Sermones — Lion of Judah

Jehova te bendiga, y te guarde

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La Palabra del Señor se encuentra hoy en Números capítulo 6, comenzando con el versículo 22: "Jehová habló a Moisés diciendo: Habla a Aarón y a sus hijos, y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel diciéndoles: Jehová te bendiga y te guarde. Jehová haga resplandecer Su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia; Jehová alce Su rostro sobre ti y ponga en ti paz, y pondrá mi Nombre sobre los hijos de Israel, y Yo los bendeciré." Y Yo los bendeciré.

Eso es lo que pedimos en este momento Señor que hagas Padre, que Tú bendigas a este pueblo, que vivifiques esta Palabra. Tú eres el gran sumo sacerdote Jesús, ahora transmite gracia, abre nuestros corazones y nuestras mentes, inúndalas con Tu Verdad en el Nombre de Jesús.

Mis hermanos: como les compartía, estas son palabras muy conocidas como el Salmo 23 o el Padre Nuestro. Nosotros hemos oído en muchos distintos contextos este pasaje que conocemos como la bendición sacerdotal o la bendición aarónica. Algunas tradiciones mis hermanos concluyen cada servicio con estas palabras. ¿Cuántos han adorado en una Iglesia que su tradición es esa, terminan cada servicio así? puede ser un sacerdote, un ministro, pero en el contexto anglicano es así, en el contexto católico, en otros contextos, al concluir cada servicio pronuncian estas palabras sobre la Congregación. Lo oímos en funerales aún en esta tradición, y en bodas.

A propósito: este fin de semana tengo el privilegio de celebrar una boda de una pareja especial aquí, y es casi seguro que al concluir esa ceremonia pronunciaré sobre esta pareja estas palabras de bendición; son preciosas. Pero como todo lo conocido este pasaje puede ser tan conocido que dejamos de apreciar su pasaje o sentir su impacto, igual al Salmo 23 o el Padre Nuestro.

Pues, en el Nombre de Jesús, vamos a reflexionar un poco sobre este pasaje y ver qué es lo que el Señor quiere compartir con nosotros acerca de él. Lo primero hermanos al reflexionar sobre él, creo que lo primero que reconocemos es que es un pasaje sumamente bello, it's beautiful, beautiful. En mis estudios universitarios yo fui un estudiante de inglés, an english major, y los versículos 24, 25 y 26 se pueden comparar a cualquier poema de Shakespeare, Charlster, Millster, Cervantes. Es una de las obras poéticas, por más sencillas que sea, es una de las obras poéticas más exaltadas no sólo en las Escrituras sino en la literatura humana, esta pequeña bendición.

¿Sabe? haciendo mi homework para este mensaje el Señor me mostró algunas cosas que son tan lindas y no puedo reprimir la oportunidad de compartirlas. Por ejemplo, en su forma, o sea, solamente en el uso de sus palabras, es casi un poema perfecto. ¿Sabe? en su idioma original esta bendición está compuesta de doce palabras hebreas, o sea, una palabra para cada tribu de Judá. ¿No es eso bello? una palabra para cada tribu de Judá.

Y muchos comentaristas ven en la palabra de esta bendición una sombra de la Trinidad en el Antiguo Testamento. O sea, cada bendición simbólica de Jehová Padre, el que nos bendice y nos guarda, Jehová Hijo, el que nos mostró Su Rostro y tuvo misericordia de nosotros, y Jehová Espíritu Santo, el que nos infunde de Su paz. ¿No es eso bello? encerrado en estas palabras tan sencillas es bello.

Pero hermanos, esto es más que meramente poesía, hay más aquí. Reconocemos que hay poder en estas palabras. Reconocemos eso aunque tal vez no entendamos por qué y ahí vamos a otro peligro: si no es meramente poema tampoco esta bendición es magia, no es una encantación. No es un amuleto, una suerte que le estemos echando, no es: abracadabra, no es de-tin-marín-de-do-pingüe, no es que le estemos echando agua bendita. Es vida. Sin los principios de fe que la respaldan, aún estas palabras bellas son vacías, son vanas. Entonces mis hermanos: ¿cuáles son esos principios respaldando el poder de estas palabras?

El Pastor ha estado predicando una serie acerca de cómo vivir una vida sana y saludable, una serie bella en estos días. Y en otras palabras, al hablar de una vida sana y saludable, otra manera de ver eso es: ¿cómo vivir una vida bendecida, una vida de bendición? y este pasaje es un esquema, un perfil de una vida de bendición. Es un perfil, un esquema de una vida bendecida.

El Señor nos comparte Su idea. Usted no está recibiendo esto de una revista, usted no lo está recibiendo por el internet, un comentario que encontraste allí, sino de la misma Voz del Señor, el Señor está compartiendo Su corazón con nosotros acerca de qué es lo que representa para Él, de donde emana toda bendición, para Él ¿qué es una vida bendecida?

En estas tres sencillas líneas, en estas bendiciones el Señor nos está mostrando Su corazón y nos está explicando: Esta es la manera en que vive una vida consistentemente bendecida para aquéllos que tienen el sentido común suficiente de hacerle caso a Dios, esta es la manera en que el Señor nos bendice. El Señor instruyó en este pasaje a Sus sacerdotes en el Antiguo Testamento, a Aarón, a extender sus manos sobre Su pueblo y declarar esta bendición.

El versículo 27 declara la intención de Dios en esto: "Y pondrán mi Nombre sobre los hijos de Israel." Pondrán Mi Nombre, Jehová; Jehová. "Pondrán mi Nombre y Yo los bendeciré." Y mis hermanos esa es la idea: el apóstol Pablo escribe en Romanos capítulo 10 versículo 13: "Porque todo aquél que invocare el nombre del Señor será salvo." Todo aquél que invocare el Nombre del Señor será salvo y si eso es usted mi hermano, si usted invoca el Nombre de Jesús sobre ti como el soberano de tu vida y usted se somete al Nombre de Jesús, al nombre de Israel, el Señor a través de esta Palabra hace un voto de bendecirte.

Este fin de semana estaba consultando con el Reverendo Gregory Bishop acerca de este texto, mis hermanos, en todas cosas del hebreo yo consulto con my buddy Greg. Y ¿sabe? acerca de este pasaje, y estaba diciendo: Wow Greg, estas parecen palabras de pacto. Y en un momento Gregory dice: "No Sam, they are votes" y en ese momento como siempre digo: you, you are good, you are good. Votes, son votos, léalo, mírelo. Es como si el Señor se estuviera casando con Su pueblo. Son como los votos que un novio comparte con su amada. Él dice: "El que se atreve a vivir bajo mi Nombre, Yo hago un voto de bendecirlo." Los voy a bendecir.

Sepan mis hermanos sobre todo que esa es la intención para tu vida. Versículo 23, declara el Señor a través de Moisés: "Habla a Aarón" le dice el Señor a Moisés, "y a sus hijos, y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel diciéndoles:" Mis hermanos, primero, sobre todo, sepa que el propósito de Dios, el deseo de Dios es bendecir tu vida. El propósito de Dios es bendecirte y no hay nadie que conoce mejor que Él cómo bendecirte. Entre comillas, ni siquiera nosotros. Ni siquiera nosotros conocemos mejor que Dios cómo bendecirnos. El propósito de Dios es bendecirnos.

Aquí el Señor le da estas instrucciones a los sacerdotes y les dice: ¿Sabes? tienes el privilegio de estar delante de Mi pueblo, este es Mi pueblo. Bendícelos en Mi Nombre y bendícelos de esta manera. Mis hermanos: los sacerdotes, los ministros, nosotros somos como, en el mejor de los casos, cablería, así como estos cables que conectan un amplificador a un instrumento y ese instrumento es conectado a un instrumentalista, a un adorador, nosotros lo que estamos haciendo es transmitiendo una energía, una bendición que viene de otra fuente. Es Dios el que te bendice, es Dios el que recibe tu oración, es Dios el que está transmitiendo. Aún este mensaje, pídeselo a Dios, es producto de la cablería, la energía de Dios fluyendo a través de unos cables a veces un poco flojos, pero Dios usa los instrumentos que hay.

Pero el que te bendice es Dios. Él está, eso es Su deseo. Y mis hermanos, cuando hablamos del pueblo de Israel sepa de aquí en adelante en lo que resta de este mensaje, se aplica, estas promesas, esta bendición se aplican a ti, se aplican a nosotros. El apóstol Pedro escribió en Primera de Pedro que ahora somos: "Real sacerdocio, nación santa" o sea, nación apartada, "pueblo escogido por Dios para un propósito: para que anunciéis las virtudes de aquél que os llamó de las tinieblas a Su luz admirable."

¿Por qué nos bendice Dios? por dos cosas: porque Él no sabe hacer otra cosa, simple y sencillo. Esa es Su naturaleza, es bendecir. El Señor no necesita, ¿saben ustedes hermanos? el Señor no necesita pronunciar palabras para bendecirnos. Aún estas palabras de bendición están de más; Su mera Presencia nos bendice. El negocio del cielo, la industria eterna es bendecirnos. Si tuviera el Señor poros, por los poros del Señor saltaría bendición, fluye de Su Altar como un río.

Dios equivale a bendición. La Presencia del Señor, una relación con Dios, estar cerca de Él y bajo Su Nombre equivale a bendición. El Señor nos bendice primeramente y segundo, a Él le interesa bendecirte, es parte de Su plan. Porque cada vez que Dios aparece y nos bendice aparece el dinero para la renta, o aparece pan sobre la mesa, o tu mente es liberada, o tu cuerpo es sanado, o tus hijos terminan amando al Señor tanto o más que tú. Cada vez que Dios te bendice el Nombre del Señor, el Nombre de Jesús, el Nombre de Jehová es exaltado y la influencia del Señor se extiende cada vez más y más conquistando las tinieblas, esa era la idea.

Era la idea bendecir a este pueblo que el Señor iba a enviar, Él sabía que los iba a enviar a un pueblo, a una tierra que era prometida pero minada de oscuridad y pueblos paganos. Y el Señor cuando te bendice a ti te convierte en un letrero en vida, en un tratado en carne viva. Cada vez que el Señor abre la puerta para ti, cada vez que el Señor derrama bendición sobre ti, cada vez que cuando nosotros pensábamos: no hay esperanza, cada vez que el Señor te ilumina cuando pensabas que no había respuesta, y tus vecinos, y tus colegas de trabajo, y los miembros de tu familia lo ven, el Señor se luce y dice: Esta es la manera en que un Dios vivo y poderoso bendice a aquéllos que le aman, esa es la idea. Nos convierte en letreros. Advertising for the Kingdom of God.

Alguien pagó y caro para ese anuncio, la sangre del Cordero, la sangre de Cristo. "Bendice alma mía a Jehová, todo mi ser bendice su santo nombre. Bendice alma mía a Jehová, no olvides ninguno de sus beneficios. Él es el que perdona todas mis iniquidades, Él es el que sana mis dolencias, Él es el que rescata del hoyo a mi vida, Él es el que corona de favores y misericordia a mi vida, Él es el que sacia de bien mi boca, de modo que rejuvenezca como el águila. Bendice alma mía a Jehová" y cada vez que tus labios pronuncien esa Palabra bendiciendo al Señor, dándole la gloria al Señor, más y más el Señor es bendecido y Su gloria extendida.

Sepan esto mis hermanos: el deseo de Dios es bendecirte. Satanás dirá otra cosa. Es más: tomemos un momento para proceder en lo que queda de este mensaje, porque algunos de nosotros oímos esas palabras, decimos: amén, movemos nuestras cabezas, pero es como que en nuestro corazón el enemigo ha puesto una coraza que a la hora de la verdad en la silla de nuestro corazón, es difícil navegar más allá de una duda.

Tal vez el Señor está en el negocio de bendecirte a ti Pastor Samuel o a estos hermanos pero no creo que eso es lo que el Señor quiere conmigo, no. En el Nombre de Jesús te declaro, es más, cierre sus ojos donde esté si esto te aplica a ti especialmente, recibe esta Palabra, deja que se cierna sobre ti y declara conmigo: el Señor desea bendecirme. El Señor me ama y desea bendecirme.

Mis hermanos: créanlo. Comience con eso, comience con eso porque todo lo demás desciende de esa verdad. El versículo 24 declara así: "Jehová te bendiga y te guarde." Yo leo eso de esta manera mis hermanos: Que sea Jehová el que te bendiga y que sea Jehová el que te guarde.

¿Sabe? este pueblo estaba a punto de entrar a una tierra literalmente desconocida pero esto sabía Dios y por eso los envió allá, que allí tendrían opciones de dioses al por mayor; dioses grandes, dioses flaquitos, dioses gordos, dioses flaquitos, dioses de todo tamaño y que cada día del año, cada mes del año, you name it, había un dios allí, un buffet de dioses, opciones. Ellos podían elegir que cualquiera de esos dioses ajenos los bendiga o, como era más común, seguir adorando, se supone, al Dios de Israel y seguir adorando a El Shaddai, al Dios poderoso pero a su manera, inventando su propia manera de adorar a este Dios y que Dios los bendiga.

Esta Palabra, para estar debajo de esta Palabra óiganlo bien: que sea Jehová el que te bendiga. Que sea Jehová el que te guarde, porque mis hermanos, tienes libre albedrío. Puedes decidir depender de tu propia astucia, manejar tu vida conforme a tus propias ideas y conforme mejor te convenga conforme a tus circunstancias, lo puedes hacer, puedes escoger en otras palabras quién será el que te bendice y de qué manera, y a qué extremo.

Ahora, mis hermanos, eso es lo que muchos, antes de que usted se escandalice, vamos a la verdad, esto es lo que muchos tienen por bendición. O sea podemos hacer las cosas como nos da la gana y esperar que el Señor nos dé Su sello de aprobación o tal vez esperar que nos saque de nuestros líos cuando nos va mal. O sea hacemos lo que nos parece bien, conducimos la vida de nuestra manera y lo que tenemos por bendición es que el Señor selle eso y nos saque de nuestros líos.

Mis hermanos: podemos escoger quién sea el que nos bendice y la manera en que nosotros escogemos no es con nuestras palabras, sino con nuestras decisiones. No es lo que nosotros digamos, es como nosotros decidimos vivir nuestras vidas y hacer nuestras decisiones. Digamos que tenga yo una opción que se siente bien o es más fácil, o que resulte en una ganancia por el momento, pero al escogerla puedo arriesgar mi compromiso con Dios y Sus principios.

Y mi hermano: si usted no ha experimentado esa encrucijada espere porque le esperará. Esa es la encrucijada clásica, a cada uno nos espera eso. Una opción de hacer algo y hacerlo fácil, salir de un apuro, aunque sabemos que estamos arriesgando los principios de Dios y hasta tal vez nuestra relación con Dios. La bendición de Dios en otras palabras, cuesta, cuesta. Una relación que tal vez llene su soledad por un tiempo tal vez, pero es una bomba de tiempo que estallará en cualquier momento destrozando la Obra de Dios en ti, ¿qué harás?

O un proyecto-trabajo de ganancia momentánea pero que termina contaminando tu vida, tu mente, tu tiempo, tu paz, tu matrimonio, la relación con tus hijos o tus hijas ¿qué hacemos? Sabe, vale la pena que el Señor sea el que nos bendiga como y de la manera que le parezca bendecirnos aunque no sea la bendición más flashy o la cosa que más, el último modelo, pero viene de parte de Él y viene sin líos, without strings attached.

Mi mamá, fíjate: tanto mi mamá como la mamá de mi esposa Marina, la hermana Toñita, ambas están gozándose con el Señor pero ambas eran fanáticas de este versículo, Proverbios 10:22: "La bendición de Jehová es la que enriquece y no añade tristeza con ella." La bendición de Jehová nos enriquece without strings attached, sin hilos, sin añadir tristeza.

Vale la pena que el Señor sea el que nos bendice. A la larga cuando es el Señor bendiciéndonos, salimos ganando. Y por eso añade: "Y te guarde." Jehová te bendiga y te guarde.

Hermanos: aprenda a orar de esta manera. No es egoísta pedirle al Señor esto, es más, el Señor te está instruyendo orar de esta manera: Señor, guárdame, no solo de ataques externos de Satanás, no solamente de eso, de eso sí pero también, sino que nos guarde de dioses ajenos, que nos guarde de nosotros mismos, de nuestra naturaleza de hacer las cosas a nuestra manera aunque no sea la Voluntad perfecta de Dios para nosotros.

Mis hermanos mejor oremos de esta manera, aquí voy a ser un couch, instruirte en esta bendición, decirle al Señor: Señor bendíceme Tú y guárdame del mal. Sé que todo lo que tienes apartado para mí es bueno aunque parezca al principio que estoy perdiendo, prefiero comer legumbres contigo que compartir el becerro gordo con Satanás, que al final Señor, mi vida se asemeje al sueño que soñaste cuando me creaste y me entretejiste en el vientre de mi madre. Que sea eso en nuestra oración, que sea Jehová el te bendiga y que sea Jehová el que te guarde. Los sacerdotes extendían sus manos y declaraban en el versículo 25: "Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia."

¿Sabe? la luz no resplandece en el vacío mi hermano. Hay una relación entre las tinieblas y la luz. Por más profundas que sean las tinieblas, más resplandece la luz y así es el rostro de Dios, y así es el rostro de Dios, así es el rostro de Dios.

Mis hermanos: no creo que nadie, pocos de nosotros escogeríamos tinieblas, pocos de nosotros escogeríamos tinieblas, pero aquí le voy a compartir una verdad que ya ustedes saben: por más santo que usted sea, por más consagrado que usted sea, por más fiel que usted sea, por más que usted asista a cualquier servicio, por más que usted diezme y ofrende, y sirva, tarde o temprano te alcanzarán tinieblas. El Señor no promete eximirnos de las tinieblas, la lluvia cae igual sobre el justo y el injusto.

Tarde o temprano, una gota o dos a veces, caerá sobre usted y sobre su hogar. El Señor no dice que nos iba a eximir de las tinieblas, un aprieto financiero tal vez, o perder el trabajo, o una tormenta que arrasa con su matrimonio, Dios no lo quiera, o perder de repente un ser querido, Él no nos exime de las tinieblas. Lo que Él promete es que Él iluminaría esas tinieblas con la luz de Su Rostro, que en ese momento Él aparecerá en medio de nuestra angustia, de nuestra desesperación, de nuestro dolor, Él aparece y las tinieblas aparecen delante de Él, eso es lo que promete Él.

Que de momento, con la luz de Sus ojos fijados sobre ti, Él ilumina un camino a donde no había, una solución, una fuente de esperanza. Aún en medio de las tinieblas lo vemos declarando: Tú eres mío, estoy aquí y esto está bajo Mi mano y bajo control. Así es el rostro de Dios, así es el Rostro de Dios. Él ilumina nuestras tinieblas aún cuando las tinieblas son de nuestra propia creación, ¿oyeron eso? aún cuando somos nosotros mismos los que apagamos las luces mis hermanos, y por eso añade: "y tenga de ti misericordia."

Mis hermanos: no todas, pero tal vez hasta yo diría, hasta la mayoría de nuestras tinieblas son de nuestro propio invento, a veces es así. Y cuando aparece el Rostro de Dios en esos momentos, tal vez que por un momento de descuido digamos, apagamos la vela, cuando aparece el Rostro de Dios en esos momentos ¿sabe lo que se llama eso? misericordia, gracia. Conociéndonos, Dios renueva, dice el Libro de Lamentaciones: "Él renueva su misericordia hacia nosotros cada mañana." Cada mañana, Él es precioso.

Mis hermanos, no lo merecemos pero ese es el punto de la misericordia y la gracia del Señor. Y eso es algo que Satanás, Satanás en medio de acusarte él va a omitir este detalle ¿ok? presta atención. Él te va a decir: tú no mereces la gracia del Señor. Y cuando Satanás te diga: no mereces la gracia del Señor ¿sabes lo que le respondes? ¡amén, hello! Nadie merece la gracia del Señor, nadie merece la misericordia del Señor, por eso es misericordia. ¿Qué parte de misericordia no entiendes Satanás? no tenemos defensa, no tenemos manera con qué defendernos delante del Señor, no tenemos un caso delante de Él; es más, Él tiene todo el derecho de dejarnos pudriéndonos en nuestras propias tinieblas.

Pero en ese momento caemos de rodillas y le rogamos, aprendan esta oración, it's a good one to have: Señor, ten misericordia de mí, ten misericordia de mí, y es precisamente en ese momento que, en vez de esconder Su Rostro, Él ilumina nuestras tinieblas con la luz de Su Rostro.

¿Sabe? los israelitas le tenían terror al Rostro de Dios, se escondían del Rostro de Dios. Era algo supremamente. Ellos veían el Rostro de Dios por un lado y por el otro se escondían, Moisés trata tú con Él. Tanto así que muchos comentaristas ven este texto y dicen: esa idea de que el Señor alce Su Rostro sobre ti, que haga resplandecer Su Rostro sobre ti equivale a la sonrisa de Dios.

Cuando el enemigo te quiera decir: mira, Dios ya con esta, esta es la vencida, ya Dios no quiere nada que ver contigo, ya caso cerrado, sepa, esa mañana el Señor amaneció amándote, con una misericordia presto para ti, si tan solo lo pides, y si lo pides Él te lo da con Su sonrisa, Él baña tu rostro con Su luz y aún las tinieblas más profundas se derretirán, Él es experto en eso. Él es experto en eso, el Rostro de Dios.

El versículo 26 también habla del Rostro de Dios, con esto concluimos. "Jehová alce sobre ti su rostro y ponga en ti paz." Jehová alce sobre ti Su Rostro y ponga en ti paz. En otras palabras, cuando lo llames, que Él dirija Su vista a ti. Cuando lo invoques, que Él fije Sus ojos en ti.

Hermanos: ahorita hubieran varios hermanos trayendo, sólo Dios sabe qué delante del Señor. Esta Iglesia, mis hermanos, hay necesidades poderosas aquí. Y yo no sé qué es lo que usted ha estado pidiéndole al Señor, tal vez le pides sabiduría acerca de una decisión de vida o muerte que vas a tomar. Tal vez estás pidiendo provisión para tu hogar o ni siquiera la tuya, la de un ser querido. Tal vez te encuentras orando y ayunando por sanidad, si no la tuya entonces de un ser amado.

¿Cuántos de nosotros, estoy hablando aquí a los veteranos de oración, saben que hay oraciones y hay "oraciones"? Hay algunas oraciones de las cuales jamás nos olvidamos, tal vez usted ora todos los días, pero hay una enciclopedia de tal vez tres, cuatro, cinco oraciones que jamás nos olvidamos. Esas son las oraciones que nosotros le traemos al Señor en súplica y desesperación, en llanto, dejando los mocos correr, tirándonos al piso, clamando ante el Señor y a veces llega a este punto; ya ni siquiera le hemos pedido, hemos hecho oración, le hemos dicho todo lo que le íbamos a decir al Señor y de momento ya no hay palabras, ya su oración ni siquiera consiste en palabras, ya son gemidos. Gemidos.

