Sermón 22 de febrero 2015: La oración cambia situaciones, cambia destinos

A propósito de Sermones
[Dr. Roberto Miranda]
  • Presenter: Dr. Roberto Miranda
  • Fecha: February 22, 2015
  • Ubicación: Congregación León de Judá, Boston MA

Quiero continuar con esta serie de mensajes, hemos estado hablando acerca del poder de la oración para cambiar y yo creo que nuestro servicio ha sido una muestra del poder que tiene la oración para intervenir en diferentes situaciones de vida.

Cuando estamos comenzando carrera como estas parejas jóvenes matrimoniales creemos que Dios es poderoso a través del poder de la oración del pueblo de Dios para bendecir. Cuando hay pérdidas demasiado dolorosas para ni siquiera comprenderse a veces, creemos que Dios también puede estar allí. Cuando una comunidad está en momento de transición como esta elección del nuevo superintendente de escuelas creemos que también Dios puede intervenir, y la Iglesia se mueve bajo el viento y la energía de la oración y la confianza en el Poder de Dios.

El domingo pasado hablamos acerca de la importancia de vivir vidas de oración, de hacer de la oración un estilo de vida, de orar sin cesar, de orar continuamente, de que cuando estamos pasando por situaciones difíciles y persistentes, cuando hay procesos en nuestra vida que no responden a una oración rápida, que nosotros tenemos que persistir en la oración continuamente.

La oración debe penetrar todos los procesos que nosotros vivimos. Nosotros somos un pueblo como dice ese coro que Jessie canta: "somos de los que creen que con el Poder de Dios se pueden romper barreras" se pueden derribar muros, se puede penetrar por áreas impenetrables, se pueden descabezar gigantes que están en nuestra vida, la oración cambia destinos.

Y hemos dedicado tiempo a la idea también de que hay verdades en la Escritura, hay enseñanzas en la Palabra de Dios que es importante conocerlas y usarlas como base y como fundamento de todo lo que hacemos. Yo creo en las verdades, creo en los principios de la Palabra del Señor.

Pero también les he dicho que hay momentos en que necesitamos venir directamente al Padre celestial para que nos ministre a través de Su Espíritu y ahí es donde la oración es insustituible. Cuando todo lo demás falla y no tenemos la respuesta podemos venir ante Dios para que Él cambie la circunstancia soberanamente, para que opere en la circunstancia misma de la vida y ese barco nuestro que va hacia un abismo Dios lo torneo 180 grados y lo lleve hacia puerto seguro.

Tenemos que ser un pueblo de oración y de todas las cosas que nosotros debemos recordar es eso: la oración cambia situaciones, cambia destinos. Y yo quiero usar un ejemplo de una oración que cambió un destino, una oración que cambió una vida. Recuerden que hemos usado casos y ejemplos que ilustran las verdades que hemos expuesto.

Y en la Biblia hay un personaje que siempre me ha encantado como un ejemplo de fe y de oración que cambió una condición que parecía incambiable. Se trata de un hombre que nació bajo un signo oscuro y sombrío. Su mismo nacimiento fue un nacimiento doloroso y triste y este hombre creció con una carga encima, una piedra que él arrastraba todo los días de su vida y hasta su nombre le recordaba de sus orígenes dolorosos.

Pero un día este hombre, algo pasó dentro de él que lo inspiró a hablar directamente con Dios. Y en una oración brevísima, inspirada por el Espíritu Santo, este hombre tocó el corazón de Dios, alcanzó el Trono de la Gracia de Dios, y dice la Biblia que esa oración cambió totalmente su vida, cambió su destino. Y yo quiero que nosotros miremos la condición de este hombre y la oración que él declaró delante del Señor, y que usemos esa oración como un modelo para nuestras propias oraciones, para cambiar esas situaciones de dolor que nosotros estamos viviendo en nuestra vida.

Puede ser como una de estas familias que hemos bendecido esta tarde o simplemente puede que haya algo, otra situación en tu vida, pero yo te animo a creer que por medio de tu oración, si tú logras entrar a la Presencia de Dios por medio de tu oración Dios puede cambiar también la situación en que tú te encuentras.

Me refiero, quizás algunos de ustedes ya saben a quién me refiero no porque escucharon el sermón esta mañana, sino porque saben, me refiero a Jabes. Jabes es un personaje que es como un cometa que cruza por un instante el firmamento y después desaparece, pero ese momento ilumina todo el firmamento. Hay dos versículos solamente que hablan de este personaje en la Escritura pero son dos versículos que están llenos de enseñanza para nosotros y se encuentran en Primero de Crónicas capítulo 4, los versículos 9 y 10.

Lo interesante de este personaje es que está rodeado como por un desierto de nombres. Usted sabe esas listas de nombres en la Escritura: fulanito engendró a fulanita y fulanita engendró al otro, y el otro engendró a este, y son pasajes que uno los pasa a cien millas por hora porque uno dice: esto no dice nada, esto es simplemente ahí, algo que está ahí para simplemente registrar un récord pero no tiene nada de enseñanza.

Sin embargo, en esa lista interminable de nombres donde específicamente se están señalando los nombres de los descendientes de Judá, uno de los doce hijos de las tribus de Israel ¿no? y entre los hijos de Judá y sus descendientes está este nombre.

Y déjeme leer el versículo 7 y 8 para que usted vea lo diferente que es esto, el versículo 9 y 10: "Los hijos de Hela, Zeret, Izhar y Etnán. Y Cos engendró a Anub y Zobeba y la familia de Aharhel, hijo de Harum" pero entonces se detiene allí y dice: "Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos" de momento está destacando a Jabes y por eso lo separa de esa lista interminable "Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes diciendo: por cuanto lo di a luz en dolor" por eso lo llamaron Jabes porque nació en un parto doloroso y triste.

Pero después en el versículo 10 y no sabemos cuánto tiempo pasa entre el versículo 9 y el versículo 10, yo asumo que pasan muchos años y que posiblemente este es un hombre joven de veinte y pico de años o treinta años, quién sabe, que en un momento de desesperación hace lo siguiente: "E invocó Jabes al Dios de Israel diciendo: Oh si me dieras bendición y ensancharas mi territorio, y si Tu Mano estuviera conmigo y me libraras de mal para que no me dañe, y le otorgó Dios lo que pidió", qué bello. Dos versículos y sin embargo están llenos de gran bendición.

Y yo quiero aplicar, porque yo he predicado este sermón en años anteriores, pero quiero aplicarlo a cómo salir de situaciones dolorosas, cómo salir de atolladeros espirituales, cómo salir de condiciones en nuestra vida que nos marcan y como que nos destinan a una vida de sufrimiento y de pérdida. Hay familias enteras y generaciones en nuestra comunidad que nacen como Jabes bajo un signo de dolor. Hay familias que están pobladas de enfermedad de generación en generación: cáncer, divorcio, incesto, alcoholismo, hay diferentes tipos de dolencias y mucho de nuestra comunidad si usted mira, y si usted mira las generaciones de abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, descendientes, son familias que están pobladas por diferentes tipos de situaciones difíciles, y cuando conocen al Señor sin embargo puede haber un cambio, algo puede comenzar a cambiar por medio del Poder de Dios que comienza a sanar una familia, comienza a sanar un linaje.

Y yo les animo mis hermanos, si usted pertenece a una de esas familias que ha estado bajo pobreza por generaciones o bajo algún signo de fracaso, que crea que usted puede ser el punto de definición que cambie el destino y que usted puede ser el comienzo de una familia de bendición y de un linaje de bendición. O si tu vida ha sido marcada por sufrimiento, por tristeza, por dolor, que tú creas que Dios puede hacer algo diferente; que tú te rebeles contra una vida bajo un signo de oscuridad y de tristeza.

La oración de Jabes nos habla acerca de la importancia de la ministración directa del Espíritu Santo en una circunstancia, porque la oración y la ministración de Dios tienen poder para transformar nuestros sentimientos, nuestras ataduras si nosotros creemos. Dios puede operar directa y soberanamente sobre nuestras heridas y nuestras emociones, sobre nuestras circunstancias y cambiar milagrosamente nuestras actitudes, y lanzarnos en una nueva dirección.

La historia de Jabes prueba esto porque el destino de Jabes era negativo pero su oración cambió el curso de su vida. La madre de Jabes sin darse cuenta lo condenó a una vida de sufrimiento y de dolor. El nombre mismo de Jabes en hebreo significa dolor, la palabra oseb y la palabra jabes por juegos de palabras en el hebreo, que no se traduce bien al español, la palabra jabes quiere decir: dolor y su madre quiso marcar el nacimiento como triste.

El mismo nacimiento de Jabes fue un nacimiento de dolor, doloroso, su madre casi muere por su nacimiento, es decir que él mismo estaba ya marcado desde su nacimiento con un signo de dolor y su mamá que no entendía de las cosas espirituales le dió un nombre que en un sentido lo condenó.

Y lo que uno entiende de la Escritura es que Jabes vivió con ese dolor y por eso es que la Biblia lo señala en dos versículos. Uno de ellos se dedica a señalar el hecho de que nació en dolor y su mamá le dió un nombre que significaba dolor, y que entonces él llegó un momento en su vida en que quiso cambiar esa situación.

Y al final él habla de que Dios le libre de mal para que no le dañe, y en la traducción por ejemplo en inglés dice por ejemplo: "Keep me from evil so that I may not cause pain, so may I not suffer pain" al final eso que dice "que no me dañe" la idea es que "no me cause dolor". Es decir que esta situación dolorosa y triste era parte de la identidad misma y Jabes había sido marcado por ella.

Y lo primero que quiero decirles es eso, la importancia de las palabras. Esta madre no entendía el poder que tiene una palabra y ella marcó el destino de su hijo con dolor, porque cada vez que la gente lo nombraba a él estaba como fortaleciendo su situación dolorosa, y nosotros como cristianos siempre tenemos que tener mucho cuidado con las palabras que salen de nuestra boca número uno: con respecto a nuestros hijos. Hermanos: acostumbrémonos a orar con ellos, a animarlos, a inspirarlos, a estimularlos con visiones acerca de lo que ellos pueden hacer, a decirles que ellos son buenos e inteligentes y que Dios tiene un destino bueno para ellos, que ellos pueden estudiar, invierta en sus hijos y declare bendición sobre ellos, ore con ellos y declare la bendición de Dios.

Yo sé que Meche cuando nuestras hijas estaban pequeñitas, todas las noches oraba la bendición sacerdotal de Aarón y esas niñas dependían de la oración de su mamá todas las noches, y ahora gracias al Señor han podido seguir esa cadena de bendición, pero Meche intuyó la importancia de bendecir, el poder de la bendición. Bendigamos a nuestros hijos y en nuestra mente visualicémolos como exitosos, como abiertos a la bendición y a la buena Voluntad de Dios en sus vidas.

Y lo segundo es la importancia de las palabras. Dice la Biblia que el poder de la vida y de la muerte están en la lengua, la lengua tiene poder para bendecir o para maldecir ¿sabe usted? y lo que usted confiesa con su boca tiene poder para rebotar y volver a usted. Si usted es una persona cuya palabra y conversación es negativa o si usted muchas veces aguanta las palabras positivas porque tiene un temperamento un poco tristón o agrio, o cínico acerca de las bendiciones acostumbre su boca a hablar cosas buenas.

Yo por ejemplo con todo esto del frío y la nieve yo lo reconozco pero trato también de decir: ¡pero Dios es poderoso y qué bueno que estamos bien y viene la primavera por ahí, y hay esperanzas!" porque si no vamos a estar echando pestes sobre el bendito invierno ahí y el invierno no va a querer irse, yo creo que tenemos que también hablar cosas positivas y esperar cosas buenas de Dios, porque la boca tiene un poder tremendo. Los nombres que le damos a la vida, las conversaciones que tenemos, las cosas que confesamos con nuestra boca; recuerde siempre que las palabras tienen gran poder.

Esta madre al nombrar a su hijo y cada vez que la gente le decía: Dolor, Adolorido, y yo no sé cómo era que se incorporaba en el hebreo el concepto de dolor pero, tenemos que tener mucho cuidado con estas cosas porque evidentemente Jabes creció con este, su nombre lo condenaba a una vida dolorosa y negativa.

Pero lo otro que dice aquí es que Jabes fue más ilustre que sus hermanos. Yo busqué la palabra ilustre porque me pareció intrigante y como una palabra significativa, también la busqué en el hebreo original, y la palabra "ilustre" traducida al español, en el hebreo es "cabad". Cabad es una palabra que tiene referencia a algo pesado, a algo que tiene peso.

Y la idea es que Jabes era como más sustancioso que sus demás hermanos. Jabes tenía más sustancia, más peso en ese sentido. Usted sabe que la palabra "aplomo" tiene la idea de plomo pero es también la idea de una persona aplomada, sustanciosa que se mueve con seguridad. La idea es que Jabes, su personalidad, su persona tenía algo diferente a los demás hermanos y por eso es que resaltó en medio de esta lista, salió como. Una persona ilustre es una persona que, la palabra ilustre tiene la idea de luz. Jabes resplandecía en medio de sus demás hermanos, tenía sustancia.

Y esto fue yo creo, lo que había en él, en su corazón y en su persona, lo que le permitió expresar esta oración tan distintiva. Porque piense algo: yo me imagino que la razón por la cual señalan el nombre de Jabes también, porque si la oración de Jabes se hubiera quedado en la zona privada y simplemente hubiera sido algo que él dijo ahí en secreto y no hubiera tenido mayor resonancia, quizás no hubiera habido razón para señalarlo. Yo creo que Jabes llegó a ser un hombre verdaderamente sobresaliente en su comunidad. Un hombre próspero, quizás un negociante, quizás un hombre que tuvo muchos hijos y gran familia y fue de renombre en su comunidad, quizás fue un gran maestro espiritual, no sabemos pero dice que Dios le otorgó lo que él le pidió, lo que quiere decir que las bendiciones que Jabes le pidió a Dios fueron cumplidas y Jabes llegó a ser un hombre de gran resonancia en su comunidad.

Y entonces esto me lleva a pensar algo y es que, esa idea de sustancia y de peso le vino a él probablemente, irónicamente por el dolor que él padeció en su vida. ¿Usted sabe que hay niños que a veces son un poquito enfermizos y delicados pero llegan a ser grandes hombres y mujeres de Dios? porque en vez de estar por allí con los muchachitos jugando pelota y haciendo cosas atléticas se dedican a la lectura o a la música, o a la reflexión filosófica y al estudio, y llegan a ser personas de gran renombre a pesar de que los muchachitos se burlaban de ellos y todo esto, pero su delicadeza y su fragilidad los llevó a orientar su vida a otra dimensión que cuando uno es adulto pues es una dimensión que rinde muchos dividendos.

Y entonces yo pienso que Jabes por su tristeza y su niñez así un poco solitaria y triste llegó a ser un hombre espiritual, un hombre de principios, un hombre de pensamientos profundos, un hombre de preocupación por las cosas importantes de la vida.

Entonces es importante eso para mí porque yo creo que hay situaciones en la vida que aunque son dolorosas nos redimen y nos capacitan para entender una dimensión que de otra manera no entenderíamos. Quizás el mismo dolor paradójicamente lo preparó para ese momento de bendición y de definición.

Muchas veces las tragedias de la vida crean en nosotros el carácter y el peso, y la disposición para hacer y concebir cosas grandes y excepcionales. El dolor puede ser uno de los grandes fertilizantes de Dios y yo animo a esas familias que están pasando por estos momentos dolorosos a que quizás se metan dentro de su dolor y lo usen como un aliado para llegar a otro nivel espiritual, porque el dolor yo digo que te amarga o te endulza, el dolor o te endurece o te capacita, todo depende de cómo tú lo recibas y la clave está en no rebelarse contra el dolor, no dejar que el dolor te amargue, no resistirlo sino dejarlo que pase a través de ti y usar tus lágrimas y tu tristeza para venir y derramarlas delante del Señor y para pedirle al Señor que te saque en Su tiempo renovado y fortalecido, y Él lo hace.

Todas estas enseñanzas que hemos tenido en estos últimos meses están orientadas hacia ese hecho, de que el dolor puede venir a cualquier persona, aún las personas que más amamos a Dios y que más servimos al Señor y que más damos al Reino de Dios podemos pasar por experiencias terribles y tristes, porque nadie está exento. Este mundo es un mundo caído y es un mundo lleno de maldad, y tenemos un enemigo que puebla este mundo y que quiere matar, robar y destruir.

Y Dios sin embargo ha garantizado que los hijos de Dios siempre saldremos airosos de todas nuestras pruebas y todas nuestras dificultades, y Él se ha asegurado de que lo que destruye a otros a nosotros nos hagan más fuertes. Por eso dice que: "Todas las cosas ayudan a bien" tribulación, angustia, hambre, desnudez, peligro o espada, todas estas cosas Dios las usa para sacarnos adelante. Cree que tu dolor puede ser usado por Dios para preparar la plataforma para tu salto hacia la grandeza y hacia la espiritualidad.

Jabes en su tristeza de niño que la gente lo miraba y decía: wow este muchachito qué pena mira cómo nació, mira su niñez así tan tristona, tan solitaria, pero yo me imagino que Jabes se iba por ahí por el campo y pensaba mirando las estrellas o mirando un pajarito, o viendo agua correr en un riachuelo, y Jabes pensaba en cosas profundas y poderosas mientras también meditaba en su tristeza, en que él quería también ser popular entre los niños y esto, pero Dios estaba usando ese trasfondo para prepararse un hombre especial, un hombre poderoso.

Y entonces llegó un momento en que Jabes algo le salió, algo de grandeza, esa grandeza que él tenía, ese corazón noble que estaba formándose en él lo guió hacia una oración que fue como una presión que le brotó de las entrañas mismas.

Y yo veo en esta oración unos elementos claves que no debemos dejar pasar por alto. Número uno: el "Oh" de Jabes. Yo siempre he sido cautivado "Oh, si me dieras bendición." Yo creo que nuestras oraciones siempre deben tener un "oh" en alguna parte porque recuerden que yo he dicho que nuestras oraciones deben ser específicas, deben ser apasionadas, deben ser intensas, Dios ama a la gente que se acerca a Él con un sentido de urgencia. La gente que ha medido sus oraciones, la gente que ha cocido sus oraciones a fuego lento. La gente que a fuerza de orar una y otra vez por la misma petición ha llegado a desearla desesperadamente.

La Biblia está llena de gente que ha hecho oraciones desesperadas como ese "oh" de Jabes. Una de ellas, Ana, quería un hijo, era estéril y deseaba un hijo como nada en la vida, y se acercó dice un día al santuario y tenía tantas lágrimas y tanta congoja que el anciano, el sumo sacerdote pensaba que estaba borracha, y es cierto, estaba borracha; estaba borracha de dolor, estaba borracha de desesperación, y derramó su alma delante de Dios y de ahí salió con la Palabra de Dios, y no solamente tuvo un hijo, y ese hijo no fue cualquier hijo, fue el profeta Samuel y con él vinieron otros hijos también.

Recuerdo a los amigos del paralítico. Desesperados por una intervención del Señor rompieron el techo, bajaron a su paralítico y el Señor dijo: Wow qué fe tan grande tienen ustedes, lo sanó. La mujer con el flujo de sangre se metió entre la multitud rompiendo la ley, tocó el manto de Jesús y le robó poder, y salió sana. La mujer cirofenicia con su hija endemoniada viene ante el Señor, el Señor la insulta casi con una palabra, era probándola pero ella se mantiene en su petición y sale de allí, su hija a distancia es sanada de un demonio. Dios cree en las oraciones desesperadas.

Y yo creo a veces que nuestro problema es que, nuestra necesidad no está lo suficientemente intensa a veces y que Dios necesita que nosotros cultivemos nuestro dolor así en un sentido ¿no? y que lleguemos a un punto en que nuestra oración es como un bólido que se dispara y llega al Trono de Dios. Se requiere pasión en la oración y hasta que no alcanzamos ese nivel de compromiso con nuestros sueños y nuestras pasiones no podemos recibir nada de Dios.

Yo creo que el problema de mucho cristiano es que no sueña lo suficiente, no concibe en su mente suficientes cosas grandes, no sueñan despiertos, no visualizan lo que desean, hay que ponerle nombre y dirección, y apellido, y especificidad a las cosas que tú pides al Señor, se específico en tus oraciones al Señor.

Y yo creo que ese "oh" de Jabes sugiere que tenemos que pensar en una alternativa para nuestra vida. El "oh" de Jabes sugiere que no estaba contento con su condición, quería un cambio, estaba harto de vivir bajo un signo de negatividad. Es importante que nos rebelemos ante nuestra situación y que determinemos cambiarla de una vez por todas, y que llegue un momento en que digamos: ¡ya, hasta aquí llegó! voy a presentarme delante de Dios.

En su expresión hay una visión de algo nuevo, hay sueños, hay la consideración de una vida diferente. Y lo interesante es que Jabes en vez de seguir quejándose de su situación se dirigió hacia el Señor y dirigió su causa directamente hacia Dios, qué importante es que oremos cuando tenemos necesidades en nuestra vida. Qué importante es que presentemos nuestras peticiones con toda oración y ruego delante del Señor.

Hay cuatro peticiones, cuatro cosas que Jabes pidió y quiero ir rápidamente a través de ellas. Lo primero que dijo fue: "Si me dieras bendición", pidió bendición. En segundo lugar la palabra clave "y si ensancharas mi territorio", ensanchamiento. Lo tercero "si Tu Mano estuviera conmigo" ahí yo diría la mano, el término la Mano de Dios, y cuarto "y me libraras de mal" líbranos del mal, aquí "mal" es la palabra clave.

Estas cuatro cosas: "bendición" "ensanchar" "mano" y "mal" son cuatro cosas que nosotros debemos siempre tener en mente en nuestra vida y en nuestra relación con Dios.

Mire la primera: "si me dieras bendición". Yo creo que Jabes estaba pidiendo algo general para su vida, era como que: "Señor, si mi vida estuviera bajo el signo no de dolor y de tristeza de mi pasado sino bajo el signo de prosperidad, bienestar, buena Voluntad Tuya, si el viento de Tu bendición estuviera detrás de las velas de mi barca todos los días de mi vida y que todo lo que yo emprendiera tuviera como ese sello de aprobación de Tu parte".

¿Sabe que nosotros tenemos derecho e inclusive yo creo que tenemos la obligación como hijos de Dios a esperar bendición en tu vida y a pedirle al Señor bendición? Hermano si usted no espera bendición en su vida no la va a recibir. Yo no sé usted pero yo vivo enamorado de la bendición de Dios y yo creo que mi vida está bendecida y será bendecida, y ha sido bendecida, y yo quiero que tú tengas ese mismo deseo. No permitas que nadie te mate la esperanza de la bendición de Dios en tu vida porque yo creo que eso es una realidad.

Yo podría estar aquí días enteros señalándole cómo la bendición de Dios me ha seguido todos los días de mi vida. El salmista David dice: "Jehová es mi pastor, nada me faltará, y la bendición del Señor me seguirá todos los días de mi vida." Pídele al Señor que toda tu vida esté bajo ese sello y todas las cosas que tú emprendas porque hay un derecho allí.

Mucha gente quiere quitarle a los cristianos como esa idea: "ah que esto es predicación de prosperidad", no, Dios nos llama a ser prósperos, Dios nos llama a ser bendecidos. Claro, en ese proceso pueden venir tiempos de dolor pero yo creo que el balance neto cuando tú mezclas los dolores, las pérdidas y las bendiciones y las ganancias al final el hijo de Dios tiene un balance neto muy positivo de bendición, y esos momentos tristes y de pérdida son simplemente esos colores que le dan más realce a las bendiciones de Dios, porque sin contraste lo que hay es una monotonía, se necesita un contraste para que pueda haber claridad.

Mire cómo el Señor le dice a los hebreos en el capítulo 28 de Deuteronomio: "Si tú oyes atentamente la Voz de Jehová tu Dios y guardas, y pones por obra todos sus mandamientos que Yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la Tierra, y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán." Es como que Dios te lanza bendiciones y esas bendiciones te persiguen hasta alcanzarte. La bendición de Dios está detrás de ti mi hermano, el sabueso de la bendición de Dios te va a seguir todos los días de tu vida.

Dice: "Bendito serás tú en la ciudad y bendito en el campo, gloria al Señor. Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. Bendita será tu canasta y tu artesa de amasar." Estas son bendiciones que estaban dirigidas a un pueblo agrícola. Hoy en día Dios diría: Bendito es tu ATM y tu cuenta de banco, bendita será tu salida y tu entrada, bendito serás en la universidad y en la casa, bendito serás cuando friegues los platos y cuando te acuestes a dormir, cuando salgas en tu carro y cuando regreses a tu casa, cuando estés con tu familia disfrutando en la casa o cuando estés en el trabajo, la bendición de Dios te seguirá.

Léase cuando usted pueda Deuteronomio 28 y vea lo que pasa cuando un hombre, una mujer agrada al Señor y usted verá que lo que nos dice la Biblia es que cuando; yo no sé otros pero yo he tenido mi cuota de dolor en la vida ciertamente, pero también puedo decir que esta Palabra se ha cumplido en mi vida y en la vida de mi familia, hay bendición. Mi ministerio y todas las demás cosas, Dios ha sido un Dios que ha cumplido Su promesa y no deje de creer en eso.

El Salmo 128 creo que es tiene palabras de fortaleza para nosotros también porque es importante, "Bienaventurado todo aquél que teme a Jehová y que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos bienaventurado serás y te irá bien; Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa, tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa; He aquí que así será bendecido el hombre o la mujer que teme a Jehová."

La Biblia está llena de estas palabras de bendición y eso fue lo que Jabes le pidió. Yo creo que la bendición depende de dos cosas, número uno: que obedezcamos a Dios, eso es lo que dice allí ¿no? Nosotros tenemos que amar a Dios, incluirlo en nuestra vida, tenemos que preferir a Dios por encima de todas las cosas, tenemos que ser obedientes en todo lo que podamos, tenemos que amarlo por sobre todas las cosas, eso es bien importante porque donde quiera que tú ves promesa ves también esa condición.

¿Dónde está tu corazón para con Dios, amas tú a Dios por sobre todas las cosas? ¿puedes decir tú que el Reino de Dios es tu preferencia? Si tú vives así yo creo que tú tienes derecho a esperar una vida bendecida y eso fue lo que le pidió Jabes al Señor: Padre bendíceme, aparte de todas las cosas específicas, dame tu bendición.

Segundo: "Si ensancharas mi territorio". Esto es bendición pero más específico todavía. Para mí lo que Jabes le está pidiendo aquí es bendición material, prosperidad, influencia, que Dios le expanda. Quizás Jabes estaba morando en pobreza, quizá Jabes estaba sin compañía humana, solitario, quizá Jabes era una persona anónima en su comunidad, pero le pidió al Señor: Padre expande mi territorio, dame tierra pero no solamente tierra física, sino Señor: ayúdame a morar en algo diferente, sácame del atolladero, sácame del anonimato y éntrame en un espacio mayor para mi vida.

Mi hermano: yo creo que nosotros como cristianos siempre tenemos que estar mirando el próximo horizonte. Si tú llegaste a un momento de éxito en tu vida bueno, dale gracias al Señor pero mira desde ahí desde esa altura y ve a una tierra más lejana donde tú puedas alcanzar también, y eso no es que seas egoísta ni nada por el estilo, es que ese es tu derecho.

En mi mente viene la imagen de Abraham cuando está con su sobrino Lot y Dios le dice a Abraham después que Dios se va, le dice: "Abraham, mira al sur, mira al norte, mira al este y mira al oeste, toda esa tierra que tú ves a tu alrededor Yo te la entrego." Y después a su descendiente Josué le dijo lo mismo: "Yo te he entregado toda tierra que pise la planta de tus pies."

Y nosotros tenemos que vivir hermanos con la expectativa de mayores espacios que vamos a ocupar. Yo creo que Dios tiene todavía cosas mayores para nuestra Iglesia. Ustedes nos ven siempre construyendo, no es porque tenemos obsesión con edificios, es porque Dios nos llama a expandir y a crecer, y a hacer cosas mayores.

El momento en que una Iglesia se estanca en la rutina se murió ¿sabe? El momento en que tu matrimonio se queda donde está y ustedes no están buscando mayor intimidad, mayor compañerismo, otras cosas que hacer en su vida ahí es donde viene la monotonía y viene la muerte. Esas parejas jóvenes que estuvieron aquí arriba no se conformen con lo que ustedes vieron en sus padres solamente, gloria a Dios si fueron de bendición, no. Ustedes tienen derecho a aspirar a ser mejores matrimonios que sus padres, tener mejores hijos, ser de mayor bendición y honrar a sus padres con los logros mayores que ustedes van a tener ¿usted entiende?

Nosotros los cristianos tenemos que ser mejores que nuestros antepasados. Nuestra Iglesia tiene que ser más bendecida dentro de 10 años que lo que es ahora. Nuestros ministerios, nuestra paternidad, maternidad, nuestro entendimiento de la Palabra de Dios, nosotros tenemos que estar siempre buscando algo más, leyendo nuevas cosas, explorando nuevos caminos, desarrollando nuevos hábitos, ensanchar nuestro territorio.

¿Qué dice Isaías capítulo 54, uno de mis pasajes también favoritos que yo uso como un lema de mi vida? "Ensancha el sitio de tu tienda y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas, no seas escaso. Alarga tus cuerdas, refuerza tus estacas porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda, y tu descendencia heredará naciones y habitará las ciudades asoladas."

Comunidad latina y todos los que estén aquí de otras nacionalidades: no nos conformemos con el espacio que habitaron nuestros antepasados, no nos conformemos con los malos hábitos y las limitaciones, aspiremos a cosas mayores, aspiremos a logros mayores e invirtamos. No hay nada de malo con que tú pidas que Dios ensanche tu territorio.

La tercera cosa que Jabes le pide al Señor: "Y si Tu Mano estuviera conmigo". Cuando yo pienso en mano, la Mano de Dios pienso en el Poder de Dios sobre la vida de él. Jabes le estaba pidiendo que el Poder de Dios estuviera con él, que la energía divina estuviera con él. ¿Sabe que la Biblia habla de la mano fuerte y el brazo extendido de Dios? En muchas ocasiones cuando la Palabra quiere referirse al Poder de Dios habla de Su Mano, por ejemplo cuando dice que Dios sacó al pueblo hebreo de Egipto con mano fuerte y con brazo extendido.

Y Jabes inspirado por el Espíritu Santo le estaba pidiendo que el Poder de Dios fuera sobre su vida, y hermanos nosotros como cristianos tenemos que ser gente que tenga apetito por el Poder de Dios. Yo les animo a ser gente hambrienta de poder pero el Poder del Espíritu Santo. El Señor Jesucristo le dijo a los discípulos: "No salgan de Jerusalén hasta que reciban poder de lo alto" porque ya ellos tenían la enseñanza que el Señor les había dado, tenían experiencias con el Señor, habían visto cosas grandes pero ellos necesitaban autoridad y poder en su propia vida y eso vino a través de la unción y el bautismo del Espíritu Santo.

Yo les animo a todos mis hermanos, cuando su energía está decayendo, cuando su ánimo está decayendo en las cosas del Señor a ir directamente al altar de Dios y pasar un rato en oración, y no levantarse hasta que usted no sienta que usted ha recibido renovación.

Hablaba con un hermano esta mañana a quien amo muchísimo que me hablaba de una necesidad de algo diferente en su vida, yo le decía: mira sácate un rato, sácate medio día y métete tú solo, y busca un encuentro con Dios, ayuna, ora, clama, adora. Porque en la vida cristiana nosotros necesitamos poder, autoridad para poder prosperar, no es solamente buenas intenciones ¿no? necesitamos el Poder desnudo de Dios. A veces necesitamos el poder para romper patrones de pobreza y estancamiento en nuestra vida espiritual. Somos una Iglesia pentecostal, somos una Iglesia que cree que venimos al altar y que Dios hace cosas, no nos contentamos simplemente con estar allá en el asiento, creemos que tenemos que guerrear, hay que hacer cosas poderosas, hay que llenarse de la autoridad de Dios, hay que tener una experiencia con el Espíritu Santo, hay que usar los dones del Espíritu Santo. El pueblo de Dios es un pueblo que está orientado hacia consideraciones de poder, yo te animo a tener esa experiencia de encuentro con Dios en tu vida.

Yo he estado hablando con el equipo pastoral y aprovecho esta oportunidad para, he estado como cogiendo impulso y por diversas razones no ha sido posible pero me comprometo aquí públicamente delante del Señor porque Dios ha puesto en mi corazón invitar a un grupo de ustedes a ser un grupo piloto, y yo quiero tomar unos tres, cuatro domingos allá arriba en el cuarto piso. Y mi problema ahora mismo sobre todo les confieso es cómo identificar a esas personas, pero yo veo aquí a muchos de ustedes que son nuevos en la fe y yo creo que son los primeros en su familia, en sus generaciones en buscar del Señor y estar en una Iglesia cristiana, allá arriba en sus balcones o acá.

Y yo creo que una de las soluciones que Dios tiene para nosotros, porque hay mucha gente que viene a la Iglesia una y otra vez, y otra vez, y vienen y reciben de la Palabra, y todo esto, pero necesitan un encuentro frontal con el Espíritu Santo, necesitan el bautismo del Espíritu Santo. Y lo que yo quiero hacer, y esto espero que me va a dar porque voy a tener que faltar unos dos o tres domingos al servicio de las 9 probablemente, pero lo que quiero hacer es irme con ustedes allá arriba al cuarto piso y pasarnos unos tres o cuatro domingos explorando esta dimensión de poder de la vida cristiana, y ayudarlos con otros hermanos que hayan tenido esa experiencia del bautismo del Espíritu Santo, y ayudarlos con esa parte de la vida cristiana, y sellarlos con esa experiencia, yo creo que eso va a ser transformador en sus vidas.

Porque muchas veces venimos a la Iglesia y venimos, y venimos pero nuestra mente está torpe y tosca, y lo que hace el bautismo del Espíritu Santo y la llenura del Espíritu es que nos abre al Poder de Dios y nos mete esteroides y vitaminas espirituales dentro de nuestro espíritu, yo me comprometo delante del Señor a hacer eso bien, bien pronto, ayúdenme y oren por eso porque yo sé que esto va a transformar nuestra Iglesia y queremos hacer eso dos o tres veces al año en el futuro. Pero me denuncio a mí mismo porque hay tantos obstáculos a veces en la vida cristiana que intervienen para que esto no se haga, pero yo creo que muchos de ustedes, la solución para su crecimiento espiritual, para salir del atolladero y entrar en una nueva dimensión es a través del Espíritu Santo en sus vidas.

Así que con la ayuda del Señor, la próxima reunión del equipo pastoral, miércoles, por favor les suplico vamos a ver cómo ya salimos de esta deshonra y nos ponemos en eso porque yo siento que Dios me está acosando para que hagamos eso, y lo hagamos de una manera bien.

Así que yo creo que eso fue lo que Jabes le pidió al Señor: Si Tu Mano, si Tu Poder, si Tu favor activo estuviera conmigo, necesitamos eso para hacer vidas poderosas en Dios. Y lo último es, dice, "Si me libraras de mal para que no me dañe" ¿qué es el mal? el diablo, demonio, las fuerzas del mal, lo demoníaco que trata de hacer daño en nuestra vida, y yo creo que ahí está la importancia de la guerra espiritual.

Nosotros necesitamos en nuestra vida saber que Satanás es real y que por eso es que la santidad es tan importante en la vida cristiana, porque es una defensa contra el mal. Tenemos que saber que reprender a Satanás, declarar la bendición activa de Dios en nuestros matrimonios, en nuestro hogar, poner el frente cuando el enemigo quiere venir a destruir nuestros matrimonios, cuando viene a sembrar duda y a sembrar depresión en nuestros corazones entender lo que está pasando y denunciar a Satanás, y declarar la bendición de Dios sobre nuestras vidas. En nuestro próximo sermón vamos a hablar específicamente acerca de la importancia de la guerra espiritual.

Lo que Jabes estaba pidiendo era que el Señor lo librara de la fuerza demoníaca que quería destruir su vida y que había hecho tanto daño en su vida, y le dijo: Señor guárdame del mal para que no me cause dolor, para que no me cause daño. Y sabe que cuando tú pidas bendición del Señor, muchas veces cuando Dios esté haciendo grandes cosas en tu vida va a venir la prueba también. Muchas veces cuando Dios está comenzando a trabajar en nosotros es cuando más tenemos que estar alertas porque el enemigo va a querer hacer algo para quitar tu mirada de la bendición de Dios.

Por eso la Palabra del Señor dice ¿no? "Seamos sobrios y velemos porque nuestro adversario, el diablo como león rugiente anda alrededor buscando a quién devorar." Yo creo que Dios quiere bendecirte, Dios quiere hacer cosas grandes en tu vida pero tienes que cubrir con la sangre del cordero el dintel de tu casa para que el ángel de la muerte no pueda entrar a tu casa, que pase de largo como pasó sobre los hebreos en Egipto y que Dios cubra tu casa.Tenemos que ser gente de guerra espiritual también y por eso tenemos que vivir en una manera en que el enemigo no tenga por dónde agarrarnos y por dónde entrar en nuestras vidas.

Así que yo les bendigo en el Nombre del Señor, que esta oración de Jabes haga mella en nuestros corazones y en nuestros espíritus y que nosotros seamos un pueblo que crea en el Poder de Dios, cuando vengan las dificultades podamos oponer esa Palabra de fe y esa Palabra de clamor al Señor.

Bajemos nuestras cabezas. Padre: gracias porque Jabes alumbra nuestro camino en las Escrituras y nosotros creemos que Tú puedes cambiar nuestros destinos, y que cualquier situación que estemos confrontando en este tiempo, Tu Poder es suficiente para sacar nuestro carro espiritual del atolladero, sacarnos Señor del lodo cenagoso, del pozo de la desesperación y ponernos en piedra Señor, poner nuestros pies sobre la roca firme, y eso es lo que pedimos en este día para Tu pueblo, bendición Señor, fortaleza, ensanchamiento de su territorio, Tu Mano poderosa fluyendo a favor nuestro y Tu cobertura sobre nuestros hogares, Tu protección de todo mal. Llénanos de esa energía tuya Padre y bendigo a Tu pueblo en este día.

Gracias por tan buena asistencia esta mañana, por gente nueva y por familias que Tú estás bendiciendo Padre, y para las cuales Tú tienes buenos propósitos, gracias. Salimos de aquí fortalecidos Señor con nuestros corazones llenos de esperanza acerca del futuro, en el Nombre de Jesús. Y el pueblo de Dios dice: amén, les bendigo mis hermanos, que la Gracia del Señor sea sobre ustedes, amén y amén.

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