Sermón 8 de enero 2016: La tibieza - La tentación muy efectiva del diablo

A propósito de Sermones
[Gregory Bishop]
  • Presenter: Gregory Bishop
  • Fecha: January 8, 2017
  • Ubicación: Congregación León de Judá, Boston MA

Hoy terminamos la serie de mensajes que estamos pensando en estos días en el libro de Apocalipsis, capítulo 3, que son las cartas escritas por el Apóstol Juan, pero habladas por el Señor Jesucristo directamente a las iglesias. Cada carta es un mensaje personal para nosotros como iglesia de cómo nosotros podemos estar pendientes a los ataques del diablo, cómo podemos ser una iglesia vencedoras, cómo podemos llegar a ser todo lo que Dios quiere que seamos en los últimos días.

El Señor guarda lo mejor para el último, así vamos a mirar en el libro de Apocalipsis, capítulo 3 el mensaje de Jesús a la iglesia en la Odisea. Apocalipsis 3, versículo 14, comienza con estas palabras:

“… Y escribe al ángel de la iglesia en la Odisea, he aquí el amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto, ‘yo conozco tus obras que ni eres frío ni caliente, ojalá fueses frío o caliente, pero por cuanto eres tibio y ni frío ni caliente te vomitaré de mi boca porque tu dices ‘yo soy rico y me he enriquecido y de ninguna cosa tengo necesidad,’ y no sabes que tu eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en el fuego para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez, y unge tus ojos con colirio para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que yo amo, sé pues celoso y arrepiéntete. He aquí, yo estoy en la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta entraré a él y cenaré con él y él conmigo. Al que venciere le daré que se siente conmigo en mi trono así como yo he vencido me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído oiga lo que el espíritu dice a las iglesias.”

Señor, danos oídos para oír lo que el espíritu está diciendo en estos últimos días. Señor, no queremos ser una iglesia tibia, queremos ser todo lo que tu quieres que nosotros seamos. Queremos disfrutar de toda la riqueza y el manjar que tu tienes preparado para nosotros. Queremos ser una iglesia rica en ti, Señor. Así que Espíritu Santo abre los ojos de nuestras almas para ver quién tu eres. Espíritu Santo revela la belleza de Jesús a nosotros en este día y avivamos en este mes, te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén y amén.

La tibieza. La tentación muy efectiva del diablo porque él sabe cómo llenarnos de todo de este mundo para que olvidemos de todo lo que viene después de este mundo. Tenemos que escuchar lo que Dios nos está diciendo.

Me llamó la atención mucho que en el día de año nuevo el pastor sintió el llamado del Señor a hablar de esto para nosotros. Y él dijo que vamos a apartar una semana para principiar este año para buscar que seamos no tibios sino o frío o caliente pero intensos, lo que sea, para Cristo. Que seamos apasionados para él, que no haya nada de doblez en nuestro espíritu. El Señor nos quiere vivos para él.

Anoche mi hijo perdió un diente. Él estaba cepillando los dientes y mi esposa siempre mete mano al final diciendo, esto no es suficiente, déjame ahí bien duro. No, mami, déjame en paz. Un diete en el sink, un diente con sangre. Mi esposa saca dientes a mano fría. Así por la sangre yo busqué para mi hijo lo que él más necesitaba, una taza de agua tibia salada y él prprprpr por todas partes, lo vomitó de la boca, diciendo, ustedes son ya malos, me sacan diente y me torturan con el agua tibia. No queremos torturar a Jesús con una espiritualidad tibia.

La iglesia de la Odisea era de una ciudad muy impresionante. Era una ciudad famosa por sus ovejas que tenían la lana. Ellas tenían ovejas negras con una lana muy súper fina, ellos ponían la mejor ovejita con otro mejor ovejito y así una lana súper súper fina y ellos hacían una ropa de lo mejor que había en todo el mundo de la región en Asia. La gente viajaba por todas partes a comprar la ropa ahí, de Macy’s de la Odisea. Una ropa súper fina. Y esta ciudad se puso una ciudad rica, muy rica. Abrieron bancos. Había gente que viajaba de todas partes para poner su dinero en los bancos de la Odisea porque ahí se sabe que no se va a desaparecer mañana. Una ciudad rica.

Abrieron escuelas de medicina y hospitales, muy impresionantes. Algunos maestros en sus escuelas de medicina eran tan famosos que hasta sus rostros salían en monedas que hemos encontrado miles de años después. Se cumplió el sueño americano allí. Lograron el éxito. Eran tan ricos que ni necesitaban ayuda de Roma cuando la ciudad de arruinó con un terremoto. Se destrozó toda la ciudad, los edificios y todo, el emperador dice, ‘mira, yo te brindo ayuda, dinero, para edificar sus edificios y hospitales y todo,’ y la gente de la Odisea dijeron al emperador de Roma, al César, ‘no gracias, estamos bien. Tu dinero viene con compromisos y estamos bien, somos enriquecidos. No tenemos necesidad de nada. Muchas gracias. No.’

Una ciudad y una iglesia auto suficiente. Eso es bueno. Queremos ser personas que no tengamos que depender de nadie, gracias a Dios. Queremos ser independientes económicamente y políticamente pero una iglesia auto suficiente en el espíritu es una iglesia muerta porque Cristo dice, ‘bienaventurados los pobres en espíritu porque de ellos es el Reino de los Cielos.’

El momento que creemos que hemos llegado, que ya no tenemos necesidad es el momento que estamos muriendo en el espíritu. Y esta iglesia era tan exitosa que se olvidó de Dios, de su necesidad de Dios. Olvidaron que no solamente del pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Jehová. Olvidaron eso. Perdieron su gusto para el Señor, perdieron su pasión, volvieron insípidos, tibios.

Había una cosa que sí en la Odisea no era buena y eso era el agua de ellos, porque ellos recibieron su agua por acueductos, tubos que venían de lejos, de 6 millas en otra ciudad, agua fría en el comienza pero viajando en el tubo por 6 millas llegó a la Odisea tibia, asquerosa, slimy, agua que tu no quieres tomar. Igual tenían tubos que venían de unas aguas calientes.

Alguien se ha metido en un hot spring? Bien caliente. Y venía en el tubo enfriándose hasta llegar a la Odisea tibia, asquerosa y no tomable. Jesús dice, ‘ustedes han llegado a ser tan tibios como su agua y estoy al punto de vomitarlos de mi boca. Ojalá que fueses o frío o caliente,’ se repite 3 veces, frío o caliente. Eso no significa o muy malo o muy bueno, Dios no quiere que nadie sea muy malo. Este no es el mensaje.

Es que agua fría es rica para refrescarte, agua caliente es buena para el café de Dunkin Donuts que tu necesitas en un día como este. Frío bueno, caliente bueno, tibio malo. Y ustedes son tan tibios como su agua. Y él tenía palabras y una reprensión fuerte para ellos porque los amaba, ‘a todos los que yo amo reprendo y castigo,’ no para humillar a nadie sino para despertarlos porque él sabe lo que es mejor para ellos y para nosotros.

Mira lo que dice al principio en el versículo 14, ‘Así habla el amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios.’ Jesús es el amén. Amén significa así sea, la verdad. Cuando Jesús decía, amén, amén, les digo, verdaderamente les digo, este Jesús es la verdad. Todo lo demás en esta vida es un placer a medias, un placer falso. Jesus is the real thing. Él es el verdadero. Él es el testigo fiel y verdadero, él sabe de lo que está hablando.

Sabe por qué? Porque él es el principio de la creación de Dios. Dios hizo la creación una vez a través de Jesús pero él está haciendo una nueva creación y comenzó con un hombre que murió y fue levantado de los muertos. Nuestro Jesús es el primogénito de los muertos. Es la primicia de la nueva creación. Jesús es el primero para ir al otro lado y saborear cómo va a ser en la resurrección.

Cuando nosotros hablamos de los cielos usamos la fe, usamos la palabra, usamos la imaginación. Jesús lo sabe de experiencia. Él dice, mira, ya comí de esa fruta, les prometo que es buena. Yo sé lo que te va a hacer feliz. Escúchame. Sabe qué? Hay un dicho que hay un hueco, un vacío en el alma humana que tiene el tamaño de Dios, solamente Dios puede llenar este vacío. Pero nosotros como tontos que somos tratamos de llenar el vacío con todo lo demás de esta vida. Buscamos ser felices con qué? Primero con el dinero, las cosas lindas, el amor humano, la comida, un cafecito, la emoción de un juego de fútbol o de la copa, algo lo llenamos buscando la felicidad. Y la gente más exitosa de este mundo, los famosos, estrellas de películas que tienen millones de dólares, varios esposos y esposas, todo lo que pueden imaginar, terminan felices? Casi siempre terminan en una depresión terrible y muchas veces se acaban con la vida. Por qué? Porque nada llena el espacio del tamaño de Dios sino Dios. Amén.

Hay una canción que yo escuchó, gozo, gozo, gozo es lo que quería pero lo buscaba donde no tenía. Gozo, gozo, gozo, eso es lo que buscamos. Dios sabe lo que te va a hacer feliz. David sabía, Dios, Dios mío, eres tu. De madrugada te buscaré, mi alma tiene sed de ti. Mi carne te anhela para ver tu poder y tu gloria porque mejor es tu misericordia que la vida. Mis labios te alabarán como de médula y de grosura será saciada mi alma.

Mejor que una chuleta del merengue, mejor que cualquier cosa de esta creación, todos los gozos de este mundo si son sanos, no son malos, pero deben apuntarnos a la belleza y lo delicioso que es el Creador que lo hizo. Yo no quiero hacerte sentir culpable por disfrutar la vida. Yo espero que cuando tu comas, que tu saborees lo que estás comiendo, un arroz con gandules, un sancocho, qué rico, un cafecito cuando está frío afuera, no un café aguado gringo sino un café de verdad, mitad azúcar en una tacita. Disfrútalo. Un juego de la copa o del Super Bowl que ya estoy, esperar a disfrutarlo y gozarse, pero saber que esta emoción que yo siento en esta cosa no se compara con el gozo que me espera en las cosas de Dios.

De saber que él es mucho, mucho, mucho mejor. él es lo que le echa el delicioso en el chocolate que a mí me enamora. Dios sabe que él es el gozo, la emoción más preciosa que las piedras preciosas. Nada que puedas desear se puede comparar con ella, la sabiduría de Dios que está ahí entretejida en toda la creación.

Disfruta la vida, pero que sea todo gozo de esta vida sanamente hablando, disfrutando la vida, sabiendo que hay un Creador que de verdad me llena en mi espíritu y en mi alma. Todo hombre o mujer de Dios que de verdad ha tenido un impacto en el mundo y en los cielos tiene lo mismo en común, todos son fanáticos para la presencia del Señor. Todos son locos con vivir una intimidad con Dios, mueren sin esta presencia. Es una obsesión linda, a magnificent obsession. Son fanáticos.

Yo muchas veces hablo y también los materiales de discipulado hablamos de que como cristianos no debemos vivir por emociones. Debemos vivir por la fe, debemos tomar decisiones basadas en la palabra aún cuando no tengamos ganas, de vivir para Cristo no por emoción, porque el amor es una decisión por fe. Y yo estoy de acuerdo con todo lo que he enseñado pero las emociones también son importantes. Cristo quiere que tu estés enamorado de él. Él quiere que te goces en él.

Como Moisés que dijo, yo no puedo vivir sin tu presencia. Jehová le había dicho, ustedes son tan pecaminosos que yo les voy a enviar a la tierra prometida con un ángel guerrero delante de ustedes. El ángel del Señor mismo delante de ustedes, pero la presencia shekinah, gloriosa, esa columna de nube y fuego, mi presencia, no va con ustedes porque ustedes son tan pecaminosos que yo soy capaz de matarlos en el camino. Y Moisés dice, no importa, si tu no vas con nosotros, yo no voy a ningún lado, si tu presencia no ha de acompañarnos no nos saques de aquí.

Y Jehová contestó diciendo, okay, ya veo, voy con ustedes. Y Moisés dice, no, no, no, esto no es suficiente, yo no me muevo de este lugar hasta que tu me muestres tu gloria, aunque me mate yo quiero verte. Y Dios dice, okay, métete en un lugarcito en la montaña y me voy a revelar a ti. Moisés dice, yo soy loco contigo, necesito más.

Tu sabes esa gente loca que van en pos de tornados, pero gente que tiene que ver el ciclón de cerca, es un hambre que tienen. Moisés era así con la presencia de Jehová, aunque me mates, yo te tengo que ver. Tengo que ver a mi Dios.

Yo quiero ser así. Ayer fue el 6 de enero, qué celebramos el 6 de enero? Los Reyes. Al ver la estrella se regocijaron con muy grande gozo. En el griego hay 3 palabras para gozo, gozo, gozo. Yo quiero ese gozo. Yo quiero ser como el Apóstol Pedro que por todos sus defectos, aún después de haber negado a Jesús, cuando él estaba en la barca y los otros se fijaron, mira, hay un hombre en la orilla del mar, es Jesús, después de él levantarse de los muertos. Sabes lo que hizo Pedro? Se puso lo toalla y se echó al mar y nadó al mar para estar con Jesús. Él dice, yo no voy a esperar ninguna barca, yo voy directo a mi Jesús. Yo quiero ser así.

Yo quiero ser como esa mujer pecaminosa que ella fue famosa por una vida mala en la calle y Jesús estaba en el vecindario comiendo en la casa del fariseo y ella dice, no importa, tengo que ver a mí Jesús y ella va a la puerta, y le dicen, mira tu no puedes entrar aquí. Ella dice, tu no entiendes, yo voy a entrar aquí y entra y se echa a los pies y se echa a llorar y después se da cuenta que ya los pies de Jesús estaban mojados y los seca con su cabello y es un escándalo. Pero Jesús dice, la persona que es perdonada mucho ama mucho. Y ella le mira, no te preocupes de Dios, tu fe te ha sanado.

Un deseo vivo para Cristo. Un hambre de estar cerca del Señor porque solamente él puede satisfacer. David dijo, una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré, que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida para contemplar la hermosura del Señor y para buscarlo en su templo.

Pero los de la Odisea ya estaban llenos. Estaban tan llenos de este mundo que se habían olvidado de tener hambre para el próximo. “Tu dices, yo soy rico, me he enriquecido y de nada tengo necesidad, pero no sabes que eres desventurado, miserable, pobre, ciego y estás desnudo.”

Era como Esaú. Sabes la historia de Esaú? Esaú y Jacob en el Antiguo Testamento eran dos hijos de Isaac y el mayor de ellos, Esaú, tenía derecho a una bendición espiritual a través del papá. Y Esaú tenía el derecho de esa bendición del Señor, una presencia especial de Dios y su hermano menor, Jacob, que era medio sinvergüenza, pero que valoraba las cosas de Dios, él inventó un plan. Yo le voy a robar la bendición de mi hermano. Esaú viene del campo después de estar cazando animales y él viene con un hambre terrible y Jacob le dice, ‘mira, tienes hambre hermanito?’ ‘Sí, mucha hambre, cocíname ese guiso de lentejas que me gusta, con ajo y sofrito.’ Y Jacob dice, ‘okay, una cosita, véndeme tu bendición.’ Esaú dice, ‘qué me importa una bendición espiritual, estoy muriendo de hambre.’ Y así comió bien en este mundo pero perdió las riquezas del Señor, el manjar que Dios tenía preparado para él.

Muchos de nosotros intercambiamos la bendición terrenal por la bendición celestial. Perdemos lo mejor para algo mucho, mucho menor. Dios dice, no te conformes, porque tengo consejos para ti. Cuando Jesús me da un consejo mejor que yo escuche. Él dice, “Mira por tanto yo te aconsejo que compres de mí oro refinado en el fuego para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez y unge tus ojos con colirio para que veas.”

Esto no es un engaño, él es el verdadero, el testigo verdadero y confiable. Esto no está vendiéndote algo falso. Por qué gastáis dinero en lo que no es pan? Jesús estás diciendo, mira, yo tengo algo que de verdad tu alma necesita. Pero en esto estamos, es un oro invisible. Tu comprarías a alguien que te quiere vender algo invisible? Pero how about una cuenta en el banco de millón de dólares que no ves, sino la promesa de la persona ofreciéndolo. La cosa es que las riquezas del espíritu son invisibles al ojo humano pero solo son perceptibles por ojos de la fe.

Cómo se define la fe? Algunos lo tienen memorizado. Pues la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Por esto es una lucha. El mundo se ve, la comida se saborea, el dinero se toca, pero hay una riqueza invisible que es mejor si nosotros tenemos ojos de fe para buscarlo. Hay que poner los ojos en un premio que no es visible pero es tan real que vale pena perder todo para ganar esa perla de gran precio que Dios tiene para nosotros.

Moisés hizo un gran sacrificio. Muchas veces hablamos de los sacrificios en el servicio del Señor, que la gente se sacrifica para servir a Dios. Y es bien que lo hablamos porque mucha gente sacrifica mucho. Pero la gente que se sacrifica más siempre dice, no he hecho ningún sacrificio porque tu no puedes dar más de lo que Dios te puede dar de regreso. El gozo es el oro que Dios promete. Y todo los que han pagado el precio saben que no se compara nada de este mundo. Todo sacrificio vale porque hay gozo en el Señor.

El Espíritu Santo es el depósito que nos ayuda que saborear las riquezas de los cielos, que nos ayuda a ver lo invisible, a gustar las comidas que Dios tiene para nosotros. Yo recuerdo después de graduarme de la universidad decidí hacer ministerio con universitarios, no me pagaban pero yo viví con una familia y me sentí muy feliz. Y alguien me preguntó qué tu haces ahora después de graduarte. Yo digo, estoy dando estudios bíblicos, la universidad. Y qué te pagan? Bueno, pizza, la pasamos bien. Y él dice, guau, qué noble! Eso es pasarla bien. El servicio del Señor no es noble, es gozoso, ganamos más de lo que damos.

Saben que yo soy… la media hora más feliz para mí en la semana es el sábado de 9 a 9:30. Tu sabes por qué? Es el desayuno que se da aquí en este lado con gente que están saliendo de la calle y el jefe del ministerio me ha asignado ser el recepcionista. Yo tomo asistencia y yo invito todos nuevos a subir al santuario y yo les doy una bienvenida personal a la iglesia de Jesucristo. Bienvenido a nuestra iglesia, esperamos que se sienta en casa, y también les hablo de las reglas. Esto es muy importante. Pero dar esa bienvenida, la gente muchos de ellos no han venido a una iglesia en años, están ahí como guau, estoy en la casa de Dios. Esto para mí es como comer un helado, porque veo el gozo en el corazón de la gente entrando.

Mis hijos vinieron conmigo. Normalmente tienen actividades los sábados pero vinieron en el sábado de navidad y Noah, mi hijo de 9 años estaba conmigo recibiendo la gente de la calle. Él manejaba los lápices y los papeles y había un hombre que entró, que cuando yo estaba hablándole se echó a llorar y le pregunté, por qué estás llorando? Porque hace 20 años que no estoy en una iglesia y me siento en mi casa. Y estaba llorando y aceptó a Cristo el próximo día. Ustedes se fijaron alguien que me saludaba cuando yo estaba aquí traduciendo? Era… tal vez está aquí, no sé. Hubiera saludado ya.

Y lloramos con él y mi hijo dijo, ‘sabes qué, papi? Yo no esperaba pasarla nada bien aquí, pero lo estoy pasando bien. Esto es divertido. Me siento feliz por dentro.’ Y yo dije, esto es el gozo de la salvación.

En Lucas, capítulo 15 todas las 3 parábolas de alguien que pierde la oveja, una mujer que pierde una moneda, el padre que pierde un hijo, cuando después lo encuentra siempre dice lo mismo, ‘ven, gozaos conmigo porque yo encontré lo que había perdido.’ El gozo de encontrar y hallar lo perdido es mejor que cualquier gozo en este mundo. It’s the best show in town. Es lo más divertido y yo quiero que mi hijo se goce de eso.

Cuando nosotros vemos el servicio al Señor como buscando gozo de él, del Espíritu Santo, ya no es un deber ni una obligación sino un privilegio porque ganamos más de lo que damos. Esto es verdad. La palabra bienaventurado significa feliz, felicidad, bienaventurados los pobres en espíritu porque de ellos es el reino de los cielos. Felices los que tienen hambre y sed de justicia.

La palabra dice más bienaventurado es dar que recibir. Si tu das más feliz. Cuando sufres Jesús dice, bienaventurados seréis, felices seréis cuando por mí causa os insulten. Gozaos y alegraos, hay una recompensa. Dios está con nosotros cuando nos gozamos en él. Lo que damos no se compara con lo que recibimos. El Apóstol Pablo dijo, para mí vivir es Cristo y aún morir es ganancia. La gloria es más de lo que podemos perder.

Él pensaba todo lo que él había sacrificado, basura en comparación a la excelencia de conocer la belleza de Cristo, por amor a Cristo. Hay riquezas para ti y para mí. Yo quiero que León de Judá sea una iglesia rica en el Señor. Yo también le pido bendición financiera, yo le pido a Dios bendición, que la gente tenga trabajo exitoso, pero que esto no quite una pobreza espiritual, que dice, Señor, no estoy satisfecho, necesito más de ti y sin esto yo no puedo vivir más.

Jesús también promete ropa fina. Alguien aquí que le gusta la ropa fina? La gente por todos los años hemos tratado de vestirnos a nosotros mismos. Qué hizo Adán y Eva después de su pecado? Cuando se dieron cuenta de que estaban desnudos hicieron un traje loco de hojas de higuera y así taparon. Y Dios viene los mira y yo lo imagino casi dando una risa. You guys look ridiculous! Ustedes se ven tan tontos así. Deja que yo los cubra. Deja que yo los vista con una ropa apropiada para ustedes, pieles de animales para cubrir su vergüenza.

De dónde se consigue piel de animal? De un animal. Sacrificio. Sangre derramada para cubrir la vergüenza de personas pecaminosas. Cuando nosotros estamos cubiertos no hay vergüenza, en lugar de eso el Señor nos viste con una dignidad humana. A mí me encanta la historia del patriarca Jacob que tenía un hijo preferido, el hijo que él amaba se llamaba José, y le dio una túnica de muchos colores.

Cuando yo veo los adoradores aquí casi los veo en el espíritu vestidos con túnicas de muchos colores, así con una dignidad especial. Qué pasó con el hijo pródigo cuando entró a la casa? Ahí con una ropa sucia, con lodo de los cerdos, el padre dice, ‘mira vamos a darle la mejor túnica para que él tenga dignidad.’

Cuando estás vestido bien te sientes bien, pero la ropa humana no es nada comparado con la ropa divina sobre nosotros. Yo veo esto en los ojos de los hermanos. Cuando Dios los vista con su gloria por dentro andan la cabeza en alto, con un nuevo gozo, con una dignidad especial. Yo quiero que nosotros seamos conocidos por una persona sacerdotal, vestidos elegantes en el espíritu con una dignidad y un gozo que solamente viene de él.

Y por fin colirio para los ojos. Jesús hizo colirio para un hombre ciego en el Evangelio de Juan. Alguien sabe cómo Jesús hizo el colirio para sanar a ese hombre? Él escupió, hizo lodo y eso es un colirio que tu no vas a comprar en una tienda pero es el colirio que sana los ojos.

Nosotros pensamos que podemos buscar sabiduría con el colirio de la educación, con el colirio de la sabiduría humana, Dios dice, yo solo necesito mi saliva y el lodo y yo te doy nuevos ojos para que tu veas. Has tenido esta experiencia? Después de verdad recibir el poder de Dios tu ves las cosas diferentes.

Cuando yo salí después de aceptar a Cristo fue como el todo mundo estaba en HD, todo el mundo más brillante. Yo veía a la gente diferente, la palabra de Dios diferente, los árboles diferentes. Nada había cambiado alrededor de mí pero yo había cambiado. Dios puso su lodo, su colirio en mis ojos para ver.

No debemos conformarnos con ninguna otra cosa. Hermanos, Jesús nos está reprendiendo con amor. Él dice, yo reprendo y castigo a todos los que yo amo, sé pues celoso y arrepiéntete. Busquemos pasión por las cosas del espíritu. Vuelvo a decir que yo no quiero que nosotros sintamos culpa por gozar de esta vida, pero debemos cultivar un espíritu de gratitud para saber que la delicia más hermosa de este mundo no se compara con la delicia del Espíritu Santo en mi vida y darle gracias a Dios.

La próxima vez que tu escuches una canción que te gusta, pensar guau, cómo serán los sonidos de los cielos? Cuando tu saboreas algo lindo, cómo va a ser en los cielos? Y no solamente entonces sino por el espíritu ahora, que seamos un poquito greedy en eso, que no estemos conformes sino que queremos más.

Pero hay otra medicina para buscar hambre para las cosas del espíritu. Se llama el ayuno. Negarse a comer por un tiempo para buscar de Dios. Hay alguien aquí que le gusta ayunar? Hay 2 ó 3 locos. Cuando yo estoy ayunando muchas veces no siento la presencia de Dios, solo siento hambre. Y no falla, yo sé que hablo de esto mucho, no falla, el día que tu decides ayunar te van a brindar comida gratis en el trabajo y mucho, manjares. Cómo va a ser? Malvado, aléjate de mí! Estoy en ayuno.

No ganamos nada sufriendo, hermanos, no es cosa de si yo me castigo mucho, estoy sufriendo mucho, Dios me va a dar más. No es eso. Entonces por qué ayunar? Yo no sé completamente, solo sé que funciona, que negar el hambre humano me ayuda a cultivar hambre espiritual.

La palabra dice, acercaos al Señor y él se acercará a vosotros. Si yo me acerco al Señor él se va a acercar. He is going to come to you. Funciona. En la mañana yo dije, ojalá que comer donuts me acercara más al Señor. Pero ayunar funciona. Si alguien no lo ha hecho antes no sientas culpa, la gente viene y siempre nos hace la pregunta, okay, cuáles son las reglas para el ayuno? Qué puedo hacer, qué no? y ellos siempre se desilusionan cuando les decimos que nos les vamos a dar un listado de reglas. Cada persona es diferente. Tu vas a ayunar en tu propia manera, vas a escoger algo por un tiempo, tal vez va a ser por un día, dos días, 3 días, tal vez solo parte de un día y abstenerse de qué? Todo el mundo hace la pregunta, puedo comer pan? Puedo comer vegetales? Puedo tomar café? Todo el mundo tiene esa pregunta y les decimos, eso es entre tu y Dios. Porque Dios no mira las reglas, él mira el corazón.

Nosotros no vamos a ser legalistas en eso. No estamos ganando la aprobación de Dios, es una disciplina espiritual. Había un hermano que decidió ayunar de la noche hasta las 5 de la mañana, todos los días. Y la gente le dice, pero hermano, qué ayuno es esto? Tu estás durmiendo, hermano. Yo no sé, tal vez a él le encanta su chocolate a las 3 de la mañana. I don’t know. No es para nosotros juzgar el ayuno de otra persona. Tampoco es mi deber juzgar mi propio ayuno, fíjate, hermano. Si estás en ayuno y después en tu fragilidad humana tu comes una banana, no vas al infierno, hermano. Perdónate. It’s really not a big deal. No es la gran cosa.

El ayuno no es un voto, es una decisión de buscar de Dios, gozosamente trátalo hermano. Si no lo has hecho antes, haz algo. Si tiene problemas de salud sea cuidadoso, el cuerpo es el templo del Espíritu Santo. Si tu eres diabético o algo así, tienes que comer, puedes ayunar en una manera sana. O tal vez ayunarse del Facebook por unos días, apagar el teléfono por un día, los deportes. Tal vez no el fútbol en el mes de enero, pero en marzo se permite. Todos vamos a escoger algo y enfocarnos en las cosas del Señor. Sabes por qué? Porque vale la pena comprar el oro de Jesús.

Vale la pena comer comida que Jesús tiene preparada para nosotros. No hay nada noble en eso. Soy egoísta, quiero más de él. Y tu tienes que buscar de Dios sabiendo algo, que Dios ya te está buscando a ti. No puedes buscar a Dios más de lo que él ya te está buscando a ti. Él dice, yo estoy a la puerta y llamo si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo. Estas son palabras de amor, palabras de anhelo del corazón de Dios para nosotros.

De dónde sale esto? Todas las imágenes en el libro de Apocalipsis tienen su trasfondo en el Antiguo Testamento. Alguien sabe en la Biblia donde hay alguien que está tocando la puerta buscando entrar para estar con alguien amado? El libro de Cantares. Cantar de los Cantares 5:2.

La amada, la esposa, que representa la novia de Cristo. Cantares yo creo que es poesía de amor erótica, literal, entre esposo y esposa. Yo creo que es así. Y de hecho es algo tan erótico que los judíos no permiten a sus niños leerlo hasta después de su bar mitzva. Tu eres joven, guárdate eso, porque tiene imágenes fuertes. Pero también tiene un significado espiritual.

Nosotros somos como iglesia la novia de Cristo. Somos la amada y él es el esposo. La amada dice en Cantares 5:2, “yo dormía pero mi corazón velaba. La voz de mi amado que llama, ‘ábreme, hermana mía, amada mía, paloma mía, perfecta mía.’”

Esa es la voz de Jesús anhelando estar con su novia. Tu no sabes cuánto Dios te quiere. Y yo digo te quiere porque el amor a veces suena tan…, no, él te quiere, te ama, quiere estar contigo, quiere estar cerca de ti. En el huerto del Edén no era el hombre que buscaba de Dios. Dónde estaban Adán y Eva? Escondidos en el árbol y Dios pudo haberlos dejado ahí pero los buscó porque los ama.

Tu no estás aquí porque decidiste estar aquí. No eres un cristiano porque tu decidiste bendecir a Dios con tu presencia. Estás aquí porque Dios te buscó y te salvó y tu respondiste a su amor. El que te buscó todavía te busca, está a la puerta tocando, todavía nos está llamando pidiendo que nosotros abramos la puerta a él. Desde toda la Biblia el Señor está buscando esa intimidad con nosotros. Y así se representa con una cena, comer con el Señor.

Desde la eternidad Dios anhela un banquete con su pueblo. Abrahán recibió al Señor y los ángeles y les daba comida. El Señor cuando apareció en el monte Sinaí a Moisés, Moisés y los sacerdotes principales se sentaron en una mesa a comer en la presencia shekinah de Jehová. Cuando Dios se apareció al pueblo de Israel en la gloria shekinah en el fuego y la nube, había una ofrenda muy especial que se llamaba la ofrenda de la paz, the fellowship offering. Ahí la gente mataba al animal, lo cocinaba como un asado hermoso, se olía esa carne asada y así esa carne rica con el pan, que también la ofrenda de la arepa y la tortilla, y se sentía en la mesa, todos se sentaban en la mesa el pueblo y los sacerdotes en una mesa, en la gloria shekinah de Dios, ahí delante de ellos, y comían juntos en la presencia de Dios.

Jesús cuando vino a buscar los perdidos, qué hacía con los pecadores y recaudadores de impuestos y prostitutas? Qué hacía con ellos? Se sentaba y comía con ellos. Cuando Jesús se levantó de la muerte y se apareció a Pedro y Pedro nadó a la orilla y llegó ahí y él qué encontró? Un fuego y Jesús cocinando el desayuno para ellos. Dios quiere comer contigo. Él quiere estar sentado en la mesa. Oh gustad y sabed que Dios es bueno. Amén.

Dios quiere sentarse con nosotros porque hay otro banquete que nos espera, la cena de las bodas del cordero va a ser la cena mejor preparada de toda la eternidad y hay un lugar apartado para nosotros y Dios no quiere que esta iglesia pase hambre esperando aquel momento, que comencemos a comer ya. Por eso ayunamos de la comida de este mundo por un tiempo, para decir que yo sé que tu tienes una comida mejor para mí. Gracias al Señor.

Nosotros tenemos que cultivar este gusto para el Señor. No es fácil, a veces nosotros o yo, me siento culpable por no sentirme más feliz en el Señor. El Señor no quiere eso. Los sentimientos vienen con tiempo. No sé si tu algún día de vacaciones te sentías obligado de estar feliz, qué terrible, estar obligado de estar feliz. No es obligación, es un privilegio.

Si abrimos puerta y dejamos un espacio para Jesús pasar tiempo conmigo, mi alma está hecha para eso, y mi alma se va a despertar en la presencia del Señor. No tengo que forzarlo. No tengo que sentirme obligado, pero sí debo sentirme invitado porque Jesús está tocando la puerta y él tiene un destino para mí y para ti.

Esta colección de cartas termina con esta frase, en versículo 21 y 22: “Al vencedor le concederé que se siente conmigo en mi trono así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído oiga lo que el espíritu dice a las iglesias.”

Tu eres creado para ser coronado como un rey y reina al lado de Jesús en la nueva creación. Algunos aquí dicen, bueno sí, por fin estoy en control como debe de ser. No es eso. Pero es una autoridad espiritual que es el gozo de ver el reino de Dios en este mundo para que este mundo sea como debe de ser. Amén.

Tu tienes un llamado de ser una princesa, un príncipe en el Reino de Dios. Fuiste creado para eso. Fuiste creado en la imagen y semejanza de Dios, en la época antigua un rey que gobierna sobre una tierra lejana ponía un monumento a él mismo, una imagen de él para representar su persona en ese lugar, para dar un mensaje al pueblo. Aunque tu no ves al rey, él es tu rey porque la imagen de él está aquí. El rey Jehová ha puesto su imagen en este mundo para representar su gloria aquí. Tu sabes lo que es la imagen de Dios en este mundo? Mírate en el espejo, tal vez no lo sabes pero eres llamado a representar su reino en este mundo, a ser una reflexión de su gloria; en todo lo que tu haces estás proclamando Jehová es rey. En todos los detalles de tu vida hay un mensaje, Dios está aquí y él es el rey.

Pero al final la cosa va a cambiar un poquito cuando seamos coronados. Jesús dice, el que venciere se siente conmigo en mi trono. La imagen lo representa cuando él está lejos, Jesús dice, ya no más, tu vas a estar sentado conmigo en el trono y vamos a reinar juntos. No es que vamos a pegarnos a él en la silla como en un taxi dominicano, pero vas a compartir el reinado con él y vamos a estar con él en ese tiempo hermoso.

Comienza ahora, hermano. Esta iglesia no es llamada a ser una iglesia tibia. Somos llamados a ser una iglesia vencedora, una iglesia sentada con Cristo en lugares celestiales, una iglesia que sabe lo que es gozar de su presencia, rica, vestida con nobleza de él, con ojos que ven el mundo espiritual. No vamos a conformarnos con las cosas como son, vamos a buscar más en 2017. Hagámoslo con todo el corazón. Dios va a contestar nuestro deseo. Amén.

Yo los invito a ponerse de pie conmigo. Considera eso un cierto inicio a esa época, a esas semanas de búsqueda intensiva de la presencia de Dios y vamos a comenzar diciendo que escuchamos la voz de nuestro Jesús a la puerta. Amén.

Oramos juntos. Padre, en el nombre de Jesús te damos gracias que tu eres un Dios apasionado por tu pueblo, un Dios que nos ama más de lo que nosotros podemos imaginar. Nos arrepentimos Señor como personas y como iglesia por conformarnos con menos de lo que tu tienes para nosotros. Queremos ser celosos para tu presencia.

Señor, despierta en nosotros un hambre y sed de justicia y seremos satisfechos. Señor, escuchamos tu voz a la puerta y decidimos hoy abrirte a ti. Entra, cena con nosotros, Señor. Tu iglesia te espera en el nombre de Jesús. Amén.

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