Sermón 28 de mayo 2017: Poder, amor y dominio propio

A propósito de Sermones
[Dr. Roberto Miranda]
  • Presenter: Dr. Roberto Miranda
  • Fecha: May 28, 2017
  • Ubicación: Congregación León de Judá, Boston MA

Enfoca la vida llena del Espíritu Santo, la vida cristiana no se supone que se viva simplemente a medias, como teniendo sólo un poco del Espíritu Santo, el Espíritu Santo quiere rebosar en nosotros ¿amén? Es más, Él quiere estar tan con nosotros que se habla de un bautismo, ¿sabe qué quiere decir la palabra bautismo en el griego original? baptizo, se refiere a saturación, llenura, inmersión en, Dios quiere remojarnos, Dios quiere llenarnos.

Ahora mismo me vino ¿cuántos saben lo que es un buñuelo? los dominicanos saben pero también veo a Gloria ahí que es ecuatoriana, buñuelos son esos, unas como unas bolitas de harina, como donas que se meten en un sirope ¿no? y se enchumban como dicen, son unas palabras ahí, se enchumban, se remojan, se llenan en el sirope y el sirope a fuerza de quedarse ahí esa bola enchumbá’ (risas) penetra, y cuando usted lo mete a la boca así se derrite todo ese sirope ahí adentro, porque la bolita esa está llena de sirope, así se supone que estemos, enchumbados en el Espíritu, así le voy a titular a este sermón, enchumba’os en el Espíritu (risas), enchumbados quiere decir saturados de, okay? alright, qué bueno es el Señor, nos da ideas, nos da ilustraciones.

Dios quiere que estemos llenos del Espíritu, ustedes recordarán que el domingo pasado hablamos de que el Apóstol Pablo dice: “No os embriaguéis con vino” es decir no os embriaguéis con licor, cualquier tipo de alcohol o sustancia, hoy en día podemos decir también: no se drogue y si se van a drogar dróguese con el Espíritu Santo ¿amén? si se va a emborrachar con algo emborráchese con el Espíritu es lo que Pablo quiso decir, vivan llenos, saturados del Espíritu Santo.

Cuando les oigo alabar a ustedes en esta manera como hicimos también durante la adoración, como hacemos en esos momentos en que el Espíritu se mueve en medio de nosotros en esas visitaciones del Espíritu del Señor, yo digo: wow, Padre ojalá que nosotros aprendamos a estar siempre en esa manera como Congregación. Y ya usted sabe, cuando la temperatura baje como 40 o 50 grados en enero venga con ese mismo fervor, porque el fuego del Espíritu no depende de la temperatura física, depende de nosotros, de lo que está dentro de nosotros, Su Presencia.

Pero ¿sabe qué? esa presencia hay que activarla, la presencia está allí pero hay que movilizarla, hay que ponerla en manifestación. Ustedes recordarán que el domingo pasado yo hablaba de que el Apóstol Pablo le escribe a Timoteo, o hablé de eso, lo que pasa es que predico una cosa en español y otra en inglés, y ya no sé qué es lo que estoy diciendo, si lo dije en un servicio o en el otro, pero ustedes conocen lo que Pablo le dice al Pastor Timoteo, Timoteo era Pastor, era un discípulo de un protegido del Apóstol Pablo, Pablo lo había protegido, lo había educado y era como un hijo espiritual.

Y Pablo le escribe a Timoteo allá en su pastorado y le dice, es más, déjame leer eso porque yo creo que quizás no lo traté. En Segunda de Timoteo capítulo 1 él habla allí en el versículo 5, le escribe a Timoteo y dice: “Y trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida” qué lindo ese detalle familiar, por eso es que yo creo que la Biblia es verdaderamente la Palabra de Dios porque tiene ese ring, ese tono como de veracidad, en ese detalle allí en el que Pablo le dice: “en tu abuela Loida” es como que, ¿no le hace eso como comprimir un poquito las fibras de su corazón? o soy yo el único romántico, gracias a Dios por esas madres que transfirieron su amor al Señor a nosotros, gracias a Dios por las abuelas espirituales que tenemos también que nos marcaron con su fuego por el Señor.

Yo quiero ser un abuelo que cuando los nietos le recuerden lo hagan por mi amor al Señor, es bueno nosotros transferirle a nuestros hijos espirituales también, tome en serio su llamado a ser un mentor en el Espíritu. Cuando yo veo a algunas de las mujeres y los varones también aquí en la Iglesia mentoreando a otros que son nuevos en el Señor digo: gracias Dios porque Tu unción está siendo transferida por otros.

¿Tú sabes que Dios te ha llamado a ti a ser un mentor, un abuelo en el espíritu? tú puedes tomar a una jovencita que está confundida como están hoy en día tantos jóvenes confundidos por la cultura en que viven, la educación que están recibiendo en la escuela, y tú puedes ser un mentor para ellos. Tú quizás no te ves como un posible mentor pero tú puedes ser un mentor para alguien, alguien nuevo en la fe que tú has traído a la Iglesia, que tú has presentado al Señor ¿por qué no recibes ahora mismo un llamado de Dios en tu vida para ser un mentor espiritual para alguien?

Pídele al Señor que te haga un mentor a alguien y que te haga un Pastor, una Pastora en el espíritu, gente llena del espíritu ungida en el espíritu, saturada en el espíritu puede transferir su unción a otras personas también si tú te atreves y lo recibes como un llamado para ti. Quizás tú digas: yo no tengo esa opción, yo no tengo esa capacidad, Dios no me ha dotado; por fe tú lo puedes hacer.

Yo no sé si el Señor está profetizando ahora mismo a través de mí pero quizás para algunos aquí hay un llamado porque no subí con la idea de hablar sobre eso específicamente, pero en el Nombre de Jesús ahora mismo yo declaro sobre tu vida una capacidad para reproducirte espiritualmente. ¿Por qué no hacemos una oración ahora mismo?

Si usted quiere ahora mismo: Padre en el Nombre de Jesús yo declaro ahora mismo Tu Espíritu moviéndose en esta Congregación y repartiendo un don de maternidad y de paternidad espiritual sobre mis hermanos, yo siento la unción de Dios en este momento, Dios respalda esta oración. Y yo abro la matriz de esta Congregación para todo aquél Señor que Tú has destinado que esta tarde reciba una impartición de maternidad, paternidad espiritual, que reciban ahora mismo ese don en el Poder del Espíritu Santo, yo transfiero por el Poder y la autoridad de Tu Espíritu una epidemia de maternidad y paternidad Señor, un contagio del Espíritu Padre, para que muchos de nosotros traigamos al conocimiento de Jesús a otros y los capacitemos también para ser padres y madres espirituales ellos mismos, una cadena, un legado de maternidad y paternidad espirituales sobre este pueblo, lo recibimos Señor

Y ahora envía esas personas a nuestros ojos Señor para que las podamos reconocer, y Padre, yo doto a Tu pueblo con esa capacidad y ese poder, que cunda Señor este espíritu y que veamos una cosecha de vidas llenas de la vitalidad del Espíritu a través de esta oración Padre, lo creemos, lo recibimos, lo actualizamos en el Nombre de Jesús, aleluya, gloria a Dios. Déle un gran aplauso al Señor, reciba eso.

Si usted lo quiere creer, lo cree y se pone a trabajar en eso Dios va a hacer algo extraordinario en tu vida y se van a acordar de mí. Ahora, ¿qué es lo que usted tiene que hacer con esta Palabra? Yo he dado una Palabra creyendo que viene de Dios y me he atrevido a declararla sobre tu vida, ¿tú crees que se queda ahí? No, ahora, si tú recibiste esa Palabra como para ti personalmente tú tienes que avivar el fuego del don de Dios que ahora está en ti, ahora tú estás preñada o preñado en el Espíritu. Ahora hay dentro de ti un germen de la vida de Dios en forma de maternidad o paternidad espiritual y una capacidad para discipular a otra persona en tu vida u otras personas, puede ser otra familia. Ahora lo que debes hacer es creer que Dios te habló, que Dios te impartió esto; aunque yo no te puse mano pero la Palabra de Dios es todo lo que se requiere, la fe es lo que activa, que te impongan manos, que te unjan con aceite, es la fe tuya la que va a activar la Palabra.

Entonces al tú recibir esa Palabra tú tienes que comenzar a orar para avivarla dentro de ti y comenzar a ver oportunidades donde Dios te pueda usar en esa capacidad de la que hemos hablado ahora. Y entonces tú tienes que decir: Señor aquí está fulanito, Tú me lo has puesto, lo voy a llamar, lo voy a vigilar, voy a atenderlo, lo voy a cuidar en el Espíritu, lo voy a discipular, lo voy a animar para que siga en el camino del Señor y si Tú me das la oportunidad voy a coger un pasaje de la Biblia y lo voy a estudiar con él o con ella, y voy a orar, interceder por él o por ella, y entonces ¿qué estás haciendo? estás tomando el don de Dios y lo estás poniendo en actividad, y Dios mientras tú más te actives más te dará, más te dará porque los dones crecen cuando nosotros los usamos, esa es la vida en el Espíritu, esos son los secretos de la tecnología del Espíritu.

Por eso Pablo le dice a Timoteo ahí en ese pasaje: “Entonces trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que ahora en ti también” ¿okay? por eso es que es la fe no fingida que hay en ti. Timoteo venía de una ascendencia espiritual de dos grandes mujeres de Dios. ¿Por qué siempre es como que las mujeres están en la delantera? Óyeme, aún en el Nuevo Testamento están ahí, ¿qué sería de la Iglesia si no hubieran mujeres unidas? hombres: vamos a ponernos las pilas también para que nos mencionen en la Biblia (risas). Gloria a Dios, las hay, los hay, pero vamos a llenarnos nosotros también en el Espíritu, los varones que están comenzando en el Evangelio, este joven que está al lado de mi hermana Dilma; no Dilma, Ilsia. Dilma, Ilsia, me tienen confundido estas mujeres, al lado de Ilsia este joven allí, quizás Dios quiere convertirte en un hombre poderoso en el Espíritu.

Ya lo eres porque tienes los molleros, ahora también en el Espíritu también (risas), conviértase en un poderoso hombre de Dios porque esto no importa, no es que usted tenga educación o tenga títulos, cualquiera puede ser un hombre lleno del Espíritu Santo y ser usado por Dios, no hay que esperar mucho tiempo, comienza con lo que tienes, actívalo y úsalo para gloria del Señor, yo sé que Dios tiene algo para tu vida.

Entonces dice, él habla de esta fe que viene de tres generaciones, y entonces Pablo considerando esta gran fe que habita en este joven Pastor le dice: “por esa razón yo te aconsejo” ese es el versículo 6, ¿me pueden poner ese pasaje? Segunda de Timoteo capítulo 1 si lo pueden poner allí, gracias estoy jugando, -medio jugando-, “te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti” en otras palabras ese llamado de Pablo a potenciar el don es porque él dice: wow, mira lo que hay en ti tan valioso, tan importante, úsalo, muévelo, ponlo en funcionamiento.

Y esa es una de las cosas hermanos acerca de la vida en el Espíritu, el mover del Espíritu Santo, recuerden que estoy hablando acerca de la vida llena del Espíritu, el bautismo en el Espíritu Santo, cómo ser una Iglesia e individuos que vivan una vida sobrenatural. Todo comienza con esa idea de tomar en serio lo que ya está dentro de nosotros, lo que ya está dentro de nosotros.

Yo creo que la mayoría de los problemas que tenemos los cristianos en la Iglesia en términos de vivir vidas mediocres o endebles no se debe a que a algunos de nosotros Dios nos haya dado más del Espíritu y a otros menos sino es lo que hacemos con lo que tenemos, con los dones que Dios nos ha dado. Recuerden lo que hablamos el domingo pasado, hay gente que aviva el fuego del don y lo pone a funcionar, y hay otros que no lo hacen y por eso se quedan pequeños, entonces la clave a una vida llena del Espíritu es: ¿cómo tú te esfuerzas para activar lo que ya Dios ha puesto en ti, ya está en ti?

Por eso es que cuando yo hablo del bautismo del Espíritu Santo y la llenura del Espíritu Santo fíjese, yo creo que mucha gente se ha dejado confundir, intimidar y detener de entrar en una vida llena del Espíritu Santo porque hemos complicado más de la cuenta lo que es vivir una vida llena en el Espíritu Santo.

Hemos dicho que para que una persona sea llena del Espíritu Santo tiene que hacer esto, tiene que pasar lo otro, tiene que experimentar esto, tiene que rodar por el suelo como 50 veces y salir lleno de polvo, y con el moño deshecho, y todos esos líos, y botar baba por la boca, y los ojos darle vueltas en las cuencas, y si no hace eso no está bautizado en el Espíritu Santo, entonces la gente se deja intimidar por eso y dicen: bueno, como yo no he experimentado eso entonces no tengo al Espíritu Santo.

Y yo he descubierto después de observar hermanos durante décadas y visitar iglesias por todas partes del mundo pentecostales y no pentecostales, avivadas y no avivadas, muertas y no muertas, de 4x4 y de 12x8 o lo que sea, he descubierto que el elemento común en las personas llenas del Espíritu Santo no es ni siquiera si hablan en lenguas o no, si profetizan o no, es una cualidad diferente, es un vivir metidos en la Palabra del Señor, creerle al Espíritu.

Mi mamá que yo sepa nunca habló en lenguas, murió a los 92 años, pero era una mujer llena del Espíritu Santo, y cuando a ella se le metía el Espíritu lo que le salía era como un rugido de sirena de esas de ambulancia, esa era la manera en que ella manifestaba el Espíritu en ella. Era una mujer que sí, experimentaba todo, sueños, revelaciones, era una leona cuando tenía que proteger a sus hijos, una consejera extremadamente sabia, una mujer de una fe tremenda, una fe contagiosa, nos contagió a todos sus hijos porque estaba llena del Espíritu Santo.

Yo creo que hay iglesias que ni siquiera saben que tienen el Espíritu Santo y se mueven en el Poder del Espíritu Santo. Yo creo que la clave para que una persona viva en el Poder del Espíritu Santo es que crea que lo tiene y se mueva en ello, gracias hermana, muy amable, los otros no están trabajando así que no se merecen eso ¿sabe? solamente los que trabajan, estoy jugando, estoy jugando (risas), pero yo les digo hermanos a veces le salen a uno las cosas, ¿ha visto esa película Liar, Liar en la que quiere mentir y no puede? (risas).

El caso es hermanos, la diferencia, lo que pasa es que la persona llena del Espíritu Santo cree que tiene y se mueve en lo que tiene, y con lo que tiene hace cosas y emprende cosas en el Nombre del Señor, y Dios honra eso. No es el que tú hables en lenguas, aunque esas cosas son importantes, yo hablo en lenguas como dice Pablo más que muchos de vosotros, pero yo no tengo que hacer alarde de eso ni creo que eso es lo que me certifica como una persona llena del Espíritu Santo, porque yo he visto de los dos lados.

He visto iglesias y he visto personas que no dicen que son llenos del Espíritu Santo y no manejan la tecnología específica del bautismo en el Espíritu Santo, y son cristianos llenos del Espíritu, Dios los usa en Evangelismo, tienen visiones, ven señales, son miembros efectivos del Reino de Dios, y he visto otras personas que dicen que son llenas del Espíritu Santo y el diablo vive dándoles batazos a diestra y a siniestra en la cabeza, están como ratones donde quiera que van, y están llenos del Espíritu Santo.

Yo creo que la diferencia está en eso, no es en las cosas externas, es en tomar el don de Dios que está en uno y comenzar a moverse, y reclamar el Poder, la unción, la compañía de Dios, que lo que dice la Palabra de Dios es verdad y moverse en las promesas del Señor, y eso es lo que hace una persona llena del Espíritu Santo.

Y en la Biblia yo veo diferentes formas en que el Espíritu Santo bautizó a las personas. Por ejemplo yo veo dos casos que después yo voy a hablar un poquito más acerca de eso, Saúl y David, los dos fueron ungidos por el gran Profeta Samuel, y fueron ungidos por el Poder del Espíritu Santo, Samuel les derramó un cuerno de aceite sobre sus cabezas en señal de unción e introducción a la vida porque iban a ser reyes, iban a tener que hacer guerra, tomar decisiones políticas, moverse en la sabiduría que se requería para un rey y Dios los ungía.

Pero en el caso de Saúl, si usted ve Saúl experimenta la unción del Espíritu Santo con señales y prodigios, Saúl profetiza, Saúl se mueve en señales muy poderosas cuando Dios los bautiza en el Poder del Espíritu Santo. David la única evidencia que tenemos es que Samuel lo ungió, le derramó un cuerno de aceite en la cabeza como a Saúl pero David no dice nada de que gritara, que experimentara profecías, viniera una compañía de profetas alrededor de él, que Dios lo enviara a un lugar extraño como hizo con Saúl, nada de eso, simplemente fue ungido y entonces el Espíritu de Dios comienza desde entonces a moverse, las próximas historias de David que vemos es cuando está llevándoles unos quesos y una comida a sus hermanos que están en el campo de guerra y ahí está Goliat insultando al pueblo de Dios, y David sin saber qué se motiva y dice: ¿quién es este hombre para estar insultando a los ejércitos del Dios vivo? y cuando venimos a ver le está metiendo una pedrada al gigante que cae al piso y el Poder de Dios se mueve en él.

¿Y qué pasó? aunque él no experimentó esas señales necesariamente en ese momento espectaculares, pero ya el Poder de Dios estaba latiendo dentro de él, había una maquinaria del Espíritu que lo llevó directamente al lugar donde él podía aparecer en prominencia ante Israel y comenzar su carrera en el Espíritu, y de ahí entonces vemos la unción de Dios fluyendo en la vida de David en una manera como automática se puede decir, y después de eso vienen pruebas a la vida de David, sabe que Saúl lo persigue y David entra en su función de rey como 10 o 12 años después que es ungido por el Espíritu Santo para ser rey, qué misterio ese ¿no?

Pero lo importante es que ya el Espíritu estaba latiendo dentro de él, la vida del Espíritu estaba dentro de David. Con Saúl se manifiesta en una manera, con David en otra pero los dos tenían ese poder y los dos se movieron en ello.

Interesantemente David a pesar de tener la llenura del Espíritu termina su carrera espiritual con desastre, en desastre, Dios termina rechazándolo, y David es un hombre que hasta el final de sus días sigue con el Señor victoriosamente aunque también dando sus tropezones allí.

Pero ¿sabe qué? es interesante eso, señalo eso porque el Espíritu Santo no es una fórmula mágica que te hace un santo perfecto, la llenura del Espíritu Santo es como una armadura transparente que se coloca sobre ti, es como una redecilla de poder que te arropa y tú sigues siendo esa persona humana pero ahora tienes algo que te da un forro espiritual, y tú luchas con tus problemas y tus inclinaciones, tus problemas, tus batallas, pero tienes esa gloria, ese poder del Señor que te da victoria en las cosas que tú enfrentes; sigues siendo una persona imperfecta.

Muchos de los pentecostales más fuertes que yo he conocido son personas a las que yo no invitaría a mi casa para cenar pero tienen el Poder de Dios en sus vidas y yo quiero pegarme a ellos, y contagiarme con su energía, y su poder, porque no es que el Espíritu Santo te dota de virtudes, no, pero sí te da poder para vencer y en la medida en que tú usas ese poder Dios te da poder sobre lo que tú quieras. Y la cosa muchas veces es que tenemos el Espíritu Santo pero usamos ese poder que está en nosotros para ciertas cosas que nos gustan y para otras no lo usamos, y el Poder del Espíritu Santo está en ti para lo que tú le pidas que haga.

Por ejemplo, muchos pentecostales, muchos carismáticos se enamoran tanto de la parte del poder, poder, poder, que se olvidan de la otra parte, y entonces solamente están buscando señales, prodigios, revelaciones, sanidades, evangelismo y quieren solamente esa parte sabrosa del Espíritu pero se olvidan de la otra parte: santificación, obediencia, quebrantamiento, carácter, disciplina, morir al yo y a la carne, ser más como Cristo, pedirle al Señor que nos haga bondadosos, cariñosos, generosos, humildes, siervos del Señor, que nos mate ese animal que está dentro de nosotros y nos ayude a ser más como Cristo.

Entonces creemos que como tenemos ya todos los dones, se están manifestando y Dios nos está usando en señales, en sanidades, en prodigios y nos olvidamos que también el carácter de Cristo tiene que manifestarse. Por eso la Biblia habla del don del Espíritu y también el fruto del Espíritu, y se necesitan las dos cosas.

Muchos pentecostales como le digo solamente pensamos en los dones, las manifestaciones espectaculares porque eso es sabroso, nos gusta, claro que sí, ¿a quién no le gusta el picante o la salsa de tomate en la comida? a mí me encanta todo eso en la comida pero nos olvidamos que hay otra cosa, aquí Noemí que es chef dice, claro que sí, hay otras especias que se necesitan también en la fórmula de la comida, del espíritu y tenemos que pedirle al Señor ambas cosas.

Saúl descuidó la obediencia, descuidó la humildad, se enamoró del poder, no rindió su vida al Señor y el diablo le metió la zancadilla exactamente cuando se la tenía que meter, porque en tu vida aunque tengas el Poder del Espíritu Santo van a haber áreas en las que tú vas a decir: Señor ayúdame a discernirme a mí mismo y entender, y ayúdame a entregar esas áreas de peligro que hay en mi vida.

Todo hombre, toda mujer de Dios tiene áreas de debilidad por donde el diablo te va a meter la flecha si tú no te cuidas en tu armadura, tú tienes que estar entregándole al Señor esas áreas porque si no por ahí es por donde vas a fallar. Y eso fue lo que pasó con Saúl: Dios lo ungió con un poder sobrenatural pero descuidó ciertas áreas en su vida, y cuando nosotros buscamos el Poder y el mover de Dios en nuestra vida tenemos que decirle: Señor, yo quiero los 360 grados de Tu Gracia en mi vida, todo lo que Tú tienes para mí.

Entonces en tu vida cuando tú reclames la unción y el Poder del Espíritu Santo, y tú lo muevas dentro de ti tienes que asegurarte de aplicarlo en diferentes maneras porque esa tecnología del Espíritu va a estar dentro de ti y va a preguntarte: ¿Qué tú quieres que Yo haga?

Usted recuerda cuando el Señor se acerca a esos personajes con una necesidad en el Nuevo Testamento con una necesidad ¿qué les dice? “¿qué quieres que te haga?” siempre les hace esa pregunta como si Él no supiera. Viene un ciego: “Señor”, tengo que tener cuidado hay unos micros por ahí (risas), “Señor, ten misericordia de mí” y Jesús viene y dice: “Tráiganmelo, ven, qué quieres que Yo haga?” y Señor: ¿cómo que qué quieres que yo haga? que me sanes que estoy ciego, dame la vista, pero el Señor quiere escuchar dentro de nosotros esa voz que le diga: Señor esto es lo que yo necesito en mi vida, Dios nos trata como adultos.

A los leprosos les preguntó: ¿tú crees que Yo puedo hacer esto? al padre del endemoniado. Él quiere que aparezca una voz dentro de nosotros que le diga lo que nosotros necesitamos, tú tienes el Poder de Dios dentro de ti, ahora actívalo, dirígelo en cualquier área de tu vida.

¿Es en tu paternidad o en tu maternidad que necesitas sabiduría? pídele al Señor: Padre, hazme una madre o un padre bendecida que contagie a mis hijos por mi amor por Ti, un esposo que bendiga a su esposa, o una esposa a su esposo, dile: Padre, ayúdame a ser como esa mujer de Proverbios 31 o ayúdame a ser como ese hombre ejemplar que registra tu Escritura, como Cristo fue siervo de su esposa la Iglesia, ¿no? ¿Necesitas sabiduría en tu trabajo para ser bueno en las áreas en las que trabajas? pídele al Espíritu que el Poder de Dios está ya dentro de ti y el Señor te va a ayudar en toda área que emprendas.

Como le dijo a Josué: “Yo te he entregado toda tierra que pise la planta de tus pies”. Yo procedo desde esa perspectiva en todas las dimensiones de mi vida, yo asumo que tengo el poder dentro de mí y cuando viene algún reto a mi vida enseguida le digo: Señor, destruye esa montaña, rebájala; cualquier que sea el área de tu vida, todo lo puedo en Cristo que me fortalece dice la Palabra del Señor, no nos ha dado Dios espíritu de cobardía sino de poder, de amor y de dominio propio.

Cuando Pablo le dice eso a Timoteo en el versículo 7 de Segunda Timoteo 1 ¿no? “Aviva el fuego del don de Dios porque el espíritu que Dios ha puesto en ti no es un espíritu de cobardía”. La palabra cobardía lo que quiere decir es timidez, poquedad de ánimo, un espíritu conservador.

La persona llena del Espíritu Santo no es una persona tímida, no es una persona que cuando ve un reto dice: ah, yo no puedo, la persona llena del Espíritu Santo es la persona que cree que con Cristo soy más que vencedor y se lanza a los retos de la vida creyendo que Dios es poderoso para sacarlo a camino.

Y cuando el Apóstol Pablo le dice a Timoteo: no nos ha dado Dios espíritu de timidez, mediocridad, cobardía, llámelo lo que usted quiera, conservadurismo, sino de poder, amor y dominio propio yo siempre he pensado que en esas tres palabras habían tres conceptos que cubrían la totalidad de la facultad humana para hacer algo en el mundo. Wow, diga: qué profundo el Pastor (risas).

Sino de poder, amor y dominio propio. Poder porque Dios nos da capacidad para hacer cualquier cosa, autoridad, nos da agencia, una palabra fina, para emprender cualquier cosa en el mundo. La persona llena del Espíritu Santo tiene poder y autoridad para todas las empresas y todas las dimensiones de la vida.

El Señor Jesucristo le dijo a los discípulos: toda autoridad me es dada en el cielo y en la tierra, por tanto id, y predicad el Evangelio, y haced Mi Voluntad. Antes de ir al cielo en Su ascensión les dijo: no se vayan de Jerusalén hasta que hayan sido revestidos con poder de lo alto, ¿por qué? porque para emprender las tareas de la vida, cualquiera que sea, se necesita gasolina del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es la gasolina del carro espiritual de tu vida, apunta eso para algún poema, algún coro, es la gasolina, es el combustible por el cual se mueve todo.

Todo aparato en el mundo, toda máquina, sea una computadora extremadamente exquisita, complicada o una bicicleta necesita poder de alguna parte, esa bicicleta si no tiene unos pies que no pedaleen no va para ningún sitio, el poder viene de las piernas no de la bicicleta, la bicicleta es una cosa inerte allí. Una computadora tiene una batería que le da fuerza, un cohete espacial tiene una cantidad de combustible increíble, una bomba atómica tiene una bomba que activa la bomba, es muy profundo para ustedes pero búsquenlo ahí en la (risas).

Todo lo que se mueve, el mundo mismo, la creación misma, este orbe, este globo terrestre tiene una fuente de energía ¿sabe cómo se llama? sol, el sol comunica su energía y vitaliza la creación en esta Tierra, sin el sol este sería un planeta desierto y congelado totalmente, hay una fuente de poder que se llama sol.

Todo en el mundo necesita energía, todo, y así mismo es con la vida del espíritu. En la vida del creyente la fuente de poder se llama el Espíritu Santo y nosotros tenemos que vivir enchufados, pegados, siempre derivando fuerza y energía del Espíritu Santo, y en la medida en que tú glorificas el Espíritu Santo, en la medida en que tú lo suscitas, lo levantas, lo mencionas, lo validas, lo legitimas, usa la palabra que tú quieras, en esa manera el Espíritu se despierta dentro de ti y se mueve dentro de ti.

Por eso es que yo mismo ahora en estos días comenzando con este domingo yo siento algo diferente en el ambiente, quizás me lo estoy imaginando pero yo creo que no. ¿Sabe por qué? porque cuando uno comienza a mencionar el Espíritu Santo, yo he visto eso en diferentes congregaciones a través de los años, hay algo que aviva el fuego de una Congregación, por eso es que de vez en cuando hay que despertar eso en el pueblo.

Ustedes verán en mis sermones a través de los años hay períodos en que Dios me dice: Roberto, es tiempo de volver a predicar acerca del Espíritu porque si no uno se va durmiendo en un sueño apacible y descansado, y se pierde eso.

Una Congregación en tres o cuatro meses puede dejar de ser pentecostal y venir a ser una Congregación típicamente evangélica y cocida a fuego medio, un huevo pasado por agua, hay que periódicamente llenarse del Espíritu Santo y llenarse de las verdades que tienen que ver con el Espíritu Santo, la llenura, el bautismo del Espíritu Santo, y eso despierta de nuevo esa parte, eso es lo que pone cuando dice: aviva el fuego del don de Dios que está en ti.

Y entonces Pablo, de nuevo, no se me ha olvidado, dice: porque el espíritu que Dios nos ha dado es un espíritu de poder, de amor. ¿Por qué dice amor? porque el poder desnudo sin amor es como una espada que corta y envenena, y destruye. El poder que no tiene amor es como una bestia fuerte que destruye todo lo que está alrededor, es como una máquina pesada que tritura todo lo que pasa enfrente de ella. El poder tiene que ser templado con el amor, ese es el contrapeso del poder.

Por eso es que yo digo: si tú eres un hombre, una mujer pentecostal no hables solamente de poder, poder, poder, tienes que hablar del carácter de Cristo dentro de ti, esa autoridad de Cristo tiene que estar templada por una actitud de servicio, de amor, de humildad, de saber que ese poder no te pertenece a ti, ese poder es porque Dios te lo ha dado, si no lo usas bien te lo quita y se lo lleva.

A veces la gente dice: ¡oh, qué humilde es esa persona! mire hermano, ninguno de nosotros es verdaderamente humilde, lo que podemos hacer es ser simplemente honestos y decir: esto no es mío, esto es de Dios y si no me porto bien Dios se lo lleva en un momentito, yo lo que hago es usar lo que Dios me ha dado y por eso la humildad es tan importante, el servir a los demás, el amar a los demás, el reconocer que nosotros sin Dios no somos nada.

El amor es lo que templa el poder y en la medida en que tú cultivas el amor, la humildad, la misericordia, la gracia, en esa medida tu poder adquiere balance. Por eso es que, de nuevo, no te enamores tanto del poder que te olvides de la otra parte y es lo que yo digo, que a muchas congregaciones no les faltan los dones pero el diablo a cada rato los está dividiendo, están teniendo todo tipo de escándalos y cosas porque se crecen, y se olvidan de que tenemos que continuamente estar diciendo: Señor es por Tu Gracia, es por Tu misericordia, es por Tu bondad, no somos nada, es por Ti, eres Tú y por eso tenemos que ser misericordiosos unos con los otros. Mientras Dios más poder te dé más humíllate, más rebájate y más reclama la Gracia del Señor porque es por Gracia y no por obras.

Mientras tú más poder tengas más amoroso y más humilde tienes que ser. Yo he dicho siempre que lo que mantiene a raya al diablo no es el poder, es el fruto del Espíritu Santo, es el carácter de Cristo. Si tú quieres estar protegido de los ataques del diablo ama como Cristo amó, sirve como Cristo sirvió, bendice como Cristo bendijo y dáte a los demás como Cristo se dió a Sí Mismo, eso es lo que cubre tus espaldas.

Mucha gente piensa que si yo hablo en lenguas, si tengo los dones del Espíritu, si yo sano a los enfermos ya no necesito más nada; es cuando más necesitas la otra parte, el carácter de Cristo para que balancee tu poder porque si no lo que vas a tener es un poder feo, desagradable y poco invitador. Un pentecostal que solamente tiene fuerza y los hay es la persona más grotesca que yo conozco hermanos porque solamente fuerza espiritual no es suficiente, tiene que haber el balance del carácter de Cristo.

Estudia el carácter de Cristo, pídele al Señor que te llene de los atributos de tu Señor mientras te mueves en el poder, es lo que nosotros vemos en Cristo, ese balance de poder y amor. Mire, hay un pasaje maravilloso cuando Él les lava los pies a Sus discípulos y el Señor les dice a los discípulos: Ustedes me llaman Señor y dicen bien porque lo soy, en otras palabras el Señor no sufría de complejo de inferioridad ¿sabe? el Señor sabía quién Él era y por eso dijo: todo poder y toda autoridad me es dada sobre la Tierra, el Señor no padecía de falsa humildad ¿sabe? Él sabía quién Él era. Y ustedes me llaman Señor, y dicen bien porque Yo sé que Yo lo soy pero si Yo les lavo los pies a los demás ustedes también deben hacerlo, está la otra parte de la humildad y del servicio.

Hay otro pasaje bien interesante ahí mismo donde dice que el Señor sabiendo que Dios lo iba a glorificar, está hablando de la cruz, dice que tomando una palangana y una toalla se las ciñó y lavó los pies de Sus discípulos, y uno dice: wow espérate ¿cómo es eso? sabiendo que Dios lo iba a glorificar en vez de decir: bueno, lo que hizo fue entonces que dijo: no, todos me tienen que obedecer, Yo soy el más grande de todos, no, en vez de eso lo que hizo fue que se ató una toalla y les lavó los pies sabiendo que Dios lo iba a glorificar, y nosotros tenemos que hacer lo mismo.

Cuando Dios nos bendice, nos da poder, nos llena del Espíritu Santo entonces tenemos que decir: Señor ahora también dame poder para sujetar esta bestia que yo tengo dentro de mí para caminar en santidad y buen comportamiento, para obedecerte, para ser ejemplo a mis hermanos, para sujetar la ira, el abuso físico y verbal en mi casa, para sujetar el orgullo, para sujetar el ofenderme de cualquier cosa que la gente me dice, para sujetar el deseo de sobresalir en la Congregación, para sujetar esta persona que se ofende de cualquier cosita que pasa en la Iglesia, para sujetar la persona que se cree que es la última coca cola en el desierto y que lo sabe todo, y tiene todo, para que el Señor sujete el monstruo que está dentro de todos nosotros, ese hombre carnal, terrenal, diabólico que está dentro de cada uno de nosotros tú necesitas el Poder del Espíritu Santo para eso, la llenura del Espíritu Santo en tu vida, balance.

“Porque no nos ha dado el Señor espíritu de cobardía sino de poder y de amor”. Otra cosa con respecto a ese balance: yo he dicho que en el capítulo 12, 13 y 14 de Primera de Corintios está toda la tecnología del Espíritu Santo, si tú quieres ser un excelente pentecostal léete Primera de Corintios 12, 13 y 14 porque ahí está todo el balance del cual estoy hablando.

En el capítulo 12 el Apóstol Pablo dice y después tocaremos sobre eso: “Hermano mío, no quiero que sea ignorante sobre las cosas del espíritu” y procede a enlistar los diferentes dones del Espíritu Santo, la vida pentecostal llena del Poder de Dios, capítulo 12. En el capítulo 13 él dice: “Si yo hablo lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor vengo a ser metal que resuena o símbalo que retiñe” y añade en algún momento: “si tengo todo el poder de manera que puedo mover los montes y traspasarlos al corazón del mar, y no tengo amor nada soy, de nada me sirve” ¿por qué? porque dice que el amor es misericordioso, es bondadoso, no hace nada inapropiado, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta, el amor no es envidioso, no se envanece.

Es decir: en el primer capítulo habla del poder y los dones, en el 12 dice: si no tienes amor que contrapese y que contrabalancee ese poder no te vistas que no vas, de nada te sirve. ¿Usted no ve que Cristo dice? Cristo dice que un día vendrán ante Él y le dirán: Señor no echamos fuera demonios, no sanamos enfermos, no evangelizamos y el Señor les dirá: Apártense de Mí, Yo no los conozco, porque el hacer grandes cosas y tener dones solamente no te garantiza que tú estás haciendo la Voluntad de Dios.

Muchas veces Dios honra solamente la fe en una persona a pesar de sus pecados y sus desobediencias pero tiene que pagar el precio en algún momento, no te creas, el Señor ve todas las cosas y es justo. Uno no puede sobornar a Dios con acciones y obras ¿sabe? se necesita genuina, auténtica presencia de Dios en nuestra vida y yo digo eso con temor y temblor porque sé lo pesado y lo serio de lo que estoy declarando.

Yo los llamo hermanos a una vida de balance en el Espíritu. Poder, en el capítulo 12 amor, y en el capítulo 14 habla de cómo los dones del Espíritu se deben manejar en el contexto de la Iglesia, el orden sistemático e institucional que conviene al uso de los dones, ¿por qué? porque eso es un problema muchas veces cuando las iglesias no aprenden a manejar los dones del Espíritu en el contexto de la Congregación y en el orden del Espíritu, ahí es donde viene el desorden, vienen los problemas, vienen las divisiones y el diablo se mete y hace una cantidad de cosas.

¿Sabe que a veces yo me acerco a alguien y le digo: por favor hermano sea breve cuando ore y ellos dicen: ahí está el Pastor matando el espíritu? o yo subo cuando la adoración está en plenitud y corto un poquito el tiempo de adoración, ahí está el viejo este sangrigordo cortando la unción del Espíritu Santo (risas), no, es que el Pastor vela por el orden de la Iglesia ¿no? entonces yo soy como el policía del tráfico, yo dirijo las distintas cosas del servicio y ese es el orden, yo velo por el orden.

En el capítulo 14 Pablo dice: miren, si ustedes están en un servicio y están todos con un lenguaraje ahí hablando en lenguas, saltando, tirándose por el piso y viene alguien que no conoce dice: esta gente están locos yo he entrado en un manicomio aquí (risas), y los escandalizamos, dice: no, hagan las cosas decentemente.

La Presencia del Espíritu tiene una belleza hermanos y una armonía que se siente. Puede haber gente orando todos juntos y exaltados, y levantando manos pero hay algo como una coherencia que se sabe que hay algo que está controlando, un orden que no es el orden en el que no sucede nada, es el orden en el que suceden muchas cosas pero como que hay una coherencia hermosa en la que uno sabe: no, yo estoy en un lugar seguro, esta gente no me van a dañar la cara porque perdieron el control e hicieron esto, ¿no? es un orden, pero hay también una exaltación.

Entonces el Apóstol Pablo en esos tres capítulos está diciendo: que haya la exhuberancia de los dones pero que también haya el amor del Espíritu y que haya también el orden cuando ustedes se reúnen y el Espíritu se manifiesta entre ustedes, una cosa no va contra la otra. Pablo siempre insistiendo en ese balance, en esa armonía. Espíritu de poder y amor que contrapese el poder.

Y entonces ¿qué es esto de dominio propio? la palabra que en el griego original Pablo usa es una palabra que se refiere a una mente sana, una mente en orden, sophronen, la idea es una mente, Dios nos ha dado poder, amor y una mente que piensa bien, una mente que capta la realidad en la cual nos estamos moviendo con exactitud y precisión, una mente que ve las cosas bien, que ve lo que ve, que percibe la realidad en la cual se mueve con exactitud y precisión, una mente capaz de juzgar lúcidamente las cosas que están pasando alrededor de uno, y yo creo que es una de las cosas más bellas que el Espíritu Santo nos da.

A veces la gente piensa que cuando tú tienes el Poder del Espíritu Santo coges tu mente y la tiras a la basura, no. Yo creo que la mente más sabia y más entendida, y más capaz de entender el universo es la gente que tiene la mente de Cristo. ¿No dice la Biblia que Dios nos ha dado la mente de Cristo, tenemos la mente de Cristo dentro de nosotros? el logos de donde viene la palabra lógica, el logos que controla el universo es lo que nosotros tenemos, nosotros tenemos la mente de Cristo.

Y alguna gente piensa que la mente de Cristo quiere decir que no se nos viene ningún mal pensamiento, no, la mente de Cristo es la mente que creó el universo con su orden exquisito en nuestra biología, en nuestro sistema digestivo, la maravilla que es el ojo, la maquinaria exquisita que es el cerebro humano que ninguna máquina de este mundo jamás podrá reproducir su eficiencia, en tres libras de carne nosotros tenemos algo que es capaz de hacer una sinfonía y curar un enfermo, y mandar un hombre al espacio, entender los secretos del átomo y del genoma humano, este cerebro que Dios nos ha dado, esa mente pensante, lógica, eficiente, efectiva de Dios es la mente que Dios te ha dado a ti hombre, mujer de Dios, la mente que te ayuda a vivir la vida efectivamente, a entender los misterios de tu personalidad, a entender a Dios, la Palabra, entender los misterios de ser un buen padre, un buen esposo, un buen empleado, cómo sanarte de las contaminaciones que el mundo te ha tirado por el abuso que sufriste cuando eras niña, la violación cuando eras una jovencita, los errores del pasado, la mente de Cristo te da sabiduría para resolver todos esos problemas y para vivir una vida sana en el Señor.

Por eso es que Dios nos ha dado poder, amor y una mente sana, una mente reconstituída. ¿Qué es lo contrario? la mente reprobada de la cual Pablo habla en Romanos, dice: como los hombres no vieron a Dios y no le dieron a Él gloria como debían Dios los dió a una mente reprobada, una mente defectuosa, una mente torcida, una mente dice para que hagan cosas que no conviene como una computadora que hace bien las cosas pero que a veces tira basura también, que no se puede confiar en ella, esa es la mente del hombre carnal que no tiene el Espíritu de Dios, pero el hombre, la mujer que tiene el Espíritu Santo tiene una mente reconstituída, una mente sana, sabia, que piensa, es una sabiduría del cielo, hay una sabiduría del hombre y una sabiduría del cielo.

Hermano: si tú tienes poder, amor y una mente sana tú eres el rey del universo, puedes vivir una vida poderosa, efectiva, victoriosa, resolviendo problemas, conquistando reinos, glorificando a Dios en maneras extraordinarias y el Espíritu de Dios está dentro de ti usando, palpitando, moviéndose. Yo no sé usted pero yo quiero más de ese Espíritu en mi vida, yo le pido al Señor, hermanos: no subestimemos la profundidad de la vida en el Espíritu.

Ustedes reciben algo muy grande, muy poderoso al tener a Cristo en sus vidas y yo les suplico: no desperdicien eso que ustedes tienen dentro, yo les digo como Pablo le dice a Timoteo: a cada uno de ustedes, aviven el fuego del don de Dios que está dentro de ustedes. Lo que Dios les ha dado es algo tremendamente poderoso y maravilloso, no debe ser desperdiciado, no se conforme con una vida dominguera, no se conforme con meter el dedo gordo del pie en el agua cuando hay todo un cuerpo que hay que sumergir en las aguas del Espíritu Santo. Viva para el Señor, viva en el Señor, déselo todo al Señor.

Por eso dice Pablo: les pido que presenten sus cuerpos como un sacrificio vivo, santo, agradable a Dios para que podáis comprobar la buena Voluntad de Dios, agradable y perfecta. Muchos de nosotros no comprobamos la buena Voluntad de Dios porque no nos hemos entregado al Señor como un sacrificio vivo. Muchos nos quejamos: pero yo voy a la Iglesia, pero yo le prendí una vela al santo y sigo con todos los problemas de siempre, es que no se trata de eso, es que tú te entregues como un sacrificio vivo, que vivas la vida cristiana al fuego vivo, que le des todo al Señor, dáselo todo, ábrele todas las puertas de tu vida, vive como un muerto en vida, sé un fanático, que te digan fanático.

Hermanos: vamos a ser una Congregación llena en el Espíritu, una Congregación ferviente ¿amén? llena del Espíritu y ese Espíritu completo, 360 grados, es un círculo perfecto que lo abarca todo, eso es lo que yo quiero y lo que quiero para ustedes también en su vida.

Póngase de pie un momento, reciba ese espíritu ahora mismo, diga: yo tengo ese espíritu dentro de mí. Si tú conoces a Cristo lo tienes, si no lo conoces ¿por qué no vienes ahora mismo aquí y oramos por ti, y resolvemos ese problema ahora mismo? invito a alguien, si usted siente del Señor, usted que se ha venido estos últimos domingos a la Iglesia y usted quiere recibir a Cristo en su corazón aquí vamos a estar esperándole y venga un momento, traiga a alguien. Si usted vino con alguien y usted sabe que necesita a Cristo dígale ahora mismo: yo voy a pasar contigo y vamos a orar por ti.

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