God has that one covered too, el Señor tiene ese cubierto también. Romanos capítulo 8, el Señor entiende esos gemidos indecibles entre tu espíritu y el Espíritu de Dios. Mis hermanos yo no sé usted, Dios bendiga estos hermanos con Palabra de profecía y consejería que el Señor ha levantado y están aquí, de momento usted está arrodillado como muchos de nosotros y se acerca un hermano, una hermana, repleta de discernimiento y sabiduría, y armada de la Palabra profética del Señor ¿le ha pasado? y le traigo una Palabra profética.

Le voy a confesar esto y esto me vino a mí, es más, de todas las maneras en que el Señor me habló proféticamente, personalmente, esta es una de las que más resuena. Algunas de las Palabras, yo les confieso, algunas de las Palabras proféticas que más me han impactado son estas. Si les digo es porque conozco esa postura, ahí derramando todo delante del Señor y con siete, ocho klinex a mi alrededor, y viene una sierva de Dios, un siervo de Dios y me dice: "Siervo, Jehová se ha inclinado a ti y escuchado tu oración." Punto. "El Señor ha escuchado tu oración" nada más.

Conteste como Él conteste, no me ha dicho sí, no me ha dicho no, no me ha dicho cómo Él iba a obrar. Pero saber que estoy en la agenda de Dios, saber que estoy en Su mira, saber que Él se da cuenta de mí y de mi petición, y Él tiene un orden, y que soy parte de Su orden, y Su plan, y que Él piensa lo suficiente en mí para enviar un vaso solamente para decirme: Samuel Yo estoy aquí, I'm here.

La Presencia del Señor, el Rostro de Dios, esa palabra: panei en hebreo que se traduce "al rostro de Dios" muchas veces se traduce en: la Presencia de Dios. La Presencia de Dios, tener la Presencia del Señor al lado. Es más: aparece el Señor y tú has estado orando, estabas pidiendo lo mismo a Dios por tres meses y de repente se te olvida lo que estabas pidiendo, de repente se te olvida por la belleza de la Presencia. ¿What, qué querías hijo? qué bello estar en tu Presencia, hasta se me olvidó mi Dios. Quédate aquí conmigo, Tu Presencia me da paz, Tu Presencia me da shalom, Tu Presencia me da orden en medio de la tormenta. Aunque esté durmiendo Jesús en la popa en medio de la tormenta, saber que Él va montado contigo te da paz, la verdarera paz, el verdadero shalom, la Presencia del Señor.

Incline su rostro por un momento. El Señor dirigió esta oración al pueblo de Israel pero también como dijimos al comienzo, a todo aquél que invocare el Nombre del Señor. Si usted no ha invocado el Nombre del Señor de una forma pública, no ha dicho, no te acuerdas haber dicho en un momento: Señor, sin opciones soy tuyo. Declaro al cielo, a la tierra, al infierno, a todo el mundo: yo soy tuyo, Tú eres soberano sobre mi vida. Si no has orado esa oración de una forma pública, antes de entrar en cualquier otra parte de este mensaje, yo quiero en otras palabras ¿cuál es mi agenda? yo quiero que esta bendición se extienda a ti y la única manera que se extienda este estilo de vida y que esta bendición se extienda a ti es que esté bajo el Nombre de Jehová, esté bajo el Nombre del Señor Jesús. Poner el Nombre de Dios sobre ti.

Es así de sencillo. Tú invoca el Nombre y Él se encarga de ahí en adelante. Si ese es usted, si no ha orado así antes te invito a levantar tu mano y queremos orar por ti. Si no has orado de esa manera antes, Dios te bendiga joven. Dios bendiga esas manos. Si usted levantó la mano no se apure, aquí hay madres que pueden ayudar con el bebé pero esto es importante. Mi hermana que levantó aquí la mano, este joven que levantó la mano, por favor, vengan al altar, pasen aquí, no tengan pena. Es lo más sabio que puedes hacer.

Dios está contigo, con cada paso, se acercan más y más las promesas de Dios a tu vida. Dios te bendiga joven. Pueblo de Dios: levántate por favor. Dios te bendiga caballero, tócalos. Es un momento sublime, let's just drink in the Presence of the Lord. Hermanos: las transiciones más importantes del mundo son tan calladas y sublimes, en este momento hay vidas haciendo la transición de tinieblas a luz, de muerte a vida eterna y usted es testigo. Extienda por favor sus manos a estas almas, usted es sacerdote ahora. Eres real sacerdocio, pueblo apartado para bendición. Bendecimos estas vidas.

Es más: Jehová te bendice en este momento, Jehová te bendice caballero, Jehová te bendice joven, Jehová te bendice dama, Jehová te bendice mi hermana, Jehová te bendice joven, Jehová los bendice. En el Nombre de Jesús cancelamos toda maldición sobre sus vidas. En el Nombre de Jesús cada manera en que el enemigo ha inventado para arruinarnos y desviarnos de la promesa que el Señor ha puesto para sus vidas, lo cancelamos en el Nombre de Jesús.

Declaramos toda bendición en este Libro, cada promesa que está en este Libro, declaramos que este rollo y sus promesas, desde Génesis hasta Apocalipsis, desde el hálito de Dios en tus pulmones hasta el momento en que Él te reciba en gloria, eso se aplica a ti también, eso se aplica en gloria. Digan conmigo esta oración, los hermanos que están a la par le dirigen en esta oración: Señor Jesús, yo soy tuyo, mis sueños son tuyos, mi esperanza está en Ti. Jesús, te recibo como mi Salvador y como el soberano de mi vida, bendíceme. Bendice mis entradas, bendice mis salidas. Llena mi cuerpo con el Espíritu Santo, que sea Su templo.

Dirígeme en Tus caminos. Guárdame del mal, encamíname todos los días de mi vida hasta que te vea en gloria. Te pido como tu hijo y tu siervo en el Nombre de Jesús. Señor: bendecimos estas vidas en el Nombre de Jesús y te glorificamos por ellas Señor, regocíjate por ellos oh Dios.

La armadura de Dios

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Estamos hablando acerca de salud emocional. En esta semana hemos estado haciendo un recorrido acerca de ese tema de cómo vivir vidas saludables en el Señor, cómo ser sanados de nuestras heridas, de nuestras deformaciones del pasado, y cómo también mantener higiene emocional a lo largo de nuestra carrera. Y hemos dicho que la Palabra del Señor tiene tanta medicina, tantos recursos, para que nosotros seamos libres, para que seamos saludables, para que reflejemos la imagen de Jesucristo en nuestra vida.

Yo le decía a los hermanos esta mañana que cuando nosotros venimos a los caminos del Señor, tenemos que venir a ser transformados ¿amén? tenemos que venir para que Dios nos cambie y nos trate. No podemos venir con una mentalidad mágica, como viene tanta gente a la Iglesia, como para llegar allí y sentarse, y hacer ahí unas muecas, y unos gestos, y entonces irse a la calle y a la casa, y vivir como si nada hubiera pasado.

Los hijos de Dios somos atletas del Espíritu ¿amén? Por eso es que la Biblia cuando nos compara a nosotros nos compara con el soldado, nos compara con el corredor del maratón, nos compara con el agricultor que trabaja arduamente, nos compara con gente que está bien involucrada en su proceso.

Y desgraciadamente yo creo que muchos de nosotros, y es algo que Dios le está diciendo a Su pueblo en este tiempo y a nuestra Iglesia, que Dios quiere consagración. Dios quiere entrega de todo el ser para que Cristo pueda hacer la Obra que Él quiere hacer en nuestras vidas. La Biblia habla de que entreguemos nuestros cuerpos como un sacrificio vivo, santo, agradable al Señor.

Y cuando el apóstol dice que entreguemos nuestros cuerpos, "soma" lo que está diciendo es que entreguemos nuestra carne, entreguemos nuestra psicología, entreguemos nuestras emociones, nuestra mente, toda la parte humana nuestra que necesita ser tratada por Dios. Esas áreas de nuestra vida que si Dios no trata con ellas, nos van a hacer tropezar una y otra vez en la vida.

Y he dicho que la Palabra del Señor tiene enseñanza para nosotros, tiene recursos, tiene verdades que si nosotros le permitimos, van a hacer esa obra restauradora que Dios quiere hacer en nosotros cuando entramos a los caminos del Evangelio. El apóstol Pablo escribe y dice en Gálatas creo capítulo 4, dice: "Hijitos míos por los cuales padezco dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros."

¿Sabes qué es lo que Dios quiere hacer en tu vida? hacer que la imagen de Cristo sea real en ti, que tú reflejes a Cristo en tu forma de hablar, tu forma de sentir, tu forma de caminar, tu forma de tratar a los que están alrededor tuyo, que tú seas como Cristo caminando en la Tierra, y ¿cómo era Cristo? un ser eminentemente saludable emocional, espiritualmente, un ser balanceado, un ser que sabía quién Él era y quién Él es en el Señor, un ser cuyas virtudes eran perfectamente concatenadas una con la otra, con una buena comida que tiene la cantidad precisa de sazones y todos trabajan juntos para producir un sabor delicioso. Wow, eso está lindo, apúntemelo por ahí por favor.

Eso es lo que Dios quiere hacer en tu vida, Dios quiere formar la imagen de Cristo porque cuando tú entras al Evangelio entras con todo tipo de deformaciones y defectos, y el Señor quiere ir sacándolos uno a uno, y reemplazándolos con las virtudes de la Palabra de Dios.

Así que recuerde eso, que el tema general de todo esto que yo estoy hablando es el tema de la salud, de la sanidad, de cómo sanarnos de las heridas y las deformaciones de la vida, porque hemos dicho que vivimos en un mundo deformante. Vivimos en un mundo que está penetrado por el pecado. Vivimos en un mundo que, si lo dejamos, va a torcer nuestras emociones, nuestra mente, nuestras actitudes, y ya las ha torcido porque todos estamos torcidos en una manera u otra, y parte de la Obra del Espíritu Santo es renovarnos, y cada día hacernos más y más saludables. Ese es el propósito de Dios, que seamos prosperados en todas las dimensiones de la vida.

Y yo quiero arrancar esa telaraña de nuestra mente. Ser un cristiano verdadero, ser un discípulo es la cosa más costosa que usted se puede imaginar, y yo creo que porque tenemos una actitud tan superficial de lo que es la carrera cristiana por eso no crecemos más, porque creemos que todo es simplemente para que Dios me dé, me haga esto, me haga lo otro y no entendemos que lo primero es que nosotros tenemos que subirnos al altar y constituirnos en un holocausto, un sacrificio al Señor, como una víctima que está en el altar ardiendo bajo el fuego reformador y transformador del Señor, y eso duele.

¿Recuerdan lo que les dije el domingo pasado? que me quedé atorado en eso que dice: "Y habiendo acabado todo estad firmes." Cuando nos sometemos al trato de Dios o cuando nos sometemos a una prueba que viene a nuestra vida y dejamos que el Señor cumpla todo el propósito que Él tiene en ese evento en nuestra vida. Cuando lo interpretamos a la luz de que: este no es el diablo solamente que está haciendo algo, sino que es Dios que está permitiendo que esto venga a mi vida con un propósito sanador y restaurador.

Y así todas las cosas que pasan en nuestra vida, todas las pruebas, los sufrimientos, las dificultades, hay algo que nosotros podemos sacarle provecho si lo vemos a través de los ojos del Espíritu Santo y de la Palabra de Dios. Entonces eso es, yo decía que tenemos que mantenernos ahí en el fuego del crisol del trato de Dios hasta que Dios cumpla Su propósito, porque lo que Dios quiere es extraer de nosotros impurezas, extraer de nosotros defectos y deformaciones para que entonces nosotros podamos correr con más ligereza la carrera de la fe ¿amén?

Les pido que por favor anote ahí de vez en cuando algo en su espíritu, en su mente, si Dios le habla toque ahí y escriba algo o diga simplemente: Señor, yo recibo esa Palabra en mi vida. Y yo he dicho que vamos a discutir una cantidad de cosas, y esto es como un monólogo extendido lo que yo estoy haciendo aquí. Termino donde termino y el domingo que viene lo recojo en lo que Dios me da, puedo recordar lo que dije.

Tengo un claro recordatorio de lo que dije el domingo pasado, pero quiero continuar. Porque de nuevo, lo que voy a estar haciendo, para que ustedes entiendan el marco ¿no? es extrayendo de la Palabra del Señor conceptos y principios que nos ayudan a vivir vidas saludables. Y en el capítulo 6 de Efesios tenemos allí una cantidad de cosas, y lo que quería proveer era simplemente un ejemplo de cómo la Biblia nos da una prescripción de las cosas que podemos usar para vivir vidas sanas y saludables, y sanarnos de nuestras heridas. Pero al comenzar a predicar, como pasa muchas veces, descubro que hay allí un caudal de información que no podemos simplemente pasar de largo sino que tenemos que detenernos un poquito.

En el capítulo 6 de Efesios el apóstol Pablo después de decir que tenemos que resistir en el día malo, en las situaciones de dificultad en nuestra vida y que habiéndolo acabado todo, entonces podamos estar firmes. Él antes de eso nos ha dicho que tenemos que tomar toda la armadura de Dios, y decíamos que no podemos darnos el lujo de solamente ver una parte y coger esto que nos gusta, sino que tenemos que tomar todos los recursos que Dios provee en Su Palabra.

Y entonces él da un ejemplo de cuáles son algunas de esas armaduras, mejor dicho cuáles son algunas de esas piezas de la armadura de Dios para nuestra salud y nuestra sanidad emocional. Y él habla acerca de que tenemos que ceñir nuestros lomos con la verdad, y yo creo que yo les dije antes, voy a ir lo más pronto posible a través de esto, ceñir nuestros lomos con la verdad.

El soldado romano, y si alguien me puede poner allí esa ilustración acerca de la armadura del soldado romano, el soldado romano tenía diferentes piezas en su armadura, y lo primero que él tenía era un cinto de cuero alrededor de acá que le permitía agarrar su espada y que mantenía todas las demás partes de su armadura unidas y unificadas. Y el apóstol Pablo comienza con algo que yo creo que es dirigido muy atinadamente por el Espíritu Santo; es como que el centro mismo de la vida del cristiano y lo que nos permite, porque los lomos, dice: ceñidos los lomos, quiere decir como: preparados para asaltar, fortalecidos. Los lomos es las caderas, la cintura y es lo que usted usa para dar un salto hacia adelante, defenderse o lo que sea.

¿Y qué es lo que nos da esa fortaleza en la vida para luchar contra las fuerzas del mal y todas las influencias que quieren hacer daño a nuestra vida? la Verdad de Dios. Yo decía que tenemos que enamorarnos de la Verdad de Dios, tenemos que hacer un pacto con la verdad. Tenemos que dejar de estar jugando jueguitos allí echándole la culpa a otros de nuestros problemas y de nuestras situaciones, y tenemos que ser gente íntegra. No quiero estar siempre diciendo las mismas cosas así que voy a correr pero wow, hay tanto allí de información.

Yo siempre les he dicho que, en la medida en que nosotros suprimimos la verdad, en la medida en que nosotros nos rehusamos a ver las cosas que tenemos que ver, en esa medida la Verdad de Dios siempre va a estar tratando de afirmarse en nosotros y hacerse sentir, y si la resistimos se convierte en un aguijón que nos causa daño. Todas las neurosis y todos los problemas de la humanidad en una manera u otra surgen del rechazo a la verdad.

Y quiero decirles que estamos en un siglo y en un tiempo, la humanidad ha entrado yo creo, en una etapa en que yo creo que un espíritu de mentira y de seducción ha caído sobre la humanidad, y sobre esta nación por ejemplo, y hoy en día la mentira, la falsedad se excusa en tantas maneras, y esta nación, esta sociedad está resistiendo la Verdad de Dios.

Y a menos que nosotros no hagamos un pacto a muerte con la Verdad de Dios, no vamos a sobrevivir a lo que viene. Muchos cristianos van a caer en la mentira y en la herejía porque no se han apertrechado bien, y no se han amarrado bien al mástil de la verdad. Y nosotros tenemos que dejar de estar mirando alrededor para ver qué están pensando los demás, qué está pensando la cultura, qué están pensando mis amigos, y cómo yo me puedo ajustar a lo que dicen mis amigos para no desentonar, para retenerlos. No, mire, si usted tiene que quedarse solo quédese solo, pero siga la Verdad de Dios.

Siempre recuerdo las palabras de Josué, Josué dijo: "Escoged vosotros a quien sirváis, pero yo y mi casa serviremos a Jehová." Cuando Dios le diga algo y cuando usted descubra algo de la Verdad de Dios mire, apúntelo con sangre y no se zafe de allí aunque le duela, pero viva como un hombre, una mujer metido en la Verdad de Dios porque eso es lo que le va a permitir a usted ser saludable. En la medida en que usted reprime y suprime la Verdad de Dios en esa medida va a tener problemas, o cualquier tipo de verdad. Entonces es importante los lomos con la verdad.

"Vestidos con la coraza de justicia" la coraza es esa parte de arriba, el pecho, cubriendo órganos vitales, estaba hecho de cuero o podía ser metálico, pero esa justicia, la coraza de la justicia. Y estos conceptos tienen muchas diferentes aplicaciones, porque en una dimensión Pablo está hablando de guerra a puño pelado con las huestes del infierno que quieren hacer daño a nuestra vida y destruirnos.

Pero también yo les he dicho que estos conceptos son aplicables a un tipo de guerra que es mucho más cotidiano, mucho más del diario vivir, que también tenemos que aplicarlo en esa dimensión. Y para mí esa justicia de la cual habla el apóstol Pablo es esa justicia es esa forma en que nosotros tenemos que vivir con relación a los demás alrededor de nosotros, que tenemos que tratar a los demás.

Nosotros tenemos que vivir en la justicia de Dios, tenemos que ser gente justa, tenemos que tratar a los demás con equidad. Lo que le debemos a alguien tenemos que pagárselo, no solamente hablando de dinero, pero al que honra, honra, al que reconocimiento, reconocimiento, al que amor, amor, al que palabras de afirmación, palabras de afirmación, al que tenemos que proteger guardando sus espaldas. Cuántas veces alguien viene a decirnos cosas dañinas de otra persona y nosotros nos sobamos las manos y también añadimos más material, en vez de decir: ¿sabe qué hermano? yo, o si no puede confrontar cállese simplemente. No murmuremos de los demás porque hacemos daño, tratamos a la gente a veces injustamente.

En nuestros matrimonios no tratamos con justicia a nuestros cónyugues, no tratamos con justicia a nuestros hijos, nuestros compañeros de trabajo. Nosotros tenemos que ser la gente más justa del mundo, tenemos que vivir en la justicia de Dios, tenemos que ser íntegros en la manera en que nos tratamos unos a otros. Y todo esto de justicia, de equidad es muy importante porque muchos de los problemas de la vida vienen cuando explotamos a los demás, usamos a los demás, tratamos mal a los demás.

Por ejemplo ¿qué dice la Biblia? dice, y perdone que tome a los maridos pero si hay alguna mujer que también es áspera con su esposo pues también le aplica a usted, dice: "Maridos: no seáis áspero con vuestras mujeres para que vuestras oraciones no tengan impedimento." ¿Verdad que sí?

Entonces si nosotros estamos tratando injustamente a nuestro cónyugue, esposo o esposa, porque a veces hay esposas que abusan de la mansedumbre del esposo, no se crea, tienen un esposo manso y humilde, y sencillo y se le montan encima, eso no es de Dios, reprenda al diablo ahora mismo; se me metió el espíritu de Yiye Ávila de momento así (risas).

La Biblia dice: Si no perdonamos a los que nos ofenden Dios no puede perdonarnos a nosotros. Entonces la justicia de Dios demanda que nosotros tratemos a los demás en esa forma para que entonces nosotros podamos gozar de una vida saludable y una vida emocional saludable.

Habla también de que en nuestros pies, el soldado romano tenía una especie de bota que se ceñía en el tobillo y entonces alrededor de la pierna para que se mantuviera fuerte agarrada a él, y además tenía una especie de clavos en la suela para poder agarrarse bien al piso y al suelo que pisaba. Y es interesante que Pablo pone aquí: "El apresto" es decir con la preparación del Evangelio de la paz.

Y de nuevo: yo creo que esta idea, para mí lo que inmediatamente me viene a la mente, Pablo escoge el Evangelio de la paz porque ¿qué es el Evangelio? el Evangelio es reconciliación con Dios, el Evangelio es buenas nuevas de que ya Dios no está enemistado con nosotros y nosotros con Él. La Biblia dice: "Reconciliados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo."

Entonces es un Evangelio de paz. Pablo enfoca: el Evangelio tiene muchas vertientes pero aquí es interesante que él escoge esa vertiente del Evangelio de paz, de reconciliación. Y yo creo que aquí hay algo bien importante para la salud emocional que nosotros tenemos que tener en cuenta, y es esta idea de que cuando yo aprendo a morar y a descansar en el amor de Dios para mi vida, en la aprobación de Dios para mi vida. Cuando yo dejo de sentirme culpable como que Dios es un capataz que siempre tiene el azote allí listo para darme un fuetazo si no lo agrado como Él quiere en todo momento, listo para tirarme un rayo que me parta por mitad cuando tengo un mal pensamiento o lo que sea.

Entonces muchas veces nosotros vivimos en ansiedad con respecto a Dios y hay iglesias de santidad que muchas veces se convierten en iglesias neuróticas porque hay este sentido como de Antiguo Testamento, y no hemos aprendido a descansar en la paz del Señor, de que ya nosotros somos aprobados por medio de Cristo Jesús y que nosotros tenemos un papi bonito que nos ama, y que quiere tener buenos tratos con nosotros.

Y ¿sabe qué? que muchas veces cuando dejamos de ver a Dios como un ser uraño y justiciero, y lo comenzamos a ver como un Padre reconciliado y amante ¿sabe qué? a veces podemos hacer más que cuando lo vemos a Él como que siempre está demandándonos ¿me explico? Tenemos que morar en el Evangelio de la paz.

Yo le decía a Meche que cuando nosotros vamos hacia nuestra Iglesia hay un sitio que vende carros, y tenían un, quizá algunos lo han visto los que van por ahí por Summerville, un gorila como de siete pies de alto sonriente, feísimo pero sonriente, y está enfrente de la entrada de este lugar que vende carros usados, y tiene a un lado un sign que dice: "estaciónese aquí, ya usted está aprobado" queriendo decir que si usted tiene mal crédito, buen crédito, lo que sea, no se preocupe, venga y coja un carro que le damos crédito a usted, entonces estaciónese aquí, ya usted está aprobado en otras palabras, para su solicitud de crédito.

Entonces yo me quedo mirando ese gorila que dice: "park here, you are approved" "usted está aprobado" y yo digo que me encantaría coger una foto del gorila y al lado de él poner una cruz bien larga, del tamaño del gorila, y aplicar esa palabra: estaciónese aquí porque ya usted está aprobado. You get it? ¿lo cogieron? (ríe). En otras palabras péguese a la cruz, estaciónese al lado de la cruz porque ya Dios está contento con su vida a través de la cruz del calvario, ya Dios no está molesto con usted. En la cruz del calvario usted encuentra sanidad, bendición, esperanza, paz, reconciliación con Dios.

Y entonces cuando usted aprende a morar en esa buena Voluntad del Padre para su vida, de que Dios quiere darle muchas bendiciones y buenas cosas eso cambia a veces nuestro destino. Quisiera tener más tiempo para desarrollar eso y cuando estén almorzando después del servicio piensen un poquito más en ello.

Dice: "Sobre todo, tomad el escudo de la fe." Qué interesante, dice: sobre todo. El escudo del soldado romano era así, era bien grande y podía estar hecho de madera, de cuero, de metal y evidentemente era para protegerse de los golpes, era un arma defensiva de los golpes de un soldado enemigo, "sobre todo."

¿Por qué la fe tiene esa importancia así como sobreabundante? Hermano: porque la fe es la plataforma para toda transacción en el Reino de Dios. La Biblia dice que sin fe es imposible agradar a Dios. Santiago dice que si tenemos falta de sabiduría la pidamos a Dios, pero que la pidamos con fe, no dudando dice, porque el que duda es como las ondas del mar que van por donde quiera. Dice: no espere que el que ora de esa manera va a recibir cosa alguna de parte de Dios.

La fe es la esencia misma de nuestra vida y cada día tenemos que pedirle al Señor que nos aumente la fe y que nos ayude a crecer en fe. ¿Cómo se crece en fe? hermano se crece a puño limpio, leyendo la Palabra, adorando al Señor, manteniéndonos centrados en las cosas de Dios, memorizando la Escritura. No es como que usted le pide al Señor que le abra la tapa de los sesos y le pide que le meta fe, no es así. La fe es algo que usted aprende a través de la experiencia, a través de una compenetración con los elementos del Reino de Dios, así es como usted va convirtiéndose en una persona de fe.

Usted se va convirtiendo en una persona de fe por medio de la experiencia cuando Dios tiene trato con usted y usted ve a Dios a lo largo de su vida haciendo cosas según Él promete, usted va confirmando los principios y los medios del Reino de Dios, entonces usted crece entonces en fe. Pero si usted está por allí aplatana'o viviendo a cien millas de distancia, yendo a la Iglesia así de vez en cuando, aparece un domingo y después seis meses después lo vemos otra vez perdóneme pero así no se crece en la vida cristiana. Hay que pagar el precio, hay que ser un soldado ahí continuamente marinándose, ahí zambulléndose en los sazones del Reino de Dios.

Pero ¿por qué la fe es importante? porque la fe, mire, lo que hace la fe es que nos permite vivir en la dimensión del Espíritu en vez de la dimensión del espacio. La fe es lo que te permite a ti en cualquier circunstancia de tu vida ver lo que Dios está haciendo y no lo que el mundo está haciendo.

Yo tomé como ejemplo muy respetuosamente a una pareja joven que llegó esta mañana aquí a la Iglesia, vamos a oficiar el funeral de su bebé de tres meses este martes. Y yo les decía así desde aquí, desde el púlpito, si nosotros vivimos así una experiencia tan dolorosa, si una persona sólo mira la circunstancia de lo que le ha sucedido en ese momento el enemigo va a querer usar para deformar nuestra vida emocional, cuando nos suceden pérdidas, cuando sufrimos grandes tragedias en nuestra vida, el enemigo va a querer sacarle provecho y llenarnos de resentimiento contra Dios, de amargarnos, de infundir en nosotros un sentido de culpabilidad: ¿habrá sido porque yo no hice algo, porque no oré lo suficiente, porque estaba en pecado que mi bebé murió? o lo que sea; el diablo quiere tomar esas cosas y usarlas para hacer daño en nuestra vida.

Nosotros tenemos que ir más allá de las circunstancias y pegarnos a la Palabra de Dios, la Verdad de Dios, lo que Dios está diciendo en nuestra vida. Por eso Pablo también habla aquí de la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios porque estas dos cosas van unidas: la fe, la Verdad de Dios, la Palabra de Dios. Cuando vienen situaciones a nuestra vida difíciles, de gran pérdida, nosotros no podemos enfocarnos en la circunstancia que estamos pasando, la experiencia que estamos sufriendo. Tenemos que remontarnos por encima de la vorágine de la tormenta que estamos viviendo y tratar de ver ¿qué es lo que Dios está diciendo a través de esto, qué es lo que Dios está haciendo, cuál es el propósito de Dios en esto? ¿qué es lo que Dios ha declarado acerca de mi vida?

Y es donde tenemos que tomar las verdades del Evangelio y aplicárnoslas en ese momento. Porque si usted mira solamente las circunstancias de su pérdida usted va a ser abrumado por el enemigo, pero la fe es lo que te permite ir más allá de tus circunstancias. Pedro cuando estaba en la barca y ve a Jesús caminando sobre las aguas le pide al Señor que le permita a él también caminar sobre las aguas. Y el Señor le dice: Bueno amén, salte de la barca y camina sobre las aguas, y Pedro comienza a caminar. Y mientras mantiene su mirada puesta en la autoridad del Señor él camina sobre las aguas.

Pero dice la Palabra que: "Mirando el mar enbravecido y mirando la tormenta con todo su poder, comenzó a hundirse." Cuando él no fue capaz de usar la fe para mirar al Cristo que estaba sobre la gravedad y sobre las leyes de la física, se puso a mirar sólo conforme a su mente y lo que él conocía de la realidad física alrededor de él, cuando él deja de vivir por la fe entonces comienza a hundirse. Y el Señor le dice: "¿Por qué dudaste, hombre de poca fe?" Nosotros tenemos que vivir hemanos con nuestra mirada puesta en lo que el Señor ha declarado, no la experiencia que estamos viviendo.

El cristiano para poder madurar tiene que desconectarse cada día más y más de lo que diga la gente, de lo que el mundo me haga, de la circunstancia que esté pasando, y tiene que pedirle al Señor: Señor, dame la fortaleza para yo vivir pegado a Ti y lo que Tú has declarado en mi vida. Yo creo que yo voy a salir de este tiempo de prueba. Yo creo que Tú eres fiel en lo que Tú prometes y yo sé que esto es simplemente una leve tribulación momentánea pero que yo voy a salir adelante en el Nombre de Jesús.

Y eso es lo que nos permite hermanos, el dejar de mirar lo que estamos pasando, lo que está sucediendo en nuestra vida, lo que nos pasó hace veinte años atrás y aprender a ver ¿qué es lo que dice la Palabra de Dios?

Después yo voy a tratar con otro punto, y es que una de las maneras en que nosotros podemos encontrar salud emocional es sabiendo que nosotros tenemos valor en Cristo Jesús, que nadie nos da valor a nosotros sino que el valor nos lo da Dios en lo que nosotros somos en Él.

Y una de las cosas también que voy a hablar es que otra de las maneras en que nosotros aprendemos a crecer espiritualmente y a tener salud emocional es despegándonos del mundo, y poniendo nuestra mirada en el Reino celestial y en el mundo del espíritu. Porque mientras tú estás pegado al mundo y estás pegado a lo que los otros dicen de ti, tú eres entonces como una marioneta que el mundo te lleva para arriba y para abajo, y para adelante y para atrás, y retongonea como al mundo le da la gana. El hijo de Dios aprende a poner su mirada en toda Palabra que sale de la boca de Dios, en la Verdad de Dios.

Y por eso es que nosotros tenemos que practicar cada día más y más esos músculos, esas destrezas de vivir en el espíritu y no tanto en la carne. El hijo de Dios según va creciendo, una de las cosas que Dios quiere hacer en nosotros es despegarnos menos de la carne y pegarnos más a Cristo Jesús.

Yo estaba viendo esta semana un documental sobre los monjes cartusianos en un monasterio en los Alpes franceses, un documental que les recomiendo lo vean si pueden, se llama: Into great silence, y son dos horas y cuarenta minutos de casi como meterse uno en un monasterio, uno de los monasterios más austeros y más demandantes que hay en el mundo, donde estos monjes viven casi toda su vida en una celda y solamente salen un momentito para tener una misa a las doce de la noche, y se ven como comunidad una sola vez a la semana, pero el resto del tiempo se lo pasan metidos en su celda, leyendo la Biblia, leyendo textos religiosos, orando, y es como que el propósito de estos hombres es matar la carne completamente, y apagar los sentidos metiéndose en un ámbito artificial de silencio y de total abstracción del mundo para poder entrar en contacto con el infinito, con Dios.

Y es increíble lo que estos hombres. Imagínese vivir que ya usted no tiene nombre, cuando usted se muere no hay una tumba que tiene su nombre, usted desaparece del mundo completamente porque su propósito es como ser un atleta olímpico del espíritu, y para usted poder sentir a Dios y encontrarse con Dios usted tiene que ir como apagando las luces de todos los sentidos; los recuerdos de todos sus antepasados y de sus familiares, todo apetito sexual, todo deseo de éxito en el mundo, todo sentido de hombría, toda emoción, todo apego al mundo e ir apagando las luces hasta que lo que quede es un ser que está en búsqueda y en contacto con el infinito. Silencio veintitrés horas del día.

Y yo digo: bueno eso es admirable, a mí me fascina. La verdad es que es un documental maravilloso en muchas maneras y es admirable la entrega de estos hombres. Pero por otra parte ¿sabe lo lindo del Evangelio? es que usted no tiene que hacer eso para tener un encuentro con el Espíritu Santo, con el Espíritu de Dios. Usted puede, aún en medio del mundo, no ser del mundo. Aún mientras usted tiene un trabajo demandante y usted tiene éxito en su trabajo, usted es un maestro, un médico, una ama de casa, un obrero, aún mientras usted está viviendo en el mundo usted puede, por medio de la fe, ir cada día compenetrándose más con el mundo del espíritu.

Y entonces usted puede tener la bendición de ambos privilegios. Puede ser un esposo, puede ser un obrero, puede ser una persona inmersa en el mundo pero vivir como si usted estuviera en un monasterio porque usted va poco a poco apagando esa dependencia que usted tiene de la carne y de la razón, y usted va aprendiendo más y más a leer el mundo a través de los ojos de la fe, a través de los ojos de la Palabra, a través de los ojos del espíritu; usted va cada día haciéndose más y más un ser espiritual.

Y eso es lo que Dios quiere, que nosotros aprendamos a procesar la vida conforme a los dictados de la fe y no solamente conforme a los dictados de la experiencia o las emociones. No podemos dejar que las deformaciones del pasado, los malos recuerdos del pasado, dicten lo que nosotros somos. Nosotros vivimos por lo que nosotros somos, no por lo que el mundo nos dice que nosotros somos. No podemos vivir apegados al mundo, conforme a esa mirada de fe, a esa espiritualidad profunda que Dios quiere que tengamos.

Una última arma que el apóstol Pablo menciona aquí en el versículo 18: "Orando en todo tiempo, con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos." ¿De qué está hablando Pablo aquí? de la oración. La oración es algo que no podemos prescindir de ella en nuestra vida, y nosotros tenemos que, en un sentido, vivir en oración las veinticuatro horas del día.

El apóstol Pablo dice: "Orad sin cesar." Es como respirar, la oración tiene que ser como es la respiración. Donde quiera que nosotros estamos tenemos que estar en contacto con el Señor y si usted siente que el tiempo está pasando, del día, y usted ha dejado de estar en comunicación con el Señor, de alguna manera, tome treinta segundos y vuelva a poner su mente en el Señor.

Nosotros debemos ser engines of prayer, motores de oración continuamente clamando y orando al Señor, y presentando nuestras necesidades, y las necesidades de los demás al Señor. Y usted no tiene que estar solamente como cuatro horas arrodilllado cada día, muy pocos de nosotros tenemos tiempo para hacer eso, pero ahí en su trabajo, cuando usted está manejando en la 93, cuando usted tenga un tapón ahí de tráfico en vez de ponerse a maldecir y a renegar de Dios tome ese tiempo, clame al Señor, ore, presente las necesidades del pueblo de Dios. Yo le pido al Señor: Padre, dame cada día más y más un espíritu intercesor, hay tantas necesidades que nosotros podemos presentar delante de Dios.

Una de las cosas que hacen los monjes cuando se retiran a los monasterios es, ellos se ven como personas que están orando por el mundo, ese es su llamado, ser gente de oración que estén orando continuamente por las necesidades del mundo y por la redención del mundo. Bueno ¿sabe qué? usted puede ser un monje ahí en su trabajo, en su matrimonio, no tanto en su matrimonio pero sí en muchas diferentes dimensiones, usted puede vivir una vida de oración continua; usted puede clamar al Señor y presentar sus necesidades, renovar ese diálogo con Dios continuamente en su vida.

Porque la oración no es simplemente para hacer una lista de compras al Señor: Señor yo quiero esto, dame esto, dame lo otro, también la oración es para mantenernos en comunión con Dios, y aprovechar esos tiempos. Eso es lo que nos permite entonces ver como Dios ve las cosas, mantenernos saludables espiritualmente. De vez en cuando coger un medio día para ayunar, o un día completo, tres días o lo que sea, presentarle al Señor nuestras necesidades, clamar a Dios por esas cosas que necesitamos hacer. Sin oración nosotros no podemos tener la vitalidad que necesitamos en la vida cristiana.

Cuando nosotros oramos, sacralizamos las experiencias negativas de la vida, y entonces las podemos ver a través de los lentes de la fe y del espíritu, y esas cosas nos mantienen entonces saludables, sanos en el Señor. Voy a pedir que los músicos y los directores de alabanza pasen por acá.

Entonces hermanos, ahí usted tiene algunas herramientas. La Biblia dice que las armas de nuestra milicia no son carnales sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas. Estas herramientas que Dios ha puesto allí, la verdad, la justicia, la fe, la salvación que tenemos en Cristo Jesús, el Evangelio de la paz, la oración, son cosas que nos van a mantener saludables en todo momento. Cuando vengan los embates de la vida, cuando vengan las amenazas contra nuestra salud sabremos entonces qué hacer.

No voy a reprimir una experiencia que tuve anoche, un sueño que tuve ¿me dan cinco minutos más? quiero compartir con ustedes. Para que ustedes vean cómo es que tenemos que vivir cada día en una higiene espiritual, y cuando el enemigo quiere hacer cosas en nuestra vida y el Señor nos revela algo, nosotros entonces tenemos que hacer acceso de las cosas que Dios ha provisto en nuestra vida porque el diablo siempre está tratando de hacer daño. Y a veces va a ser una guerra limpia, así, claramente espiritual, a veces va a ser más sutil.

Pero anoche, yo ni siquiera pude compartir esto con Meche esta mañana, pero así es que Dios me habla. Cuando hay momentos en que Satanás quiere entrar o ha habido una penetración de mis defensas, o hay algo que yo tengo que tener cuidado en el ministerio, en mi vida, el Señor siempre me lo advierte. Y cuando yo discierno esos momentos de ataque que pueden manifestarse en algo circunstancial de alguna manera, entonces Dios me está diciendo: Prepárate, fortalécete, para que el enemigo no tenga entrada en esa área de tu vida.

Yo estaba así, fue una imagen de un solo momento, donde era la sala de nuestra casa, y yo volteé la mirada por un instante hacia otro lado contrario a la ventana, varias ventanas que hay en la sala, y cuando volteé la mirada otra vez, había un, y digo esto, mire, las personas, los homeless, las personas homeless, usted sabe bien cuánto las amamos, esto no tiene nada que ver con eso, era simplemente un símbolo así que nadie asuma más de la cuenta en esto porque Dios usa los símbolos hasta cierto punto.

Pero cuando yo volteé la mirada había un, ¿cómo había entrado? yo entendía en el espíritu que, cuando yo volteé la mirada, la idea era: me descuidé por un momento, entró algo, y había un hombre homeless acostado en el medio de la sala con una colcha de esas que usan, con un sleeping bag de esos abierto, bien arropado y bien cubierto, durmiendo, buscando refugio en la sala de nuestra casa. Y yo me preguntaba: ¿cómo entró este hombre? y se me vino a la cabeza: cuando tú volteaste entró por la ventana y se hizo cómodo allí buscando protección.

Y entonces en el sueño yo le dije: Señor, yo estaba un poco conciente, y le dije: Señor ¿qué Tú me estás diciendo con eso? Y entonces entendí que ese personaje era un símbolo de algún tipo de ataque espiritual, de contaminación o contagio que había entrado a nuestra casa o a mi vida, o al ministerio, no estoy seguro qué. Y entonces yo entendí que el Señor me estaba dando una asignación: Ahora ponte en guerra y defiende tu vida y tu ministerio, y neutraliza eso.

Ahora ¿sabe qué? yo seguí durmiendo como siempre hago. No es como que ahora estoy neurótico y paranoide, y que no voy a comer ni beber, es que nosotros siempre estamos en guerra con el enemigo. Ahora lo que yo tengo que hacer es orar al Señor y asegurarme de que eso sea neutralizado, porque si yo no atiendo a eso el enemigo va a hacer algo negativo en mi vida.

Y yo creo que así es que tenemos que vivir hermanos. Como digo eso a mí no me llena de pánico ni nada porque la vida cristiana es una vida de guerra continuamente. Es lo que dice la Palabra: "Sed sobrios y velad porque vuestro adversario, el diablo, como león rugiente anda alrededor buscando a quién devorar." Nosotros estamos en guerra con los poderes del diablo veinticuatro horas al día y en la vida de los que sirven al Señor siempre habrá momentos de ataque.

Y esa energía negativa que entró o que quiso entrar a mi ámbito de vida, si no es rechazada y neutralizada puede tornarse en algo emocional, algo espiritual, algo matrimonial, algo financiero, algo de salud, algo ministerial, esa energía diabólica puede manifestarse como un virus en muchas diferentes formas dañinas. Entonces lo que uno tiene que hacer es ponerse la armadura de Dios; comenzar a orar, a reprender, buscar en la Biblia ¿qué me está diciendo el Señor? pedir discernimiento de parte de Dios, santificarnos más, echar raíces más hondas.

Cuando esas cosas vienen a mi vida ¿sabe qué? yo en vez de sentir pavor lo que siento es gozo; gracias Señor porque Tú me estás hablando. Gracias porque hay defensas que me alertan acerca de cómo yo debo, para poder mantener la sanidad, para poder mantener la salud. No es la primera vez que eso sucede.

Y tú estás en la misma batalla que yo, y lo que tú tienes que preguntarse es: ¿cómo yo puedo vivir esa vida de alerta veinticuatro horas al día, siete días a la semana, para que el diablo no logre penetrar mi armadura con sus dardos de fuego? Tengo que usar la espada de la Palabra, el escudo de la fe, el yelmo de la salvación, el calzado del Evangelio de la paz, esas herramientas que Dios ha provisto, vivir dentro de ellas, clamar al Señor continuamente, entregar mi vida para que Dios la santifique cada día más para que el diablo no tenga asidero en mi vida, él no encuentre, no sepa por dónde agarrarme porque cada día le estoy entregando mi espíritu, mi vida, mi cuerpo, mi mente al Señor. Ese es mi deseo y debe ser tu deseo también cada día para que tú puedas vivir una vida saludable y despejada cada día.

Que el Señor te bendiga. Padre: bendecimos esta Palabra, gracias por la armadura del Espíritu que Tú nos has dado. Gracias por todos los recursos, Señor, que Tú nos provees en nuestro caminar y Tú nos has provisto de protección en tantas diferentes maneras. Abre nuestro entendimiento para que no seamos como niños inocentes entrando al matadero Padre, sino que seamos hombres y mujeres revestidos con todas las herramientas y todos los recursos de la fe.

Haznos una Iglesia peligrosa para el diablo y el infierno Señor, una Iglesia de hombres y mujeres entregados y vendidos al Evangelio y al Reino de Dios, y enséñanos cómo resistir al enemigo cuando quiera destruirnos, cuando quiera hacer daño a nuestra vida. Nos santificamos en Ti Padre, nos consagramos a Ti.

Lord: we die to self and embrace the fullness of Your desire for us. We yield to You Father, with the help of the Holy Spirit lead us to that point of death, where we might humble every aspecto of ourselves and submit every impulse to You alone, and to Your Truth, the Truth of Your Word, we submit ourselves to You like a sacrifice Father, consumed by Your fire until all that is left of us is Jesus in His form and image. We praise You, te adoramos y nos entregamos a Ti Señor una vez más, como ese sacrificio santo y agradable delante de Ti.

Marca nuestros espíritus con esta Palabra Señor y glorifícate en nosotros, y sácanos todo el provecho que Tú quieras, en el Nombre de Jesús, amén. Dios te bendiga, la gracia del Señor sea con ustedes, amén.

Salud emocional y espiritual

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Quiero retomar brevemente el curso de pensamiento que terminé el domingo anterior y continuar en la Carta a los Efesios, en el capítulo 6. Como usted sabe hemos estado hablando acerca de sanidad emocional, espiritual, pero no solamente de sanidad como algo que es un remedio defensivo, sino también agresivamente, queremos hablar de salud emocional y espiritual porque Dios nos llama a salud. Dice la Palabra en una de las epístolas de Juan que Dios quiere que seamos prosperados en nuestro espíritu, así como prospera también nuestro cuerpo, nuestra alma, que todo nuestro ser prospere.

Y hemos dicho que Dios no quiere que nosotros vivamos cautivos de las deformaciones y los dolores, y los padecimientos del pasado, sino que Dios quiere que seamos gente sana, saludable, que refleje la vitalidad y el gozo, y la salud del Espíritu Santo.

Hemos dicho sin embargo que en la vida hay cosas que suceden que sí vienen a afectar negativamente la vida de los hijos de Dios, y hemos querido presentar lo que yo llamo un modelo dinámico de la realidad del espíritu; y es que en la vida cristiana siempre estamos batallando con situaciones difíciles, con situaciones de pérdida. Esta mañana mencionábamos y les pido que oren por la hermana Sandra Barbieri y su familia, que su padre, después de ser operado de corazón abierto, un hombre de ochenta años, fuimos a visitarlo hace un par de semanas al hospital, lleno de ánimo y de esperanza, y pensábamos que ya esa operación había sido un éxito, y desgraciadamente ayer, en una intervención casi rutinaria, su vida fue entregada al Señor y pasó a la Presencia del Señor, hermano Elpirio.

Y Sandra es una mujer de gran fe. Acabamos de celebrar ahora mismo la victoria que nuestra hermana Dilia ha experimentado. Y yo digo que entre esos dos extremos muchas veces se mueve la vida. Y en mi deseo de yo glorificar al Señor y de exaltar Su Nombre, nunca puedo olvidar de que también tenemos que recordar que muchas veces estamos pasando por procesos difíciles y no podemos negarlos. Ahora lo que nosotros sí creemos es que en medio de todas esas cosas somos más que vencedores. Que sea como dice el apóstol Pablo, que vivamos o que muramos, del Señor somos. Que pase lo que pase en nuestra vida, Dios usa todos los eventos en la vida para formar en nosotros la imagen de Cristo Jesús; sean pruebas o dificultades, Dios puede usarlas para Su gloria.

Yo sí sé que en la vida de los hijos de Dios no hay tal cosa como una derrota sino que Dios siempre se glorifica en todo. Y a través de estas presentaciones que estamos haciendo estamos tratando de proveer para nuestros hermanos esas armas, esos recursos que pueden servir para nuestra salud emocional, para nuestra sanidad, que nos ayuden a combatir las infecciones y las amenazas de la vida.

Hoy se habla mucho del virus del ébola, donde quiera se está hablando de este virus terrible que mata a más del 90% de las personas que son afectadas por este virus. Y recordamos que el mundo está lleno de virus espirituales; hay huestes de maldad, hay poderes demoníacos que se gozan en querer arrebatarle la imagen de Dios a los seres humanos. Pablo dice que: "Nuestra lucha no es contra sangre y carne sino contra principados y potestades, contra huestes de maldad en los lugares celestes." Porque donde quiera que nosotros nos movemos en este mundo caído estamos batallando con el principio de mal que pretende gobernar este mundo, y todos nosotros somos parte de esa batalla.

Ahora, la Biblia dice que Cristo vino a deshacer las obras del diablo, y la Palabra de Dios también dice que en la cruz del calvario el Señor derrotó a los principados y a las potestades. No hay infección que pueda destruir la vida de uno de los hijos de Dios si nos plantamos en lo que Dios ha declarado, Dios quiere victoria para nosotros.

Y muchas veces en la vida cristiana Dios nos entra en procesos o permite que entremos en procesos que son difíciles y que son, pueden ser dañinos, pero que si los pasamos en el Espíritu, cuando salimos de allí salimos fortalecidos más fuertes y más hermosos que cuando entramos en ellos.

Ahora, lo que pasa muchas veces es que, hay cristianos que cuando entran en estos tiempos de prueba, como no saben cuáles son los recursos que Dios ha provisto, como no saben que Dios ha declarado victoria en nuestras vidas, no saben entonces cómo batallar contra estos ataques del enemigo, y la Palabra está llena de buenos consejos, de declaraciones de verdad de Dios que pueden servir como una plataforma para nuestra salud emocional y espiritual. Y mi deseo es, a través de estas meditaciones, proveerle a mis hermanos algunas de esas herramientas y que hablemos bastante, con soltura, acerca de ese Dios que quiere que seamos prosperados en todas las cosas, que quiere que usemos todas las experiencias de la vida, buenas y aparentemente malas, para crecer y ser más como Cristo Jesús.

Hay herramientas que Dios ha provisto, hay listas por donde quiera, hay principios en la Escritura que si los analizamos con los lentes de esa salud y de ese deseo de Dios de proveernos de estas armas de salud y de vida, pueden ser de gran ayuda en nuestro continuo batallar contra los gérmenes del mal que nos amenazan en nuestra vida.

Yo comencé así, muy casualmente, porque sólo quería usarlo como una ilustración en vías a otros principios que yo consideraba mucho más importantes, pero cuando comencé a hablar acerca de esta armadura del Espíritu que Dios provee; y de paso, si ustedes pueden conseguir, si tú vas a: armadura de Dios, imágenes, y puedes encontrar una donde pone las diferentes partes de la armadura de un soldado romano, yo sé que está allí porque hay muchas de ellas, de manera que sea todavía más gráfico de lo que estoy hablando.

En Efesios capítulo 6 el apóstol Pablo señala una serie de recursos que tenemos, dice que: "Para que cuando venga el día malo a nuestra vida podamos resistir, y no solamente resistir, sino que cuando haya pasado el proceso de la lucha, podamos estar firmes" en nuestra posición, más fuertes que nunca. Y algunos de esos recursos, porque tampoco es una lista exhaustiva.

Sabe que muchas veces hemos constituido la armadura del Espíritu, o la armadura de Dios como un talismán, y en el mundo pentecostal hay gente que recita la armadura que Pablo señala aquí como si fuera algo mágico. Y Pablo estaba simplemente dando una ilustración como lo hace cualquier predicador, y usó la armadura que usa un soldado romano para protegerse y para batallar efectivamente, y la aplicó a ciertos aspectos de la vida cristiana que nosotros tenemos que tener en cuenta.

Y el domingo pasado solamente logré tocar un par de ellos, y en el versículo 14 y 13, donde dice el apóstol Pablo que tomemos toda la armadura de Dios, y esa palabra: toda, es muy importante, porque si hay una parte de toda la Verdad de Dios que no estamos poniendo en práctica somos frágiles por esa parte.

En la Escritura está la historia de un rey que le había sido profetizado que iba a morir y se vistió de toda su armadura real, y como Dios había declarado que ese hombre iba a morir, aunque estaba vestido de toda la armadura, había una pequeña brecha dice en una de las áreas que unía dos partes de su armadura, una pequeñita brecha. Y dice que un soldado, en medio de la guerra, tiró al azar una flecha, y esa flecha fue como un dardo directamente a ese pequeñito hueco que había en su armadura y por ahí este hombre murió.

Y así pasa muchas veces en nuestra vida. Nos aplicamos muchas áreas de la vida cristiana pero hay otras áreas que están frágiles, y el diablo es un cazador muy astuto, y él nos estudia, y él detecta dónde están las áreas débiles de nuestra vida. Y por eso es que la vida cristiana debe ser una vida integral donde nosotros nos vestimos de todo lo que Dios provee, todas las verdades de la Escritura, tenemos que usarlas.

Porque muchas veces hay áreas frágiles en nuestra vida y decimos: Señor pero ¿qué pasa? si yo estoy haciendo esto, estoy diezmando, estoy alabando, estoy yendo a la Iglesia, estoy sirviendo, pero ¿sabes qué? quizás hay una práctica en tu vida, quizás hay algo que tú necesitas fortalecer y por eso tenemos que tomar toda la armadura, tenemos que ver todas las áreas que Dios quiere que nosotros nos proveamos.

Dice: "Para que podáis resistir en el día malo." ¿Cuál es el día malo? el día malo puede ser un día de veinticuatro horas o puede ser un momento en la vida, o puede ser una racha de problemas, o puede ser un proceso a largo plazo en el cual entremos, puede ser un momento en nuestra vida que nos quiere deformar, nos quiere destruir, y que si lo dejamos puede constituirse en una fortaleza destructiva en nosotros.

El día malo es cualquier cosa que obedezca y que refleje el principio de maldad que rige este mundo y Dios quiere que nosotros podamos resistir. Quizás en tu vida, en tu niñez hubo un día malo, ese día malo pudo ser un padre que no te afirmó o que te abusó sexualmente. Puede ser un maestro que te ridiculizó en medio de tus compañeros en una edad formativa de tu vida. Puede ser un fracaso matrimonial. Puede ser un pecado terrible que tú cometiste que te ha acosado toda tu vida y no te deja tener paz con Dios, y el diablo usa eso para martillar que tú no vales, que no puedes, que no vas a llegar, que no vas a alcanzar nunca nada de Dios. Puede ser un complejo de inferioridad, puede ser una tendencia a la depresión, puede ser una ansiedad que tú no sabes cómo librarte de ella.

Hay muchas diferentes cosas que pueden constituir ese día malo en nuestra vida y nosotros tenemos que buscar el antídoto, la medicina de la Palabra de Dios y las verdades que encierra la Palabra de Dios para poder contrarrestar esas armas que el diablo quiere usar para destruirnos. Y que cuando hayamos pasado por ese proceso, habiendo acabado todo, y habiendo completado el proceso que Dios quiere que sigamos, podamos estar firmes.

Y te puedo decir algo también acerca de eso. Dice: "Habiendo acabado todo." Y cuando dije eso, aunque yo he meditado tanto sobre estos pasajes, se me ocurre otra cosa también. Y es que, yo creo que esto viene del Espíritu de Dios para ti, nosotros tenemos que seguir los procesos que Dios determina y tenemos que completarlos. Muchas veces Dios inicia tratos en nuestra vida y porque son tratos difíciles y desagradables no los queremos completar y ¿sabes qué? nos salimos de ellos antes de tiempo.

Hay hermanos que entran en un tiempo de prueba en su vida y Dios quiere hacer una obra quirúrgica, quiere limpiarlos, quiere usar la prueba como un fuego para quemar cosas que están en ellos. Pero como la cruz pesa y duele, y sentimos muchas veces esas luchas en nuestra vida, muchas veces lo que hacemos es que dejamos de ir a la Iglesia, dejamos de orar, renegamos de Dios, nos enfriamos, dejamos de servir y el diablo se sale con la suya, y el proceso que Dios quería que se cumpliera en nuestras vidas queda tronchado. Nosotros tenemos que bebernos la copa que Dios nos ha servido hasta la última gota como el Señor se la bebió.

El Señor dijo: "Padre, pasa de Mí esta copa si es Tu Voluntad, pero hágase Tu Voluntad y no la Mía" y se tomó la copa de la cruz completamente. Y Dios usa la cruz en nuestras vidas para completar Sus propósitos, y tenemos que ser obedientes. Cuando Dios pone la cruz sobre tus espaldas no trates de quitártela de encima antes de tiempo. Discierne si es la cruz de Cristo, y si es la cruz de Cristo déjala que ella cumpla su propósito en tu vida completamente, porque hay elementos en la vida que Dios usa para Su gloria y no son para tu destrucción, sino para tu formación espiritual.

Dios usa todas las experiencias de la vida para llevar a cabo Sus propósitos, así que acaba los propósitos de Dios, pídele a Dios discernimiento para que Él cumpla todo lo que Él quiera cumplir en tu vida. Muchas veces en el mundo pentecostal, en el mundo del Espíritu que nosotros abrazamos y confesamos, yo digo que en nosotros hay demasiada superficialidad acerca de lo que son los propósitos misteriosos del Señor. Dios no solamente obra a través de lo bonito y lo alegre, y en el lugar de la salud y de la prosperidad; Dios a veces obra en el lugar de la aflicción y de la prueba, y Dios usa muchas veces estas situaciones para formarnos a nosotros.

Ahora lo que pasa es que cuando lo miramos con el lente de la carne decimos: ah, es que este es el diablo que está haciendo algo en mi vida, y entonces convertimos en algo diabólico lo que es de Dios para nosotros. Tenemos que pedirle a Dios discernimiento, Dios no obra solamente en la sanidad.

Si Dios te sana celebra y glorifícalo, pero si Dios te dice: ¿sabes qué? quiero que estés ahí en el horno de la prueba por un tiempo más y que te tomes tu pastillita obedientemente di: Señor, hágase Tu Voluntad. Cúmplase Tu propósito en mi vida. No es solamente a través de los milagros obvios que Dios obra, tenemos que cumplir todo lo que Dios quiera en nuestras vidas, y ese yo creo que es el tipo de cristiano que puede pasar a través de las pruebas, a través de las tormentas y salir siempre airoso, siempre victorioso, más fuerte que nunca, más peligroso para las huestes del diablo.

Gózate en toda situación. Como dice el apóstol Pablo: "Antes en todas estas cosas somos más que vencedores" aleluya. Y una vez que hayamos completado el propósito de Dios en nuestra vida entonces estaremos fuertes y más como Cristo Jesús.

La Biblia dice que Cristo fue perfeccionado a través de las aflicciones. Yo no sé cómo el Hijo de Dios podía ser perfeccionado siendo perfecto pero eso es lo que dice la Epístola a los Hebreos, Él aprendió obediencia, Él fue formado a través de las pruebas y las dificultades. "Así que habiendo acabado todo, debemos estar firmes."

Dios quiere que seamos seres saludables, pero muchas veces hay cosas que Él tiene que extraer en nuestras vidas y solamente lo puede hacer a través del crisol de las dificultades y las pruebas. Y quizás eso que tú crees que fue un indicio de la obra del diablo en tu vida, en tu niñez ¿sabes qué? Dios lo puso allí como una marca de bendición para ti. Sólo se requiere que tú cambies tu perspectiva y que tú dejes de verte a ti misma como una víctima, como que ¿dónde estaba Dios cuando eso me sucedió? Dios estaba allí al lado tuyo preparándote para que uses eso un día, como algo para bendecir a otros, para ser un mejor consejero.

Y Dios me detiene en ese pasaje allí en vez de continuar hacia adelante. Pensemos en el apóstol Pedro, este hombre que Dios iba a usar grandemente como uno de los grandes apóstoles de Su Iglesia. Cuando el Señor lo llama es un hombre lleno de imperfecciones y lleno de defectos de carácter. Tiene un corazón que es una materia prima maravillosa que el Señor sabe que puede ser usado grandemente pero está lleno de deformaciones, deformaciones de carácter, actitudes que lo hacen tropezar.

Cuántos cristianos. Yo sé que en esta Iglesia no hay ese tipo de cristiano, pero en otras iglesias yo he conocido gente que tiene gran potencial para Dios, tiene grandes dotaciones pero así mismo también tienen grandes defectos de carácter que no le han entregado al Señor. Y entonces son niños secretamente desobedientes, están negándole al Señor entrada en áreas de su vida porque no quieren que Dios trate con ellos en esas áreas, y entonces quieren echarle desodorante a esas áreas malolientes de su vida, sirviendo en la Iglesia, dando dinero, adorando, reclamando los dones del Espíritu, pero Dios dice: ¿sabes qué? ese follaje no me va a engañar. Hay algo que Yo quiero que está ahí dentro de ti. Y Dios quiere tratar con nosotros, Dios quiere extraer esas imperfecciones.

Y Dios quería hacer eso en la vida del apóstol Pedro, porque el Señor Jesucristo sabía que en Pedro, ese orgullo que había en él, esa impulsividad que había en él, ese sentido de que: yo soy mejor que todos los demás que te sirven y aunque todos te dejen, yo nunca te dejaré. Había una confianza en la carne en el apóstol Pedro que no es conveniente a los hijos de Dios y los que van a servir a Dios sobre todo. Había un brío masculino, biológico en él que Dios no quería en un hombre que iba a ser una columna espiritual de Su Iglesia, y Dios quería tratar con esa área de la vida de Pedro.

Por eso es que Pedro en un momento tenía grandes brotes de iluminación, y en otro momento embarraba todo con su carácter imperfecto. En un momento por ejemplo el Señor dice: "¿Quién dice la gente que Yo soy?" "¡ah! dicen que Tú eres Elías, dicen que Tú eres Juan el Bautista que resucitaste." "¿Y ustedes quién dicen que soy?" Pedro dice: "Tú eres el Hijo de Dios, el Hijo del Dios altísimo, Tú eres el Señor de señores" y el Señor dice: "Bienaventurado Pedro, en esa Palabra Dios te ha hecho una roca para Mi Iglesia, tú eres piedra, tú eres roca viva."

Pero en otro momento dice: ¿Sabes qué? Yo tengo que ser crucificado, el Hijo del hombre tiene que padecer, va a ser azotado, va a ser crucificado, va a ser enterrado y resucitará al tercer día y Pedro dice: "Señor, que tal cosa no te acontezca." Y el Señor le dice: "Apártate de mí Satanás, porque siempre tienes la mirada puesta en los hombres y no en las cosas de Dios."

El mismo Pedro que confiesa algo grandioso y poderoso que el Señor dice: Eso es una piedra fundamental de Mi Iglesia, en otro momento quiere negar la cruz en la vida del Hijo de Dios. En otro momento el Señor dice: Quiero lavar sus pies y quiero mostrar una lección de humildad, y Pedro dice: Señor, nunca permitiré que Tú laves mis pies. Falsa piedad. Y el Señor dice: "Si tú no me dejas lavarme tus pies no puedes tener parte en Mi vida." Porque Pedro creía que: ¿cómo es posible que un hombre tan poderoso, dizque a lavarle los pies a Sus discípulos? eso no cabía en su esquema mundano de que la gente de poder y de autoridad no debía servir, sino que al contrario, debía servirse de ellos. Y el Señor dijo: No, Yo no he venido para que me sirvan, Yo he venido para servir a los demás, y esa es la ley del Reino de Dios.

En otro momento Pedro cuando el Señor dice: Ustedes todos me van a abandonar, me van a dejar, y Pedro dice: Señor aunque todos te dejen, este macho que está aquí ¡nunca te va a dejar! Y el Señor le dice: Pedro, Pedro... no solamente me vas a negar una vez, me vas a negar tres veces.

Pero fíjese lo que el Señor le dijo en ese caso, le dijo a Pedro y le dijo a Sus discípulos: "Satanás os ha pedido para zarandearos como trigo." Y le dijo a Pedro: "Pero Yo he rogado que tu fe no falte, y tú, una vez regresado, ve y fortalece a tus hermanos."

¿Y qué es lo que el Señor le estaba diciendo a Pedro? Yo creo que el Señor le dijo: Mira Pedro, tú vas a pasar por una prueba como nunca antes en tu vida y tú vas a hacer algo que te va a traer vergüenza por el resto de tu vida. Pero cuando tú hayas pasado por esa prueba, porque fíjese en esto: los misterios de la interrelación entre Dios y Satanás son abismos que mejor ni nos metamos allí. Dice: "Satanás os ha pedido para zarandearos como trigo." Piense en eso solamente y se le va a volar la tapa de los sesos; Satanás viniendo ante el Trono de Dios y diciendo: déjame tocar a estos, déjame zarandeartelos, déjame probarlos.

¿Qué le pasó a Job? lo mismo. Hay misterios que mejor ni hacer mucha teología sobre ellos porque nos vamos a meter en problemas. Dios puede, por un momento, y no pretendo entender todo eso, pero por un momento para propósitos terapéuticos y sanadores, Dios puede permitir que el principio del mal que rige este mundo penetre a nuestra vida por un instante. Ahora Dios, como un cirujano perfecto, Él calibra el nivel de la intervención demoníaca y no permite que jamás llegue al punto de destruirnos, sino que Él lo limita hasta el punto que Él sabe que va a ser de terapia para nuestra vida. Por eso es que la Biblia dice que nunca vamos a ser probados más allá de lo que podemos resistir.

Pero hay interacciones raras entre los propósitos benévolos de Dios y el principio del mal. A veces pueden pasar cosas en nuestra vida que son dañinas, son sombrías, son terribles, pero detrás de todo eso está el médico divino asegurándose que todo eso redunde en bendición y gloria para Su Nombre.

¿Saben ustedes que hay sustancias que los médicos usan en cantidades muy minúsculas que si se usaran en cantidades mucho mayores nos matarían y nos destruirían? pero son necesarios. Hay metales en el cuerpo humano que en cantidades mínimas son necesarias para el balance hormonal, el balance químico del cuerpo. Ahora si se pasan un poquitito entonces se convierten en enfermedades terribles y dañinas. Pero en una medida adecuada componen el balance que el cuerpo necesita para su estásis, su armonía.

Y así pasa a veces en la vida de los hijos de Dios. Hay elementos de oscuridad, de dolor, de muerte, de sufrimiento que tienen que entrar en nuestra vida y manejados por el médico divino, son de bendición si nosotros los discernimos de esa manera y dejamos que cumplan su propósito. Y así puede pasar con dolores, con experiencias de nuestra vida y con pérdidas, con fracasos que tenemos. Dios a veces los permite. Dios a veces retira por un instante Su protección, mínimamente, para que entre algo en nuestra vida que contrarreste el orgullo, la falsa hombría, el carácter dictatorial, la actitud crítica, la falta de perdón, la impulsividad en nosotros, la ira, el rencor.

Y muchas veces como dicen por ahí: un clavo saca otro clavo. A veces una experiencia negativa saca un elemento negativo en nosotros. A veces un hombre que está tan lleno de vigor biológico y carnal mire, necesita verse postrado en una cama por unos cuantos días y reconocer que él no es el macho que él piensa que él es. Y a veces Dios nos debilita un poquito ¿sabe? para que podamos ser más como Cristo.

¿No ve usted lo que dice la Palabra? dice: "Por eso hay muchos entre ustedes que están enfermos, y aún duermen." Dice la Biblia, está hablando acerca de la Santa Cena ¿recuerdan? gente que cuando se sirve la Santa Cena no disciernen el carácter sagradísimo de ese acto, y Él se está refiriendo a gente en los tiempos de la Biblia, que la Santa Cena era una comida completa, un ágape donde la gente traía sus habichuelas, traía sus pupusas, traían los frijoles refritos, traían el sancocho y un padlock, y todo el mundo comía junto ¿no? y esa comida se la ofrecían al Señor como un holocausto al Señor.

Pero ¿qué pasaba? que había gente con mucho dinero que traían sus grandes comidas y hasta sus sirvientes para que la sirvieran, y había un hermanito allí con una tortilla con sal nada más comiéndosela, y estos acá dándose gusto, y estos por acá comiendo mínimamente. Y algunos llegaban temprano y se fajaban de una vez a comer, y otros llegaban tarde, y ya no encontraban ni los huesos siquiera. Y Pablo decía: eso no glorifica al Señor, esa actitud, es una actitud irreverente, es una actitud sacrílega y el Señor se ofende por eso; y por eso hay entre ustedes enfermos y algunos que hasta han muertos.

Si ustedes, dice, se examinaran a ustedes mismos no serían juzgados, y eso es una gran verdad. Yo no sé por qué el Señor me ha detenido en eso porque ese no era mi tema en absoluto pero recíbalo como Palabra de Dios esto que estoy desarrollando aquí, que a veces hay negatividades que Dios va a permitir que entren para tratar con nosotros, Dios nos va a veces a debilitar, y hay experiencias que nosotros hemos pasado en nuestra vida y estamos pasando que son la disciplina de Dios, porque Dios no solamente opera a través de las cosas bonitas y buenas, déjeme decirle en el sentido liviano de la palabra.

Dios es un Dios siniestro ¿sabe? Él le da una tabana'a al más bonito. Yo he aprendido a respetar al Señor porque a veces mientras más nos ama, nuestra buena nalgada nos la da sin ningún problema, y Dios si quiera matar, mata, yo no le quito ningún derecho al Señor. yo creo que en este tiempo en el siglo XXI hemos querido domar a Dios, quitarle las uñas y los dientes; a Dios no se le pueden quitar las uñas y los dientes, Dios es un guerrero y Dios hace lo que le da la gana, y Dios todavía obra como obró en el primer siglo y como obró en el siglo V antes de Cristo. Él no ha cambiado su metodología; nosotros hemos querido dizque, hemos hecho como que Él ha cambiado pero Él sigue obrando de la misma manera, no importa lo que digan los predicadores superficiales por ahí en la televisión.

Si Dios quiere matar, Dios mata, si Dios quiere enfermar, Dios enferma, si Dios quiere debilitar, Dios debilita, si Dios quiere pasarte a través de un período de prueba Dios te va a pasar hasta que tú cumplas Su propósito en tu vida, y lo que tú tienes que decir es: Sí Señor, amén, gracias, ¿cuánto tiempo quieres que esté en el horno de la prueba? sácame cuando a Ti te de la gana y mientras tanto yo voy a aprender todo lo que Tú quieres que yo aprenda.

Quizás tú has pasado por situaciones en tu vida difíciles y dolorosas, cree que Dios puede tomar eso y convertirlo en algo que te permite ser más como Cristo Jesús, cambia tu perspectiva. Deja de interpretarlo como algo negativo y victimizante, y comienza a verlo como Dios permitiendo algo que Él quiere hacer en ti y a través de ti, y eso te va a cambiar tu perspectiva completamente. Porque muchas veces la narrativa que nosotros adoptamos determina si las experiencias de la vida son buenas o malas, escríbame eso por allí para que no se me olvide, está bueno.

El marco de referencia que nosotros adoptamos muchas veces para las experiencias de la vida, la etiqueta que le ponemos a las experiencias determina su resultado último en nuestras vidas. SI tú crees que algo es malo y para mal esa profecía se va a cumplir. Si tú lo ves como algo que Dios quiere, si lo puedes discernir como el propósito divino cumpliéndose en tu vida entonces, al transformarse tu lente interpretativo eso se va a convertir en una fuente de bendición para ti.

Y yo someto a su consideración que esas cosas dolorosas que han pasado en sus vidas, entre en el cuarto de la oración y pídale al Señor que le dé la capacidad para discernirlo como parte del propósito sagrado y benévolo de Dios en vuestras vidas. No rehuya de la cruz porque la cruz es el elemento más bello que Dios tiene para promover la salud entre nosotros.

Hay muchos hábitos que nosotros tenemos en nuestra vida, nuestros matrimonios, formas en que tratamos a nuestros esposos, nuestras esposas, nuestros hijos, formas en que nos comportamos en el trabajo, prácticas secretas que tenemos. Todas estas cosas impiden que nosotros seamos saludables y sanos, y verdaderamente felices. Y con esas cosas a veces explotamos a nuestros seres queridos y a la gente que está alrededor nuestro, aparentemente nos salimos con la nuestra, pero nos están desangrando y nos están matando por dentro, y nos impiden verdaderamente ser felices.

Y por eso muchas veces hay ansiedades y depresiones e insomnios que tenemos, y aflicciones inclusive físicas que hay en nosotros, y nos preguntamos por qué, no siempre, entiéndame, pero en ocasiones viene de áreas que no le estamos cediendo al Señor para que Él las trate. Entonces aparentemente, nos salimos con la nuestra en una área muy limitada pero perdemos infinitamente en otras áreas. Y muchas de las dolencias de la vida humana y de las deformaciones de nosotros es porque no estamos discerniendo el rol verdadero y negativo que están jugando en nuestras vidas.

Por eso es que la Biblia dice, de nuevo, que si nos juzgáramos y nos examináramos a nosotros mismos no seríamos juzgados. A veces Dios nos juzga y a veces el diablo nos juzga porque los dos tienen, misteriosamente; aunque claro, Dios es infinitamente más poderoso que el diablo, pero sí Satanás tiene su rol, y hay prácticas, y hábitos en nuestra vida que le están dando asidero a Satanás para hacer cosas destructivas en nosotros.

¿Por qué cree usted que la Biblia dice: "No le déis lugar al diablo"? La palabra: lugar es como, en el griego original es: aza, como el aza en una taza. No le des al diablo lugar por donde agarrarte, no le des al diablo pistas de aterrizaje. Algunos de nosotros tenemos pistas de aterrizaje tan grandes que un jumbo jet puede correr libremente en ellas.

Y decimos: no pero yo no tengo nada, no. Examínate a ti mismo. Hay áreas en tu vida que tienes que entregarle al Señor. Y ¿sabes? lo que tú tienes que hacer es decirle: Señor, si hay algo en mí que Tú necesites tratar, trátalo, y dilo con temor y temblor, porque a veces Dios va a usar su bisturí y su escalpelo, y te va a doler un poco, pero a la larga va a ser para tu sanidad.

Una de las cosas que más necesita el hijo de Dios para ser sano y saludable emocional y espiritualmente es discernimiento. Pídele al Señor que te dé discernimiento para entender tu realidad y la realidad de la vida con ojos profundos y espiritualmente sofisticados, y acertados. Eso es lo que, el discernimiento espiritual es una de las cosas que yo veo que más falta en medio de los hijos de Dios, y es porque el discernimiento sólo se desarrolla por medio de muchas experiencias, a veces dolorosas, por medio de un estudio continuo donde la Palabra de Dios se mete dentro de ti y se convierte en un lente interpretativo que te permite examinar las experiencias de la vida a la luz de los ojos de Dios, y que te permite entonces interpretar cada experiencia y sacarle todo su jugo, y todo su provecho, y eso solamente lo puede hacer, de nuevo, la experiencia misma.

Por eso la Biblia dice ¿no? que esa capacidad para dar fruto, creo que es el apóstol Pedro, es para aquéllos que tienen desarrollados los sentidos espirituales por medio del ejercicio del mismo. Y uno de los pasajes más bellos de la Escritura es el Salmo 39 cuando dice: "Examíname oh Dios, y conoce mi corazón. Pruébame." Oye pruébame, eso no es una poesía, es una Palabra bien fuerte. "Pruébame" porque las pruebas muchas veces, como el calor, hacen salir todas las alimañas que hay escondidas debajo de las piedras de nuestra psiquis; "Pruébame y conoce mis pensamientos."

¿Sabe quién es el psiquiatra más sofisticado del universo? Dios, el Espíritu Santo. No hay psiquiatra que se le acerque. La Palabra de Dios dice que: "Es una espada de dos filos y escudriña todo lo que está escondido" dice: "Y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón." Dice que: "No hay nada que se esconda en este mundo de su escrutinio."

"Pruébame y conoce mis pensamientos, y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame por el camino eterno." Y muchos decimos: ¡ah! perversidad, eso quiere decir: sí, una gente perversa, que está haciendo malos pensamientos, malos deseos, adúltero, esto y lo otro, no. Camino de perversidad es todo lo que está torcido en tu vida. Puede ser algo tan sencillo como una lengua murmuradora y crítica. Puede ser algo como un sentido del humor ácido que hace daño en tu vida y que no agrada al Señor, y contrista al Espíritu Santo.

Y ese camino de perversidad que está en ti iluminado por las experiencias de la vida que están dirigidas por el Espíritu Santo, entonces Dios lo puede sacar por medio de Su intervención. Muchas veces tenemos que decir: Señor ilumina esa área de mi vida que está haciendo daño a mi espíritu y que está impidiendo que Tu gloria se manifieste en mí, y sácala como Tú quieras Padre.

Déjeme compartir con usted un momentito una observación interpretativa de un evento que ha conmovido esta nación últimamente, el suicidio de Robin Williams, ¿cuántos saben quién es Robin Williams, y qué? esto ha conmovido la nación. Robin Williams era un hombre muy querido con un sentido del humor único. Yo le confieso que a veces me reía a carcajadas de sus ocurrencias y muy culpablemente a veces escuchaba porque al tipo se le salían unas cuantas cosas.

Pero este hombre tan dotado, termina suicidándose. Y yo siempre que escuché y veía ese humor ácido y dañino, enfermizo, que se reía de las cosas del Espíritu y de los cristianos, con una total irreverencia a Jesús, y que no tenía barreras en tocar cualquier aspecto de la vida humana y desecrarlo, y ridiculizarlo, porque después de todo ese es el humor y eso es lo que hace dinero, y los cómicos necesitan material de donde quiera, hasta a su abuela la ridiculizan si tienen que hacerlo, y si pueden conseguir una risa de eso pues, todo.

Pero ese hombre al vivir esa vida solamente dedicada a ese humor incisivo y crítico e irreverente se estaba desangrando por dentro, y estaba haciéndose daño psicológica y emocionalmente. ¿Usted sabe cuál hubiera sido la solución para Robin Williams? si él hubiera decidido morir y entregar todo, como el hombre rico, todo lo que él apreciaba, y hacerse como un niño en los brazos de su Señor. Pero decidió en vez de eso, como los héroes trágicos de la tragedia griega, vivir en rebeldía contra los dioses y pagó el precio terrible de la muerte.

Muchos de nosotros vivimos así, vidas que nos están desangrando por dentro. Hay cosas que nosotros hacemos, que amamos, que son muy dañinas para nuestra vida, y renunciar a ellas nos resulta costoso porque es como morir. Nos dan ánimo, nos hacen sentir importantes, nos acarrean el miedo o el respeto temeroso de la gente, o dinero, o lo que sea, pero esas cosas son como una daga en nuestro espíritu que nos está desangrando y quitándonos el gozo, y el Espíritu del Señor no obra en nosotros por eso. Y tenemos que pedirle al Señor: Señor, ayúdame a discernir esas áreas que están dentro de mí. Examíname, conóceme, determina si hay algo en mí que no te agrada y guíame entonces por el camino eterno.

El salmista escribe ese Salmo después de haber cometido un terrible pecado y tuvo que pagar un precio tremendamente alto. La sensualidad estaba rampante en la vida del Rey David, un hombre que amaba al Señor, pero habían áreas de su vida no tratadas, y esas áreas el diablo las usó para hacer estragos en su vida y en su descendencia, en toda su familia.

Pero Dios quiere que nosotros seamos sanos y que inclusive podamos ayudar a otros a sanarse, pero hay un proceso formativo que Dios va a usar y no podemos escapar a ese proceso formativo. Pero ese proceso produce algo muy especial y es un hombre, una mujer humilde y entregado al Señor.

Y terminando de nuevo con la ilustración de Pedro, porque no se me olvidó pero a veces uno tiene que dar muchos viajes antes de volver al punto de partida, el Señor le dijo: "Pedro, Pedro, me vas a negar tres veces, ahora, una vez que tú hayas pasado por esa terrible experiencia." Lo que le quiso decir fue: fortalece a tus hermanos, usa esa experiencia terrible para ser de bendición a otros. Y llegó el momento en que se tuvo que cumplir la Palabra del Señor, se retiró un poquito para que el diablo entrara y zarandeara a Pedro y los discípulos como trigo.

Y Pedro se encontró ante la acusación de una mera sirvienta en el patio donde el Señor estaba siendo preparado para la crucifixión, se encontró negando al Señor tal y como el Señor dijo, tres veces. Y dice que cuando Pedro lo negó la tercera vez el Señor lo miró. ¿Usted puede imaginarse esa escena? el Señor está quizás a unos 20 pies de Pedro o quizás a unos 30, 40 pies de Pedro, físicamente no podía escuchar pero Él sabía lo que estaba pasando.

Y mire hasta dónde llega la complejidad del Señor Jesucristo. Está pasando por Su propio proceso; está siendo cuestionado, torturado psicológicamente, preparado para la muerte más cruel y la agonía psicológica más fuerte que un ser pudiera pasar pero tuvo suficiente lucidez para estar atento a lo que estaba pasando ese hombre al que Él iba a usar grandemente.

Y dice que cuando él lo negó tres veces, vió al Señor y el Señor lo vió, estoy seguro, y dice que lloró amargamente, lloró amargamente, porque esa prueba lo hacía contradecir todo lo que él creía acerca de sí mismo. Él creía que era un hombre de integridad que nada lo atemorizaba, creía que era un hombre que sabía quién era Jesucristo, que estaba seguro de lo que él había creído, que nunca negaría al Señor, y en un momento el Señor permite que pase a través de una aflicción tan terrible que lo niega todo; y el Señor deja que esa prueba allí vaya comiéndose a Pedro porque Dios necesitaba un hombre humilde que conociera sus debilidades, que conociera sus limitaciones, un hombre que fuera capaz de aconsejar a otros.

Si usted está demasiado seguro de sí mismo usted nunca va a poder ser un buen consejero ¿sabe? Nosotros tenemos que ser primero muy golpeados y humillados antes de que podamos compadecernos de los demás, porque si usted nunca ha tenido fracasos usted nunca se va a compadecer de alguien que los ha tenido. Usted va a decir: ¿por qué este tonto piensa así o siente así? ¡ponte fuerte y echa adelante como un macho! no. Los que hemos pasado por tribulaciones, angustias, dificultades, pruebas, quebrantamientos, nos podemos compadecer de otros también.

Y Dios necesitaba un consejero, Dios necesitaba un maestro. Y ese hombre que era tan impulsivo, tan lleno de valor físico no podía ser un hombre como Dios lo quería, y por eso permitió que se confrontara con su humanidad. Y entonces cuando el Señor resucita, ese Pedro que antes hubiera sido el primero en recibirlo y celebrarlo ahora está escondido allí en una esquina con la cola entre las piernas, recordando lo que ha hecho.

El Señor se acerca a Pedro y le dice: "Pedro, ¿me amas?" Fíjese, esa pregunta iba al centro mismo de lo que él había experimentado, porque lo había negado. Pero el Señor, yo me imagino con una mirada llena de misericordia y una sonrisa pícara en Sus labios dijo: "Pedro ¿me amas?" y Pedro dice: "Sí Señor, Tú sabes que te amo." En otra ocasión hubiera dicho: ¡Claro que sí! Tú sabes que te amo más que todos estos malandrines que están acá.

"Pedro, ¿me amas? Sí Señor, Tú sabes que te amo" un poquito menos todavía seguro. Y finalmente Él dice: "Pedro, ¿me amas? Sí Señor" o él dice: "Señor, Tú sabes todas las cosas" ya ni siquiera le dice: Sí Señor, Tú sabes que te amo, Tú sabes todas las cosas, "Bueno, apacienta mis ovejas." Y por las tres veces que lo negó le dió tres oportunidades para expresar su amor como neutralizando cada una de las negaciones con una afirmación positiva. El Señor quería ministrarle.

Y ese hombre impulsivo, superficial, demasiado seguro de sí mismo llegó a escribir dos Cartas que son Primera y Segunda de Pedro, cartas escritas a gente que estaba pasando por pruebas, llenas de la consolación del Señor. Ese hombre nunca hubiera podido escribir esas cartas si no hubiera pasado por todo un proceso formativo de aflicciones y dificultades, y pruebas, y quebrantamientos.

El hombre tratado por Dios escribe cartas que pueden ser de bendición para su Iglesia. Y eso es lo que Dios quiere en tu vida; Dios quiere que tú seas un consejero, un maestro, un padre, una madre espiritual, Dios quiere que tú seas una bendición en tu lugar de trabajo, que tú seas una bendición para tu esposa, para tus hijos, para tu cónyugue en general, para tus amigos, y Dios va a pasarte por un proceso. Y cuando tú lo hayas acabado todo, cada vez que tú pases por una de esas experiencias formativas y tú te bebas la copa hasta el final, tú no reniegues de Dios, vas a salir más fuerte y saludable, más risueño, más liviano de espíritu, más capaz de correr la carrera de la fe con ligereza, despojándonos de todo peso y de toda cosa que nos asedia, nos rodea, nos ataca, corramos con ligereza la carrera de la fe. Quiera el Señor que hoy Su tijera divina venga y te corte esos fardos que están pesando sobre tu espalda y que tú puedas correr con ligereza la carrera de la fe.

¿Qué hay en tu vida? baja tu cabeza un momentito, ¿qué hay en tu vida? pídele al Señor discernimiento en este momento. Pregúntale al Padre ¿qué hay en tu vida que necesita ser tratado? ¿qué tú no le has entregado al Señor o qué todavía te está aquejando en tu vida? Yo quiero que ahora mismo tú le entregues eso al Señor. Cada uno de nosotros tiene cosas allí.

Discierna en el Espíritu. Padre: ¿qué hay en mi vida que tiene que ser tratado? yo me someto al bisturí del Espíritu y te pido que trates conmigo, y me lleves a través de un proceso de discernimiento. Quiero que Tu proceso se cumpla en mi vida, no quiero ser superficial en mi manera de juzgar o de interpretar. Dame experiencias que me hagan fuerte o complejo en mi forma de medir Tu Verdad y Tus experiencias.

Enséñame Tu camino Señor, te cedo, te entregamos Padre las obsesiones compulsivas, las prácticas que no te agradan. Trata con nosotros Señor, yo no lo puedo hacer por mí mismo pero con Tu Poder sí lo voy a lograr. Quiero ser como Cristo, quiero que la imagen de Cristo sea formada en mí y como Cristo, quiero pasar por todo lo que Tú necesites que yo pase para que Su imagen sea formada en mi vida. No te niego ninguna parte de mi vida Señor, no voy a negociar Contigo. Lo que Tú me pidas eso te daré Señor.

Entrégale al Señor. ¿Hay algún área en tu matrimonio que tú tienes que entregarle al Señor? ¿hay alguna práctica en tu vida que tú sabes que está aquejándote? ¿hay alguna forma de tú tratar a tus compañeros en la Iglesia o en el trabajo que tú sabes que no refleja la integridad y la misericordia de Jesús? hay resentimientos en ti que tú, contra la gente, contra el mundo. Hay algo uraño dentro de ti que te lleva a no amar como debes amar y que tú sabes que se lo tienes que entregar al Señor, entrégaselo ahora.

Perdona al mundo, perdona a Dios aunque eso suene escandaloso, perdona a tu padre o a tu madre si te ofendió en alguna manera, perdona aquél quien te hizo sufrir en tu matrimonio. Cualquier herida que haya dentro de ti porque eso es como un imán que atrae lo malo. Esa parte de tu vida no tratada es animal, es diabólica y el diablo se va a sentir atraído a eso que Dios no ha tratado en tu vida. Donde hay infección, donde hay carne muerta ahí vienen las cucarachas y ahí vienen todos los gérmenes malos del mundo, por eso es que tú quieres que Dios te saque esas cosas.

Dile: Señor sácalas de mi vida, renuncio a ellas. Las rechazo, las echo fuera de mi vida, no las quiero, y acepto Tu trato Señor. Fórmame, perfeccioname, trátame, sáname, te entrego todo, todas las áreas de mi ser porque yo quiero ser como Cristo. Quiero ser saludable y reirme en medio de la prueba, quiero caminar livianamente la carrera de la fe, quiero reflejar los valores del Reino de Dios y renuncio a todo lo que no refleje los valores de Tu Reino y de Tu Palabra Señor. Haz de mí lo que Tú quieras, fórmame como Tú quieras, porque cuando Tu imagen haya sido formada en mí entonces yo podré ser verdaderamente feliz y saludable, y podré ser de bendición para otros.

Abrazo Tu trato en mi vida, nada puede hacerme daño, porque todo Tú lo usas para Tu gloria, todo Tú lo usas para bendecir mi vida. Gracias por lo que no me diste y gracias por lo que me diste que no quería. Gracias porque los propósitos Tuyos para mi vida son extraordinariamente buenos y bellos, y benévolos, y porque Tú tienes un destino glorioso para mí, para mi hogar y para mis hijos, y me llevarás por un camino de bendición, y puedo estar tranquilo, tranquila porque todo lo que suceda en mi vida va a ser para gloria de Tu Nombre, y lo recibo, y lo confieso así Señor.

Todo está a Tus pies, te lo echo todo a los pies. Coge lo que Tú quieras y déjame tan solo lo que Tú quieras Señor. Fórmate un pueblo como Tu Hijo Jesucristo, un pueblo risueño, un pueblo admirable, un pueblo envidiable por su salud y por su carácter benévolo y generoso. Gracias, gracias Señor, gracias, te adoramos y te bendecimos, aleluya. Déle un gran aplauso al Señor. A Él sea la gloria y la honra por los siglos de los siglos, amén y amén. Dios les bendiga mis hermanos.

Un tesoro en vasos de barro

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En esta mañana voy a estar hablando sobre Segunda de Corintios capítulo versos del 7 al 12, es un pasaje de nuestro amigo y hermano, apóstol Pablo. Y dice: "Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia de poder sea de Dios y no de nosotros; Que estamos atribulados en todo, mas no angustiados. En apuros, mas no desesperados. Perseguidos, mas no desamparados. Derribados, mas no destruidos; Llevando en el cuerpo siempre, por todas partes, la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. Porque nosotros que vivimos siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal; De manera que la muerte actúe en nosotros, y en vosotros la vida." Dios bendiga Su Palabra en esta mañana.

Estuve leyendo un artículo de cómo construyen los pianos Steinway, pianos que son bien famosos y son usados por pianistas bien famosos. Y me llamó la atención que una compañía que tiene más de ciento cuarenta años todavía en el siglo XXI mantiene la misma secuencia en el proceso de fabricar un piano. Es interesante que ellos usan doscientos diferentes artesanos para un piano, y un piano Steinway tiene doce mil partes. Los que han ido a conciertos de sala y ven los grand piano, se ven muy bonito ¿no? parecen de una pieza, pero ahí hay doce mil partes y eso es el trabajo de doscientos artesanos.

Pero antes de que ese piano salga de la factoría, de la fábrica para ser vendido, ellos cogen ese piano y lo llevan a un cuarto de prueba, y le ponen una máquina que toca las teclas diez mil veces para asegurarse que el teclado y el sonido va a ser el mismo. So después de haber sido tocado diez mil veces, entonces el piano es enviado a la tienda que lo va a ofrecer en venta. Doscientos artesanos, doce mil partes y diez mil toques para asegurarse de que el piano va a ser excelente.

Cuando yo miro esa historia y la comparo con nosotros, yendo al pasaje, verso número 7: "Pero tenemos este tesoro en vasos de barro." Pablo le está escribiendo a una Iglesia en Corinto, una Iglesia griego-judía, y era común en esa época, en esa área, ellos mantenían unas vasijas en las cuales ponían sus tesoros, sus ollas. Y la idea que existía era: que como la vasija no tiene valor, como la vasija no tiene nada atractivo, nadie se va a imaginar que en esa vasija está un tesoro. Nosotros hoy en el siglo XXI no ponemos nuestro dinero en una vasija.

Mucha gente va a los bancos y rentan cajas en el banco. Les ponen sus documentos importantes, algunos ponen dinero para no pagar taxes, lo hacen solamente por eso. O tienen en su casa, en su closet una caja fuerte de alta seguridad a prueba de fuego; si se quema la caja, o el apartamento por lo menos dentro de esta caja de seguridad están las cosas más valiosas y más importantes para mí. ¡Qué hecho diferente a nuestro Señor Jesús, que Él escoge una vasija, un vaso de barro, para poner en él el tesoro más preciado que puede existir!

Si a nosotros nos dijeran: mañana viene el Señor Jesús y nos va a visitar, encárgate de todos los preparativos y aquí tienes una tarjeta de crédito para que prepares todo ¿qué haríamos? la mejor limosina, el mejor hotel, avión de primera clase, alfombra roja, porque viene Jesús, porque es lo más importante. Se nos olvida algo muy importante, ¿dónde Jesús pasó Su primera noche cuando vino a esta Tierra? en un pesebre. Una forma humilde, una forma que no tiene gloria, una forma que no llama la atención.

