Sermón 9 de julio 2017: Mudado en otro hombre

A propósito de Sermones
[Dr. Roberto Miranda]
  • Presenter: Dr. Roberto Miranda
  • Fecha: July 9, 2017
  • Ubicación: Congregación León de Judá, Boston MA

Hablamos acerca de la complejidad del tema de los dones del espíritu y del bautismo del Espíritu Santo y hemos estado trabajando, como ustedes saben, estos domingos todo ese tema. Yo pensaba continuar con el mismo tema pero inclusive que lo trabajé esta mañana en el servicio en inglés, pero he sentido del Señor, he estado debatiéndome con otro texto que yo creo que para nosotros, para la congregación latina, hispana, es más apropiado porque yo siento que hay muchos aquí que ya tenemos más entendimiento acerca de esta dimensión y muchas de las cosas que yo he estado trabajando las puedo tratar con ustedes en otra forma diferente.

Pero quiero ir a un pasaje que ilustra en una forma muy elocuente y muy específica lo que es el bautismo del Espíritu Santo, los efectos típicos del bautismo del Espíritu Santo. Y aquello hacia lo cual nosotros debemos aspirar cuando estamos buscando esa llenura del Espíritu Santo y del bautismo del Espíritu Santo. Lo que quiero que hagan conmigo es como hacer un case study, como dicen en inglés, un estudio de un caso que ilustra muchos de estos principios que hemos estado exponiendo en las últimas semanas.

Donde lo vamos a encontrar es en un lugar muy poco usual, no va a ser en el Nuevo Testamento, ni va a ser tampoco en el Libro de los Hechos donde hay casos evidentemente del bautismo del Espíritu Santo porque es el libro que más se enfoca en los hechos del Espíritu Santo en el comienzo de la iglesia. Pero yo voy a ir más bien al Antiguo Testamento y vamos a estudiar un personaje que fue bautizado en el Espíritu Santo o por el Espíritu Santo y que tuvo su propia experiencia que ilustra muchos de los principios de los cuales hemos estado hablando acerca del bautismo del Espíritu Santo.

Y me parece útil ir al Antiguo Testamento porque nos muestra algo y es que el Espíritu Santo primeramente no es nada nuevo en la vida del pueblo de Dios. no es como que de momento en el Libro de los Hechos el Espíritu Santo se le prendió el bombillo y comenzó a actuar en el escenario humano. El Espíritu Santo ha estado actuando en la vida humana desde antes de la creación del mundo. Dice en el libro de Génesis, en el capítulo 1, que el espíritu del Señor estaba posado sobre las aguas, sobre la creación caótica sin forma que luego Dios procedió a ordenar en sus actos creativos en el libro de Génesis.

Pero ya el Espíritu Santo estaba allí como posándose sobre la creación en su potencialidad. Y ha estado allí, lo vemos a través de toda la escritura en diferentes momentos en el Antiguo Testamento y luego entramos al Nuevo Testamento y ya lo comenzamos a ver en una forma mucho más evidente, más abundante, distribuida la presencia del espíritu en el pueblo general de Dios, en vez de solamente como decíamos antes, en algunos especialistas, profetas, reyes, sacerdotes.

La diferencia, recuerden esto, en la economía nueva del espíritu que el Señor Jesucristo desató con su muerte en la cruz, y en el día de Pentecostés, está no en la acción del Espíritu Santo, porque como decimos está en todas las páginas de la escritura, ni siquiera en su descender sobre hombres y mujeres en momentos específicos. No, la gran diferencia que vemos comenzando con el libro de los Hechos es, como digo, que antes que el Espíritu Santo era para un grupo muy selecto y ahora es para todo creyente. Amén. Para todo hijo, hija de Dios que potencialmente puede entrar en esa dotación de poder, esa iniciación en la vida de poder y de intimidad con el Espíritu Santo.

Y los efectos de la unción del Espíritu Santo siempre han sido los mismos, poder, acceso a la sobrenaturalidad de Dios, transformaciones y cambios en la persona que lo recibe, iniciación de ministerios, efectividad en el servicio al Señor, acceso a instrumentos que nos ayudan en nuestras deficiencias en la vida espiritual, iba a decir cristiana, pero vamos a ver un caso en que este no es un cristiano sino un personaje antes de Cristo, mucho antes de Cristo.

Si usted ya sabe de quién voy a hablar se ganó un 100 en el examen inclusive antes de comenzarlo. Estoy hablando de Saúl, el rey Saúl. Fue un personaje muy interesante. Y una de las cosas que me gusta acerca del caso de Saúl es que Saúl era un hombre muy imperfecto antes de ser bautizado en el Espíritu Santo y después también. Lo cual nos indica algo también y es que el bautismo del Espíritu Santo no es una llave mágica que te hace absolutamente perfecto sino simplemente que te fortalece en tu humanidad y penetra todas las área de tu ser y te da una capacidad mucho más poderosa. Pero seguimos siendo humanos y seguimos cometiendo errores y seguimos necesitando de la gracia del Señor, pero sí tenemos una efectividad aumentada para servir a Dios.

Entonces, vamos al primer libro del profeta Samuel, en el capítulo 10, y vamos a ver aquí, vamos a estudiar según la Biblia. Y ustedes recordarán que el pueblo de Dios antes de Saúl como el primer rey de Israel, el pueblo de Dios había sido dirigido por jueces que Dios de vez en cuando también levantaba y capacitaba con poder sobrenatural, y también ahí vemos casos donde el poder de Dios desciende sobre hombres excepcionales para llevar a cabo la liberación en tiempos de opresión de parte del pueblo de Israel y para juzgar y dirigir al pueblo de Dios antes de que hubiera un gobierno formal de parte de reyes.

Por ejemplo, tenemos a Gedeón, o tenemos Sansón que son dos personajes que fueron visitados, y también sería interesante estudiar esos casos y ver cómo estos personajes también tuvieron una visitación del poder de Dios y Dios los capacitó más allá de sus debilidades y sus deficiencias para poder llevar a cabo una tarea de liberación y de gobierno sobre el pueblo de Israel.

Pero llega un momento en que pueblo de Israel mismo le pide a Dios que ellos quieren tener un rey como las demás naciones. Ahí hay mucha tela que cortar pero no vamos a entrar en eso. Ellos quieren ser como las demás naciones y tener un rey formal que los guíe a la guerra y que los gobierne y van donde Samuel, el profeta Samuel, y le dicen, “Samuel, creemos que ya tu tienes que retirarte, hombre, ya estás un poquito avanzado en edad y has hecho un buen trabajo pero ahora queremos un rey formal.” Y Samuel es dirigido por Dios a ungir específicamente a Saúl y Samuel habla con Saúl, Dios provee un encuentro con él. Saúl anda por ahí dando vueltas, se le perdieron unos asnos a su papá y el papá lo manda a buscarlos y encontrarlos. Un pequeñito detalle, una viñeta de la vida agrícola de ese tiempo. Saúl va buscar los asnos pero no sabe que Dios está orquestando las cosas para un encuentro frontal con su destino y con el destino que Dios tiene para él.

Y yo creo que ahí tenemos una primera enseñanza. Que muchas veces Dios usa las circunstancias de la vida, uno no sabe nunca cuándo Dios va a usar algo específico para nosotros tener un encuentro con el Espíritu Santo. Muchas veces nos invitan, mira hay una vigilia en la iglesia, como hubo este viernes, o el servicio de los miércoles o hay un evento especial que unos hermanos se van a reunir para orar en una casa. Ah, ya, yo estoy cansado. Y puede que ese es el momento que Dios escoja para que tu tengas un encuentro con el Espíritu Santo porque los que están deseosos y anhelosos y diligentes, Dios los va a encontrar.

Muchos decimos, bueno, si el Señor quiere visitarme él sabe que yo estoy presente, sabe mi dirección. Pero hay buscar, buscad y hallareis, tocad y se os abrirá, pedid y se os dará. Dios honra a los diligentes, Dios honra a los que están. Una cosa que yo veo en la Biblia es que Dios encuentra a sus siervos generalmente cuando están trabajando y haciendo algo. No lo encuentra aplatanado allí en una cama viendo televisión. Los encuentra trabajando, en muchas ocasiones y no me metan por allí porque no voy a poder predicar de lo que vine a predicar esta mañana. Pero es cierto, a los diligentes Dios honra, al esforzado y valiente.

Saúl anda en la diligencia de su papá y entonces entramos en el capítulo 10, Saúl se encuentra con Samuel y entonces en el versículo dice:

“Tomando entonces Samuel una redoma de aceite – francamente yo no sé lo que es una redoma pero me imagino que era algo que tenía aceite adentro, una vasija, una palabra bonita para decir una vasija con aceite o un receptáculo con aceite, porque el aceite siempre ha sido símbolo del Espíritu Santo, la unción del Señor. El aceite en el Antiguo Testamento o en el mundo del Antiguo Testamento se usaba para refrescar, se usaba para prender las luces, se usaba aceite en esos tiempos, no gasolina sino aceite. Ha sido una fuente de energía.

El aceite se ha usado en muchas maneras, se usaba para sanar herida, para cocinar, para alumbrar lámparas, se usaba para refrescar los pies del viajero que estaba ya secos porque eran sandalias lo que se usaba en esos tiempos, se ungía con aceite. El aceite se usaba también para refrescar la piel de las personas, las mujeres usaban el aceite. Es decir, el aceite era como un símbolo de vida en muchas diferentes maneras, de energía, de sanidad, de frescura y no es de extrañarnos que esos valores de vida que tenía el aceite se transfirieran para usarlo como símbolo de la aplicación de la gracia, la vida y el poder de Dios sobre una persona. Y por eso hablamos de unción, esa linda palabra pentecostal, la unción de Dios.

“Entonces, Samuel toma ese contenido de aceite y lo derramó sobre su cabeza.” En aquel tiempo no era como una gotita muy discreta. No, esto era que te enchumbaban con aceite. Tu salías de allí goteando por donde quieras aceite. Si tenía una ropa que se manchaba, eso es problema tuyo. Yo creo que también algo digno la medida abundante de la unción de Dios que cae, sin medida, cuando la unción de Dios cae es abundante y sin reproche, dice la Biblia. El que tenga falta de sabiduría pídale a Dios que Dios da abundantemente y sin reproche.

Es decir, que Samuel derrama el aceite sobre la cabeza de Saúl. Y de nuevo, por qué la cabeza? Aquí yo voy a entrar, según veo aquí, la cabeza es el asiento del raciocinio, es el lugar donde se dan las decisiones, donde uno gobierna la vida, el cerebro, la mente, la cabeza, y sobre ese lugar es derramado el aceite y que de ahí baje por todo el cuerpo y llene y sature toda la persona.

Y eso es interesante también porque la idea del bautismo del Espíritu Santo es la idea de una inmersión. Baptizo, la palabra que se usó en el griego original, es sumergir a alguien en algo. Cuando la Biblia habla del bautismo del Espíritu Santo está refiriéndose a una saturación, una inmersión en… no se trata de simplemente de una cosita mínima, decorativa, sino que es una saturación, es una invasión del Espíritu Santo. Por eso es que sí, yo creo que en alguna medida y en algún momento de la vida de todo creyente tiene que haber aunque sea una experiencia antes de usted morirse, donde usted sienta que el poder de Dios le ha visitado, que usted ha tenido un encuentro frontal con lo sobrenatural. Sea un sueño, sea una visión, sea una palabra profética, sea un momento poderoso emocional, sea un toque de Dios en el tiempo de la adoración, sea un momento en que usted siente que algo que usted no puede explicar en términos racionales y que usted sabe que eso viene de Dios.

Yo creo que todo creyente debe anhelar y buscar esa inmersión, ese momento de crisis en su vida, un encuentro frontal con el poder del Espíritu Santo. Amén. Entonces, usted tiene que buscar eso, no se contente con simplemente una experiencia plácida. Eso es bueno, pero la Biblia dice, los que creen en mí ríos de agua viva correrán de su interior. Y la palabra dice que eso decía él del Espíritu Santo que iba a caer sobre los que seguían a Jesucristo.

Por qué el Señor habló de ríos de agua viva? Usted ha visto un río vivo como es en esas películas de National Geographic cuando esa gente está con esas barquitas de hule que están yendo por unos arroyos, corrientes y fuertes que el agua salta por todos lados y ellos van saltando de un sitio para el otro, esos son ríos de agua viva. O ha visto usted el mar Caribe, por ejemplo, en una de esas playas cuando choca contra un arrecife y sale volando el agua por dondequiera, eso es agua viva. No es el agua plácida de un laguito bonito, donde usted se sienta con un libro a leer y no hay ningún peligro de que se moje porque el lago no hace nada, sino ser bonito y estar ahí en frente. No, ríos de agua viva corren, saltan, mojan y atacan.

El Espíritu Santo siempre está relacionado con dinamismo, con efusividad y yo creo que todo creyente que se mueve en un ámbito y en un paradigma pentecostal debe aspirar en su vida a esa efusividad, a ese dinamismo. No se contente con simplemente la vida común y corriente, Dios sacia a los que tienen hambre, Dios da agua a los que tienen sed. El Espíritu Santo visita a aquellos que están buscándolo y deseándolo y anhelándolo.

Yo recuerdo como les dije, cuando yo tenía 14, 15 años, hace unos 10 años más o menos, que yo iba… tuve un tiempo que iba por dondequiera a buscar alguien que me mojara con el Espíritu Santo y me bautizara en el Espíritu Santo, en Brooklyn donde yo vivía. Me iba a las iglesias afroamericanas y las hispanas buscando una visitación del espíritu de Dios. y yo creo que Dios honra eso, ese deseo del poder. El que busca halla. El que le pide al Señor va a encontrar. Por eso es que el Señor les dijo a los discípulos, no salgan de Jerusalén hasta que no sean investidos con el poder de lo alto y ellos se metieron en el aposento alto y estuvieron allí clamando hasta que el Señor los visitó.

Y yo les digo, hermanos, puede que el Señor te visite un día cuando algo imponga manos sobre ti y puede sea… tu vas a tener que buscar en tu propia manera. Por eso para mí, yo más bien adopto una actitud de, hey, les bendigo, les doy la palabra, ayudamos en todo lo posible, proveemos diferentes oportunidades, pero en última instancia usted es responsable de su propia bendición. Usted tiene que clamar, buscar, tocar, hacer lo que tenga que hacer pero no se contente con una vida mediocre y mediana. Busque hasta que usted halle. El Señor honra a los que tienen apetito de su bendición. Ahí están todos esos personajes desesperados en la escritura que nos muestran una cosa, y es que si usted pide y pide y pide y molesta al Señor, él le va a dar. Y a veces él se hace el remolón, como dicen los mexicanos, para que usted lo busque y entonces en el momento dado él lo bendice con creces.

Yo digo que nadie que busque con insistencia al Espíritu Santo dejará de ser bendecido, nadie. Porque es una inmersión, es una llenura y todo lo que tiene que ver con el Espíritu Santo está asociado con ese dinamismo, esa búsqueda, esa inmersión.

Entonces, él derramó ese aceite sobre la cabeza y dice aquí, en el versículo 1, “y lo besó – beso como de iniciación, de cariño, es como la aprobación de Dios en un sentido dada del profeta Samuel a Saúl y es como un beso paternal de iniciación en su carrera ministerial.

“… y le dijo, no te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?” Es una pregunta retórica. Lo que le está diciendo es, Jehová te ha ungido por príncipe sobre su pueblo Israel. Y yo me imagino que para Saúl eso fue algo totalmente extraño. A mí? Si yo andaba buscando unos burros por ahí hace un momentito de mi papá, y que Dios me ha escogido a mí para ser rey sobre Israel?

Aquí hay algo interesante también y es que, hermanos, a Dios le deleita usar a la gente común y corriente. A Dios le deleite usar a los pequeñitos del pueblo para hacer cosas grandes. Yo creo que ustedes deben estar diciendo, gloria a Dios, amén, ahora mismo, yo estoy diciendo algo muy profundo, muy poderoso. Dios te ha escogido a ti y a mí, gente común y corriente para hacer grandes cosas en el Reino de Dios.

Dios no necesita a la gente con Phd, si doctorados, gloria a Dios, los puede usar, pero lo que Dios necesita es un corazón abierto y deseoso y una persona común y corriente que sepa que Dios es poderoso para hacer cosas grandes. Cualquiera aquí puede hacer hazañas en el Reino de Dios. nunca se deje intimidar, nunca se deje atemorizar por el hecho de que usted no tiene esto o no tiene lo otro, si su corazón agrada al Señor, Dios puede hacer cosas imposibles y mientras más pequeña la persona, mientras más inadecuada a veces más se glorifica Dios en usarlos y más desea Dios usarlos.

Por qué Dios usó a Abraham a los 100 años para ser padre de la fe? Por qué usa a vírgenes que no podían dar a luz y usó ancianos y usó a los pequeñitos de la tierra como vemos en libro de Corintios, que Pablo dice, no hay muchos de ustedes que sean grandes ni de renombre ni bien educados ni nada, sino que a los pequeños del mundo escogió Dios para avergonzar a los grandes del mundo. Dios escoge a quien sea.

Saúl era un hombre con pies de barro. Saúl era un hombre increíblemente deficiente y defectuoso. Y si usted estudia la biografía de Saúl y cómo terminó desgraciadamente, usted va a ver que no había nada que lo calificara para ser una vasija que Dios usara como el primer rey de Israel. Sin embargo, a él Dios lo escogió y entonces hay como un sentido de intriga cuando Samuel le pregunta, porque cuando él lo besa quizás como que Saúl… él sabía quién era Samuel. Samuel era un hombre famoso en Israel, era el gran juez Samuel, ya en la cúspide de su ministerio. Y este hombre le unge con aceite, lo besa y yo me imagino que Saúl lo miró como… por qué tu estás haciendo esto? No te ha ungido Dios como príncipe sobre Israel? Yo estoy haciendo lo que Dios me ha mandado hacer. A pesar de que era un hombre terriblemente imperfecto.

Y aquí comienza algo bien interesante. De nuevo, mire eso y que no se nos escape este detalle también, hay un momento de impartición. Hay un momento de inducción, hay un momento de iniciación cuando Samuel derrama el aceite sobre él, no pasa nada, no dice aquí que hubiera trompetas y truenos y todo eso, ni que Saúl se tirara al piso. No. una unción, un acto litúrgico casi, se podría decir, de iniciación. Eso tiene vigencia en el reino de los cielos y yo creo que así mismo…

Por eso es que yo creo que en toda búsqueda del Espíritu Santo tiene que haber ese momento en que hay una imposición de manos, haya un momento en que alguien pueda transferir simbólicamente la unción que ha recibido a tu vida y tu debes considerar ese momento el momento de tu recibir y si tu titubeas y te preguntas, bueno, lo habré recibido o no, esto o lo otro? Moriste en la película. Tienes que creer, tienes que recibir.

Yo creo que mucha gente ya ha recibido la unción y la inducción del Espíritu Santo pero como siguen preguntándose, titubeando y buscando al otro pentecostal que está más ungido que el otro que lo ungió hace 3 días, buscando por aquí y por allá. Mira, si ya tu lo tienes, muévete en ello ahora. Pero tiene que haber un momento específico en que recibimos.

Es como cuando tu recibes a Cristo como Señor y salvador. Hay personas que reciben a Cristo y lo reciben en una forma dramática, lloran y sienten cosas emocionales y saben que el Señor los ha tocado. Hay otros que abren los ojos y de momento están viendo el mundo en colores, antes lo veían en blanco y negro, después de recibir a Cristo. Hay otros que simplemente lo reciben así, un acto formal, de recibir porque son quizás más formales y reciben al Señor Jesucristo y saben que él ha entrado en su corazón, porque la Biblia dice que así es y de ahí en adelante caminan firmes aunque no sea con mucha emoción pero están seguros que lo hicieron.

Pero no están cuestionándose, lo habré recibido o no? cuando tu recibes a Cristo recíbelo y ya. Ahora, vive en Cristo y sigue desarrollando a Cristo dentro de ti y que él se desarrolle dentro de ti y se apodere más de tu vida. Pero vive confiado, marca ese día. Si tu recibes al Señor hoy escribe ese día detrás de tu Biblia o en algún lugar, ‘hoy yo recibí a Cristo como mi Señor y salvador y ahora soy un hijo de Dios y vivo dentro de eso y ahora voy a desarrollar a Cristo más y más dentro de mi vida.’

Así nos pasa con el Espíritu Santo, cuando Dios te toca, cuando hay ese momento de confrontación tu lo crees, lo recibes y ahora entonces que se desate un curso, una carrera de ir buscando más la expresión de esa llenura y la seguridad y la evidencia de que Cristo vive dentro de ti. Esa es la parte más importante, porque hermanos, por qué yo digo esto? Porque es que hay tanta controversia en el mundo cristiano acerca de cuándo es que se recibe el Espíritu Santo, si las lenguas son la evidencia o no. hay denominaciones como la Asamblea de Dios que están fundamentadas en esa idea de que las lenguas son la evidencia del bautismo del Espíritu Santo. Y aún la Asamblea de Dios están en proceso y en fluctuación, hermanos. Hay iglesias Asambleas de Dios que usted no sabe si son metodistas o son pentecostales. Están en mucho flujo en ese sentido y ya yo creo que muchos de ellos ni siquiera creen en esa doctrina que tienen ahí en sus escrituras.

Otros creen que no, que simplemente tu recibes y ya lo crees y vives en ello. Y yo creo que la cosa está en cómo tu vives esa llenura y esa experiencia del Espíritu Santo en tu vida, cómo tu pones en función y en acción esa convicción de que tu tuviste un día en que oraron por ti, tu recibiste al Espíritu Santo y entonces te mueves en esa experiencia.

De nuevo, hablando de mi propia experiencia, yo sé que la de ustedes es diferente, muchos de ustedes que han estado en esta experiencia. Yo creo que ya se la he dicho a algunos, inclusive la he dicho desde el púlpito pero algunos que están acá, muchos de ustedes quizás no la han escuchado, de cómo yo hablando de mi… porque uno tiene que hablar de su propio testimonio muchas veces. En el año 82 cuando esta iglesia estaba comenzando en el [Inaudible] Gospel Center y yo comencé a asistir a la iglesia allí, y como le digo, desde jovencito yo había buscado la llenura y el bautismo del Espíritu Santo en muchísimas diferentes maneras y había estado por acá y por allá, y después tuve un tiempo un paréntesis en mi vida en que no estuve muy metido en las cosas del Señor, y en ese tiempo, en el 82, Dios había comenzado de nuevo a moverse en mi vida y estaba preparando mi vida y la vida de Meche también en otra manera, porque ella estaba en Puerto Rico y Dios la tuvo que traer acá para que tuviéramos ese encuentro frontal y de ahí en adelante siguiéramos en el ministerio.

Yo recuerdo esa tarde, de nuevo Dios estaba trabajando y preparando los fundamentos del ministerio que nosotros íbamos a tener. Yo estaba en mi segundo o tercer año de escuela graduada, y esa tarde que yo llegué a la iglesia y llegué temprano, porque trabajaba para el Departamento de Servicios Sociales en Lawrence y llegué después del trabajo, vine directamente. El servicio comenzaba a las 7:30. Yo tenía tiempo, estaba solo en el [Inaudible] Gospel Center en el salón grande que ellos tienen y Dios estaba obrando en tantas maneras. Había hablado a través de sueños en mi vida y una cantidad de cosas acerca del llamado en mi vida y otras cosas.

Yo recuerdo que allí esperando a que comenzara el servicio no sé exactamente todos los detallitos de lo que pasó por mi mente, pero yo dije, caramba, yo sé que el Espíritu Santo es real, yo sé que el bautismo del Espíritu Santo es real, y lo he estado buscando todos estos años y no estoy seguro si lo tengo o no y ya estoy cansado de ese vaivén y de ese zigzagueo por dondequiera, hoy yo voy a resolver este problema de una vez por todas. Y me arrodillé, recuerdo bien, delante de una las sillas en el [Inaudible] Gospel Center y clamé al Señor y le pedí que me bautizara con el Espíritu Santo.

De nuevo, como yo no soy la persona más emocional del mundo y más expresiva, aunque ustedes han pensado quizás que es diferente, que soy lo contrario por mi expresividad y mi calor humano, muchos se quejan de todo lo contrario. Pero Dios no se movió en mí digamos a través de lágrimas o de efusividad emocional u otras cosas. Yo simplemente hice una transacción, un trato con el Espíritu Santo en ese momento, y dije, “Señor, yo te he buscado y quién sabe si ya tengo todo lo que tu has prometido dentro de mí, y yo recibo el Espíritu Santo, te recibo Espíritu Santo dentro de mi y me considero… palabras así más o menos, me considero lleno y bautizado en el Espíritu Santo.”

Y entonces lo que hice fue algo bien sencillo, abrí mi boca y comencé a hablar en lenguas. De nuevo, no fue una cosa sobrenatural en el sentido de que yo comenzara a temblar ni que un angelito se apareciera y comenzara a moverme la lengüita de una manera. No, simplemente yo abrí mi boca y comencé a hablar en lenguas. En mi caso, un lenguaje completo, complejo, fluido, que hasta hoy no ha dejado de fluir en mi vida y cada vez que yo lo puedo hablar, como hablo en francés o en italiano, lo que sea, o español o inglés, lo hablo en mi consciencia y lo uso porque es un lenguaje que Dios me ha dado a mí. Y cuando yo me paré de allí, me paré como un general diciendo, ‘nunca más voy a dudar acerca de mi experiencia con el Espíritu Santo.’

Y desde ahí en adelante Dios ha hecho cosas muy bellas en mi vida y nuestro ministerio comenzó a fluir, Dios estaba preparando otras cosas, hubo grandes cosas que Dios hizo en ese tiempo en nuestra vida y aquí ustedes nos ven, 35 años después, todavía sirviendo al Señor. Y después de eso he tenido muchas diferentes experiencias con el Espíritu Santo, experiencias emocionales, abrumadoras, revelaciones, provisiones, milagros, encuentros, cosas que me han aterrado, luchas que he tenido y que Dios me ha dado la victoria, el Señor se ha movida. Y yo considero que nuestra vida es una vida de milagros continuos, de provisiones continuas.

Una de las cosas que yo encuentro muchas veces hablando con otras personas acerca de nuestro ministerio es a veces yo me abochorno francamente y me callo porque cuando uno comienza a hablar de todo lo que Dios ha hecho en estos años y cuando yo miro a través de mi vida desde los comienzos allá en Alma Rosa en Republica Dominicana… por qué se ríen? Ustedes saben pero esta es el Alma Rosa de hace 50 años, mi hermana. Alma Rosa ahora ya es un pueblito mucho más moderno, en esos tiempos… cómo Dios ha obrado, hermanos, y la verdad es que es un milagro tras otro, una provisión tras otras, y a veces yo tengo miedo de que la gente piense de que uno que está alardeando o echándoselas porque son tanto los milagros, tantas las provisiones, aun este ministerio.

Porque es que cuando uno se mueve en el poder del Espíritu Santo los milagros acompañan a uno. Para mí los milagros son la vida diaria, cotidiana, están desparramados por dondequiera, porque yo creo que la vida en el espíritu, lo sobrenatural se convierte en natural. Apunte eso y vívalo. Cuando uno está lleno en el Espíritu Santo es como que, okay, ahí está, gloria a Dios, qué bueno, gracias Señor. Y sigues viviendo un milagro tras otro, una provisión tras otra porque tu te conviertes en un imán para las bendiciones de Dios.

Y yo creo que si más acercara al Señor, más todavía Dios fluiría, más cosas Dios haría y hará con la ayuda del Señor. Porque esa es la vida. Pero yo simplemente creí, me moví dentro de ello, me apropié, confesé y comencé a moverme con la confianza de que Dios está conmigo y que su espíritu me acompaña en todo. Y eso es lo que yo quiero para tu vida también. Declaro eso sobre tu vida.

No nos hemos ido tan lejos de lo que usted piensa del pasaje. “No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel? Y entonces aquí comienza Samuel a profetizar sobre Saúl. La profecía acompaña. Es uno de los dones poderosos del Espíritu Santo. Dice, hoy, le dice a Saúl, después que te hayas apartado de mí hallarás dos hombres junto al sepulcro de Raquel en el territorio de Benjamín, en Selsa, los cuales te dirán, “las asnas que habías ido a buscar se han hallado. Tu padre ha dejado ya de inquietarse ya por las asnas y está afligido por vosotros diciendo, qué haré acerca de mi hijo?” – interesante – Buscad primeramente el Reino de Dios su justicia y las demás cosas vendrán por añadidura.”

La preocupación material que Saúl tenía por sus asnos quedó resuelta en un momento, fueron halladas. Eso era una simple excusa para llevar a Saúl al encuentro con Samuel. Cuando usted busca sobre todo la llenura del Espíritu Santo las demás cosas vienen naturalmente. Hay gente que, oh, yo no puedo ir a la iglesia el miércoles porque mañana me tengo que levantar, el jueves, a las 5 de la mañana y esa energía que no la puedo desperdiciar yendo a la iglesia, así que me tengo que acostar a las 9 de la noche para poder estar bien a las 5 de mañana el jueves.

Mire, invierta en el Señor. Invierta en el Señor. Dele al Señor y él se encargará de proveerle. Por eso es que muchos de nosotros vivimos cansados y abatidos y desganados, si invirtiéramos más en el Señor y en el espíritu del Señor Dios nos daría energías, fuerzas. Es lo que confesamos en la canción, los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen pero los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán. Invierta en las cosas del Señor y lo demás vendrá por añadidura. Busque el Espíritu Santo, busque la llenura del espíritu, invierta en oración, ayuno, dele al Reino de Dios y todas esas cosas vendrán por añadidura.

Saúl se detuvo a buscar el Espíritu Santo y las asnas que lo habían traído ya fueron encontradas, ya eso era una simple excusa para lo que Dios quería hacer en su vida. Y entonces Samuel profetiza, y estos encuentros que caracterizarán la jornada ahora de Saúl, son también típicos de la vida llena del espíritu y les voy a mostrar por qué.

Entonces dice, “Y luego que de allí siga más adelante y llegues a la encina de Tabor, te saldrán al encuentro 3 hombres que suben a Dios en Bethel llevando uno 3 cabritos, otro 3 tórtolas de pan y el tercero una vasija de vino, los cuales luego que te hallan saludado te darán 2 panes los que tomarás de manos de ellos y después de eso llegarás al collado de Dios donde está la guarnición de los filisteos y cuando entres allá en la ciudad encontrarás una compañía de profetas que descienden del lugar alto y delante de ellos, salterio, pandero, flauta y arpa y ellos también profetizando.”

Qué interesante. El Señor ahora a este hombre que ha sido marcado y sellado con la unción del Espíritu Santo lo está entrando en compañía y en encuentros con gente ungida que también está llena del Espíritu Santo. Y lo está llevando a lugares que son lugares característicos de la presencia de Dios y de actos de Dios antes.

Por ejemplo, Bethel, cuántos saben dónde estaba Bethel y qué resonancia tenía Bethel? Bethel fue donde el Señor encontró a Jacob, por ejemplo, cuando estaba huyendo de su hermano Esaú. Bethel era un lugar eminentemente lleno del Espíritu Santo. Abraham visitó a Bethel también y se detuvo allí y adoró al Señor. Bethel era un lugar cargado de energía y de significado de visitaciones del poder del Espíritu Santo.

No quiero exagerar pero no fue ne Bethel donde Jacob tuvo ese sueño? ¿Verdad que sí? Una visitación poderosísima del Señor, ese lugar era un lugar imantado, cargado de la presencia de Dios. él dijo, ¡guau! qué aterrador este lugar. No es otra cosa que casa de Dios y puerta del cielo. Y allí estos hombres están allí y van hacia Bethel haciendo un peregrinaje. Tabor también era un lugar con significancia espiritual. Y ciertamente esa guarnición de los filisteos también era señal de guerra espiritual y un lugar también bien importante en términos de los planes de Dios para el futuro de Israel.

Y estos hombres son hombres que están adorando al Señor, profetizando, buscando la unción de Dios, van en una misión espiritual y el Espíritu Santo quiere poner a este hombre, que apenas está comenzando en los caminos del Espíritu Santo en contacto con esos lugares poderosos y simbólicos, con esos hombres llenos del poder de Dios, que tienen experiencia en los dones del Espíritu Santo.

Y eso es algo bien importante, hermanos, cuando Dios te visite es importante que tu te asocies con comunidades, con individuos que conozcan acerca del poder de Dios. no te vayas a una iglesia donde estén diciendo que los dones ya terminaron en el año 130 D.C y que ya desde ahí en adelante ya no existen. No te asocies con iglesias donde dos coritos pasados por agua, un sermón a medio cocer y vámonos para nuestra casa. No te asocies con lugares que nieguen o que no cultiven la unción de Dios. Busca comunidades, busca individuos que tengan experiencias con el Espíritu Santo, gente que te pueda…

Déjenme decir algo, en el Reino de Dios muchas cosas se agarran por contagio, no por necesariamente enseñanza. Hay gente que tu simplemente rozarte con ellos te da una unción especial. Yo creo en eso. yo creo que 10 minutos de conversación con una viejita con un moñito alto pentecostal te sirve por 10 horas con un teólogo que no sabe de lo que está hablando. No que yo tenga nada por si acaso hay algún teólogo aquí en la iglesia, pero hermanos, hay gente que tienen el poder de Dios, han estado como Moisés en el Monte Sinaí y su rostro refleja la gloria de Dios.

Mira, pégate a la gente que tiene el Espíritu Santo. Busca esa gente que conoce la experiencia y contágiate con ellos. Aunque les huela mal el aliento, esa gente están ungidos, pégate a ellos. A veces no necesariamente la elegancia va con la unción del Espíritu Santo. A veces creemos que una persona tiene que estar vestida con un traje de 3 piezas para tener… No, a veces cualquier viejito por ahí andrajoso tiene más del Espíritu Santo que mucha gente que está predicando en las iglesias.

Los lugares donde tu vas, la gente con que tu te asocias, lo que escuchas y recibes, pero que sea verdaderamente ungido, porque hay mucha unción falsa. Déjeme decirle ahora mismo en estos tiempos hay mucho simplismo, mucha exageración, mucha ignorancia disfrazada de profundidad espiritual. No, gente verdadera, genuina, bíblicamente ungida y llena del Espíritu Santo. Busca esos lugares y pégatele a la gente. Just rub your body against theirs.

Como dicen en inglés, more is caught than taught. Muchas veces más se agarra de lo que se escucha. Hay contagio espiritual. Yo soy testigo de eso. Cuando tu habitas en lugares donde el Espíritu Santo es glorificado, es levantado y exaltado, hay algo que pasa en tu vida. Impartición, impartir la unción, la llenura del Espíritu Santo. Usted ve por qué me casé con ella. Hay esa llenura, esa impartición del poder del Espíritu Santo. Péguese a la gente que tiene esa unción. Habite en lugares, ambientes, atmósferas donde está la presencia del Espíritu Santo.

Y por eso yo creo que Samuel le dice, mira, cuando llegas a tal lugar va a ver esto, vas a encontrar estos hombres que van a tal lugar. Están allá. Otra cosa, dice, “después de esto llegarás al collado de Dios – otro lugar, una altura, un lugar alto – donde está la guarnición de los filisteos y cuando entres en la ciudad encontrarás una compañía de profetas…”

Era un grupo de hombres ungidos en la llenura del Espíritu Santo. Era una comunidad sacerdotal casi se podría decir. Eran pentecostales antes de que la palabra se usara. “…una compañía de profetas que descienden del lugar alto y delante de ellos salterio, pandero, flauta, y arpa y ellos profetizando.”

Era un ambiente saturado de adoración y alabanza. Sabe que la adoración y la alabanza van muy pegaditos a la unción del Espíritu Santo? Donde está la llenura del Espíritu Santo va a haber adoración y alabanza y donde hay adoración y alabanza poderosa y fuerte, la llenura va a estar presente. No es posible que el poder de Dios esté moviéndose y que no haya una exuberancia y un entusiasmo en la adoración.

Es como decir que va a haber fuego sin calor. Cuándo usted ha visto un fuego que no queme? Si hay fuego hay luz y hay calor. Si hay Espíritu Santo va a haber vibración, va a haber efusividad, va a haber dinamismo, va a haber explosividad. Yo creo que la adoración se hizo para todos los instrumentos, mientras más instrumentos bien coordinados, mejor. la adoración debe ser efusiva, delante de ellos panderos… usted cree que esa gente iba así como a un entierro arrastrando los pies? No. iban saltando, iban adorando a Jehová, iban alabando al Señor. Dios hizo los instrumentos para ser adorado y en una iglesia donde está el Espíritu Santo debe haber esa abundancia de música y de adoración, y de profecía.

Cuando dice aquí que estaban profetizando, a qué se refiere? La palabra profetizar es una palabra bien compleja. La gente cree muchas veces que profetizar es solamente decir, así te dice el Señor tal y tal cosa. No, profetizar también puede ser hablar en el espíritu y declarar las grandezas de Dios. Adorar al Señor en voz alta, con efusividad, declarar las grandezas del Señor. Estos hombres estaban adorando y alabando al Señor, “benditos sea el nombre del Señor, gloria a Dios todopoderoso que vencerá a los enemigos del Señor,” iban adorando y declarando la grandeza del Señor. Era como un desfile de adoración y de poder.

Y a ese ambiente cargado del poder del Espíritu Santo Samuel dirige a Saúl. Versículo 6, “Entonces el espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder.” Si usted quiere una definición del bautismo del Espíritu Santo, ahí lo tiene. Cuando el Espíritu Santo de Dios viene sobre ti con poder. Fíjese qué interesante, primero hay una impartición de poder formal, cuando Samuel derrama esa redoma de aceite sobre él. Y aquí viene otro momento en que hay una activación de lo que se hizo en una forma oficial y formal, ahora se da en una forma con poder, se daba con una forma explosiva.

“Vendrá sobre ti con poder y profetizarás con ellos.” Aquí yo creo que en algún momento hablé de la democratización del Espíritu Santo, cuando el espíritu de Dios se mueve en los seres humanos los dones que antes eran para los especialistas ahora pasan a ser para todo el mundo. En el momento en que Saúl entra en esa inducción del Espíritu Santo, solo los profetas profetizan, pero qué pasa? Que ahora este hombre laico, que no ha ido a seminario, lleno del Espíritu Santo va a profetizar también como los especialistas de la profecía. Y eso es algo también muy típico del ambiente pentecostal, donde los laicos son activados y son entrados al servicio del Señor, donde muchas veces se desdibujan y se eliminan las fronteras entre el pastor ordenado y el laico ungido, entre el hombre y la mujer ungida del Señor.

Hermanos, digan amén, gloria a Dios. hay una democratización. Qué es lo que dice la Biblia acerca de que Cristo vino a derribar los muros de separación? Dice que no hay ya hombre ni mujer, hoy en día, muchas partes de esta ciudad ha tomado eso bien en serio, pero la idea no es esa, la idea es que esas divisiones cualitativas de que los hombres son superiores a las mujeres, eso queda eliminado, ya dentro del Espíritu Santo el que está ungido con el Espíritu Santo sea hombre o mujer, tenga falda o no, Dios lo usa para su gloria. Los que buscan del Señor son capacitados para ministrar en el Espíritu Santo. El anciano da fruto como si fuera joven, el joven recibe sabiduría como si fuera anciano. La sirvienta se mueve con la dignidad y la riqueza ministerial de una señora de alta sociedad. Y la persona de alta sociedad reconoce que no es nada delante de Dios y que debe rebajarse ante una persona ungida que es de poca educación, porque el espíritu que ella tiene o él tiene es igual al que él tiene.

Dios desdibuja las barreras y las elimina y entonces todos por el mismo espíritu somos hechos uno en Cristo Jesús. Y Saúl que no profetizaba y que no sabía con qué se comía la palabra profecía, ahora de momento es capacitado para moverse con la dotación del Espíritu Santo.

Estos hombres están profetizando y dice, “y tu también profetizarás con ellos.” Porque el Señor lo visita con poder. El Espíritu Santo está dentro de él, por qué no? dondequiera que ha habido grandes avivamientos a través de la historia y si usted los estudia, usted verá la misma cosa. Los laicos son activados y los especialistas de la religión se sienten amenazados y tratan muchas veces de matar el avivamiento porque a ellos les interesa ser siempre los primeros para ganarse su salario y monopolizar el Espíritu Santo y que la gente lo busque por dondequiera. Eso pasa muchas veces. El Señor es un demócrata increíble. Ese sí que sabe lo que es democracia.

Donde está el espíritu del Señor allí hay bendición y hay profecía y están todos los dones del Espíritu Santo en manifestación. “Entonces, el espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder y profetizarás con ellos y – aquí es una de las cosas que más me gusta – serás mudado en otro hombre.

¡Guau! “Serás mudado en otro hombre.” Qué quiere decir eso? serás cambiado, vas a ser otra cosa diferente a lo que hasta aquí has sido. Y qué es lo que hace el bautismo del Espíritu Santo si no mudarnos en otro hombre o en otra mujer? Es cuando Dios coge a una persona pequeña, insignificante, totalmente incapaz y la convierte en un gigante del espíritu, por medio del Espíritu Santo que está dentro de ellos.

Cuando el Espíritu Santo mora, se manifiesta, se mueve dentro de un individuo esa persona tiene que ser cambiada. Nuestra iglesia fue cambiada hace décadas cuando entramos en el mover del Espíritu Santo. Muchos de nosotros que tenemos experiencia en el Evangelio cuando Dios nos visitó con su poder y entramos en una mentalidad pentecostal, fuimos cambiados. Los discípulos en el libro de los Hechos, imagínese esos discípulos atemorizados, aterrados cuando Cristo es crucificado, escondidos, desanimados, Pedro se volvió a su pesca y los otros estaban por allá derrotados, esos dos discípulos camino a Emaús diciendo, “Ah, nosotros pensábamos que él iba a ser el Mesías, que Dios había prometido.” Una derrota total. Gente tímida, eminentemente inefectiva.

Cuando el Espíritu Santo cae sobre ellos el día de Pentecostés esos muchachitos asustados se convirtieron en gigantes y revolucionaron a todo Jerusalén. El Espíritu Santo comenzó a obrar en ellos y dice que trastornaron, los que trastornan la tierra, dijo uno de sus enemigos. Esos discípulos atemorizados se convirtieron en hombres y mujeres que testificaban. El Pedro asustado y derrotado le dice al Sanedrín, “Es más importante honrar a Dios que a ustedes, así que decidan lo que van a hacer con nosotros porque nosotros no vamos a dejar de predicar este Evangelio.”

La sanidades comienzan a fluir, el poder de Dios se manifiesta. Hay grande cosecha evangelística, hay obras de poder. Por qué? Porque habían recibido el Espíritu Santo y habían sido mudados en otros hombres y mujeres. Cuando la llenura de Dios irrumpe en tu vida hay cambios, hay transformaciones.

Y Samuel le dice, “Y tu vas a ser mudado en otro hombre.” Y aquí está la palabra final, “y cuando te hayan sucedido estas señales – otra expresión que a mí me encanta – haz lo que te viniere a la mano porque Dios está contigo.”

Aleluya! Hermanos, coja este consejo: búsquese un lápiz y papel y escribe, haz lo que te viniera a la mano porque Dios está contigo, y póngalo en el frente de su nevera. Y ponga un imán en esa hoja y léala todas las mañanas cuando usted se levante a coger leche para hacer el café por la mañana, antes de ir al trabajo. Haz lo que te viniera a la mano porque Dios está contigo.

Cuando la llenura del Espíritu Santo está en un ser humano… y qué es lo que hace el bautismo del Espíritu Santo sino darnos la capacidad para acometer cosas y emprender cosas en el nombre del Señor? Haz lo que te venga a la mano, emprende cosas en el nombre del Señor. Le dijo Dios a Josué, “mira que te mando que te esfuerces y seas valiente. No temas ni desmayes porque yo estaré contigo dondequiera que tu vayas.

Esa misma idea, yo estoy contigo, mi poder está contigo, y qué es lo que nos viene a la mano? A la esposa le viene a la mano ser una buena compañera de su esposo. Al esposo le viene a la mano ser un hombre que se gane el respeto y la admiración y el amor de su mujer y de sus hijos. A la que trabaja como chef en un restaurante la asignación es hacer las mejores comidas que nadie haya hecho. Al que trabaja en un hospital ser la persona que más refleje el amor de Cristo y la competencia de una profesional en todo el hospital. Al que maneja un taxi, manejarlo con tal gracia y tal respeto que todo el mundo quiera que usted pase por sus calles.

Al obrero que usted ponche esa máquina como si fuera un altar de Dios, 100 mil veces al día, consagrando cada golpe de esa máquina al Señor. Al limpiabotas que usted brille sus zapatos, que la gente tenga que ponerse lentes de sol para poder mirarlos. Haz lo que te venga a la mano, visitar a un enfermo, llamar a alguien que no ves hace tiempo en la iglesia y orar con ellos. Lo que te venga a la mano es ahorrar para comprarte esa casita que tanto tu anhelas. Lo que te venga a la mano es cada día desarrollar más y más el carácter de Cristo en tu vida con el poder del Espíritu Santo. Lo que te venga a la mano es cuando Dios te pone a veces una tarea enfrente bien humilde, bien sencilla y tu crees que no que Dios te ha llamado a sanar enfermos por multitudes en África y Dios te dice, no, mire, yo quiero que tu simplemente le hables a esa persona que está adicto a drogas y que le digas, Dios te mana y tiene un mejor puesto para tu vida, y que lo invites a la iglesia.

Eso es lo que te viene a la mano. Lo que te venga a la mano es las tareas de la vida, las asignaciones que tu tienes en tu vida, todo acométele como que es un deber sagrado, una tarea sagrada, que tu debes desempeñar en la forma más excelsa. Hay mujeres que Dios le ha dicho, mira, yo quiero que tu seas la mejor madre del mundo y que tu me cojas esos 3 niños que yo te he dado y los conviertas en hombres y mujeres que bendigan el mundo y que sean llenos del Espíritu Santo y que amen al Señor. Y esa es tu tarea. Eso es lo que te ha venido a la mano.

Y entonces tu desempeñas esa labor como si fuera una generala, como si tienes la asignación más transformadora del universo. No estés envidiando a la ejecutiva que va con el traje de 3 piezas al trabajo y que sale con un maletín que le pesa 17 libras y guau esa sí que es una leona. No. en tu casa, bendiciendo esos hijos, quién sabe si no de esos va a ser el próximo presidente de Estados Unidos, o el próximo evangelista que va a convertir millones de almas. Tu no sabes. Desempeña tu tarea, lo que te venga a la mano con la unción del Espíritu Santo, con deliberación, determinación, con don sagrado del Señor. Todo en el mundo es sagrado, todo lo que tu haces si tu te atreves a creerlo es sagrado y es un don que Dios te ha llamado a ejecutar en tu vida, cualquier cosa.

Si tu eres un estudiante, estudia y dale a esos libros… porque esa es tu tarea en este tiempo de tu vida, llega a ser el mejor estudioso, el mejor profesional y saca notas excelentes y glorifica a Dios con tu trabajo. Todo trabajo es sagrado. Nadie me diga a mí que tu tienes que ser pastor para ser un ministro del Evangelio. No. Tu eres un ministro en tu trabajo, lavando platos, cocinando, guiando un taxi, un camión, tu eres un ministro del Espíritu Santo. Tu eres una antena que Dios está mandando sus mensajes para hacer algo.

Yo deseo que muchos de ustedes no me digan que quieren ser pastores, amén, si Dios te llama, amén. No, quédate en el mundo secular, trabaja, haz mucho dinero y diezma todo lo que tu puedas entonces y tráelo a la iglesia. Imagínese si todos fuéramos pastores muertos de hambre, a dónde estaría el dinero que se necesita para llevar a cabo las cosas. No, estoy jugando. Se necesita gente en el mundo secular trabajando llenos del Espíritu Santo, siendo ministros del Señor ungidos en el lugar de trabajo, en el mercado, haciendo lo que Dios nos ha llamado. Haz lo que te venga a la mano con el poder y la llenura del Espíritu Santo.

Haz lo que te viniere a la mano porque Dios está contigo. Aleluya! Y finalizo con el versículo 9, todavía aquí hay mucha tela que cortar, pero dice que “aconteció luego que al volver él la espalda para apartase de Samuel le mudó Dios su corazón.”

Yo no sé cómo se dio eso, cómo habrá sido esa transacción en el mundo espiritual. Su sistema cardíaco espiritual se lo cambió completamente, le cambió el corazón, de un renacuajo espiritual insignificante a un gigante que podía dirigir a Israel, como guerrero, como capitán, como gobernador.

Después cometió sus errores, pero eso es harina de otro costal. Eso lo podemos hablar en otro momento también porque de nuevo, si tu dependes solamente del poder y la supuesta llenura del Espíritu Santo y no cultivas tu carácter, no cultivas el carácter de Cristo, el fruto del Espíritu Santo, no estudias la Biblia, no lees la Biblia, no te sometes al trato de Dios en tu carácter y en tu temperamento, no dejas que Dios te forme, y no adoptas las armas defensivas del Evangelio, el diablo te va a meter una zancadilla, no importa cuán ungido tu seas, no importa cuántas lenguas tu hables, cuánto tu profetices, cuánto diezmes, será mejor que tu también fortalezcas tu espalda porque la armadura de Dios también cubre las otras partes del ser.

No me diga nadie que un soldado que ande… todo por delante pero qué si te meten un flechazo por atrás? Yo creo que nosotros tenemos que estar blindados 360 grados de nuestra vida y hay mucho pentecostal que fracasa en el área de la defensiva. La lengua a veces larga y mucho profetizar y mucho de todo pero no tienen la llenura del carácter y el fruto del Espíritu Santo y el diablo siempre los está golpeando y los está azotando por dondequiera.

Saúl descuidó su carácter, descuidó la obediencia, la humidad, el poner a Dios delante de los hombres y en esas cosas falló y al final ese fue su caída porque es un balance. Recuerden lo que yo les decía el domingo pasado, Dios nos ha dado poder, amor y dominio propio, es un balance. La vida cristiana es una combinación de diferentes nutrientes, 360 grados, es la totalidad de la revelación de Dios es la que tenemos que buscar.

Esta parte de la unción y la llenura es muy importante, pero hay otras dimensiones también que tu tienes que buscar, conocimiento bíblico, solidez, entrega al Señor, humidad, confesión de tu incapacidad y carácter inmerecido de todo lo que Dios te da, amor por tus hermanos, buen trato a los demás, sinceridad, transparencia, todo estas cosas se requieren además de la espada, del espíritu de la palabra.

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