Sermón 27 de agosto 2017: Fieles ante la crisis venidera

A propósito de Sermones
[Dr. Roberto Miranda]
  • Presenter: Dr. Roberto Miranda
  • Fecha: August 27, 2017
  • Ubicación: Congregación León de Judá, Boston MA

Cuál debe ser el espíritu que nosotros los cristianos debemos proyectar y reflejar ante las grandes interrogantes y los grandes retos que tenemos por delante en esta nación? Cómo debemos nosotros encarar los eventos y los temas políticos, sociales que están afectando a nuestro país? Si nosotros estamos bien informados, bien instruidos, entonces podremos ser buenos testigos, buenos maestros, cuando la gente nos pregunte. Y también podremos protegernos nosotros de cualquier actitud o cualquier comportamiento que no sea el comportamiento preciso que Dios quiere que tengamos.

La palabra del Señor nos informa acerca de cómo debemos caminar en este tiempo. Dice la Biblia, tenemos una gran nube de testigos alrededor de nosotros y no son solamente los testigos de esos personajes que nos antecedieron en la Biblia e históricamente, sino también en la sociedad, un mundo que quiere saber cómo nosotros encaramos los retos de este tiempo, cómo la iglesia se comporta antes los interrogantes que plantean las circunstancias de nuestro tiempo.

Y Abrahán es un gran hombre de Dios que nos instruye acerca de cómo debemos nosotros comportarnos y cuál debe ser el espíritu, ese espíritu de generosidad, ese espíritu de tolerancia, ese espíritu de amor que es tan necesario para navegar efectivamente las aguas en las cuales nos encontramos.

Como decía el domingo pasado, nuestra nación, Estados Unidos, está dividida en una forma como nunca antes. Yo decía esta mañana que ni siquiera en la guerra civil del siglo XIX donde se mataron cientos de miles de norteamericanas en la guerra acerca de la esclavitud, donde esta nación estuvo dividida y casi se divide físicamente, políticamente y de eso se trataba esa guerra, acerca del tema de la esclavitud.

Y hoy en día, en el siglo XXI un tema parecido a ese que es lo que queda, el lastre de lo que quedó de esos años y décadas de injusticia en esta nación, donde cientos de miles de esclavos africanos fueron traídos de África bajo las peores condiciones imaginables que verdaderamente resulta difícil creer que seres humanos sean capaces de perpetrar ese tipo de crueldad sobre otros seres humanos.

Gente traída como reces y peor que reces, yo creo que hoy en día una res no se trata con la crueldad con que se trataban esos esclavos que vinieron de África en barcos metidos en la forma, como una película de horror a través del océano, traídos a esta nación, por una nación que se llamaba cristiana y que se llama cristiana. Que uno se pregunta cómo es posible sostener una mentalidad supuestamente bíblica cristiana que honra el espíritu de Jesucristo y hacer las cosas horribles que esta nación llevó a cabo y no solamente esta nación, Inglaterra también lo hizo y otros países de Europa, contra seres humanos, que solamente su pecado era ser de otro color y ser frágiles y abiertos a ese tipo de explotación.

Y esta nación cristiana por décadas y décadas llevó a cabo las crueldades más terribles separando hijos de sus padres, esposos de sus esposas, violando mujeres, violando la dignidad de esos seres humanos en maneras terribles y después yendo a la iglesia y adorando a Dios mientras sus esclavos se quedaban viviendo como animales en las pocilgas donde los tenían. Y esa gente iba, seguramente a un culto de noche también el domingo, no solamente por la mañana, y luego ellos regresaban a violar a esos seres humanos y a servirse de ellos y mantener su economía.

Entonces es importante, hermanos, que nosotros digamos, guau, cuál es el espíritu de Jesucristo? Cómo podemos nosotros evitar ese tipo de actitud, ese tipo de comportamiento? Vivir como una vida compartamentalizada donde vivimos de una manera, nos comportamos de una manera y confesamos otra cosa y creemos otra cosa, y no hay conexión entre esas dos dimensiones: Lo que creemos y lo que confesamos y lo que practicamos, porque nos es conveniente.

Y yo creo que lo único que nos protege de esas atrocidades es cuando verdaderamente ingerimos la palabra de Dios, los valores del reino de Dios y cuando nos comprometemos delante del Señor de no obrar conforme a la carne, no obrar conforme al mundo, sino obrar conforme a los valores de la palabra de Dios. por qué? Porque las culturas a través de los siglos son capaces de entrar en una especie de trance diabólico donde el enemigo como que tira una red de hipnotismo sobre una nación o sobre una cultura entera y gente que no está lo suficientemente penetrada por los valores de Cristo, aunque confiesan a Cristo se dejan intoxicar unos a los otros y entonces son capaces de llevar a cabo las atrocidades más horribles que usted se puede imaginar aún mientras confiesas ser sociedades supuestamente cristianas que valoran los valores del Evangelio.

Y entonces cuando nosotros nos limitamos a simplemente mirar a nuestro alrededor y preguntarnos, bueno, qué está haciendo este, y qué está haciendo el otro, y qué está haciendo el otro, y qué está haciendo aquel pastor, y qué está haciendo aquel político, y qué está haciendo aquel líder político o intelectual? Y cuando nuestro punto de referencia es un punto horizontal no dude de que usted también va a ser arrastrado en la misma dinámica diabólica y usted llegará un momento en que dirá, bueno, si otros lo hacen yo también lo puedo hacer y qué de malo hay en eso. y poco a poco el ejemplo que el diablo va sembrando alrededor de usted lo va aislando y usted su tentación humana y psicológica va a ser buscar refugio en la entrega de su moralidad y de su espiritualidad porque el ser humano por naturaleza busca refugio en la colectividad.

Muy pocos son los seres humanos que tienen el vigor y la vitalidad psicológica y emocional para vivir aislados de los demás y decir, yo me paro sobre lo que dice la palabra del Señor no lo que dice el hombre. Muchos de nosotros que ahora mismo decimos amén si Dios no mete su mano con el tiempo podríamos caer en esa hipnosis.

La Biblia dice que en los últimos tiempos las cosas se pondrán tan malas que si Dios no acortara el tiempo ni los justos serían salvos, nadie se salvaría. Porque en el ser humano en el sistema neurológico nuestro hay un deseo de comunidad, de pertenecer al grupo y si nosotros no estamos lo suficientemente preparados para vivir conforme a lo que dice la palabra del Señor y no lo que vemos a nuestro alrededor, vamos a caer en la trampa del enemigo y estamos en esos tiempos actualmente.

Y por eso es que es necesario que la iglesia de Jesucristo esté administrándole una dosis continua de verdad bíblica espiritual eterna, no circunstancial, no sujeta a la historia, sino sujeta a la visión eterna de Dios para que nosotros entonces seamos capaces como Daniel y sus compañeros, metidos en Babilonia decir, no, no vamos a comer de la comida del rey. Si perecemos que perezcamos pero vamos a mantenernos fieles a lo que nosotros hemos recibido, lo que hemos sido enseñados, pase lo que pase. Si nos cierran las puertas, si nos rechazan, eso es asunto de ellos. Nosotros seremos fieles al Señor.

Eso es lo que yo quiero a través de esto, comenzó como un mensaje pero me doy cuenta mientras más voy elaborando lo que requiere un poco más de tiempo. Estoy haciendo un paréntesis, no me he olvidado de lo que comenzamos a predicar sobre el Espíritu Santo pero esto es parte también de esa visión.

Y como les digo, uno comienza y el Señor comienza a ponerle a uno ideas y cosas y por eso es tan difícil a veces establecer cuadrados porque la palabra es orgánica y es viva y se mueve en la manera en que ella quiere, ni siquiera he entrado en el texto.

Pero déjeme decirle algo más para redondear esa idea, y el Señor lo ensamblará en su espíritu como él quiera. Tengamos cuidado con esa dinámica que nos lleva muchas veces a tomar nuestras coordenadas, nuestras coordinadas, nuestros puntos de referencia del mundo alrededor de nosotros, de los intelectuales, de los medios de comunicación, de la cultura, del cine, de los maestros, de los líderes culturales y políticos que están alrededor de nosotros. Nosotros tenemos que administrarnos una dosis cada día de individualidad en el espíritu, de independencia espiritual, no somos de este mundo.

La Biblia dice bien claro, no os conforméis a este siglo, es decir, no se conforme a esta cultura, no se conformen a la manera en que el hombre carnal humano, material, histórico, conjuga la historia. No os conforméis a este siglo, a esta cultura, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento. No podemos en este tiempo en que estamos tomar nuestros valores como usando el punto de referencia lo que las autoridades normales de la cultura y de la sociedad dicen porque ellos no tienen la capacidad de mostrarnos lo que verdaderamente nosotros necesitamos.

Hoy en día, los médicos nos han fallado, por ejemplo, los trabajadores sociales nos están fallando, nuestros psicólogos y psiquiatras nos están fallando. Yo veo y les podría decir de casos de cómo jovencitos, jóvenes que conocen de la palabra de Dios, algunos vinculados en alguna forma indirecta y distante pero sí a este congregación, ahora mismo están considerando hacerse cambios en su cuerpo que los conviertan de hombre a mujer o de mujer a hombre. Y quirúrgicamente quitarse los senos porque como decía un padre vinculado a esta congregación de habla inglesa, mi hija quiere hacerse una, entre otras cosas, una mastectomía porque sus senos son una fuente de agonía para ella, de confusión, ella quiere ser más claramente varón.

Y otro joven así mismo también, gente que está cerca de nosotros, hermanos, nosotros tenemos que tener cuidado, tenemos que tener cuidado en este tiempo porque hoy en día los médicos te van a decir, “Oh, tu quieres hacerte transgender, no hay problema, nosotros te ayudamos. Nosotros te damos hormonas y te cortamos lo que sea y te ajustamos aquí y allí, la manzana de Adán te la arreglamos un poquito quirúrgicamente para que no se note tanto y tu puedes vivir como una mujer o como un hombre.”

Mentira. Lo que la medicina no puede hacer y no creo que lo podrán hacer, están bregando con eso, con lo que tiene que ver con los cromosomas, el código genético y por eso es que, les digo, estamos en los tiempos de la torre de Babel donde si Dios no mete su mano, el hombre puede llegar a cosas que son verdaderamente difíciles, imposibles de contemplar. Si Dios no detiene el curso de esta cultura por donde va verdaderamente no se puede predecir lo que va a pasar. Porque el hombre tiene la tecnología, el hombre tiene la mente y el intelecto pero no tiene los coordinados eternos de la palabra de Dios y si no se cuida eso lo va a llevar a la destrucción.

Estamos ahora mismo bregando en el mundo con leyes y dinámicas verdaderamente, yo las llamaría, biológica espirituales, o geológicas morales. Yo no veo separación entre geografía, biología y por otra parte espiritualidad y eternidad. Dios hizo la creación como una totalidad donde lo moral afecta lo físico, donde lo espiritual afecta lo circunstancial. Cuando el hombre se pone a trastear con el diseño de Dios genéticamente hablando y en términos del género, la sexualidad, la naturaleza misma se rebela porque no solamente está violando lo genético y lo biológico sino que está violando la misma estructura del universo y el universo mismo se rebela.

Y por eso es que la Biblia habla, yo creo, en los últimos tiempos acerca de temblores de tierra y eclipses terribles y que el sol se convertirá en sangre y el mar bramará porque la naturaleza está vinculada al espíritu y cuando los hombres se comienzan a trastear y a jugar con el diseño de Dios la naturaleza misma siente que la hincan y se rebela contra eso.

Y por eso vamos a ver cosas terribles. No es que Dios necesariamente vaya a decir, voy a mandar destrucción sobre la humanidad. La humanidad misma va a traer destrucción sobre sí misma. Cuando el hombre comienza a experimentar con la ecología divina como está constituida, donde materia y espíritu, biología y mente, emociones y neurología, con fisicalidad y el cosmos, todo eso comienza a totalmente salirse de su balance y de su eje y resulta tragedia y destrucción en todas las dimensiones.

Y ese es el tiempo en que estamos. El hombre se ha airado contra Dios. la ciencia ha aumentado como promete el libro de Daniel, la ciencia se aumentará antes de que venga el Hijo del hombre. Y estamos viendo eso. y si usted toma sus coordinadas, si usted toma sus puntos de referencia de lo que dicen los científicos, y los científicos quieren monopolizar el diálogo humano, el dialogo cultural y decir, hey, nosotros somos autoridad.

Cuando Pablo habló acerca de género y de sexualidad es porque él era un hombre del siglo I, no entendía de la biología, no entendía de la ciencia, no entendía de cosmología, no entendía de física y por eso escribe las cosas que escribe acerca de género y otras cosas. Eso es una mentira del diablo. El que diseñó este universo fue Dios y es él quien sabe cómo debe funcionar y la palabra de Dios ha sido dejado para guiarnos a nosotros.

Los biólogos y los médicos Dios los bendiga, yo los celebro cada vez que uno va a un médico con un dolor de muela y le da una medicina digo, gracias al Señor por los médicos. Pero así mismo también son niños como cualquier otro que necesita ser guiado por la palabra de Dios. y cuando la medicina, la biología, la ciencia se independiza de los puntos de referencia de la palabra del Señor, es como una computadora loca, puede producir grandes cosas pero así también puede producir garabatos y mandar un avión al abismo, con un solo mal funcionamiento.

Y nosotros los cristianos tenemos que tener ese discernimiento, esa independencia de criterio y fortalecernos en nuestros cimientos bíblicos espirituales y decir, yo no me voy a dejar de llevar por lo que yo vea a mi alrededor. Porque si usted no está fundamentado en este tiempo en lo que dice la palabra del Señor, si usted no tiene sus estacas bien metidas en la roca que es Cristo Jesús, usted se va a ir también.

El enemigo va a seducir su alma y va a llevarlo a una dimensión y una dirección que usted no quiere ir. Son tiempos peligrosos. Y la iglesia de Jesucristo tiene más que nunca, por eso es que ustedes deben estar leyendo esta palabra, comiéndola continuamente de noche y de día. Un cristiano que no conoce la Biblia mejor que se quede en la casa y no salga porque la Biblia es el manual de instrucción para su vida. Ahí usted tiene la enseñanza. Dice la Biblia, como una antorcha que guía en medio de la oscuridad. Llénese de la palabra del Señor, léale y pídale a Dios que le de sabiduría, práctica para aplicarla a los eventos de la vida.

Mi pensamiento original era este. Las culturas, hermanos, llegan tiempo en que se pierden el derrotero, pierden el punto de referencia y muchas veces se requiere una gran atrocidad, un gran cataclismo, un evento destructivo que las haga despertar de su ensueño para volver en sí, y dicen, guau, qué hemos hecho, dónde hemos estado? Y muchas veces los terribles juicios que vienen a las sociedades que se apartan de Dios son la fuerza benévola que Dios emplea y permite para traer a las sociedades a un recapacitamiento de dónde han estado.

Cuando uno piensa, por ejemplo, en Alemania incinerando niños y mujeres y ancianos y jóvenes judíos, 13 millones dicen algunos, de 6 a 13 millones, y no solamente judíos sino también habías gitanos, había gente con defectos mentales y otras personas que no tenían la virtud de ser de la raza aria, blanca, de ojos azules y de raza alemana, germánica, que fueron incinerados, por una cultura que se volvió loca y durante años Alemania, una de las naciones más cultas del mundo, se dejó hipnotizar por Satanás y se metió en una sed de destrucción y en una especie de lascivia de auto glorificación.

Y Hitler entró al poder y Alemania le entregó el poder a Hitler, y muchas iglesias evangélicas se dejaron controlar e hipnotizar por Hitler y cooperaron con Hitler. Por qué? Porque eran una iglesia que no tenía un fundamento sólido. Era una iglesia nutrida por la alta crítica de la Biblia, por una mezcla de intelectualismo con espiritualidad, no era una iglesia que estaba preparada para resistir los embates de la cultura.

Y esos pastores se dejaron hipnotizar por Hitler y se dejaron también convencer por otra cosa, y es por el nacionalismo. Alemania había sufrido una terrible humillación en la Primera Guerra Mundial. Alemania había metido al mundo prácticamente a la guerra durante la Primera Guerra Mundial, y Alemania fue un poder bien instrumentado en la Primera Guerra Mundial. Después que perdieron esa guerra, con una gran pérdida de vidas entre otras cosas, los otros países que pelearon contra Alemania le metieron una serie de consecuencias y de penalidades muy fuertes que humillaron a esa nación terriblemente orgullosa y poderosa.

Y fue tal el resentimiento que los alemanes absorbieron y tan gran el deseo de revancha por lo que le había hecho, no aprendiendo la lección la primera vez, que se llenaron de resentimiento, pasaron por una cantidad de problemas económicos y en ese ambiente de resentimiento y de penuria vino un supuesto salvador llamado Adolfo Hitler, prometiéndole liberación y prometiéndole revancha porque ese espíritu de violencia, que ese es el espíritu del diablo, ese es el espíritu que muchas veces en nuestras naciones quiere levantar la cabeza otra vez. y parte de este movimiento de derecha extrema, aunque de nuevo eso es algo muy complejo y tendré que matizar estas cosas.

Pero hay una parte de lo que está pasando en este país ahora mismo, no todo porque hay elementos que yo creo que son dignos de escucharse y de tomar en cuenta, pero el espíritu de la violencia, el espíritu del racismo, el espíritu del antisemitismo, el espíritu de fuerza bruta aprovecha porque está siempre vivo. Es el espíritu del diablo. Es el espíritu demoníaco que anima este mundo, se levanta. Y muchas veces se levanta bajo apariencia de piedad y de salvación y de oferta de corregir injusticias, etc., pero es el espíritu del hombre, es el espíritu humano, es el espíritu diabólico, carnal, terrenal, diabólico que dice la palabra.

Y aquellos que no están bien fortalecidos por la palabra del Señor y por los valores de Cristo, de amor, de ternura, de perdón, de misericordia, de paciencia, de benevolencia, de gracia, son confundidos, son contaminados y se lanzan detrás de supuestos líderes. Y lo que pasó en Alemania la destrucción de vida en tantas maneras, millones de personas siendo incinerados mientras Alemania seguía funcionando y muchos alemanes pretendían que nada estaba pasando. Veían que venían camiones a sus vecindarios, se llevaban a los judíos, nunca se volvían a ver y no se preguntaba, a dónde se los llevaron? Qué pasó con esta gente? Estamos hablando de millones de personas.

Muchos alemanes después de la Segunda Guerra Mundial dijeron, nosotros no sabíamos nada. No sabían nada o se habían engañado a sí mismo creyendo que no sabían nada? No dijeron nada, se quedaron callados. Muchos cooperaron activamente mientras el diablo hacía su obra. Y muchos dijeron, bueno, si lo está haciendo el gobierno, tendrán razón. Si este hombre llamado Hitler promete liberación para nuestra nación y protección del comunismo y otras cosas, vamos a dejaron que haga su trabajo.

Y de nuevo, estoy siendo bien limitado, no lean más allá de lo que yo quiero decir, porque esto bien complejo. Pero el caso es que uno se pregunta cómo una nación entera podía participar en la destrucción sistemática de millones de seres humanos, participar implícita y a veces explícitamente y es precisamente porque no había un fundamento espiritual sólido. No había raíces espirituales sólidas que le permitieran a esa sociedad decir, espérate, eso no es bueno, eso no es justo, eso no es de Dios.

De nuevo, en este tiempo nosotros tenemos que observar lo que está pasando en nuestra cultura y observar aún lo que muchos líderes religiosos, cristianos, están haciendo y diciendo, y decir, concuerda esto con la palabra del Señor? Concuerda con el espíritu de Cristo? Concuerda esto con lo que yo he sido instruido que es la palabra, la revelación una vez dada a los santos?

Y por eso es que tenemos que ser informados. Hermanos, si ustedes oyen alguna vez de este púlpito, sea yo, sea quien sea, anunciando otro Evangelio que el que Cristo nos ha dado sea anatema, comenzando Dios me libre, porque ustedes tienen que tener esa independencia de criterio, por eso es tan importante que ustedes conozcan la palabra del Señor, porque vivimos en tiempos en que nuestros líderes nos fallarán y si nosotros no estamos claramente informados acerca de lo que dice la palabra del Señor, nosotros también vamos a caer.

Y por eso esa nación se dejó hipnotizar por un espíritu, una sed de sangre que uno se pregunta cómo una nación hecha de seres humanos, cuna del Evangelio, del protestantismo, la tierra de Martín Lutero, la tierra de Beethoven y de Wagner y otros, pero de nuevo, hay un espíritu demoníacos que puede lanzar luz pero no calor, no vida. Gran cultura pero no amor, no vida.

Y cuando Alemania fue destruida, sus ciudades bombardeadas, humillada en una manera terrible, mucho mayor que la primera vez, ahí se despertó la nación alemana y dijeron, qué hemos hecho? Cómo hemos permitido que durante años esto sucediera en nuestra tierra? Pero en ese tiempo parecía normal, parecía tolerable. A nosotros que no somos alemanes y que no vivimos ese tiempo decimos, claro, es imposible, cómo podría permitirse eso? pero una cultura cuando adopta cierto consenso humano es capaz de ir poco a poco adormeciendo a los demás alrededor de ellos.

En ese mismo tiempo, hablamos de Alemania, pero qué de los japoneses. Los japoneses también se dejaron influenciar por su propia ética de poder, la ética del militar fuerte, el ninja, el samurái, la ética del samurái, el hombre de honor, el hombre de fuerza, el hombre de integridad, pero desprovisto de misericordia, de amor, de gracia, de humildad, de mansedumbre. Y esa ética samurái tomó control de la cultura japonesa y era como que el mundo entero estaba poseído por un espíritu terrible de conquista, Mussolini en Italia, Hitler en Alemania, Japón por allá haciendo lo mismo en su sed de conquista. El hombre natural, el hombre desprovisto de sabiduría humana y también Japón llevó a cabo terribles violaciones de derechos humanos.

Y qué pasó? Japón también, las dos bombas atómicas de Nagasaki e Hiroshima donde perecieron cientos de miles de japoneses en terribles maneras, con toda la radiación y un arma nueva surgió en la historia de la humanidad. Y Japón de momento al ver sus ciudades totalmente destruidas también tuvo que despertarse. Y esas naciones 70 años después todavía sufren el complejo de saber lo que el diablo les usó para hacer. No lo ven de esa manera, pero ellos saben que fueron usados en maneras terribles para hacer cosas de las cuales se arrepienten y que todavía distorsionan su política actual, por su temor de volver a hacer eso. y entonces van al otro extremo.

Japón todavía no tiene un ejército apropiadamente constituido. Alemania tiene horror de lo que hicieron pero les costó cientos de miles y millones de sus ciudadanos que perecieron en esa guerra mundial. Perdieron su vida 100 millones o más, yo no sé cuántos cientos de millones. Rusia perdieron la vida decenas de millones de rusos. Fue una orgía de violencia.

Dónde está el pueblo de Dios? si nosotros nos dejamos llevar por la ética de este mundo desprovisto de la sabiduría humana, divina, nosotros también seremos capaces de caer. Hoy en día, y yo podría hablar de la inquisición en el siglo XV en España, podríamos hablar de Estados Unidos con la esclavitud en el siglo XIX, las naciones son capaces de hacer cosas terribles. Estamos hablando de crímenes al nivel de ciencia ficción. El hombre es capaz de ser un carnicero peor que cualquier bestia de la selva porque tiene la inteligencia para multiplicar su fuerza demoníaca con su tecnología.

Lo único que existe en esta tierra capaz de domar la bestia que está en cada ser humano en potencial, es la palabra del Señor, el espíritu de Cristo. Por eso es que Cristo vino a romper el amarre del diablo sobre la humanidad. El único que puede salvar es Cristo Jesús a esta humanidad perdida. Hoy en día, hermanos, y este será mi sermón ya yo lo dejaré ahí, pero hoy en día, nosotros estamos viviendo nuestro propio experimento y yo no tenía la menor intención de entrar en esto ahora mismo pero ahora mismo ustedes son parte de un proceso que si el mundo durara, yo no estoy seguro, 75 años o 100 años o 150 años más, mirarían al año 2017 a los finales del siglo XX y los comienzos del siglo XXI como una aberración.

Y se preguntarán de la misma manera que Alemania se lo preguntó, que los católicos se lo preguntaron con la Inquisición en el siglo XV cuando expulsaron a los judíos y perpetraron las atrocidades más terribles sobre sus propios correligionistas, como los norteamericanos cuando despertaron de la guerra civil y vieron un millón de sus hombres que se habían matado unos a otros y contemplando la destrucción del sur, de toda la economía del sur, y todos esos países, y hoy en día estamos todavía…

Pero un día si Dios todavía no ha puesto fin a la historia, los hombres examinarán lo que está pasando en el mundo actualmente y se dirán de la misma manera, cómo pudo la humanidad contemplar y legitimar las terribles violaciones del diseño divino que se están llevando a cabo en nuestro tiempo donde a un niño en una escuela de Boston se le puede decir, mira, tu estás teniendo alguna duda acerca… un niño de 4 ó 5 años, tu estás teniendo alguna duda acerca de tu sexualidad, si eres varón y hembra, no te preocupes, nosotros te ayudamos a hacerte una operación para cambiarte de sexo.

Sabe que hoy en día se están gestando leyes, es más, me decía Meche que trabaja con el Departamento de niños y con hospitales y todo este tipo de cosas, ahora mismo hay uno o dos hospitales acá que ya se están preparando para también hacerle operaciones transgender a niños de 5 ó 6 años y algunos ven eso como la gran cosa, un indicio del progreso de la humanidad. Que tu cojas un niñito que todavía no sabe si su favorito es chocolate o vainilla, y que tu le digas, vamos a hacerte una operación para convertirte en el sexo verdaderamente que tu sientes que tu eres.

Y hace unos meses apenas esa misma gente estaba dispuesta a decir, sí, la sexualidad es fluida y puede cambiar y los niños experimentan pero después pueden ser otra cosa. Pero ahora están diciendo que no, que cuando es niño ya sabe lo que quiere y tenemos que cambiarle su sexo para que se ajuste a su percepción de sí mismo. Y en las escuelas se está administrando ese veneno y a los psicólogos y a los psiquiatras se les está diciendo, “Si ustedes se atreven a decirle a un niño menor de 18 años que sus dudas acerca de su sexualidad están equivocada y tratan de orientarlo en la dirección según su sexo y su biología, le vamos a quitar la licencia, los vamos a neutralizar, les vamos a aislar completamente, vamos a arruinar su profesión.”

Ya eso sí se está dando aquí en esta ciudad. Yo les puedo dar casos específicos de eso. y lo que pasa hoy en día por ser una forma de educar en realidad es adoctrinar y es quitarle a los padres el derecho de educar a sus hijos como el Señor pone en sus corazones. Y si Dios no mete su mano vamos a tener una dictadura igual que la de Hitler, igual que las otras dictaduras, porque el hombre secular cuando no tiene la dirección divina viene con todo tipo de justificaciones y todo tipo de éticas horizontales, no basadas en la palabra y la revelación de Dios y habla de justicia, habla de misericordia, usa el lenguaje de Dios pero es el lenguaje del diablo verdaderamente llenando a una sociedad y preparándola para el desastre, porque esto no puede durar.

Una cultura donde se están haciendo las cosas y se están enseñando las cosas que se están enseñando en este tiempo. Hay como una sed, uno se pregunta en qué mente caben las atrocidades que están siendo publicadas hoy en día a través de la medicina, a través de diferentes áreas de la ciencia? Pero también a través del periodismo, los grandes periódicos, el Nueva York Times es una de las fuentes de veneno más terrible, y yo lo leo todos los días, muchas veces al día, de paso, para mantenerme informado. Y leo continuamente porque se necesitan estos argumentos, saber lo que el diablo está haciendo para poder advertirle al pueblo de Dios.

Pero todos estos grandes periódicos, hoy en día, y todos los medios de comunicación de periodismo en todos los tipos. Qué tu lees? Eso quiero preguntarte otra cosa, hermano, de dónde tu escuchas las noticias, qué tu lees? Porque según lo que tu lees así va a ser tu mente. De dónde tu recibes las noticias hoy en día? Cuáles son los periódicos y las revistas que tu lees? Si lo vas a leer léelo para fortalecerte como Daniel en Babilonia, no lo leas para que te adoctrinen porque hoy en día muchos de nosotros estamos… hoy en día no hay, hermanos, objetividad en la prensa ni de la derecha ni de la izquierda. La izquierda pretende ser objetiva pero es una objetividad falsa completamente. Son universos paralelos simplemente.

Y nosotros tenemos que tener cuidado porque según lo que tu consumas así va a ser tu mente. Si tu lees una prensa liberal de izquierda, secular, tu mente tarde o temprano se va secularizar y el diablo va a infiltrar ideas en tu mente. Si la lees que sea para que haya matiz, porque hay cosas de verdad en ese segmento, pero tu tienes que tener la capacidad de discernir lo que estás leyendo y poder separar una cosa de la otra. Tus intereses personales, económicos, de tu identidad espiritual, eterna. Estás tu preparado para decir, ¿sabes qué? Mi destino material, económico, no está por encima de mi destino eterno y mi llamado profético a anunciar la verdad de Dios.

Si yo tengo que sacrificarlo todo por Dios, que así sea. El Señor es poderoso para salvarme. Tu tienes que ser como Daniel frente al horno, cuando Nabucodonosor lo va a meter al horno y Daniel dice, “Mira, yo creo que Dios es capaz de libarnos del horno, pero si no nos libra aún así nosotros no te adoraremos, no adoraremos tus estatuas.”

Cuántos de nosotros podemos despreciar nuestra vida hasta la muerte como dice la palabra de Dios? cuántos de nosotros estamos dispuestos a pagar el precio verdaderamente de ser despedidos de nuestro trabajo o de ser puestos en la cárcel o cualquier otro tipo de cosas? Eso suena muy bonito aquí en la iglesia, pero cuando tu estés ahí afuera y te estén amenazando con quitarte el carro, quitarte la casa, quitarte a tus hijos, meterte a la cárcel, estás tu dispuesto a decir, yo no serviré a Baal, no serviré a Nabucodonosor, no venderé mi alma, mi vida por una puñado de lentejas o por 30 piezas de plata no voy a traicionar a mi Señor.

Tenemos que fortalecernos, hermanos, porque estamos en tiempos de gran prueba, gran amenaza para nuestra salud emocional y espiritual. Estamos en un tiempo en que la cultura como en el siglo XIX, como en los tiempos de Hitler, como en los tiempos de la Inquisición está también tirándose al abismo y dicen, como dijeron los judíos cuando los profetas les decían, “Viene juicio contra ustedes, viene invasión, Dios los va a desterrar, Dios los va a exiliar.” Y ellos decían, “No, seguiremos en nuestro comportamiento, no cambiaremos.”

Y hoy en día, yo he visto eso cuando he hablado con personas que están tratando de meterse en esa cuestión de hacerse una operación, uno habla y uno como que coje la mejor espada que uno tiene y habla con amor, con gentileza, con intelecto, con buena doctrina, con argumentos biológicos, lógicos, y uno escucha y es como que el diablo ha puesto un velo sobre su entendimiento y escuchan y escuchan y escuchan, pero están enjaulados, están aprisionados, no pueden decir, “No, está bien, tiene razón.” Están yua comprometidos con la muerte.

Y esta cultura está comprometida con la muerte. Y cada día desarrollan más y más argumentos para justificar su apetito suicida y cada día tira más cuerda para amarrarse más y más, y el diablo urde una red exquisitamente sofisticada con argumentos periodísticos, argumentos culturales, argumentos de intelecto duro, argumentos tecnológicos, argumentos sociológicos, psicológicos, argumentos económicos, todo, diferentes argumentos poco a poco siendo elaborados. Y es una red de hipnotismo que está cayendo sobre esta cultura y nosotros estamos viviendo en esa cultura y la iglesia tiene que sonar la alarma, hermanos, los púlpitos tienen que anunciar la verdad de Dios.

Tenemos que declarar, tenemos que despertar, tenemos que sonar la trompeta y decir, “No.” La iglesia es el atalaya de las naciones, hermanos, y la Biblia es bien clara, dice el Señor, yo te he puesto como atalaya y si tu no adviertes al impío que morirá su sangre yo la demandaré de tu cabeza. Y yo me niego que no hablar la verdad, hermanos. Me niego a continuar con ese silencio diplomático de tantas iglesias hoy en día, que no quieren escandalizar, no quieren ofender, no quieren perder diezmos, no quieren perder gente, y yo les digo, Señor, líbrame y líbranos de caer en esa trampa. Ese sueño, ese soporífero, esa píldora que adormece, hay que moverse, hay que comenzar a caminar, hay que comenzar a marchar, hay que comenzar a declarar la palabra de Dios para que nos despertemos, salgamos del hipnotismo, hermanos, el trance en que el diablo quiere meternos.

Y tenemos que preguntarnos, quiénes van a ser nuestros puntos de referencia? La cultura, la ciencia, el intelecto, nuestras autoridades políticas, intelectuales o la palabra de Dios, los valores del Reino de Dios, el espíritu de Jesucristo? Yo creo que usted sabe la respuesta. Tenemos que pedirle al Señor, son tiempos difíciles, hermanos. Quizás lo único que puedo decirle en esta palabra profética que ni siquiera tocó el texto que íbamos a trabajar, es que el Señor dice, tiempos peligrosos. Estoy dando advertencias. Estoy dando pequeños destellos de advertencia. Un terremoto por aquí, un ciclón por allí, un eclipse por allá, una guerra por allá, un grupo terrorista por acá, diferentes cosas, son advertencias.

Yo no he cambiado mi forma de proceder. Yo no he cambiado mi carácter. Yo no he cambiado mi revelación ni mi verdad. Los judíos recibieron la advertencia de sus profetas durante muchas décadas, solo que la gente no entiende. Siglos prácticamente, el Señor advirtiéndoles. Ahora mismo pocos años están pasando desde que esta sed de muerte se ha despertado en esta nación, primero con el aborto, el feminismo, la sexualidad desaforada que ahora se ha convertido de sexualidad desaforada a heterosexual a sexualidad desaforada homosexual a sexualidad desaforada transgénero a sexualidad que incluirá a nuestros niños en un tiempo futuro, si Dios no mete su mano en maneras más fuerte que la que estamos viendo.

Es como un líquido radioactivo que ha caído sobre la tierra y va moviéndose y esparciéndose y corrompiendo todo lo que está a su alrededor y sigue, sigue, sigue, arropando más y más, y arroparía a la iglesia si Dios no nos cuida y no nos protege. Y Dios dice, suena la trompeta, toma consciencia de ti mismo, fortalece tus estacas, fortalece tus cimientos, analízate honestamente delante de mi palabra, ingiere mi palabra, ora, clama, ayuna, cíñete los lomos porque los tiempos de pasividad han pasado y entras en un tiempo de vivir con la espada en la mano y acostarte con tu armadura puesta, dice el Señor.

No bajar la guardia, no darle la espalda al enemigo, no confiarte de tu amigo porque puede ser el que te traicione. Mira hacia mí, dice el Señor, mantén tu mirada puesta en mí y purifícate, santifícate y prepárate porque vienen tiempos difíciles. Y si no te amarras a mi palabra vas a ser engañado, vas a ser seducido porque hay un espíritu de engaño y de muerte que cae sobre la tierra. El Señor dice, pueblo mío, despiértate, pueblo mío, desprecia tu vida hasta la muerte. No temas a los que pueden hacer daño al cuerpo pero no le pueden hacer daño al espíritu y al alma. Teme más bien al que puede dañar tu cuerpo pero también puede destruir tu alma. Dios está necesitando una iglesia nueva, una iglesia bendecida por su palabra, una iglesia que coma diariamente de su palabra, una iglesia que viva a otro nivel espiritual.

Danieles que puedan vivir en Babilonia manteniéndose limpios. Josés que puedan trabajar en Egipto pero ser usados por Dios para preparar una matriz para que su pueblo crezca y siga adelante. Eso es lo que necesitamos en este tiempo y yo le pido desesperadamente al Señor que nosotros seamos de ese espíritu.

Vamos a ponernos de pie un momento y allí tome un par de minutos para clamar al Señor esta tarde. Tome la palabra del Señor en serio esta tarde y vamos a pedirle al Señor que tenga misericordia comenzando con el que está aquí arriba predicándoles ahora mismo y que el Señor nos cubra, nos guarde con su sangre, nos proteja, nos selle con hierro candente y ponga en nuestros corazones la genética de su palabra y de su eternidad porque vienen tiempos difíciles, son tiempos difíciles.

Y si Dios no acelera su venida de su Hijo ni aún nosotros los escogidos nos salvaríamos. Son tiempos peligrosos, hermanos, los que estamos viviendo, y yo tiemblo aún predicando este mensaje. Tengo que prepararme, tenemos que prepararnos, tenemos que… ore al Señor, clame al Señor por esos niños, clame al Señor por una juventud que necesita ángeles alrededor de ellos. Clame por la iglesia, clame por el pueblo de Dios para que no sea hipnotizado y cooptado y arropado por esta nube de inmundicia y de horror. Clame, clamemos al Señor por nuestra ciudad, clamemos al Señor por nuestras autoridades, clamemos al Señor para que Dios traiga verdadera palabra y justicia a esta tierra y que el nombre de Cristo verdaderamente puede cundir en esta nación y en la tierra entera.

Padre, clamamos a ti a la luz de esta palabra, Señor, comienza conmigo. Ten misericordia de nosotros. Cúbrenos, guárdanos, protégenos, fortalece nuestros cimientos, Señor, fortalece nuestra determinación de ser limpios delante de ti, Padre. Ten misericordia de nosotros y nos cubrimos con la sangre del cordero, Padre, nos cubrimos con la única cosa que el enemigo tiembla y teme, que es la sangre de Jesús, en nombre de Jesús. Cubrimos nuestra iglesia, Señor, con tu cobertura, Padre, cubrimos sus líderes, sus pastores, Señor, con tu sangre.

Padre, reclamamos los propósitos que tu tienes para nosotros, Señor. Nuestra herencia, Padre, desátala, la queremos en tu tiempo y en tu manera, Padre, pero sí queremos lo que tu has declarado sobre tu pueblo, Señor, sea una realidad. Mira a este pueblo, Señor, necesitamos más. Despiértanos, Señor. Perdónanos por no ser más militantes, perdónanos por no ser más comprometidos, Señor.

Perdónanos por no ser más agradables delante de ti, pero necesitamos, Señor, una visitación de tu espíritu en este tiempo. Tu iglesia necesita una operación quirúrgica, Señor, del corazón, de la mente, del espíritu, Padre. Siembra tus principios con más fuerza dentro de nosotros porque sin ti estamos perdidos, Señor.

Reconocemos que contra ese enemigo ninguno de nosotros tiene poder, Padre. Solamente por tu poder en nosotros, Señor, solamente cuando tu nos revistes de tu poder podemos permanecer fieles a ti, Señor, no por nuestra justicia, no por nuestra integridad, Señor, sino por tu misericordia para con nosotros. Nos amarramos a tu palabra. Nos amarramos a los principios de tu reino, Padre. Nos amarramos al poder de Cristo y a la eternidad, Señor.

Nuestras almas las ponemos a tus pies, Padre. Nuestros cuerpos, haz lo que tu quieras, Señor. Nuestra propiedad es tuya, Señor amado, pero guarda nuestras almas, guarda a tus hijos, guarda, Señor, las vidas de tus congregaciones, de tu pueblo, Padre, los escogidos, Señor. Pedimos que el Señor ruja y esparza sus enemigos, que se oiga el rugido del león en la selva, Señor. Que se oiga la voz de Cristo rugiendo sobre las naciones, Padre, que tu vara golpee el mundo y que humee sabiendo, Señor, que tu estás todavía en tu trono y que tu eres el mismo ayer, hoy y por los siglos, Señor.

Oh, Dios no dejes esta palabra caer a tierra, Padre. No dejes que el enemigo se ensañe sobre nosotros que queremos serte fieles, Señor, predicando este mensaje. Ten misericordia, Señor, séllanos con tu sangre, séllanos con tu fuego, séllanos con tu palabra, Dios mío, remueve y saca todo lo que no sea tuyo, Señor, todo lo que impida que tu poder se manifieste íntegramente en nosotros, Señor. Extirpa, Padre, toda impureza, extirpa todo lingote de oro escondido, Padre, que traiga juicio a tu pueblo, todo manto babilónico, Señor, que no deba estar en nuestra vida, en nuestros hogares. Sácalos, Señor y liberta a tu pueblo, Padre, para que podamos caminar rectamente delante de ti.

Perdónanos, Señor y ten misericordia de tu pueblo, Padre. Solamente por tu gracia, Señor Jesús, solamente tu justicia, Señor amado, pero apelamos a ti, Padre, queremos agradarte, Señor, queremos hacer tu voluntad, Padre, queremos manejar tu palabra con dignidad y con integridad, Señor, caminando rectamente delante de ti.

Apiádate de esta congregación y cúbrela con tu sangre, Señor. Cubre sus propósitos, su visión, su llamado, Padre, y hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, Señor. Que tus propósitos sean avanzados, que lo que tu quieres hacer en este mundo se cumpla, Padre. Decimos venga Jesús. Lo que tu has prometido, Señor, lo que has tenido destinado desde la creación del mundo, Padre, se cumpla en este tiempo.

Queremos que Cristo establezca su reinado, que el Reino de Dios estalle sobre las naciones, Padre, queremos que visites tu creación que se le está agotando la batería, Padre. Está perdiendo fuerzas, Señor, y si tu no la renuevas con tu gracia y tu visitación no hay esperanza, Padre, para esta creación. Perdona a tu creación, Padre, perdona a tu iglesia y levántate una iglesia que pueda ser una señal profética al mundo, levanta tus Apóstoles y profetas, maestros, evangelistas, pastores, maestros, Señor, que puedan anunciar tu palabra con poder.

Padre, desata tus dones para avalar la palabra de tu iglesia, Señor amado. Derrama de tu poder sobre tu iglesia para que cuando hable, hable con autoridad, Señor, hable con sus cartas de representación del Reino de Dios, Señor, que tu das por el poder que manifiestas y que desatas sobre tu pueblo. Queremos ver tus señales, queremos ver tus prodigios manifestados, Señor, sobre la tierra y a través de tu iglesia. Visítanos, Señor, con tu gracia y tu poder.

Tu eres el Dios de la misericordia, si apelamos a ti no por nuestra justicia sino por tu misericordia, por tu gracia, por tu perdón, por tu paciencia para con nosotros, Señor, pero hágase tu voluntad, Padre. Clamamos a ti. Pedimos almas, Señor, que el diablo no se sirva con la cuchara grande en nuestros niños, en nuestros jóvenes, Padre. Queremos que la vida de Dios se apodere en este tiempo.

Visita a tu pueblo como un huracán de justicia, de verdad, de gracia, de pureza, santificación, de corrección, Señor. Inunda la tierra con ríos de justicia, Padre. Con tu corrección, Señor. Ayúdanos a vivir como tu pueblo, Padre. Yo bendigo esta comunidad aquí representada, Señor. Nuestras luchas, Padres, tu las conoces, las luchas de los matrimonios, de las familias, Padre, cambia nuestro destino, cambio nuestro entorno, cambia nuestra condición, Señor.

Hermanos, si hay alguien que quiera entregar su vida a Jesucristo venga aquí adelante, queremos orar por usted. Si la palabra de Dios lo ha tocado en alguna manera aquí está abierto el tiempo también, queremos orar por su vida, queremos orar por su familia, por su hogar. Si Dios ha hablado, pase aquí adelante vamos a bendecirlo, vamos a orar por usted también.

El templo está abierto, la plataforma está abierta. Lo único que hoy en día puede preservar una familia, un hogar es que la sangre de Cristo esté pintada en el dintel de su puerta. Lo único que puede proteger a tus hijos es una casa consagrada al Señor donde los valores del Reino de Dios imperen y si tu casa no es una de esas casas, corre por tu vida y ven acá y busca protección del Señor.

Solo Cristo puede proteger ahora mismo. Te invitamos a entregar tu vida al Señor y humillarte y buscar sanidad, buscar salvación, mientras hay la oportunidad. Un día habrá ceguera y la gente querrá creer pero no podrá porque será demasiado tarde porque el Espíritu Santo ya habrá dicho suficiente.

Si alguien quiere entregar su vida al Señor, estamos abiertos. Si no lo quiere hacer ahora mismo hágalo al final del servicio, pero busque alguien y dile, ora por mí porque yo necesito recibir a Cristo. Amén.

Iglesia, Dios te habla. Dios nos habla en esta tarde. Así que, Padre, entregamos nuestras vidas a ti. Obra, Señor, obra sobre tu pueblo. Declaramos el señorío de Cristo sobre esta ciudad y sobre esta nación, Padre. Desata una ola, una inundación de tu poder, Señor. Reclamamos tu poder, no porque tenemos derecho sino porque tu nos has dado ese derecho, Padre, tu nos has dicho que clamemos, Señor, y que tu enviarás ríos de agua viva. Tu enviarás un bautismo de fuego sobre tu pueblo, Señor, y es lo que necesitamos. Gracias por tu gracia, gracias por tu visitación, gracias por tu poder. Séllanos ahora, Padre, en el nombre de Jesús. Gracias Señor. Amén. Amén. Gloria al nombre del Señor.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato