. Cuando los discípulos recibieron esa llenura del Espíritu Santo, cuando recibieron la Palabra de Dios y la impartición del poder dice que perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, impartimiento del pan, en las oraciones. Dice el versículo 43 que: "Entonces sobrevino temor a toda persona, y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles."

Hermano cuando tú recibes la llenura, la visitación del Espíritu Santo en tu vida entonces se supone que tú vivas una vida de contínua entrega al Señor haciendo estas cosas que hacían los discípulos, congregándote con los hermanos, leyendo la Palabra, orando. Y entonces Dios comienza a hacer cosas en la vida de tu comunidad. Hoy en día vivimos una época en que la sociedad se deteriora más y más, en este país y en otras partes del mundo. Esta nación está cada día yendo más y más en deterioro espiritual, y toda estructura de esta nación se va alejando de las cosas de Dios comenzando de la Casa Blanca hacia abajo y no hay temor de Dios, porque hay una Iglesia endeble yo creo.

Hay una Iglesia que no está buscando la llenura del Espíritu Santo. Hay una Iglesia de gente convencional que se deja afectar por todo viento de doctrina y por la intimidación del diablo que nos inspira temor. Hay gente que tiene temor de testificar de Cristo, hay mucha gente que no quiere testificar de Cristo, tienen miedo de testificar. Cuando yo visito, a veces voy a los hospitales o a las escuelas, o aún a la casa de gobierno hay mucha gente allí que se consideran cristianos. Y cuando pueden decirlo calladamente: sí yo soy cristiano, lo dicen.

En inmigración hay cristianos. En la casa de gobierno hay cristianos. El gobernador si usted le pregunta le diría soy cristiano. El presidente de Estados Unidos le diría yo soy cristiano. Pero yo me pregunto ¿dónde está la influencia cristiana?. ¿Dónde están estos cristianos encubiertos?. Usted me pregunta oye ¿pero por qué tú no testificas de tu fé?. Mi esposa hace poco que una compañera de trabajo que conoce hace años es creyente, es cristiana. Amén, yo sé que debe ser una mujer que ama a Dios pero wow, ¿dónde estamos?.

El diablo nos ha intimidado. Si usted le pregunta a esa gente bueno pero: ¿por qué tú no dejas que tu fé se manifieste en tu práctica, en tu profesión?. Y le van a decir: a mí me han enseñado que tiene que haber una separación de iglesia y estado. Yo no puedo dejar que mi fé se manifieste en mi profesión. Hay políticos que le dicen: no, yo soy cristiano pero en mi función de senador, de congresista yo tengo que ser otra cosa. Yo en ese momento dejo mi fé a un lado y soy simplemente funcionario público. Es una mentira del diablo. Esa mentira que nos han vendido nos intimida hermanos.

Hay mucha gente que no tiene esa espiritualidad rebosante. Mire la persona que está allá en el Espíritu Santo no puede callarse aún si quiere, no puede callarse. Siempre va a encontrar maneras de testificar de Cristo. Aunque sea mientras le mete la inyección al paciente en el nombre de Jesucristo hace algo, se delata de alguna manera. Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Cuando usted ama al Señor y está lleno del Espíritu Santo usted quiere que otros tengan lo mismo que usted tiene y conozcan a ese que usted conoce también. Yo creo que más cristianos llenos del Espíritu Santo se traduciría en más cristianos con testimonio en la comunidad. Más presencia de Dios y entonces más temor de la gente. Como vemos aquí que esos cristianos llenos del Espíritu Santo había temor en el pueblo, porque estaban viendo señales y prodigios y cosas grandes, había un sentido de que wow, Dios está visitando la tierra.

Cuando una Iglesia esté llena del Espíritu Santo la gente se va a dar por enterada allá afuera del Evangelio. El problema de las naciones es que hay cristianos intimidados, atemorizados, indoctrinados por el mundo en vez de doctrinados por la Palabra del Señor. Cuando el creyente sabe que en Cristo hay poder, hay militancia, hay influencia, el cristiano no se calla, no se deja amordazar, testifica aunque lo crucifiquen acerca de Cristo Jesús. Y entonces el diablo comienza a retroceder.

El diablo llena los espacios que la Iglesia le deja llenar. Los vacíos que abre la Iglesia son los que el diablo llena. Cuando la Iglesia está presente en algo el diablo no puede llenar ese espacio porque hay presencia de Dios en él. Nosotros tenemos que llenar nuestras ciudades, nuestros trabajos. Ahora, haciéndolo apropiadamente. Hay gente que deja el trabajo para testificar y entonces están robándole al patrón, están desnudando un santo para cubrir a otro. No. Usted tiene que hacerlo en una forma también, hay oportunidades, hay maneras de hacerlo en una forma apropiada y adecuada, entienda lo que le estoy diciendo.

Pero se puede testificar acerca de Cristo y se puede establecer el nombre de Dios. Nosotros tenemos que estar orando por nuestras sociedades, nuestras ciudades, nuestras escuelas, los hospitales, la casa de gobierno. Tenemos que estar impartiendo la presencia de Dios en esos lugares. El Padre Nuestro dice: venga Tu Reino y hágase Tu Voluntad así como en la tierra como en el cielo. Esa debe ser la oración de la Iglesia continuamente. Señor que venga Tu Reino en el siglo XXI a Boston, que venga Tu Reino a Nueva Inglaterra. Que venga Tu Reino a Estados Unidos, que venga Tu Reino a la Casa Blanca.

Y tenemos que clamar, hermanos Dios quiere visitar la tierra de nuevo pero se necesita un pueblo que le de permiso por así decirlo al Padre para que venga, intervenga en la historia de nuevo. Y eso lo van a hacer hombres y mujeres llenos del poder del Espíritu Santo. Dice de nuevo en Hechos capítulo 2 que sobrevino temor a toda persona. Ese pueblo que se congregaba, que tenía comunión unos con los otros, oraban juntos, partían el pan juntos, dice que muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.

Todos los que habían creído estaban juntos, tenían en común todas las cosas. Vendían sus propiedades y sus bienes y los repartían a todos según la necesidad de cada uno, y perseveraban unánimes cada día en el templo partiendo el pan en las casas, comiendo juntos con alegría y sencillez de corazón alabando a Dios y teniendo favor con todo el pueblo. Dice que el Señor añadía cada día a la Iglesia los que habían de ser salvos. El Señor los añadía. No había que estar por allí con campañas multimillonarias para que la gente venga, no había que rogarle a la gente para que aceptaran a Cristo. El Señor los añadía cada día.

Cuando hay una Iglesia llena del Espíritu Santo la gente viene hermanos. La gente siente hambre. El poder de Dios atrae a la gente. Los hombres allá afuera ven la vitalidad de una comunidad llena de fé y de poder y dicen quiero eso. Yo no sé lo que tienen esos locos pero yo lo quiero. Tienen una sana envidia. Se hace fácil evangelizar. Dios mismo suscita las condiciones. Lo que pasa es que estamos en un tiempo en que la Iglesia ha dejado que se llene de sabandijas y de maleza la tierra.

Tú sabes que la Iglesia está llamada a ser la jardinera del mundo. Nunca se me ha ofrecido esa imagen pero somos los jardineros de la tierra, y nosotros tenemos que estar alertas. Todo lo que se requiere es una sola generación que no reciba la impartición de la doctrina y la Palabra de Dios para que volver otra vez a comenzar desde cero. Y en esta nación, durante treinta, cuarenta años, ha habido una Iglesia endeble que se ha echado a dormir, y entonces nuestros jóvenes se han llenado de sensualidad y de doctrinas falsas. Las instituciones se han llenado de maleza y de insectos y sabandijas, y alimañas de todo tipo.

Las estructuras de la nación se han ido penetrando por una actitud secular, racional, humanista, soberbia contra Dios y hemos perdido la preponderancia. Y ahora la Iglesia está a la defensiva, ahora nos han metido en una esquina y si queremos testificar de Cristo en el trabajo dicen: cállese la boca, esto es un lugar secular aquí. Si queremos apoyar los valores del Reino de Dios: oh, usted es un prejuiciado, un fanático, un insensitivo a las necesidades de las minorías. Porque se ha llenado de doctrinas de error el mundo, porque la Iglesia dejó su llamado y entonces se convirtió en una Iglesia respetable, convencional. Venimos los domingos y rendimos un culto ahí pasado por agua, entonces nos vamos a la casa y creemos que ya hicimos lo que teníamos que hacer, ponchamos la tarjeta.

Pero se requiere de una espiritualidad militante hermanos. El Señor está llamando a nuestra Iglesia a ser así. Ser una Iglesia ferviente en el Espíritu. Yo quería solamente confirmar lo que hemos estado haciendo esta semana. Hay que hacer un esfuerzo. Mire el viernes yo les decía a los hermanos a las nueve. El viernes nosotros vinimos a un servicio que yo pensaba que era a las diez y todo el mundo para su casa a más tardar. Sabe que a las diez estaba todavía ardiendo aquí y seguimos y seguimos.

Y llegó un momento ya como a las doce, doce y algo, yo sentí en mi espíritu que Dios nos estaba llamando a quedarnos hasta las dos de la mañana. Yo sentí a Dios diciéndome: sigue presionando, sigue prevaleciendo. Me vino a la mente, no lo comparti con los hermanos que estaban aquí, me vino a la mente una imagen del Antiguo Testamento que a mí me ha marcado mucho a través de los años en mi ministerio. Es cuando Eliseo, el profeta está en su lecho de muerte y dice que vino a visitarlo como a despedirse de él el Rey de Israel, que era un hombre que tenía una espiritualidad mediocre.

Él creía en Dios y no era un hombre perverso como otros reyes de Israel, pero no era un hombre ferviente en el Espíritu. No era un hombre como digamos Josafad, Ezequías u otros reyes llenos del favor de Dios y militantemente a favor del Reino de Dios. Y este Rey se acerca al lecho del profeta Eliseo que todavía le queda fuego aunque está ahí agonizando.

Porque los hijos de Dios aún en el lecho de muerte les queda todavía batería y bendicen. De paso los huesos de Eliseo dice que un día cayó, habían unos hombres huyendo de algo, y tiraron un muerto en el sitio donde estaban los huesos de Eliseo y dice que revivió el hombre, dice que resucitó, imagínese si había poder. ¿No le gustaría tener ese tipo de poder, que un día alguien pasara por la tumba suya y recibiera sanidad, o que comenzaran a hablar en lenguas allí porque hay un depósito de Dios aún en los huesos suyos?. Qué bendición, ¿verdad?.

El caso es que este Rey se acerca a Eliseo y Eliseo, en un momento último de energía profética le dice: toma tus saetas y tu arco. Coge con las manos las saetas y le dice: golpea la tierra. Y este hombre como era un hombre mediano en su fé, no entendido en las cosas espirituales, bueno dice: quizás el pobre está aquí un poco delirante, voy a complacerlo. Y da como tres golpecitos en la tierra. Y el profeta lleno del Espíritu Santo se incorpora y dice: necio, si hubieras dado cuatro o cinco golpes hubieras destruído a los sirios hasta acabarlos completamente.

Los sirios eran la plaga nacional, el ejército enemigo que mantenía a Israel oprimido. Eran el enemigo nacional número uno. Eran el súper poder que mantenía a Israel bajo su bota. Israel siempre había estado en guerra con los sirios, no había podido destruírlos. Y Eliseo dice: si tú hubieras aprovechado el momento de Dios y hubieras persistido un poco más, y en vez de dar tres golpes hubieras dado cuatro o cinco. Porque entonces entendió este Rey que lo que Eliseo le estaba llamando era a hacer una acción profética, de que cada vez que él golpeara iba a ser un golpe al nivel del Espíritu contra ese ejército enemigo, y era importante el número de golpes que él diera.

¿Sabe que en las cosas del Espíritu es importante cuántos golpes tú das muchas veces hermano?. Dios es un Dios preciso. Nosotros estamos acostumbrados a pensar que Dios lo hace todo, no, hay cosas que Dios espera que tú las hagas, y si tú no las haces Él no las va a hacer. Por eso es que la Biblia dice en lo que requiere diligencia, no perezosos. ¿Cuántas veces nosotros hemos dejado de orar y clamar precisamente en el momento antes de que Dios hiciera lo que Él quería hacer y perdimos la oportunidad?, ¿sabe que se puede dar eso?.

¿Sabes que hay cosas que Dios quisiera hacer en tu vida y quizás por dejadez, por falta de búsqueda del rostro de Dios, por falta de oración y de ayuno no estás recibiendo lo que Dios quiere que tú recibas?. Eso es bíblico. La mentalidad pentecostal bíblica me indica a mí una y otra vez, lo que yo veo en la Biblia es eso, que Dios va a obrar contigo y que hay cosas que tú tienes que hacer, tú tienes que convertirte en un conducto del poder, la gracia, la energía divina para que Dios haga las cosas. Tú tienes que guerrear por tu salvación y la salvación de los tuyos. La Iglesia tiene que guerrear por su unción y por los dones que Dios quiere derrarmar sobre ella.

Entonces esa noche el viernes, mientras yo estaba allí orando era como que Dios me decía no, golpea la tierra un poco más, no se vayan todavía. Y yo siento que el Señor va a honrar eso que nosotros hicimos de quedarnos hasta las dos de la mañana. Los que se quedaron vieron la Gloria de Dios manifestada. Hubo un tiempo de santo silencio entre nosotros en que no había necesidad de palabra ni de oración, Dios simplemente quería quietud y silencio.

Y recordé ese versículo que dice que Jehová está en Su Santuario, calle delante de Él toda la tierra. Sabe usted que hay veces que el poder de Dios se manifiesta en silencio en vez de hablar mucho o hacer mucho. Hay veces que la quietud es la manifestación más poderosa de la unción de Dios. El viento apacible que experimentó Elías cuando estaba en la Presencia de Dios. No en el fuego, no en el viento que destruía las rocas. Hay veces que la presencia de Dios es tan poderosa que es lo inverso de la acción, es la quietud, el reposo en el Señor y dejar que el Señor sea que Él sea y que haga lo que Él quiera.

Y yo sentí que en ese tiempo Dios hizo algo especial. A Dios le gusta cuando Su pueblo toma tiempo para estar ante Su Presencia. Y qué, nos sentimos un poco cansados el fin de semana, pero gloria a Dios aquí estamos, llenos de la gracia de Dios y entusiasmados y sabiendo que hemos hecho cosas, hemos hecho hazañas, y que ese tiempo que invertimos en el Señor Dios nos lo va a devolver con creces, con bendición. Eso es lo que necesitamos hermanos, hay que pagar el precio, hay que buscar la llenura del Espíritu Santo, sed llenos del Espíritu Santo.

Tú tienes que tanto recibir poder de lo alto como procesar poder de lo alto para mantenerlo. Y cuando las baterías se te gastan vuelve otra vez, busca más poder porque es una vida que te desgasta y tú tienes que volver a buscar otra vez la llenura. Y hasta que te mueras ese ciclo va a tener que ser así. Tú pides unción, recibes unción, procesas unción, gastas unción, y vuelves a pedir unción, y vuelves a recibirla y a procesarla y a gastarla y a pedirla y a recibirla y a procesarla y a gastarla y recibirla, hasta que te mueras. Cuando llegues al cielo no vas a necesitar ya de eso porque ya la Presencia será tan fuerte contigo que la tendrás sin tener que pedirla, pero mientras tanto hay que guerrear Iglesia de Cristo.

Yo quiero que nuestra Iglesia aprenda a vivir esa vida pentecostal, a buscar esa llenura del Espíritu Santo. Cada vez que tú vengas aquí a un servicio no vengas simplemente como ahí, tu adoración importa, tu clamor importa, tu vitalidad importa, tu ausencia importa, tu presencia importa. Entiende que tú eres parte de un mover de Dios, Dios quiere una Iglesia ferviente en el Espíritu, hombres y mujeres de Dios que esté cada uno de nosotros comprometido con Dios, comprometidos con Dios, ¿cuántos dicen amén a eso?. ¡Amén!.

Vamos a ponernos de pie un momento. Sed llenos del Espíritu. Pídele al Padre ahora mismo que te llene con una fresca unción del Espíritu Santo, tu hogar, nuestra Iglesia. Señor queremos más de Ti. Queremos que Tu Gloria nos llene, visita Tu Pueblo, comienza conmigo Señor, sigue con los demás pastores, sigue con el ministerio de alabanza, sigue con los diáconos de la Iglesia, sigue con los dirigentes de las células y los discipulados.

Sigue con los maestros de niños, continúa con los que dirigen I wanna y enseñan a los niños en diferentes niveles, con nuestros jóvenes llenos del Espíritu Santo, con las mujeres y los varones de la congregación, las finanzas de la Iglesia, la planta física, las paredes mismas de estos lugares Señor sean saturados con el ungüento de Tu Presencia. Que reboce aceite Padre en esta Iglesia, reboce Tu Presencia. Que no nos conformamos con una espiritualidad mediocre, convencional Padre. No nos conformamos con un Evangelio dominguero, queremos ser mártires, queremos ser testigos, queremos ser siervos Tuyos, queremos ser instrumentos en Tus manos.

Queremos ser puntales en esta comunidad, en esta ciudad. Así que visítanos Señor, visítanos y renuévanos y pon a un lado todo lo que no sea de Ti Señor. Toda estructura, toda costumbre, toda práctica, todo pensamiento, todo valor, toda conversación que no sea Tuya Señor la sometemos a Ti. Esta Iglesia se compromete Señor, a buscar más de Ti cada día para ser los hombres y mujeres que Tú quieres que seamos Señor. Te adoramos y te bendecimos, gracias, gracias Padre, amén y amén. Gracias Señor, amén.

El proceso de la conquista

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Apocalipsis capítulo 12 mis hermanos y nos enfocaremos en los versículos 6 al 11. Estaré siguiendo el hilo que comenzó nuestro Pastor en el mensaje de la semana pasada, si se acuerdan mis hermanos el Pastor compartió que nuestra meta no es ser una Iglesia necesariamente grande sino una Iglesia influyente. Nuestra meta como cristianos, el verdadero éxito no se halla en nosotros adquirir fama o dinero sino que vivamos vidas que verdaderamente valgan la pena, que vivamos vidas de influencia y yo sé que aquí entre nosotros que estuvimos, que llegamos a ver la Iglesia Bautista Central ¿dónde es eso, a dónde se halla la Iglesia?

Bienvenido a la Iglesia Bautista Central ahora la Congregación León de Judá, pero hay un puñado de nosotros que quedamos que nos recordamos de esos días en Cambridge y mis hermanos desde esos días me di cuenta aún allí en esa Iglesia Bautista fíjate que Dios tenía un propósito, esto iba a ser una Iglesia de influencia. Yo era un estudiante, el Señor me trajo a esta Iglesia en esos días de mi vida, en esa trayectoria yo pensando: yo estoy aquí el tiempo que el Señor me tenga aquí y de ahí hago otras cosas en otro lugar y el Señor me dijo: No hay otras cosas en otro lugar es aquí, acostúmbrate Samuel aquí te quedas tú this is home.

Y con un propósito porque el Señor me mostró: caramba, el Señor tiene un propósito tal vez ha marcado Nueva Inglaterra para avivamiento, esto es veinte años atrás, el Señor ha marcado para avivamiento y esta Iglesia parece que esta iglesita bautista y ese Pastor tienen un papel que jugar en el propósito de Dios para traer avivamiento a Nueva Inglaterra y le rogué al Señor: Señor yo no quiero perder ese show, yo quiero ser parte de eso. Cuando se desprenda avivamiento de nuevo en América y cuando use a Nueva Inglaterra para eso yo quiero ser parte de eso, quiero participar de alguna manera y justamente en los últimos veinte años el Señor ha llevado a esta Iglesia por una trayectoria eso mismo, transformadora.

Una trayectoria de influencia y mis hermanos como el Pastor ha venido diciendo y como compartió de nuevo el Pastor Jonatán esta tarde ese nuevo templo que estamos edificando tiene un gran papel en esa trayectoria y en los propósitos de Dios para traer no solamente más espacio en nuestros cultos pero juega un papel estoy convencido en una estrategia mucho más amplia de traer avivamiento a Nueva Inglaterra.

Me explico: este edificio la 68 de la North Hampton, sixty eight North Hampton Street en los cuales nosotros estamos acostumbrados ahorita a adorar al Señor están edificados, construídos literalmente sobre escombros, sobre los escombros de este vecindario y lo sé no porque me lo contaron: yo lo ví, lo llegué a ver. En la primavera del 1993 el Pastor trajo un puñado de hermanos de la Iglesia, todavía no se había anunciado que estábamos tal vez en trámites de trasladarnos desde Cambridge, un lugar comodísimo sin; bueno para nosotros ahurita sería un poco apretado, sería imposible tendríamos que tener cinco servicios, pero cómodo, no pagábamos renta era una situación cómoda para nosotros, para esa Congregación.

Y llegar aquí y ver: oh este es el 68 de la North Hampton, este edificio era un edificio abandonado; el 62 de la North Hampton Street que ahora es la sede del Centro de recursos académicos y de Agencia Alpha y de Vale Esperar era otro edificio abandonado, esto era un vecindario totalmente atemorizante. Al frente de nosotros había una taberna vivita y coleando muy activa con mucha clientela y al cruzar la calle una licorería del tamaño de un VJs que ahora mis hermanos ¿es qué? un CBS ¿y qué es lo que ha hecho Dios?

Cuando una Iglesia ungida que se atreve a creer a Dios a donde el Espíritu Santo se activa y la Palabra de Dios se predica sin disculpas y hay un pueblo dispuesto a llegar y experimentar el poder de Dios en su integridad con nuestras fallas pero queremos serle fieles a Dios, predicar un Evangelio tan filtrado de nuestra humanidad y de nuestra pecuniaridad tanto como sea posible para hacerle la vida imposible a Satanás y así ha sido y se ha estirado la influencia del Reino de Dios sobre este lugar.

Un concejal hace poco me dijo en confianza, por cierto no uno de los muchos concejales que está ahora postulándose para la alcaldía pero uno de ellos se me acerca y me dice: ¿sabe? si ahora hay condominios de medio millón de dólares en ese vecindario Boston, la gloria sea para el Señor, Boston se lo debe a su Iglesia. El Señor ha transformado esta área, la influencia de Jesucristo es palpable, es palpable en este vecindario, tiene que ser así. Si hay vida en un lugar y si el Evangelio se está predicando con unción y como debe ser debe ser respaldado por vida, por unción.

Ahora añaden ese edificio y el impacto de este edificio sobre esta trayectoria. La idea es esta: que ese edificio se convierta en una base de operaciones para una invasión divina sobre esta ciudad y sobre esta región, esa es la idea. Una base de invasión donde los poderes, potestades y principados que se oponen a Jesucristo en Nueva Inglaterra caigan. La luz resplandecerá en medio de las tinieblas a nuestro alrededor y políticos.

A propósito entre comillas tuvimos una visita, hay unas elecciones el martes como dijo el Pastor la semana pasada cuando otros candidatos llegaron hermanos: eso es parte de ser una Iglesia de influencia. Y no porque como dijo el Pastor cuando un político llegue, un candidato llegue es acompañado por nuestro respaldo, nuestro endorso a menos que el candidato sea Jesucristo y está corriendo para Rey. Si es así lo respaldamos cien por ciento.

Pero en nuestro papel profético nosotros recibimos y los recibiremos, vamos a ver más y más de eso, oramos por eso, nos da una oportunidad de orar por la ciudad. Pero mis hermanos en el nombre de Jesús declaramos que un día de estos llegarán políticos sin candidatura, sin agenda, sin nada sino la Mano de Dios en sí los traerá humillados, bajando su rostro delante del Señor, arrodillándose delante de la Presencia del Señor pidiendo la unción de Jesucristo y declarando con su corazón y sinceramente que Jesucristo es el Señor, ese día se aproxima.

Declaramos en el nombre de Jesús que nuestra meta es nada menos que ver el nombre de Jesús exaltado y Su influencia ser sentida en las aulas de las escuelas públicas de esta ciudad, la influencia de Jesucristo. Porque hay una Iglesia, no es León de Judá; una red de iglesias, el cuerpo de Cristo levantando la influencia de Jesucristo se siente Su influencia en las leyes, en las aulas de las escuelas públicas, en la casa estatal y la alcaldía, que algo esté aconteciendo que mueve la Mano de Dios y que este pueblo llegue a reconocerlo como Rey.

Y el proceso que describe ese plan de ataque, esa estrategia está aquí, lo describe la Escritura Apocalipsis capítulo 12 que abre a propósito con una escena un poco deprimente pero termina en victoria comenzando con el versículo 6: "Y la mujer huyó al desierto donde tiene lugar preparado por Dios para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días. Después hubo una gran batalla en el cielo, Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón y luchaban el dragón y sus ángeles pero no prevalecieron ni se halló ya lugar para ellos en el cielo."

"Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua que se llama Diablo y Satanás el cual engaña al mundo entero, fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él. Entonces oí una gran Voz en el cielo que decía: ¡ahora ha venido la salvación, el poder y el Reino de nuestro Dios y la autoridad de Jesucristo porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche!" ahora este próximo versículo márquenlo, subráyenlo, memoricen este versículo, llévenselo en sus corazones; en la ducha decláralo sobre tu vida, al caminar.

Maestro, maestra consejero declara su aula por las mañanas. Empresario: declare esta Palabra sobre su mostrador en el Nombre de Jesús. Los farmacéuticos, los médicos, los dentistas, esa silla donde descansarán sus clientes, declare esta Palabra sobre su alrededor, declara el versículo 11: "Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos y menospreciaron sus vidas hasta la muerte."

Mis hermanos, como les dije este proceso de conquista, yo creo que esta Palabra en parte describe mucho de lo que nosotros estamos viviendo lo que la Iglesia está viviendo ahora. Abre con una escena un poco deprimente: la mujer que representa a la Iglesia de Jesucristo la encontramos huyendo de Satanás, huyendo de Satanás y ¿sabes qué? como decían en el barrio en New York: en guerra avisada no muere nadie. El Señor nos avisa aquí que esto viene, no se amedrenten. Cuando vean estas señales no se descorazonen.

Aquí como hemos hecho hemos declarado que Jesucristo es Rey, aquí hemos declarado Su Reinado y Su Señorío en los alrededores pero enviamos nuestros hijos a las escuelas públicas con temor y temblor ¿qué le estarán enseñando aquí? leemos el periódico y vemos otra ley más, qué locura ¿dónde está el temor de Dios? Vemos escenas de violencia y quebranto y decimos nosotros: ¿dónde está la Iglesia? y aún vemos un púlpito tras otro perdiendo la luz, perdiendo la esperanza y muchas veces lo que ni siquiera pasa por el Evangelio predicado en los púlpitos de Nueva Inglaterra. Por eso es que nuestro Pastor es muy firme en que lo que se predique aquí concuerde con la Palabra del Señor por más popular que sea o cómo lo reciban a nuestro alrededor.

Huyendo, la Iglesia de Jesucristo huyendo y Satanás acaparando más y más influencia al parecer como dice nuestro Pastor sirviéndose con la cuchara grande quedándose con la de él. Pero algo más está pasando, mientras esto se está llevando a cabo hay guerra en el cielo. Miguel luchando con jueces diabólicos como en el Libro de Daniel ¿se acuerdan Miguel en el Libro de Daniel? a donde la respuesta de la oración Daniel se detuvo durante la batalla que se libra en los aires en el cielo.

Ahora cuando usted vea una referencia a batalla en los cielos, en los aires no lo imagine tanto como acá y allá. Francamente esto se está llevando a cabo a nuestros alrededores invisiblemente y esto no es alegoría, esto se está llevando a cabo. Pero es invisible, se está llevando a cabo tras un velo que nuestros ojos no pueden traspasar.

Pero de alguna manera lo que se está llevando a cabo aquí en el lado visible, lo que nosotros sí podemos palpar y compartir influye lo que está pasando allá en el otro lado del velo, en el lado invisible, esa influencia está allí y aquí eso es precisamente lo que pasa. La respuesta de Daniel se detuvo durante la batalla que se libra en los aires y Daniel siguió mientras tanto ayunando y orando insistentemente y de momento poder se desprende y Miguel prevaleció. Ahora aquí en Apocalipsis algo semejante acontece.

Algo en la Tierra o sea aquí entre el pueblo de Dios influye la batalla en los aires y a la larga Miguel prevaleció y Satanás es arrojado de su lugar de influencia maligna. ¿Qué pasó aquí? Hay varias películas de ciencia ficción en el cine estos días, algunas valen la pena otras menos pero fíjense ustedes que son aficionados, no tienen que levantar la mano de películas de ciencia ficción. Hay una fórmula muy común que se usa en esas películas: los extraterrestres ¿se recuerdan esa gente? los extraterrestres llegan con su nave madre haciendo órbita sobre la Tierra y enviando ellos sus secuaces y robots que hacen maldades aquí en la Tierra.

Y de repente algo acontece, se explota su nave madre, queman su computadora y de momento ¿qué pasa? los robots que están haciendo maldades aquí sobre la Tierra ¿qué hacen? wooh como que pierden su poder, pierden su influencia y dice el Señor: llegará un día en que Satanás será arrojado de su lugar de influencia, arrojado de los aires y es como si la Tierra fuera un lugar encantado y de momento ¡pum! somos libres; se desata libertad sobre toda la Tierra y uno se da cuenta: wow Jesucristo sí es Señor y la Tierra entera declara, se arrodilla delante del Señor y declara: Tú eres nuestro Señor y ese día llega.

¿Y cómo es que eso acontece, qué pasa? ¿qué pasa para arrojarlo del cielo y cancelar su influencia? Pues fíjese, precisamente la gente que Satanás ha marcado para destrucción, precisamente la gente que Satanás ha marcado para derrota descubren la clave para prevalecer contra él. La gente que él echaba a correr de momento descubren cómo batallar contra él y se levantan y de momento hay victoria a través de estas vidas transformadas que el Señor está levantando en nuestros medios ¿y cuál es la forma, cuál es la estrategia?

No es una fórmula ninguna, es simplemente y sencillamente el Evangelio de Jesús. Y en el versículo 11, el versículo 11 desglosa lo que yo llamaría tres pasos para una vida de influencia. Pero mis hermanos esto es sencillamente el Evangelio tres pasos para una vida de influencia y el primer paso es la sangre del Cordero. La sangre del Cordero.

Declara la Palabra: "Y ellos le han vencido" ¿primeramente? "por medio de la sangre del Cordero." Satanás que es en hebreo, se traduce en hebreo Acusador literalmente acusador, Satanás acusa porque tiene de qué acusarnos. Él tiene de qué acusarnos, él tiene un caso contra nosotros. Y dice la Palabra que podemos encontrar a Satanás día y noche delante del Trono de Dios acusándonos.

¿Por qué este papel de fiscal? francamente porque el trabajo de él es desconectarte, desconectar su vida de la Gracia y el favor del Trono de Dios. Él bien sabe que toda buena dádiva y todo don perfecto fluye del Trono de Dios y el propósito de él es desconectarte de esa gracia, desconectarte de esa influencia divina, desconectarte del canal sobre el cual su alma y su eternidad depende, eso es lo de él. Y tal vez nosotros no nos damos cuenta de eso pero sí nos damos cuenta que algo mal andaba en nuestras vidas antes de nosotros encontrarnos con la sangre del Cordero.

Declara la Palabra que nosotros estábamos muertos en nuestros delitos y pecados en otras palabras, espiritualmente totalmente indefensos, usted no se podía defender usted mismo delante del Trono de Dios, no había manera. El impacto de eso tal vez, esa realidad espiritual se le escapaba pero muchos de nosotros conocemos muy bien el impacto de eso.

Yo no sé de usted pero muchos de nosotros venimos, llegamos a la Congregación León de Judá o a otra Iglesia o a otra Iglesia de Jesucristo, usted ahora ni siquiera se acuerda cómo usted llegó. No se acuerda, no sabe ni siquiera cómo llegó. Tal vez te estoy describiendo hoy pudiste estar en dos o tres otros lugares: alguien te invitó, viste un mensaje en el internet, oíste un mensaje de radio; pudiste estar fácilmente en el día de hoy en treinta o cuarenta distintos lugares, llegaste como si fuera como en un sueño como si alguien te tomara de la mano y te encaminó a este lugar.

¿Por qué? ese alguien es el Espíritu Santo de Dios que te encaminó hasta aquí porque te ama. Te ama y a Él le importa tu condición. Él conoce tu condición, Él conoce el peligro de tu condición tal vez más que usted mismo ¿cuántos de nosotros no llegamos aquí encadenados por un vicio o llegamos aquí con un matrimonio arruinado a punto de deshacerse o llegamos aquí a punto de perder nuestros hijos? De alguna manera pero éramos muertos en vida, una vida infructífera.

O tal vez has logrado algo con su vida, tiene su matrimonio, tiene su trabajo pero reconoce el gran vacío, la bancarrota espiritual dentro de usted y usted lo sabe. Pastor no sé cómo describirlo pero sé que no soy feliz, nunca he sido feliz y te tengo noticias: sin la sangre de Jesucristo nunca serás feliz por más títulos que logre o que almacene, por más metas que alcances nunca serás feliz porque sin la sangre de Jesucristo eres un blanco caminando. Eres presa fácil para Satanás que tiene acceso a tu mente y a tus emociones y puede jugar contigo, jugar con tu vida.

Y la cosa es ésta: dentro de ti usted se da cuenta que algo anda mal que no debe ser así, es como una vocesita en un sueño que en medio de la pesadilla, te alcanza una voz diciendo: despierta este es un sueño nada más tratando de sacarte de ese encanto y esa es la Voz del Espíritu Santo diciéndote: te hice para otra cosa. Esto no es tu realidad, esto no es lo que yo programé para tu vida tú vales mucho más que esto para Mí; sal de esto y sígueme, ruega Mi Nombre y aquí estás, gloria a Dios aquí estás.

Ahora lo que te falta es la sangre del Cordero. El momento en que te alcanza la sangre del Cordero ya vienes siendo propiedad de Jesucristo. Ya Satanás pierde el título de tu vida, ya hay mucho trabajo que hacer, hay mucha tela que cortar pero en ese momento legalmente delante del Trono de Dios eres libres, eres libre, you are free al instante y eso mis hermanos, a propósito yo estoy convencido mis hermanos que cada alma que llega al Señor es un milagro porque yo no te puedo convencer con mis palabras, esto se experimenta es como tratar de explicar colores a alguien que solamente es capaz de ver en blanco y negro o a un ciego.

Y pido en el Nombre de Jesús que la sangre de Cristo caiga como colirio sobre sus ojos, la escama caiga y vea los colores, vea las posibilidades, vea lo que Dios quiere hacer, anhela hacer, te ha hecho para que hagas a través de Él para eso el Señor te ha creado. Entonces en ese momento bello muchos de nosotros queremos correr en cuatro distintas direcciones en el momento en que la sangre de Cristo nos alcanza porque en ese momento la Palabra declara que tenemos la mente de Cristo y ahora llega una etapa, un paso emocionante: el poder de Su Presencia, el poder de su testimonio.

Satanás no tiene acceso a su carácter a su mente, puede oprimirlo, puede influenciarlo pero es propiedad de Cristo y ahora el discipulado vale la pena y no pierdas un momento. Recibiste al Señor, regístrese en discipulado aunque sea tarde, conozca la Palabra de Dios pero no solamente conozca la Palabra de Dios. La idea del discipulado es un entrenamiento en vida en que uno se sintoniza con una vida de propósito, la vida de éxito que es la vida del Señor y por más y más que se asemeje su vida a la vida de la Escritura la vida del Señor más y más fluirá el Señor en tu vida, más éxito tendrá y más puede hacer el Señor en ti y usted se va a dar cuenta cuántos de nuestros hermanos después de un tiempo aquí toman riesgos.

El Pastor hablaba de riesgos la semana pasada yo prefiero decir: tomar pasos de fe. Y ahora usted que no se atrevía a llamar pidiendo una pizza por el inglés que tiene usted se inscribe en esa clase de inglés en el Nombre de Jesús; y el Señor le dice: bueno si puedes con la clase de inglés tal vez la clase de computación vamos a ver, el Señor le da éxito y esto funciona ¿y por qué no lgid? caramba soy hijo del Rey y vas y tomas tu Gid y usted será el primero que se sorprenda de lo que Dios ha hecho en su vida. Pastor: ¿y de dónde salió esta casa y mis hijos graduándose de la universidad y este bachillerato, esta maestría?

Esta mañana yo hablaba de una hermana y entre los servicios ella me dió permiso de usar su nombre, la hermana Margarita Brito y su esposo Oscar, estos son testimonios mis hermanos muy comunes aquí la estoy tomando como punto pero yo sé y si yo tuviera el tiempo y si tomáramos las manos y si tuviéramos tres horas, deberíamos hacer esto un día solamente para testimonios. Esta pareja llegó al Señor años atrás al poco nosotros llegar al 68 de la North Hampton con una vida quebrantada, un vicio que se apoderó de ella y sufriendo de opresión diabólica y en un momento así como yo les describo la sangre del Señor los alcanza, son libres de estas ataduras; se casan por lo que entiendo en la sala de casamiento de la Marina.

Y no se quedan ahí van avanzando, van avanzando y Margarita usted tiene su maestría ya de: oh sí Señor, yo tengo mi maestría. Maestría, de en cadenas de vicios a maestría y ese es el punto: el Señor usando esa vida ahora en el sistema público de Boston para que otras almas sean alcanzadas. El poder de su testimonio, el poder de su testimonio porque de eso vale mis hermanos. Con cada testimonio así y con cada vida transformada y con cada familia transformada y con cada vecindario transformado Satanás pierde más y más y más influencia y el Nombre de Jesucristo es exaltado y Su Reinado se extiende; esa es la idea por el poder de su testimonio.

Gloria a Dios la sangre de Cristo nos lleva a un lugar a donde ahora podemos edificar un testimonio, un jardín que el Señor nos entrega para poder labrarla y dar fruto y con esto un peligro. En esta etapa sí hay un peligro que me permito compartirlo y es éste: si una vez usted tuvo nada ahora sí usted tuvo algo ¿verdad? ahora tiene algo. El Señor le promete un hijo a Abraham y él no tenía nada hasta que en ese momento esa promesa se encarna en Isaac. Job era un hombre recto y el Señor lo bendijo, lo bendijo con casas, lo bendijo con ganado, lo bendijo con hijos, lo bendijo con una esposa, lo bendijo con un buen nombre en su comunidad y Satanás le dijo al Señor acerca de Job como le dice al Señor acerca de usted: yo tengo que callar a esta persona, yo tengo que frenar esto.

Y lo primero que él pregunta es esto: ¿qué le puedo quitar? Ya perdí una alma, esa alma al cielo it's one less soul pero ¿qué hago de ahí para acá? borrarle la sonrisa a este ser, ¿qué le puedo quitar para callarlo? Y eso nos trae a este próximo paso como le dije a la Congregación esta mañana: el próximo paso o te destruye o te hace indestructible, o te hace indestructible. Lo que finalmente mis hermanos, yo creo que lo que finalmente le fregó la computadora a la nave madre era una generación que menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

¿Cómo funciona eso? ahora como le acabo de decir mis hermanos tal vez Satanás puede amenazarlo con quitar cosas que te harán falta. No estoy hablando de sus casas o su carro o lo que tienes ahorrado en la bolsa de valores, eso sería fácil, muchos de nosotros no tenemos eso. Pero cuando Satanás comienza a pensar en su salud o su nombre, su reputación, sus seres queridos ¿qué hacemos? en esta etapa ¿qué hacemos?

Les doy un consejo mis hermanos: si es así piérdelo desde ya. Si es así entrega todo lo que le acabo de mencionar, no salgas de aquí sin entregárselo a Cristo, si es así piérdelo de una vez. Dijo el Señor y Él lo dijo muy claro, el Evangelio no ha cambiado: El que quiera seguirme niéguese a sí mismo, tome su cruz ¿para qué es una cruz mis hermanos? tome su cruz y sígame. También dijo el Señor: mira el que quiera venir en pos de Mí, nadie que viene en pos de Mí es digno a menos que primero mira lo que es familia, casa, ahorros, madre, padre; el que quiera venir en pos de Mí entrega todo eso, no hay quien es digno de Mí a menos que entregue casas, padres, familia, hijos, hijas y también declara la Palabra: si te atreves a hacerlo el Señor te añadiría cien veces más los hijos, los esposos, la casa, las propiedades con sus aflicciones ¿y cómo hace el Señor eso, cómo funciona esto?

Yo les recomiendo mis hermanos que la clave de esto es vivir como el escritor de Eclesiastés nos sugiere que vivamos, el Pastor la semana pasada predicó sobre Eclesiastés y yo he estado meditando mucho sobre Eclesiastés capítulo 3 que declara esto, nos sugiere esto: vivir con la eternidad en los ojos. Vivir con la eternidad en los ojos ¿y cómo es eso? la única manera de explicárselo bien tal vez es a través de un testimonio y permítame.

¿Saben? ya van a ser casi como tres años en este día de Acción de Gracias que mi papá falleció y enterré a mi papá y al regresar el Señor me comenzó a trabajar. Muchas veces la clave de esto viene con una pérdida así. Tal vez ustedes que están aquí conocen muy bien y pueden escoger: o esta pérdida me destruye o ¿qué hago yo con esto? y el Señor me mostró esto. Si es así vivo para dos cosas: primeramente para llegar al cielo y ya eso llega a ser, ya eso llega a ser su meta en la vida.

Ahora quiero aclarar: no tengo prisa, no temas de montarte en el carro, Marina y yo tenemos cita de cena esta noche tengo un día cargado mañana, tengo cita hasta noviembre, no tengo prisa pero si fuera mañana sería fabuloso, si fuera mañana yo diría: gloria a Dios porque yo sé lo que me espera y la idea es ésta: yo he aprendido qué es eso de vivir con la eternidad en los ojos. Cada mañana yo hago otra rayita, no en la pared pero yo hago otra rayita en mi diario o algo bum, un día más cerca al cielo, un día más cerca amén y paso por mi día como un sonámbulo.

Hago mis tareas, llego a mis reuniones, hago mis decisiones bueno, ustedes saben cómo es esto ¿cuántos de ustedes llegan al trabajo y cómo es esa última semana antes de sus vacaciones antes de ir a Punta Cana cómo es? en la computadora usted tiene, oh sí yes no problem usted hace su trabajito pero ahí está el retrato de la playa esperándole y algo mucho mejor que Punta Cana el Señor nos tiene preparado, algo mucho mejor y vivimos con esa idea, vivimos con ese lugar that is home. Hermano hágase ya a la idea métase en la cabeza, esa es tu verdadera casa, sobre esta tierra somos peregrinos nada más, extranjeros.

Si usted se siente errado es como que: Pastor ya no me siento bien ni en Guatemala ni en la República Dominicana ni en Boston ni en Florida porque tú no eres de aquí mi hermano, no somos de este mundo; this isn't home, esto no es casa Dios tiene algo mejor para nosotros. Vivir para eso, vivir para ese día, vivir sabiendo lo que Dios te tiene preparado y ya mira es la sangre del Cordero, al instante es tu pasaje para allá, todo lo demás es preparación y ese es el próximo punto.

Primeramente vivir para el cielo y segundo: los días que estoy aquí si mañana despierto puedo salir de la cama sin ayuda y hasta ahurita todavía lo puedo hacer, tengo mi mente funcionando, mis diez dedos de la mano y de los pies este es el día que hizo Jehová ¿qué puedo hacer hoy para ser de influencia al Señor? ¿qué puedo hacer hoy para extender los intereses del Reino? ¿qué puedo hacer hoy para hacerle la vida imposible a Satanás? ¿cómo puede usar el Señor lo que me ha dado, mis talentos, mis dones, mi mente, mi influencia lo que sea?

Dios úsalo para el bien de Tu Gloria ya que mi día no es hoy entonces úsame Señor para la gloria de Tu Nombre e interesantemente mis hermanos, aunque esté yo pensando en el cielo y esto está en las Escrituras; Pablo, Pedro, Juan, ellos escribían a una Iglesia y ellos estaban concientes del drama de su día, they were present ellos estaban conectados con lo presente. Lo único es que ya nos desprendemos de si te nombran o te dejan de nombrar o si te toca esto o a otro y a ti no, no somos de aquí. Caminamos la Tierra como sonámbulos pero desprendidos de aquí y qué interesante.

Por lo menos que me aguanto a esta vida o me apego a este mundo mira qué interesante y aquí está la clave ¿quieres vivir una vida de influencia? no lo desees, ¿quieres vivir una vida de influencia? por lo menos que me agarro a este mundo más influencia me da el Señor. Por lo menos que me acaparo a las cosas de este mundo más gracia el Señor te da a ti y más efectivo eres, más efectivo eres. El secreto es desprendernos y esa es la cosa mis hermanos invito a que los músicos me acompañen en este momento.

Nosotros cantamos "Hoy me rindo a Él" o "Yo te entrego mi ser, te doy mi corazón, sólo vivo para Ti. En cada canción al latir mi corazón, el Señor habita en mí." Sabe es tan fácil confesar esas palabras pero pídele al Señor: Señor que esto se registre en mi corazón ¿sabes por qué? tanto Dios como Satanás se dan cuenta cuando no es de corazón. Tanto Dios como Satanás, usted declara eso y estoy seguro que lo declara con toda su intención pero tanto Dios como Satanás saben que: ok él declara eso, ella declara eso y Satanás bien listo como en su plan de ataque de Job.

Mira déjame tocarle eso y mira cómo te va a maldecir, déjame pasar por ahí tocarle eso, su reputación nada más que aparezca en el periódico un día o ese hijo cabezón o esa inversión que tiene por allá; just once sólo una vez déjame tocárselo porque ellos saben. "Oh yo te entrego mi ser" "mientras que no me toque esto."

¿Sabes qué, tú quieres proteger esto? entrégalo. Acércate al mostrador y entrégaselo al Señor. Invita a que la Congregación se ponga de pie. Yo quisiera hacer un llamado este primer llamado parece media hora desde que lo compartí, si usted es uno de ellos que así como yo y muchos otros llegaron a la Casa del Señor y tal vez ni siquiera sabes por qué pero sabes que necesitas esa cobertura, sabes que eres presa fácil sin el Señor. Yo he dicho: Pastor lo único que yo quiero es ser feliz.

Te entiendo mi hermano y lo único que te puedo decir es que lo único que te puede garantizar la felicidad es la sangre de Cristo y si jamás públicamente nunca has dicho: cúbreme con la sangre de Cristo, quiero asegurarme que soy tuyo, que soy de Tu propiedad, si ese eres tú quisiéramos la oportunidad de interceder por ti. Si quieres recibir al Señor y asegurarte que eres cubierto por la sangre de Cristo quisiéramos orar por ti. Pues te invito. ¿Habrá alguien más que quiere? gloria a Dios. Gloria a Dios.

Cúbrelos con la sangre del Cordero. Jesus we love You, Señor te amamos porque eres igual ayer, hoy y por todos los siglos. Padre te entregamos estas almas como Tu Iglesia Señor, este pueblo de sacerdotes y reyes, sacerdotalmente nosotros declaramos la sangre del Cordero frente a cada una de las vidas que pasan al altar en este momento. Declaramos Tu protección divina sobre cada uno de ellos, declaramos Señor bendición y no maldición. Declaramos Padre nuevos comienzos emocionantes, declaramos Señor que Tu sueño para ellos será su realidad.

Nosotros reprendemos y atamos toda estrategia que Satanás pueda levantar para desviarlos mi Dios, para acusarlos. Cesamos toda acusación del enemigo contra ellos y en su lugar declaramos Tu Gracia, declaramos Tu favor. Declaramos que hoy es el día de su salvación Señor y que ellos tienen intereses en el cielo.

Si hoy usted está haciendo esta oración por primera vez por favor le invito a compartir esta oración conmigo: Señor Jesús yo vengo ante Ti entregando mi vida. Declaro que mis pecados y mis iniquidades son cubiertas por la sangre de Jesucristo y que ahora vivo para Él. Señor te invito a usarme, mi mente, mi corazón, mi cuerpo, todo mi ser, mis sueños, todo lo que Tú has creado en mí, mi cuerpo es templo del Espíritu Santo, sólo pido que me tomes de la mano y que encamines todos los días de mi vida hasta que te vea cara a cara frente al Trono de Dios en el Nombre de Jesús, amén y amén. Bendito sea el Nombre de Jesús.

Ahora mis hermanos gloria a Dios. Ahora sí vamos a cantar este himno pero antes de eso y tal vez esto no es todos, no todos los que estamos aquí pero yo sé que Dios está operando en algunos corazones y usted se encuentra frente al mostrador en este momento, un mostrador espiritual y el Señor te dice a ti: dámelo, dámelo. Tú no eres capaz de proteger nada: tus hijos, tus bienes ni siquiera tu propia salud. Yo soy la única solución. Tu sueño será profundo y sin ansiedad en el momento que usted se desprenda de corazón y dile: Señor.

Tal vez es una lucha para usted, eso es bueno pero en esa luche dile al Señor: ayúdame es más dile: quítame de las manos para yo entregártelo a Ti Señor, haga eso y será una vida. Padre así declaramos en el Nombre de Jesús. Señor no queremos nada que no venga de Ti y declaramos que a la verdad no tenemos Tú eres nuestra única, Tu salvación es nuestra única propiedad y a Tus pies lo dejamos todo Señor. Declaramos la sangre del Cordero sobre los dinteles de nuestro hogar, declaramos la sangre del Cordero Señor sobre el lugar a donde nuestros niños duermen Señor.

Declaramos la sangre del Cordero sobre todo lo que Tú has confiado en nosotros, no es nuestro Señor, no es nuestro sólo pedimos Tu Gloria y pedimos que Tú ensanches el sitio de nuestra tienda pero Tú eres nuestro Señor, amén.

Con todo me gozaré en el Dios de mi salvación

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Tenemos que estar confiados en el Señor. Quiero dejarle con una reflexión de la palabra del Señor, el libro de Ester, capítulo 9, versículos 21 en adelante. Es una palabra que el Señor permitió que yo pudiera expresar en mi congregación en la ciudad de Waltham acerca de que el Señor siempre está esperando de nosotros una acción de alegría y de regocijo.

El ser humano tiene la costumbre de alegrarse cuando le conviene y cuando no le conviene no se alegra. Tenemos también una imagen de un Dios totalmente rígido, algo extraño, más evangélico que cristiano. Tenemos la impresión de un Dios que no le gusta muchas veces la alegría, cuando la palabra del Señor está lleno de reflexiones y de pensamientos de la alegría. Debe ser porque en el cielo hay alegría, debe ser porque en el cielo hay fiesta.

Alguien por ahí en mi iglesia dice, Dios es fiestero y como su personalidad es ser fiestero, − yo no sé si algún teólogo se va a enojar conmigo, pero ya lo dije − traspasó a su creación estos deseos de hacer fiesta. A quién le gusta la fiesta? Gracias. La honestidad el Señor la valora. Hay otras cosas que el Señor no valora. Dígame que no se alegra con una fiesta. Cuando está de cumpleaños usted no se alegra o usted no celebra su cumpleaños? No celebra algún aniversario o no celebra algún logro. Las fiestas son necesarias y también son bíblicas, por lo menos hay 7 fiestas nacionales en el Antiguo Testamento, así que por lo menos piénselo así, son bíblicas.

Y me llamó mucho la atención porque nosotros estamos en un proceso de celebrar en nuestra iglesia en Waltham nuestros 10 años que estamos trabajando en esa área y siempre hay gente como que dice, oh, será bueno, no será bueno celebrar? Y el Señor me dio esta reflexión y yo quiero compartírsela a ustedes porque tiene una enseñanza sobretodo aquí en el Libro de Ester, capítulo 9, versículo 20 en adelante. Dice así en el nombre del Señor:

“…Y escribió Mardoqueo estas cosas y envió cartas a todos los judíos que estaban en todas las provincias del rey Asuero, cercanos y distantes, ordenándoles que celebrasen el día decimocuarto del mes de Adar y el decimoquinto del mismo cada año – no solo una vez, cada año – como días en que los judíos tuvieron paz de sus enemigos y como el mes que de tristeza se les cambió en alegría…”

Cuantos el Señor les cambió la tristeza en alegría? No será un motivo de fiesta? Por lo menos celebrar una vez al año.

“… Y de luto en día bueno, que los hiciesen días de banquete…”

Siempre han dicho que el Señor era como medio hispano, Dios es medio hispano. Banquete, imagínense, qué es lo que no falta en una fiesta hispana? Comida.

“… días de banquete y de gozo, y para enviar porciones a cada uno de sus vecinos y dádivas a los pobres y los judíos aceptaron hacer según había comenzado lo que les escribió Mardoqueo, porque Amán hijo de Hamdata, Agag, enemigo de todos los judíos había ideado contra los judíos un plan para destruirlos y había echado pur, que quiere decir suerte, para consumirlos y acabar con ellos…”

Usted puede leer hasta el versículo 32 si quiere en su casa. Solo quiero dejar esta reflexión en su corazón. Es necesario que la iglesia celebre a un Dios vivo, que hagamos fiestas porque nuestro Dios es un Dios vivo, es un Dios que ha cambiado nuestro entorno. Dice la palabra del Señor, en el salmo dice, que él ha cambiado nuestro lamento en baile. Alguien sabe lo que es baile? No, yo soy cristiano. Los cristianos no bailan, eso es pecado. El Señor cambió nuestro lamento en baile, y dónde se baila? Dónde bailaba usted antes? Y ahora dónde baila?

Dios es un Dios de alegrías. Dios es un Dios que estableció como método de agradecimiento y de regocijo las fiestas, las celebraciones, los banquetes, el espíritu de gozo. Así que una iglesia que promueva las alegrías y las fiestas es una iglesia que está promoviendo parte de la personalidad de Dios.

Yo hablaba de esto porque hay muchos versículos en la Biblia que nosotros podemos descifrar o tratar de traer a la memoria. Pero hacer una fiesta es hacer una celebración, en conmemorar algo, es alabar algo, es reconocer, es reverenciar algo.

Cuando llegamos a los caminos del Señor, antes nosotros probablemente éramos los más simpáticos del grupo, todos se reían con nosotros. Nosotros éramos los más amenos, pero llegamos a los caminos del Señor y algo se nos apagó, ni la llama del espíritu alumbra. Cuando se supone que la palabra dice que nosotros estábamos en una condición antes, cuando nosotros llegamos a Cristo, realmente ahí recién empezamos a tener vida. Así que Dios nos creó con una personalidad, a algunos los creó con más deseos de poder hacer cosas y poder enfiestarse y poder celebrar cualquier cosa.

Dicen hay culturas latinoamericanas que lo celebran todo, todo. Los venezolanos, dicen que lo celebran todo. Los dominicanos celebran todo. Hay algún dominicano aquí? El Señor también los ama. Y me llamó la atención esta expresión de fiesta que aparece en la Biblia. Porque el Señor quiere que nosotros nos alegremos.

La palabra del Señor dice que cuando alguien se arrepiente hay fiesta en el cielo. Una muchacha puertorriqueña de mi iglesia dice, Dios era parisero, una especie de inglés y español, algo así, parisero, porque es bueno para las fiestas. Dios se alegró por cada uno de ustedes que abrió su corazón al Señor y el Señor hizo una fiesta. Así que fueron más de una fiesta por día en algunos casos.

Si hay 365 personas aquí, el Señor hizo una fiesta por día. Y quiero llamar su atención para que nosotros aprendamos a estar alegres y a celebrar las obras del Señor en nuestra vida. A veces nos falta fuerza para darle un gloria a Dios, un ¡Aleluya! en los momentos más difíciles.

Cuando usted siga leyendo este párrafo se va a dar cuenta que aún los que están en la cautividad dice aquí la palabra, cuando usted va leyendo el párrafo más adelante, también celebren. Si usted está pasando por algún momento difícil, dígale gracias Señor, voy a hacer fiesta, porque este momento difícil me permite reconocer que tu eres mi Dios y fuera de ti no puedo hacer nada.

Aunque se levanten los enemigos, aunque se levante aquel enemigo que quiera destruir su vida, celebre las bondades del Señor. Celebre la paz que el Señor trajo a su vida, celebre el gozo que el Señor trajo a su vida. Celebre la salvación que el Señor trajo a su vida. Celebre las misericordias, el perdón y la remisión de pecado que el Señor trajo a su vida. Celebre. Porque fuimos creados para celebrar al Señor.

La iglesia debe celebrar fiestas. Debemos celebrar cada acontecimiento que el Señor traiga en nosotros. Mire lo que dice Salmo, capítulo 30, versículo 4 dice:

“…Cantad a Jehová vosotros sus santos y celebrad las memorias de su santidad…”

Celebrad. Salmo, capítulo 89, versículo 5:

“… Celebrarán los cielos tus maravillas, oh Jehová, y tu verdad también en la congregación de los santos….”

Salmo 145, versículo 4, “… Generación a generación celebrará tus obras…”

Sabe, aún el Señor Jesucristo participó de fiestas, de reuniones, de celebraciones. La que más conocemos es las bodas de caná. Sabe lo que me llama la atención? No que el Señor haya convertido el agua en vino y ahí se agarran todo porque si el Señor tomó vino, nosotros tomamos también. Saben lo que me llamó la atención? Que aunque el Señor estaba en medio de personas que aún no eran sus seguidores todavía, él era un invitado más. Así como nosotros muchas veces nos pueden invitar a una fiesta. No, no vamos porque somos cristianos apostólicos y romanos. No, el Señor no nos permite y como somos evangélicos menos, si viene el Señor ese día nos quedamos.

Así nos decían. Si el Señor te pilla en esa fiesta seguro que te quedas y al infierno que te vas. Pero saben lo que me llamó la atención de estas participaciones de Jesús con la gente? Que él aprovechaba esas ocasiones para mostrar su poder, para mostrar que él era el Señor. Y saben lo que nosotros debemos aprovechar? Mostar el poder del Señor, cada vez que nos inviten a alguna parte, cada vez que podamos compartir con alguien.

No le estoy diciendo que se vaya a meter a todas las fiestas posibles de Massachusetts. Estoy diciendo que cuando tenga que compartir termine glorificando al Señor y no bailando arriba de las mesas. Dios quiere que usted muestre la gracia que él puso en usted para así muchos puedan entender de que nuestro Dios es un Dios de alegría, de regocijos, de celebraciones, de banquetes y que no es necesario hacer tanta maldad como para pasarlo muy bien, porque con el Señor lo pasamos bien.

Celebramos, la comunidad hispana celebra todo. Inventamos días, el 30 de febrero, no lo conoce nadie, solo los hispanos. Y ese día hay que celebrarlo por algo. El 32 de marzo, siempre celebramos la independencia. El mes de septiembre se caracteriza porque muchos países latinoamericanos celebran su independencia y cada uno hace y pone… ay, hice estas empanaditas, estas cositas…

Celebramos. Cómo supo que yo hice empanadas? Celebramos. Sabe lo que me da a entender que la iglesia del Señor debe ser la primera en poder mostrar regocijo, no por las cosas malas, sino por las cosas buenas. Hoy día las fiestas si no son con cosas malas, no son fiestas. La iglesia está aquí como un elemento profético para decir que lo malo no le pertenece ni al mundo ni a Dios. Dios hace cosas maravillosas para que nosotros celebremos.

Cuando usted esté con su familia, y su familia sea inconversa, oiga, que sea agradable que ellos lo reciban. Ahí viene el cristiano, este sí que es simpático. A muchos los echan, no los invitan. Se conforman solo con una foto en la mesa, este es nuestro primo que no pudo venir porque no lo queremos, es cristiano, es amargado. No se ríe con nada.

La personalidad del Señor es de una alegría constante, permanente, porque él no descansa de hacer cosas maravillosas para nosotros, aún en los momentos difíciles, aún en los momentos de mayor tristeza, nosotros debemos declarar la alegría del Señor.

Sabe, porque es ahí donde nosotros reconocemos que nuestra salida es el Señor. Él es nuestra dependencia. Miren lo que dice el libro de Habacuc, también está en el Antiguo Testamento para los que no saben. Versículo 17, esta expresión profética de Habacuc es una expresión de alegría aún en circunstancias distintas. Y yo quiero que nosotros aprendamos a celebrar al Señor aún en esos momentos difíciles, donde parece que nada sonríe a nuestro alrededor, donde parece que nada es próspero a nuestro alrededor, donde parece que nada nos está saliendo bien, donde vamos de una tras otra y no entendemos. Nuestra mente humana no entiende, pero nuestro espíritu debe entender algo, que aún en los momentos más difíciles Dios tiene control de todas las cosas y podemos celebrar.

Mire esta parte lo que dice Habacuc, capítulo 3, versículo 17, yo creo que usted se lo sabe de memoria. “…Aunque la higuera no florezca ni en las vides haya fruto, aunque falte el producto del olivo y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales, con todo yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor, es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de siervas y en mis alturas me hace andar…”

¡Aleluya! Por qué no darle gloria a Dios? Hay mucho cristiano moderno que solo alaba al Señor cuando le van bien las cosas. Es el cristiano moderno, pero el discípulo verdadero sabe quién es su Maestro, sabe quién es su Señor, sabe quién es su Dios, sabe quién es su Rey, y siempre vamos a poder alabarlo, aún en los tiempos de mayor dificultad.

Celebre al Señor. Celebre al Señor. Haga fiesta delante del Señor porque él ha sido tu paz, él ha sido tu gozo, él ha sido tu estandarte, él ha sido tu salvación, el que te dio vida, el que te dio perdón. Él es mi Señor. ¡Aleluya!

Sermón clásico 6047: Encuentro en alta mar

Vamos a buscar, en el Evangelio según San Lucas, capítulo 5, vamos a tomar los versículos del 1 hasta el 11. “Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.

Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían. Y viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres. Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron.

Bendiga el Señor Su Palabra.

Hermanos, como ustedes saben hemos estados compartiendo tres sermones ya, de una serie que hemos titulado “Encuentros con Jesús” y lo que hemos querido hacer a través de esta serie es, como yo decía, pulir la imagen de Jesucristo y volver a replantearnos aunque siempre hemos estado rondeando alrededor de la persona de Jesús, lo que fue el Ministerio de Cristo y como esa forma de él entrar en diálogo con individuos a través de su ministerio, también puede ser de bendición para nuestras vidas.

Queremos mirar al Jesús íntimo, no al Jesús de las multitudes que multiplicó los panes y los peces y le dio de comer a 5,000 personas, no el Jesús que Zaqueo tuvo que subirse a un árbol para poder verlo porque estaba rodeado de la multitud, no al Jesús que estuvo muchas veces dialogando y confrontando a los fariseos que venían como manadas de lobos para querer hacerlo tropezar y quedar mal. Sino al Jesús individual, al Jesús íntimo, al Jesús personal que en muchas ocasiones tomó su divinidad y su capacidad para atraer las masas y la hizo bien delgada y la concentró en un diálogo salvador con hombres y mujeres que se acercaron a él con diferentes tipos de necesidad.

Al Jesús maestro que con sabiduría divina y con un método muy pedagógico llevó, por ejemplo a la mujer samaritana, como vimos o a Nicodemo a través de un diálogo de creciente conocimiento de él como el Mesías, como el Hijo de Dios. Y que la confrontó a la samaritana, por ejemplo con su necesidad de un encuentro con él y de una entrega de su vida a Él o a Nicodemo le quitó las máscaras de religiosidad y le dijo, ‘Nicodemo tú tienes que nacer de nuevo y nacer de agua, del Espíritu, porque en la última instancia eso es lo que cuenta en este nuevo reino que yo estoy abriendo.

Y aquí tenemos otro de esos encuentros transformadores, como ustedes pueden ver un encuentro tremendamente dramático ñeque Jesús confronta a Simón Pedro con lo que él es. Y este encuentro en este pasaje, muchos de ustedes en sus Biblias verán que tiene el encabezamiento -en la mayoría de las Biblias quizás- la pesca milagrosa. Así se conoce este pasaje, se han pintado cuadros, se han hecho relatos, se han escrito poemas alrededor de la pesca milagrosa. Y, ciertamente, ha sido uno de los símbolos más hermosos del Cristo que reina sobre la naturaleza, el Cristo de Poder, el Cristo que puede hacer cosas que ningún hombre puede hacer.

Pero a mí me interesa este pasaje, enfocarlo desde la perspectiva de ese diálogo entre Jesús y Simón. Este proceso de enseñanza, este proceso pedagógico a través del cual, Cristo lleva a Simón hasta que, como Superman se quita su traje de Clark Kent y le muestra al Hijo de Dios, al Hijo del Hombre que reina sobre la naturaleza. De tal punto que Simón se ve estremecido y se tira a los pies porque se da cuenta que está ante la deidad, y dice, ‘Señor, apártate de mí porque soy pecador.’ Porque la doctrina judía decía que el que viera a Dios perecía, era peligroso tener un encuentro en el pecado con Dios.

Lo recuerdos de Moisés en el monte, que regresó de ese encuentro con Dios y su rostro resplandecía y los judíos oyeron el trueno y los rayos, y temieron y dijeron, ‘dile a Dios que se aparte de nosotros porque no podemos sufrir tanta gloria.’

Y ustedes verán de nuevo que una y otra vez vemos este tema que vuelve a surgir, en el caso de Nicodemo, en el caso de la mujer samaritana y aquí también, cómo el Señor Jesucristo va llevando a estos individuos a través de un proceso de creciente confrontación, de creciente claridad con lo que Él es, con su poder, como nosotros también hermanos, y ojala que ese tema se quede grabado en nuestros corazones, una y otra vez. Hay diferentes niveles de relación con Cristo.

Muchos de nosotros nos conformamos con, okay, ya ponché la tarjeta, ya pasé al frente. Ya me convertí, entre comillas, y nos acostamos a dormir y seguimos siendo igual que éramos, muchas veces antes de conocer al Señor. Y creemos que con simplemente ir a la iglesia, y con ir el domingo y hacer una cosita aquí y allí y un gesto simbólico que ya llegamos. Pero, hermanos, la vida cristiana es un proceso de creciente confrontación con Cristo. Con los reclamos de Cristo. Requiere una creciente entrega de nuestro ser.

Todos los días el Señor quiere mostrarnos algo nuevo de lo que Él es. Todos los días el Señor quiere hablar a tu vida y a la mía en una manera diferente. Todos los días Él quiere perfeccionar su poder en ti. Todos los días Él quiere que tú tengas una experiencia nueva que te muestre que Él está más cerca de ti de lo que estaba ayer, y de que Él quiere tener más y más de ti y Él quiere que tengas más y más de Él.

Y yo veo esto, y por eso es que para mí la pesca milagrosa es casi algo secundario en este pasaje. El momento de la pesca, en que recogen todos estos peces, es casi como un resultado que se desprende de todo lo demás. Pero, a mí me parece que el Señor Jesucristo le interesaban otras cosas un poco más profundas que simplemente darles una cantidad de peces a estos hombres que se llenaran. Él quería dar una prueba de lo que Él es, y es por eso que yo creo que el Evangelistas Lucas ha enfocado este pasaje en esa manera, para mostrar el poder sobreabundante que hay en Jesucristo y la necesidad que hay de tener un encuentro personal con Él.

Vamos hacia atrás ahora, vamos a comenzar un análisis del pasaje. Yo hago esto simplemente para su provecho, porque nos ayuda a veces separar el relato en sus partes componentes, y así podemos entender un poco más de lo que el Señor quiere decirnos. Yo veo en este pasaje tres puntos o tres fases centrales, tres etapas, tres puntos de proceso.

El primero es lo que están en los versículos del 1 al 3. Yo veo aquí a Jesús ministrando la multitud con la ayuda de Pedro, eso es muy importante porque vamos a ver como eso aplica a nuestras vidas también, eso. Jesús ministra a la multitud con la ayuda de Pedro, y ustedes pueden ir leyendo esos pasajes mientras yo voy narrando el resumen de lo que estos versículos incorporan.

Entonces de los versículos 4 al 7 vemos un encuentro personal con Jesús y su poder, Pedro y sus compañeros se confrontan con la obra poderosa de Jesús y su persona. Ahí Jesús les da una manifestación de lo que Él es y lo que puede hacer. Ya la multitud ha quedado atrás y ahora hay un encuentro personal entre Pedro, específicamente, y Jesús y el poder que hay en Jesús.

Y en tercer lugar, de los versículos 8 al 11, tenemos como una interpretación de lo que ha pasado. Pedro y sus compañeros se dan cuenta de lo que han testificado, de lo que han visto. Aquello de lo cual han sido testigos, son confrontados y tienen el entendimiento de discernir lo que ha pasado y de discernir cuáles son las implicaciones de lo que ha pasado. Y por eso, Pedro cae de rodillas y también le entra temor a Juan y a Jacobo, porque entienden, han tenido una exhibición de Jesús. Yo llamo a esto el llamamiento de Jesucristo.

Jesús les dice, ‘ahora vengan, desde hoy, desde este momento ustedes van a ser algo, serán pescadores de hombres.’ Llamamiento, pero gracias al Señor que el Señor extiende un llamamiento pero también hay un compromiso de parte de estos tres hombres que lo dejan todo, dice la Escritura, y se van detrás de Jesucristo.

Entonces, hay llamamiento de parte de Jesús. Y hay compromiso de parte de Simón, de Jacobo y de Juan. Y allí tenemos el esqueleto o la estructura básica de este pasaje. Y vamos a ver aquí lo que yo veo como el mensaje central de este pasaje.

Yo digo aquí que si obedecemos al llamado de Jesús, Él hace tres cosas en este pasaje, por lo menos vemos. Número uno, nos revela su gloria. Podríamos decir, nos revela su poder, nos revela su capacidad para transformar todo lo que rodea nuestra vida. Tenemos una revelación de la gloria de Jesús en nuestra vida. Jesús provee para nuestras necesidades, el Señor dijo una vez, ‘buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y que todas estas cosas de las cuales se preocupan los gentiles, los que no conocen a Dios, los que están siempre ansiosos y estrujándose, y… agonizando… Todas esas cosas, os serán añadidas.’ El Padre sabe de qué cosas ustedes tienen necesidad, pero busquen primero las cosas de Dios.

Entonces, si obedecemos al llamado de Jesús, número uno, nos da una revelación de su gloria, lo que Él es. Número dos, Él se compromete a proveer para nuestras necesidades afectivas, físicas, materiales y en último lugar le da sentido y propósito a nuestra vida. Redime nuestra vida de su dimensión meramente horizontal y le añade significado a la vida. El hombre del siglo XX, hermanos, necesita significado. La filosofía imperante de nuestro siglo, ¿saben cuál es? Se llama: existencialismo.

El existencialismo es una filosofía que nace en el norte de Europa a comienzos del siglo veinte y es una reacción a todas las tragedias que el hombre ha visto en el siglo XX, la primera guerra mundial en el 1914 al 18. La segunda guerra mundial en el ‘39 al ‘45, donde murieron más personas -más millones de gente que lo que yo creo en todas las demás guerras juntas-. Esas dos guerras le mostraron al hombre que su idea de progreso era algo totalmente ficticio. El hombre no había progresado en realidad, su corazón todavía tenía una capacidad salvaje para matar y para destruir.

Y, después todas las demás guerras que surgieron de allí, y todas las tragedias del siglo XX y la reacción del hombre moderno a esa tragedia de su siglo, ha sido esa filosofía existencialista que lo que ve es un universo sin sentido, un universo sin propósito como que fue creado por un loco, o por lo menos a alguien que comenzó a hacerlo y lo dejó a medio terminar y se fue. Entonces, la única respuesta que hoy en día encuentra al hombre moderno es, soy yo.

No hay respuestas absolutas sino hay una vida de lucha y de búsqueda, pero nosotros creemos hermanos que cuando Cristo entra a nuestra vida, le da significado a nuestra vida, que Cristo le da propósito. Que Cristo nos da un manual con el cual entonces podemos interpretar y transformar las tragedias de nuestra vida en triunfo, en victoria. Y esa es la gran diferencia del que tiene a Dios y del que no tiene a Dios.

Entonces, si tú, hermano, obedeces al llamado de Jesús, Cristo te regalará su gloria y su poder, Cristo proveerá para todas tus necesidades y Cristo le dará sentido y propósito a nuestra vida.

Ahora, vamos a ver cómo todo eso encarna en este pasaje. Miren el primer versículo, dice que Jesús está junto a un lago, lago de Genesaret, y como pasaba muchas veces, ya la fama de Jesucristo se había corrido por toda Palestina. Donde quiera que Él iba le seguían bastantes personas. Jesús sanaba a los enfermos, Jesús predicaba con una autoridad que los fariseos y los escribas nunca podían imitar, porque Él su palabra era genuina, venía directamente del Padre.

Jesús le hablaba a los pobres y a los insignificantes mientras que la religión judía los rechazaba y ponía a un lado. Jesús libertaba a la gente de sus cargas farisaicas y les decía, lo único que Dios quiere es que lo adoremos en espíritu y en verdad. Eso le ganó tanta popularidad a Jesús, que dondequiera que Él iba -lo vemos una y otra vez a través de las páginas del Evangelio- la gente se agolpaba para escuchar. Esta gente tenía necesidad, había una gran crisis en Israel en ese tiempo. Y cuando la gente escuchó el mensaje genuino que venía de Jesús dijeron, esto es para nosotros.

Lo primero que yo veo aquí entonces es una gran necesidad en el pueblo. Y, hermanos, hoy en día de nuevo decimos el hombre también tiene una gran necesidad de tener un encuentro con Jesucristo. El mundo necesita que nosotros le prediquemos las nuevas de salvación. El domingo antepasado yo decía que la mujer con el flujo de sangre fue a donde Jesús, ¿por qué? Porque había oído hablar de Jesús. Ella necesitó esa información para entonces poder ir a Él y obtener sanidad de parte de Jesús. Y yo creo hermanos que el mundo necesita, nuestros familiares, nuestros amigos, nuestros colegas en el trabajo, nuestros amigos y amigas, amas de casa o lo que sea, en la escuela, en la universidad, necesitan oír hablar de Jesús. Y como dice el Apóstol Pablo, ¿cómo creerán si no hay nadie que vaya y les anuncie? ¿Cómo podrán reaccionar con fe si nadie les pone el mensaje de salvación en frente?

Hermanos, nosotros tenemos un gran reto ante nosotros. Tú, cada uno de nosotros, yo -tenemos el reto de no solamente ser cristianos nominales, que nos conformamos con venir a la iglesia y engordar y engordar, engordar espiritualmente. Sino que nosotros tenemos un compromiso con Dios de anunciar el Evangelio donde quiera que nosotros vayamos. Nosotros somos discípulos, predicadores del Evangelio, somos siervos, yo quisiera que es idea se grabara en todos nuestros corazones, hermanos, ninguno de nosotros ha sido llamado a vegetar en una banca. Nosotros hemos sido llamados a servir al señor y a no desperdiciar una sola oportunidad de predicar el evangelio.

Yo no creo que hay tal cosa como un cristiano que no dé luz, que no arroje luz alrededor de él. Es una contradicción, pregúntate como pregunto yo continuamente, ¿qué estoy yo haciendo para mi Señor? ¿Qué estoy yo haciendo para el reino de Dios? ¿Cómo estoy yo cumpliendo con ese cometido que me ha dejado el Señor Jesucristo de ir y predicar el Evangelio a toda criatura? Porque en mi condición de Cristiano, yo creo que se valida cuando yo obro, como dice el Apóstol Santiago, la fe es confirmada por las obras. No somos salvos por las obras pero, ciertamente, nuestra fe tiene que accionar, tiene que hacer algo y la manera en que nosotros podemos crecer en el evangelio y ser efectivos es dando de gracia lo que de gracia hemos recibido. Es invirtiendo nuestros talentos, yo veo esa escena tan llena de significado, ustedes ven a Jesús aquí, dice que el gentío se agolpa sobre Él para oír la Palabra de Dios.

Y aquí tenemos uno de los misterios de la encarnación, vemos a Jesús como lo vimos también con la mujer samaritana, dice ese pasaje que Jesús cansado se sentó al lado del camino y mandó a sus discípulos a mandar comida y Jesús también le pide a la mujer samaritana agua. Entonces, vemos aquí a un Jesús que se cansa, a un Jesús que siente hambre y a un Jesús que siente sed. Porque recuerden que Jesús era Dios perfecto, pero también era hombre, pleno.

Era las dos cosas y el Señor se ciñó a las limitaciones de un cuerpo aunque en ocasiones lo vemos desvestirse y entrar en su plenitud, como hizo en el monte de la transfiguración, pero mientras Jesús caminó en la Tierra, Él escogió caminar en el atuendo de un hombre y experimentó todas las cosas que experimenta un hombre. Él lo decidió de esa manera, 40 días estuvo en el desierto y el diablo sintió que aquí había un punto de debilidad y lo quiso tentar con comida, porque era un hombre que estaba padeciendo los dolores del hambre de 40 días de no comer.

Y es uno de los misterios de la encarnación.

Aquí vemos a Jesús limitado, en su capacidad para administrarle a la multitud. Él hubiera podido, si hubiera querido, hablar con una voz más poderosa que la que me permite hablar en este micrófono. Él hubiera podido hacerlo, Él era Dios mismo e hizo otros milagros muchos más grandes.

Pero aquí vemos a otro Jesús, el limitado –auto-limitado– viendo esta gran multitud que está alrededor de Él inesperadamente, preguntándose a sí mismo, ¿cómo voy yo a administrarle a esta gente administrada? Están desesperados, requieren una palabra de sanidad y de aliento de mi parte, ¿cómo voy yo a administrarles?

¿Qué hace el Señor Jesucristo? Mira a su alrededor y su divina sabiduría le enseña que allí hay una barca, que está este hombre, Simón Pedro, a quien ya Jesús conocía. Porque si usted lee el capítulo 4, versículo 38, usted ve ya que Jesús había sanado a la suegra de Pedro anteriormente a eso. Pero, la relación de Pedro con Jesús era una relación imperfecta, como de tantos cristianos que han tenido un encuentro a medias con Jesús, Pero todavía no han entregado su vida completamente a Él.

Entonces, el Señor Jesucristo mira a este hombre dueño de esa barca y quizás a sus compañeros que están alrededor de él, y en su mente el Señor dice, ‘ya yo sé lo que tengo que hacer.’ Voy a coger la barca, le voy a pedir al dueño de la barca, Simón, que me permita usar su barca, apartarme un poco de la multitud, de la orilla; y entonces desde esta barca yo podré predicarle a toda la multitud, en vez de que ellos estén agolpados alrededor de mí y mi voz se hunda por el estruendo y el corre-corre de la multitud.

Yo me imagino que el Señor les pidió entonces que se sentaran y Él les ministró con su palabra sanadora. Pero yo veo aquí en ese pequeñito drama, hermanos, un símbolo apretado de lo que es el misterio de la gran comisión. El Señor Jesucristo, antes de partir, le dio autoridad a su iglesia y le dio una encomienda de que ellos ahora se encargaran de lo que Él había iniciado en tres años de ministerio. Ahora yo voy a mi Padre, yo voy a proveer la energía, yo voy a proveer el poder, yo voy a delegar la autoridad sobre ustedes, pero ustedes se van a encargar de predicar el Evangelio. No lo van a ser los ángeles. No lo va a hacer el Espíritu Santo; el Espíritu Santo hará su parte de confirmar y hará su parte de conmover los corazones pero ustedes 'id y predicar el Evangelio.'

Entonces, el Señor Jesucristo le dejó la encomienda a la Iglesia para que hiciera su obra y estableció una sociedad entre Dios el Padre, Dios el Hijo, Dios el Espíritu Santo y hombres y mujeres redimidos que continuarían predicando el Evangelio. ¿Por qué? Yo creo que porque el Señor quería que su criatura fuera co-partícipe con Él.

Dios no quiere parásitos. Yo siempre veo a Dios obrando en sociedad con el hombre. Dios se complace en trabajar con nosotros.

Hermanos, si nosotros entendiéramos lo mucho que Dios nos estima y lo mucho que Dios nos necesita, yo creo que seríamos menos indolentes en el trabajo del Evangelio. Si tú y yo no hacemos la obra, nadie la va a hacer. Dios no lo va a hacer porque ya Él delegó su autoridad en nosotros y el trabajo de la restauración del mundo está sobre la iglesia y la iglesia eres tú, y tú, y yo. Y de nosotros se espera que trabajemos en sociedad con Jesucristo.

Ahora, de dónde parto yo para esa afirmación del texto. Que el Señor Jesús, pudiendo Él si hubiera querido hacer todo el trabajo sólo y predicarle a la multitud, escogió trabajar en sociedad con Pedro. Y se acercó a Pedro, dice la Escritura, y dice que le pidió –le suplicó a Pedro– que le permitiera usar su barca para predicar la palabra. Hermanos, yo veo en la barca de Pedro un símbolo de nuestra vida. El Señor necesita una barca en la cual subirse y predicar el Evangelio.

El Señor necesita una barca en la cual encarnar, entrar en ella, entrar en sociedad con ella. Que esa barca le permita posarse sobre ella y, entonces, desde allí ministrarle a un mundo a una multitud necesitada. Esa barca somos tú y yo.

Y como pasa en este caso, Pedro muy bien le hubiera podido decir, ‘Señor, lo siente mucho, estoy muy ocupado en arreglar mis redes. Estoy demasiado frustrado porque no he pescado nada, así que por favor búscate otra barca y no me molestes por ahora.’

Pero, gracias al Señor que no fue así, sino que Pedro escuchó la voz del maestro e instintivamente entendió lo que significaba esto y le permitió al maestro usar su barca. Hermanos, yo creo que el Señor Jesucristo cada día nos está hablando a nosotros, te está hablando a ti y a mí, y te está diciendo déjame usar tu barca, déjame montarme en tu vida, déjame tomar el control de tu vida, déjame tomar el control de tu personalidad, de tus pensamientos, de tus planes, de tus sueños, de tus proyectos, de tus talentos. Déjame subirme a tu barca y ministrarle a este mundo tan necesitado.

El Señor podría haberle dicho a Pedro, ‘Pedro, apártate, la madera con que está hecha esta barca, yo la hice. El árbol del cual se cortó esa madera, yo lo cree.’ Sin embargo, el Señor Jesús, como un caballero, le suplica a Pedro, ‘Pedro, permíteme usar tu barca.’ El Señor no se va a forzar sobre tu vida, el Señor va a venir una y otra vez insistiendo, déjame usarte, Déjame trabajar contigo. Entrégame tu vida y si tú y yo hacemos eso, el Señor, entonces, se compromete a trabajar a través de ti y de mí, como hizo en este caso.

Pero eso era lo primero. Miren por otro lado, enfoquemos ahora no tanto la necesidad de Jesús, y el drama de Jesús que quería ministrarle a la multitud sino que enfoquemos a Pedro por un momento.

Pedro está, dice la Escritura, lavando sus redes y más adelante sabemos que él había estado pescando toda la noche y no había cogido un solo pez. Así que la imagen que tenemos de Pedro en este momento, es un Pedro derrotado. Un pescador que su modus vivendi, su forma de vivir está totalmente estéril. Ha pasado toda la noche en condiciones óptimas tratando de obtener peces y no ha podido y ahora está allí agonizando mientras lava las redes, porque esas redes están en un sentido, lo único que tienen es el agua de sal. Que por eso las lava, para que no se corrompan con el agua de sal. Pero en realidad esas redes no han tocado un solo pez. Esas redes están vacías completamente.

Y yo veo en Pedro una imagen del hombre, la mujer, que está tratando de vivir su vida sin Dios. Tratando de tener éxito y de pescar en las aguas de la vida sin la ayuda del poder del Espíritu Santo -sin el poder de Jesucristo. Pedro es un pescador de experiencia, conoce las mejores formas de pescar y, sin embargo, el Señor le impide por su Espíritu esa noche, pescar para serle más claro lo que es su Poder cuando tenga el momento de encuentro con Él mar adentro.

Hermanos, nosotros sin Cristo somos como Pedro, el pescador, en ese momento. No podemos hacer nada sin el Señor Jesucristo. Yo creo que, de nuevo, esa es una imagen perfecta para la condición del hombre moderno en nuestro tiempo. Jóvenes que han tratado de arreglar su vida y de hacer una carrera, o hacer un matrimonio, o levantar hijos obedientes y saludables, o tener éxito en su trabajo, o lo que sea… tener amistades influyentes. Y han tratado de conseguir estas cosas por sus propias cuentas y por su propia inteligencia y recursos, y a la larga han descubierto que han fallado.

El hombre moderno con todos sus recursos y con todas las cosas que ha podido hacer con su mente y su cerebro, está igual. El hombre hoy en día tiene mucho conocimiento, envía hombres al espacio con una normalidad que casi no uno se molesta ya. Y ha hecho grandes cosas en la medicina y ha hecho grandes descubrimientos acerca de la mente humana, del cerebro, de la biología humana, la química del mundo en que se mueve, de la física. Pero, hermanos, cuando uno mira la condición del hombre, como decíamos anteriormente, lo que vemos es a sí mismo, al hombre moderno, lavando sus redes después de una noches de tratar de pescar sin haber cogido nada.

Porque, ¿cuál es el panorama de nuestro tiempo? Vemos guerras por donde quiera. En los Estados Unidos qué tenemos sino la enfermedad mental por donde quiera, las familias divididas, el crimen, la influencia de las gangas, la proliferación de las drogas, el AIDS por donde quiera, los embarazos prematrimoniales por todas partes, los suicidios de la juventud…

Hermanos, el mundo en que nosotros estamos, es un mundo así, como Pedro lavando sus redes. Es un mundo que ha pescado toda la noche, ha hecho tantas cosas, ha tratado en todas las formas, pero, ¿qué pasa? Que a la larga siempre sale fallido, fracasado porque está tratando de hacer las cosas por sí mismo. Ahora necesita el poder de Dios, necesita que Cristo se monte en su barca y transforme su fracaso en victoria. Y eso es lo que pasa, gracias al Señor. El Señor Jesucristo le pide, ‘Pedro, déjame entrar en tu barca.’ Y Pedro lo habrá hecho sin pensar ni siquiera que Jesucristo tenía otro propósito para cumplir, sino simplemente pensará, ‘bueno, está bien, lo dejo que use mi barca y después seguiré con mi trabajo.’

Per aquí está lo maravilloso, y es que Jesucristo tenía un propósito con Pedro, inclusive. Y Jesucristo sabía la necesidad de Pedro y que Jesucristo quería ministrar a las necesidades de Pedro, así como que Cristo quiere ministrar a tu necesidad, también. Mis hermanos, aquí veo yo una lección bien grande. Y es que nosotros queremos éxito en nuestra vida. Yo quiero ser feliz, y muchos de ustedes quieren ser padres sabios y exitosos y quieren ser esposos o esposas felices. Muchos de ustedes quieren conocer a Jesucristo en su poder y en su gloria. Muchos de nosotros queremos tener poder y tener victoria en Cristo Jesús. Y tenemos diferentes necesidades, queremos sanidad, queremos una solución para los problemas en nuestra vida.

Ahora, ¿cómo se va a dar esa vida efectiva? ¿Cómo se va a dar esa vida victoriosa que Cristo le promete a todo creyente? Porque el Señor ha dicho, ‘yo he venido para que tengáis vida y para que la tengáis en abundancia.’ ¿Por qué, hermanos, es que hay tanto Cristiano derrotado? Yo no digo cristianos con problemas, porque todos tenemos problemas. Pero hay tanto cristiano con problemas, pero además de tener problemas, están… se sienten derrotados. Se siente desesperados, se siente deprimidos, se sienten que no hay salida para sus vidas. ¿Por qué? ¿Porque Cristo falla en su promesa? No, mis hermanos. Yo creo que es porque no hemos seguido el patrón que Cristo ha establecido para una vida cristiana exitosa, ese es el problema.

Y yo creo que este pasaje nos muestra cual es la secuencia que tenemos que hacer para tener vidas victoriosas en Cristo Jesús. Para obtener una visión de la gloria y del poder de Cristo en nuestras vidas. Y, ¿cuál es ese método, ese secreto? Hermanos, es la vida de servicio y de entrega al Señor. Muchos de nosotros queremos primero que Dios nos llene de poder y nos llene de gloria y ponga nuestro músculos bien grandes, para entonces decir, ‘Okay, Señor, ahora que ya lo tengo todo y es que estoy bien, entonces, ahora te voy a servir.’ ‘Ahora que las cuentas del banco están pagadas y ahora que ya yo no tengo mi esposa ni con mis hijos, y ahora que ya todas mis enfermedades han sido sanadas, y ahora que yo te puedo alabar con gozo y con libertad, ahora yo me voy a poner a servirte.’

Pero, hermanos, estamos poniendo como dicen allí, la carreta en frente del caballo. Porque el Señor ha establecido un patrón y es que la Vida Cristiana es por fe. No es por sentimientos, no es por lo que tú sientas en tu corazón sino por la Palabra que sale de la boca de Dios. Y si nosotros ponemos primero nuestra vida al servicio del Señor y nos comprometemos con el Señor, y le cedemos al Señor nuestra barca, nuestros recursos, nuestros talentos, nuestro cuerpo, nuestro tiempo y entonces nos ponemos a servir al Señor por fe, aunque todo nuestro ser grite, ‘estás siendo un idiota, estás dando lo que no tienes.’ Entonces, nosotros comenzar a accionar y a trabajar para gloria de Dios y al comprometer nuestra vida, entonces, el poder de Dios comienza a fluir en nuestras vidas y entonces podemos tener un encuentro con la gloria de Jesucristo.

Pero primero, hermanos, tenemos que dar al Señor para poder recibir. Ya el dio su cuerpo en la Cruz del Calvario, ya el proveyó un plan perfecto de salvación que garantiza el éxito. Ya Él declaró su Espíritu sobre todo creyente, ya el nos dejó su Palabra para guiarnos por ella. Ahora, ¿qué es lo que falta? Que nosotros añadamos el ingrediente central que es nuestra fe para prender la llama del Señor en nuestras vidas.

Y yo he aprendido eso hermanos, que la manera de uno creer de ser en el Evangelio, y de adquirir poder para vencer en le vida cristiana es haciendo, es obrando en el nombre del Señor. Es lanzándonos en el nombre de Cristo, aunque no sepamos a donde vamos a llegar, pero simplemente en el nombre del Señor tirándonos hacia delante. Y entonces lo maravilloso sucede porque el Señor a cada paso del camino está allí para confortarnos y fortalecernos y llevarnos a una victoria segura.

La imagen perfecta para mí de ese proceso, siempre será, cuando Josué y el pueblo judío estaban frente al Río Jordán ya listos para cruzar a la tierra prometida, 40 años habían estado en el desierto, ya Moisés había muerto. Ahora, le había sido entregado a Josué el mando y le dice, ‘ahora ustedes están frente al Río Jordán, la tierra prometida, Josué dile a los sacerdotes que se pongan frente al pueblo y que el pueblo detrás de ellos. Y que comiencen a marchar hacia delante y la pregunta era, ‘bueno, Señor, ¿cómo vamos a pasar en medio de ese río que está allí en medio? ¿Cómo vamos a pasar en frente de ese obstáculo tan grande que está allí, no tenemos barcas suficiente para mudar un millón de personas a través de ese río?’’

Y así estamos todos, Dios nos ha llamado a una tierra de bendición. Por eso es que el coro dice: Dios no nos trajo aquí para volver atrás. Nos trajo aquí a conquistar la tierra que Él nos ha dado, a recibirla y apoderarnos de ella. Pero, hermanos, nosotros todos, tarde o temprano, nos encontramos ante un Río Jordán, en nuestra búsqueda del poder de Dios en nuestras vidas, de la tierra de promisión. Todos nosotros tenemos cosas en nuestra vida que son como ese Río Jordán que nos impiden entrar en la plenitud de la bendición de Dios en nuestras vidas.

Y, ¿qué vamos a hacer? Nos vamos a quedar frente al río, nos vamos a echar a llorar como hizo Moisés cuando estaba frente al Mar Rojo… Lo que le dijo el Señor a Josué fue, ‘dile a los sacerdotes que comiencen a caminar con el arca entre ellos.’ Y dice la Biblia, que cuando el pie del Sacerdote pise el agua el río se abrirá. Entonces los sacerdotes se pusieron en moción, y cuando el pie de los sacerdotes pisó el agua, el río se abrió y todo el pueblo pasó en seco.

Pero, hermanos, ¿por qué Dios no abrió el río antes de que los sacerdotes empezaran a caminar? Porque el justo por la fe vivirá, dice la Palabra de Dios. Y Dios es glorificado cuando su pueblo se pone a caminar y a trabajar, aunque no todas las cosas estén claras delante de él. Como Abraham tenemos que lanzarnos a una tierra que Dios ni siquiera nos ha dicho donde está. Pero, creemos que Dios proveerá, como dijo Abraham con el sacrificio de Isaac. Creemos que en el camino Dios nos hallará y que no serán avergonzados cuantos en Él confían, porque nos estamos moviendo en la Palabra de Dios.

Y yo creo cada día con más y más seguridad que esa es la clave, hermanos, para todos los problemas y dificultades de nuestra vida. Tenemos que, aunque no estén todas las piezas del rompecabezas en su lugar, tenemos que comenzar a armarlo en el nombre del Señor, y ya el Señor se encargará que mientras vamos en el camino Él nos proveerá más y más y más. Pero, la vida cristiana tiene que ser una vida así de lograr por fe, de lanzarnos en el nombre del Señor.

Quizás tú tienes algún proyecto en tu vida, alguna necesidad, algún obstáculo, alguna carga, algún problema. Sea algo emocional que te está atando, sea un problema familiar, sea lo que sea, mi consejo es, hermano, hermana, ponte a trabajar en el nombre del Señor, lánzate a conquistar en el nombre del Señor. En un sentido casi, olvídate de tu problema y comienza a trabajar creyendo que todas las demás cosas, ‘Os serán añadidas’ como dice la palabra.

Ahora, busca la gloria del Señor en tu vida, entrégale más y más del Señor a ti, y deja que el Señor se encargue del problema y Dios hará la obra. Porque lo que pasó fue que cuando Cristo terminó de ministrar a través de la barca de Pedro, los recursos que Pedro le proveyó, y allí, hermano, usted ponga lo que usted quiera, su dinero, su tiempo, su trabajo, todas esas cosas Cristo las necesita. La iglesia de Jesucristo necesita todas esas cosas para ver la obra. Ahora, cuando Pedro dio esas cosas entonces el Señor, dice la Biblia que cuando termino de hablar le dijo al Señor, ‘Simón, ahora boga mar adentro y ahora echad vuestras redes para pescar.’

Evidentemente el Señor sabía cuál era el drama de Pedro. El Señor, con divina sabiduría, entendía que Pedro era un hombre derrotado en ese momento y Pedro era un hombre necesitado de finanzas y de recursos, era un hombre que se estaba preocupando de su futuro así como el Señor conoce tu necesidad.

Hermanos, hay momentos en que yo me pregunto si Dios… si Dios sabrá lo que yo necesito y estoy pasando. Hay momentos en que el agua nos llega hasta el cuello y nos preguntamos pero, ¿cuándo es que va a venir la salvación de Jehová? ¿Será que Dios se olvidó de mí o será que está en otra parte del universo ocupado con otros problemas?

Pero, hermanos, una y otra vez nosotros vemos a un Dios que conoce nuestras necesidades. Como dice el salmista, ‘se acuerda de que somos polvo, se acuerda de que somos hechos de algo perecedero y que Él necesita meternos la mano y extendernos su ayuda.’ Al mismo Pedro le sucedió otra situación que ustedes recordarán. Pedro se lanzó al agua cuando vio a Cristo caminando sobre las aguas, Pedro le dijo, ‘Señor, si eres tú manda que yo camine sobre las aguas.’ Y el Señor Jesucristo dijo, ‘bueno, camina, lánzate.’ Y Pedro se lanzó sobre las aguas y, ¿qué pasó? Que en el camino cuando comenzó a mirar a su alrededor y vio esas olas grandes y oyó el silbido del viento y seguramente agua le tocó la cara y vio ese mar embravecido, ese momento él mira sus pies caminando sobre una materia que se supone que lo absorba y él está caminando sobre ella, su mente lo traicionó.

Quitó de la mira el Jesús que le dijo, ven hacia mi y puso la mira sobre los problemas y comenzó a hundirse… comenzó a fracasar y gracias a Dios que Pedro tuvo la sabiduría de decirle, ‘Señor, ¡me estoy hundiendo!’ y extendió la mano. Porque allí está la otra cosa, hermanos, a veces nosotros nos lazamos por fe. Yo le podría contar de mi propia vida, momentos así en que uno se lanza por fe y dice, Señor, me voy a tirar a esta agua, no hay mapas que me lleven a donde yo quiero llegar, pero yo siento que por allí Tú me estás mandando.

Y ya cuando estamos metidos en el asunto, comienzan los problemas y comienza la lucha y nos preguntamos, Señor, ¿cómo Tú me vas a sacar de este apuro?

Hay un libro que se titula, así de hecho: ¿Cómo me sacarás de este apuro, Señor? Como un mecánico a medias que comienza y desmonta un motor, y después que ve todas partes allí tiradas sobre el piso dice, y, ¿ahora cómo yo voy a armar esto otra vez? Y muchas veces nosotros emprendemos cosas por fe en nuestra vida, y cuando estamos ya metidos en el asunto nos damos cuanta de lo atrevidos que hemos sido y nos llenamos de pánico.

Pero lo maravilloso es, hermanos, que aún ahí cuando nuestra fe le falla al Señor, como cuando tuvimos la fe inicial de lanzarnos en el nombre del Señor, tenemos recursos y decimos, ‘Señor, ten misericordia de mi, agárrame.’ Y el Señor viene también y nos fortalece y nos levanta. Y nos pone en camino seguro porque, hermanos, es una promesa que está a prueba de bala. Mi lema es como yo lo he dicho otras veces aquí delante del púlpito, “no serán avergonzados cuantos en él confían.”

Tu no emprenderás nada en el nombre del Señor en oración y con prudencia y habiendo buscado consejo en la palabra de Dios y si te lanzaste por fe en el nombre del Señor no vas a ser avergonzado. Quizás Dios te cambiará el plan en el camino, es cierto, quizás el resultado final será diferente al que tú tenías previsto cuando iniciaste la carrera pero a la larga no sentirás vergüenza, no dirás '¡caramba, confié en el Señor y mira cómo me fallo!' En mi vida todavía no he conocido ese momento y no lo he conocido en aquéllos que han confiado de verdad en el Señor.

Lancémonos por fe. Pero lancémonos dándole al Señor, hermanos. Yo les digo, como Pastor a veces me preocupo un poco porque, esto lo digo a riesgo de ser negativo, muchas veces me pregunto si toda nuestra congregación estará viviendo esa vida de entrega verdadera al Señor, si estaremos realmente experimentando lo que es la gloria del Señor en nuestra vida. Muchas veces me temo que algunos de nosotros, y les aseguro que no tengo a nadie en mente en este momento, pero lo digo pastoralmente, que estamos viviendo una ficción, viviendo un ritual religioso, pero no hemos entrado en esa profundidad en que Dios nos quiere. No hemos visto la gloria de Dios, no nos hemos puesto a vivir la vida de servicio, la vida de entrega, la vida de la cruz que como dice el Señor Jesucristo, el que quiera seguirme tome su cruz cada día y sígame.

No nos hemos lanzado a ser entrenados como un soldado que padece necesidades como le dice Pablo a Timoteo, para que nuestros cuerpos y nuestros espíritus sean fortalecidos. Estamos siempre en la orillita metiendo el piecito a ver si el agua está lo suficientemente tibia para lanzarnos y nunca nos lanzamos. Y nunca conocemos al Cristo que Pedro conoció en ese momento.

Pero el caso es que Pedro tomó un riesgo, Pedro cedió su barca y el Señor le dice, ‘ahora, Pedro, yo te voy a mostrar a ti, que en todo momento, aún cuando yo te pedí y tú creías que yo no entendía tu necesidad, pero tú fuiste fiel y me dejaste usar tu barca, ahora yo te voy a enseñar que yo recompenso a los que me honrar a mí. Métete al mar y vamos a ver qué sucede ahora conmigo en tu barca.’

Y cuando Pedro llega a ese punto de mar adentro, el Señor le dice ahora, ‘echa tus redes para pescar’ y de nuevo viene el temor del hombre carnal, del hombre racional, le dice, ‘Señor, pero nosotros hemos estado toda la noche pescando y yo soy un pescador experimentado y yo te puedo decir que en la noche es cuando se pesca porque no hay ruido, la luz adormece a los peces y entonces podemos echar nuestras redes y pescar pero ahora es de día y los peces están asustados y las condiciones no son propicias para pescar.’ Pero Pedro no se detuvo en esa duda si no dijo, ‘pero, Señor, ya que tú lo dices en Tu Palabra yo echaré la red.’

Hermano, así como nosotros tenemos que echar nuestros esfuerzos en el nombre del Señor, las cosas que nosotros emprendemos tenemos que emprenderlas en el nombre del Señor. Pon el nombre de lo que tú quieras, ¿qué es lo que tú quieres en tu vida mayormente? Algunos de nosotros queremos, como decía, ser padres exitosos. Y, ¿qué quiere decir padres exitosos? Levantar hijos saludables, levantar hijos temerosos de Dios, queremos ser esposos y esposas que nos sintamos realizados en nuestro matrimonio y señalo estas cosas porque en nuestro tiempo yo creo que es una de nuestras grandes necesidades.

Las familias están divididas, están acuchilladas por el diablo por donde quiera, y hay mucha ansiedad, muchos deseos de tener familias saludables, otros quieren simplemente una vida como dice el proverbio, ‘Señor, no me des demasiado que te olvide y demasiado poco que te maldiga, dame el pan suficiente’. De hecho nosotros solamente queremos vivir vidas cómodas y eso es legítimo, hermanos, queremos tener nuestras tres comidas calientes sobre la mesa y un techo sobre nuestra cabeza, tu sabes. Y un trajecito que ponernos de vez en cuando y poder ir a la comida china una vez al mes, o al McDonald’s o lo que sea. No estamos pidiendo grandes cosas y queremos simplemente provisión para nuestras vidas y eso es legítimo.

Y, ¿cómo vamos a recibir esas cosas? ¿Cómo voy yo, joven que quiero hacer una carrera… buscar los recursos para estudiar y para hacerme un profesional? O lo que sea. Es echando la red en el nombre del Señor, es poniendo a Cristo como la base como el punto de apoyo, como el pitcher que pone el pie sobre el mound de la loma esa del centro y tira la bola. Tenemos que poner primero el pie sobre Jesucristo antes de dirigir la bola certeramente en nuestra vida.

Tenemos que hacer todas las cosas en el nombre del Señor. Pero tenemos primero que servir al Señor, porque hay muchas maneras fáciles de decir, ‘¡oh, en el nombre del Señor!’ Para mí hacer las cosas en el nombre del Señor quiere decir poner mi vida en las manos del Señor, poner mis recursos en las manos del Señor, entregar toda mi vida en las manos de Señor y decirle, ‘Señor, donde tú me lleves por ahí, yo iré.’ Y entonces, tú has entregado la carta de propiedad al Señor Jesucristo y tú has puesto en sus manos todos los derechos de tu vida, tú dices, ‘ahora, Señor, yo me voy a lanzar, yo voy a confiar que Tú me vas a abrir camino, que donde quiera que yo vaya yo voy a ir seguro, yo voy a vencer en Tu nombre.’

Y lo que vas a ver es como dice el salmo 127. Dice, “por demás es que os levantéis de madrugada y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores pues que a su amado dará Dios el sueño.” Pues, algunas veces nosotros estaremos pescando en situaciones muy poco propicias para pescar y la gente dirá, pero, ‘y esta persona no es un hispano que acaba de llegar de su país hace poco y ni siquiera habla inglés, y yo hablo inglés, yo he nacido en los Estados Unidos, yo vengo de una familia de clase media, yo tengo recursos para ir a la universidad y esta persona está tratando de hacerse un profesional y mira aquél otro indocumentado, anónimo, en este país tan frío y tan grande y, ¿él pretende encontrar camino en este país?’

Y otros ven a la madre que viene de una familia de divorciados y que ha vivido quizás en un hogar de alcohólicos, a esta joven que está emprendiendo su matrimonio y dirán, ‘pero, ¿tú no sabes que la psicología dice que si uno viene de un hogar quebrantado probablemente va a repetir la misma historia? Estás pescando en aguas inapropiadas.’ Pero, hermanos la diferencia está que estamos echando la red en el nombre del Señor. Estamos pescando en la palabra del Señor que ha prometido, de nuevo, que no serán avergonzados cuantos en Él confían. Que todo lo podemos en Cristo, en Cristo que nos fortalece.

Hermanos, esa es la gran diferencia, pero primero tiene que haber una integridad para con el Señor. Porque muchas veces de los púlpitos se hacen promesas que son muy fáciles pero no se están haciendo con la integridad que se requiere. Yo digo que primero tienes que poner tu vida en las manos de Dios. Repito eso, porque ese es el mensaje central, tienes que poner tus recursos y tus dones y todo tu ser a disposición de Jesucristo, tienes que lanzarte en el nombre del Señor, y decir como dijo Esther, si perezco que perezca. Tú tienes que apostar al Señor todas tus fichas, ponerlas sobre la mesa y decirle, ‘Señor, aquí está todo mi dinero, aquí está todo lo que tengo, si fallo en el esfuerzo es mi problema. Pero yo voy a crees que tú me vas a honrar, que tú me vas a levantar.’

Y entonces, cuando tú lo haces sucede lo que pasó aquí, Pedro echó la red y qué dice el Evangelio, dice que recogió una gran cantidad de peces, tan grande que la barca se hundía. Las redes se rompían. Cuando Dios da, Dios da en abundancia. Los milagros multiplicativos que yo veo en la Escritura son milagros que sobran las cosas, y como digo no es porque Dios le dio demasiado manigueta al milagro, pasó. Es porque Él ha querido dejar una imagen de abundancia que cuando Él da, Él da hasta que rebose. “Mi copa está rebosando,” dice el salmista. Unge mi cabeza con aceite, mi copa está rebosando. Dice el salmista también, es como la barba de Aaron, dice que el aceite corre de la barba hacia sus vestiduras.

Cuando Dios bendice, Dios bendice en abundancia. Cuando Dios trae luz a nuestras vidas, Dios da luz hasta que le decimos, ‘Señor, ya me estoy cegando de tanta luz que has dado a mi vida.’ Cuando nosotros pescamos en el nombre del Señor, nos lanzamos a la aventura de la vida en el nombre del Señor, con integridad, el Señor se compromete, paso a paso esta con nosotros y llevarnos a la victoria.

Y lo maravilloso no es que no tenemos suficiente para nosotros mismos, porque qué hicieron Pedro y Jacobo y Juan… llamaron a sus compañeros, “entonces hicieron señas a los compañeros en la otra barca para que viniesen a ayudarles; y vinieron ambas barcas, de tal manera que ambas barcas se hundían.”

Hermano, cuando Dios te dé a ti, Dios te dará suficiente para dar a otros también. Dios nunca da para que sólo tú te alumbres. Eso es lo lindo de la parábola ésta de las vírgenes. Creo que eran 10 vírgenes, creo que eran 5 prudentes y 5 imprudentes. Las prudentes tenían sus lámparas llenas de aceite y cuando viene el esposo, las imprudentes que no estaban esperando, no se estaban preparando se acercan a las prudentes, les dicen, ‘ayúdennos, dennos de su aceite para que podamos alumbrarnos también e ir a recibir al esposo.’ Las pobras vírgenes prudentes dijeron, ‘señoras, lo sentimos mucho porque si le damos a ustedes de nuestro aceite, entonces, ni ustedes ni nosotros vamos a tener suficiente.’

Pero, hermanos, en el evangelio es diferente la cosa. Dios te da suficiente aceite para que tú te alumbres a ti y alumbres a otros también. Cuando vengan a ti, tú tendrás recursos también en tu vida para dar un buen consejo, para dar una palabra de aliento. Para dar una palabra de llamamiento para buscar a Cristo como salvador, para dar una palabra de estímulo y de esperanza. Porque tú tendrás suficientes recursos personales y emocionales en ti mismo que podrás compartir liberalmente.

Dios te dará recursos para perdonar y para dar a otros y para ser generoso en vez de cómo hacen los hombre que viven agarrando como usureros las moneditas que tienen y las agarran sobre su pecho porque no quieren que nadie se las cojan. Porque piensan que si se las cogen ya no tienen más. Pero en el Reino de Dios hermanos, mientras tú más das más recibes. Porque más grande es el fluir de la gracia de Dios en tu vida, ese es el secreto de la vida cristiana, en la vida cristiana el restar es sumar. Cuando tú das, aparentemente el mundo lo que ve es que tú estás perdiendo, pero el Señor está añadiéndote. Hay un tubito pequeño que va de ti hacia otros pero hay un tubo grandísimo que va de Dios hacia ti, y Dios te va llenando mientras tú más das, más tú recibes más Dios multiplica tus talentos.

Ese es el secreto del talento que le fue dado al siervo. Él lo que hizo fue que lo metió en la tierra y no hizo nada con él, otros invirtieron, accionaron y cuando vino el maestro tenían mucho que mostrarle.

Hermanos, ¿cómo vivíamos nosotros nuestra vida? Estamos viviendo nuestra vida así con simplemente venir a la iglesia, estar sentaditos allí, escuchar un sermón, echar una moneda en el plato y, ¿eso es todo? Estamos viviendo una vida de invertir, de dar nuestra barca y ponerla al uso del Señor y ver cómo Dios multiplica sus bendiciones de nosotros y en nosotros. Yo quisiera que todos nosotros en este día saliéramos de aquí con ese reto, con esa visión clara de que, ‘Señor, yo voy a poner mi vida en tus manos hoy, ahora mismo. Voy a reforzar mi compromiso contigo. Voy a volver a hacer mi pacto contigo como un esposo que le dice a su esposa, hoy quiero renovar mi pacto de amor contigo.’

Dile al Señor, hoy, en tu corazón, ‘Señor, ahora mismo yo vuelvo a restaurar mi pacto contigo. Yo quiero volver a casarme contigo. Yo quiero volver a ponerle el sello, la estampa de entrega a mi relación contigo.’

Elementos de una vida poderosa

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Quiero sembrar en la vida de mis hermanos principios de vida que los bendigan no solamente en este momento y en esta jornada sino también principios generales de vida y quiero ir con ustedes a uno de mis pasajes lema, uno de mis pasajes favoritos que se encuentra en Eclesiastés capítulo 11 versículos del 1 al 6. Este es uno de los pasajes que informa mi vida, mi Ministerio y que yo comparto muchas veces cuando tengo la oportunidad de compartir con líderes.

Y titulé este sermón: Elementos de una vida poderosa, elementos de una vida poderosa. Y se encuentra como yo digo en Eclesiastés 11 y aquí dice: "Echa tu pan sobre las aguas porque después de muchos días" note allí lo que dice ¿después de cuántos días, un día, dos días? ¿están aquí mis hermanos? "después de muchos días lo hallarás, échalo y confía" porque después de muchos días, después que pase mucho tiempo lo vas a volver encontrar pero la implicación es: no solamente vas a volver a encontrar lo que echaste sino que lo vas a encontrar multiplicado, ensanchado, crecido. Después de muchos días lo hallarás.

Dice: "Reparte a siete y aún a ocho". Para mí hay un principio ahí si no lo llego a tocar quiero que por lo menos lo tenga ahora un momentito: la generosidad. Generosidad para con todo el mundo. Dice que el alma generosa será prosperada como vimos el domingo pasado, nuestra vida es a veces una vida de generosidad, compartir nuestros bienes. Esa idea de que lo mío es mío y que yo soy como una tierra que absorbe todo y no comparte, ese es el camino más fácil hacia la pobreza tanto espiritual como también material; la persona generosa es la persona que reparte a diferentes causas, diferentes personas y necesidades esa persona es prosperada.

Y dice: "Reparte a siete y aún a ocho porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra" es una invitación a decir ¿sabes qué? como yo no sé exactamente qué es lo mejor si esto o aquéllo déjame repartir un poquito aquí un poquito allí. ¿Sabes eso? una de las cosas que yo he aprendido en la vida es que uno siempre debe estar sembrando en diferentes maneras. Cuando hay una oportunidad de invertir, conocer a alguien, ir a una reunión, compartir los dones de la Iglesia con alguien; por eso es que nosotros siempre creemos en compartir.

Si nos llama alguna agencia de la ciudad, si nos llama alguna causa positiva y del Reino de Dios y que fluye en harmonía con nuestros principios estos espacios son para esos propósitos. Y nosotros sembramos y repartimos porque uno no sabe cuándo la bendición puede venir. Este hermano que vino hoy aquí por ejemplo John Barrows, bueno puede que gane puede que no gane. Primero estamos desempeñando una labor cívica porque la Iglesia aparte de ser una institución que mira hacia la eternidad tiene sus raíces en el tiempo y el espacio, en el ahora y el aquí y se supone que es una levadura de vida para las comunidades, la sociedad y que informe al mundo con sus valores y por eso es que es importante que también la gente venga acá y escuche nuestra adoración y escuche nuestra pasión por el Señor y vea lo que es un pueblo que alaba y glorifica al Señor y que sientan la energía y sean empapados con esa energía, que los toque. Eso es un acto eminentemente evangelístico y radical.

Pero esa persona un día puede llegar a ser el alcalde de Boston o puede simplemente regresar a su trabajo de director ejecutivo de una agencia muy influyente en la ciudad y ya nos conoce. En un momento dado, no es que lo hagamos por eso pero así pasa muchas veces, en un momento dado ese acto, esa inversión puede venir a bendecirnos a nosotros. Mientras que la Iglesia encogida que sólo se concentra en un pequeño pedacito del Reino y cogen su talento y no lo arriesgan porque: ah nosotros somos una comunidad santa, nada nos puede tocar que nos pueda ensuciar. No la santidad es de hierro, la santidad es de acero inoxidable, la santidad es de teflón, nada se le pega. Yo creo que cuando nuestra santidad está arraigada en Cristo Jesús somos indestructibles. El Señor tuvo una conversación con el diablo directamente y yo creo que salió tan puro y tan santo como era antes de la conversación.

Yo creo en una Iglesia intocable, poderosa, se puede permitir ciertos riesgos. La alternativa es la Iglesia como el siervo infiel; coge su talento, lo mete debajo del matre para que no se le pierda. El señor dice: aunque sea ponlo a correr, inviértelo en algo hombre. Las iglesias y las vidas hermanos: si tú quieres vivir una vida exitosa tómate riesgos escúchame, tienes que tomarte riesgos y tienes que a veces meterte en situaciones que te van a dar temor y te van a asustar y a veces te vas a tener que preguntar: Señor ¿estoy haciendo Tu Voluntad? espero que sí porque mi corazón está dedicado a ti.

La persona que juega a lo seguro no va para ningún lado, es como el siervo infiel que sólo se queda con su talentito. Por ejemplo hay hermanos y hermanas, provecho ahora, no; nuestro proyecto anglicano, hay hermanitos que están acostumbrados a Gigi Ávila y eso es todo cualquier cosa que no sea Gigi y la venida pre-tribunacional no es de Dios y nunca se han salido de su mundo de 1980 para acá. Creemos a veces que el Evangelio es 1985 al 2013, el Evangelio tiene 2.000 años, la Iglesia de Cristo y está en todas partes del mundo y ha tenido diferentes vertientes y diferentes cosas que han sucedido en ella pero usted tiene que leer, tiene que salirse de su mundito. Nosotros vivimos muchas veces en una mentalidad de pobreza y no nos salimos del mundo.

Un día si usted puede vaya a Europa, gaste su dinero y asústese y vaya a Europa y pase trabajo y descubra algo nuevo y diferente y salga enriquecido. No vaya siempre a República Dominicana ya usted conoce eso, vaya a otro país, expanda su mundo, tome riesgos, coja sustos, que le peguen un ticket no importa pero vaya y entonces expanda su vida, exponga a sus hijos a otras cosas; ahora que su corazón se mantenga puro para con Dios siempre.

Nosotros tomamos riesgos como Iglesia porque hay una visión profética. Si usted tiene un Pastor que tiene una visión profética y que vive lo que cree entonces usted va a pasar sustos con él. Y hay cosas que yo las emprendo en el Nombre del Señor porque creo que Dios me dió una visión y lo hago pero mi corazón siempre está buscando el agrado del Señor. Esta no es una Iglesia que juega a lo seguro pero yo le aseguro que estamos siempre tratando de escuchar la Voz de Dios y mantenernos apegados a Él.

Pero entonces es importante repartir a siete aún a ocho porque uno no sabe dónde es que va a estar la bendición y cómo va a venir. Dice: "Si las nubes fueren llenas de agua sobre la tierra la derramarán, si el árbol cayere al sur o al norte en el lugar donde el árbol cayere allí quedará. El que al viento observa no sembrará y el que mira a las nubes no cegará." Aquí hay tanta riqueza en este pasaje yo le digo podría pasar seis meses predicando pero voy a reprimir el impulso de detenerme allí porque quiero simplemente una visión general.

Dice el versículo: "Como tú no sabes cuál es el camino del viento o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta así tú ignoras la obra de Dios el cual hace todas las cosas" largo de explicar pero el escritor está partiendo de la impotencia del hombre, de su incapacidad para controlar ciertos procesos de la vida humana hacia una visión de: precisamente por eso en vez de frenarte y congelarte de miedo, precisamente porque tú no tienes control del mundo y de la vida siembra, emprende cosas grandes, se audaz, atrévete porque esa es la condición del mundo.

Y si tú te pones a pensar en lo que puede fallar y lo que no va bien y los errores que se pueden cometer en el camino y los tropiezos que puedes encontrar y los demonios que se van a presentar delante de ti si tú emprendes algo grande nunca lo vas a hacer, nunca porque hay misterios en el mundo y cada proceso mientras más complejo es más misterioso y menos control tú tienes sobre el resultado final; pero tú tienes que de todas maneras seguir adelante con una visión amplia, generosa, atrevida, emprendedora confiando que tu Dios está contigo y que no serán avergonzados cuantos en Él confían dicen la Palabra del Señor. Ese es el distintivo de una persona poderosa y exitosa.

Dice, regresa a su visión original: "Por la mañana siembra tu semilla y a la tarde no dejes reposar tu mano porque tú no sabes qué es lo mejor si esto o aquéllo o si lo uno y lo otro es igualmente bueno." De tu impotencia saca poder eso es esencialmente pero ese es otro asunto ¿no?

Entonces aquí hay muchos principios en la Escritura, muchas enseñanzas que nos enseñan a vivir una vida poderosa, exitosa, llena de logros, la Biblia está llena de esos principios ¿y qué es una vida exitosa? tú me puedes preguntar. Bueno yo diría: es una vida caracterizada por continuo crecimiento personal, eso es para mí éxito. Una vida que se caracteriza por un continuo desarrollo y superación del individiuo siempre descubriendo nuevos horizontes. Un continuo desarrollo de nuevas destrezas, nuevos conocimientos, descubrir nuevos retos para tu vida, para tu casa, para tu trabajo es una vida inquieta. La persona exitosa para mí es eso es una flecha siempre en viaje hacia su blanco, es una persona que no se queda contenta en el momento donde está sino está siempre en continuo estado de superación personal.

Note que no mencioné ni dinero ni fama porque para mí uno puede tener dinero y fama y ser un fracasado. Ayer mismo estaba leyendo un artículo acerca de Floyd uhm, ah se me olvida el nombre de este boxeador ¿alguien sabe? Mayweather yes. Sabe que este hombre el lujo en que este hombre vivía, el derroche de dinero de este hombre es algo increíble. Este hombre dice el escritor nunca se pone un pantaloncillo dos veces y lo presentan en una foto ahí comprándole a su hija unas joyas en uno de los lugares exclusivos de Manhattan, siempre viaja con docenas de personas y dice que donde él va siempre es un derroche de dinero es una cosa pero terrible, negociando por un anillo de tres millones de dólares ahí en ese momento.

Y cómo bota el dinero este hombre es increíble, es una cosa exagerada y pecaminosa, obscena casi pero revela su ignorancia yo creo, es un boxeador tremendamente exitoso uno de los más grandes de la historia del boxeo. Pero para mí yo considero un fracaso cuando uno vive de esa manera a menos que haya otra cosa que él esté haciendo que no sale en el artículo que es bastante exhaustivo pero el dinero no es lo que hace a una persona exitosa.

Para mí yo mido el éxito en términos de significancia, impacto. La persona exitosa se propone metas y se mantiene comprometido a ellas hasta que las alcanza no importa cuánto tiempo se tome o cuántos obstáculos o desvíos surjan en el camino. Por eso es que el escritor dice: porque después de muchos días echa tu pan a las aguas. La persona de éxito es una persona que tiene esa capacidad, tiene una visión de grandeza, de significancia, de logros, de productividad, crecimiento personal, impacto positivo sobre la vida; superación de sus pecados, ataduras, deformaciones, temores, defectos y su vida es un continuo: quiero ser más para Dios, quiero ser más porque ser más es lo único que justifica la existencia.

Entonces para mí eso es una vida poderosa, una vida exitosa que puede ser la vida de una persona muy pobre pero haber un gigante escondido. Y por eso es que uno tiene que concebir la visión y concebir metas específicas porque toda gran meta se toma tiempo para lograrse; ninguna meta grandiosa se alcanza sin lucha, sin contratiempos, sin pequeños fracasos ninguna. Alguien ha dicho que ningún plan de guerra sobrevive intacto a la primera batalla, desde que las botas tocan el lugar de batalla los grandes estrategas pueden concebir una visión total de cómo va a ir la guerra pero desde que pisan la tierra y comienzan a disparar el primer tiro ya hay que ajustar, cosas no salieron bien, un helicóptero se cayó y se mataron varios y cambió toda la dinámica.

Pero entonces hay que seguir adelante, hay una meta pero hay un proceso entre la meta y el momento en que uno está iniciándola. Por eso el escritor habla de eso ¿no? de nuevo: echa tu pan a las aguas porque después de muchos días lo hallarás. De paso esa imagen de echar nuestro pan a las aguas es una imagen que involucra, porque si usted echa pan a las aguas se le va a mojar y se le va a deshacer también, no. Es la imagen de los barcos de comercio en el tiempo antiguo que comerciaban a grandes distancias y por mucho tiempo tenían que viajar ¿no?

Entonces un barco podía salir de Israel lleno de madera y de metales preciosos y viajar a Turquí o a España o lo que fuera y pasarse muchos meses surcando los océanos y el mar, llegaba a ese otro lugar y cambiaba el pan, esas cosas que llevaba dentro del barco los cambiaba por especies, telas, metales de otros tipos y entonces regresaba con la ganancia. Entonces esa es la idea: echa tu propiedad y tus bienes a las aguas, sí eso es lo que tenemos que hacer con nuestras destrezas, sueños, relaciones humanas lo que Dios ha puesto en nuestro corazón tenemos que echarlo a las aguas, hay que echarlo, hay que soltarlo; nuestros hijos muchas veces tenemos que echarlos, a veces quisiéramos que se hundieron y estuvieran allá para que no molestaran más pero hay que soltarlos para que puedan gestionar y hacer cosas y entonces gestionar crecidos y entonces cuidarnos en nuestra vejez pero eso es otra cosa ¿no?

Hay que invertir a largo plazo, hay que invertir a largo plazo, hay que tomar cosas y arriesgarlas. Como ven aquí el escritor habla de eso, cosas que están fuera de nuestro control no tenemos control de ellas. Cuando usted lanza su pan a las aguas no va a poder controlarlo necesariamente porque las aguas pueden tornarse tormentosas o usted puede cometer un error en la navegación y tomarse más tiempo en llegar al lugar o puede que lo que usted esperaba ganar no lo va a ganar y gane menos y regrese con menos de lo que usted salió, hay muchas cosas pero eso no debe desalentarlo a usted ni impedir que usted acometa cosas grandes y ambiciosas en la vida.

En la vida va a haber ganancias y va a haber pérdida. Ningún bateador batea mil que yo sepa quizás corríjame, no ha habido un bateador a largo plazo que batee mil y si un bateador batea 300, 320, 350 es un genio y le pagan $50 millones al año o lo que sea porque batear 1 de cada 3 veces es un logro increíble, eso quiere decir que dos de las tres veces te ponchaste, te dieron un out o lo que fuera sin embargo si tú ganas una de tres veces es mucho.

En todo esfuerzo hay pérdida, en todo esfuerzo hay desvío y muchas veces tú vas a emprender cosas y te vas a perder en el camino pero lo que tú tienes que hacer es: te limpias las rodillas y sigues para adelante, en la próxima puedes ganar lo que necesitabas y puedes reponer lo que perdiste entonces.

Así que no te dejes desalentar por los fracasos que no son fracasos, son peldaños hacia la grandeza. Aprende del fracaso, pregúntate por qué tuviste ese contratiempo, qué lección puedes aprender y entonces sigue adelante más fuerte, más entendido y más peligroso para el diablo que nunca y de mayor capacidad para bendecir a otros.

Sin fracasos no hay grandeza ¿sabe? lo que hay es superficialidad. El fracaso, el dolor y la lucha es lo que hace a un hombre con textura, con capas de complejidad, se requiere el dolor para ser grande en la vida, se requiere el fracaso también. Entonces no te desalientes porque no lograste la meta inmediatamente.

Las grandes visiones se toman mucho tiempo para lograrse, mientras más grande la visión más tiempo se toma muchas veces y más tiempo se toma el proceso, por eso es que uno tiene que armarse de visión a largo plazo apunte eso, visión a largo plazo. Para mí eso es una de las grandes destrezas de un hombre o una mujer de éxito. Si tú no eres capaz de pensar a largo plazo mira ni salgas de tu casa, métete al welfare o a recibir seguro social o lo que sea pero no emprendas nada que sea grande porque toda gran empresa, todo gran esfuerzo, me vienen las palabras de Habacuc capítulo 2: "Y Jehová me respondió y dijo: Escribe la visión y declárala en tablas para que corra el que leyera en ellas: aunque la visión tardará algún tiempo, mas se apresura hacia el fin y no mentirá. Aunque tardare espéralo porque sin duda vendrá." Aleluya.

Si tú concebiste una visión mira vas a requerir paciencia. Una y otra vez la persona exitosa tiene que ejercer esa destreza o capacidad de pensar en meses o años o aún toda una vida. Muchos de los grandes logros históricos fueron alcanzados por hombres y mujeres que se pasaron toda su vida persiguiendo uno o dos logros y son conocidos por eso pero se dedicaron a una visión toda su vida, ahora estoy viendo una película de John Addams, una película que dramatiza la vida de John Addams uno de los grandes patriotas de la historia norteamericana.

Y cómo este hombre se deformó y perdió tantas oportunidades de vivir una vida tranquila con su increíble mujer Abigail Addams y cometió muchos errores y era un hombre tan apasionado que a veces era torpe socialmente y otras cosas pero toda su vida él la dedicó a fundar, establecer las bases de esta nación y logró ver pero pasó tantas cosas pero llegó y así podríamos mencionar una cantidad de otras, Wilberford y Abraham Lincoln acabó con su vida por una visión.

A veces se toma mucho tiempo y hay que pensar en términos de meses y de años y de toda una vida y es más a veces uno tiene que morir y pasarle el baton a otra persona para que esa otra persona lo complete y tú no verás la gloria, la verán tus hijos o un protegido tuyo o una persona que tú mentoreaste y tu gloria será verte continuado en la vida de otra persona sobre la cual tú invertiste.

¿Qué dice Hebreos capítulo 11? "Que muchos de éstos murieron sin ver lo que habían anhelado porque era para nosotros y no para ellos" ellos eran simplemente un puente sobre el cual el Espíritu de Dios pasaba en vía a nosotros y su gloria estaba en ser eso como el burro sobre el cual se montó Jesucristo, cuya gloria en ese momento fue sentir el peso del Deseado de las naciones sobre su espalda y su gloria fue ese momento. Si alguien sabe el nombre del burro dígamelo porque no está en ninguna parte y nuestra vida es a veces eso, es simplemente algo que dejamos. Mi deseo, mi gloria sería que esta Iglesia continuara hasta que Cristo venga y aunque yo esté seis pies bajo tierra que la visión que se ha sembrado, los esfuerzos que se han hecho continúen en otros a mí no me interesa necesariamente yo disfrutar de ello necesariamente pero es para otros, es para ti, es para tus hijos, se toma tiempo.

Uno quisiera disfrutar pero puede que sea para otro tiempo ¿no? por eso es que uno necesita ver y visualizar lo que uno desea en tres dimensiones y en alta definición y mantenerlo a la vista todo el tiempo hasta que se haga un realidad. Cuando usted concibe una meta sea lo que sea, comprar una casa, aprender inglés, sacar su licencia de manejar, tener hijos productivos en la sociedad que se gradúen de high school o de la universidad; sacar una maestría o un doctorado, comprarse una casita en Guatemala, aprender a hacer una buena tortilla o lo que sea, usted se forma una meta.

Yo he estado aprendiendo a hacer pan y ya he arruinado varias masas y también he tenido unos grandes éxitos y la pobre Meche se levanta por la mañana y el counter está lleno de harina y de cosas y yo estoy ahí amasando pan, pero yo me he propuesto. Y mi meta es un día hacer un buen cruasán, esa es la meta que yo tengo porque no se logra fácilmente requiere mucho detalle, mucha práctica y todo eso.

Ni siquiera lo he emprendido todavía porque yo sé que está más allá ahora mismo de mi destreza y quiero aprender a amasar. Yo he dicho que el que que aprende a hacer pan es una de las bases más importantes de todo tipo de comida, si tú puedes hacer un buen pan entonces ya puedes hacer una cantidad de cosas, ya estás listo para irte al cielo, es como el fundamento. Así que mi propósito es, yo quiero perfeccionar esa destreza y practico porque yo quiero un día ver ese cruisán botando humito y con mucha mantequilla adentro.

Y así tú tienes que hacer en tu vida con lo que tú quieres lograr, mucho experimento. Si quieres tu licencia de manejar quizá vas a arruinar tres o cuatro oportunidades pero sigue adelante hasta que la tengas en tus manos, si quieres llegar a ser abogado y tienes que pasar el bar ¿cuántas veces? quizá una o dos veces vas a tener que fallar hasta que llegues a la meta, cuatro si quieres tener tu licencia de médico o lo que sea o hacerla reválida.

Toda buena meta, toda gran, toda cosa específica concíbela, vela en tu mente claramente, dibújala en tres dimensiones y entonces déjala que esté delante de ti llamándote, llamándote y tú mantén tu mirada y entonces ve hacia ella, alinea tu vida, todas las dimensiones de tu vida, todo lo que tú haces cada día cuando te levantas, lo que ves en la televisión, lo que lees, el ejercicio que haces, cuánto comes, cuánto ahorras, las amistades que tienes, a qué hora te acuestas, a qué hora te levantas, la naturaleza de tus conversaciones, todo tu lo alineas a esa visión y cada día tú vives a la luz de eso.

Los que no saben vivir así van a pensar que tú estás loco y como no conocen tu visión íntimamente van a pensar: ¿por qué este tipo hace eso? ¿por qué en vez de desperdiciar dinero en ir al cine y comprarse un tanque de popcorn y una soda de 18 onzas está tomándose un vaso de agua? es porque tú quieres comprarte una casa y estás economizando dinero y en vez de gastar 20 dólares en ice coffee en Donkey Donuts de 32 onzas que te da 400 calorías cada vez que te lo tomas tú aprendes a hacer un buen café en tu casa y te lo llevas ahí en tu tanquecito.

Porque tú tienes una meta y esa meta te hala y determina qué tú haces en la vida, eso es una vida poderosa y con propósito. Tienes que ver lo que deseas claramente, mantenerlo a la vista todo el tiempo hasta que se convierta en una realidad y esa visión clara y precisa te mantendrá entusiasmado, te permitirá mantenerte motivado cuando vengan los sinsabores y los desvíos y los fracasos temporeros y los inconvenientes y el fallo, la meta, la meta te invita a levantarte de nuevo y entonces tú puedes levantarte decidido a continuar a pesar de los contratiempos.

Hebreos capítulo 12 versículos 1 y 2 nos habla acerca de eso en una forma muy espiritual. Cristo se sujetó a ese principio y todo grande hombre o mujer se sujeta al principio ese de principio a largo plazo, alineamiento de energías, superación de fracasos y contratiempos y capacidad para sobreponerse al desaliento y al desánimo.

Miren una ñapita aquí, déjenme decirles: una de las destrezas más poderosas para el éxito en la vida es la capacidad para lidiar con el aburrimiento. Hay gente que piensa: no, yo quiero ser un héroe, yo quiero que me coman los salvajes y me echen en una olla por Cristo y esto y lo otro; mire muchas veces simplemente tomar una clase de discipulado y llegar allí a las 5 de la tarde o las 6 de la tarde en una nevada y decir: no yo quiero llegar a esta clase porque yo quiero obtener mi diplomita al final y aunque me sienta como me sienta eso no me importa, yo me voy a superar y voy a hacer disciplina y capacidad para aburrimiento.

Porque tú llegas allí y quizá hay tres hermanitos allí y cada uno dice sus cositas acerca de eso y tú dices: ¿por qué estoy aquí? no tú estás porque tienes una meta y tú le vas a sacar provecho a eso y aunque te sientas aburrido, desalentado, tengas frío y estés cansado y hayas peleado con la mujer tú vas y estás allí y terminas. Por eso es que mucha gente usted los mira, no llegan a nada porque no saben bregar con la cotidianidad de la vida, el aburrimiento.

Todo gran esfuerzo y toda gran carrera en la vida tiene una gran dosis de aburrimiento diario. Los médicos que usted ve allí y usted dice: wow este tipo qué tremendo, yo quisiera tener la vida de ese médico; mire ese médico tiene que estar abriendo estómagos y oliendo malas cosas cada rato y es casi un mecánico glorificado en muchas ocasiones destapando tuberías y arreglando válvulas como un mecánico en Toyota Repairs. Gana más dinero eso es cierto pero todo, el abogado tiene que bregar con papeleo, el ingeniero tiene que estar continuamente mirando después de bregar con éste, es aburrido muchas veces.

Usted tiene que cada día superar su desaliento, aburrimiento y estar como un héroe. El héroe es la persona capaz de disciplinar su carne y estar tan enamorado de la meta que está dispuesto a pasar por ese largo trecho de aburrimiento y cotidianidad hasta llegar a la grandeza. El violinista que cuatro horas al día hace sus escalas continuamente para un momento de gloria que está en una sala de concierto y hay ochocientas personas levantándose de pie para darle una gran aclamación al final de su presentación, detrás de eso hay unas 500 horas de ensayo aburrido en su apartamento y su carne gritándole: mete una película de Arnold Schwarzenegger y olvídate de estas cosas (risas). Es eso ¿no? Pero hay que retener la visión y hay que enamorarse de ella y perseguirla.

Por eso Hebreos capítulo 12 versículos 1 y 2 mire lo que dice, dice: "Por tanto nosotros también" usted y yo "teniendo en derredor de nosotros tan grande nube de testigos" no me voy a meter mucho en eso pero siempre están mirando, nos están mirando a ver si vamos a terminar esto o no, "teniendo alrededor nuestro tan grande de testigos despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia" de paso allí está la vida de superación personal.

Desházte de todos los traumas. El abuso sexual que tú sufriste cuando niña, los padres que no te afirmaron cuando eras niño, la novia que te dejó el día de la boda, las ataduras y la trampa que caíste cuando te mandaron tu primera imagen pornográfica en el internet y quedaste atrapado y ya llevas 3 años que no sales del enchivadero, despójate porque eso te va a impedir llegar a la gloria que tú tienes en tu mente y parte de la gloria es eso, es despojarse de muchas cosas, hay que pelear y hay que coger un hacha y cortar la maleza para llegar a donde tú quieres llegar a ver el océano. Entonces hay que despojarse de muchas cosas en la vida.

Y entonces dice: "Y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante." ¿Cuál es tu carrera, qué tú te has propuesto lograr? no te vayas demasiado rápido ni demasiado lento, corre para que llegues a la meta. Pero mire aquí está la belleza dice: "Puestos los ojos en Jesús." ¿Sabes que Jesús es una de las cosas que te da ánimos para seguir la batalla? Él padeció todo lo que tú has padecido y cien mil veces más. Úsalo como tu ejemplo, como tu ánimo, usa gente alrededor de ti que te den inspiración.

"Puestos los ojos en Jesús el autor y consumador de la fe el cual" Él ya lo logró antes que tú "por el gozo puesto delante de Él" usted ve la visión que Él tenía "el cual debido a la visión que Él tenía sufrió la cruz menospreciando" Él dijo: hey bah, no me importa nada Yo voy a seguir para adelante qué me importa que me traicionen, que no me entiendan, que me acusen el diablo me ataque, que tenga que ir a la cruz, voy a menospreciar porque la visión que Yo tengo es tan grande y llegó a la meta, se sentó a la diestra del Trono de Dios.

Ahora ¿cuál era el gozo puesto delante de Él, cuál era la meta de Jesús? llevarle al Padre una multitud inconcebible de gente redimida por Su sangre y por Su cuerpo, reconciliar a la humanidad con Dios, abrirle al hombre un camino de acceso al Padre que el pecado y la caído habían vedado, ese era el gozo de Él y cada día el Señor se levantaba a bregar con pescadores malolientes y gente pecadora y fariseos acusadores y Su propia humanidad que era como una camisa de fuerza para Su gloria infinita dentro de Él y cada día Él se ponía las botas otra vez y revisitaba el gozo de un día sentarse a la diestra de Dios Padre y mirar una humanidad redimida y eso lo mantuvo allí, cuando estaba en la cruz sangrando el gozo puesto delante de Él.

Y eso es lo que nosotros tenemos que hacer en nuestra vida. El gozo mío va a ser sentarme allí de vez en cuando cuando no haya nadie y mirar alrededor y decir: wow heh. Eso es un gozito porque hay otros gozos mayores que eso que yo tengo que me interesan más pero es un gozo que yo quiero puesto delante de mí. Cada día yo me meto allí, aspiro polvo, brego con gente a veces que no entiende la visión o lo que sea pero el gozo está puesto delante de mí. Tú tienes que hacer eso en tu vida.

¿Qué es lo que, hay algo que tú puedas concebir que tú digas: esto me va a dar gozo si yo me lanzo, no? Entonces aquí vemos esta idea de mirar siempre la meta que tenemos y no tanto a la agonía de la lucha diaria. De vez en cuando hay que considerar lo que queremos lograr, visualizarlo, revisitarlo, sobarlo un poquito quitarle el polvo y volver a ponerlo sobre el pedestal y volver a enamorarnos de ello a fin de cobrar nuevo ánimo.

Ya voy a terminar me quedan 5 minutos, no son las 11 todavía. ¿Está bien? tienen la meta, la paciencia, el trabajo ¿no? ¿Sabe? la gente que no progresa, que nace y se muere en la misma condición que nacieron prácticamente porque llegaron a un punto y allí se estancaron generalmente esa gente no es capaz de levantar su cabeza de su situación inmediata, viven mirando hacia abajo ¿no? Viven del plato a la boca, sólo pueden pensar en la necesidad del momento o en la posibilidad del momento, de lo inmediato, de lo que tienen a la mano. Piensan en lo cansados que están o en lo pobres que son o en los talentos que no tienen, o la educación que no recibieron, o el país insignificante de donde vienen y no piensan en lo que puede llegar a hacer el poder de Dios que está dentro de ellos, la promesa de Dios de que Él ha venido para darnos vida abundante, de que Yo estaré contigo donde quiera que tú vayas, de que toda tierra que pise la planta de tus pies Yo te la he entregado en las manos, de que Yo sé los pensamientos que tengo para ti que son pensamientos de bien y no de mal, de que tienes que ensanchar el sitio de tu tienda porque te vas a distribuir a la derecha y a la izquierda y tus hijos van a heredar las naciones y tú vas a restaurar las ciudades en escombros y caídas.

Y no piensan en eso, piensan solamente en el Roxbery que habitan lleno de crímen y de cucarachas y piensan en eso solamente, no piensan en que: hay un gigante dentro de mí de proporciones infinitas que está gritando porque lo suelten para expresar su poder, ese eres tú, el Espíritu Santo de Dios que dice la Biblia Él ha hecho morar dentro de ti. Y tú tienes que vivir en ese poder, tú tienes que atreverte a perder cosas. No pienses solamente en el momento y lo que está ahora.

La gente pequeña no logra levantarse a pensar en lo que puede llegar a ser en la visión que está detrás de la montaña o al final del mar, no invierten ni apartan para el futuro, no pueden apartar un poquito de lo que está ahora e invertirlo para algo futuro, para una meta, para el avance de alguna causa moral o ética que aprecian, no lo logran. Piensan solamente: esta es mi cuentita que yo la he estado amasando allí y cuidando ahí como un miserable y si yo la comparto se me va a hacer más pequeña, no piensan que se le va a hacer más grande, piensan que se les va a hacer más pequeña.

No estoy tirando indirectas por si acaso esto es otra cosa, yo estoy hablando de qué es el problema con tanta gente. En todo gran logro, éxito, empresa tiene que haber un elemento de inversión, despojarte de algo que tú tienes ahora y echarlo a las aguas para que regrese a ti multiplicado, siempre vas a tener que hacer eso con lo que tienes. Si te enamoras de tu haber sea negativo o positivo y no miras la posibilidad de la cosecha engrandecida no vas a tener éxito en tu vida, el miedo te va a congelar.

La persona que quiere por ejemplo comprar una casa tiene que pensar en términos de años muchas veces, tiene que comenzar a preparar su crédito mucho antes y protegerlo. Tiene que buscar: ok ¿cómo está mi crédito? tengo 600, 700 ¿cuánto mido? 400 y si tu crédito está bajo comienza a limpiarlo y repararlo, despójate del peso que te asedia y prepáralo; paga tus deudas, arréglalo pero tienes que comenzar a pensar mucho antes. Tienes que exhimirte de muchos placeres menores para ahorrar lo suficiente.

Como yo decía ¿no? en vez de estar comiendo la comida del restaurant llévate tu loncherita y que se rían los otros que nunca van a comprar una casa cuando tú abras tu loncherita allí y te comas la comidita que tu esposito te hicito, pero eso tú estás pensando: yo un día voy a tener mi casa así que ahora yo me exhimo para llegar ¿no? Un día yo voy a tener una oficina que diga: Doctor tal o Ingeniero tal o lo que sea, ahora tengo que dejar de ir al cine con mis amigos o el sábado en la tarde en vez de irme a la discoteca voy a quedarme en mi cubículo estudiando porque mi meta es hacer esto, hay que exhimirse de muchas cosas ¿no?

Hay que trabajar horas extras. Si tú quieres una casa tienes que sobreponerte ante gastos inesperados que retrasan la meta monetaria; quizá tuviste que gastar en un médico o algo, quizá tuviste que viajar a donde fuera para visitar a tu mamá que estaba enferma, te atrasó pero vuelves otra vez, sigues en la meta, sigues adelante, cada viernes tú apartas un poquito de dinero para la meta final y haces cientos de cosas que tú quizás ni siquiera te das cuenta para llegar a la meta.

Esa es la persona que llega, hay que exhimirse de muchas cosas, hay que sujetar muchas cosas como Cristo lo hizo. Por un tiempo tuvo que poner en paréntesis su divina Majestad y Gloria y dijo: ok no te apures Yo vuelvo pa' allá arriba en algún momento, mientras tanto aterrizó aquí en la Tierra y se metió en la carne de un bebito maloliente para lograr Su meta y pasó allí mucho trabajo ¿no?

Lo que mantiene a la persona con meta motivada es la imagen clara en su mente en este caso de una casa propia, un logro, esa persona ve y celebra su casa, ora en ella y por ella y esto lo anima a pagar el precio cada día. Yo me he propuesto adquirir una planta física que le dure a esta Iglesia hasta que Cristo venga y que la capacite para hacer todo lo que tiene que hacer misionalmente, llevo 20 años trabajando en eso con la ayuda de ustedes y de los líderes de esta Congregación porque yo un día quiero que nuestra Iglesia tenga algo básico bien hecho y con capacidad de espacios dentro de los cuales pueda manifestarse la Gloria de Dios.

Eso es lo que es un edificio. Un edificio no es el ladrillo y la masilla que los une y el acero que lo estructura, son simplemente espacios donde la gloria de Dios viene y se manifiesta en maneras totalmente creativas y diferentes cada día. El edificio que se edifica es la gente dentro de ello, talento que se desarrolla, los niños que son inspirados, las carreras que son desatadas, la comunidad que es bendecida, el testimonio que se la da al pueblo, la inspiración que recibe la gente cuando entra a un lugar bien arreglado y el orden del Reino de Dios que se manifiesta en una comunidad como ésta.

Los continuos encuentros entre hombres y mujeres, niños y adultos, profesionales y pobres juntos edifican algo que asciende hasta el Trono de Dios y trae placer a Él, eso es lo que es todo esto. Esto es una plataforma, es un andamio simplemente para que la Gloria de Dios se pose sobre ello. Entonces eso es la visión.

Si usted cree que la visión es un pedazo de madera o de cemente usted no entiende la visión. Entonces esa es la visión que me anima a mí personalmente y lo comparto no porque creo que sea la gran cosa sino porque creo que a usted esto lo inspira un poquito. En el camino de esos 20 años han intervenido cientos de obstáculos y algunos fracasos que no quisiera ni siquiera acordarme, algunos que ni siquiera tuvieron que ver con la construcción pero ese es otro punto, parte de eso.

Pero yo tengo que seguir atado a la visión, eso me mantiene motivado frente a los fracasos tener que pedirle a la gente aunque sea para ellos y sus hijos que yo pido, soportar las críticas y juicios injustos de algunos, el cansancio, a veces el temor y la angustia eso es por el gozo puesto delante de mí y tú tienes que hacer eso en tu vida. Lo que tú quieras lograr desprecia los fracasos, los inconvenientes, la gente que te va a criticar y no va a entender tu visión desprécialo, menosprecialo en comparación con el apetito que tú tienes por ver tu vida vertida en algo mayor que tú porque eso es en última instancia.

¿Sabe? hay un lado egoísta en todo esto, yo como ser humano este es mi testimonio personal permítame compartir un momentito. Lo que yo quiero es eso: vivir una vida que tenga significado, eso es lo que yo pretendo hacer ¿no? no me interesa el dinero, lo que quiero es tener impacto. Impacto sólido, duradero y estructural y que mi vida valga para algo, dejar una huella en el mundo, dejar el mundo un poquito más iluminado de lo que era. Esa es mi meta no es nada de esto ¿no?

Y yo digo que la gente exitosa no vive solo para sí mismo sino que sabe que tiene que proyectarse en grande completando una gran meta o uniéndose a algo mucho más grande que él o ella. Si usted mira a Bill Gates, a Steve Jobs, a Warren Buffett, toda esa gente ha donado todos sus billones de dólares a causas filantrópicas porque ellos saben que la grandeza y el éxito residen en la significancia, en asociar sus vidas y su nombre a un logro de proporciones extraordinarias no en la riqueza monetaria. Esa gente ha hecho tanto dinero que si lo gastaran un millón, un millón todos los días no lograrían acabar su fortuna.

Pero ellos han dicho ¿saben qué? entendemos eso y ya hemos todo esto para nosotros, nuestra gloria es haber logrado grandes cosas. Haber concebido la visión de una gran corporación, iluminar al mundo con un iPad o con un teléfono que revoluciona la tecnología y cada persona que coge un iPhone y se lo pone al oído o busca en Google o el diseño de ese aparatito que ha revolucionado el diseño de tantas otras cosas la gloria de ese hombre es eso; él está asociado. Cada persona que usa su creatividad lo multiplica a él y lo refleja entonces ese hombre nunca muere en un sentido aunque yo espero, eso es poéticamente hablando, no es cierto que nunca muere pero se perpetúa y se multiplica y se diversifica entonces en procesos entonces que duran mucho más allá de su vida. Eso es lo que uno persigue en la vida.

Hijos que reflejen tu talento que expandan, una comunidad o una Iglesia que tenga el toque de tu vida en alguna parte que refleje algo que tú hiciste, tú hiciste algo posible eso es lo que, puedes dejarlo allí. Hay un hombre aquí que yo le enseñado un par de veces Ramón Sanchez, hombre humilde y sencillo que trabaja en una compañía poniendo alfombras y él me dijo un día: Pastor yo siempre le he dicho a mis hijos: un día cuando León de Judá esté preparado y el edificio yo voy a poner las alfombras de ese edificio y lo dijo como si estuviera hablando de que yo voy a hacer diez millones de dólares, me voy a hacer famoso.

Para él su gloria era poner las alfombras de ese edificio. Ese hombre está buscando algo mayor que él, el quiere de alguna manera mística pegarse a la institución León de Judá y sus logros y cuando él da algo y se mete en ese ámbito entonces él sale de su propia piel y se convierte en algo que dura décadas, siglos si Cristo no viene antes. Eso es lo que uno debe hacer en la vida uno siempre tiene que estar pensando en esos términos de grandeza y todo lo que tú tienes en tu mano échalo a las aguas, úsalo. Sé productivo, vive una vida creativa, emprende grandes cosas.

Vive como un gladiador y no hay más gloria que eso, no hay cosa más bella que un hombre, una mujer viviendo la vida conforme a las increíbles capacidades que Dios ha puesto en él o ella que no se conforma con el momento sino que siempre está viviendo para una visión que está delante de él. Vivamos así, eso es a lo que nosotros aspiramos y eso es lo que usted ve cada vez que yo me paro aquí a pedir dinerito; desprecio el dinero sinceramente, lo uso porque tengo que usarlo porque me da a mí me motiva es vidas, almas, causas, impacto, Cristo, el Reino, la eternidad, formación espiritual eso es lo que está detrás de eso y ojalá que tú tengas esa visión también y la compartas en tu vida y que puedas dejarle ese legado a tus hijos, a tus amigos y a los que están alrededor de ti.

Honremos a aquél que despreció, menospreció el oprobio por el gozo puesto delante de Él Dios les bendiga, vamos a ponernos de pie hermanos un momento.

Pídele al Señor que desgrane algo de esta Palabra en tu corazón en este momento. Señor: gracias, gracias Padre por Tu llamado a la grandeza, por Tu llamado a honrar al Dios increíble que nosotros adoramos viviendo como Él. Que esta Palabra fecunde a Tu pueblo Señor y lo lleve a nuevas alturas oh Dios, que esta Iglesia sea capaz de vivir a la luz de la visión que ya Tú tienes para ella y pagar el precio diariamente hasta sentarse junto con Cristo en las alturas.

Te adoramos y damos gracias Señor en el Nombre de Jesús amén y amén. Dios les bendiga mis hermanos la Gracia del Señor sea con ustedes.

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Hace tiempo que estoy por continuar con nuestro estudio basado en la Carta del Apóstol Santiago, estamos usando esta epístola para fundamento y base de nuestras meditaciones los miércoles en la noche, cuando yo puedo estar acá. Quiero continuar con el estudio que hemos estado siguiendo en el capítulo 1 y el miércoles antepasado hablamos de estos versículos 19 y 20 donde el Apóstol Santiago dice que:

“… Por esto, mis amados hermanos, es decir, debido a la misericordia, a la bondad de Dios, el hecho de que es tan generoso con nosotros en maneras específicas, que Santiago señala el versículo 17 y 18 – por esa causa, mis amados hermanos, todo ser humano, todo hombre, mujer, sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse porque la ira del ser humano, la ira del hombre, la mujer, no obra la justicia de Dios...”

Entonces el Apóstol Santiago continua diciendo, “… por lo cual – es decir, está como desarrollando más su pensamiento, está mirándolo desde otra perspectiva de cómo nosotros tenemos reaccionar en esa vida de santificación, de entrega creciente al Señor, de darle más a él de nuestro ser por lo grande y lo bueno, lo misericordioso que él es, entonces dice, − por lo tanto, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas…”

Hay un contraste aquí en dos palabras, dos verbos, desechando y recibid. Podríamos decir, desechando y recibiendo, uno es rechazar y el otro es ingerir, recibir, acercar hacia a nosotros. Uno aleja ciertas cosas y otro atrae ciertas cosas.

Yo tengo aquí unas notas que tomé, que hice, tiene que haber sido como 20 años atrás, tenía unos 5 ó 7 años cuando las escribí, eso fue un estudio… de qué se ríen? Dije algo de lo cual se pueden reír ustedes? Bueno, después me van a explicar porque no sé de qué se están riendo.

Esto fue en Cambridge, hace años atrás, que hicimos un estudio de la epístola del Apóstol Santiago y estas notas están aquí, no había computadoras entonces todavía, en páginas amarillas y amarillentas, son como pergaminos antiguos. Pero yo escribí unas notas de los versículo como algo expositorio.

En versículo 21, esta idea de desechar y recibir digo yo aquí, como consecuencia de todo lo anterior, tenemos que tirar lejos, arrojar definitivamente, de una vez por todas, todo aquello que obstaculiza la libre entrada de la palabra de Dios a nuestra vida. Porque Santiago está enfatizando esto de la palabra. Más adelante él va a continuar hablando de la importancia de la palabra. Ya en el versículo 18 él ha dicho que él de su voluntad nos hizo nacer por la palabra.

Y esto es lo que yo quiero que ustedes se impregnen en su mente de la importancia de venerar la palabra de Dios, la Biblia, de darle gran importancia. Lo que caracteriza a un hombre, una mujer, llena del Espíritu Santo, un pentecostal de hueso colorado, de cepa, es que ama la palabra de Dios. Amén. Que venera la palabra del Señor, la toma en serio, la lee, la ingiere, la medita, la rumia como las vacas, − no que le estoy diciendo a ustedes que son vacas ni nada por el estilo – pero medita en la palabra del Señor.

Dice, de día y de noche, hay un salmo, bienaventurado la persona que ama la palabra del Señor y medita en ella. Una de las grandes carencias que hay en nuestro tiempo y de las grandes pérdidas, yo creo que por eso la iglesia de Cristo está decayendo tanto y yéndose hacia la herejía y cayendo en errores a veces, no errores específicos sino errores de actitud, de postura que entonces la preparan para errores específicos. Es esa carencia de reverencia y continuo estar en la palabra del Señor, y ver la palabra de Dios casi con asombro y con temor y temblar.

Hasta que uno no llega a ese punto, hermanos, de amar la palabra de Dios, leerla, memorizársela, adorar sus patrones, sus versículos escogidos, sus temas principales, sus personajes resaltantes, sus doctrinas fundamentales, y uno la conoce como un soldado conoce su arma, que la desmonta y la vuelve a armar en cualquier situación, hasta con los ojos cerrados. Así debemos nosotros conocer la palabra de Dios, hermanos. Nuestra meta como hijos de Dios a través de toda la vida, debe ser llegar a ser expertos en la palabra del Señor.

Ahora vamos a ver más adelante que solamente ser experto no es suficiente, hay que hacer más. Pero yo creo que la verdadera madurez, la grandeza espiritual, el poder, la autoridad contra los demonios y contra las luchas y los terrores y las amenazas y las trampas de la vida, ceden cuando un hombre y una mujer están continuamente fundamentados, cimentados en la palabra de Dios.

A veces decimos la palabra de Dios y pensamos, oh, algo grandioso, no, la Biblia, esto que está aquí, este librito que es un librote. Esto es un universo. La mente de Dios vertida en palabras humanas. Y por eso es que es infinitamente maleable y variable. La palabra del Señor no tiene fin. Usted la lee y cada vez es nueva, es diferente. Usted coge un versículo y usted lo puede ver en mil maneras diferentes porque eso es lo bello. Es la palabra de Dios, es viva y siempre revela una nueva faceta. Es como un diamante de mil facetas, cada palabra, cada letra, cada versículo.

Por eso los hebreos, ahora mientras digo eso, veían la palabra como algo casi mágico, como objetos, eran como físicos, por eso la cábala y otras doctrinas místicas del judaísmo que hasta cuentan el número de letras y sacan deducciones de todo esto, porque es que… yo creo que cuando uno, como los hebreos cuando amaban y adoraban la palabra del Señor, cuando uno está dentro de la palabra, uno se da cuenta de su multi dimensionalidad y casi de su presencia física, vida. Es viva, dice la Biblia. Y eso no es una metáfora. Yo creo que es real. Hay vida en la palabra, ella es viva y cuando usted se la come, esa vida se mete dentro de usted y se manifiesta a través de usted.

Por eso es que usted tiene que amar la Biblia, no me venga con cuentos de que María se fue lavar y se le acabó el jabón. Lea la Biblia. Estúdiela. Conózcala. El Señor dice que examinar las Escrituras porque a vosotros os parece que en ellas hay testimonio de mí. Entonces, Santiago habla bastante acerca de la palabra, porque su carta es una carta eminentemente pastoral, práctica, acerca de la vida cristiana y sus bases fundamentales.

No espere de Santiago grandes verdades teológicas y misteriosas, como del Apóstol Pablo en los Romanos o en Efesios, Santiago es pan con mantequilla y un cafecito con un poquito de azúcar, que no está malo ¿verdad? Los manjares grandes usted se los deja quizás al Apóstol Pablo, a Pedro quizás un poquito aquí y allí, hebreos. Pero Santiago es a ras del suelo, Santiago es allí papas y carne para el pueblo de Dios.

Entonces, él habla mucho acerca de la palabra. Y entonces él dice:

“… Por lo cual desechando toda inmundicia, abundancia de malicia, recibid…”

Entonces yo decía que tenemos que arrojar lejos de nosotros todo aquello que obstaculiza la libre entrada de la palabra de Dios a nuestra vida, toda cosa impura, toda cosa indebida. Muchos cristianos no crecen porque se olvidan de este importante principio, que antes de vestirnos de nuevo hombre, tenemos que despojarnos del viejo hombre y de la vieja mujer, por si acaso, y de la vieja, vieja, lo que sea, pero sepárese, aléjese.

Tenemos que despojarnos del viejo joven inclusive también, del viejo niño inmaduro en la fe y tenemos que vestirnos de nuevo, tenemos que despojarnos de todo aquello que nos obstaculiza en la carrera de la fe.

Hay mucho despojarse que hay que hacer en la vida cristiana, hermanos, hay mucho morir para poder vivir, hay mucho deshacerse de para ponerse, hay mucho olvidarse de y dejar atrás para poder ir hacia adelante. Romanos, capítulo 12, versículo 1 dice:

“…Por tanto, nosotros también teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos…”

Ahí está esa idea de desechar, deshacerse de, “… despojémonos de todo peso…” Cuál es el peso? Todas esas cosas que arrastramos del pasado, esos malos hábitos, esas malas actitudes, eso que te impide correr, dice, “… todo peso del pecado que nos asedia, − que nos rodea como un ejército y quiere estrangularnos e impedir que entren los nutrientes de Dios a nuestra vida, o que salga la bendición de Dios hacia otros de parte nuestra, − y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.”

Despojémonos. Hay que despojarse. Hermanos, nosotros tenemos que estar continuamente pidiéndole al Señor, “Señor, despójame de todo lo que no te agrada.” Hay mucho conformismo en el pueblo de Dios, creemos que venimos al iglesia, ponchamos la tarjeta y ya hicimos todo lo que teníamos que hacer. Gran parte de la vida cristiana es eso, lo más doloroso es el despojarse, inclusive de cosas que amamos y de cosas que nos son muy, muy queridas y apetitosas. Nos hemos acostumbrado a nuestros demonios y nos gusta cuando están ahí por la mañana, sentaditos en la mesa con una taza de café esperándonos a que nos levantemos para irse con nosotros al trabajo otra vez.

Ya cuando no los tenemos cerca nos sentimos que estamos solos. Porque uno se acostumbra hasta las cosas más terribles. Hay gente que están 20 años en una celda y cuando usted le abre la puerta no quieren salir porque están tan cómodos dentro de la celda. Es así. Entonces nos acostumbramos muchas veces a nuestras ataduras y el Señor nos dice, “Despójate.”

Hay que estar continuamente como el salmista, examíname, oh Dios, conoce mi corazón, pruébame, conoce mis pensamientos, ve si hay en mí camino de perversidad y guíame hacia el camino eterno. Y eso quiere decir, yo no quiero decir que usted ande por allí siempre con una paranoia de que Dios le va a tirar un rayo y lo va partir por mitad a cada rato. No. yo siempre vivo dentro de la gracia de Dios, su misericordia, su amor. Él sabe que yo soy travieso y me ama a pesar de eso, pero yo tengo que cada día esforzarme por ser mejor y agradarlo más y conformarme más a la imagen de Cristo Jesús. Y en eso hay protección, satisfacción, que cuando uno sufre en la vida, vienen problemas y uno se examina y uno dice, “Bueno, yo creo que yo estoy bien delante de Dios.” óigame, eso hace las cosas más llevaderas.

Cuando uno padece como hijos de Dios dice la palabra, eso está bien. Ahora lo malo es cuando usted sabe que usted es un sinvergüenza y está padeciendo, “Oh, oh, será porque hice algo que no está bien con Dios.” Pero cuando usted está cubierto y usted sabe que, no, mira, yo me estoy examinando y yo sé que no soy perfecto, pero yo creo que estoy haciendo todo lo posible para agradar al Señor. Eso es seguridad. Vienen las pruebas pero las pruebas le fortalecen, le levantan, le depuran, le adelgazan esa grasa extra que hay en nosotros que nos hace correr la carrera de la fe con pesadez.

Entonces, hermanos, hijos de Dios, siervos del Altísimo, vamos a hacer un compromiso de ser un pueblo santo, agradable al Señor que es nuestro culto racional, nuestra verdadera adoración es esa, entregarnos como sacrificio vivo al Señor.

Por eso Santiago dice que debemos desechar toda inmundicia y toda abundancia de malicia. Quizás tu eres una persona inmunda pero eres malicioso, así que no te salgas demasiado rápido de la palabra. Él quiere cubrir a todo el mundo, a todo el mundo le cae algo ahora mismo. Digo aquí, en la pintura de una casa hay que raspar la vieja pintura antes de poner la nueva, sí o no? qué pasa? Si usted pone la pintura nueva sobre la vieja, como está descascarada, la nueva también se sale con la vieja. Entonces, primero hay que raspar esa pintura vieja, dejar una superficie lisa y entonces pintar para que la nueva se pegue.

Y así tiene que ser en nuestra vida. Para que el Señor pueda aplicar sus virtudes y sus atributos e impartirnos su gracia, tenemos primero que despojarnos de muchas cosas, tenemos que desvestirnos del viejo hombre para ponernos la nueva vestidura del Cristo Jesús.

Es importante esa idea de desechar. Hay mucho que desechar, hay mucho a lo cual renunciar. Una buena oración es, yo renuncio a todo lo que no te agrade, Señor. yo renuncio a todo lo que no haya pasado por tu filtro, Padre. Yo renuncio a todo lo que no tenga tu aprobación sea un millón de dólares, sea una carrera que no te agrade, sea el amor de un hombre o una mujer, sea una casa que tu no me has dado, sea una ciudad a donde tu no me has mandado a vivir, sea un atributo de mi personalidad que no te agrada, sea una amistad que no conduce a un comportamiento adecuado, un crecimiento como tu lo quieres en mi vida. Renuncio a ello.

No quiero nada que no haya pasado por tu aprobación. Dígale así al Señor siempre. No quiero nada en mí, no quiero que me den nada, no quiero recibir nada que no sea aprobado por el Señor primeramente. Lo renuncio, lo rechazo, lo echo fuera de mi vida. Renuncie y deseche todo lo que no sea de Dios y entonces reciba, dice aquí, “desechando recibid con mansedumbre.”

Bajo recibid digo, tenemos que abrirnos a la palabra de Dios, tenemos que darle franca entrada. Recibirla alegremente, generosamente, entusiastamente. Por eso que dice, recibid con mansedumbre la palabra implantada. Esa idea de mansedumbre quiere decir que usted se abre a ella, usted no la resiste, usted no argumenta con ella, usted no le pone peros, no trata de escaparse de ella, como hacemos muchas veces. Tratamos de buscarle esa cláusula de escape, como los buenos abogados, a la palabra del Señor.

Señor, tu sabes que yo trabajo muy duro así que necesito una escapadita de vez en cuando. Tu sabes que me he portado bien en los últimos 6 meses, Padre, así que voy a coger una vacacioncita de una noche o un día.

Dice aquí, recibid con mansedumbre, eso quiere decir que uno tiene que abrirse y ponerse mongo cuando la palabra quiere entrar. Muchas veces se ponen trinco así, no va a entrar. No. dice, recibid con mansedumbre. Tenemos que darle bienvenida a la palabra de Dios en nuestras vidas.

Esa es la idea. Donde dice que sea tardo para hablar, tardo para airarse, hay cosas que Dios quiere que seamos como lentos, y mongo, y blandos y uno de ellos es eso, abrirnos a la palabra del Señor. todos los poros tienen que estar bien abiertos para que la palabra entre y penetre en nuestra vida.

Entonces, recibid con mansedumbre la palabra implantada. Yo digo aquí, pero también con mansedumbre dispuestos a obedecerle, sin pre concepciones, callando nuestro monólogo interior. Guau, yo escribí eso? Qué estaba comiendo ese día, yo quisiera saber, Señor, un poco más. Lo que estaba haciendo era estudiando mucha literatura, porque ese concepto de monólogo interior es un concepto literario.

Sabe lo que quiere decir callar tu monólogo interior? El monólogo interior es esa voz que siempre está… tu estás conversando siempre contigo mismo, siempre estás pensando. Uno tiene que callar eso y dejar simplemente que la palabra del Señor… cuando usted está en su meditación en la mañana o en la noche antes de acostarse, calle un momentito las voces internas, las preocupaciones, céntrese en el Señor y deje que la palabra le hable, coja un versículo, medite en él y deje que ese versículo le hable. Calle por un momento las preocupaciones de que mañana tengo que dejar los zapatos limpios para el trabajo, de que no lavé la ropa interior y ahora tengo que ir antes de acostarme. No, no. deje todo eso y simplemente deje tranquilo, calle toda preocupación y deje que el Señor le hable a usted.

Callando el monólogo interior, dispuestos a ir por donde la palabra nos lleve. Digo aquí, esta es la única manera de acercarnos a la palabra de Dios. O mejor dicho, de dejar que ella se acerque a nosotros. Hay dos formas de recibir a una persona en el hogar, número uno, casualmente, informalmente de tu a tu, es decir, diciéndole a la persona, “Bueno, siéntate y espera en lo que yo atiendo a otras cosas, yo vengo después, no te preocupes.” Atiéndete y como tu puedas. O número dos, con reverencia, respeto, admiración, asegurándose que todo está bien ordenado para la persona, que el lugar es agradable, limpio, prestándole total atención al invitado y escuchándolo atentamente.

Recuerdan ustedes la diferencia entre María y Marta? Marta estaba haciendo algo bueno, era atendiendo y era constructivo, pero María había escogido la mejor parte. No era que Marta tenía una parte mala. No, Marta tenía una buena parte porque ella estaba haciendo algo constructivo. Y hay muchas veces así nosotros estamos haciendo cosas constructivas pero al Señor le gusta que las cosas del Reino, nosotros le demos una escogencia especial. Por eso decía, las primicias, esas mejores emociones, esos mejores pensamientos, esas actitudes concentradas, a la palabra del Señor hay que darle bienvenida, hay que invitarla a que entre y se siente en el lugar escogido en nuestra vida, recibiendo con mansedumbre.

Recuerdan también Simón y María? Simón le da la bienvenida al Señor, “Entra, Señor, siéntate allí,” y lo deja ahí sentado, le da una Coca Cola caliente, inclusive. María viene y llena de gratitud por lo que Dios ha hecho, Cristo ha hecho por ella, la ha libertado, la ha amado, le ha dado valor a su vida y viene y coge un perfume carísimo que ella tenía, especial, y lo vierte sobre el Maestro y con sus lágrimas lo baña y lo seca con sus cabellos y le da preferencia al Señor. y el Señor viendo los pensamientos y las maquinaciones de Simón, le dice, “Simón, tu te acuerdas cuando yo entré? Tu me invitaste, me sentaste allí, me atendiste como cualquiera, pero ésta me ha preferido.”

Y eso pasa, hermanos, con la palabra. Sabe, cuando uno ama la palabra y uno la valora, esa palabra se activa. Cuando ama a Cristo con todo su corazón, cuando uno le da preferencia, el Señor detecta eso. No se crea que usted puede estar adorando, y está pensando que cuando salga de aquí va a ir a tal restaurante y lo que va a pedir, y lo bueno que estaba el domingo pasado la comida cuando usted fue al mismo restaurante. Y está cantando porque los evangélicos cantan cuando vienen a la iglesia, y el Señor sabe detectar, él tiene un adorametrómetro que sabe exactamente el nivel de su consagración y su pasión por el Señor, él sabe, él detecta, no se crea.

Y asimismo con la palabra. Cuando usted recibe la palabra, la ama, la valora, le da tiempo, le da escogencia en su vida, la palabra se crece dentro de usted. Santiago usa una expresión bien interesante, dice, “recibid con mansedumbre la palabra implantada.” Otra mejor expresión es injertada, esa es mi idea, la palabra injertada. La palabra de Dios viene desde afuera como un injerto pero después de un tiempo se compenetra con uno mismo y se mezcla con la parte más íntima de nuestro ser, como un injerto. Su obra es en el interior del hombre, desde adentro, es implantada por Dios.

El injerto hace que un árbol produzco frutos diferentes a los que producía al principio, pues cambia la naturaleza de ese árbol o planta. Cuando usted le mete un injerto, los genes de la mata nueva, o de la rama nueva se compenetran con los antiguos. Eso es algo raro, y entonces como que se hace una nueva naturaleza, se mezclan las dos naturalezas y por eso es que producen unas veces unas flores de un color diferente. Muy parecidas a las anteriores de ambos, pero ahora con un color diferente, una configuración diferente, una fruta, un sabor diferente. Es una mezcla. Las naturalezas se mezclan.

Asimismo, la naturaleza de Dios cuando Dios mete su palabra por medio de la recepción de fe, ahí está la clave. Cuando tu abres y tu corazón y tu mente por medio de un acto de fe y tu la recibes no como palabra de hombre. Por eso es que toda esta gente en esos seminarios raros, en esas escuelas de divinidad, que no creen ni en la luz eléctrica, leen la Biblia pero no creen que es la palabra de Dios. La ven simplemente como un documento arqueológico, como un reflejo de una cultura o de un tiempo o del temperamento de un hombre o su mente particular personal, pero no como la palabra divina, la revelación de Dios, la palabra viva y eficaz que penetra y examina y redarguye y cambia. No la ven así entonces eso es como comerse una carne y su cuerpo no es capaz de procesar los nutrientes y simplemente usted no la procesa. Y es como si no se la hubiera comido. Mejor hubiera comido cartón o una cáscara de guineo e igual…

Pero cuando usted la recibe la palabra por fe, con reverencia, esta es la palabra de Dios, este es el misterio de Dios, metiéndose dentro de mí, interactuando con mi mente, mi sistema cerebral neurológico, mis espíritu, mis recuerdos, mis memorias, mis traumas, los rasgos de mi carácter, aún mi cuerpo, y esa palabra está actuando dentro de mí, esa palabra se está circulando dentro de mí, a través de mis venas, a través de mis tejidos, y está haciendo algo. Y usted la visualiza de esa manera, usted la recibe y la celebra de esa manera, esa palabra adquiere vida y hace eso para lo cual fue enviada.

Pero tiene que ser por medio de la postura de fe, una actitud de fe, de receptividad, de entrega y de total sujeción a ella. Esa palabra hace que nosotros produzcamos frutos diferentes a los que producíamos al principio, como de un injerto, y eso mismo hace la palabra de Dios. Esta palabra es lo único capaz, dice la Biblia, de salvar nuestras almas.

Cómo dice Segunda de Timoteo 3:15? Dice Pablo aquí, “…Pero persiste a Timoteo, tu en lo que has aprendido y te persuadiste desde chiquito sabiendo de quién has aprendido y que desde la niñez…” qué bueno es cuando nosotros le inculcamos a nuestros niños desde pequeñitos la palabra de Dios. Eso es tan importante, que la gente se tome tiempo. Traiga sus hijos a la escuela dominical, tráigalos a las clases de jóvenes, tráigalos a Wanna. No desperdicie oportunidades de meter la palabra del Señor en sus hijitos y de empaparlos con la sensibilidad de un creyente. Esa palabra lo santifica y lo sella.

“…Desde la niñez has sabido las sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús…”

Las Escrituras dan sabiduría. No hay nada que dé más sabiduría que la palabra del Señor. yo lo aprendí de mi madre que valoró siempre la palabra de Dios y Dios la hizo una mujer sabia. No era una mujer altamente educada pero era una mujer sabia y yo aprendí que la palabra de Dios imparte sabiduría. Si usted quiere recibir sabiduría coma de la palabra de Dios generosamente. Esa palabra le va a dar sabiduría. Hágase un adepto estudiante y escudriñador de la palabra de Dios.

Pablo añade, “… toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia a fin de que el hombre, la mujer de Dios sea perfecta, es decir, completa, enteramente preparado para toda buena obra…”

Tu quieres estar listo para toda buena obra? Deja que la palabra del Señor tenga franca entrada en tu vida y que haga su obra en ti. Ámala, reverénciala, dale la bienvenida, recíbela con entusiasmo, sujétate a ella, vela siempre como la palabra viva y eficaz, inspirada de Dios. Y esa palabra te dará sabiduría y te preparará para todo lo que Dios quiera usarte. Tu serás como una bala en un revolver lista para ser disparada en el momento necesario, como una flecha en la aljaba de Dios para todo lo que Dios quiera usarte.

Recibe con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. Que es la misma idea, interesantemente, es la misma idea que acabamos de ver, tanto Pedro como Pablo, dirigidos por el mismo Espíritu Santo tienen esta misma idea de que esa palabra puede salvar nuestras almas, porque esa palabra es viva y es eficaz. Asimismo es, porque la palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos, Hebreos, capítulo 4, versículo 12.

Hermanos, vamos a dejarlo allí. Despojándonos de ciertas cosas, vistiéndonos de otras, sometámonos entusiastamente y con mansedumbre a la palabra que Dios va a implantar, Dios va a injertar en tu vida, te va a dar una inyección. Él la va a inyectar en tu vida y va a hacer algo transformador y renovador en ti.

Hermanos, vamos a hacer un propósito esta noche renovado de ser grandes estudiosos de la palabra del Señor. Yo no creo que hay una persona bien entendida en la palabra del Señor, y que ame la palabra y la lea y la viva y la reciba que no sea una persona bendecida y que tenga todo lo suficiente que necesita para su vida. Quizás no sea rica en términos humanos, pero va a tener lo suficiente.

Yo les digo, hermanos, cuando Dios entra a una casa, a un hogar y hay alguien allí que tiene autoridad espiritual, yo personalmente, hermanos, yo no creo… puede que por un tiempecito, pero pasar hambre, no, Dios va a traer cuervos y te van a traer la comida, sinceramente. Yo creo que viene la bendición a una casa cuando hay autoridad espiritual. El orden del Reino de Dios y la luz del Reino de Dios entra. El poquito de azúcar que necesitas para el puchito de café que te vas a tomar ese día, pero va a estar allí, yo creo eso sinceramente. La bendición de Dios habita donde está una persona que sabe cómo atraer la bendición porque está pegada a la palabra de Dios.

Seamos una iglesia que ame y estudie y se fundamente en la palabra del Señor. Amén. Baje su cabeza un momentito y comprométase de nuevo con esa palabra. Joven, persona nueva en el Reino de Dios, visitante, gente nueva que está ahora comenzando el caminar cristiano, o si tu has estado muchos años en el Evangelio pero no has cobrado ese gozo, ese entusiasmo por la palabra del Señor, en esta noche yo te invito, corre y consíguete una Biblia y escribe tu nombre en ella y un propósito bueno y atesora ese instrumento y ponlo en un lugar escogido y léelo continuamente.

Comienza, pídele al Espíritu Santo cuando te acerques a ella que te abra esa palabra, los tesoros de ella. No te preocupes si al principio no logras entenderla toda, no te preocupes. Ella se va a abrir ante tu escrutinio con el tiempo. Toma una clase de discipulado, pégate a gente entendida en la palabra del Señor. Hay buenas meditaciones en la televisión, en YouTube, hay muchas maneras, pero si tu supieras que hay un tesoro en algún lugar, no importa cuán difícil, tu vas a escarbar y vas a buscar y vas a hacer todo lo posible por llegar a él.

Así pasa con la Biblia, no te preocupes que al principio no sea fácil, métete en ella. Ella no te va a dejar fracasar, pero ámala, reverénciala, estúdiala, léela y a veces mientras menos estudiados somos más la podemos disfrutar. A veces el intelecto es un impedimento. No te preocupes si no tienes grande educación, no importa, la Biblia es lo maravilloso, se puede revelar a ti aunque no tengas gran educación. No importa, lo que importa es que tu corazón esté abierto a ella.

Yo les puedo decir, habiendo leídos muchos libros a través de mi vida, si me tiraran a la luna y me dijeran, qué libro tu quieres tener contigo? Yo les diría, búsqueme una Biblia ahora mismo. Con esa Biblia yo me atrevo a inventarme una nave para regresar a la tierra. Esa Biblia es un manual para toda situación y toda necesidad. Eso es lo maravilloso de ella.

Ame la Biblia, ame la palabra de Dios y veremos la próxima vez que estemos juntos, miércoles, que hay que vivirla, hay que obedecerla, hay que aplicársela. Eso lo dejamos para otra ocasión. Es otra parte bien importante.

Pero ahora, Padre, te damos gracias por tu palabra, gracias por tu hermosa palabra, misteriosa, elusiva, ilimitable palabra. Gracias por ese tesoro que nos has dejado, Señor y gracias por Cristo que es la palabra misma encarnada.

Te amamos, Señor, en esta noche te profesamos nuestro amor y nuestra entrega a ti, por todo lo bueno que tu eres, Señor. Sigue con este pueblo, sigue edificándote un pueblo digno de tu nombre, síguete levantando un pueblo que traiga crédito al nombre de Jesús. Gracias Señor. Te adoramos, te bendecimos, Señor. ¡Aleluya! ¡Aleluya! Gracias, Señor.

Como podemos tener vidas ejemplares

Por Fanny Rodríguez

“Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella” Proverbios 8:11

“Y dijo: De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.” Marcos 10:15

Un periodista le hizo una entrevista a un hombre sabio y al entrar en la habitación le preguntó: “¿Qué es lo que más le sorprende de la humanidad?” él respondió: “Que se aburren de ser niños y quieran crecer rápido, para después desear ser niños otra vez. Que desperdicien la salud para hacer dinero y luego pierdan el dinero para recuperar la salud. Que ansían el futuro y olviden el presente, y así no viven ni el presente ni el futuro. Que vivan como si nunca fuesen a morir y mueran como si nunca hubieran vivido...”

La periodista quedó en silencio un rato y le dijo: “¿Cuáles son las lecciones de vida que las personas debemos aprender?” Y con una sonrisa respondió: “Que aprendan que no pueden hacer que nadie los ame sino dejarse amar. -Que lo más valioso en la vida no es lo que tenemos sino a quién tenemos. Que una persona rica no es quién tiene más sino quién necesita menos, y Que el dinero puede comprar todo menos la felicidad. Que el físico atrae, pero la personalidad enamora…”

Esta es solo parte de la entrevista y las afirmaciones del hombre sabio las vemos claramente en este tiempo donde la gente vive sin propósito, tratando de satisfacer necesidades personales que nunca logra satisfacer. Pero sabemos que el único que nos da sabiduría para vivir una vida plena es Jesús. Si seguimos su ejemplo no hay manera de equivocarnos. El nos dijo que nos hiciéramos como niños para entrar en el reino de los cielos; Nos enseñó que nuestra prioridad debe ser amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos.

El sabio comentó que “lo mas valioso en la vida no es lo que tenemos sino a quien tenemos,” esto es verdad si tenemos a Cristo como el centro de nuestra vida, realmente lo tenemos todo. Él puede guiar nuestra vida transformar nuestro carácter al carácter de Cristo y seremos atractivos. Si hemos aceptado a Cristo en nuestros corazones Él nos da entendimiento para usar nuestras habilidades y también para usar nuestro dinero; primeramente en las obras del reino y después en lo que necesitamos y deseamos. La manera de buscar esa sabiduría es a través de su Palabra, leyéndola diariamente, de la oración y siendo instrumentos para que su gracia se manifieste hacia otros. Cultivando una vida de comunión con el Señor viviremos victoriosos ante toda situación.

Padre Celestial ayúdanos a llevar vidas que te agraden y que demostremos a los que nos rodean que Tu gozo y Tu paz nos inunda aun en medio de dificultades, y problemas y que alcanzamos victoria en Tu nombre. Te lo pedimos en el nombre de Jesús.

Honra a Jehová con tus bienes

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Quiero titular esta meditación "Honra a Jehová con tus bienes" y la he escogido precisamente por lo apropiado del tema de esta mañana que tratamos y quiero enriquecerle de nuevo, estos son principios no solamente aplicables para un momento específico de la vida como el que vive esta Congregación ahora y un llamado ahora a dar para una causa específica, estos son principios para los cuales debemos vivir todos los días de nuestra vida; siempre deben regir todas las cosas que nosotros hacemos y hay una bendición, una promesa que viene como resultado de esa forma de vivir.

Yo les estoy dando aquí a ustedes oro ahora mismo en términos de cómo pueden vivir vidas prósperas, bendecidas, iluminadas por la sabiduría de Dios, facilitados sus movimientos por el viento lleno de Gracia de Dios cuando fluímos y nuestra vida está fundamentada en principios espirituales sólidos.

Y a mí me gusta el hecho de que este sermón, los versículos que tengo aquí no son del Nuevo Testamento sino del Antiguo Testamento escrito por un hombre de gran sabiduría, Proverbios 3:9 y 10 que nos recuerdan que estos son principios eternos, están allí y está allí puesto en una forma como general, genérica en medio de otras meditaciones y otras cosas.

Y ese texto dice: "Honra a Jehová tu Dios con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos y serán llenos tus graneros con abundancia y tus lagares rebozarán de mosto." "Honra a Jehová con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos" ahí hay dos palabras que yo quiero resaltar es honra, honrar y primicias de todos tus frutos. Y dice: "Y serán llenos tus graneros de abundancia y tus lagares rebozarán de mosto" esa es una regla de la vida para ustedes que son nuevos en la fe por ejemplo, yo quiero enfatizar ese principio de la Escritura para todos los aspectos de su vida.

Olvídese de momento de este llamado en específico por ahora, guíese por eso a través de toda su vida y yo le prometo gran bendición. Esta es la regla más básica de la mayordomía cristiana. Mayordomía quiere decir que nosotros somos mayordomos no dueños ni de la creación ni de las cosas que nosotros decimos mías; mi casa, mi esposo o esposa, mis hijos, mi trabajo, mi carrera, mi ropa, mis talentos, mis conocimientos, nada de eso es suyo en última instancia ese es uno de los principios más claros de la Escritura.

Nosotros no somos dueños de nada en realidad sino simplemente mayordomos, cuidamos, administramos lo que a Dios le pertenece ¿amén? eso es lo que hace un mayordomo. El mayordomo simplemente administra las cosas que pertenecen a Dios. Dios nos dió como raza humana la Tierra por ejemplo y nosotros tenemos que ser buenos mayordomos de la creación; cuidar del medio ambiente, no ser crueles con los animales y las cosas de las cuales disfrutamos, mantener la Tierra cuidada y bien administrada para futuras generaciones.

A veces las generaciones actuales se olvidan que hay nietos y bisnietos que han de vivir en la misma Tierra, respirar el aire que nosotros respiramos y que tenemos que cuidar de esas cosas también. Somos mayordomos, no somos dueños de todas estas cosas. Viene a mi mente una película que hace poco ví que se llama The Pottler, El Mayordomo maravillosa película les invito a verla porque es una película que traza la lucha por los derechos civiles aquí en Estados Unidos la comunidad afroamericana y conmovió mi corazón.

Pero es la historia también de un mayordomo de la Casa Blanca afroamericano que fue mayordomo como unos treinta años y pico a través de ocho presidencias y una de las cosas que uno ve acerca de un mayordomo es que estos hombres y mujeres, eran hombres mayordomos específicamente pero habían mujeres trabajando en la cocina y en otras cosas, afroamericanos pero aunque ellos estaban en medio de tanta riqueza y toda la opulencia y el poder de la Casa Blanca se supone que ellos eran prácticamente invisibles. Si te dan una taza de café es como si apareciera por magia, no se supone que el Presidente le ponga atención al mayordomo que lo está sirviendo ni a nadie, son seres que entran y salen y simplemente sirven y administran las cosas que se les ponen en las manos.

Y esa es una buena imagen de nosotros, nosotros habitamos en la opulencia de la creación y la belleza de todo lo que Dios ha dado y tenemos tantas cosas buenas que Dios pone, nuestros hijos por ejemplo para cuidarlos, para educarlos en el temor del Señor, nuestros cónyugues para amarlos y servirles y sujetarnos mutuamente unos a los otros y asegurarnos de cuidarlos bien y atenderlos bien ¿no? la carrera que Dios nos da usarla bien para los propósitos del Reino de Dios. Es una regla de la mayordomía.

Por eso esa palabra mayordomía es una muy evangélica, se refiere al hecho de que somos mayordomos no dueños, siempre recuerde eso porque si usted entiende eso ya hay un gran avance en su vida espiritual; nada de lo que usted tiene que dice que es suyo es suyo, simplemente es de Dios y usted lo cuida para el Señor y lo administra.

Y en ese proceso disfruta de ello también eso es lo bueno, que Dios dice: mira Yo te voy a poner esto en tus manos, disfrútalo pero no es tuyo, el título me pertenece a Mí. Entonces esa es la regla: Honra a Jehová con tus bienes y con la primicia de todos tus frutos. Esa es la base yo diría de la prosperidad y la bendición verdadera en la vida, una persona puede ser próspera con dinero pero ser miserable en términos de gozo y paz en su corazón.

Esta mañana misma o anoche yo pensaba en la vida de Michael Jackson. Ahora hay mucho acerca de Michael Jackson después de que murió trágicamente porque su familia está peleando con una compañía allí de publicidad y de espectáculos metiéndoles una demanda. Una de las cosas que Michael Jackson dejó después de muerto fue una familia dividida peleándose los bienes y todas las pertenencias, dejó una reputación tanto personal como de otras personas como ese médico que lo atendió que ha visto su vida arruinada, hay muchos otros que estuvieron alrededor de él.

Pero Michael Jackson al final de su vida fue un hombre trágico. Y uno pensaría: una persona tan talentosa como él, tan llena de recursos y con tanto dinero que habría ganado y perdido porque esa es una de las cosas, cuando usted tiene dinero sin Dios usted gana y así también pierde. Pero lo terrible es que este hombre tan dotado, tan admirado, con tantos recursos financieros e intelectuales y culturales y artísticos vivió al final de sus días una vida terrible, trágica y que yo no se la desearía a ningún ser humano. Al final de su vida Michael Jackson tenía que tener un equipo de médicos y gente con destreza médica simplemente para dormir en la noche y eso llevó a su muerte de la angustia y toda la zozobra de su vida.

Es decir que usted puede tener muchas cosas en el mundo pero si no tiene la bendición de Dios usted es miserable y eso lo vemos una y otra vez en la vida humana. Lo que asegura que usted puede tener paz en su corazón y saber que al final de sus días usted sabe a dónde va y que vive con la aprobación de Dios no importa lo que pase es ese sentido de que usted sabe que su vida no es suya y que está en las manos de Dios y usted es un buen mayordomo de los recursos que usted tiene, no se apega a ellos, no se aferra a ellos sino que sabe que hay un Dios que lo está mirando para asegurarse de que usted los está usando para gloria de Su Nombre y bendición, al hacer eso usted es bendecido también.

Entonces este versículo, Proverbios 3:9 y 10 nos da primero una condición y luego un resultado, el resultado es consecuencia del pre-requisito. Si usted divide aquí ese versículo usted verá por una parte dice: Honra a Jehová con tus bienes, otra frase con las primicias, otra frase de todos tus frutos, esa es la precondición, honrar a Jehová con nuestros bienes y con las primicias de todos nuestros frutos es decir todo el resultado de nuestra vivencia.

Y hay un resultado: Y como consecuencia de ese estilo de vida, eso lo dice la Biblia no yo porque muchas veces la gente dice: bueno no, este es un predicador de prosperidad barata, yo estoy diciendo lo que dice la Biblia; "y serán llenos tus graneros y tus lagares rebozarán de mosto" si a usted no le gusta la teología detrás de eso pelee con Dios no conmigo porque eso está ahí en la Biblia ¿no? y por eso es que hay tantos pasajes en la Escritura que nos animan a a creer en la bendición de Dios.

Ahora podemos exagerar eso, distorsionarlo y sacarlo fuera de contexto y eso es un grave pecado que se comete hoy en día mucho pero en su contexto original es algo precioso y podemos ir al banco con ello y vivir bajo esa promesa hermanos ¿ok?

Entonces no es coincidencia que este consejo se encuentre en Proverbios, quizá usted no puede ver bien la letra eso fue años atrás cuando mi tecnología estaba un poquito más deficiente de lo que está ahora, lo haría mejor ahora no se preocupe. No es coincidencia que este consejo se encuentre en Proverbios como dije antes el Libro de la sabiduría, se trata de una regla fundamental para la vida, es el secreto del éxito y de la abundancia.

Mire la palabra honrar primeramente: honra a Jehová. Es una palabra fuerte, definida, sólida, quiere decir preferir a alguien, halagar a alguien; exaltar, darle realce a una persona, darle un lugar especial a alguien. Cuando la Biblia dice: honra a tu padre y a tu madre eso es una receta muy fuerte. Hijos: dénle preferencia a sus padres, trátalos con honra, esmérate en mostrarles tu agradecimiento por las cosas que han hecho y eso es una promesa, dice: honra a tu padre y a tu madre para que te vaya bien, para que seas de largos días y te vaya bien en la vida y así mismo yo diría: honra a Jehová tu Padre principal y te irá bien y serás de largos días en un sentido positivo de la palabra, no morirás prematuramente yo diría morirás en tu momento cuando Dios lo desee y ese es el momento específico en que tienes que hacerlo.

Entonces honrar es una palabra muy específica y habla acerca de la ética esencial del creyente y es decir poner a Dios por encima de todas las cosas, amarás a Jehová tu Dios con todo tu corazón, con todas tus fuerzas, con toda tu alma, con toda tu mente, dice también: no tendrás otros dioses delante de mí, Dios exige el primer lugar porque Él se lo merece. Honrar a Dios quiere decir ponerlo por encima de todo lo demás, amarlo por sobre todas las cosas.

Nuestra vida en todos los detalles y aspectos de la misma debe reflejar esa pasión, ese compromiso, esa preferencia de Dios. David ejemplificaba eso como ningún otro. David era apasionado con Dios y no comía cuento como decimos nosotros con Dios, lo mostró en muchas ocasiones y los grandes hombres y mujeres que Dios bendijo a través de toda la Escritura siempre reflejaron esa pasión por el honor y el Nombre de Dios.

Entonces cuando damos generosamente al Señor en nuestra vida siempre y voy a hablar de lo que quiere decir darle al Señor, cuando damos generosamente ya sea diezmos, nuestros diezmos, nuestras ofrendas y cuando ayudamos a otros en el Nombre del Señor y para gloria de Él es porque estamos entonces honrando al Señor y lo estamos agradando a Él.

Dice: "Honra a Jehová con tus bienes" ¿cuáles son nuestros bienes? Bueno, nuestras pertenencias, todo lo que tenemos. Nuestra profesión. A veces la gente piensa solamente en el dinero pero no, es con todos tus bienes, lo bueno que hay en tu vida. Pueden ser tus pertenencias pero también puede ser tu profesión, tus talentos, tu tiempo, tus posesiones materiales, tu cuerpo, tus conocimientos, tus relaciones humanas. A veces tenemos conexiones humanas que pueden ayudar al Reino de Dios.

Esther tenía un buen absolutamente privilegiado y era acceso al rey y cuando su pueblo estaba siendo amenazado con extinción ella usó ese recurso y jugó un papel absolutamente clave y preservó la vida a sus hermanos hebreos. Tenía relación, tenía acceso. Nosotros a veces tenemos acceso a, trabajamos en un lugar por ejemplo tú puedes trabajar en un hospital ¿sabes cuánta gente hay, hermanos de la Iglesia ayudan porque trabajan como traductores o como médicos o lo que sea en un hospital?

Si más gente pensara en eso, todo lo que tú tienes es un recurso. Estás en una escuela, tú eres allí una antena lista para recibir instrucciones de parte de Dios para alguien y tú tienes que usar tu talento. El inglés si lo hablas, si sabes de computadoras lo que sea; todo debe ser identifícalo y dí Señor gracias por dármelo ahora lo pongo a Tu disposición y haz con ello lo que quieras.

Todo, hónralo con todos tus bienes, todo tiene que estar consagrado y apartado para una sola cosa: honrar a Jehová y Su Reino, ese es el uso primordial de todos los bienes que nosotros tenemos, debe ser y es lo que los justifica y nos ennoblece. Ahora esa actitud de que todo debe ser para gloria de Dios, avance del Reino de Dios, todo lo que yo tengo es de Él, viene de Él y es para Él y yo lo uso livianamente y humildemente mientras lo tengo en mis manos es muy diferente esa actitud a como lo ve el mundo, como ve el mundo las posesiones.

El mundo dice: no, esto que yo tengo yo me lo gané ¡nadie me lo dió! Qué locura, nadie me lo dió esto yo me lo trabajé y yo lo gané con el sudor de mi frente y para qué dárselo a ese predicador allí loco que está pidiendo dinero para esto y para lo otro ¿no? Mis bienes dice la gente son míos, yo me los gané con mis fuerzas y yo los usaré como mejor me parezca; son míos y yo los distribuyo como quiero, si quiero bebérmelos o comérmelos o simplemente construírme casas más grandes donde sea, un mausoleo para mi gloria y mi grandeza yo lo hago para mí mismo ¿no? Esa es la actitud del mundo, del hombre que no entiende las cosas de Dios.

Ahí tenemos en la Biblia el ejemplo del rico insensato ¿no? que en Lucas capítulo 12 versículos 16 en adelante este hombre ha adquirido tanto dinero y tanta grandeza y dice: oh ya no sé qué hacer con todo esto que tengo, hay tanta gente así hermanos que destruye casas para construír más grandes eso lo hay hoy en día, se inventan nuevos proyectos porque no saben qué hacer.

Alguien que trabaja aquí en una aerolínea me dice una hermana, me decía ahí afuera nos encontramos ahí afuera un momentito, ella trabaja para una de estas aerolíneas europeas: vino un señor que pensaba que había hecho su reservación para viajar a Francia no recuerdo dónde era y cuando llega ante ella descubre que la reservación no estaba hecha, mas bien el pasaje no estaba emitido pero había espacio para él en el avión, había en primera clase donde él quería viajar pero en ese momento para ir yo creo que era a Francia o Italia o a un país relativamente cerca en Europa y ella le dijo: bueno mire lo único que tenemos en la primera clase el ticket le va a costar 19.900 y pico de dólares, 20.000 dólares.

Dice que ese hombre sin parpadear sacó su tarjeta de crédito y le dijo: no hay problema tenga, pagó 20.000 dólares por pagar. Y hay gente así, quizás ese hombre lo que quiso fue el privilegio de que lo vieran dos o tres mujeres con la baba (risas) y ese microsegundo de él pasar la tarjeta a ella y con la esquina de sus ojos verlas babeando eso valían los 20.000 pesos y hay gente así en el mundo hermanos. Hay gente que no sabe qué hacer, tiene que gastarlo de alguna manera, no se lo quieren dejar a los sirvientes y tienen que gastárselo antes de irse.

Y este hombre rico no sabe qué hacer con tanto así que dice: derribaré mis graneros, edificaré mayores y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes y entonces le voy a decir a mi alma, cuando yo contemple esa opulencia otra vez le voy a decir: alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años, reposa, come, bebe y regocíjate.

Pero Dios le dijo: necio, necio. Hay mucha gente que entra al mundo con mucha honra pero Dios dice: necio. Yo quiero que Dios me llame: prudente, buen siervo aunque el mundo me diga necio y que cuando llegue al cielo me digan: ven buen siervo y fiel entra en el reposo de tu Señor. Entonces dijeron: necio esta noche misma tú que estás diciendo que tienes muchos días para ti esta noche misma vienen a pedirte tu alma y esto que tú has provisto, que has trabajado con tanto esfuerzo ¿de quién será? y el Señor dijo su dictum final: Así es el que hace para sí tesoro y no es rico para con Dios.

Esa es la ética del mundo: son ricos para con ellos porque son sus dineros, su tiempo, su espacio, su lugar pero para Dios son miserables como el otro rico Lázaro y el otro rico. Entonces hay una paradoja en la Biblia que mientras nosotros más retenemos para nosotros, mientras más apegados somos a nuestro dinero, mientras más ventajosamente para nuestro propio provecho administramos lo que es de Dios en realidad más perdemos. Sea que perdamos en dinero, en gozo y paz o en bendición para nuestros seres queridos y nuestro entorno porque eso también es pérdida siempre vamos a perder mucho más si usamos esta ética personalista.

Ahora si consagras a Dios tus bienes y le sirves con ellos yo he encontrado en mi vida por lo menos que más crecen y más son bendecidos y más tú los aprovechas y más te rinden y más gozo te dan aunque sea menores pero cada dólar te va mucho más lejos y cada vida que Dios pone a tu alrededor y cada proyecto tú le sacas más provecho, eso es lo bello de vivir en la Voluntad de Dios.

Entonces se trata de una regla de la vida que nos bendice a nosotros y no ver esa regla, entonces lo que dice es sí lo que quiero decir aquí es esto: no veamos esa promesa que viene como resultado de una vida entregada al Señor como algo mecánico ese es el problema que yo creo que comete mucha gente que convierten esto en como una magia o una formula química; si yo siembro 10 dólares Dios me va a dar $10.000 y muchos predicadores necios alentamos a la gente con esa técnica horrible.

Yo no le puedo prometer a la gente nada prácticamente así mecánico, yo lo que puedo decir es: Dios sí te va a bendecir y puedes ir al banco con eso. Ahora no lo veamos como algo mecánico si doy tanto recibiré tanto, sino que para mí yo prefiero verlo como que el patrón general de tu vida reflejará la bendición de Dios. Cuando otros miren la gráfica de tu vida, cuando miren la gráfica de tu vida verán una línea esencialmente ascendente. Ahora si hacen un zoom in verán unos pequeños bajoncitos aquí y allí hasta unos más grandecitos pero cuando vean la totalidad de la trayectoria es una trayectoria ascendente.

Porque a la vida pueden venir situaciones difíciles en un momento dado pero en la totalidad de lo que Dios; hey ¿cuántos no han tenido pérdidas en su vida? levante su mano y yo lo voy a llamar mentiroso aquí delante de todo el mundo, no. Todos hemos tenido pérdidas si no entendió lo que quiero decir todos hemos tenido pérdidas ¿sí o no? hemos tenido fracasos, sufrimientos, luchas ¿quién no ha tenido una enfermedad terrible, quién no ha perdido un ser querido, a quién no lo han traicionado, quién no ha tenido un gran fracaso en su vida espiritual o personal? ¿quién no tiene algo que es como un asío en su carne que le molesta ahí ahora mismo?

Pero también podemos decir: wow Dios ha sido tan bueno conmigo, hay tanta bendición ¿no? y en cinco años ni nos acordaremos de ese momento porque la bendición de Dios es lo que prepondera en nuestra vida ¿no? Entonces puede haber tiempos de prueba, de pérdida, de escasez pero el balance neto de nuestra vida será verdaderamente positivo. No ser generoso para con Dios hermanos y Sus propósitos no solamente es una omisión, no solamente es una como pasiva sino que es un pecado. La mezquindad para con Dios es una falta activa que conduce a la ruina y a la escasez.

Porque aún la abundancia de bienes no provee la felicidad que debiera proveer. Podemos tener muchas cosas pero es un pecado simplemente guardarlo, almacenarlo, ser miserable con ello. Es un pecado, ofende a Dios, ofende al Dios generoso que tenemos y ofende al Dios que nos llama a usarlo bien y ponerlos a correr y a invertirlos como el talento ¿no? Dios dice: invierte tu talento, no te lo guardes, no lo pongas debajo de la almohada, no lo pongas debajo del matre; ponlo a funcionar para Mi Reino y Yo te bendeciré. No dejes que el miedo te domine tampoco: oh si yo doy me va a faltar.

Al darle al Señor y al darle a los demás el miedo nunca debe regir nuestra vida. Hay veces que yo doy para algo una causa o lo que sea y le digo a mi carne: frénate. Me gusta mucho pensar en lo que estoy haciendo en ese momento, la carne y la mente traiciona muchas veces a uno en la generosidad para con Dios. No quiere decir que seamos imprudentes pero uno tiene que dar como beberse un vaso de agua simplemente una pastilla, uno se la bebe y no piensa en lo desagradable en el momento que es pero uno sabe que es para su bien y así tenemos que ser con el Señor.

Cuando damos al Señor debemos dar por principio no por emociones porque la carne siempre está metiendo la cuchareta donde no debe y el miedo ¿no? hay que darle al Señor por principio porque es así.

Entonces hay un versículo por ejemplo en la Escritura, Proverbios 11 también versículos 24 y 26: "Hay quienes reparten y les es añadido más y hay quienes retienen más de lo que es justo pero vienen a pobreza" ¿cuál de los dos principios ejemplifica tu vida? ¿eres tú de los que reparten o de los que retienen más? Yo les he dicho yo he hecho muchos esfuerzos en mi vida por tener una cuenta de banco bien bonita pero siempre fracaso porque siempre hay una necesidad o algo y yo le doy, yo doy ¿sabe? y Dios nunca me ha fallado. Si su fe le da para eso hágalo, si no le da no se preocupe yo entiendo, no todo el mundo puede vivir a ese nivel.

Pero es que en el mundo hay tantas oportunidades para ser de bendición y para dar y compartir con seres queridos, con hijos que necesitan una inversión estratégica eso es algo. Mire: si usted le va a dar a un hijo déle en el tiempo en que pueda aprovechar el dinero. A veces nuestros hijos necesitan un empujón para ir a la universidad o para pagar un down payment para un condominio o para una casita cuando se casan o para hacer un viaje que los va a enriquecer culturalmente y ahí estamos nosotros.

"No, yo se lo voy a dar cuando yo me muera y esto y su herencia que estoy" mire ya cuando usted se muera quizá ese joven va a tener 30, 50 años y ya no necesita ese dinero ¿sabe? pero si usted lo invierte en el momento ahora cuando necesita un empujoncito en la vida eso que usted le dé le va a valer por diez veces. Así que en un sentido nosotros queremos darle a nuestros hijos cuando, si lo tenemos déselo en el momento estratégico, en el momento en que más valga y eso va a valer como por tres o cuatro veces después cuando estén viejos y no necesiten nada y usted se murió ya y no se puede, ni siquiera puede disfrutar de verlos gozar de lo que usted invirtió en ellos.

Eso es una ñapa no le voy a cobrar por ese consejo (risas). Dice: "El alma generosa será prosperada y el que saciare, él también será saciado" sacia a la gente de tu bendición y ellos estarán agradecidos de que estás vivo. Entonces retener más de lo que es justo quiere decir darle a Dios menos de lo que Él se merece lo cual es todo.

Honrar a Dios con nuestros bienes también quiere decir ser generoso con los demás eso ya voy a pasarlo rápido porque ya, ¿no? porque de nuevo hay que ampliar no solamente darle a la Iglesia, darle al Reino, darle a las causas obviamente espirituales; ser generoso con los demás.

Otra forma de ser prosperados es bendiciendo a otros con nuestros bienes. Por eso yo creo que el proverbista dice: "Y el alma generosa será prosperada." Yo creo que ahí está como anchando el alcance de su consejo y está diciendo: honra a Dios con tus bienes pero está diciendo también el alma generosa también será prosperada. Usa tus bienes para enriquecer la vida de los demás que no tienen tanto como tú. Bendice a un familiar en Centroamérica, en el Caribe o donde sea si tú puedes, una madre que necesita una casita en ese momento en particular, después no le mandes flores; esos cincuenta dólares de ese ramo de flores ella no lo va a poder, mándaselo para que se compre un trajecito o para que tenga una buena comida ¿no? eso es lo que tenemos que hacer.

Usa tus bienes para enriquecer la vida de los demás y cuando te veas en necesidad entonces extrañamente tú también te vas a ver saciado, tú también recibirás bendición y provisión es una regla de la vida. Y entonces vamos a esta Palabra: "Con las primicias" "Honra al Señor con la primicia de todos tus bienes." Primicia quiere decir lo primero, también quiere decir lo mejor, la crema de la crema. Con las primicias, es una buena palabra del Antiguo Testamento las primicia, era cuando los agricultores traían los primeros frutos de su cosecha, lo escogido, las mejores espigas, los frutos más grandes y más jugosos y bellos lo traían al Señor como una forma de meter la bendición de Dios a sus finanzas y hacer expresión al Señor de que yo reconozco Padre que eso viene de Ti y por eso te saco lo mejor, es como el primogénito que era de Jehová ¿no?

Y para mí lo primero que nosotros debemos sacar de nuestro salario es el diezmo. A veces nosotros esperamos; bueno este mes lo siento mucho Señor Tú sabes cómo estamos, no hay no hay así que quizás el mes que viene vamos a ver hablemos entonces a ver qué tal nos va. Saque el diezmo antes de que siquiera usted se de cuenta porque entonces así su carne no va a meter una zancadilla. Hay que darle al Señor primeramente y despreocúpese que Dios se encargará de lo demás, eso es así. La gente que diezma sabe de qué es lo que estoy hablando y son los que tienen una sonrisa ahora mismo, los otros quizás tienen una mueca de dolor pero no se preocupe también lo bendecimos.

El diezmo le pertenece al Señor, el diezmo es la primicia, es lo primero de nuestros bienes, no debe ser lo último que se nos ocurra, no es si podemos o si nos queda después de pagar. No, la idea es que cuando usted le da al Señor primero entonces la bendición viene. Para mí la imagen más clara de eso es Elías yendo donde la viuda y Elías le dice: dame a mí un poquito, ese poquitito de harina y de aceite que te queda y la viuda dice: pero ¿cómo voy a hacer eso estás loco? si ya lo último que me queda es un poquitito nada más para hacer una tortillita con aceite y ya para morirnos porque no queda nada, no no. Dame a mí un poquito primero y te prometo que no te va a faltar en todo el tiempo de la sequía y así mismo fue. Ese es el principio de darle al Señor y tú tienes que creer que es así.

Si los musicos pueden venir para que los hermanos sientan esperanza pasen por acá. Hay que darle al Señor lo mejor, lo escogido, lo que cuesta, lo que duele. Lo que dice el Salmista David: "No ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada." Si usted dió y no le dolió revise lo que está dando, si usted dió y no sintió un pinchazo ahí en su mente o en su cuerpo, no sonó una alarmita ahí en su celular diciendo: estás dando mucho, estás dando mucho, tiene que dar un poco más porque dar tiene que ser algo que cause alarma en nuestra carne ¡uh! qué lindo sonó eso apúntelo alguien para que no se me olvide después. Darle al Señor generosamente debe causar alarma en la carne ¿sabe? es así.

Entonces cuando somos generosos para con Dios no sólo recibimos prosperidad material sino que Dios nos permite disfrutar de nuestras posesiones, nos da gozo, nos da paz, nos da salud, nos da los anhelos de nuestro corazón, bendice nuestro entorno, nos da una capacidad para disfrutar más. Óigame yo disfruto de un plátano majado con aceite de oliva y un poquito de cebolla con un poquito de vinagre encima como si me estuviera comiendo, quizá los caribeños aprecian eso más traduzca a su propio equivalente, sinceramente.

Hermano yo no necesito un chicken cordon bleu con mucha crema y mucha cosa no hombre deje eso para después, un arrocito blanco bien hecho con unas habichuelitas guisadas encima y un poquito de concón al lado eso es, no requiere más nada. Los hermanos centroamericanos y sudamericanos hagan sus traducciones también allí, no se me ocurre ahora mismo. Cuando uno está en paz con el Señor óigame un pedacito de pan con mantequilla le sabe a gloria.

Yo no necesito grandes cosas verdaderamente para estar contento. Esta semana pasada tenía sueño porque me quedé todo el día aquí, tenía el servicio en la noche y tiré un mate que tenía debajo del escritorio en mi oficina me tiré allí ¿cuántos Pastores tienen un dormitorio en su propia oficina? disfruté de esa hora que me acosté allí para refrescarme la mente. Uno puede disfrutar de las cosas sencillas en la vida hermano, uno no necesita grandes cosas verdaderamente porque Dios te aumenta tu capacidad de disfrutar de las cosas pequeñas en la vida, eso es lo glorioso de vivir bajo la Voluntad del Señor ¿no?

La Biblia dice que porque al hombre que le agrada Dios le da y a la mujer Dios le da sabiduría, ciencia y gozo mas al pecador le da el trabajo de recoger y amontonar para darlo al que agrada a Dios. ¿Saben qué? lo voy a soltar, vamos a dejarlo allí ustedes han recibido demasiada información ya esta mañana pero que se quede ese sedimento de bendición y de promesa en su vida y en su espíritu esta mañana, el llamado de un Dios que dice: hey aprende a vivir la vida con los lentes interpretativos del Reino donde dar es recibir, perder es ganar, morir es vivir, compartir es aumentar, bendecir a otros es ser bendecido tú también. Darme a mí Dios es asegurarte la bendición futura para ti, esas son las reglas del mundo. Cuando tú vives así con las paradojas del Reino de Dios es increíble la bendición.

Jóvenes llévense de ese consejo. Familias nuevas en la Iglesia aprendan a darle a Dios generosamente, otros que han estado muchos años refuercen su compromiso para con Dios de darle a Dios y vivir vidas generosas en el Reino de Dios ¿amén? les bendigo en el Nombre del Señor pongámonos de pie, pongámonos de pie ahora y gracias Señor, gracias Padre porque nos sacas de este lugar con esperanza en nuestros corazones, nos bendices, renuevas nuestras fuerzas, nos tomas en Tus brazos, nos prometes bendición.

Yo bendigo cada vida aquí presente Señor. Los que están en otros salones, los que no han escuchado este mensaje, los que lo han de escuchar, bendigo las familias de esta Iglesia. Otoño, comienzos, cosecha, bendición, renovación de los esfuerzos y el trabajo y la vida. Los bendigo mis hermanos, vivan en el Reino de Dios, vivan en los principios del Reino de Dios. No se dejen llevar ni por su carne ni por su mente vivan conforme a la teología divina y yo les aseguro bendición y prosperidad.

Renuncien a todo lo que no sea de Dios ahora mismo. Padre yo renuncio a la última moneda que Tú no bendigas y apruebes renuncio a ella y me quedo solamente con lo que Tú bendices y prosperas y yo sé que no nos fallarás y nos bendecirás. Yo bendigo a este pueblo en sus luchas, sus tribulaciones, sus angustias, los gigantes con los cuales están peleando ahora mismo, las enfermedades con las cuales están batallando ahora mismo; el temor, la angustia pero también el gozo, la vida, la ilusión acerca del futuro, la esperanza, los bendigo.

Bendigo a Tu pueblo Señor y que esta Iglesia siempre sea un refugio y un castillo donde almas necesitadas puedan venir a sanarse Señor, gracias por Tu Amor. Nuestras luchas las ponemos en Tus manos, te serviremos hasta el último de nuestros días Padre y te seremos fieles, gracias con Tu ayuda Señor cerramos este tiempo en el Nombre de Jesús y el pueblo de Dios dice: amén. Les bendigo mis hermanos, la gracia del Señor sea con todos ustedes amén y amén.

Cuando Dios esta presente, pero no le vemos

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Segundo de Reyes en el capítulo 6, comenzando con el versículo 8, nos relata la historia del profeta Eliseo, un hombre evidentemente grandemente usado por Dios. Dios usó a Eliseo en milagros de resurrección, milagros de conocimiento, milagros como tomar un hacha que se había caído en el agua y hacerla flotar, aguas que estaban amargas y envenenadas, purificarlas por medio de un acto simbólico de echar sal, milagros de proferir una palabra profética que obraba sobre la realidad, como cuando él dijo, “Mañana a esta hora, − en medio de una hambruna increíble, − mañana a esta hora habrá comida, a un precio ridículamente bajo,” y no había manera de que se diera. Pero la palabra proferirá en fe cambió las circunstancias y obligó que de alguna manera se diera esa profecía y fue así en una manera fácil para Dios, como siempre son las cosas.

Dios usó a Eliseo en muchas maneras. Y en este pasaje se nos dice que Dios lo usaba también para advertirle a Israel cuando había tramas en su contra y cuando iban a salir bandas armadas de parte de Siria y Dios le daba a Eliseo revelación y de esa manera el rey de Israel podía cuidarse y tenderle una emboscada a esas bandas armadas que venían como grupos terroristas a hacer daño específico en algún lugar en el pueblo de Israel. Por qué? Porque estaba el profeta de Dios que recibía revelación de Dios y él sabía cómo moverse y cómo neutralizar esas obras del enemigo.

Y se me ocurre que ahí tenemos una idea de lo que muchas veces nosotros necesitamos en nuestras vidas de que Dios traiga revelación a nuestras vidas. Porque Siria y estos ejércitos muchas veces son símbolos de poderes enemigos, poderes demoníacos que quieren hacer daño en nuestra vida. Así como el pueblo de Dios en la Escritura, en el Antiguo Testamento estaba siempre en guerra contra estos poderes enemigos que eran símbolos de la persecución demoníaca, asi también nosotros en nuestras vidas estamos continuamente luchando con principados, contra potestades en nuestras vidas.

No es que andemos por allí viendo demonios hasta en la sopa, como mucha gente hace. Tengo un dolor de cabeza, el diablo está atacándome. Me duele el estómago, no fue que comiste demasiado y debieras tomarte un alka seltzer, te ayudaría, o una dieta. Pero hay veces en nuestra vida sí estamos en guerra espiritual y la Biblia dice sed sobrios y velad porque vuestro adversario, el diablo, como león rugiente anda alrededor buscando a quién devorar.

Eso no lo dijo Yiye Ávila, lo dice el escritor Pedro. Es cierto, nosotros continuamente estamos en lucha contra bandas armadas que quieren hacer daño en nuestra vida y que están organizando movimientos terroristas para entrar en nuestro matrimonio, en nuestros hijos, nuestras finanzas, nuestra salud, nuestras relaciones humanas, nuestros trabajos, nuestra vivienda, nuestro sueño, nuestro estado emocional y que quieren desestabilizar nuestras vidas y hacer daño y hacer estrago.

De paso, cuántos están de prisa y tienen que irse inmediatamente? Tienen tiempo para escuchar esta enseñanza? Denme un ratito para desarrollarla bien, sin preocuparme mucho, porque si el Señor le quiere dar algo, pues, recíbalo, vale la pena.

El mundo está lleno de espíritus malignos, como los gérmenes. Para mí los demonios con como gérmenes. Ahora mismo a través de sus fosas nasales y de su boca están entrando millones de gérmenes y saliendo millones de gérmenes. Sabía usted eso? Este aire está ahora mismo viciado de gérmenes. Sin embargo aquí estamos nosotros tranquilitos disfrutando de un tiempo, pero el mundo es impuro por naturaleza. Sin embargo, hay continuamente dentro de nosotros unas células y unos procesos que están batallando contra esos gérmenes y usted es esencialmente saludable, no tiene que preocuparse por esos gérmenes porque su cuerpo va a guerrear contra ellos. Hay momentos en que la invasión es muy fuerte, viene una infección, viene un resfriado, viene una enfermedad fuerte cuyo origen muchas veces es algún tipo de infección y algún tipo de invasión.

Y así también los demonios, yo creo, que nadie ha hecho un contaje de la población demoníaca en el mundo, pero son probablemente millones de millones. Y están en todas partes, quizás hay algunos aquí ahora mismo fumándose un cigarro, sentado en algún asiento de estos. El Señor lo reprenda. Y por qué no? si se acercan al trono de Dios pueden estar dondequiera, hermanos. Eso no me quita el sueño a mí. Yo camino por las calles, me acuesto a dormir y se veo uno me volteo y le digo buenas noches, te veo mañana. No tenemos que tenerle miedo a los demonios, el mundo es un mundo caído y está poblado de espíritus.

Si nosotros tenemos buena salud espiritual podemos contrarrestarlo, pero sí tenemos que entender que el enemigo está siempre rondando, tratando de hacer daño a tu vida y es bueno y es necesario que tu, primero te mantengas saludable espiritualmente. Por eso es que tenemos que siempre tener nuestra temperatura espiritual alta, tenemos que leer la palabra, escuchar buena alabanza, mantener nuestra mente nutrida de la palabra del Señor, congregarnos, tener buenas conversaciones en vez de estar texteando por allí continuamente en el teléfono, que nos edifiquen. Y de esa manera mantenernos fuertes para neutralizar los ataques del enemigo.

Sin embargo a veces vendrán ataques a nuestra vida. Dios me advierte muchas veces cuando en mí vida vienen momentos de ataque. Generalmente lo hace a través de sueños y yo sé que tengo en ese tiempo que ponerme otra vez en acción y fortalecerme porque algo viene, el enemigo está haciendo alguna trama. Y muchas veces a través de los sueños Dios me habla y a través de los sueños inclusive proceso situaciones demoníacas también. Y Dios me libera de muchas cosas.

El hecho es que así puede pasar en nuestra vida, con esas bandas armadas de Siria venían y querían hacer daño y se requería una revelación de parte de Dios que viniera a un hombre ungido, y ese hombre, esa mujer puedes ser tu en tu vida. Que tu disciernas lo que el enemigo está tratando de hacer, pídele al Señor sabiduría, discernimiento. No asumas simplemente que lo estás bregando es simplemente una cuestión puramente psicológica, emocional, circunstancial, sino que en muchas ocasiones en que tu debes pedirle al Señor convicción, claridad y hacer guerra, reprender, hacer un ayuno, dirigirte en contra de los poderes que están tratando de hacer daño a tu vida y repeler y contrarrestar eso con declaraciones de gracia del Señor en tu vida, atar esos poderes, declarar el señorío de Cristo sobre tu vida, invocar la sangre de Cristo, el poder de Cristo, el nombre de Jesús.

Nosotros tenemos armas en nuestra boca con las cuales podemos neutralizar las obras del diablo. Cuántos creen eso? Amén. En nuestra boca está, en nuestro espíritu está el poder para contrarrestar las iniciativas del enemigo y a veces Dios nos va a querer informarnos y darnos inteligencia en el sentido militar de la palabra, como le dio a Eliseo.

Y fíjense qué interesante que Dios no mandaba rayos de fuego para que destruyeran al enemigo, sino que le advertía al rey de dónde iba a estar el enemigo para que entonces él pudiera cubrir esos huecos y hacer guerra él contra esos poderes. Dios no lo hace todo por nosotros, sabe? Muchas veces Dios nos va a informar y entonces a nosotros nos toca pelear la batalla. No vaya donde el Señor, oh, el Señor me diablo me está dando. Líbrame de él. No. háblale al enemigo directamente. Dirígete con las palabras y la autoridad que Dios te ha dado. Usa tu boca, usa la autoridad de los hijos de Dios.

La Biblia dice que nos vistamos de toda la armadura de Dios porque el enemigo quiere hacer… nuestra lucha, dice, no es contra sangre y carne, sino contra principados, potestades, poderes del enemigo, autoridades en los lugares celestiales, gobernadores de la industria de las tinieblas en este mundo. Y por eso es que nosotros tenemos que usar esa armadura de Dios, esa armadura que incluye la fe, incluye la palabra de Dios, incluye la invocación de las verdades del Evangelio, incluye mantener nuestra cabeza con el yelmo de salvación, nuestra mente cubierta por los principios de la palabra del Señor.

Estas son la herramienta que Dios nos da para contrarrestar. Y Dios dice, hey, no me pidas a mí que te libre del diablo, pelea tu con él directamente. Yo te he dado el poder, te he dado la autoridad, te he dado la palabra, te he dado los recursos, te he dado la armadura, úsala en mí nombre. Como cuando los muchachitos vienen al papá, ‘Papá, fulanito está abusando de mí en la escuela.’ Y el papá le dice, “No, atiéndelo, pelea tu por él,” porque sino todo el tiempo van a estar dándole golpes al muchachito sino aprende a defenderse.

Dios es un Dios muy fuerte y quiere hacer guerreros de nosotros. Él nos llama, usa tu poder, usa lo que yo te he dado. Yo te voy a advertir, yo te voy a dar sabiduría, te voy a dar inteligencia, te voy a dar los recursos, pero tu tienes que pelear.

En la guerra espiritual una de las cosas más importante es eso, que usted entienda que Dios no va a hacer todo el trabajo por usted. Si usted no hace parte le van a estar dando siempre golpes en la espalda a usted. Y Dios va a estar allí diciendo, “Bueno, hasta que aprendas.” “Hasta cuándo, Señor?” “Hasta que aprendas, menso, a usar lo que yo te he dado.” Usa la armadura del espíritu y por eso hay tanta gente en la iglesia tan apaleado por el diablo, siempre están en la misma situación que usted lo conoció hace 10 años, 15 años, pero no están haciendo lo que tienen que hacer. No se están poniendo las pilas, no están viviendo una vida, llenándose.

La vida cristiana es una vida, hermanos, para guerreros, es para atletas del espíritu. La vida cristiano no es un paseo por un jardín florido, es una lucha contra poderes que van a estar contra nosotros hasta el día en que nos muramos, y requiere que nosotros cada día nos pongamos la armadura de nuevo, cada día, que busquemos nuevas fuerzas en el Señor, en las cosas que él nos ha dado, que nos vistamos en el poder del Señor y en el poder de su fuerza.

Hay una parte que nosotros tenemos que hacer en nuestra vida. Esta noche yo iba hablarles acerca del pasaje donde Santiago habla acerca de la palabra y de ser hacedores de la palabra y no solamente oidores. Es una de las cosas más importantes en la lucha contra el enemigo, es aplicarnos la palabra, dejar que la palabra nos destruya y nos rehaga de nuevo, nos reconfigure. Someternos a la palabra del Señor, hermanos, no es simplemente mucho salto y mucho show, es dejar que la palabra te corte y rehaga y someterte a la lucha de la palabra en tu vida. Eso te va a dar autoridad y eso te va a cubrir, va a ser una cobertura sobre tu cabeza. El enemigo no tendrá tanto poder.

Ahora, el diablo puede atacar a un justo, pero se le hace mucho más difícil si ese justo está caminando en la justicia del Señor. estas son diferentes armas, diferentes recursos que Dios quiere que nosotros usemos para mantenernos saludablemente. Cuando el enemigo envía sus bandas armadas a Israel, a nuestra tierra, a nuestra vida, nosotros tenemos que estar preparados para recibir sabiduría de parte del Señor a través de un sueño, a través de una revelación de Dios, a través de un mensaje, a través de una palabra de alguien con autoridad, a través de algo que viene en el momento y Dios nos dice, “Mira, esto es lo que yo quiero que tu hagas.”

Como ahora mismo yo estaba aquí ya tenía todo preparado pero el Señor me da discernimiento y yo tengo que creer que lo que estoy recibiendo en ese momento no es una sugestión de mi carne, sino que es… y ustedes vieron, tuve que bajar porque no encontraba el bendito pasaje. Tuve que buscar la concordancia en aquella Biblia que es mejor que la tengo aquí arriba. Es que tengo tanto material que necesito dos Biblias para poder predicar.

Hay que discernir en el momento y entonces dejar que… y así Dios está siempre tratando de informarnos. El caso es que Dios le da sabiduría a Eliseo, informa al rey y entonces el rey de Siria finalmente está frustrado y dice, “Qué es lo que pasa? Parece que esta gente tiene un servicio de inteligencia increíble. Cómo es que esta gente sabe exactamente cada vez que yo envío una banda armada, dónde tienen que esperarme?”

Y hay allí una persona que le dice, “Señor rey, lo que pasa es que en Israel está un tipo que se llama Eliseo que es mejor que la CIA y es mejor que el FBI. Este hombre recibe revelación de parte de Dios continuamente e informa al rey.”

Hermanos, qué bueno es cuando hay iglesias, cuando hay congregaciones, cuando hay individuos que están llenos del poder de Dios y pueden recibir sabiduría de parte de Dios y compartirla con otros. Es lo que hay que pedirle al Señor cada vez más y más, que podamos movernos y vivir en ese poder sobrenatural de Dios para saber qué es lo que Dios está diciendo y en qué momento y que podamos compartir esa revelación con otros.

Entonces el rey cuando descubre que es Eliseo la fuente de su problema, envía una banda armada para que aprisione a Eliseo y lo neutralice. Dice en el versículo 14:

“… Entonces envió el rey allá gente de a caballo y carros y un gran ejército, los cuales vinieron de noche y sitiaron la ciudad para atrapar a Eliseo. Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios y he aquí que el ejército que tenía sitiada la ciudad con gente de a caballo y carros...”

A veces, hermanos, nuestra vida puede estar rodeada de gente de a caballo, carros, poderes demoníacos grandes que quieren hacer daño a nuestra vida y se establece una confabulación contra nuestro bienestar, nuestra estabilidad. Nosotros podemos hacer una de dos cosas en esos momentos, el siervo de Eliseo es tipo de una de las maneras que nosotros podemos reaccionar ante las crisis. El tipo de creyente que no tiene penetración en el mundo del espíritu, no tiene la unción de Dios.

Muchas veces nosotros estamos pasando por situaciones en nuestra vida y cuando vienen los problemas, lo que hacemos es que nos llenamos de pánico, nos deprimimos, dejamos de orar, dejamos de clamar al Señor, dejamos de buscar los recursos del cielo. Si tu estás pasando ahora mismo por una situación difícil en tu vida, yo te aconsejo, no le des la espalda al diablo, no bajes la guardia, no dejes de congregarte, no dejes de buscar del Señor. todo lo contrario, es tiempo para que tu te pongas toda la armadura y entonces pelees con más, que sirvas más, que asistas más, que dés más, que glorifiques más, que adores más, que te congregues más, que busques más del Señor en tu vida en vez de caer tu ánimo. Ese es el tiempo de ir al Señor y clamar.

Tráele tu queja al Señor. Preséntale tu necesidad al Señor. Quéjate delante del Señor. Hazle preguntas al Señor. Él está dispuesto a escucharte. Él no se asusta por tu clamor, tu llanto, tu grito, al contrario, al Señor le agrada que nosotros vengamos ante él y traigamos nuestras lágrimas, nuestra necesidad delante de él.

Entonces, este hombre cuando ve ese gran ejército alrededor de él se llena de pánico y dice, “Ah, Señor mío, que haremos?” él está solamente mirando en el terreno de lo físico, solamente en el terreno de lo circunstancial y ese es el problema muchas veces, nosotros no tenemos lentes que podamos ponernos y ver en la otra dimensión lo que está pasando en el mundo espiritual y entonces solamente vemos el problema, vemos la situación difícil, el obstáculo que está sucediendo. Y es como orábamos.

Yo estaba predicando esta mañana en una reunión de pastores y Dios me dio una palabra para estos siervos y siervas del Señor. yo les decía que muchas veces cuando miramos alrededor de nosotros el mundo ahora mismo, como tu orabas Fanny, uno ve como que el diablo se ha soltado y esta nación está como regida por un paquete de necios y de gente loca que no tiene sentido de la razón, de lo conveniente para el bienestar de esta nación. Yo creo que los políticos desgraciadamente, comenzando con nuestro Presidente, han perdido la cabeza.

Por eso la Biblia dice que Dios los entregó a una mente reprobada, a una mente fallida, una mente fracasada, en mente con una computadora que se ha vuelto loca, para que produzcan cosas que no son convenientes, dice, que no convienen. Y este país está produciendo leyes verdaderamente locas que militan contra el bienestar de nuestros hijos como tu orabas. Las escuelas se han convertido en lugares de peligro en vez de lugares de refugio y de posibilidad para nuestros hijos. Y las escuelas están siendo gobernadas por leyes locas que militan contra la salud emocional, mental y espiritual de nuestros hijos, y se han convertido en nidos de demonios.

Detrás de todo eso está precisamente eso, el mover demoníaco, satánico, espiritual. Yo le decía, si uno mirara… y mi predicación estaba basada en el Salmo 2 donde el salmista habla acerca de… y un día voy a traer ese mensaje aquí a la iglesia, quizás muy pronto. El salmista habla de por qué se amotinan las naciones y dicen vamos a quitarnos el yugo de Dios de encima, vamos a romper sus cadenas, vamos a liberarnos de este viejo huraño que lo que quiere es aguarnos la fiesta. Y la Biblia dice que Dios se reirá de ellos y luego los atacará con su ira. Porque él ha dicho, mi Hijo yo lo he ungido y él es el dueño de la tierra, él es el dueño de todas las naciones.

Entonces, yo les decía que nosotros tenemos que entender eso, que a veces nosotros solamente miramos las circunstancias. Ahora mismo este enjambre de maldad, esta inundación de inmundicia que ha invadido nuestra nación, y si nosotros nos dejamos llevar solamente por lo que vemos, nos vamos a deprimir y vamos a decaer nuestro ánimo y quizás hasta nos vamos a unir con el enemigo para que no nos haga daño, como está pasando con tantas iglesias, que están yéndose tras doctrinas de inmundicia para ver si la gente viene a su iglesia, doctrina loca porque también la herejía ha penetrado en el seno de la iglesia.

Pero yo le decía que lo que nosotros tenemos que mirar es la otra realidad, la realidad de un Dios que hace miles de años de atrás escribió ese salmo para nuestro beneficio, para que nosotros lo leamos y que entendamos que el mal nunca puede prevalecer contra las leyes que Dios ha escrito en la historia y que los hombres por un tiempo pueden rebelarse contra la ley de Dios pero tarde o temprano esos castillos de arena vienen desplomándose y deshaciéndose porque Dios ha dicho, nadie se podrá liberar de mi señoría. La historia tiene que ir por dónde yo la llevo y yo dejo que por un tiempo los hombres hagan lo que quieran y crean que son liberados de mí, pero yo me río de ellos y luego los gobierno con un cetro de hierro, como dice, y despedazo las naciones con el poder de mi justicia.

Entonces yo les decía a los pastores, nosotros tenemos que estar mirando esa dimensión, no la dimensión de lo que está pasando ahora, porque eso en cualquier momento va a cambiar, y tiene que cambiar, porque Dios no va a permitir. La Biblia ha dicho que las puertas del infierno no prevalecerán contra los hijos de Dios, contra su iglesia. Entonces nosotros tenemos que estar mirando la realidad verdadera, la realidad íntima, la realidad escondida de Dios que siempre se está moviendo tras bastidores para salirse con la suya, a pesar de todas las tramas y todas las locuras, todas las necedades de los hombres.

Y así pasa también en el mundo espiritual. En este caso el siervo de Eliseo solamente veía lo que estaba alrededor de él, la circunstancia física, esta cantidad de hombres poderosos y de carros y ejércitos y espadas y se llenó de pánico. Porque cuando usted ve solamente su problema, su necesidad, su situación y no está consumiendo buena comida para que sus ojos puedan también, y tu espíritu pueda discernir instintivamente la otra dimensión, que cuando el agua le está llegando al cuello, algo dentro de usted le dice, pero no te preocupes, yo estoy contigo. El fuego no te quemará, los ríos no te inundarán porque yo estoy contigo, yo te sacará adelante.

Cuando usted lleno de esa gracia, usted puede escuchar la voz de Dios, usted puede escuchar el consejo de Dios. Yo te pido en esta noche renueva tus fuerzas. Si estás pasando por alguna situación difícil en esta noche no escuche el susurro del diablo que está diciendo, yo estoy en poder, voy a hacer lo que me da la gana contigo. El diablo está vencido en tu vida. La gracia de Dios es más poderosa que todo poder del enemigo. No importa lo que tu estés pasando, ármate de fuerzas. No mires la realidad del diablo, no mires la tormenta que ruge alrededor de ti, no escuches el viento, como Pedro, caminando sobre las aguas, cuando dejó de mirar a Cristo y puso su mirada en lo que estaba pasando alrededor de él, comenzó a hundirse enseguida.

Cuando los discípulos vieron la tormenta rugiendo alrededor de ellos y no miraron al Cristo durmiendo confiadamente dentro de su barca, se llenaron de pánico y dudaron de la misericordia del Señor. el Señor simplemente se levantó, miró la tormenta y dijo, paz, cálmate, y la tormenta enseguida se hizo como un espejo. Porque el Señor estaba dentro de la barca y a veces el Señor deja que rujan los vientos y la barca parezca que se va a hundir para probar nuestra fe y para enseñarnos, no, yo estoy contigo, yo estaré contigo todos los días hasta el fin del mundo. No me duermo ni me adormezco. No serán decepcionados los que en el Señor confían, no serán avergonzados.

Dios no permite jamás que el enemigo se salga con la suya en nuestras vidas. No importa lo que estés pasando en tu vida, siempre dite a ti mismo, hay una solución, hay una salida, hay una respuesta, hay una victoria, hay una provisión detrás de mi lucha. Créelo en el nombre del Señor, decláralo con tu boca, confiésalo, afírmalo en tu corazón, ármate de nuevas fuerzas, cíñete los lomos para hacer guerra espiritual y para hacer retroceder esas hueste de maldad que quieren hacer daño en tu vida, y el Señor te dará la victoria. No importa lo que tu estés pasando. Escúchame. No importa lo que estés pasando, con Dios tu eres mayoría en cualquier situación de tu vida.

Este hombre solo podía ver, de nuevo, es símbolo de una iglesia, de un cristiano que solo puede ver lo que está pasando en el momento. Pero Eliseo le dice, “No tengas miedo,” versículo 16, “porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos.” Subraye eso. La Biblia dice más poderoso el que está en nosotros que el que está en el mundo. Más numerosos son los ángeles que están alrededor de ti que los demonios que quieren hacer daño a tu vida. Créelo en el nombre del Señor. Más poderosas son las promesas de Dios que cualquier mentira del diablo que quiera arropar tu vida. Créelo en el nombre del Señor.

El poder de Dios siempre es x más 1, x tu necesidad, tu problema, tu crisis, tu situación, tu pecado, tu limitación, el poder de Dios siempre es más grande. Donde abunda el pecado, la gracia sobreabunda dice la palabra del Señor. Donde hay una crisis grande, la solución de Dios es súper grande. Y si se hace más grande la crisis, más grande se hace el poder de Dios. Dios no tiene límites. Todo depende de ti y de tu capacidad para creer.

Y Eliseo le dice, “Hey, fortalécete, los que están con nosotros son más grandes y más numerosos que los que están con ellos.” Y este hombre se habrá dicho, pero mi señor está loco, él no ve todo este ejército, dónde están los soldados del rey de Israel? Dónde está el gran ejército que nos va a sacar de este aprieto? Y entonces Eliseo oró y dijo, “Te ruego, Señor, que abras sus ojos para que vea.”

Yo le pido al Señor en esta noche, si estás pasando por alguna situación difícil en tu vida, yo le pido al Señor ahora mismo que abra tus ojos, que tu salgas esta noche sabiendo que sabes que Dios está metido en tu asunto y que si él está permitiendo que la tormenta dure un poquito más de tiempo de lo que tu quisieras, es porque hay alguna necesidad, alguna razón en alguna situación que él quiere que tu superes primero y él se va a glorificar en eso que tu estás pasando.

Pero hay otro poder que está a tu favor. Y lo que necesitamos es ver, pedirle al Señor que nos de ojos de rayos X que podamos ver detrás de la realidad superficial y externa y ver la realidad de Dios que está en nuestra vida. Porque, hermanos, eso es lo que muchas veces – sabe que si tu te llenas de miedo, si tu percepción de la vida, del mundo, de la situación que tu estás pasando es una percepción limitada, material, fallida, la percepción que tu tienes y la confesión que tu haces eso es lo que tiene poder para perpetuar lo que tu estás pasando.

Muchas veces lo único que se requiere es que nuestro entendimiento cambie para que nuestra situación cambie también. Fíjense eso, es la percepción tuya lo que gobierna la intensidad y la duración de tu problema. Por eso es que una gran parte de la lucha del cristiano es la renovación de la mente, la renovación del entendimiento y el cambio de perspectiva. Según cambia tu perspectiva cambia tu realidad también. La perspectiva misma, los lentes analíticos con los cuales tu miras la realidad que tu estás viviendo, tiene un poder activo en sí, tiene poder para perpetuar, para aumentar, fortalecer lo que tu estás viviendo.

Si tu mente cambia, tu realidad también cambia. No tiene ni siquiera que dar una palabra, si tu mente cambia ese cambio de mentalidad va a hacer posible que el poder de Dios corra a través de tu vida. Es todo la mente.

Ustedes recuerdan el caso del centurión que él manda para pedir que el Señor sane a su siervo que está bien enfermo y el Señor accede porque este hombre es un hombre honesto y bueno y noble, a pesar de que es un centurión romano. Y el Señor dice, “Bueno, amén, voy a ir a tu casa, voy a sanar a tu sirviente,” y este hombre como que de momento es como que el Espíritu Santo lo ilumina y dice, “Señor, espérate un momentito, sabes qué? Yo soy un centurión,” es decir, un capitán o un mayor del ejército era el equivalente de un centurión, gobernaba 100 hombres, era un oficial sobre 100 hombres, y él dice, “Señor, mira yo soy un oficial y yo conozco lo que es autoridad, yo mando a mis hombres para que hagan algo y ellos lo hacen. Yo doy una palabra, yo no estoy allí forzándolos y empujándolos, yo le digo, haz esto y él va y hace aquello. Y yo le mando no hagas aquello, y él no lo hace. Mi palabra es todo lo que gobierna. Así que tu tienes autoridad, no es necesario que tu vayas a mi casa, Señor.”

Él dijo, “No, hombre, no te molestes, simplemente di la palabra, tu eres un hombre de autoridad, di la palabra y todo se va a resolver.” Y el Señor se asombró y dijo, “Guau, nunca he visto una fe ni en Israel no he visto una fe como la de este pagano romano, soldado.” Y le dijo, “Amén, mira, si tu fe te da para que así sea, mejor me evito el taxi que tengo que coger y el dinero que tenía que pagar para ir allá.”

Y dice la palabra que en ese mismo momento, a sabe Dios a cuántas millas de distancia, su siervo fue sanado instantáneamente. Si este hombre no hubiera tenido un cambio de percepción y de entendimiento, el Señor hubiera tenido que ir allá. El hombre se hubiera sanado pero menos económicamente. Pero como la perspectiva de este hombre le dio para creer que el Señor era poderoso para que con una palabra que él enviara hacer la obra, eso fue suficiente y el hombre fue sanado instantáneamente.

Nuestra percepción, nuestro entendimiento hace posible o un trabajo muy laborioso y un proceso largo y arduo y difícil, o un proceso económico y fácil. Por eso es que los demonios usted no tiene que estar peleando con ellos a veces ni estar guerreando con ellos, ni estar sufriendo con ellos, un demonio huye simplemente cuando tu sabes que el poder de Dios está en ti y que no tiene poder para permanecer dentro de tu vida. Todo está en tu entendimiento.

Por qué dice el Apóstol Pablo que yo puedo ir a un banquete donde toda la comida ha sido ofrecida a demonio y yo doy gracias al Señor, la bendigo, neutralizo cualquier pájaro que esté ahí adentro y me la como con todo el gusto del mundo. Dice Pablo, qué son los demonios? No es nada. Cristo es todo. Así que yo como en el nombre del Señor, a veces yo voy a restaurante tailandés por allí, a un restaurante chino y hay un tremendo buda con una gran barriga al frente para recibirme, ¿Saben qué? Yo digo, te reprendo en el nombre de Jesús, entro, me como mi buena comida china, me voy a mi casa perfectamente contento, y le doy gracias a Dios.

Ahora si un buda, oh, yo me voy de aquí, dónde habrá un restaurant chino que no tenga buda. Nunca voy a comer comida china. Si tu percepción te da para creer, bendice al Señor y participa.

Ahora Pablo dice, mira, si tu eres una persona melindrosa y cuando ves algo no te lo comas, porque entonces tu estás comiendo con miedo y eso es peligroso, porque tu les tienes miedo al diablo, el diablo te va a coger. El diablo prospera en nuestro temor, nuestra ignorancia, nuestra falta de la perspectiva divina. Cuando tu te llenas de la perspectiva divina, cuando tu mente renovada, transformada, cuando tu sabes que el poder de Dios es abrumadoramente más grande que el poder del diablo, tu no necesita ni siquiera pelear contra el enemigo, porque preventivamente tu lo neutralizas.

Yo le digo, Señor, aumenta mi fe de manera que mi fe neutralice todo mal y que yo no tenga que estar batallando ni siquiera. En la medida en que nuestra fe es parcial, en esa medida tenemos que estar batallando y todos tenemos una fe parcial. Pero cuando tu estás lleno del poder de Dios, la perspectiva de Dios, el entendimiento divino, el entendimiento de la palabra, tu puedes ver en el mundo espiritual y tu percepción, tu entendimiento de los secretos de Dios neutraliza y tu estás siempre poderoso en tu vida.

Ahora mismo si tu fe te da tu puedes deshacer esa depresión, deshacer esa compulsividad en su mente, ahora mismo en el nombre de Jesús, dile a esa depresión, a esa ansiedad, a ese mal entendimiento, te vas, tu no tienes poder, tu no tienes realidad, mi realidad es la realidad que Dios ha declarado sobre mi vida. No te admito ninguna legitimidad en mi vida. Ahora mismo en un instante, tu puedes evitarte cantidad de sesiones con el psiquiatra, ahora mismo en el nombre del Señor.

Dile al Señor, Padre, me renuevo en ti. Mi mente, mi entendimiento, estos pensamientos no tienen realidad, los pongo a un lado. Cuando usted esté con alguna obsesión en su vida, haga así, simplemente, póngalo a un lado en el nombre del Señor. Simplemente continúe caminando en el poder de Dios, eso es todo. Haga alguna señal en su vida.

Yo tengo mis señales que yo hago en mi mente, mi corazón cuando necesito deshacerme de un pensamientos, un temor, algo que no me gusta, en el nombre del Señor simplemente, eso es todo. Renueva tu mente, renueva tu entendimiento porque esa renovación y esa llenura de la consciencia de que Dios está contigo, de que el poder de Dios está sobre tu vida, es todo lo que tu necesitas ahora mismo. Esa es la manera de hacer guerra en tu vida mental.

El enemigo quiere llenarnos de malos pensamientos, pensamientos compulsivos, repetitivos, obsesivos, dañinos y van a venir, lo que tu tienes que hacer es simplemente echarlos a un lado, sepáralos. Van a venir de vez en cuando, esa es tu biología, ese es tu cuerpo engañándote, es tu sistema nervioso que no se sujeta a la palabra de Dios y hasta que te mueras vas a estar luchando con él, pero cuando venga, ponlo a un lado simplemente y sigue adelante. Son locuras de la mente y del cuerpo, no tienen realidad en Dios.

No tengas miedo. Entonces, Eliseo le dice, “Señor, abre sus ojos, abre su perspectiva, cambia su mente para que vea.” Dice que entonces Jehová abrió los ojos del criado y miró y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo y de carros de fuego alrededor de Eliseo.

Hermanos, esa realidad estaba ahí en todo momento, la única diferencia era que él no la veía y cuando el Señor le permite que sus ojos vean lo que Eliseo, un hombre de fe, de unción, de poder ve, el también puede ver, “Guau, yo no estoy solo después de todo. La situación no era tan difícil como yo pensaba, no era tan desesperada, alrededor de mi está el poder de Dios, la gracia del Señor.”

Y cuando esa perspectiva cambia entonces Eliseo da la palabra, “Señor, hiérelos con ceguera.” Oh, yo le pido al Señor, oh, Padre, danos esa palabra de autoridad que deshaga los poderes del diablo, que ahuyente las obras de Satanás en nuestra vida. Pronuncia la palabra, declara insistentemente hasta que esos poderes se sujeten a la palabra y al propósito del Señor.

Los hirió con ceguera el Señor y entonces lo que parecía una situación desesperante, sin solución, se convirtió. Muchas veces Dios va a cambiarte de ser víctima a ser héroe y a estar en control, de ser controlado a estar en control, de ser víctima a ser victorioso, porque de momento Eliseo hiere con ceguera, su palabra hiere con ceguera a estos hombres y Eliseo los conduce como gatitos mansos al centro mismo de City Hall, en el medio, rodeado de momento. Esta banda armada, como ciega en su entendimiento, es llevada mansamente al centro mismo de Israel y allí está el rey de Israel esperando con sus soldados y los capturan.

Y eso es lo que Dios hace en nuestra vida, eso es lo que el Señor puede hacer en tu vida cuando tu perspectiva cambia, cuando tu puedes tener la autoridad y la perspectiva de Dios. Es tan radical el cambio de la situación que el rey le dice a Eliseo, “qué hago? Los mato, los ejecuto a todos?” Eliseo dice, “No, hombre, perdónalos, envíalos otra vez, dales comida y humíllalos enviándolos de regreso. Si los capturaste ya están vencidos, no los mates. Un ejército no mata a los cautivos.”

Es decir, en este caso la autoridad tan grande que tiene, es tan grande que él puede perdonar y dar gracia y no solamente matar, es un lujo lo que se da. Porque es así, cuando Dios te da la victoria te la da sobreabundantemente en tu vida. Dios te da comida para que coma todo la multitud y sobren 12 cestas llenas. Cuando Dios hace la obra, la hace completa y abrumadora. Cree que Dios tiene algo para tu vida en esta noche. Si Dios me ha dado esa palabra para ti, recíbela en el nombre del Señor.

Ponte de pie ahora mismo y ármate de fe en tu vida ahora mismo, confiesa, yo quiero hacerlo también ahora mismo. El poder de Dios está en ti y está en mí, tu situación tiene solución, tu necesidad tiene una respuesta, visualiza lo que estás ahora mismo confrontando, tu batalla, el ejército, la banda armada que ha venido contra tu vida y créele al Señor ahora mismo, cree que Dios tiene poder para neutralizar cualquier mal. Por esta palabra que yo he declarado, yo creo que Dios puede hacer milagros en la vida de sus hijos, liberaciones, provisiones, sanidades, en el nombre de Jesús, Padre, usa esta palabra como un conducto de tu poder y enviamos tu gracia, Señor, ahora mismo a la vida de tu siervo, de tus hijos y tus hijas, Señor.

Nos armamos de nueva fuerza, nueva visión, nueva perspectiva, nuevo ánimo, esperanza, gozo, celebración. Oh, Señor, nos deshacemos de ese manto frio y húmero que el diablo quiere tirar sobre nuestras espaldas, Señor. Despejamos las nubes para que el sol de tu justicia y tu buena voluntad inunde nuestras mentes Señor, en el nombre de Jesús.

Ahora mismo nos despojamos de todo mal, todo peso, toda timidez, toda negatividad en el nombre de Cristo. Este pueblo se arma, Señor, de nuevas fuerzas, nueva visión. Creemos en tu poder, Padre, creemos en tu poder. No prevalecerá contra nosotros cualquier astucia, cualquier ardid del enemigo. Creemos que tu tienes poder, Señor, en el nombre de Jesús. Llénanos con tu poder, Señor. Llénanos con tu poder. Derrama tu espíritu, Señor, ahora sobre este pueblo. Llénanos, Señor, salgamos de aquí con nuevas fuerzas, Padre.

Inúndanos con tu poder, Señor. tu eres más poderoso que toda artimaña del diablo. Satanás declaramos que tu estás vencido y tienes que retroceder de nuestras vidas. El pueblo de Dios siempre saldrá victorioso. En estas luchas Dios es glorificado, ¡Aleluya!

Señor tu estás en control. Tu estás en tu trono, Padre, Satanás no tiene ningún poder. En esta noche declaramos Señor, que tu eres victorioso en nosotros. Renuévanos, Señor, renuévanos, Señor. si hemos recibido algún daño interior, algún trauma, Padre, en nuestro espíritu por esta lucha, nos deshacemos de eso ahora mismo. Tu sana heridas, Señor. Sanas traumas en nuestro corazón. Toda depresión se va, Señor, cuando salgamos por esa puerta, Padre, el enemigo no tendrá poder para renovar su carga sobre nosotros, en el nombre de Jesús.

Nuestro sueño será un buen sueño y estaremos tranquilos porque nuestro Dios no nos decepcionará, no nos defraudará. Tenemos la victoria en nuestras manos, nuestras vidas, Señor, nuestros hogares son refugios, lugares impermeables, impenetrables por el diablo. Nuestros hijos están cubiertos con la sangre de Cristo. Sus corazones, sus mentes, no pueden ser penetrados, nuestros hogares, nuestros matrimonios, nuestras familias, están resguardadas, Señor, por tu poder en esta noche.

Tus aguas nos refrescan, nos bendicen. Tu tomas parte en cada situación de nuestra vida, cada proceso que estamos viviendo, Señor, cada lucha, cada necesidad, cada carencia, cada déficit, Padre, financiero, lo que sea, en el nombre de Jesús, nosotros pasaremos adelante, cruzaremos al otro lado, Padre, porque tu estás con nosotros y tu poder se renueva en esta iglesia, en mi vida, en nuestras vidas, nuestras casas, nuestros vecindarios, Señor.

En el nombre de Jesús nos revestimos con tu fuerza, Señor, renovadora en esta noche. Nos bañamos con tu fuerza, Señor. ¡Aleluya! Gracias Señor. Llénanos, sumérgenos en tus aguas, Señor, en esta noche, renueva nuestra mente, Padre. Llénanos de gozo, de expectativa, de las cosas grandes, Señor, que tu has de hacer. Tus buenos propósitos, Padre, la fiesta que tu tienes preparada para nosotros.

¡Aleluya!. Quitamos toda traba, todo obstáculo de delante de tus hijos, Señor, y recibimos palabra para que ir adelante y tomar la ciudad, Señor, y derribar los muros en el nombre de Jesús. Éntranos Señor en lo íntimo de tu presencia donde podamos comer y recibir lo que necesitamos.

Yo bendigo a este pueblo, Padre, en esta noche. ¡Aleluya! Esta congregación, Padre, Satanás no se saldrá con la suya, está derrotado. Satanás, te informamos en esta noche, no tienes poder. Estás derrotado ya. el Señor lo ha dicho, lo ha declarado. El poder del Señor, ¡Aleluya! Los buenos propósitos del Señor, la fiesta que él tiene para nosotros. ¡Aleluya!

Gracias Señor, gracias. Gracias. Gracias. Llénanos de tu perspectiva, Señor en esta noche. Bendecimos nuestro entorno, Padre, este vecindario, esta comunidad, el diablo no tiene poder sobre ella. Estas almas pertenecen al Señor, pertenecen a tu iglesia. Tu iglesia está en control, tu iglesia tiene la primera y la última palabra porque tiene la autoridad del Hijo sobre ella, con ella.

Oh, Señor, renuévanos. Gracias Señor. ¡Aleluya! Gracias, Señor, gracias. Te adoramos, te bendecimos, Señor. Gloria a tu nombre. Gloria a tu nombre. Gloria. Llénanos Señor de reservas para lo que está por delante, Padre. Llenamos nuestras cestas del tesoro de tu iglesia, Padre, ahora mismo, reservas, Padre, reservas para tu gloria, Señor, reservas para tu gloria, Padre.

Llenamos nuestro caudal de bendición, repartiremos a diestra y a siniestra, a 7 y a 8, porque tu nos da para dar, Padre santo, no solamente para consumir nuestra necesidad, sino para darle a otros. Recibimos, Señor, tu tesoro en esta noche, tu caudal de bendición, Padre, para nuestras vidas y para esta congregación, Señor. Te damos gracias, Padre. Gracias, Señor. Gracias Jesús. Gracias. ¡Aleluya! Gracias, Señor. Te bendecimos, Señor. ¡Aleluya!

Llamado para testificar

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La medida del éxito de una Iglesia es a través del testimonio de la comunidad de los santos, la historia, el relato del pueblo. Así que escuchando los relatos y los testimonios de los santos hoy entre ustedes pienso que su Congregación tiene una gran riqueza, una gran riqueza entre ustedes y mucho tesoro.

La Escritura dice que donde esté tu tesoro allí también estará tu corazón y la historia de la Iglesia que ustedes tienen y que son como Congregación necesita decirse y declararse allá afuera también. El edificio no debe ser como un contenedor como una cesta, un cesto que esté por encima un almud escondiendo nuestra vida sino que el Señor Jesucristo dijo: ustedes son la luz del mundo.

Así que el mensaje que Dios me dió para traer a ustedes hoy es para que les hable acerca de su vida, su relato, la historia personal suya y lo importante que es la historia para el Señor y lo importante que es para ti, para tu propia vida también. Quiero discutir con ustedes ¿cómo podemos entrenar a personas que lleven el Evangelio, portadores del Evangelio? seguidores fieles de Jesucristo que sean capaces de llevar su historia personal, su testimonio al mundo allá afuera hoy.

Hoy estamos actualmente en la era de la información, todo el mundo tiene uno de estos, una computadora y sin embargo hoy en día más que nunca sobre todo aquí en esta región de Nueva Inglaterra la gente no conoce la historia de Jesucristo, mucha gente no cree el relato de Cristo Jesús. Hoy este domingo aquí en Nueva Inglaterra nueve de cada diez personas en esta región no están en la Iglesia sólo un diez por ciento están en la Iglesia hoy.

Nueva Inglaterra tiene la asistencia más baja por persona a la Iglesia en toda la nación, es la región de más baja asistencia eclesiástica en toda la nación. La Biblia dice que: "De tal manera amó Dios al mundo que ha dado a Su Hijo unigénito para que todo aquél que en Él cree no se pierda" hay gente sin Cristo ahora mismo ¿no creen ustedes? que están muriendo sin conocer, están pereciendo.

Y eso debiera molestarnos, debiera inquietarnos y es tiempo de que la Iglesia en Boston, en Nueva Inglaterra permita que las cosas que quebrantan el corazón de Dios quebranten también nuestro propio corazón. El Señor murió por los pecados de todo el mundo y la manera en que la gente hoy en día puede escuchar los relatos del Señor Jesucristo no va a ser a través del teléfono celular o a través del internet, no. Hay demasiada información, es demasiada información.

La verdadera manera en que la gente aprende acerca de Jesucristo es a través de un encuentro cara a cara, persona a persona. Así que nosotros como un pueblo que tenemos una bella historia que podemos compartir con los demás y que hemos estado orando por amigos, por vecinos a veces experimentamos el éxito que estamos buscando y se da entonces el caso que quizás un amigo, un vecino, un familiar nos dice: sí ¿sabes qué? me interesa escuchar un poco más acerca de Cristo.

Entonces en ese momento comienza como a suceder como cuando un camión de esos grandes comienza a hacer reversa ¿sabe lo que pasa? hay un sonido que comienza a escucharse, un sonido de advertencia: beep, beep, beep y el camión va a tirar toda la carga así que ¡cuidado! Y nosotros tenemos que aprender cómo compartir verdaderamente y efectivamente el Evangelio.

Según está el tesoro de tu corazón y compartir todo ese caudal que tienes dentro de ti un poquito a la vez, la carga de testimonio que tú tienes tienes que compartirla poco a poco. Cuando leemos las Escrituras y vemos la manera en que Cristo le hablaba a las personas acerca del Evangelio vemos que Él primero los escuchaba, estaba atento a sus necesidades. Él los observaba y mientras Él los miraba y los escuchaba Él estaba ocupado hablando con el Padre.

Por ejemplo la mujer en el pozo, la samaritana Él vió a esta mujer y el Padre le dió una Palabra de sabiduría a Cristo acerca de ella y entonces el Señor le habló a esta mujer en pequeñas dosis de verdad del Evangelio. Y a fin de que nosotros podamos entonces compartir la Palabra del Señor al mundo que está alrededor de nosotros actualmente tenemos que aprender a invertir en los demás antes de invitarlos a venir al Señor, tenemos que tomar tiempo para invertir antes de invitar ¿y qué es lo que invertimos? bueno, el tesoro que está en nuestro corazón es lo que invertimos.

Entonces no seas como ese camión que simplemente tira toda la carga que tiene y la vuelca sobre el piso. Observe, ore mientras ministra, escuche al Señor el Espíritu y entonces vaya vertiendo poco a poco ese tesoro que hay en su corazón del Evangelio. Así que a medida que el Pastor Miranda y esta Congregación comienzan ahora su nuevo ciclo de discipulado, a través del discipulado cada uno de nosotros tiene una responsabilidad y es de comprender el Evangelio, entenderlo y qué parte de esa historia nosotros atesoramos en una forma muy personal.

Así que yo sé que cada uno de ustedes aquí hoy tiene una parte de su jornada personal de cómo fue que ustedes, la primera vez que ustedes comprendieron del amor de Dios para con ustedes. No es la experiencia de Roberto el Pastor, no, es tu historia personal. ¿Cuál es tu experiencia personal de cómo tú recibiste el amor de Dios?

Si uno fuera a concebir el Evangelio como si fuera compuesto de cinco partes uno podría comenzar: bueno la primera parte Dios, pecado, Jesús, Gracia a través de la cruz cuarta parte y la oración de salvación o de confesión de fe, cinco partes. Si tú te encuentras ahora mismo en Cristo probablemente podrás dividir tu propia experiencia y jornada en esas cinco partes.

Algunos de nosotros tenemos nuestra propia historia, nuestra propia experiencia, relato, testimonio como se quiera llamar que sentimos que eso expresa mi experiencia, te hace sentir a ti particularmente satisfecho cuando hablas de esa parte del tesoro. Algunos de nosotros tenemos también los testimonios de otras personas como algunos de los testimonios que ustedes han escuchado aquí que también nos han impactado y que significan mucho para nosotros también, y que esas historias apuntan a tu propia experiencia de lo que Dios ha hecho en tu propio corazón también.

Así que vamos ahora y leamos la Escritura. Primero vamos a la Epístola de Juan capítulo 1, los primeros cuatro versículos de Primera de Juan: "Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos y lo cual hemos contemplado y lo que palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida, porque esta vida fue manifestada a nosotros y la hemos visto y testificamos, y anunciamos a ustedes acerca de la vida eterna la cual estaba con el Padre y se nos ha hecho manifiesta a nosotros también."

"Lo que hemos visto y oído eso les anunciamos para que también ustedes tengan comunión con nosotros y de hecho nuestra comunión verdaderamente es con el Padre y con Su Hijo Jesucristo. Y ahora escribimos estas cosas para que nuestro gozo y vuestro gozo sea completo." Y también vamos ahora al Evangelio según San Juan capítulo 15, Juan 15 este pasaje acerca de permanecer en la viña ¿cuántos aman ese pasaje acerca de la viña, el viñador?

Juan 15:9 dice: "Como el Padre me ha amado así también Yo les he amado a ustedes. Permanezcan en Mi amor porque si ustedes guardan Mis mandamientos entonces podrán permanecer en Mi amor así como Yo he guardado los mandamientos de Mi Padre y permanezco en Su amor. Estas cosas les he hablado para que permanezcan en vosotros y que entonces vuestro gozo sea completo, cumplido."

Entonces vemos esto ¿no? que en la comunidad de Juan, de los demás apóstoles y de Jesucristo ellos compartían el relato del Evangelio para que su propio gozo que ellos sentían entonces estuviera completo al compartirlo con los demás. Entonces vemos esto que el Señor dice que cuando caminamos con Él y guardamos Sus mandamientos entonces esto permite que el gozo de Él sea completo y que también nuestro propio gozo en Él sea completo.

El Pastor John Machado tuvo una Palabra profética y compartió conmigo para mí personalmente esta mañana porque yo he estado involucrado en una gran lucha, en una gran pelea por la fe aquí en Nueva Inglaterra y él recibió del Señor una Palabra que decía que Él nos estaba llamando a pasar de una etapa del fragor de la lucha a un tiempo ahora, un tiempo de paz no que íbamos a dejar de proclamar el mensaje, que continuáramos proclamando el mensaje pero ahora desde una postura de paz y de reconciliación.

En la Congregación León de Judá hace siete años atrás de hecho se me consagró como Obispo y el día de mi consagración como Obispo una de las Congregaciones africanas me dió un león grande como regalo y me dijeron: ahora regresa a Nueva Inglaterra y se un león para Nueva Inglaterra. Así que aquí estoy siete años después de mi consagración en León de Judá.

Hermanos y hermanas el león se está moviendo pero no se trata de un león destructor y terrible. Dice el Señor que vendrá un día cuando el león y el cordero pasearán juntos, todavía el león seguirá siendo león pero entonces se acostará junto con el cordero. Cuando uno comparte y regala por así decirlo su historia con otros hagámoslo de manera que el gozo de esa persona que escucha tu historia sea cumplido, sea completo.

Mis hermanos cuando a Jesús se le preguntó ¿por qué pasas tanto tiempo con publicanos, con pecadores? en Lucas capítulo 15 el Señor les dijo: déjenme relatarles una historia. "Había un hombre" dice el Señor "que tenía cien ovejas y perdió una de esas cien ovejas" y ese hombre ¿qué hace? deja las 99, busca la una y cuando la encuentra la toma sobre sus hombros y la lleva de nuevo a su aldea y le dice a sus compañeros en la aldea: hey vengan encontré mi oveja que estaba perdida y así mismo dice el Señor: les digo a ustedes que hay más gozo por esa oveja que es encontrada que por las 99 que estaban ya en el redil.

¿Por qué pasaba el Señor tanto tiempo con publicanos, con pecadores? gozo. Y el Señor les relató también otra historia de una ama de casa que perdió una moneda de su corona nupcial y comenzó a romper por todas partes y a derribar el interior de su casa para encontrar esa moneda que completaba su tiara nupcial y cuando encontró la moneda también invitó a sus vecinos y dijo: celebren conmigo. Y el Señor dijo: les digo la verdad hay más gozo en el Reino de los Cielos por un pecador que se arrepiente que sobre muchos que no necesitan arrepentimiento ¿amén?

¿Por qué comparte Jesús el Evangelio con los perdidos? por el gozo. Y el Señor les relató aún otra historia. Dice: hay un padre que tenía dos hijos, uno de los hijos fue a su papá y le dijo: dame toda mi herencia que me toca y entonces se fue y la malgastó locamente y cuando llegó al final de todo su dinero entonces se dijo a sí mismo: necesito regresar a mi padre, necesito decirle a mi padre: no soy merecedor de ser tu hijo, simplemente acéptame como uno de tus trabajadores.

Y sabemos la historia: cuando él venía regresando a su casa el padre dice la historia que lo ve desde lejos, corre a él lo abraza y le dice a los sirvientes: hey pongan ropa nueva sobre él, maten el cordero gordo y pongan anillo sobre su dedo. ¿Por qué relató el Señor esa parábola? porque de nuevo nos da una imagen del corazón del Padre que espera atentamente observando y esperando para ver cuándo regresan esos hijos que él está esperando que regresen al hogar para que esos hijos pródigos puedan venir, regresar al hogar y al abrazo paternal del padre. ¿Estás orando por algún hijo pródigo?

Dios está esperando y observando para poder abrazar a ese hijo pródigo que regrese al hogar. El gozo fue lo que motivó a Jesús a pasar tanto tiempo con los publicanos, los pecadores, era algo tan inherente en Él y en Su vida que cuando el escritor a los Hebreos escribe su Libro en Hebreos capítulo 12 ahí él responde a una de las preguntas que muchos de nosotros nos hacemos: ¿qué fue lo que hizo posible que Cristo se mantuviera en la cruz?

Hebreos 12:3 dice que: "Jesús por el gozo puesto delante de Él Él soportó la cruz" por ese gozo que estaba puesto delante del Señor Él soportó el sufrimiento de la cruz ¿cuál fue el gozo que fue puesto delante del Señor? estoy buscando esa joven que recibió a Cristo.

El gozo que el Señor vió delante de Él fue precisamente gente como ellos que recibieron a Cristo hoy, eso fue el gozo que lo mantuvo en la cruz. El gozo que fue puesto delante del Señor en la crucifixión fue precisamente esta Iglesia que ha recibido el testimonio de Jesús debido al hecho de que ustedes han venido a la cruz y han venido a recibir salvación ¿amén?

Porque dice la Biblia que Dios te amó, nos amó a nosotros, te amó a ti primero con más amor de lo que jamás te podrías imaginar y cuando tú regresaste al hogar y a ese amor simplemente fue algo abrumador ¿amén? Amados hermanos y hermanas permítanme relatarles una historia y cómo pueden ustedes también compartir esa historia porque muchos de nosotros conocemos gente continuamente que necesita esa historia porque Dios a través de las Escrituras en Santiago capítulo 4 versículos 5 y 6 la Escritura dice que: "Dios anhela celosamente el espíritu que ha hecho morar dentro de nosotros."

Así que cuando nosotros oramos por los perdidos ya el amor de Dios los está persiguiendo y los está buscando. Así que nosotros también debemos mantener ese pedacito del Evangelio que habla acerca del amor de Dios que se va detrás de la persona perdida, de la oveja perdida. Había una vez un grupo de intercesores y sanadores que iban a orar por jóvenes, hombres y mujeres que se encontraban en un lugar de restauración de drogas, de sanación y dice la historia que ellos antes de salir hacia el lugar se reunieron, oraron y una de las mujeres que estaba en ese grupo recibió del Señor una Palabra muy profética y específica.

Y el Espíritu del Señor le habló y dijo: la Palabra para la mujer que Yo les voy a indicar, díganle: tú eres amada y deseada. Así que este grupo de intercesores entonces se fue al lugar donde iban a ministrar a este lugar de recuperación, comenzaron a ministrarle a estas mujeres que estaban allí, compartieron el mensaje de salvación, había allí una joven que comenzó a maldecirlos gritándoles y no quería tener nada que ver con ellos.

Entonces esa persona intercesora se dió cuenta de que era esa la persona que necesitaba escuchar esa historia mientras esta persona continuaba gritándoles entonces esta persona intercesora se acercó a ella y comenzó a hablarle y le dijo: tú eres amada y esta joven comenzó a gritarle y decirle: cállate, esta mujer volvió a decirle: tú eres amada y deseada y esta joven gritó de nuevo: cállate y de nuevo la intercesora le dijo: tú eres amada y deseada y entonces esta joven se corrió la manga de su camisa y mostró ahí encima de su hombro un tatuaje en su brazo que decía: no amada, no deseada.

¿Hay algo difícil para nuestro Dios? Y conociendo esa historia de que Dios ama y anhela celosamente el espíritu que Él ha puesto en cada ser humano tú eres parte de ese grupo de búsqueda, de rescate. Tú y yo nunca más podremos mirar sobre otro par de ojos para los cuales Dios no haya muerto, Él murió por todos así que tenemos que estar preparados para pedirle al Dios viviente si Él nos está llamando a hablarle a esos ojos que estamos mirando.

Y cuando hagas eso recuerda hacerlo por el gozo del Señor, el gozo que vas a experimentar en tu propio corazón por el amor de Jesús. La historia acumulativa de una Iglesia o de la Iglesia es la medida también de la capacidad de dar fruto de una Iglesia o de la Iglesia, es tiempo de que la Congregación León de Judá y la Iglesia Anglicana llevemos nuestra historia fuera del edificio de la Iglesia y que regalemos ese relato por el gozo que Dios quiere poner en nuestros corazones y que quiere poner allí un poquito a la vez, una pequeña dosis a la vez en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo amén.

Bishop relate de nuevo esos cinco elementos del Evangelio para que lo tengamos ahí en el corazón ¿no? Lo que yo quise poner es como un resúmen, sí un resúmen un esquema de la historia total ¿no? el testimonio total del Evangelio y yo sé que ustedes han escuchado el Evangelio anunciado continuamente aquí en esta Congregación. Así que si algún día si usted quiere tome un pedazo de papel y escriba en una parte del papel: Dios y escriba allí un resúmen de: ok ¿cuál es mi experiencia del amor de Dios para conmigo en mi vida?

Y el segundo concepto es el pecado, muchas veces cuando hablamos hoy en día de pecado ¿sabe qué? la gente hoy no quiere que la Iglesia les apunte el dedo y les diga: ustedes son pecadores no funciona muchas veces pero yo he descubierto sin embargo que en vez de hablarles así directamente de pecado que a veces no entienden lo que quiere decir podemos hablarles acerca de soledad, enajenamiento, separación de Dios, de soledad de sentirse enajenado o dividido con alguien que son expresiones de la caída y del pecado y cómo intervino Dios en su vida liberándole de esa condición, eso es parte también ¿no? de su historia.

Y si usted no lo escribe y lo tiene claramente dibujado en su mente pues entonces le va a resultar difícil compartirlo con alguien. Y la tercera parte entonces es Jesús, tenemos Dios, pecado y entonces entra en acción Jesús ¿quién es Jesús para ti? por ejemplo quiero escribir ahí pensando en Segunda de Corintios capítulo 5 elaborando, por ejemplo allí dice que Dios hizo a aquél que no era pecador, lo hizo pecador para que a través de él pudiéramos experimentar la justicia de Dios. Jesús hizo eso por ti, por tu vida.

Así que a medida que tú vas comprendiendo lo que es Jesús para ti bueno escríbelo y relata cómo Jesús ha impactado tu vida en una forma personal y completa. Entonces la cuarta cosa es gracia, la Gracia. La Biblia dice que tú has recibido libremente ese regalo de Dios, esa vida que Dios da lo has recibido gratuitamente, gracia. En este momento te pregunto: ¿cuándo fue el momento en que tú comprendiste en tu vida que tú no podías ganarte por tus propios esfuerzos la salvación de Dios sino que era un don gratuito, una gracia que Dios tenía para tu vida cuándo comprendiste eso, de qué manera?

Entonces es importante que tú proceses eso en tu mente en términos personales para que entonces tú puedas compartir con alguien cómo la Gracia de Dios se manifestó en tu vida entrando en tu pecado y en tu soledad, necesitas hacerlo parte de ti, algo personal en tu propia vida.

Y entonces la última parte, la quinta parte es la oración de salvación. ¿En qué forma llegaste tú a ese punto de poder expresar y orarle al Señor que te perdonara, que te salvara, confesión ¿no? confesión de salvación, cómo llegaste tú a ese momento de convicción personal, de necesidad de salvación? ¿recuerdas tú ese momento en que tú le dijiste al Señor: Señor gracias por morir por mí, por favor entra a mi vida y toma control de ella, se mi Señor y mi Salvador, lléname con Tu Espíritu? La manera de recordar esto es con esa palabra: por favor.

Entonces es la idea de decirle: gracias Señor por morir, ahora por favor entra y envía Tu Espíritu a mi vida gracias, por favor. Y si no has hecho esa oración todavía quizás necesitas hacerlo ahora mismo.