Sermón 24 de enero 2016: Dios es el Dios de la gente atrevida

A propósito de Sermones
[Dr. Roberto Miranda]
  • Fecha: January 24, 2016
  • Ubicación: Congregación León de Judá, Boston MA

Quiero invitarles a ir al Libro de Marcos capítulo 5 comenzando con el versículo 21. Voy a fluir totalmente en el Espíritu en esta mañana y voy a dejar que Dios me dirija, y escogí una meditación que creo que va a ser de bendición para ustedes y está aquí en esto de la mujer que tocó el manto de Jesús, y me recordó este pasaje para esta mañana específicamente porque esta mujer, la mujer con el flujo de sangre es una mujer que venció obstáculos, estamos aquí venciendo una serie de obstáculos; nieve, frío, la mente y las emociones que nos traicionan a veces pero estamos aquí, y hemos tenido que vencer un obstáculo, Dios bendice eso, Dios bendice un pueblo que vence obstáculos como bendijo a esta mujer a través de su capacidad para vencer obstáculos.

Ustedes saben la historia. Dice aquí en el versículo 22: "Vino uno de los principales de la sinagoga llamado Jairo y luego que le vió a Jesús se postró a sus pies diciendo: mi hija está agonizando, ven y pon las manos sobre ella para que sea salva y vivirá."

"Fue pues con él" el Señor Jesús adelantó para ir con Jairo a donde su hija que estaba agonizando, "y le seguía una gran multitud, y le apretaban, pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre y había sufrido mucho de muchos médicos y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús vino por detrás de la multitud y tocó Su manto porque decía: si tocare tan sólo su manto seré salva y enseguida la fuente de su sangre se secó y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquél azote."

"Luego Jesús conociendo en sí mismo el poder que había salido de Él volviéndose a la multitud dijo: ¿quién ha tocado mis vestidos? Sus discípulos le dijeron: ¿ves que la multitud te aprieta y dices quién me ha tocado? pero Él miraba alrededor para ver quién había hecho esto, entonces la mujer temiendo y temblando sabiendo lo que en ella había sido hecho vino y se postró delante de Él y le dijo toda la verdad, y Él le dijo: hija, tu fe te ha hecho salva, ve en paz y quedas sana de tu azote" amén.

Padre: dirígenos ahora y se Tú predicando Tu Palabra Señor primeramente a mi espíritu, a mi corazón, a mi mente, a mi vida, y luego Señor transmitiendo Tu verdad a la vida de tus hijos que están aquí, y todos estamos hambrientos de escuchar de Ti esta mañana, abre el tesoro Señor de Tu Palabra y háblanos porque queremos Tu pan Señor en esta mañana para nuestras vidas en el Nombre de Jesús, amén y amén.

Bueno, me gusta este pasaje, me gusta este personaje de la mujer con el flujo de sangre, me gustan los personajes desesperados que se le aparecen a Jesús de vez en cuando en la Escritura, gente agónica, gente atrevida, gente que no le importa nada, gente que quiere algo y necesita algo y están dispuestos a vencer obstáculos, a ir en contra de la gente, a vencer limitaciones personales y físicas para llegar a alcanzar lo que Dios tiene para ellos, gente desesperada.

A mí me encanta la gente desesperada quizás porque yo soy desesperado. Me gusta la gente agónica porque yo agonizo de vez en cuando, y me gusta la gente esforzada y valiente porque he tratado siempre de recibir y vivir conforme a esas palabras de Dios a Josué: mira que te mando que te esfuerces y seas valiente porque en la vida cristiana se necesita ese espíritu. En la vida en general se necesita un espíritu valiente, un espíritu atrevido, un espíritu que se sobrepone a los obstáculos, un espíritu que fija la mirada en una meta y se lanza a perseguirla no importa lo que haya en el camino y se mantiene pegado a la meta, personajes desesperados, personajes que no se dan por vencidos.

Yo quiero ser así y yo creo que tú también quieres ser así y ¿sabes qué? esas son las personas que agradan al Señor, esas son las personas que Dios dice: ah ahí va uno de los míos, lo voy a bendecir, lo voy a premiar, lo voy a escuchar, lo voy a adelantar, le voy a conceder las peticiones de su corazón, personajes desesperados, personajes que vencen obstáculos, personajes que se sobreponen a las dificultades, personajes para los cuales su meta y su visión es mucho más importante que el proceso que tienen que seguir a veces arduo y largo para llegar a su meta.

Yo pienso en esta mujer que venció muchos obstáculos como pueden ver acá y vamos a hablar de algunos de ellos sino también pienso en otros personajes como Saqueo. Dice la Biblia que Saqueo era pequeño de estatura y había una gran multitud, porque al Señor lo seguían siempre las multitudes, habían muchos que querían lo que Él tenía que dar: sanidad, consuelo, Palabra de afirmación, Jesús tenía el poder y la gracia que no tenían los religiosos de Su tiempo, las iglesias muertas de los saduceos, las iglesias del establishment, las iglesias formales comunes, Jesús tenía la vida de Dios dentro de Él y eso es lo que nosotros queremos, queremos ir a donde está la vida de Dios.

Si usted quiere vida no se vaya a un lugar muerto ¿amén? si usted quiere recibir Palabra de Dios no vaya simplemente a un lugar donde hay fórmulas mágicas y convencionalismo, vaya donde está la vida de Dios, júntese con gente donde está la vida de Dios porque ahí es donde usted va a recibir y esta mujer, y las multitudes seguían a Jesús porque Él tenía algo que no tenían los fariseos, que no tenía la gente religiosa.

Pero volviendo a Saqueo, Saqueo había escuchado hablar de Jesús y él sabía que en Él había algo para su alma, y también venció un obstáculo, su pequeñez de estatura y una gran multitud que rodeaba a Jesús que no le permitía verlo ¿usted entiende? y por eso fue que Saqueo hizo algo desesperado y fue que se subió a un árbol, usted sabe la historia, se subió a un árbol alto, fuerte para que cuando el Señor pasara por allí él pudiera verlo porque en Saqueo había una necesidad también como la había en esta mujer, Saqueo necesitaba, él pensaba: si tan sólo yo lo viera yo voy a ser bendecido.

Qué interesante porque esta mujer pensaba: si tan sólo tocare el borde de su manto, Saqueo decía en su mente: si tan sólo yo lo veo, porque la verdad a veces sólo necesitamos algo mínimo, en Dios hay tanto poder que un toquecito, una mirada de Él, un momento solamente de contar con Su Espíritu puede resolver todos los problemas de nuestra vida.

¿Sabes que tú puedes ir a un psiquiatra, a un psicólogo durante veinte años, a los psiquiatras y a los psicólogos y gloria a Dios por ellos son necesarios, y pagar muchos miles y miles de dólares, pero un momento solamente en la Presencia de Dios puede cambiar todos esos problemas emocionales de tu vida, un momento en que tú sientas el toque del Espíritu Santo en tu vida, un momento en que haya una descarga de llanto profunda y que tú le entregues al Señor tu tristeza, tu rencor, tu sentido de herida acerca de la vida, los dolores de tu pasado, si tú se los entregas al Señor en un momento eso puede cambiar tu existencia completamente, un momento ante la Presencia de Dios.

Por eso es que cuando oramos tenemos que buscar ese nivel de profundidad con Dios. Cuando tú tengas una necesidad, si hay algo que te aqueja, alguna necesidad, alguna depresión, algún pensamiento obsesivo lo que tú debes hacer es trancarte en tu cuarto y decirle al Señor: Señor yo no voy a salir de aquí hasta que yo no sienta que Tú has escuchado mi oración, me has sanado y me has dado lo que yo necesito, y aunque encuentren mi esqueleto porque no he comido en varios días no voy a salir de aquí hasta que Tú no me bendigas, y clama al Señor, llora ante Él hasta que tú sientas que tu oración llegó hasta el fondo, hasta que tú sientas que algo salió de dentro de ti, que algo se derrite dentro de ti y tú puedes alcanzar esa sanidad que tú necesitas para tu vida.

Saqueo decía: si yo tan solo lo mirara un momentito eso va a ser suficiente pero ¿sabes qué? cuando tú haces tu parte, cuando tú pagas el precio es cuando Dios verdaderamente toma noticia de ti y te bendice. Muchas veces Dios no toma noticia de nosotros porque somos pusilánimes en la manera en que lo servimos, somos ñoños ¿usted sabe esa palabra? los dominicanos decimos ñoños. ¿Cómo dicen los guatemaltecos cuando una persona es así como cualquier cosa llora y los niños que lloran? llorón, está bien, somos llorones, somos frágiles, cualquier cosita nos asusta, cualquier cosita nos rebaja y buscamos a Dios por conveniencia, concebimos el 31 de diciembre, nos prometemos ser unos gigantes espirituales y pasó una semana y ya volvemos a la misma rutina de todos los años: yo voy a ir a la Iglesia todos los días Padre te voy a servir, voy a ser un gigante espiritual, y cuando la cosa se puso apretada y el jefe te habló mal o no te pagaron todo lo que tenían que pagarte ya ahí te tiraste al piso y olvidaste tus buenos sentimientos y Dios dice: a esas personas yo no las voy a bendecir.

Hermanos: Dios siempre es el Dios de la gente esforzada y valiente, Dios es el Dios de la gente atrevida, Dios es el Dios que dice: aunque sea yo voy a agarrar un poquito de él y se esfuerza, y entonces Dios le da mucho más.

A esta mujer que decía: si tan sólo tocare el borde de Su manto y Dios le concedió una entrevista personal con el Rey del universo Cristo Jesús. A Saqueo él pensaba: si tan sólo lo miro ¿por qué? porque Saqueo tenía una herida dentro de él, no estoy hablando tanto de Saqueo pero sí es una comparación interesante entre estas dos personas porque Saqueo tenía una herida dentro de él, no estoy hablando tanto de Saque pero sí es una comparación interesante entre estas dos personas porque él también tenía una necesidad imperiosa. Yo creo que lo que Saqueo necesitaba era consuelo, ser perdonado por Dios porque era un sinvergüenza; era un ladrón, era un engañador, abusaba de gente y de su puesto como colector de impuestos y se sentía sucio porque sabía que había hecho mal, y quería tan sólo mirar a este hombre que había huído de Él que era un hombre de misericordia y de gracia, y que les decía a los pecadores que podían encontrar paz en el Señor, y Saqueo dijo: caramba este hombre tiene algo especial, si yo tan sólo lo miro por un momento quizá algo va a pasar en mi vida y se subió a ese árbol.

Imagínese para un hombre como Saqueo que era un tipo atrevido y muy temido, él no era ese gordito así ridículo que tantos cantan en ese corito Saqueo bájate del árbol, cuando yo era chiquito en Santo Domingo lo cantábamos, Saqueo era un hombre siniestro, Saqueo era un mafioso y la gente le tenía miedo, y para él que lo vieran allí subido como un muchachito a un árbol le debe haber costado a su dignidad, y cuando el Señor pasó y vió a ese hombre subido en ese árbol ahí para mirarlo Él entendió el corazón de Saqueo si Él era Dios, Jesús, y Él es Dios, Él entendió lo que él necesitaba y le dijo: Saqueo bájate de ese árbol, hoy es preciso que Yo me coma un sancocho en tu casa. Hoy yo voy a ir a tu casa y tú vas a hacer un buen cocido con arroz blanco humeante, ven lo que estoy pensando ¿verdad? no hay nada como un buen caldo cuando hace frío, y Yo voy a ir a tu casa y nos lo vamos a comer juntos.

Otra cosa linda, estoy hablando más de Saqueo que de la mujer con el flujo de sangre pero está bien es la Palabra de Dios, son dos tipos muy interesantes psicológicamente ambos. Yo digo: el Evangelio tiene que ser sencillo, el Evangelio es llano, el Evangelio no está por ahí con tanta santurronería. El Señor era un tipo fácil de abordar, no andaba por allí: Yo soy el Rey del universo me tienen que tratar con pleitesía.

Le dijo: Saqueo voy a comer en tu casa, se invitó Él mismo y yo creo que a Saqueo le gustaba ese tipo de ministro sencillo, amistoso, humilde y eso fue lo que tocó la vida de Saqueo, aprendamos a ser como Jesús en ese sentido, para alcanzar las almas tenemos que ser sencillos, tenemos que ser risueños, tenemos que reirnos de nosotros mismos, no podemos tomar el Evangelio demasiado en serio. El Evangelio es tremendamente serio pero nosotros a veces con nuestra santurronería y nuestras pretensiones alejamos a la gente.

Yo a veces cuando la gente dice una palabra: oh perdóneme Pastor se me escapó yo les digo: hermano olvídese que yo he oído peor que eso no de los hermanos sino de la gente allá afuera. La gente no tiene que andar con miedo de nosotros y Jesús era así.

Esta mujer con el flujo de sangre la ley decía que si una persona tocaba a una persona con flujo de sangre esta persona inmediatamente esa persona terminaba siendo impura y en un momento les voy a decir por qué, pero esta mujer tocó a Jesús y Él no se puso allí escandalizado porque ella lo tocara, no, la llamó y le dijo: quiero hablar contigo ¿qué es lo que hay en tu corazón? hay que ser sencillo, el Evangelio es sencillo.

El caso es que cuando el Señor ve a Saqueo no piensa en su crímen, en su pecado sino que vió el esfuerzo de él, vió el esfuerzo desesperado de tener contacto con Él, vió su disposición a vencer obstáculos, entendió esta multitud le impide ver y este hombre está dispuesto a humillarse a sí mismo para verme, tiene una necesidad Yo lo voy a ver quiero comunicación con él.

Hermano: Dios honra a la gente esforzada, a la gente que se sobrepone a los obstáculos y uno de los más grandes obstáculos ¿sabe cuál es? es el aburrimiento y la rutina. Digo eso porque también yo creo que muchos de nosotros estamos dispuestos a hacer cosas heróicas a veces pero ¿sabe cuál es uno de los grandes obstáculos del pueblo de Dios? que venimos a la Iglesia domingo tras domingo y como que se convierte ya en algo familiar, y los miércoles por igual, y ya entonces como que comenzamos a subestimar la importancia de ello, y entonces como que ya es mas bien: bueno si puedo, si no, etcétera, y también pasa lo mismo con todas las demás áreas de nuestra vida.

Uno de los más grandes obstáculos para la grandeza, para el servicio al Señor, para la preparación para servir al Señor es eso, es la capacidad para sobreponernos a la rutina y seguir adelante en la disciplina, hacer las cosas no porque queremos hacerlas porque es sabroso hacerlas sino porque conviene al orden de Dios, conviene al crecimiento espiritual, la disciplina en la vida cristiana es bien importante; el darle al Señor, el reservar nuestro diezmo no importa qué para entregárselo al Señor, el venir a la Casa de Dios y puntualizar nuestra vida domingo tras domingo, miércoles tras miércoles porque es bueno estar en la Casa de Dios y porque conviene adorar al Señor. No importa lo que tus sentimientos piensen, no importa lo que sientas en tu corazón, no importa si te sientes contento o no, tú sirves al Señor, le das al Señor y te sobrepones a ese obstáculo, y así pasa con las demás cosas en la vida, Dios honra, Dios ve los gestos pequeños y son esos gestos que nadie más ve los que muchas veces destapan y desatan la bendición y el Poder de Dios en nuestra vida.

Esa es la gente que crece, esa es la gente que es bendecida por Dios, esa es la gente que Dios se goza en honrarlos en público, la persona que hace cosas que piensa: nadie me va a ver pero Dios te ve y Dios discierne tu corazón, la viuda que dió la ofrenda en el templo nadie la veía, ella lo que estaba dando era una milaña como decimos nosotros en otro dominicano también, era una cosita chiquitita, no estaba dando gran cosa y ella pensó: nadie me va a ver eso no tiene importancia, pero el Señor la estaba viendo de allá arriba del balcón cuando ella echó los 25 centavos esos y dijo: Esta mujer dió todo lo que tenía y Yo la voy a bendecir, y mírenos aquí 2000 años después todavía mencionándola a ella.

Dios honra las cosas pequeñas ¿cómo son los movimientos de tu corazón? eso es lo más importante en la vida, es tu disposición a darle al Señor lo mejor aunque tú quizás no esperes mucho de ese gesto pero es lo que conviene y es lo que hay que hacer y tú lo vas a hacer porque es importante hacerlo no importa cómo tú te sientas.

Saqueo fue grandemente bendecido, esta mujer fue grandemente bendecida, ambos tenían una gran necesidad como la tenía también Bartimeo: Señor Hijo de David ten misericordia de mí diez veces lo dice, Jesús no hace nada, lo ignora y los discípulos comienzan y la gente: déjalo tranquilo ¿tú no ves que no te está contestando? no lo molestes, él no tiene eso en su agenda, él sigue gritando no le importa porque quiere ser sano de su vista y el Señor se detiene; él lo escuchó la primera vez pero quería saber hasta qué punto llegaba su disposición y su necesidad, si él estaba dispuesto a continuar pidiendo hasta que él recibiera lo que necesitaba. Hermanos vivamos así todos los días de nuestra vida.

Muchas veces Dios se tarda tiempo en contestarnos no porque no quiera contestarnos la primera vez sino porque quiere enseñarnos algo, quiere probarnos, quiere saber si verdaderamente ¿tú le das valor a lo que estás pidiendo, tú crees que yo puedo verdaderamente, tú estás dispuesto a pagar el precio verdaderamente de lo que estás diciendo que quieres o te vas a dejar atemorizar del primer atentado que no resulta?

Dios no honra hermanos a la gente indolente, a las personas que se dan por vencidas demasiado fácil en la vida, hay una parte que nosotros tenemos que hacer y que Dios no lo va a hacer si tú no haces tu parte, hay que pagar un precio por todas las cosas grandes de la vida y a veces creemos que Dios es una varita mágica que si tú la mueves o dices abracadabra enseguida va a venir la bendición.

Dios no quiere criar parásitos, si Dios nos diera todas las cosas desde que abrimos la boca de una vez le mete el chupete en la boca nunca crecemos, nunca nos desarrollamos emocionalmente. ¿Usted sabe? los psicólogos dicen si su niño su bebé enseguida que grita usted le mete la botella nunca se desarrolla psicológica o emocionalmente, hay que dejarlo que llore y que descubra que su mamá y él son dos cosas diferentes porque cuando el bebé nace está tan pegado a la mamá físicamente que cree que es una sola unidad y es así, entonces para desarrollarse psicológica y emocionalmente necesita distancia, y así mismo pasa con Dios.

Esta mujer estuvo doce años con un flujo de sangre y Dios no le contestó quizás porque no pidió primeramente, fue a donde todos los médicos, hizo todo lo que ella podía, no había contestación pero Dios tenía un plan para ella. Hay veces que cuando Dios quiere hacer un milagro en nuestra vida Él espera y espera y lo cuece a fuego lento, esa es una de las cosas que a mí me molestan del Señor y cuando llegue allá arriba le voy a preguntar por qué hacía eso, porque muchas veces las cosas que nosotros más queremos Él se tarda y se toma su tiempo, y nosotros estamos allí cociéndonos a fuego lento y Él tranquilito allí porque Él tiene su momento para hacer las cosas porque Él tiene Su momento para hacer las cosas y muchas veces Él quiere a través de ese proceso de espera llevarnos a cierto nivel de profundidad, a cierto nivel de introspección, prepararnos para recibir el milagro.

Muchas veces si Dios te da el milagro en este momento tú lo vas a desperdiciar porque no lo puedes apreciar. A veces Él quiere que tú llegues a cierto nivel de madurez a través de la espera para entonces darte lo que tú necesitas para que lo puedas apreciar, lo puedas usar y no lo malgastes.

Y el milagro no era solamente para ella, el milagro era para nosotros también porque ¿sabes cuánta gente esta mujer ha inspirado a través de los siglos con su ejemplo, su relato, cuántas personas han encontrado inspiración en el relato de esta mujer? ella no sabía que ella iba a ser una heroína en una narrativa que iba a correr a través de los siglos y Dios quiso preparar ese milagro muy bien para que tuviera todo el impacto que necesitaba tener.

Dios quiere hacer cosas en tu vida. Quizás lo que tú le has estado pidiendo al Señor tanto a través de tantos años y todavía no ha llegado, no es que Dios no te haya escuchado la primera vez, no es que Dios no tenga toda la intención de bendecirte y concederte el milagro, simplemente es que está esperando el momento preciso para dártelo y quizás te está probando para ver si tú verdaderamente eres digno de lo que estás pidiendo y estás preparado, y estás dispuesto a pagar el precio.

Esta mujer tuvo que vencer muchísimos obstáculos. La ley, si ustedes leen Levítico capítulo 15 creo que es comenzando con el versículo 25 la ley mosaica decía claramente que si una mujer padecía de flujo de sangre ¿y qué es flujo de sangre? es una condición médica, es un desangramiento vaginal perdonen la expresión si es demasiado violenta para el servicio pero es algo natural ¿no? ella tenía un flujo de sangre, un desangramiento interno leve pero continuo y eso la debilitaba.

Un flujo de sangre tenía dos consecuencias terribles, número uno físicamente es como usted perder sangre. Imagínese un cubo, usted poner un cubo y una gota cayendo continuamente sobre ese cubo, en unas tres o cuatro horas está medio lleno y así pasaba con ella, se desangraba lentamente, continuamente, tenía una debilidad física terrible, quizás era delgada, amarillenta y no tenía fuerzas para trabajar estaba imposibilitada, imagínese en estos tiempos sin medicina ¿qué podía hacer ella?

Imagínese la frustración que esa mujer sentía, si era casada las limitaciones que tenía en su vida física, terrible. Pero lo más terrible de todo era que la ley decía que cuando una mujer estaba en su período supuestamente era impura, entonces ella técnicamente era impura continuamente, ella y cualquier persona que ella tocara también era convertida en impura por estar en contacto con ella, ella no se suponía como los leprosos que caminara entre la gente porque a todo el mundo que ella tocara lo iba a hacer impuro y era contra la ley civil y contra la ley religiosa que ella tuviera contacto.

Así que para que ella entrare entre la multitud y para meterse imagínese esta mujer entre un grupo grande de gente metiéndose y empujandose, y tratando de llegar a donde estaba el Señor, a todo el mundo que ella tocara si la agarraban y la descubrían ella estaba en serios problemas pero a ella no le importó eso, ella tenía una necesidad, estaba desesperada, había intentado con todos los médicos y no había solución, y ella no iba a aceptar la alternativa de vivir el resto de su vida en esa condición sabiendo que quizás este hombre tenía la solución, y lo que había en ella era una fe muy grande y muy poderosa.

Y su fe hermanos eso es otra cosa, yo creo que su fe no era una fe perfecta, era una fe supersticiosa. Ella pensaba que si ella tocaba la tela de la ropa del hombre con poder, era como algo mágico ¿no? es como cuando usted digamos en nuestros países ¿no? usted va al brujo y le hacen una cosa y una bebida o una vela y lo que sea, y se la preparan, y entonces tú crees que si tú la tocas y la tienes en tu casa que eso va como a tener fuerza.

Es como la Biblia que tiene abierta en el Salmo 21 ¿cuántos conocemos en nuestros países? usted va a una casa y tienen abierta la Biblia en el Salmo 21 y usted les dice ¿qué dice ese Salmo? el 23, y usted no sabe qué decirle, pero creen que si tienen la Biblia abierta como que van a salir humos de la Biblia y van a alejar los malos espíritus o cogen el santo y lo ponen boca abajo para que les conceda un milagro, superstición.

Esta mujer sabía que Jesús era importante, era poderoso, que era un ser maravilloso pero ella no entendía la teología detrás de Jesús. Ella no sabía que era el Hijo de Dios que ha venido al mundo para morir por nosotros, que su muerte sustitutiva nos iba a dar salvación y vida eterna y que si ella ponía su fe en Él como el Hijo de Dios su pecado iba a ser, ella no sabía nada de eso, no habían pastores que le enseñaran nada, no habían teólogos, ella solamente sabía que este hombre tenía un poder raro y que había sanado a otros, y que ella necesitaba sanidad.

¿Y qué nos dice eso? nos dice también otra cosa acerca de la misericordia de Dios. Dios no está buscando gente perfecta, Dios está buscando gente de fe, gente desesperada, gente atrevida, gente que quiera algo de Él y que esté dispuesta a pagar el precio y a ponerse en riesgo para recibir lo que Dios tiene para sus vidas, en ese proceso hay mucha agonía, mucha angustia y por eso muchos de nosotros no nos lanzamos a él. ¿Cuántos tienen una visión en su vida y están dispuestos a vivirla hasta que la vean realizada y a pagar el precio por ello?

Si tú no te esfuerzas por algo que realmente deseas no vas a llegar a nada, vas a pasar toda tu vida estableciendo metas y nunca alcanzando ninguna de ellas. Esta mujer aunque era imperfecta, no entendía claramente lo que era Jesús, había una intuición en ella y lo que Dios vió fue su fe cruda, su materia prima de creer en Él y de estar dispuesta a pagar el precio de vencer la inercia de estar en su casa y decir: bueno ¿y qué si yo me tomo todos estos riesgos y al final no resulta nada? voy a tener que ponerme todas estas ropas, vestirme y ponerme a hacer esto y lo otro para una aventura.

Lo que más a veces nos aguanta en la vida es eso de romper la inercia de cero y lanzarnos a caminar hasta donde tenemos que llegar en la vida y Dios está viendo eso cada minuto, y Él decide si te va a bendecir o no conforme a tu disposición a arriesgar algo para lo que quieres. ¿Cuál es tu meta en la vida, qué es lo que tú quieres alcanzar en la vida o quieres tú vivir tu vida simplemente improvisando cada día?

Si tú tienes una meta ¿estás dispuesto a pagar el precio de vivir conforme a esa meta todos los días de tu vida? cada día salir a la calle y decir: hoy yo voy a acercarme un poquitito más a esa visión porque yo creo que Dios es poderoso para bendecirme y aunque tú cometas errores, aunque no estés claro en lo que quieres, aunque tú mismo seas imperfecto lo que Dios quiere ver es ese pedazo de carbón palpitando incandescente dentro de ti, eso es lo que Dios busca, que establezcamos metas fuertes en Él y que cada día vayamos y digamos: Señor vengo a presentarte mi necesidad día tras día, día tras día.

Mire la Escritura desde Génesis hasta Apocalipsis y usted verá esos personajes desesperados que se mantuvieron firmes y no se rindieron ante una negativa hasta que recibieron lo que necesitaban, ese es uno de los grandes temas de toda la Escritura, la persona que persiste en sus metas y en su necesidad y que da muestras de integridad, y que recibe de Dios lo que necesita porque aún luchó con el mismo Dios, Jacob luchó con el ángel toda la noche y le dijo: no te voy a dejar hasta que no me bendigas, mira suéltame que me tengo que ir, no, no te voy a dejar, yo quiero bendición de ti, quiero oír esa palabra: te bendigo.

Y sabe que el ángel lo bendijo pero también le dislocó la cadera, dice que Jacob caminó toda su vida cojo pero esa cojera era una medalla de oro, era una decoración que tenía este hombre, su lucha con el ángel, nadie más luchó ni luchará más con un ángel ni lo vencerá, dice que lo venció porque le tuvo que dar lo que él pidió, por eso le cambiaron el nombre, le cambiaron el nombre de Jacob a Israel porque luchó con Dios.

¿Estamos dispuestos a luchar con Dios para recibir lo que nosotros queremos y Él nos ha dicho que es nuestro? ¿estamos dispuestos a pagar el precio? ¿estamos dispuestos a sobrepasar los obstáculos que pone la gente, que pone aún inclusive la misma Iglesia y la religión? muchas veces cuando tú estás persiguiendo una meta lo primero que te van a decir: deja eso muchacho ya tú te has esforzado demasiado.

La ley aquí le decía a ella: no te acerques a Jesús y ella no aceptó, su necesidad era mucho más imperiosa que su temor y que las consecuencias indefinidas de lo que ella iba a hacer. Y cuando ella se acercó y entró cerca del Señor yo me imagino que ella extendió su mano todo lo que pudo y simplemente tocó el borde de Su manto.

¿Sabe que los rabinos y los judíos piadosos usaban un chaleco por dentro de ropa y se les salían unos flequitos? cuatro flequitos en las cuatro esquinas del traje, creo que se llama talid no recuerdo el nombre pero eran unos flequitos con unos nuditos al extremo en cuatro partes de su vestidura interna, y dicen los expertos en la Escritura que eso fue lo que ella llegó a tocar, uno de los hilitos esos pero su fe es suficiente para activar el poder de Cristo.

Y hay otra cosa interesante, el Señor dice que cuando ella tocó el borde de Su manto dos cosas pasaron: ella inmediatamente sintió que su sangre se había detenido y se estremeció, el poder de Cristo era tan grande. Yo me pregunto: si uno tocara digamos uno de esos depósitos de electricidad que hay, usted va por la carretera y usted ve unos dinamos, unas moles así metálicas que están encerradas por algo y dice peligro no toque eso porque eso es electricidad ¿por qué? porque tienen electricidad dentro de ellos, su naturaleza es ser eléctricos, si usted toca algo de eso si se pone en contacto lo calcina.

El Señor es poder, el Señor es una fuente sobreabundante de poder y si nosotros tenemos la suficiente fe es más, yo creo que las palabras sobran. Esto es uno de los pocos milagros en que no hay una Palabra, el Señor no escupió y le puso los dedos en los ojos, el Señor no le metió las manos en las orejas como hizo, el Señor no le dijo se sana, el Señor no dijo sangre deténte, el Señor no le dijo: hija tu fe te hace salva y por lo tanto vete eres sano, nada, nada, solamente un toque, un contacto leve porque ese es el poder de la fe y ese es el Poder de Dios.

¿Sabe que nosotros podemos prescindir de todas las oraciones del mundo si tan solo tenemos fe para creerle al Señor? el Evangelio es sencillo. Yo creo que mientras menos fe hay más largas son las oraciones. Yo le digo al Señor: ayúdame a que llegue el día en que mi vida sea una oración, que yo tenga tanta intimidad contigo que el silencio sea la mejor manera de expresar mis peticiones delante de Ti, o si nosotros llegamos a ese punto de tener tanta comunión con Dios que las palabras salieran sobrando, que la comunión sea interna con Dios, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos nuestra vida sea una oración, el correr de nuestra sangre, el palpitar de nuestro corazón, los movimientos internos de nuestra biología, todo gritara: Señor te adoro, Señor te bendigo, Señor te amo, Señor soy tuyo, Señor te deseo, Señor quiero servirte, quiero ser tuyo, ser glorificado.

Que nuestra biología adore al Señor, que esté en contacto con Dios porque cuando es así las palabras sobran, según nuestra fe se va perfeccionando menos fórmulas mágicas hay que tener, menos oraciones largas, menos sacrificio, simplemente estar en contacto directo con Dios.

Esta mujer tenía una fe, una fe imperfecta pero una fe viva, tocó el reservoire ese de poder que era Jesús, metió el dedo en el enchufe y ¡pum! enseguida sintió un estremecimiento, nadie tuvo que decirle ni certificar que había sido sanada, ella sabía que sabía que sabía que había sido sanada porque había estado en contacto directo con el poder que era Jesús, aleluya.

Y lo maravilloso es que al Señor fue como que le robó poder al Señor fracamente, le robó el poder al Señor hay que decirlo así de esa manera. ¿Sabe que Dios es misterioso, misterioso, misterioso? nosotros tenemos más poder del que nosotros pensamos para afectar el corazón de Dios. Una cosa que yo amo de este pasaje es que me enseña cuán importante es el ser humano para afectar el corazón de Dios y para hacer cosas que Dios quizás ni tenía en Su intención ni Su agenda. Yo no soy teólogo así que me puedo dar la libertad de decir cosas escandalosas como esa que acabo de decir porque yo sí veo claramente que nosotros podemos afectar la agenda de Dios con nuestras oraciones y nuestra fe.

Mire que esta mujer no estaba en la agenda de Jesús el que estaba era ¿quién? Jairo. Jairo era el principal de la sinagoga, el hombre importante, el hombre que recibe los milagros. ¿Quién es el que recibe los milagros generalmente? la gente de poder. Bill Gates recibe milagros, nosotros no calificamos, la agenda de Dios es diferente. Si tú tienes fe tú te puedes poner delante del presidente de Inglaterra o lo que sea, Francia porque la fe es el gran equalizer, la fe convierte a los chiquitos en grandes y la falta de fe a los grandes en insignificantes.

Esta mujer detuvo a Jesús porque la fe de ella era tan poderosa que cambió. A veces yo pienso eso, yo dije algo esta mañana cuando iniciamos el servicio y después me corregí, yo dije: estamos aquí los que Dios quiere que estemos, no sé si usted se recuerda eso porque generalmente la gente no pone atención así que no me sorprendería si no pero yo lo dije, yo me pongo atención a mí mismo: estamos aquí los que Dios quiere que estén y entonces dije: espérate, eso no es cierto, no necesariamente porque quizás hay otros que Dios llamó pero no están, y de nuevo: si me están viendo en el internet no quiero echarle culpas a nadie ni nada pero ¡es cierto! son muchos los llamados y pocos los escogidos dice la Palabra.

Hay mucha gente que Dios quiere que lo adore cada domingo o cada miércoles, hay mucha gente que quiere que sea salva, hay muchos que podrían ser grandes predicadores o pastores pero no están dispuestos a pagar el precio, entonces se quedan pequeños porque no estuvieron dispuestos a ir a una clase de discipulado, de ir a un seminario, no estuvieron dispuestos a apagar el televisor y leer un buen libro, entonces la Voluntad de Dios, pero es ¿por qué? porque Dios no se impone a una persona. Tú eres importante, tú no eres una marioneta que Dios te manipula como a Él le da la gana Él respeta tu libertad, respeta tu libertad para bendecirte y respeta también tu libertad para que tú te pierdas si tú no haces la decisión correcta en tu vida, Él no te va a obligar a nada y tu corazón puede afectar el corazón de Dios, así de importante tú eres, porque si tú estás dispuesto a pagar el precio Dios está dispuesto a cambiar Su agenda inclusive por ti para bendecirte.

Eso fue lo que hizo, esta mujer le robó poder a Jesús, le robó poder y lo retuvo para ella, y el Señor se detuvo porque sintió la descarga, por eso digo nosotros podemos afectar la agenda, nosotros podemos afectar los sentimientos de Dios, el Señor sintió que algo había salido de Él.

Mire tanta gente que lo había tocado, por eso es que de nuevo, Pedro le dice: pero Señor ¿cómo Tú dices quién te tocó si todo el mundo te está tocando? no, Él dijo: No aquí alguien me tocó en una forma diferente, aquí alguien me tocó con fe. En una Iglesia puede haber cientos de personas cantando el mismo coro pero quizás cuatro o cinco afectan el corazón de Dios porque cantan en una manera diferente. Cuando tú le cantes al Señor será mejor que le cantes con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas, piensa en lo que estás cantando, no cantes como el papagayo simplemente repitiendo palabras vanas, canta con tu corazón, medita lo que estás diciendo, piensa en lo que acabas de decir para que tu fe afecte el corazón del Señor, si tu corazón es adecuado el Señor te va a escuchar como si fueras el único que está en el salón.

Yo creo en ese Dios minucioso, yo creo en ese Dios atento a los detalles, yo creo en ese Dios que discierne la diferencia entre un tono menor y un tono mayor, yo creo en un Dios que sabe discernir las fluctuaciones más mínimas de un corazón humano y por eso es que tenemos que agradarle. No descuide a Dios ni tome por sentadas demasiadas cosas, Dios es un Dios muy delicado y muy cuidadoso, y tu vida, tu corazón, tus motivos, los movimientos más íntimos de tu alma afectan el corazón de Dios, por eso tienes que vivir con cuidado delante de Él y asegurarte de que lo sirvas con toda tu mente, tu corazón, que lo ames por sobre todas las cosas, que lo prefieras, que lo confieses delante de la gente más fuerte y más poderosa. Si no les gusta eso es problema de ellos y Dios dirá: Aquí tengo un hijo que me prefiere a Mí antes que a los hombres y por eso lo voy a bendecir y lo voy a honrar.

Esta mujer cambió el curso de Jesús, Su agenda, Su corazón, Su historia porque tenía una fe poderosa y estaba dispuesta a pagar el precio, y se fue de allí con su sanación en la mano. Lo último ¿no? y no puedo reprimir este detalle es que el Señor no permitió que se fuera sintiéndose clandestina sintiéndose que volvía ahora a su vida común y corriente excepto que ahora era sana, el Señor quiso dignificarla a ella porque tenemos un Cristo tan generoso. A mí me conmueve el corazón del Señor tan misericordioso, tan especial.

Él no quería que esa mujer volviera a vivir la vida anónima que había vivido durante doce años, que se fuera otra vez, se escurriera entre la multitud, regresara ahora sin el problema a su casa a comerse una sopa de lata campbell”s porque no tenía amigos por los últimos doce años, Él quería bendecirla y decirle: mira tú me has bendecido y has hecho algo atrevido, valido tu vida, tu fe y valido tus sentimientos.

Él la detuvo y le dijo: mira ¿qué fue lo que tú hiciste? yo creo que Él sabía, yo creo que Jesús tenía que saber inclusive quién es que lo había tocado, o era que Su encarnación a veces los misterios de la encarnación Él sabía algunas cosas y quizás otras no como hombre, no sabemos, pero Él quiso tener un momento íntimo personal con ella y quiso ministrarle a su alma, a sus emociones, no solamente a su cuerpo. Por eso es que el Señor que servimos es tan wow, yo lo amo cada día más porque es tan lindo, tan misericordioso, tan generoso, tan gentil y Él no se cansa de darme los antojos de mi corazón a mi vida aunque no lo merezca, es un Dios detallista, un Dios de antojos.

Le dijo: ven háblame y ella pudo dice entonces hablarle y confesarle lo que ella había hecho. Quién sabe si le confesó también dolores que ella había tenido, quién sabe si le dijo: he estado sola toda mi vida, estaba desesperada, vine a Ti esperando la última oportunidad, el último recurso, y yo creo que en esa confesión hubo sanidad para ella de todo su dolor, de toda su indignidad que había padecido y el Señor la tocó, sanó su alma también, sanó su espíritu, sanó sus emociones, sanó su vergüenza, fue muchas de las cosas. Las sanidades de Dios son múltiples y según tu fe te será hecho.

Quizás tu le estás pidiendo al Señor una cosa que es lo máximo a lo que tú aspiras y Dios te quiere dar el mundo, Dios te quiere dar la Tierra, Dios te quiere dar hasta la mitad de Su Reino porque el Dios que tenemos no se cansa de bendecir, conforme a tu fe te será hecho.

Si en esta mañana tú recibes una enseñanza recibe esa enseñanza, tú puedes afectar el corazón de Dios, tu esfuerzo tiene poder, la calidad de tu vida toca a Dios, si estás dispuesto a sobreponerte a obstáculos puedes alcanzar tus metas, tienes un Dios misericordioso que aunque no sea perfecto Él te ama y Su propósito nada te lo puede robar, son muchas cosas maravillosas las que podemos escuchar de este pasaje.

Quizás también lleva tus necesidades al rojo vivo, lleva tus peticiones al rojo vivo y pregúntate a ti mismo ¿están mis peticiones lo suficientemente calientes para afectar el corazón de Dios o estoy a medias todavía y necesito orar más, clamar más, pedir más, llorar más delante de Dios, desear las cosas más, ser más agónico, ser más atrevido, ser más esforzado, honrar a Dios con mi corazón de guerrero, de guerrera, y recuerda que no importa cuán pequeñito tú seas tu fe te hace mayor que el mayor de los hombres si tú crees al Señor.

Baja tu cabeza, sal de aquí con un propósito en tu vida de alcanzar tus metas en el Nombre del Señor, llegar a lo máximo en tu vida, ponte metas, cree en cosas grandes atrévete a creerle al Señor, tu fe afecta el corazón de Dios, tu fe cambia destinos, tu fe puede cambiar la historia, tu fe, tu esfuerzo puede llevarte a escalar alturas que jamás te atreverías a pensar que puedes llegar.

No me importa de dónde tú vienes, no me importa tu trasfondo familiar, no me importa que no hayas estudiado, no me importa que seas un analfabeto, a Dios no le importa ninguna de esas cosas para darle bendición a sus hijos, lo que importa es cómo está su corazón, cómo es su afecto para con él y qué precio está dispuesto a pagar para alcanzar lo que quiere en el Nombre del Señor.

Gracias Señor te adoro, te bendigo, instala Tu Palabra en nuestros corazones, siembra esa semilla en mí, primeramente en mí Señor comienza conmigo, créate un pueblo guerrero Padre, créate un pueblo que esté a la altura de la excelencia del Evangelio, del llamado terrible que nosotros hemos recibido, crea un pueblo a la altura de esta Palabra sublime que Tú nos has entregado Señor, un pueblo de excelencia Padre que te crea, que te dé honra, te damos gracias, te bendecimos, te exaltamos Señor Jesús, gracias Padre, gracias.

Comentarios

 
 

mil gracias por tantas bendiciones que llegan a nuestras vidas por medio de ustedes Bendiciones

 
 

Gracias por esta enseñanza necesitaba tanto de estas palabras quizás mi fe estaba tan quebrantada que no me permitía ver la bondad y misericordia de mi Señor
Mi buen Jesus glorificado seas por siempre
Dios bendice mi hogar... Amen

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