La vasija, nosotros, no llamamos la atención porque somos de barro. Nos enfermamos, perecemos, no somos tan atractivos, pero lo que ha sido puesto en nuestra vasija demuestra la gloria y el poder de Dios, para que yo no me gloríe porque no viene de mí. Si quizás me buscan a mí quizás buscan made, hecho en la Tierra, pero lo que yo tengo dentro de mí, lo que me Dios me ha dado como dice el apóstol Pablo, no fue hecho en la Tierra. No fue desarrollado en la Tierra, no tiene ningún tipo de involucramiento con seres humanos; es algo completamente divino, es algo completamente puro, es algo completamente especial, es algo completamente que viene del mismo cielo, que aunque yo soy vasija, aunque el mundo externo me vea como vasija, me vea como que no sirvo, como que no tengo ningún valor, como que no puedo hacer absolutamente nada, el mundo no sabe que dentro de mí habita la Presencia y la gloria del Señor.

Eso suena muy bonito hasta que somos probados. Dice aquí en los pasajes siguientes, verso 8 "que estamos atribulados," esto es un juego de palabras que tiene Pablo, "en apuros, mas no desesperados." La palabra apuro en el griego es la que se usa para describir cuando a una persona la está buscando la gente a la cual le debe y no tiene con qué pagar, es ese apuro. En esta época pues no nos buscan, nos mandan ¿qué? carta o mail al trabajo, le quitamos el volúmen al celular para que no nos llamen pero estamos desesperados.

Ahí es cuando nos viene ese pensamiento: yo no sé cuánto más soportar, o yo no sé cuánto tiempo más me puedo mantener haciendo esto. ¿No has pasado por esa etapa en tu vida? no lo puedo hacer más, me voy a tirar atrás. ¿Por qué la gente me hace esto? ¿por qué la gente me trata así? ¿por qué Dios lo permite? Después decimos: pero si yo oro, leo la Biblia, soy obediente, ¿por qué me pasa esto?

Dios ha puesto Su tesoro en vasijas o vasos de barro y nos vamos a quebrantar, nos vamos a romper, va a ser algo que cuando nos rompamos, sí hermano, nos vamos a romper porque somos frágiles. Mientras más nos rompemos, más nos dañamos, más nos salen grietas, más reflejamos la luz de Cristo que habita en nuestras vidas.

En una ocasión había un hombre de finca y tenía un asno, ese era su mejor asno. Y dice que él siempre lo dejaba amarrado porque el asno automáticamente se iba caminando por un predio. Y dice que la noche anterior se olvidó amarrar su asno, y él estaba también construyendo unos pozos. Es de noche, el asno no está amarrado, comienza a caminar y cae en el pozo. Por la mañana él está buscando su asno y escucha los quejidos del asno, hasta que va al pozo y encuentra que el asno está en el pozo. Él no lo puede levantar, so él pensó: déjame ir y buscar a mis vecinos y amigos, para que me ayuden a levantar al asno.

Dice que vinieron los vecinos, tiraron sogas pero no pudieron levantar al asno. So después de algunas horas él decide, para que el asno no siga sufriendo: vamos a enterrarlo en vida. ¿Cuántos se han sentido así? están en un pozo y no pueden salir. Y cuando crees que tienes un grupo que te puede ayudar el grupo decide: ya no podemos orar más, vamos a enterrarte.

Dice la historia que el asno cuando empezó a sentir que le estaban tirando tierra, pensó y dijo: esta gente me tira a mí tierra. Y el asno hizo, frente a cada pala de tierra que representa dificultades en nuestras vidas, que representa retos en nuestras vidas, que representa el estado de angustia o desesperación, o de apuro en que yo me encuentro, el asno comenzó a sacudirse la tierra. Y la tierra fue cayendo al lado, y se fue amontonando, y el asno comenzó a subir, y comenzó a subir, y comenzó a subir, y comenzó a subir, hasta que salió afuera otra vez. Si tenía tierra encima, lo habían dado por muerto, no tenía esperanza, pero el asno entendía que aunque era una vasija de barro, él tenía por dentro algo más poderoso y más suficiente que lo que la gente tenía (aplausos).

Gracias a Dios que el asno no habla, porque yo imaginaría que el asno le diría a su amo, quizá le diría: si te creías que yo no venía, aquí estoy, he llegado. Sucio, con tierra encima, pero he llegado, he pagado mi precio. Y Pablo está hablando no solamente porque se lo imaginó, lo soñó o lo estudió, en este momento Pablo ha sufrido latigazos treinta y nueve veces, ha estado en naufragios tres veces, él está preso.

Repite conmigo en esta mañana, verso número 8, dile al que está a tu lado: "Estamos atribulados en todo, mas no angustiados." Aleluya, eso sonó bonito. Estamos reconociendo como estamos pero no nos estamos rindiendo, somos realistas. Sabemos que hay una realidad que nos maldice, que nos persigue, que nos castiga, que nos limita, que nos quiere mantener como el asno abajo, pero en esta mañana le recordamos a nuestra alma, a nuestra mente, a nuestra familia, a nuestro ser, que aunque estemos como el asno abajo nos vamos a levantar, aleluya.

Una de las características del creyente es, no sé ni a cuántos les gusta el boxeo. Yo he visto boxeadores que los han tumbado en el primer o segundo round, pero como la pelea dura doce o quince rounds ellos se han levantado y han noqueado al adversario, y yo he visto que han caído boca abajo. En el creyente nos van a tumbar y nos vamos a caer, pero nosotros no caemos boca abajo, nosotros caemos de rodillas. Y cuando caemos de rodillas, y nos han roto parte de nuestro vaso o vasija y se ha agrietado le estamos dejando saber al mundo secular, o le estamos dejando saber a las tinieblas, o le estamos dejando saber al mundo espiritual que dentro de nosotros habita alguien que es mayor que nosotros, que aunque nuestra vasija sea rota ellos no pueden romper ni quebrantar a quien está delante de nosotros.

"Perseguidos mas no desamparados" diga eso conmigo, perseguidos mas no desamparados. "Derribados, pero no destruidos." Se cuenta de una vasija en el primer siglo, en que decidieron ¿qué vamos a hacer, cómo mantener este pergamino, este rollo para que las próximas generaciones puedan leerlo? y escogieron esta vasija que estuvo escondida por casi dos mil años, cuando descubren la vasija en el año '72, descubrieron que la vasija contenía el himno que cantaban los discípulos cuando eran llevados a ser matados y yo quiero leer brevemente ese pasaje, un pasaje bien conocido pero que para ellos era un himno.

Filipenses capítulo 2 verso del 5 al 11, es el himno que se cantaba por los mártires cuando iban caminando para ser matados: "Haya pues en vosotros este sentir que también hubo en Cristo Jesús, quien siendo por naturaleza, de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, sino que se despojó de sí mismo tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; Y estando en la condición de hombre se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz, por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dió un Nombre que es sobre todo nombre, para que en el Nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor para gloria de Dios Padre." Y los mataban.

Ellos no iban gritando, ellos no se estaban compadeciendo, ellos no estaban cuestionando, ellos no estaban negando. Ellos no estaban rechazando, ellos estaban seguros que la muerte en ese entonces, la muerte física, la persecución era parte de ser vasija. Y a veces creemos que porque somos vasija y tenemos Su Presencia dentro de nosotros, y servimos a un Dios Todopoderoso nunca nada nos va a tocar. No vamos a ser atribulados, no nos vamos a caer. Es una alusión un poco fuera de la mente, creemos que somos como Superman, que nada nos va a tocar, que somos inmunes, que porque le servimos al Señor nada llegará a nuestras vidas. Al contrario, la vasija se va a romper, la vasija se va a romper pedazos, la vasija va a haber que meterla de nuevo al fuego, la vasija va a haber que nuevamente darle forma.

Lo importante es que, aunque una y otra vez se rompa la vasija, el mismo que la diseñó, el mismo que la edificó, el mismo que la construyó la va a hacer otra vez de nuevo. Esa es la garantía, esa es nuestra garantía.

Yo diría que en esta mañana podríamos decir: Señor rómpeme, Señor rómpeme para que ese pueblo sepa que yo soy mortal, que yo tengo necesidades, que yo fracaso, que yo me equivoco, pero Tú estando conmigo Tú eres grande, Tú no te equivocas, Tú no me desamparas, Tú no me dejas solo.

Noviembre 10, 2010, 10 de la noche, unidad de terapia intensiva para heridas de cerebro. Tengo a mi hijo Isaías en la unidad, en un coma inducido, ya van 48 horas desde que el neurólogo nos dijo: tiene 72 horas, so, yo sé lo que es dolor. Sé lo que es estar apurado, he sentido en mi carne lo que es estar solo. Me acuerdo cuando mi esposa era enfermera, entramos al cuarto cerca de las 10 de la noche mi esposa, mi otro hijo Isaac y yo. Y yo le pregunté a mi esposa Vivian: Vivian, dime ¿por qué yo debo orar? tú puedes leer el récord, porque para mí el récord está en chino, pero ella puede entenderlo, y yo voy a orar por lo que está en ese récord, porque a Dios hay que pedirle cosas específicas.

Y me acuerdo que nos pusimos los cuatro alrededor de la cama de Isaías y comenzamos con una oración de gratitud. Yo tenía razones por las cuales quejarme, me sobraban las razones para cuestionar a Dios, pero en ese momento clave de mi vida personal y la de mi familia, no les digo que no tenía mis dudas. Por ejemplo cuando me llamaron y me dicen que tuvo un accidente, que llegó al hospital dos días antes, yo fui solo, no avisé a nadie porque quería saber cómo estaba él antes de hacer una llamada por teléfono. Y me acuerdo que me pusieron en un cuarto donde siempre daban las malas noticias, ya yo conozco ese cuarto porque estaba en el otro lado, pero esta vez yo estaba en el otro lado.

Y cuando el médico comenzó a explicarme y a decirme que me dejaron solo yo dije en mi mente al Señor: Señor, tanto que yo he hecho por Ti, tanta gente a la que yo le he predicado. Señor que he sabido salir de mi trabajo después de haber trabajado diez horas y en el camino llamarme alguien que tiene una necesidad, y yo cambiar mi rumbo para ir a ese hospital para estar con esa familia, Señor ¿qué ha pasado, qué yo he hecho? esa es mi parte humana.

Dos días después estamos en la cama y comenzamos orando: Señor, te damos gracias. Señor, sin Ti no podemos hacer nada. Como familia Tuya, gente Tuya, ¡te adoramos! Una enfermera que estaba cerca que hablaba español, después de llorar me dijo: ustedes son raros. Ustedes son raros. Yo le dije: no, yo no soy raro. Raro es mi Señor que es sobrenatural.

So después que hago la oración y oro por la salud de Isaías llega el jueves, a las cinco de la tarde son las 72 horas y me acuerdo que llegamos al hospital temprano, y estamos esperando a las cinco de la tarde porque va a ser el meeting con el cuerpo médico, y de momento viene una enfermera al medio día y nos dice: eh, tenemos que hablar con todos ustedes y tiene que ser ahora, y yo en mi mente dije: wow, se fue o ya no tiene remedio ¿no?

So todos nos movimos rápido, llegamos al cuarto de conferencias, están los médicos, está el neurólogo cirujano, yo miré así alrededor y digo: ok, no veo ningún capellán so la noticia es buena. Y me acuerdo que el médico dijo: él va a recuperar y va a recuperar como en un año. La familia nos quedamos como, what? Este neurólogo fue el mismo que atendió a Teddy Brusky de los Patricks, él estaba trabajando en Washington D.C. y nos dice: y yo veo a Isaías en el futuro, mi hijo, tiene una vida normal, y yo estoy pensando, desde que hago la oración el día antes: pero ven acá, pero si él todavía está entubado, todavía está en un coma inducido, no ha despertado ¿cómo este médico sabe que él va a recuperar?

Le bajaron los medicamentos, lo despertaron del coma inducido y no sé por qué el médico cuando se acerca al que está despertando, le preguntó a él: Isaías ¿cuál es tu equipo favorito de béisbol? y él dijo: ¡Yankees! y yo dije: despertó. Aleluya.

Mi punto en esta mañana no es hacerlo sentir triste, es que así mismo como el apóstol Pablo pasó por unas experiencias amargas que se reflejan a veces a nuestras experiencias Dios nos rompe. Mire hermano que nos siga rompiendo el Señor, que nos siga quebrantando, que nos siga enseñando a través de nuestras experiencias que aunque somos insuficientes poseemos al que es todo suficiente, al que es Todopoderoso.

Isaías ahora está haciendo un internado de trabajo en State Street por algunos meses, so la familia hemos visto cómo recuperó de despertar y no poder caminar ni hablar a lo que puede hacer ahora. Creemos en un Dios, creemos en un Dios Todopoderoso.

Dice, hay alguien llamado Charles Hoch que escribió un libro de teología y él toma estos versos de Pablo, y los parafrasea. Y dice: si yo fuera a decirlo en mis propias palabras lo diría de esta manera: "Todo el poder es de Dios. Estoy tan perplejo, perseguido, oprimido y expuesto hasta a la muerte como para que sea evidente que una fuerza divina es ejercida en mí. Preservación y eficacia continua, mi continuar vivir y trabajar con éxito es una prueba de que Jesús vive. Estamos atribulados en todo pero no angustiados, estamos desesperados pero no perseguidos. ¿Cuánto más podemos entonces agradecer al Señor?"

Yo diría entonces que cuando estemos en esos momentos, como habla el apóstol Pablo, que no sabemos lo que vamos a hacer como dije al principio, nos quejamos: no puedo seguir más, debes levantarte y comenzar a decir: yo soy salvo y no esclavo. Yo soy bendecido para vivir una vida que no esté oprimida. Yo soy de barro pero yo llevo la gloria del Dios eterno dentro de mí, y aunque el mundo me vea de barro, aunque el mundo piense que mi cuerpo externo no dice nada, que no tengo nada que ofrecer sí tengo a alguien que puedo presentar y ofrecer a través de mi vida, a Cristo Jesús crucificado, a Cristo Jesús glorificado, Su gloria.

Imagínate que los ángeles y los querubines hubieran deseado ser portadores de ese mensaje y Dios escoge a algo simplemente humano, algo que a veces negamos en quién creemos, a veces no queremos seguir. Es como que andamos con un ancla y no podemos seguir ¿no te ha pasado eso? O es tanta la presión externa que en vez de seguir un proceso normal de crecimiento te estancaste, te quedaste en la tribulación.

Y mire hermano, y yo lo he dicho otras veces aquí, es como mi mamá en Puerto Rico. Fuimos a una cueva en Puerto Rico, en Camuy, Puerto Rico, y las cuevas tienen luces, no tienen su iluminación pero es una luz poca, y ella entró a la cueva con gafas oscuras. Ella camina detrás de mí y me dice: Isaías que no veo, es que no hay tanta luz, pero: mami pero camina si aquí hay luz. Cuando yo miro para atrás la vieja tiene gafas puestas. Y yo: pero mami, quítate las gafas, y ella me dice: pero ¿qué tú esperas de una mujer de 65 años? Y yo esta mañana te digo hermano, hermana, amiga: ¡quítate las gafas y deja, y ve esa gloria del Señor! Yo quiero ser vasija, yo quiero ser vaso de barro, yo quiero ser instrumento para que la gente vea que no soy yo; que no es mi inteligencia, no es mi destreza, no es mi educación, es que yo tengo por dentro la Presencia eterna y divina del poder de Dios. Para Él siempre sea la gloria, nada de lo que yo hago merece reconocimiento, es lo que el Señor hace a través de nosotros, ¿cuántos hemos estado en ese último momento?

En una ocasión muchos años atrás, trabajando para una universidad, trabajaba en el departamento de limpieza y yo era el mánager. Y me acuerdo que faltaron unas personas que tienen que limpiar los dormitorios, y yo pues me asigné un dormitorio, y me fui a limpiar el dormitorio. Era como las 8 de la mañana, yo estoy limpiando los toilet, limpiando todo, como no hay nadie a esa hora, los estudiantes no madrugan, se acuestan tarde pero ellos no madrugan. Yo estoy ahí y empecé a cantar para mantenerme en ritmo un coro bien latino que dice: "Soy yo, soldado de la cruz y siervo del Señor, no temeré llevar Su cruz, sufriendo por Su amor; después de la batalla Dios nos coronará, nos coronará en aquélla salvación. Más allá, más allá, en aquélla salvación."

Había una joven escondida en uno de los toilets que se iba a suicidar, tenía en sus manos un bote de pastillas para tomárselo, una muchacha que había sido criada en el Evangelio estaba apartada, y decidió que en esa mañana iba a ir al toilet, se iba a tomar esa soda con treinta y dos pastillas. Su vasija estaba rota, se sentía desamparada, no había nadie que la pudiera consolar, pero, pero, pero, pero, el Señor que hizo la vasija, el Señor que nos construyó, el Señor que nos conoce y tiene el control de todas las cosas, que nada se mueve si Él no lo permite. La gente puede decir las cosas pero si Dios no lo permite las cosas no suceden.

Y como dice Timmy Jakes: los momentos que son de obstáculo y de problema, a los momentos de oportunidad, a los momentos de bendición porque Dios siempre está en control, Dios nunca llega tarde, Dios nunca deja que la vasija se desaparezca. La muchacha es americana pero criada en España, so habla español. So ella sale y yo digo: ay, yo me equivoqué, yo estoy en el baño de las mujeres. Me dice: no, no, este es el baño de los hombres. Yo digo: ¡oh, te equivocastes! y me dice: no, es que... y comienza a llorar. Me enseña las pastillas y lo que iba a hacer.

Yo le digo: vámonos al lobby del dormitorio, porque me pongo a orar por ella en los baños de los hombres. Ahí fue la gloria del Señor; la gente va a decir: ¿qué hace ese hombre con esa mujer dentro del baño de los hombres?

Anyway, estando en el dormitorio, en su lobby area oramos por ella y llamamos a unas personas. La muchacha se recupera se gradúa de la universidad y la semana pasada recibí de ella un correo electrónico: lleva tres años como misionera en África del Sur (aplausos). Somos bendecidos, somos bendecidos, somos bendecidos.

Si Dios te ha dado a ti algo y ha puesto algo en tu vasija para que Él te muestre y enseñe Su gloria, no tengas miedo, no tengas miedo. Si ustedes han leído el pasaje de Gedeón cuando él va a atacar, es interesante que después de tener tantos miles de hombres se reduce a trescientos hombres. Ellos tenían unas antorchas tapadas con unas vasijas. So ellos caminaron hasta donde llegó la orden de tocar la trompeta, hacer ruido, y romper la vasija para que se viniera la antorcha, y la antorcha confundió al mundo sirio en esos momentos. Ha llegado un momento crucial en nuestras vidas.

Yo no sé en este caminar dónde tú estás, no sé dónde estás pero en esta mañana yo quiero que cuando salgas de aquí en esta mañana pienses: sí, yo soy de barro, sí, yo soy frágil, sí, no tengo nada que ofrecerte. Heh, Él sólo quiere tu vasija para poner en ella la luz especial. Si se ha roto tu vasija, se ha quebrantado y se ha ido la unción que tenías, Dios te dice a ti en esta mañana: no te preocupes, no te preocupes, porque aunque estés roto o rota, aunque estés quebrantado o quebrantada, aunque estés afligido, aunque pienses que ya se ha acabado lo que puede hacer por ti el Señor Dios te dice en esta mañana: No te preocupes, Yo lleno tu vasija, Yo lleno tu vasija, Yo arreglo y tapo las grietas, Yo te hago nuevamente nuevo para que Mi gloria, para que Mi gloria sea expandida, sea exaltada. Y a última hora no es la vasija.

Mire, si usted va a un buen restaurant y usted tiene una buena comida, y al final de su comida le preguntan: ¿qué fue lo que más te gustó? y usted dice: oh, como me trataron. Los cubiertos eran increíbles, la vista, impresionante. Pero usted no fue al restaurant ni por los cubiertos, ni por lo que lo trataron, ni por la vista; usted fue por la comida, pero no habló de la comida que es lo que cuesta.

En nuestro caso cuando le preguntan a otra persona: ¿qué tú crees? no, esa vasija está demasiado sucia, polvorosa, pero esa vasija sucia, polvorosa, en la esquina, por ella el Señor la ha llenado y la ha puesto al frente. No es de cerámica para que luzca muy bonita, no es de plata para que resplandezca ni es de oro para que valga mucho porque no es la vasija, es lo que la vasija contiene, es lo que la vasija tiene, es lo que la vasija en esta mañana podemos tener, la Presencia real de Dios para que cuando yo esté en el mundo, yo me vaya a mi casa, cuando se acabe el servicio y yo me vaya para mi casa, y esté en mi casa, y esté en mi trabajo mañana, y esté en la semana que ya no hay Iglesia, ya no tengo hermanos alrededor mío y voy otra vez a ese ambiente de persecución, a ese ambiente en el que como que estoy atribulado, como que es un círculo que no puedo salir te recuerdes: no importa que no puedas salir, no importa como yo me sienta, yo sé que tengo dentro de mí la esperanza porque la esperanza ha hecho habitación en mi vida, la esperanza que Jesucristo es una realidad juntamente conmigo.

He recibido Su gloria y no la voy a dejar ir aunque no pueda expresarlo con palabras, aunque no tenga un movimiento nadie podrá arrancar de mi vida lo que Dios me ha dado, es mi vasija y es lo que Dios me ha dado a mí, es mi gloria, es mi bendición, es un unción. Alabado sea el Señor, alabado sea el Señor, lo que Dios me ha dado costó la vida, ¡aleluya! que lo sepa el mundo. No solamente que yo me lo he imaginado, me lo he soñado, me lo han dicho, me lo han profetizado, ¡no! yo lo tengo por dentro porque yo lo siento en esos momentos terribles, en esos momentos que me he caído de rodillas yo he visto Su Gloria, he visto Su grandeza, he visto a un Dios Poderoso, a un Dios que sana, a un Dios que cambia, a un Dios que tiene el control sobre todas las cosas. Yo tengo a Dios de verdad aunque yo sea de barro, aunque yo sea débil, aunque yo sea frágil, pero le sirvo al Señor de señores, al Rey de reyes, al Dios de todo el universo, lo tengo dentro de mí.

Aleluya. No nos podemos cansar de Su gloria, no nos podemos cansar de Su gloria. No podemos negar lo que somos, no podemos negar lo que somos; somos vasijas de barro y llevamos en nuestras vidas la shekinah de Dios. Lo que antes moraba en el templo ahora mora dentro de mi vida y nadie va a quitarme eso de mi vida, nadie me lo va a arrancar porque Dios me dió eso a mí y eso es mío, eso es mío, esa es mi bendición, esa es mi gloria. Dios me ha puesto en un sitio especial aunque sea vasija de barro, aunque sea vasija de barro Dios me ha puesto en un lugar especial.

Si estás trabajando en áreas corporativas o áreas de salud, o áreas de educación, o trabajo de cuello azul, o trabajo de landscaping Dios te ha puesto a ti como vasija de barro en ese sitio para que seas quebrantado, seas quebrantada y le enseñes a ese mundo que aunque tú eres insuficiente tú posees la gloria del Dios eterno, posees la gloria del Dios de toda circunstancia.

Terminamos diciendo y quiero que repitan conmigo, vamos a ponernos de pie, el verso 7 y 8, y 9, vamos a repetir, pero vamos a repetirlo que lo creemos. Y yo sé que es sufrir, padecer, ser quebrantado, estar en el pozo solo, eso no es fácil pero es parte de la realidad de nuestras vidas. Y repite conmigo: "Pero tenemos este tesoro en vasos de barro" ¿para qué? "para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros." Una vez más: "Para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros, que estamos atribulados, pero no estamos angustiados, que estamos en apuros, mas no desesperados, perseguidos, mas no desamparados, derribados, pero no destruidos." Yo soy de barro, yo soy de barro, pero llevo la gloria del Señor en mi vida.

Vete esta mañana pensando, cuantas veces sea quebrantado, Dios le enseñará a mi amigo, a mi amiga y a mi mundo que yo poseo Su gloria, y si yo poseo Su gloria no importa dónde yo esté, si yo estoy en pozo, sacúdete, sacúdete y llegarás arriba. Dios les bendiga en esta mañana.

Vivir vidas gozosas a pesar de nuestras cicatrices

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Quiero continuar con esta serie que hemos iniciado sobre cómo vivir vidas saludables, vidas emocionalmente sanas, vidas que reflejen la abundancia y la plenitud de los hijos de Dios. No podemos decirle al mundo que en el Evangelio hay diferencia a menos que nuestras vidas lo reflejen, y Dios está dispuesto a bendecirnos. Y Él quiere que en medio de las pruebas, las luchas, las tribulaciones, las angustias, nosotros podamos vencer, podamos contrarrestar el mal, podamos vivir vidas que cada día sean mejores y mejores, vidas que se nutran inclusive de las pruebas y dificultades, y reflejen la fidelidad de ese Dios tan maravilloso que tenemos.

Entonces yo quiero hablar acerca, ya empezamos hace unas tres semanas, cuatro semanas atrás, interrumpida por viajes y vacaciones, todo tipo de cosas, pero en todo lo posible en estos próximos domingos, vamos a estar hablando; ya casi concluyen los viajes y las cosas, nos falta uno más y después entonces estamos acá con la ayuda del Señor por un buen tiempo, y podemos ser bien continuos en la enseñanza de este tema los domingos.

Pero de nuevo, queremos enfocar ese punto. Que Dios quiere que seamos sanos y saludables emocionalmente, que no vivamos en neurosis. Que no vivamos en depresión o en angustia, o en ansiedad. Que reflejemos la gracia y la belleza del Señor Jesucristo. El ser más balanceado y atractivo que ha caminado este mundo se llama el Señor Jesús, porque el Señor como que resumía ese balance perfecto entre justicia y gracia. Cuando yo miro a Jesús retratado en las páginas del Evangelio lo veo hablando la verdad pero también teniendo misericordia, reprendiendo pero también induciendo esperanza.

Pienso por ejemplo en esa mujer con el flujo de sangre cómo el Señor la sanó y luego, no queriendo que se fuera así sola, en secreto la llamó y escuchó su historia, y la bendijo, y entonces la regresó. El Señor como que es un perfecto conjunto de diferentes actitudes y Él en Su vida y en Su Persona refleja balance, refleja coherencia, no se va ni de un lado demasiado ni del otro, no está allí con un azote para golpear y reprender siempre, y solamente hablar de deber y de mandamientos, sino que también está allí para sanar una herida, para perdonar una ofensa, para infundir esperanza en un pecador, para sanar un enfermo, para liberar a un endemoniado, para hablarnos de la misericordia del Señor; es un balance perfecto. Y eso es lo que nosotros debemos buscar.

En la soledad Él pudo estar tranquilo, en la tormenta Él estuvo seguro. En la cruz pensó en su madre, en el ladrón que estaba al lado de Él pidiendo misericordia, cuando resucitó fue a buscar a Sus discípulos y a consolarlos, y a enseñarles que Él estaba vivo y que había esperanza antes de regresar a la Presencia de Su Padre, es un balance maravilloso. Habló del infierno y habló del cielo, habló de un Dios justo y santo, y también de un Dios misericordioso y paciente con nosotros, bello balance.

Nosotros sin embargo tendemos como a vivir vidas desbalanceadas y a veces somos demasiado pesados en nuestros juicios o demasiado demandantes de otros, de nosotros mismos, a veces somos demasiado misericordiosos y bondadosos, y como que: ah no todo está bien porque Dios nos ama mucho y nunca nos va a castigar cuando lo ofendemos así que vive la vida que tú quieras porque Dios te ama demasiado para mandarte al infierno, siempre estamos como en desbalance. Y Dios quiere que nuestras personalidades sean personalidades sanas, balanceadas, bien ajustadas.

Y claro, cuando entramos al Evangelio entramos todos deformados, entramos en desbalance porque la vida nos desbalancea y el pecado nos desbalancea. Y cuando usted entra al Evangelio una de las cosas que Dios quiere hacer es ajustar, como una máquina que está desajustada, el mecánico divino quiere venir y hacerle un tune-up total; poner ese motor a zumbar así suavemente, ajustar las válvulas y echarle el aire perfecto a las gomas para que no estén demasiado infladas ni demasiado desinfladas. Él quiere poner tu vida en balance.

Yo creo que la trayectoria de un hijo de Dios en la Tierra es un continuo ir hacia ese proceso de balance, ir hacia ese proceso de mayor perfección hasta que Cristo sea formado en nosotros dice la Palabra del Señor.

Tú tienes que mirar tu vida como un proyecto de construcción y de reestablecimiento, y restauración continua. Así yo me veo a mí mismo, aunque casi ya soy perfecto (risas) pero todavía me falta un poquitito ¿no? Pero todos nosotros tenemos que vernos como el proyecto de Dios en construcción, continuamente trabajando, continuamente Dios trabajando en nosotros y llevándonos más y más hacia ese balance para que podamos tener paz, podamos tener descanso, podamos ser de bendición a otros. Y necesitamos esa salud emocional, y la Palabra de Dios está llena de buenos consejos en esa dirección.

Así que en este tiempo vamos a estar meditando acerca de cómo salir airosos de las pruebas y las dificultades, cómo repararnos de las heridas y las deformaciones de la vida, cómo vencer los temores, las ansiedades, las neurosis, las deformaciones de la vida. Cómo perdonar, cómo sanar nuestros recuerdos, las memorias y los recuerdos que nos hacen daño y de los dolores recibidos en el pasado. Cómo encontrar paz y conformidad en medio de las cosas que hemos adquirido y alcanzado; todos tenemos proyectos que nunca se dieron, todos tenemos pérdidas ahí en el pasado. Ningún ser humano sale ileso de este mundo déjeme decirle.

Yo creo que si tú buscas ahí en tu cuerpo en alguna parte vas a encontrar una cicatriz ¿sí o no? qué cuerpo que ha pasado un tiempo aquí en el mundo no ha tenido un rasguño, una caída, que se le peló la rodilla. Ahora mismo si yo miro mis manos aquí tengo cuando un perro me mordió cuando tenía como catorce años, y yo miro y todavía tengo la cicatriz allí. Y así es con todas las cosas. Si usted mira ahí en su psiquis va a encontrar algo; una herida, una cicatriz, algo que no le salió como usted esperaba.

Pero la Palabra del Señor nos enseña que podemos vivir vidas gozosas a pesar de eso, a pesar de todas las pruebas como cantábamos esta mañana ¿no? el Señor está con nosotros y nos lleva hacia adelante. ¿Sabe qué? yo creo que todas las pérdidas, todos los sufrimientos, todas las cosas que hemos experimentado si las analizamos a través del lente de Dios logrará hacernos más profundos, más ricos, con más complejidad, más balance. Yo siempre he dicho que la sonrisa de un hombre, una mujer de Dios madura, experimentada en la vida, es una sonrisa que tiene un tinte de tristeza. La sonrisa de una persona que ha vivido largamente nunca es una sonrisa superficial y mecánica, y así como de niño, va a tener ahí un tinte de dolor.

La gente poderosa que yo he conocido en mi vida, profunda, sabia, cuando usted mira en sus ojos usted puede ver allí un retrato pequeñito de dolor, algo que pasó en sus vidas: fracasos, pecados, le fallaron a mucha gente, ofendieron, no lograron todo, fracasaron en cosas. Pero el secreto está en que esa gente aprendió a tomar esas cosas y usarlas como la leña para el fuego de bendición y de gracia en sus vidas. Entonces caminan con un cierto tinte de tristeza, pero en medio de eso también pueden reír, pueden gozarse, pueden alabar, pueden celebrar, pueden disfrutar de una buena comida, pueden disfrutar de una puesta de sol o un amanecer, pueden consolar a alguien. Aún a veces cuando tienen sus cositas con las cuales están bregando.

¿Quién puede decir que no tiene algo ahora mismo que quisiera tener que no tiene o que no está sufriendo algo que no quisiera sufrir, o que tiene un hijo, no tiene un hijo, una hija que necesita algo, que uno quisiera darle algo que no puede? todos tenemos. Pero la diferencia está en, como dice el apóstol Pablo, "Aún en medio de todas estas cosas somos más que vencedores." En medio de las agendas por completar nosotros podemos encontrar paz en medio de la tormenta, podemos encontrar seguridad y confianza para mí, dejar de lamernos un momentito nuestras heridas y lamer las heridas de otros, y bendecir a otros también. Dios quiere que tengamos salud.

Uno de los pasajes, voy a estar saltando aquí porque ahora me siento libre para hacerlo, pero es tercera de Juan ¿creo que es? vamos a ver si estoy en lo correcto aquí rápidamente, es cuando Juan le dice a Gayo: "Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud así como prospera tu alma" oye eso. Yo creo que claro, Juan le dirigía esta Palabra a la persona a quien le destinó la tercera carta, Gayo, pero por algo la registró el Espíritu Santo y es porque esas ideas son aplicables a todos nosotros.

Y Pablo en su deseo de bendición para su amigo está reflejando el deseo del Espíritu Santo para bendición, para todos nosotros. No hay nada que diga Pablo aquí que Dios no diga: Amén, Yo quiero eso para todos Mis hijos, y Dios quiere que nosotros seamos prosperados en todas las cosas, y que tengamos salud física, así como también nuestra alma tiene salud ¿no? Dios quiere hijos sanados y prosperados.

Hay un video que quiero que ustedes vean, Nick Vuijic es un joven que ha bendecido el mundo con su historia, su testimonio, un joven que nació, vamos a ver, no voy a adelantarme, pero ha vencido y ha salido adelante, quiero que vean esto. Si pueden apagar las luces por favor;

(se reproduce el video)

Sus padres eran pastores y se llevaron el tremendo trauma de ver a su bebé nacer sin extremidades. Sin embargo Nick Vuijic ha encontrado suficiencia en su vida y ha encontrado una paz que sobrepasa toda posible explicación reconociendo que Dios tenía un propósito en esa limitación. Y él ha aprendido a caminar con un pedacito de extremidad que le queda, a moverse, a nadar, a batear una pelota, limitadamente, pero lo hace, a subir unas escaleras, y una cantidad de cosas que él ha podido hacer que nadie pensaría que una persona, con las limitaciones que él tiene, podría hacer. Y Nick ha pasado su joven vida viajando por todas partes del mundo, y ha ganado cientos de miles de almas para Jesucristo con su historia de sanidad interior.

Y reflejando el hecho de que nosotros podemos sacar provecho de cualquier limitación que nosotros encontremos. Cuando yo veo la victoria que este joven ha alcanzado sin brazos, sin piernas, pero con un corazón increíble y una fe tremenda, y cómo él ha podido ser exitoso financieramente, profesionalmente, ser un motivador increíble, viajar por todas partes del mundo, casarse y tener un hijo; así que no era tan limitado como parecería hasta cierto punto. Increíble, una historia maravillosa.

Y este muchacho refleja un sentido del humor y un gozo de la vida increíble. Cada vez que yo leo la historia de él o veo la historia, pueden ver su historia en YouTube, pueden conseguir su historia o leer sus publicaciones, uno dice: wow ¿de qué me quejo yo? de todo nosotros podemos sacar partido hermanos, cualquiera que sea tu situación. Por eso es que Pablo dice: he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación, y la vida de Nick Vuijic refleja esa victoria en todo, y eso es lo que Dios quiere. Y de eso es de lo que hemos estado hablando y estaremos hablando.

La última vez que conversamos yo les decía que hay dos extremos que deben enmarcar nuestra experiencia en la vida: por una parte, yo creo que todo lo que vivimos tenemos que vivirlo reconociendo una cosa, y es que: Dios quiere que nosotros vivamos vidas felices. Y yo creo que tú tienes que hacer de eso tu punto de partida, y el pensamiento que anime tu vida.

Si tú eres un joven que apenas estás comenzando a vivir yo quiero que tú pienses siempre que Dios no te ha llamado a fracasar sino que Dios te ha llamado a tener victoria en todas las cosas, que Dios tiene buenas cosas para tu vida. Si tú eres una persona que ya estás en el ocaso de tu vida y estás en el final o eres una persona de edad media, o lo que sea, yo quiero que tú sepas que todavía hay mucho que tú puedes hacer, hay un mundo por delante, nunca te des por vencido. Nunca pienses que como que: ya mi tiempo pasó, nunca pienses que como que tú ya no tienes espacio para anhelar grandes cosas, soñar grandes cosas, emprender grandes proyectos, completar cosas que tú no pudiste cuando eras joven, porque si Dios está contigo tú puedes hacer proezas con Su Poder.

Nosotros, no importa en la estación en la que nos encontremos, tenemos que creer que Dios tiene buenos propósitos para nosotros y eso debe estar en el centro de tu vida, siempre esta idea de que Dios quiere que tú seas feliz, que tú vivas una vida en abundancia. Eso es un principio.

El otro principio es un principio contrario y negativo, y es el hecho de que vivimos en un mundo deformado y lleno de peligros, tribulaciones, sufrimientos, y que este mundo está penetrado por un principio y una personalidad maligna que se llama Satanás y sus demonios que también van a estar queriendo hacer daño en este mundo.

Fíjese el drama que se está viviendo ahora mismo en Gaza, en el Medio Oriente, en Israel. Se me ocurre hace un momento por primera vez, que el mundo es muy parecido a lo que está pasando en Gaza, donde hay dos poderes: Israel y Hamas, y hay dos poderes, dos intereses que están luchando uno contra el otro, y en el medio hay una población inocente, hasta cierto punto; de los palestinos uno puede decir muchas cosas acerca, pero hay niños, hay niñitas, bebitos, gente anciana que no son beligerantes, no son soldados, y el hecho es que la guerra se está dando en el territorio que ellos habitan.

Y para poder darse la victoria de un grupo u otro, están tan metidos uno adentro del otro y tan limitado el espacio que hay mucha gente inocente, que no tiene nada que ver con la guerra, que están perdiendo sus vidas y están sufriendo. Y así pasa en el mundo, este mundo es un campo de guerra. Por eso es que a veces le echamos la culpa a Dios y decimos: ¿por qué Dios permite esto?

Es que hay muchas cosas que están entrelazadas en este mundo, y tenemos poderes destructivos que hacen daño, y hay gente que le da poder a Satanás, y hay padres que le fallan a sus hijos, y hay gente que oprime y roba, y destruye, entonces el mundo está en un conflicto tan grande que a veces aún los inocentes padecen y sufren. Y Dios desea sanar este mundo, pero hay una cantidad de fuerzas y principios que están en guerra unos con los otros y gente inocente a veces muere; un hijo que oramos por él o nace una criatura deformada, y es porque hay una cantidad de factores que están pugnando en este mundo, y tenemos que ser pacientes. Mientras estamos en este mundo van a haber guerras que se van a dar, tiros que se van a zafar, gente inocente que va a morir y a veces nosotros mismos vamos a ser parte de esos casualties, de esa gente herida inocentemente y tenemos que entender esto. Esa es la naturaleza de ese mundo caído.

Y Dios está involucrado en un proceso de tomar territorio, de destruir los túneles del enemigo, de usar a Su Iglesia para proclamar el Evangelio y salvar almas, y un día el Señor le pondrá fin a esta guerra. Mientras tanto sepamos que vamos a sufrir, y va a haber pérdidas, y va a haber sufrimiento de diferentes tipos.

Entonces nosotros vivimos entre esos dos principios: un Dios que quiere bendecirnos, que está comprometido con nosotros, que ha invertido todo el Poder de Su Reino a favor de nosotros, y un enemigo que ha jurado matar, robar y destruir, y que Dios está involucrado en un proyecto de restauración y sanidad del mundo, y un día Él pondrá sanidad total sobre el mundo. Y cuando estemos nosotros en la patria celestial o cuando termine la historia y Dios establezca ese mundo restaurado que Él va a restablecer, entonces entenderemos que todo tenía sentido, todo tenía propósito, que lo que Dios lo permitió lo permitió para bien, que aún esas pérdidas que experimentamos y no supimos por qué, el Señor nos explicará.

Por eso creo que dice: "Enjugará toda lágrima" porque podremos entender por qué sucedió tal cosa, y la persona que estuvo llorando sin saber ¿por qué me pasó esto, por qué no me sucedió lo otro, por qué no me dieron lo que yo? el Señor te va a decir: Mira, fue por esto. Mira ahora el mundo a la luz de Mi entendimiento eterno y verás como Dios ve, y todo estará bien.

Pero mientras tanto vivimos en esos dos principios y es importante que tú lo sepas, porque cuando vengan las luchas y los problemas a tu vida tú vas a tener que saber qué haces con la experiencia que estás viviendo y no puedes sorprenderte cuando hayan pruebas y hayan dificultades, pero Dios quiere que tú tengas las armas necesarias para, en medio de eso, vivir una vida saludable.

Y de eso es que estamos hablando, no solamente de que nos sanemos de las heridas sino que también acumulemos salud y vigor, y fuerzas sobrenaturales para vivir vidas plenas y victoriosas aún en medio de las luchas, porque Dios tiene grandes cosas y grandes recursos.

Y en estas próximas semanas vamos a estar hablando de esos principios que nos ayudan como estos que yo acabo de enunciar ahora mismo y esa perspectiva sana, bíblica, saludable que nos permite procesar las diferentes cosas de la vida que vienen. Y como digo, a mí me gusta ser complejo y balanceado, por eso es que yo no puedo simplemente pararme aquí y hablarles de que todo está bien, victoria; sí hay victoria, pero también hay proceso y hay lucha, a mí me gusta hablar de las dos cosas pero que al final impere lo positivo de Dios.

Pero muchas veces si le damos a la gente lo bonito y lo bueno, y no le hablamos de lo difícil, entonces los dejamos a medias y no están preparados para encarar la vida con la complejidad necesaria. Yo creo que en sí en todo somos más que vencedores, pero ese todo quiere decir que hay lucha también y hay tribulación, y angustia, pero Dios quiere que el balance al final de todo sea muy positivo.

Y entonces la Biblia la podemos ver a través de un lente así de que, Dios nos da recursos. Y déjeme simplemente, rápidamente, escoger uno de esos pasajes, de muchos pasajes que tenemos. Y en realidad yo quería, de paso: la próxima vez que comparta con ustedes les voy a hablar de un principio pero, antes de eso en el poquísimo tiempo que nos queda quiero dejar otro principio adelantado en su corazón.

Pero el principio del cual quiero hablar más adelante es que, nosotros tenemos valor inherente en Cristo Jesús; tú vales por lo que Dios piensa de ti no por lo que otros piensan de ti, no por el dinero que tengas ni por los logros que hayas alcanzado, ni por todo lo que hayas hecho en el mundo. Tu valor, tu estima debe depender de cómo Dios te ve a ti mismo, y tú no puedes estarte midiendo como los otros te ven ni de las circunstancias porque si lo haces así, vas a estar como un yo-yo, pa' arriba y para abajo todo el tiempo, subiendo y bajando y a la intemperie, y eso no es posible. El hijo de Dios se mide conforme a cómo Dios lo ve y hay palabras en la Escritura que nos enseñan esto.

Pero antes de esto: quiero ver, es como que la Biblia nos ofrece una cantidad donde quiera. Si nosotros aprendemos a ver la Biblia como una fuente de consejo, donde quiera que usted lea va a encontrar grandes enseñanzas y consejos sencillos y prácticos para vivir su vida.

Mire por ejemplo en Efesios, la Carta a los Efesios, en el capítulo 6 hay un pasaje al cual vamos a referirnos en muchas diferentes ocasiones, pero aquí el apóstol Pablo habla acerca de qué tenemos que hacer cuando viene el momento de la prueba. Pablo dice en el versículo 10: "Por lo cual amigos míos, fortaleceos en el Señor y en el poder de Su fuerza, vestíos de toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las acechanzas del diablo." Pablo está invitando a los efesios a fortalecerse.

Óigame ¿qué luchador o qué corredor es el que espera al día de la competencia para entonces comenzar a hacer ejercicio? mientras tanto está comiéndose twinkies y donas por donde quiera, y durmiendo hasta las doce del día, y llega el día de la carrera, y ese día se pone a hacerse el histérico y a hacer ejercicio. No, el deportista, el atleta vive una vida de continuo fortalecimiento ¿verdad que sí? de preparación continua para que cuando llegue el día de la carrera o de la lucha simplemente sea poner en práctica lo que él ya ha desarrollado, ha fortalecido, su cuerpo, y así deben ser los hijos de Dios. Hay muchos cristianos que esperan a que el diablo les esté dando batazos por la espalda para entonces venir a la Iglesia y pedirle al Señor: Pastor ore por mí, y gloria a Dios, es bueno, es necesario, por eso invitamos a la gente a pasar aquí al frente.

Pero lo que nosotros tenemos que hacer es vivir una vida de continua disciplina en el Espíritu ¿verdad que sí? leer la Palabra del Señor, orar en todo momento, desarrollar los músculos de la fe, conocer los recursos que Dios nos ha dado, venir a la Iglesia, gozar del compañerismo de los cristianos y los creyentes, estudiar la Biblia, armarnos de diferentes cosas para que cuando llegue el día de la prueba nosotros estar poderosos y fuertes, y saber exactamente lo que tenemos que hacer. ¿Por qué? porque cuando llegue el día de la prueba su mente va a estar tan atacada que si usted no tiene eso ahí vivo dentro de usted, usted no va a saber qué hacer.

Los soldados se preparan de manera que cuando estén en el medio de la guerra y las balas estén silbando por su cabeza, su cuerpo sepa exactamente lo que tiene que hacer, y por eso ellos hacen drills y ejercicios continuamente, continuamente, hasta que eso se convierte en una cosa natural en ellos. Porque cuando usted está en prueba, su mente está confundida, usted no tiene tiempo para leer la Biblia muchas veces, tiene que estar eso vivo dentro de usted, la Palabra de Dios tiene que salir espontánea. Esos versículos que usted se ha aprendido, esos cantos que usted se ha aprendido comenzarán entonces y fluirán de sus entrañas, y usted no sabrá de dónde vienen. Vienen de su espíritu, usted ha invertido tiempo, usted ha pasado tiempo fortaleciéndose en el Señor.

Por eso es que Pablo dice ¿no? "Fortalézcanse en el Señor y en el poder de Su fuerza" vístase de toda la armadura de Dios, todos los recursos que hay en la Palabra del Señor y la Palabra de Dios es un tesoro de recursos y de armas que podemos usar para combatir contra los dolores y las deformaciones, y las pruebas, y el peso de la vida, para que podamos estar firmes contra las acechanzas del diablo. Eso no fue un pentecostal a rajatabla que lo escribió, eso fue el Espíritu Santo a través del apóstol Pablo, el diablo es real.

La Biblia dice: "Sed sobrios y velad porque vuestro adversario, el diablo, como león rugiente anda alrededor buscando a quien devorar." El diablo quiere dañar tu matrimonio, quiere dañar tu salud, quiere dañar tus finanzas, quiere manipular tus emociones, quiere llenarte de ansiedad, quiere cuestionar lo que Dios ha declarado sobre tu vida, y tú tienes que estar firme para saber cómo contrarrestar al enemigo. Cuando él venga tú tienes que tener las armas necesarias para decirle: apártate de mí Satanás porque así dice el Señor, así dice la Palabra de Dios. Por eso es que tenemos que estar fuertes en ese momento para cuando vengan los enemigos de nuestra alma.

Dice: "Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales" escriba eso mi hermano, mi hermana. Estamos en un campo de guerra y hay espíritus que quieren nuestra destrucción. No quieren que nuestros hijos prosperen en el Evangelio. Quieren llenar la sociedad de maldad y de malas energías. Quieren destruir nuestros matrimonios.

Usted no está luchando contra las circunstancias, usted no está luchando contra la pobreza, contra la enfermedad. En realidad está luchando contra los que originan esas cosas y son los poderes del diablo, esa es la mafia que gobierna todo lo malo en este mundo. Detrás de la pobreza, la opresión, las riquezas injustas, las guerras nacionales, los odios étnicos, detrás de todo eso hay poderes demoníacos que están manipulando el mundo y sembrando maldad en el mundo y ellos quieren llegar a tu vida y hacer daño, y tú tienes que vivir.

Porque ese es el problema, que nosotros vivimos a veces como conejitos inocentes en una selva donde hay serpientes y animales salvajes que quieren despedazarnos, y muchos cristianos pecan de inocencia. Y creemos que venir a la Iglesia y pasar ahí diez minutos mientras pensamos en otras cosas, y que otros canten, y nosotros, y ya con eso como que ponchamos la tarjeta y ya hicimos lo que teníamos que hacer, no. Es un mundo muy difícil y tenemos que saber cómo fortalecernos y batallar contra las fuerzas del mal, eso es lo único.

Este mundo cada día se pone más peligroso, más difícil y se requieren hombres y mujeres saludables en el Espíritu para vivir vidas victoriosas, para poder arrebatarle a nuestros hijos de los dientes al diablo, y poder predicar el Evangelio con efectividad hermanos, y poder ser felices en medio de las luchas y la prueba. Requiere de trabajo, Dios no lo hace todo por ti.

Óyeme: cíñete los lomos, aliméntate, tómate tus vitaminas espirituales. Paga el precio porque Dios no lo hace todo por ti; hay una parte que tú tienes que hacer también. Si tú quieres ser un cristiano saludable, vigoroso, rollizo y fuerte tienes que pagar el precio, tienes que consumir vitaminas, tienes que comer carne roja de vez en cuando y alimentarte espiritualmente para poder vivir una vida saludable, victoriosa.

Y dice: "Por tanto tomad toda la armadura de Dios" diga: toda, no es solamente una partecita, es toda la armadura de Dios, todo el consejo de la Palabra de Dios. Tienes que saber cómo adorar, tienes que saber cómo hacer guerra espiritual. Tienes que saber cómo vivir vida santa y pura delante de Dios, tienes que saber cómo confesar cuando ofendes al Señor. Tienes que saber que hay que servir y darle al Señor para poder ser prosperados material y físicamente. Tienes que saber cómo perdonarte a ti mismo y cómo perdonar a otros, cómo ejercer el amor de Dios, es toda la armadura de Dios.

Porque si tú das mucho dinero pero no perdonas a tu hermano entonces tu armadura está frágil, el diablo se va a meter por ese hoyo del rencor o de juzgar a los demás demasiado, o ser demasiado crítico, o ser áspero con tus seres queridos. La idea es: Señor balancéame y ayúdame a ponerme toda la armadura de Dios. Y aquí lo que Pablo hace es señalar algunos de esos recursos, él no los agota todos pero usa la imagen de un soldado romano que se pone su equipo de protección y todos sus recursos de milicia para poder ser victorioso en la guerra. Dice: "Tomen toda la armadura de Dios para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estad firmes.

Mire: la primera cosa que yo veo aquí es que dice: "Para que podáis resistir la resistencia." ¿Sabe que muchas veces lo único que usted va a poder hacer cuando esté en medio de la prueba y la lucha es resistir? pararse firme. Usted no va a tener fuerzas para ni decir: que el Señor te reprenda. Usted no va a tener claridad mental para acudir a esto, a lo otro. ¿Cuántos no se han levantado una mañana y no han tenido fuerzas sino simplemente para decir: Señor, encomiendo mi vida en Tus Manos? ten misericordia de mí, ayúdame a terminar este día ¿verdad que sí?

Hay veces que lo único que tú puedes hacer en tu vida es pararte firme sobre lo que Dios ha declarado ¿y sabe que eso es muy poderoso? La Biblia dice: "Resistid al diablo y huirá de vosotros." Cuando tú no puedas hacer nada más simplemente mantente firme hasta que pase el día malo y va a pasar, si tú le das tiempo al Señor va a venir el tiempo de descanso.

Muchas veces van a pasar situaciones de dificultad en nuestra vida y mírenos aquí, vivitos y coleando todavía. Algo resultó, alguna solución resultó, la provisión vino de alguna parte, Dios hizo algo raro y ahí vino la solución. El hermano Nick predicaba el domingo pasado de este sitio de Jerusalén ¿o era de Samaria? uno de esos sitios ahí en el Antiguo Testamento, y no había comida por ninguna parte. Y este noble que dice: pero ¿de dónde va, si Dios abriría la ventana de los cielos? y mire lo sencilla que fue la respuesta: Dios mandó un ruido de ejército, el ejército enemigo se fue, dejó toda su posesión y al otro día había comida en abundancia. A nadie se le hubiera ocurrido esa solución ¿usted entiende? pero Dios se ríe de los problemas y a veces a Él le gusta dar soluciones tan sencillas en tu vida que después tú dices: wow ¿pero cómo no se me ocurrió antes?

Dios tiene una solución para tu vida pero mientras viene esa solución para tu vida no te cuitees, como dijo Cervantes, simplemente manténte firme sobre lo que Dios ha declarado. Agárrate firme y en algún momento el diablo tendrá que salir con la cola entre las piernas y huir, porque dice por allí ¿no? no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista ¿no?

Dice la Palabra: Dios no nos ha dado ninguna prueba que no podamos sobrepasar ni resistir, sino que junto con la prueba Él envía la salida, la solución, pero desgraciadamente muchos de nosotros nos vamos antes de que llegue la bendición de Dios. Antes de que llegue la solución, antes de que Dios haya cumplido Su propósito en nuestra vida dejamos de alabar, dejamos de adorar, dejamos de servir, dejamos de asistir a la Iglesia y entonces el diablo se sirve con la cuchara grande, cuando Dios dice: No, aguanta. Dile a tu amigo ahí al lado: aguanta, resiste. Espera el día de la bendición de Dios, espera el amanecer de Dios. Después de la noche viene la mañana, viene el día de adorar al Señor y celebrar, pero no, no te vayas antes de que termine el proceso de Dios.

Dios es un dios de procesos y se toma tiempo a veces, y mientras más pasa el tiempo más aprendemos, más somos fortalecidos. Nosotros a veces queremos soluciones al vapor ¿no? vamos y de una vez queremos que Dios nos meta el chupete en la boca y ayudarnos enseguida, pero no. Tienes que aprender paciencia, tienes que aprender mansedumbre, tienes que esperar lo suficiente como para ver que Yo soy real, Yo soy fiel, Yo no me olvido de mis promesas y a veces tenemos que esperar, hay que resistir. A veces lo único que tenemos que hacer es resistir y mantenernos firmes en el lugar donde Dios ha dicho y eso es increíblemente poderoso.

"Para que podamos resistir en el día malo" en el día malo. Fíjese que Pablo no dice: si viene el día malo, sino: "Para que podáis resistir en el día malo" es que hay un género de día que se llama el día malo. ¿Cuál es ese día malo? es el día de la adversidad, el día del sufrimiento. El día cuando sucedió lo que tú no querías que pasara. El día cuando el médico te dijo: ¿sabes qué? tienes cáncer y hay que operarte. El día que tu esposo te dijo: mira, ya quiero salir de este matrimonio y me enamoré de la secretaria, y nos vamos a vivir a Hawai con el dinero que nosotros juntos ahorramos. El día que te quitaron la casa. El día que perdiste el trabajo que pensaste que te iban a dar un reloj de oro a los veinticinco años ya para retirarte. El día que fallaste el exámen y que no pudiste entrar a la escuela graduada que tú querías o que te dijeron que vas a tener que tomar otro curso, o esperar un año para graduarte, o cualquiera de las millones de cosas negativas que pueden pasar en la vida de un hombre, una mujer.

Cuando vienen esos tiempos, porque a veces puede ser un día pero a veces puede ser una semana, a veces pueden ser años, y estamos allí en ese tiempo, en ese horno de la prueba. Y parte de lo que nosotros tenemos que aprender es que el día malo le llega a todo el mundo. Y cuando viene ese día malo entonces hay que ir al closet y sacar la armadura; no la saques, póntela mejor. Debes tenerla ya puesta, no debes estar buscándola donde está, tú la tienes puesta, para que cuando venga el ataque, venga la guerra, venga la aflicción tú simplemente haces uso de lo que ya está dentro de ti.

El día malo viene, a todos nos viene el día malo y no uno sino muchas veces, y entonces parte es armarnos de esa verdad, porque yo digo: eso es uno de los recursos más poderosos y hablaremos más acerca de eso para la salud emocional y el gozo de la vida, es simplemente acostumbrarnos a esa idea de que el mal le acontece a todo hombre, todo ser viviente y que nadie puede pretender que no le pasen ciertas cosas en la vida, a todos nos toca. Un día será tu tiempo y otro día será el de otro pero siempre hay que pasar esos tiempos, y mientras más pronto nos acostumbremos a esa idea y aprendamos a ser felices dentro de ese reconocimiento más felices seremos el resto de nuestra vida.

"Para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo estad firmes." La idea es de un soldado que tiene un puesto que defender, y vienen las flechas, y vienen los ataques, y él se mantiene firme en su posición. Y las balas están silbando, las flechas o lo que sea, los proyectiles, y el soldado está allí: por aquí tú no vas a pasar, se mantiene firme en su puesto en vez de voltear la espalda y salir a huir.

Eso es lo que está haciendo mucha gente en este tiempo, muchos pastores, muchas iglesias, Dios nos libre y lo digo creo que con sencillez porque no es por nosotros sino por la gracia de Dios, pero hay mucha gente que viendo lo que está pasando en el mundo, esta sociedad que se está desentendiendo de Dios y está asumiendo muchas cosas, muchos Pastores están entregando las armas y están diciendo: bueno si eso es lo que está pasando vamos a unirnos a ellos, si esa es la nueva moda sexual o lo que sea pues vamos a decir: vengan, entren, todo está bien, adelante porque si no nos vamos a quedar solos. Y entonces bajan el precio del Evangelio y están volteándole la espalda al diablo, la Iglesia le está volteando.

Al diablo nunca se le voltea la cara, al diablo se le encara. Al diablo hay que resistirlo y cuando ha acabado todo, usted va a ver que usted puede estar firme. Si usted se mantiene firme usted verá que el diablo no podrá derrotarlo, manténgase en su posición. Y habiendo acabado todo, cuando se haya dado el proceso total de Dios, usted estará ahí en su posición. Pero si comenzamos a huir entonces el diablo se sirve con la cuchara grande. Cada uno de nosotros tiene que mantenerse en su posición hasta que Dios haya completado el propósito.

Un día la sociedad se dará cuenta de que: wow, cometimos una barbaridad y están todos destruidos y deshechos, y entonces van a buscar de Dios de nuevo, y ahí está la Iglesia lista para servirlos, y para sanarlos, y para bendecirlos; le podría decir muchos ejemplos de eso a través de la historia. La Iglesia tiene que resistir, mantenerse firme y no dudar de los propósitos de Dios en toda su vida como en tu vida también.

"Habiendo acabado todo estad firmes. Entonces estad firmes" otra vez esa insistencia en la firmeza, "ceñidos vuestros lomos con la verdad." No voy a poder agotar pero le voy a poder decir algunas. Mire: la verdad. "Vestidos con la coraza de justicia, calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz, sobre todo tomad el escudo de la fe con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno, y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios, orando en todo tiempo y velando con toda perseverancia y súplica." Ahí usted tiene un roster, un surtido de recursos ¿no? la verdad.

No lo voy a contar todo pero voy a dar dos otros rápidamente. La verdad, la salud emocional, la paz, la cordura nace de un amor por la verdad de Dios, de poder interpretar apropiadamente y justamente los eventos que suceden en nuestra vida, poder interpretarlos correctamente. Mucha de la neurosis en el mundo nace de la mentira, las malas interpretaciones que vienen cuando sufrimos ciertas cosas. Las formas falsas de vernos a nosotros mismos. Las deformaciones que el diablo quiere traer a lo que Dios ha dicho.

El diablo es el mentiroso por excelencia, es el padre de las mentiras, es el padre de la falsedad y del error. Los psicólogos, los psiquiatras, los psicoanalistas, todos los consejeros de la salud entienden, que las neurosis y las deformaciones del carácter vienen de las mentiras que nosotros nos decimos a nosotros mismos y las mentiras que aceptamos acerca de lo que nos ha sucedido, la mentira acerca de cómo Dios nos ve o del propósito de Dios en nuestra vida.

El diablo siempre se basa en querer falsear la Verdad de Dios. Por eso es que cuando Dios les dice a Adán y a Eva: No coman de ese árbol porque el día que coman de ese árbol van a morir. Dios les dijo una verdad pero ¿qué hace el diablo? viene y comienza a sembrar duda, y dice: ah ¿con que Dios les dijo que eso es así? eso no es verdad. Si ustedes comen se les van a abrir los ojos y van a ver cosas que ustedes no verían. Dios es un hombre como dijera yo, uraño y aguafiestas que lo que quiere es impedirles que ustedes disfruten de todo lo que Él tiene para ustedes. Adán y Eva aceptan esa mentira, pecan y entra la muerte en el mundo.

Nosotros tenemos que pedirle al Señor: Señor, ayúdanos a vivir en Tu Verdad. Ayúdanos a entender la verdad de Tu Palabra porque la Palabra de Dios es la Verdad, Cristo es la fuente de toda verdad. Y cuando nosotros estudiamos la Palabra de Dios y le pedimos revelación al Señor, Dios nos enseña a ver la vida en una forma verdadera en vez de vivir con todas las mentiras que nosotros nos decimos a nosotros mismos.

Una de las cosas que usted tiene que hacer es hacer un pacto con la verdad. Yo le digo al Señor: Señor ayúdame a hacer siempre un pacto con la verdad, yo ver lo que veo en vez de decir que estoy viendo otra cosa que no es verdadera. Eso es lo que está pasando en este mundo, ahora mismo hermanos yo les digo: en este mundo ahora y en esta nación ha caído un espíritu de mentira. Yo nunca en mi vida he visto algo tan sorprendente como lo que he visto en los últimos tres, cuatro años en esta nación. Es como que ha caído una administración de mentira en Washington, nuestros gobernantes, en la cultura, en las iglesias, en la teología de la Iglesia, es un espíritu de mentira y eso es lo que dice la Palabra del Señor, que en los últimos tiempos caería un espíritu de mentira y seducción.

Y solamente aquéllos que hagan un pacto con la verdad, porque si nosotros hacemos ese pacto entonces vamos a. Si tú vives en la verdad no tienes que temerle a nada mi hermano, y yo sé que, bueno entonces, ¿cómo yo conozco la verdad? no mira, muchas veces es simplemente decir: yo voy a vivir la verdad y voy a dejar de disimular otras cosas, largo proceso de explicar. Pero muchas veces nosotros nos mentimos a nosotros mismos, disimulamos cosas que están en nosotros y se las echamos a otros; ¡ah! fue mi papá que no me afirmó! ¡es esta sociedad injusta que ha causado esto y lo otro! en vez de nosotros decir: no, yo tengo responsabilidad, yo puedo cambiar mi destino, yo puedo ser diferente. El problema no es mi esposo, mi esposa, el problema soy yo. Mi papá que me abusó sexualmente no lo hizo porque yo lo provoqué o lo que sea, sino porque era un hombre malo o simplemente mal dirigido.

Y tú tienes que ver las cosas tal y como son y entonces perdonar, pero no trates de disimular porque si tú reprimes la verdad de lo que te ha sucedido o lo que Dios quiere que tú hagas entonces vas a estar en un estado de mentira, y eso te va a hacer daño en tu vida. ¿Me explico más o menos? Tenemos que aceptar la verdad, tenemos que hacer un pacto con ella. Tenemos que comprometernos a hablar la verdad, interpretar la verdad, porque eso es lo que nos libera. Cristo ha dicho: "Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres." Y la Palabra de Dios es la mayor fuente de verdad que yo conozco.

Por eso es que cuando tú interpretas la Palabra del Señor y te curtes con el tono y el color de la Palabra del Señor, tú puedes ser entonces una persona capacitada para leer la realidad del mundo en que tú habitas y verte a ti mismo como Dios te ve a ti mismo, y ver los procesos que estás viviendo con la exactitud y la precisión que Dios quiere que tú veas. Cuando tú vives en la verdad nadie te puede hacer daño, nadie te puede arrebatar nada, porque tú estás seguro en la Verdad de Dios. Por eso es que Pablo dice ¿no? "los lomos con la verdad."

Y un último: "Vestido con la coraza de justicia" voy a continuar quizá entonces allí. Yo les dije hace un tiempo atrás que hay tantas cosas que están entrelazadas que, lo que vamos a hacer es: terminamos aquí y entonces seguimos más adelante ¿ok? llévese esas tres, cuatro cositas que hemos compartido hoy. Tenemos que vestirnos con la coraza de la justicia y pido que los músicos pasen, con los hermanos de, y vamos ya a.

La justicia es un protector increíble que nos ayuda a vivir vidas saludables y a protegernos de los ataques del enemigo ¿sabe por qué? porque Dios nos llama a ser gente de justicia. La Biblia dice por ejemplo: "Esposos no seáis ásperos con vuestras esposas para que vuestras oraciones no tengan impedimento." Si nosotros estamos siendo injustos con nuestros hijos, con nuestro cónyugue, esposo o esposa, con nuestros amigos, con nuestros hermanos de la Iglesia, eso va a ser un impedimento en nuestra salud emocional, nos vamos a sentir culpables en alguna forma.

Los hijos de Dios tenemos que ser justos, tratarnos equitativamente, tratarnos con justicia, darle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Cuando tengas que pedir perdón pide perdón. Cuando ofendiste a alguien admítelo y no temas, pide disculpas. Cuando tú sepas que estás haciendo algo que le está haciendo daño a una persona, deja de hacerlo y rectifica tu camino, trata a la gente bien con generosidad, usa el balance de Jesucristo en la vida. Nunca hagas daño, nunca hagas mal. Los hijos de Dios somos como esos médicos que hacen un juramento: de primero ante todo nunca hacer daño.

Nosotros somos gente de bien, no podemos hacerle daño a nadie, no podemos robarle a nadie, no podemos dejar de darle a la gente lo que la gente se merece. Tenemos que vivir en la justicia y siempre ser gente de bien.

Y otra cosa acerca de la justicia es que, la justicia no es la nuestra justicia sino la justicia de Dios, Él es la norma, la justicia de Dios involucra también la santidad. Por eso es que yo creo que hay una unión lógica entre verdad y justicia. Si usted no habita en la verdad no puede hacer justicia, si no habita en justicia tampoco puede habitar en la verdad, y la verdad es como Dios la define no como nosotros, la justicia es como Dios. Hay gente que quiere ser más justa que Dios y ese es uno de los problemas de este tiempo también.

Esto yo ya estoy harto de escucharlo, este argumento: "Dios es demasiado bueno para condenar a alguien al infierno." ¿Sabe qué? Dios es demasiado justo para no condenar a alguien al infierno si se lo merece y si no hace lo que tiene que hacer. Dios es amor pero es fuego consumidor.

La justicia muchas veces es un balance entre dos extremos, entre la misericordia extremada y el juicio extremado, hay un balance que se llama justicia, y nosotros los hijos de Dios tenemos que mirar hacia la justicia de Dios y la santidad de Dios, tenemos que caminar en esa justicia que Dios ha establecido. No trates de violentar la santidad y la justicia de Dios, camina en esa Palabra balanceada.

Pregúntate: Señor ¿qué Tú quieres que yo haga, cómo es que Tú me llamas a vivir? y ¿sabes qué? Dios es por definición justo, aunque te parezca a ti injusto, si Dios lo dijo véte al banco con ello que eso es lo que tú tienes que hacer en tu vida. Y si tú vives así vas a vivir en paz contigo mismo y con los demás. La verdad de Dios, la justicia de Dios, la resistencia al mal cuando viene el día de dificultad en nuestra vida, el mantenernos balanceados entre un mundo dañado y un Dios que está comprometido para que vivamos vidas exitosas, he ahí algunas de las enseñanzas que Dios tiene para ti en este día, recíbelas en el Nombre del Señor.

Padre: gracias, gracias porque Tú quieres felicidad para nosotros, gracias porque Tú quieres que pasemos el exámen. Gracias porque los recursos del Reino de Dios están comprometidos a nuestro favor, gracias porque Tú nos das todas las armas que necesitamos para vivir vidas victoriosas y sólo tenemos que hacer uso de ellas. Gracias porque si resistimos el diablo huirá de nosotros. Gracias porque Tú nos llamas a vivir vidas verdaderas, y gracias porque en Tu justicia Señor nosotros podemos estar protegidos y guardados; en la santidad de Dios, la justicia de Dios tenemos seguridad.

Bendice a este pueblo Señor, en medio de las luchas y las aflicciones recibimos Tu promesa en este día. Gracias Espíritu Santo, en el Nombre de Jesús amén y amén, gloria al Nombre del Señor. Yo espero que usted no estuviera demasiado de prisa para recibir algo esta mañana, vamos a tener un momento muy sagrado. Yo les digo: