Sermón 14 de diciembre 2014: Dios no te da lo que tú quieres sino lo que tú necesitas

A propósito de Sermones
[Dr. Roberto Miranda]
  • Presenter: Dr. Roberto Miranda
  • Fecha: December 14, 2014
  • Ubicación: Congregación León de Judá, Boston MA

He predicado acerca del Libro de Ruth y de algunos principios que este Libro encierra, y lo quiero hacer ahora a la luz del tema que hemos estado tratando, y creo que si Dios no me indica lo contrario, va a ser el segundo y último sermón dentro de esta serie más grande sobre el dolor, sobre las pruebas y los sufrimientos, y cómo podemos relacionarnos con el dolor y el sufrimiento que es parte de este mundo y parte de la experiencia de los hijos de Dios, en una forma positiva; verlo de la manera correcta desde la perspectiva correcta, encarar el dolor, encarar las tragedias, las pérdidas, los contratiempos, los fracasos de la vida en una forma bíblica, en una forma espiritual entendiendo que es algo que es parte de la experiencia humana y que Dios muchas veces usa los contratiempos, los fracasos, los sufrimientos de la vida, los desiertos de la vida para bendecirnos y mejorarnos, y fortalecernos, y llevarnos a otro nivel de calidad de vida.

Inclusive es el instrumento de Dios para que podamos ser verdaderamente felices en el futuro. Si recibimos la prueba y el dolor en una forma correcta bíblicamente, si lo vemos a través de los ojos de Dios y de Su Palabra, si nos relacionamos con los desiertos de la vida en una forma correcta inclusive el dolor puede ser un instrumento para la felicidad futura nuestra, puede ser un instrumento para ser más livianos al final del proceso, recordando la Palabra del apóstol Pablo ¿no? de que nos despojemos del pecado y del peso que nos asedia para que corramos con ligereza la carrera de la fe que es la carrera de la vida.

El dolor tiene esa virtud que, por medio del fuego de la prueba, nos derrite un poco de la grasa excesiva y del pecado, los defectos. Es un poco una terapia psicológica que Dios emplea para romper en nosotros muchas cosas, para derretir esos atolladeros, eso que está petrificado, endurecido por falta de fluir, viene el fuego de la prueba y quema esas cosas, y las derrite, y hace que corran otra vez como un aceite de un motor que ha estado inactivo por mucho tiempo se seca, se pone duro, pero con el calor del funcionamiento comienzan otra vez a fluir las grasas, y entonces otra vez el motor puede arrancar.

Las luchas, los problemas de la vida pueden ser eso, si tomamos la perspectiva correcta y nos relacionamos con esa experiencia dolorosa en la forma correcta. Si comenzamos a ver las ausencias, las esterilidades, los problemas de la vida en una luz redentora, redentiva, si comenzamos a verlo otra vez en el lente del Espíritu, eso va a cambiar nuestra existencia.

Los psicólogos saben que las narrativas que adoptamos de nuestra vida, de nuestras experiencias negativas o positivas determinan la manera en que vivimos la vida. Si tú adoptas una narrativa negativa, por narrativa quiero decir una interpretación, es como que si tú escribieras tu interpretación de tu vida depende de si lo haces en una forma positiva o negativa, eso va a determinar el destino de tu vida y el curso de tu vida.

Y cualquier experiencia de la vida, si es una experiencia sobre todo dolorosa, si tú la adoptas como algo cruel o victimario que no tiene posible redención ni nada bueno en ello así va a ser, va a ser algo destructivo para tu vida. Te va a victimizar, te va a encadenar, te va a entorpecer en tu camino. Pero si tú lo adoptas en una forma diferente positiva, esperanzada, redentora, viendo el oro escondido vas a ver que eso va a cambiar la experiencia.

El mismo evento afecta a dos personas de maneras diferentes, aún en una familia muchas veces: un divorcio, la pérdida de un padre en la adolescencia, un niño puede salir de allí fortalecido y endulzado, y bendecido y el otro puede salir amargado, rebelde, cruel, resentido por toda la vida, deprimido porque miró las cosas en una manera diferente, y así pasa con los eventos de nuestra vida. Y así pasa con los eventos de nuestra vida.

Y Dios nos anima a ver el dolor y ver el sufrimiento como algo mas bien positivo, encontrar el oro escondido dentro de ello. Es duro, sobre todo cuando uno se mete de lleno en eso, el primer golpe del dolor nos deja siempre sin aliento y a veces la reacción inicial es ir y rebeldía, y por qué yo, y cómo Dios permite que esto pase en mi vida, y meternos en una esquina ahí y no besarle la Mano más al Señor, ese puede ser el primer inicio.

Y a veces: hey, está bien, a veces tenemos que pasar la perreta primero ¿no? y después entonces decir: ¿sabes qué? sí, recapacitar y volver a donde el Padre y bendecirlo, y bajar la cabeza y decir ¿a dónde iremos? si sólo Tú tienes Palabra de vida eterna ¿no?

Porque a veces cuando usted pasa por el dolor y el sufrimiento dice: ¡ah! ya no voy más a la Iglesia, pero ¿a dónde va a ir usted, a la mano del diablo, a este mundo cruel allá afuera sin la protección del Señor? es que no hay otro camino, no hay. Después que usted conoce las cosas del Reino de Dios ya no hay más nada a dónde ir. Y sobre todo si usted se queda metido en el Reino usted a la larga va a recibir lo que necesita, va a aprender, va a crecer y Dios le va a comenzar a bendecir entonces. Bueno, eso es el principio del marco interpretativo de lo que quiero decir.

El domingo pasado hablamos sobre la experiencia de Elías y su gran crisis en el desierto, cómo Dios usó ese desierto de Elías, su depresión total, su fracaso ministerial en un sentido para darle una perspectiva diferente de Dios y de él mismo para mostrarle otro aspecto del ministerio y de Dios, no solamente el Dios de fuego y azufre, y juicio que mata a 500 profetas falsos y los destruye, sino también el Dios tierno, amoroso, maternal que le suministra una torta cocida y un vaso de agua dos veces al profeta que está agotado emocionalmente y lo pone a dormir y a descansar, y luego le da una revelación poderosísima de que Él no solamente habita en el terremoto y en el fuego, y en el viento explosivo sino también en el silbido tierno y apacible.

Entonces vimos que el fracaso ministerial de Elías, su momento de estar entre la espada y la pared y darse cuenta de que él no es ese hombre poderoso que hace milagros terribles, sino que es un hombre también que necesita ministración, necesita ser servido, necesita el toque maternal de Dios y que necesita ver también el aspecto maternal de Dios, todas estas cosas están encerradas y mucho más en esa experiencia dolorosa de Elías, y vemos entonces cómo Dios usó el dolor.

Hoy quiero hablar acerca de Ruth y Noemí, y ver esta narración que se da en el período de los Jueces, el Libro de Ruth. Por eso es que es raro este Libro porque está metido en el mero Antiguo Testamento allí antes de Primero de Samuel y Segundo de Samuel, Reyes, Crónicas, antes de eso en el tiempo de los Jueces, antes de que hubiera Rey en Israel, Ruth y Noemí, su drama se registra en la BIblia aunque el Libro probablemente fue escrito mucho tiempo después. Algunos creen que fue en el tiempo de David ya tres generaciones después que Ruth existió porque vamos a ver algo bien interesante acerca de Ruth más adelante.

Pero esta historia se da en el tiempo de los Jueces específicamente y por eso le digo que es tan importante, yo espero que aquí todos sepan enseguida acerca de la narrativa de Ruth. Nadie que conoce al Señor y que tiene tiempo en las cosas de la fe debe ignorar esta historia y no conocerla bien, la vida de Ruth, mi tarea debiera hoy ser simplemente comentar la narrativa porque todos debiéramos saberla de memoria, es una historia muy linda, aunque no sepamos todos los detalles.

Pero yo quiero hablar precisamente acerca de cómo superar una pérdida terrible, cómo trascender las tragedias de la vida y llegar al punto final de la bendición y del triunfo. Porque el Libro de Ruth comienza precisamente con una escena muy trágica porque su suegra, Noemí, se había ido con su esposo y sus dos hijos desde Belén, interesante que en este tiempo de Navidad, aquí tenemos a Belén jugando un papel bien importante porque está relacionada con Jesús esta historia, el Mesías que habría de venir siglos después.

Ruth y su esposo Elimelec, y sus dos hijos Malón y Quelión, parece que uno de ellos era bien malo porque le llaman Malón, no solamente malo sino, Malón, estoy jugando, un chiste barato a las 9 de la mañana (ríe), pero Malón y Quelión, no le ponga a un hijo por favor el nombre de Malón jamás, si se le acaban los nombres posibles consulte conmigo y yo le daré un nombre más atractivo. Pero Malón y Quelión se fueron con su madre y su padre a Moab, una tierra pagana y salieron de Belén de Judá en un tiempo de esterilidad y de hambre en Belén, se fueron, se transportaron a esta región de Moab y allí vivieron algún tiempo, y desgraciadamente el esposo de Noemí falleció, y sus dos hijos que se casaron con dos mujeres moabitas, Ruth una de ellas y Orfa también ¿alguien aquí se llama Orfa? que no quiero hacer chistes ni nada (risas), por si acaso.

Ok, Ruth y Orfa, de paso hay muchas Ruths en el mundo pero muy pocas Orfas y en parte porque Ruth escogió un camino mucho mejor, el camino de la nobleza y de la generosidad. El caso fue que Malón y Quelión se casaron con dos mujeres moabitas y desgraciadamente también fallecieron. Imagínese usted a una edad avanzada probablemente como era Noemí perder a su esposo y después perder a sus dos hijos, y tener que enterrar a sus dos hijos en una tierra foránea cuando usted salió de su tierra precisamente buscando una mejor vida, emigró a otro lugar para buscar una mejor vida y sin embargo todos tus sueños, todos tus planes totalmente fracasados y te encuentras sola allá en el ocaso, al final de tu vida, una escena trágica.

Y entonces el primer capítulo registra cómo Noemí toma sus dos nueras y emprenden el camino con ellas, y como a mitad del camino, yo me lo imagino en una forma dramática, Noemí llegando a donde se dividen dos caminos, se divide un camino y va en dos direcciones: uno va hacia Belén y el otro va hacia otra parte de Moab.

Y en ese momento Noemí se para con sus dos nueras allí y les dice: "Volveos hijas mías" en el versículo 11, y antes de eso: "Volveos cada una a la casa de su madre, Jehová haga con vosotras misericordia como la habéis hecho con los muertos" es decir sus hijos "y conmigo. Luego las besó y ellas alzaron su voz y lloraron" versículo 9, "y le dijeron: ciertamente nosotras iremos contigo a tu pueblo." Hubo un primer esfuerzo como para ser fieles a Noemí.

Pero entonces Noemí insiste: no, vuélvanse muchachas ¿para qué van a ir conmigo? ¿tengo yo más hijos en el vientre que puedan ser vuestros maridos? Sabe que en el Antiguo Testamento había esta costumbre de que ella podía tener hijos y que las dos muchachas esperaran a que estos niños crecieran y entonces se casaran con ellos para, toda la cuestión esta de redención, de tener hijos, de no quedarse solteras, viudas, entonces está aludiendo a esta costumbre israelita.

Y dice: miren aún yo ya estoy vieja, no puedo tener hijos y aún si los tuviera ¿van a esperar a que ellos crezcan para poder casarse con ellos? van a tener problemas con el departamento de wellfare de children y familias ¿no? por abuso de niños. Así que váyanse.

Al principio ellas dicen: está bien, no, queremos ir contigo así débilmente, pero Noemí insiste y Orfa dice: no bueno, ya yo traté así que ahora me voy para Moab, y ella toma el camino, muy legítimo, muy apropiado, decide irse de regreso con su familia a ver, a probar su futuro, pero Ruth con palabras inmortales le dice: "No me ruegues que te deje y me aparte de ti porque a donde quiera que tú fueres iré yo y donde quiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios mi Dios, donde tú murieres moriré yo y allí seré sepultada. Así me haga Jehová y aún me añada" es como un juramente que ella hace "que sólo la muerte hará separación entre las dos, Noemí se queda asombrada y ve la determinación de esta joven y dice: bueno, no voy a seguir contendiendo con ella, amén.

Y yo creo que ahí comienza, en esa escena tan noble, tan hermosa, comienza ya la temática de esta narración porque vemos aquí la nobleza. Para mí toda la historia del Libro de Ruth es una historia de generosidad, de nobleza, de gracia, Dios obrando a través de la generosidad de los protagonistas de este Libro y yo creo que ahí ya tenemos una enseñanza acerca de la importancia de la nobleza, voy a hablar un poquito después acerca de eso ¿no?

Pero quiero reforzar un punto importante que ya hemos hablado acerca de ello. Porque fíjese que ni Noemí ni Ruth, ni Orfa, ni Elimelec y sus dos hijos han hecho nada para merecer una tragedia tan grande, no se trata de gente impía y pecaminosa sino todo lo contrario: gente noble, gente trabajadora, gente honesta, gente hasta piadosa y sin embargo mire lo devastadora que ha sido esta tragedia, todas las pérdidas que esta familia ha experimentado.

Recuerden lo que yo les he dicho, que el sufrimiento, la pérdida, las tragedias de la vida no vienen solamente cuando estamos fuera de la Voluntad de Dios, muchas veces cuando estamos en el centro de la Voluntad de Dios mas bien porque Dios está trabajando.

Esta es otra cosa acerca de este Libro y es que aquí no hay milagros portentosos como vemos en el Libro de Éxodo con los grandes profetas, sino que este es un Libro cotidiano de dos mujeres que experimentan una gran pérdida y se lanzan a resolver su situación, pero Dios está metido en todo el proceso.

Vemos continuamente en formas muy providenciales la intervención divina, concertando coincidencias divinas, preparando la persona que se va a casar con Ruth y abriendo puertas, y bendiciendo los esfuerzos de ella. Dios está en todo ese proceso. Ellos no están lejos de Dios. Dios está en el mismo medio de su situación llevándolas a otro nivel.

Ruth y Noemí se hubieran podido quedar allá en Moab con sus hijos y haber vivido una vida perfectamente ordinaria y normal, y hoy nadie sabría que existieron Ruth y Noemí, como Orfa. Nadie predica sermones acerca de Orfa excepto para señalar el contraste con Ruth. Orfa escogió el camino sencillo de la vida, normal, quién sabe si se casó con alguien allá en su pueblo, se fue a sus dioses porque Noemí dice: "váyanse con su familia y con sus dioses" eso es bien importante ¿no? porque Orfa escoge volver a su antigua situación.

Noemí y Ruth van de Moab y regresan a Belén a sus fundamentos espirituales. Fueron a Moab al mundo pagano, allí sufren terrible pérdida, ahora regresan a Belén a restituirse, a encontrar solución, se ha dicho ya que en Belén ha vuelto Dios a visitar y que hay cosecha, de hecho ellas regresan en el tiempo de la cosecha, la prosperidad está volviendo, el tiempo de crisis financiera ha pasado y otra vez están cosechando de nuevo.

Ellas van a Belén otra vez. Yo creo que Belén es el lugar de los milagros. Belén es el lugar donde está la Presencia del Señor en un sentido, Belén es regresar a tus raíces espirituales. Cuando tú pases por tirbulaciones y pérdidas en tu vida no te quedes en el lugar de la pérdida ahí cociéndote en tu propio jugo lentamente, ve a Belén. Belén es donde está la Palabra de Dios, Belén es el lugar santo de la oración, Belén es donde tú vuelves a buscar refugio en la Palabra de Dios, Belén es donde tú luchas con el ángel para que Dios te sane y te restaure, Belén es donde tú buscas la solución a tu problema en vez de quedarte en el resentimiento y en el sentido de pérdida y de víctima, y de fracaso, no. Vuelve otra vez a tu lugar donde allí hay pan para ti, donde hay esperanza para tu vida.

Mucha gente cuando pasa por crisis y tribulaciones ¿qué hacen? se alejan más de Dios, se ponen más racionales, comienzan a aguar la Palabra del Señor, las promesas de Dios. Tratan de ajustar su conocimiento y entendimiento del Dios Todopoderoso y generoso a su tragedia en vez de hacer todo lo contrario, ajustar su pérdida, su crisis, su situación difícil al Dios Todopoderoso que quiere redimir su tragedia. No te quedes en la esterilidad ¿no? busca en Dios tu restauración y tu sanidad, lucha con el ángel en la noche ahí, mientras te sorbes tus lágrimas, clama al Señor como Job.

El Libro de Job es también un Libro de una terrible pérdida y lo más fascinante del Libro de Job es la lucha que tuvo Job con Dios, porque a veces pensamos como que Job es un Libro unidimensional donde Job tuvo una pérdida, estuvo allí firme como un tronco y al final Dios lo bendijo, no. Job lucha con Dios, Job cuestiona a Dios en un sentido. Le dice: mira, yo he hecho todo lo mejor que he podido ¿por qué me ha venido esta pérdida terrible?

Y el Libro de Job una de sus dimensiones más poderosas es el drama interno de este hombre que se bebe las lágrimas preguntándose: ¿dónde está el Dios que yo conozco? y que se aguanta allí hasta que Dios le dé su respuesta, y Dios se la da al final ¿eh? porque muchas veces Dios se toma tiempo pero a la larga Él te bendice y te sana si tú le das tiempo, si tú pasas tu prueba con el Señor, si tú en vez de alejarte de Él lo abrazas y te pones a luchar con Él amorosamente.

Eso es lo importante. Cuando pasamos por tribulaciones y pruebas no nos alejemos, no empobrezcamos nuestro entendimiento de Dios. Si Dios no te ha dado lo que tú le has pedido y lo que tú confiaste que Él te iba a dar no le eches agua a la sopa ¿no? cree que no, que es así como Dios dice y que alguna respuesta tiene que haber pero no rebajes tu entendimiento del Dios amoroso, misericordioso, Todopoderoso que tú tienes. Pelea hasta que lo veas restituido otra vez y puedas volver a Belén a comer del pan de la Palabra del Señor una vez más y disfrutar de la adoración despejadamente.

Qué lindo cuando uno ha pasado la crisis y la prueba y le comienzan a crecer las plumas otra vez a uno ¿no? y uno vuelve otra vez a recibir el gozo y a adorar a Dios de nuevo después del tiempo de la pobreza espiritual, es lindo eso ¿no? ese. Es decir que, el dolor pasa. Lo que quiero decir es que Dios está obrando en medio de esto, porque Dios quería.

Yo me pregunto si un día Ruth sentada ahí en su casa comiéndose una buena comida con Booz, su esposo, ya una señora respetable, madre de uno que habría de ser ancestro y antecesor del mismo Jesús.

¿Saben ustedes que Ruth llegó a ser bisabuela de David? Noemí llegó a ser tatarabuela del Rey David, esta moabita, esta mujer que venía de una tierra pagana es elevada en su estatus a ser bisabuela del Rey David de quien desciende el Señor de señores y el Rey de reyes, el Mesías que habría de regir toda la humanidad, y Ruth se constitutye en un depósito de ese Evangelio que era para todas las naciones, para paganos y para judíos, para los que estaban dentro y los que estaban fuera, los que estaban dentro y los que estaban lejos.

Por eso es que Ruth es tan importante porque es una mujer pagana, moabita, pero Dios la quería en el linaje de Su Hijo. Por la sangre humana de Jesús corrían los genes de Moab, una tierra pagana, inclusive enemigos del Reino de Israel y Ruth podría haber pasado toda su vida anónima y pobre espiritualmente pero Dios quería meterla en un linaje real.

Yo me imagino que si a Rutth le hubieran preguntado mientras estaba ahí sentada en su casa viendo a su nieto o a su hijo, una mujer respetable en Belén, Ruth ¿si tú pudieras darle atrás al reloj y no haber perdido a tu esposo qué tú escogerías? Yo insisto en pensar que Ruth no hubiera pensado un segundo y hubiera dicho: no, la Voluntad de Dios se cumplió, yo quiero exactamente que las cosas se dieran como se dieron.

Ruth quizá nunca supo inclusive que ella iba a ser antepasado del Rey de reyes y Señor de señores. Ella no sabía probablemente ni que iba a ser bisabuela del rey más glorioso que ha tenido Israel y que tendría, David, porque eso es otra cosa. Muchas veces nosotros pasamos por situaciones en la vida y tragedias pero no tenemos el privilegio de entender por qué completamente, pero Dios tenía un plan en ello y quizá lo sabrán otros, generaciones después.

¿Recuerdan la ilustración que yo leí hace tiempo de cómo una intervención de parte de una persona cambia destinos en el futuro y a veces no sabemos todo el impacto que ha tenido en nuestra vida? A veces no sabremos por qué Dios no me dió esto, por qué me sucedió lo otro, por qué vino esta prueba a mi vida, por qué yo tuve que, no sabremos pero tenemos que confiar en el Señor.

Una cosa yo les digo: la última carta que se juega un cristiano es esa, que aunque tú no sepas la respuesta al por qué de tus pérdidas y tus tragedias entrégaselas al Señor y cree que Dios es bueno y que Él tiene un propósito. Cuando tú no sepas cómo explicar alguna pérdida en tu vida y Dios no te dé la respuesta inmediatamente tú di: Señor hágase Tu Voluntad. No entiendo por qué pero yo sé que Tú eres bueno y que Tú tienes un buen propósito en esto. Porque Dios estaba usando la pérdida, el dolor, la viudez, todas estas cosas para llevar a estas mujeres a vivir un drama exaltado que habría de bendecir a la humanidad por siglos y siglos como nos bendice hoy en este domingo de Diciembre.

Estas mujeres estaban siendo usadas, es decir. ¿Sabe que Dios muchas veces cambia el goce limitado de una situación positiva por el disfrute exaltado, noble, sublime, sagrado de un crecimiento espiritual, entiende lo que quiero decir? Muchas veces tenemos que cambiar la gratificación barata emocional por la grandeza espiritual y el crecimiento espiritual.

Y desgraciadamente lo que a nosotros nos gusta es ¿sabe? la gratificación inmediata. ¿Quién quiere perder un hijo o perder una carrera anhelada porque quizá esto te va a hacer una persona más noble? nosotros que somos tan de gratificación inmediata siempre vamos a escoger lo más sabroso y más inmediato, pero Dios no piensa así. Y en la eternidad yo creo que nosotros vamos a pensar como Dios piensa y miraremos hacia atrás el video de nuestra vida y veremos que cosas que nosotros lamentamos con lágrimas amargas ahora las podemos ver a la luz del Dios que conoce todas las cosas. Podremos ver cómo esto bendijo a nuestros descendientes, cómo bendijo nuestro entorno, cómo nos preparó para otros goces y otras grandezas de la vida espiritual, porque Dios es un Dios objetivo.

Dios no te da lo que tú quieres sino lo que tú necesitas. Dios quiere que tú reflejes la gloria y la grandeza de Cristo Jesús, no que seas un muchachito malcriado que te den las paletas y los helados que te gustan pero que no tengas ningún tipo de grandeza espiritual, a Dios lo que más le interesa es que Cristo sea formado en nosotros y que reflejemos más y más la gloria de Él y Su carácter.

Entonces Él va a obrar en la vida. Él estaba obrando en todo este sufrimiento y padecimiento de Ruth y de Noemí para llevarlas a un final. Entonces lo que decimos es esto: que en la vida de todo creyente es real, va a venir y lo que tenemos es que esta masa ahí amasarla y trabajarla con los principios de la Escritura, y saber que Dios puede estar llevándonos a algo mucho mejor como hizo con José, con Moisés, otros grandes héroes de la fe, usando la tragedia, la lucha, el drama para llevarlos a donde Él los quería llevar finalmente como en el caso de Ruth y de Noemí, Dios está obrando en ellas en una forma poderosa como puede obrar también en tu vida.

Entonces otra cosa, de nuevo: bien importante aquí este principio ¿no? de que el dolor puede venir a nuestra vida y de que cómo encaramos el dolor determina lo que sucede al final. Si Ruth y Noemí se hubieran simplemente metido allí a lamentar su terrible pérdida y se hubieran quedado en Moab no hubiera pasado lo que pasó pero estas mujeres eligen encarar su situación y ver que hay una esperanza positiva.

En este caso el final de Ruth y Noemí no es el final sino el comienzo. El final es que pierden a sus esposos, pierden toda su herencia pero es simplemente el comienzo del drama, por eso está al principio de Libro en el capítulo 1 porque ahora es que comienza la historia de ellas ¿no?

Otro principio que yo veo aquí es que Noemí la suegra de Ruth, escuche esto, inserta a Dios en medio de su sufrimiento, ella a propósito mete a Dios en su drama porque donde quiera ella está señalando a Dios. Mire por ejemplo voy a coger así al azar en el versículo 9: "Os conceda Jehová que halléis descanso cada una en casa de su marido." Antes de eso: "Jehová haga con vosotras misericordia como la habéis hecho con los muertos y conmigo."

Hay un pasaje también bien dramático ahí en el versículo 13 cuando ellas se quieren quedar con Noemí en la primera vez, dice: "No hijas mías, que mayor amargura tengo yo que vosotras, pues la mano de Jehová ha salido contra mí." Noemí ve lo que está pasando como que Dios está en contra de ella pero lo interesante es que no se rebela contra Dios, es como que: Dios me ha dado un manotazo, Dios está haciendo algo en mi vida contrario, pero por lo menos está metiendo a Dios en su drama.

En el versículo 20 dice: "Y ella le respondió: no me llaméis Noemí" que quiere decir placentera ¿qué irónico esto, no? en hebreo Noemí quiere decir: placentera, "sino llamadme Mara" ¿se recuerda de las aguas de mara? por eso es tan importante conocer estos dramas de la Escritura, "llámenme Mara" que quiere decir amargura o amarga, "porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso."

¿No intuye ahí usted un elemento de adoración y de sujeción a la Voluntad de Dios? "El Todopoderoso me ha metido en amargura." Al ella decir: el Todopoderoso está diciendo el que tiene poder y derecho para hacer lo que a Él le dé la gana, yo no tengo poder para ir en contra de Sus designios.

En el versículo 21: "Yo me fui llena pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí? ya que Jehová ha dado testimonio contra mí y el Todopoderoso me ha afligido." ¿No? donde quiera.

La perspectiva de Ruth es equivocada porque ella ve el sufrimiento como un castigo de Dios, como una acción negativa de Dios como muchas veces nosotros lo podemos hacer, sin embargo lo primero es que no se rebela contra Dios, se sujeta a Su Voluntad y lo bendice, y yo creo que esto la libra a ella de secarse y esterilizarse, y de terminar en la amargura.

Porque yo digo aquí que aunque nuestra teología esté errada, el mantener a Dios en el centro de la perspectiva de nuestra vivencia es clave. Cuando nosotros vivimos nuestras luchas, nuestros dolores, nuestras tragedias a la luz de lo divino, de las narrativas de la Escritura, de los principios del Evangelio ¿usted ve? los redimimos, les damos una altura, les damos una nobleza que no tendrían si sólo los viviéramos al ras del suelo como algo que pasó simplemente y que no tiene sentido, no tiene redención.

Cuando usted decide meter a Dios y la Palabra del Señor, los principios del Reino y ver su lucha, y ver su lucha y su tragedia a la luz de la Palabra de Dios y de ¿qué estará haciendo Dios, qué Tú tienes en mente, qué tú tienes en mente, qué estás trabajando en mi vida? usted lo que hace es que alza, levanta la calidad de lo que usted está experimentando. No sé si eso suena muy filosófico para usted pero a mí eso me trae bendición.

Porque muchas veces la depresión, la depresión, cuando pasamos por tribulaciones depende mucho de la idea de que estamos solos, de que nuestros sufrimientos no tienen mayor resonancia que la nuestra y que el sufrimiento es simplemente el indicio del sin sentido de la vida, cuando nos encontramos y nos vemos como si estamos en un callejón sin salida, y que yo me estoy bebiendo las lágrimas solo y que no hay nadie, no hay un testigo que vea mi sufrimiento.

Lo bello es esto: que el testigo más sublime que tiene tu drama es los ojos de Dios que están mirándote y están viviendo contigo lo que tú estás pasando. El hecho de que tú tienes un lector, un interlocutor, un observador de tu drama, tan sublime como el Todopoderoso wow, eso engrandece tu drama en vez de tú verlo simplemente como algo barato y que no tiene redención alguna, cuando hacemos o reconocemos a Dios como el elemento omnipresente en todos los aspectos de nuestra vida esto hace que nuestras luchas tengan una altura y una intensidad que las libra de lo banal; banal queriendo decir lo barato, lo sin sentido, lo cotidiano.

Yo pienso en Pablo metido en su celda en Filipenses ¿no? y no sabiendo si va a sobrevivir o si lo van a ejecutar, y sin embargo Pablo escribe una de las Cartas más sublimes y más bellas, y más gozosas de toda la Escritura, Filipenses, la Epístola del gozo. Y mire cómo Pablo ve su predicamento, su drama que está viviendo en esa mazmorra romana. Dice Pablo en Filipenses 1:12: "Quiero que sepáis hermanos, que las cosas que me han sucedido" en otras palabras, el yo estar aquí en esta cárcel metido "han redundado mas bien para el progreso del Evangelio."

Ah, él está viendo su drama a través del propósito benévolo de Dios. Pablo sabe que él va a ser testigo ahí en la casa del pretorio del César, muchos soldados van a venir a conocer a Cristo a través de él y él no sabía que esas palabras de él iban a estar registradas en la Escritura a través de toda la Tierra. Sus prisiones tuvieron una resonancia cósmica, mundial, eterna.

Pero él ni siquiera sabe eso. Él está mirando que metido allí en la cárcel él puede predicar el Evangelio. Dice: "De tal manera que mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás. Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la Palabra sin temor." En otras palabras: otros que han visto mi drama y me han visto anunciando el Evangelio dicen: wow si Pablo lo dice yo también lo puedo hacer. Wow si este hombre puede mantenerse fiel allí en medio de tanta prueba pues ¿de qué me quejo yo?

Usted ve que Pablo, ese es un tema que se repite muchas veces, que Pablo ve su sufrimiento, sus padecimientos, sus enfermedades a la luz del Reino de Dios y del provecho que esto produce, y eso le permite tener una perspectiva redentora de sus padecimientos y verlo como algo grandioso, un drama sublime, no lo ve simplemente como: estos soldados me agarraron y Dios permitió que me metieran en la cárcel y ¿por qué? y Dios no es ni tan fuerte ni tan amoroso como Él piensa, ni tan fiel, Él está viendo que Dios está obrando a través de sus luchas.

Hagamos a Dios el interlocutor en nuestras luchas, incluyámoslo como parte integral, central de nuestras situaciones. Al incluirlo entenderemos que no estamos solos. ¿Y sabe cuál es una de las maneras más poderosas de usted incluir a Dios? la oración. Cuando usted esté pasando por pruebas lo primero que usted tiene que hacer es tirarse a los pies del Señor, agarrarse de las faldas de Dios, meterse al templo enseguida, refugiarse en la oración, porque la oración cambia nuestra perspectiva.

La oración no es solamente el efecto que hace de que Dios nos dé lo que le pidamos. Para mí la oración es lo que me renueva mi visión, lo que me llena de ánimo, lo que me invita a mirar a la eternidad y no solamente al momento, al lodazal que estoy pisando en ese momento. La oración es un ejercicio en perspectiva entre otras cosas. La oración te permite ver las cosas con la mente y los ojos de Cristo. La oración es donde tú sudas tu dolor y tu miedo.

Y además de eso la oración transforma. Vamos a hablar después, porque una de las cosas que yo quiero hablar es eso de. Una de las cosas más poderosas para cambiar nuestro temperamento, nuestro carácter, nuestras deficiencias, nuestras ataduras, compulsiones, nuestras obsesiones es el poder de Dios, apelar al poder de Dios y apelar a la oración.

Para mí la oración es como radioterapia: coge ese tumor ahí de tu adicción, de tu lucha, de tu compulsión y tu neurosis, y esa oración es como calor que va reduciendo el tumor hasta deshacerlo completamente, se toma tiempo como la radioterapia pero llega, y al final tú vas a ver que vas a tener la victoria.

La oración es muy importante así como la guerra espiritual, dos cosas que nos ayudan a vivir vidas saludables. La oración, ayuno también yo diría y la guerra espiritual, tres cosas que nos ayudan a ir pero vamos a hablar acerca de eso como un tema aparte porque yo creo que no puede haber salud espiritual si no hay una oración continua que sea como la sangre que se lleva las toxinas por todo el cuerpo y las elimina, y que oxigena el cuerpo.

Muy importante, porque la oración te permite ver el oro escondido en tu tragedia y no verlo simplemente como un golpe que no vibró y se quedó así, no tuvo mayor resonancia, una piedra que cayó en el fondo de un pozo y no hizo ningún sonido por lo honda que era tu situación.

Cuando tú incluyes a Dios en tus luchas, aún cuando lo estás viendo como vimos en Lamentaciones capítulo 3: "Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de Su enojo, contra mi volvió y revolvió Su Mano todo el día" dice el profeta Jeremías, viendo a Dios como un oso que le ha dado un zarpazo y que se ha olvidado de él, pero aún así dice: "Por las misericordias de Jehová no hemos perecido, nuevas son cada mañana."

A veces tú vas a ver a Dios como que wow: ¿dónde estabas Tú cuando me pasó esto? ¿estabas durmiendo, estabas corriendo detrás de un astro, algún meteorito en el espacio y te descuidaste de mí? No, él no se ha descuidado de ti. Inclusive la pregunta ya es un avance porque por lo menos lo estás reconociendo que Él es, y después de ahí quizá puedes ir a otro nivel.

Voy a dejar el mensaje aquí, quién sabe si en algún momento lo voy a recoger, porque hay tantas cosas en este pasaje pero ya el tiempo nos alcanza y vamos a volver en algún momento a tratarlo y quién sabe, ya el domingo que viene tenemos que hacer el consuetudinario sermón navideño, lo voy a dejar un momentito pero volveremos a él en algún momento, porque es un pasaje muy bello, estas mujeres son poderosas ¿sabe? estas no son esas mujercitas por ahí todas desechas e impotentes, estas son gigantes espirituales como registra tantas mujeres poderosas la Escritura, son unas gigantes envidiables.

Pero me encanta esta idea de que vino el sufrimiento, vino la pérdida a vidas que eran muy nobles, pero Dios estaba elaborándose un drama del cual se beneficiaría toda la humanidad por siglos y siglos, y desgraciadamente estos seres tuvieron que pagar el precio para que ese drama se diera, pero es un drama que ha bendecido posiblemente a billones de personas que lo han leído, y ha enriquecido la literatura de la humanidad y el arte, cuántas pinturas. Vaya a Google y busque: Ruth images o paintings y usted va a ver, todos los grandes artistas del renacimiento y de la edad media han pintado pinturas sobre Ruth, dramas se han elaborado durante la historia. Tuvieron que pagar el precio.

Pero puede venir el dolor, puede venir el sufrimiento a tu vida pero recuerda que Dios lo está usando para algo que quizás tú mismo no entiendas pero es bueno. Y en segundo lugar mantén a Dios siempre, no rebajes tu teología porque el dolor y la pérdida hayan venido a tu vida, enriquécela. Tu teología va a ser más rica y más densa por el dolor que lo contrario ¿sabe? el dolor la va a enriquecer, la va a hacer más profunda, más compleja en vez de esa teología barata de que todo va bien y que no hay nada de malo en la vida, que Dios te va a dar el Cadillac y el BMW, el esposo de ojos azules que mide 6'4" y los niños perfectos y ejemplares. Dios es un dramaturgo demasiado complejo para contentarse con historias baratas así de niño, de Disney. Él escribe textos sublimes en nuestras vidas, será mejor que nos acostumbremos a eso desde el principio ¿ok?

Si tú quieres ser un guerrero verdadero apriétate bien los cinturones, en mi país decimos: el que quiera moño alto que aguante jalones. Si tú quieres ser un gran guerrero de Dios, una mujer profunda, un obrero usado por Dios, Dios te va a tratar, Dios va a trabajar en tu vida, Dios va a cavar en tu carne para que el aceite de Su Palabra pueda caber dentro de ti. Mantén a Dios en el centro de tu narración ¿amén?

Dios nos bendiga en esta mañana, vamos a bajar nuestras cabezas un momentito. Si algo bueno usted ha escuchado grábelo en su corazón y su espíritu y absórbalo. Esas pérdidas, esos sufrimientos, yo le pido al Señor que me dé la facultad de yo mismo aplicarme lo que predico, a veces me entusiasmo mucho con lo que digo acá pero cuando salgo de aquí sé que tengo que aplicármelo también. Dios nos ayude a todos a vivir el Evangelio a ese nivel alto, a ese nivel profundo, ese nivel complejo, tenemos un Dios que nunca cambia Sus métodos pero que siempre es bueno y misericordioso.

Padre: yo pido que nosotros todos podamos estar a la altura de este texto precioso de Tu Palabra, que podamos seguir el camino de Ruth y de Noemí y glorificarte aún en nuestras pérdidas, los vacíos, las oraciones aparentemente no contestadas, las deficiencias y los déficits de nuestra vida, que siempre recordemos que Tú estás presente, Tú estás ahí a nuestro favor, Dios generoso, compasivo, metido en nuestros dramas incluyendo ser el Escritor de ellos.

Yo pido por mis hermanos y hermanas que pasan situaciones difíciles en este tiempo, en estos días navideños se sienten solos, se sienten tristes, no tienen todo lo que desean, se preocupan por sus seres queridos, están pasando por un tiempo amargo en sus matrimonios, en sus finanzas o en su salud, oh Señor pedimos que Tu Gracia nos acompañe. Gracias porque Cristo venció a los principados y a las potestades, venció el principio del mal y de la muerte y en Él no hay pérdida en última instancia, no hay infiernos, no hay callejones sin salidas.

Ayúdanos a ver el mundo y nuestra vida a través de la perspectiva de Tu Reino hermoso. We banish depression. Exhiliamos la depresión, exhiliamos la ansiedad, exhiliamos el sentido de fracaso, exhiliamos la rebeldía y la amargura, exhiliamos el sentido de fracaso y de víctima, exhiliamos el cuestionar Tu Amor y Tu Misericordia, exhiliamos el resentimiento contra nuestros prójimos, exhiliamos la amargura contra nuestros padres o maestros que no nos dieron lo que necesitábamos o queríamos, exhiliamos morar demasiado en los malos recuerdos del pasado y miramos hacia Tu futuro glorioso y brillante Señor en esta mañana.

Pido que la perspectiva de Tu pueblo sea transformada en esta mañana Señor Jesús, Padre glorifícate en Tu pueblo y creemos que Tú tienes buenas cosas para nosotros Señor.

Mis hermanos: quiero invitarles así como usted ha estado un momentito, si hay alguien que quiera entregar su vida a Jesucristo en esta mañana y no lo ha hecho antes, y sienta de Dios hacerlo ahora, no quiero terminar sin abrir esa oportunidad para alguien que quiera decirle al Señor: sí, te recibo mi Dios, mi Señor Jesucristo, entra a mi vida porque te necesito y sé que en Ti tengo la salvación y la esperanza que requiere mi vida. ¿Habrá alguien antes de irnos de aquí? queremos orar por ti y que tú tengas esa oportunidad de entregar tu vida al Señor, esperamos un momento.

Amén. Gracias Padre, te adoramos, te bendecimos Señor. Gracias por este servicio especial y por Tu pueblo que está aquí Señor en este día, gracias por todo lo que hemos manejado en esta mañana, los misterios Tuyos Padre y todas Tus bendiciones, en el Nombre de Jesús gracias Señor, amén y amén.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato