Sermón 31 de agosto 2014: Jehova te bendiga, y te guarde

A propósito de Sermones
[Samuel Acevedo]
  • Presenter: Samuel Acevedo
  • Fecha: August 31, 2014
  • Ubicación: Congregación León de Judá, Boston MA

La Palabra del Señor se encuentra hoy en Números capítulo 6, comenzando con el versículo 22: "Jehová habló a Moisés diciendo: Habla a Aarón y a sus hijos, y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel diciéndoles: Jehová te bendiga y te guarde. Jehová haga resplandecer Su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia; Jehová alce Su rostro sobre ti y ponga en ti paz, y pondrá mi Nombre sobre los hijos de Israel, y Yo los bendeciré." Y Yo los bendeciré.

Eso es lo que pedimos en este momento Señor que hagas Padre, que Tú bendigas a este pueblo, que vivifiques esta Palabra. Tú eres el gran sumo sacerdote Jesús, ahora transmite gracia, abre nuestros corazones y nuestras mentes, inúndalas con Tu Verdad en el Nombre de Jesús.

Mis hermanos: como les compartía, estas son palabras muy conocidas como el Salmo 23 o el Padre Nuestro. Nosotros hemos oído en muchos distintos contextos este pasaje que conocemos como la bendición sacerdotal o la bendición aarónica. Algunas tradiciones mis hermanos concluyen cada servicio con estas palabras. ¿Cuántos han adorado en una Iglesia que su tradición es esa, terminan cada servicio así? puede ser un sacerdote, un ministro, pero en el contexto anglicano es así, en el contexto católico, en otros contextos, al concluir cada servicio pronuncian estas palabras sobre la Congregación. Lo oímos en funerales aún en esta tradición, y en bodas.

A propósito: este fin de semana tengo el privilegio de celebrar una boda de una pareja especial aquí, y es casi seguro que al concluir esa ceremonia pronunciaré sobre esta pareja estas palabras de bendición; son preciosas. Pero como todo lo conocido este pasaje puede ser tan conocido que dejamos de apreciar su pasaje o sentir su impacto, igual al Salmo 23 o el Padre Nuestro.

Pues, en el Nombre de Jesús, vamos a reflexionar un poco sobre este pasaje y ver qué es lo que el Señor quiere compartir con nosotros acerca de él. Lo primero hermanos al reflexionar sobre él, creo que lo primero que reconocemos es que es un pasaje sumamente bello, it's beautiful, beautiful. En mis estudios universitarios yo fui un estudiante de inglés, an english major, y los versículos 24, 25 y 26 se pueden comparar a cualquier poema de Shakespeare, Charlster, Millster, Cervantes. Es una de las obras poéticas, por más sencillas que sea, es una de las obras poéticas más exaltadas no sólo en las Escrituras sino en la literatura humana, esta pequeña bendición.

¿Sabe? haciendo mi homework para este mensaje el Señor me mostró algunas cosas que son tan lindas y no puedo reprimir la oportunidad de compartirlas. Por ejemplo, en su forma, o sea, solamente en el uso de sus palabras, es casi un poema perfecto. ¿Sabe? en su idioma original esta bendición está compuesta de doce palabras hebreas, o sea, una palabra para cada tribu de Judá. ¿No es eso bello? una palabra para cada tribu de Judá.

Y muchos comentaristas ven en la palabra de esta bendición una sombra de la Trinidad en el Antiguo Testamento. O sea, cada bendición simbólica de Jehová Padre, el que nos bendice y nos guarda, Jehová Hijo, el que nos mostró Su Rostro y tuvo misericordia de nosotros, y Jehová Espíritu Santo, el que nos infunde de Su paz. ¿No es eso bello? encerrado en estas palabras tan sencillas es bello.

Pero hermanos, esto es más que meramente poesía, hay más aquí. Reconocemos que hay poder en estas palabras. Reconocemos eso aunque tal vez no entendamos por qué y ahí vamos a otro peligro: si no es meramente poema tampoco esta bendición es magia, no es una encantación. No es un amuleto, una suerte que le estemos echando, no es: abracadabra, no es de-tin-marín-de-do-pingüe, no es que le estemos echando agua bendita. Es vida. Sin los principios de fe que la respaldan, aún estas palabras bellas son vacías, son vanas. Entonces mis hermanos: ¿cuáles son esos principios respaldando el poder de estas palabras?

El Pastor ha estado predicando una serie acerca de cómo vivir una vida sana y saludable, una serie bella en estos días. Y en otras palabras, al hablar de una vida sana y saludable, otra manera de ver eso es: ¿cómo vivir una vida bendecida, una vida de bendición? y este pasaje es un esquema, un perfil de una vida de bendición. Es un perfil, un esquema de una vida bendecida.

El Señor nos comparte Su idea. Usted no está recibiendo esto de una revista, usted no lo está recibiendo por el internet, un comentario que encontraste allí, sino de la misma Voz del Señor, el Señor está compartiendo Su corazón con nosotros acerca de qué es lo que representa para Él, de donde emana toda bendición, para Él ¿qué es una vida bendecida?

En estas tres sencillas líneas, en estas bendiciones el Señor nos está mostrando Su corazón y nos está explicando: Esta es la manera en que vive una vida consistentemente bendecida para aquéllos que tienen el sentido común suficiente de hacerle caso a Dios, esta es la manera en que el Señor nos bendice. El Señor instruyó en este pasaje a Sus sacerdotes en el Antiguo Testamento, a Aarón, a extender sus manos sobre Su pueblo y declarar esta bendición.

El versículo 27 declara la intención de Dios en esto: "Y pondrán mi Nombre sobre los hijos de Israel." Pondrán Mi Nombre, Jehová; Jehová. "Pondrán mi Nombre y Yo los bendeciré." Y mis hermanos esa es la idea: el apóstol Pablo escribe en Romanos capítulo 10 versículo 13: "Porque todo aquél que invocare el nombre del Señor será salvo." Todo aquél que invocare el Nombre del Señor será salvo y si eso es usted mi hermano, si usted invoca el Nombre de Jesús sobre ti como el soberano de tu vida y usted se somete al Nombre de Jesús, al nombre de Israel, el Señor a través de esta Palabra hace un voto de bendecirte.

Este fin de semana estaba consultando con el Reverendo Gregory Bishop acerca de este texto, mis hermanos, en todas cosas del hebreo yo consulto con my buddy Greg. Y ¿sabe? acerca de este pasaje, y estaba diciendo: Wow Greg, estas parecen palabras de pacto. Y en un momento Gregory dice: "No Sam, they are votes" y en ese momento como siempre digo: you, you are good, you are good. Votes, son votos, léalo, mírelo. Es como si el Señor se estuviera casando con Su pueblo. Son como los votos que un novio comparte con su amada. Él dice: "El que se atreve a vivir bajo mi Nombre, Yo hago un voto de bendecirlo." Los voy a bendecir.

Sepan mis hermanos sobre todo que esa es la intención para tu vida. Versículo 23, declara el Señor a través de Moisés: "Habla a Aarón" le dice el Señor a Moisés, "y a sus hijos, y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel diciéndoles:" Mis hermanos, primero, sobre todo, sepa que el propósito de Dios, el deseo de Dios es bendecir tu vida. El propósito de Dios es bendecirte y no hay nadie que conoce mejor que Él cómo bendecirte. Entre comillas, ni siquiera nosotros. Ni siquiera nosotros conocemos mejor que Dios cómo bendecirnos. El propósito de Dios es bendecirnos.

Aquí el Señor le da estas instrucciones a los sacerdotes y les dice: ¿Sabes? tienes el privilegio de estar delante de Mi pueblo, este es Mi pueblo. Bendícelos en Mi Nombre y bendícelos de esta manera. Mis hermanos: los sacerdotes, los ministros, nosotros somos como, en el mejor de los casos, cablería, así como estos cables que conectan un amplificador a un instrumento y ese instrumento es conectado a un instrumentalista, a un adorador, nosotros lo que estamos haciendo es transmitiendo una energía, una bendición que viene de otra fuente. Es Dios el que te bendice, es Dios el que recibe tu oración, es Dios el que está transmitiendo. Aún este mensaje, pídeselo a Dios, es producto de la cablería, la energía de Dios fluyendo a través de unos cables a veces un poco flojos, pero Dios usa los instrumentos que hay.

Pero el que te bendice es Dios. Él está, eso es Su deseo. Y mis hermanos, cuando hablamos del pueblo de Israel sepa de aquí en adelante en lo que resta de este mensaje, se aplica, estas promesas, esta bendición se aplican a ti, se aplican a nosotros. El apóstol Pedro escribió en Primera de Pedro que ahora somos: "Real sacerdocio, nación santa" o sea, nación apartada, "pueblo escogido por Dios para un propósito: para que anunciéis las virtudes de aquél que os llamó de las tinieblas a Su luz admirable."

¿Por qué nos bendice Dios? por dos cosas: porque Él no sabe hacer otra cosa, simple y sencillo. Esa es Su naturaleza, es bendecir. El Señor no necesita, ¿saben ustedes hermanos? el Señor no necesita pronunciar palabras para bendecirnos. Aún estas palabras de bendición están de más; Su mera Presencia nos bendice. El negocio del cielo, la industria eterna es bendecirnos. Si tuviera el Señor poros, por los poros del Señor saltaría bendición, fluye de Su Altar como un río.

Dios equivale a bendición. La Presencia del Señor, una relación con Dios, estar cerca de Él y bajo Su Nombre equivale a bendición. El Señor nos bendice primeramente y segundo, a Él le interesa bendecirte, es parte de Su plan. Porque cada vez que Dios aparece y nos bendice aparece el dinero para la renta, o aparece pan sobre la mesa, o tu mente es liberada, o tu cuerpo es sanado, o tus hijos terminan amando al Señor tanto o más que tú. Cada vez que Dios te bendice el Nombre del Señor, el Nombre de Jesús, el Nombre de Jehová es exaltado y la influencia del Señor se extiende cada vez más y más conquistando las tinieblas, esa era la idea.

Era la idea bendecir a este pueblo que el Señor iba a enviar, Él sabía que los iba a enviar a un pueblo, a una tierra que era prometida pero minada de oscuridad y pueblos paganos. Y el Señor cuando te bendice a ti te convierte en un letrero en vida, en un tratado en carne viva. Cada vez que el Señor abre la puerta para ti, cada vez que el Señor derrama bendición sobre ti, cada vez que cuando nosotros pensábamos: no hay esperanza, cada vez que el Señor te ilumina cuando pensabas que no había respuesta, y tus vecinos, y tus colegas de trabajo, y los miembros de tu familia lo ven, el Señor se luce y dice: Esta es la manera en que un Dios vivo y poderoso bendice a aquéllos que le aman, esa es la idea. Nos convierte en letreros. Advertising for the Kingdom of God.

Alguien pagó y caro para ese anuncio, la sangre del Cordero, la sangre de Cristo. "Bendice alma mía a Jehová, todo mi ser bendice su santo nombre. Bendice alma mía a Jehová, no olvides ninguno de sus beneficios. Él es el que perdona todas mis iniquidades, Él es el que sana mis dolencias, Él es el que rescata del hoyo a mi vida, Él es el que corona de favores y misericordia a mi vida, Él es el que sacia de bien mi boca, de modo que rejuvenezca como el águila. Bendice alma mía a Jehová" y cada vez que tus labios pronuncien esa Palabra bendiciendo al Señor, dándole la gloria al Señor, más y más el Señor es bendecido y Su gloria extendida.

Sepan esto mis hermanos: el deseo de Dios es bendecirte. Satanás dirá otra cosa. Es más: tomemos un momento para proceder en lo que queda de este mensaje, porque algunos de nosotros oímos esas palabras, decimos: amén, movemos nuestras cabezas, pero es como que en nuestro corazón el enemigo ha puesto una coraza que a la hora de la verdad en la silla de nuestro corazón, es difícil navegar más allá de una duda.

Tal vez el Señor está en el negocio de bendecirte a ti Pastor Samuel o a estos hermanos pero no creo que eso es lo que el Señor quiere conmigo, no. En el Nombre de Jesús te declaro, es más, cierre sus ojos donde esté si esto te aplica a ti especialmente, recibe esta Palabra, deja que se cierna sobre ti y declara conmigo: el Señor desea bendecirme. El Señor me ama y desea bendecirme.

Mis hermanos: créanlo. Comience con eso, comience con eso porque todo lo demás desciende de esa verdad. El versículo 24 declara así: "Jehová te bendiga y te guarde." Yo leo eso de esta manera mis hermanos: Que sea Jehová el que te bendiga y que sea Jehová el que te guarde.

¿Sabe? este pueblo estaba a punto de entrar a una tierra literalmente desconocida pero esto sabía Dios y por eso los envió allá, que allí tendrían opciones de dioses al por mayor; dioses grandes, dioses flaquitos, dioses gordos, dioses flaquitos, dioses de todo tamaño y que cada día del año, cada mes del año, you name it, había un dios allí, un buffet de dioses, opciones. Ellos podían elegir que cualquiera de esos dioses ajenos los bendiga o, como era más común, seguir adorando, se supone, al Dios de Israel y seguir adorando a El Shaddai, al Dios poderoso pero a su manera, inventando su propia manera de adorar a este Dios y que Dios los bendiga.

Esta Palabra, para estar debajo de esta Palabra óiganlo bien: que sea Jehová el que te bendiga. Que sea Jehová el que te guarde, porque mis hermanos, tienes libre albedrío. Puedes decidir depender de tu propia astucia, manejar tu vida conforme a tus propias ideas y conforme mejor te convenga conforme a tus circunstancias, lo puedes hacer, puedes escoger en otras palabras quién será el que te bendice y de qué manera, y a qué extremo.

Ahora, mis hermanos, eso es lo que muchos, antes de que usted se escandalice, vamos a la verdad, esto es lo que muchos tienen por bendición. O sea podemos hacer las cosas como nos da la gana y esperar que el Señor nos dé Su sello de aprobación o tal vez esperar que nos saque de nuestros líos cuando nos va mal. O sea hacemos lo que nos parece bien, conducimos la vida de nuestra manera y lo que tenemos por bendición es que el Señor selle eso y nos saque de nuestros líos.

Mis hermanos: podemos escoger quién sea el que nos bendice y la manera en que nosotros escogemos no es con nuestras palabras, sino con nuestras decisiones. No es lo que nosotros digamos, es como nosotros decidimos vivir nuestras vidas y hacer nuestras decisiones. Digamos que tenga yo una opción que se siente bien o es más fácil, o que resulte en una ganancia por el momento, pero al escogerla puedo arriesgar mi compromiso con Dios y Sus principios.

Y mi hermano: si usted no ha experimentado esa encrucijada espere porque le esperará. Esa es la encrucijada clásica, a cada uno nos espera eso. Una opción de hacer algo y hacerlo fácil, salir de un apuro, aunque sabemos que estamos arriesgando los principios de Dios y hasta tal vez nuestra relación con Dios. La bendición de Dios en otras palabras, cuesta, cuesta. Una relación que tal vez llene su soledad por un tiempo tal vez, pero es una bomba de tiempo que estallará en cualquier momento destrozando la Obra de Dios en ti, ¿qué harás?

O un proyecto-trabajo de ganancia momentánea pero que termina contaminando tu vida, tu mente, tu tiempo, tu paz, tu matrimonio, la relación con tus hijos o tus hijas ¿qué hacemos? Sabe, vale la pena que el Señor sea el que nos bendiga como y de la manera que le parezca bendecirnos aunque no sea la bendición más flashy o la cosa que más, el último modelo, pero viene de parte de Él y viene sin líos, without strings attached.

Mi mamá, fíjate: tanto mi mamá como la mamá de mi esposa Marina, la hermana Toñita, ambas están gozándose con el Señor pero ambas eran fanáticas de este versículo, Proverbios 10:22: "La bendición de Jehová es la que enriquece y no añade tristeza con ella." La bendición de Jehová nos enriquece without strings attached, sin hilos, sin añadir tristeza.

Vale la pena que el Señor sea el que nos bendice. A la larga cuando es el Señor bendiciéndonos, salimos ganando. Y por eso añade: "Y te guarde." Jehová te bendiga y te guarde.

Hermanos: aprenda a orar de esta manera. No es egoísta pedirle al Señor esto, es más, el Señor te está instruyendo orar de esta manera: Señor, guárdame, no solo de ataques externos de Satanás, no solamente de eso, de eso sí pero también, sino que nos guarde de dioses ajenos, que nos guarde de nosotros mismos, de nuestra naturaleza de hacer las cosas a nuestra manera aunque no sea la Voluntad perfecta de Dios para nosotros.

Mis hermanos mejor oremos de esta manera, aquí voy a ser un couch, instruirte en esta bendición, decirle al Señor: Señor bendíceme Tú y guárdame del mal. Sé que todo lo que tienes apartado para mí es bueno aunque parezca al principio que estoy perdiendo, prefiero comer legumbres contigo que compartir el becerro gordo con Satanás, que al final Señor, mi vida se asemeje al sueño que soñaste cuando me creaste y me entretejiste en el vientre de mi madre. Que sea eso en nuestra oración, que sea Jehová el te bendiga y que sea Jehová el que te guarde. Los sacerdotes extendían sus manos y declaraban en el versículo 25: "Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia."

¿Sabe? la luz no resplandece en el vacío mi hermano. Hay una relación entre las tinieblas y la luz. Por más profundas que sean las tinieblas, más resplandece la luz y así es el rostro de Dios, y así es el rostro de Dios, así es el rostro de Dios.

Mis hermanos: no creo que nadie, pocos de nosotros escogeríamos tinieblas, pocos de nosotros escogeríamos tinieblas, pero aquí le voy a compartir una verdad que ya ustedes saben: por más santo que usted sea, por más consagrado que usted sea, por más fiel que usted sea, por más que usted asista a cualquier servicio, por más que usted diezme y ofrende, y sirva, tarde o temprano te alcanzarán tinieblas. El Señor no promete eximirnos de las tinieblas, la lluvia cae igual sobre el justo y el injusto.

Tarde o temprano, una gota o dos a veces, caerá sobre usted y sobre su hogar. El Señor no dice que nos iba a eximir de las tinieblas, un aprieto financiero tal vez, o perder el trabajo, o una tormenta que arrasa con su matrimonio, Dios no lo quiera, o perder de repente un ser querido, Él no nos exime de las tinieblas. Lo que Él promete es que Él iluminaría esas tinieblas con la luz de Su Rostro, que en ese momento Él aparecerá en medio de nuestra angustia, de nuestra desesperación, de nuestro dolor, Él aparece y las tinieblas aparecen delante de Él, eso es lo que promete Él.

Que de momento, con la luz de Sus ojos fijados sobre ti, Él ilumina un camino a donde no había, una solución, una fuente de esperanza. Aún en medio de las tinieblas lo vemos declarando: Tú eres mío, estoy aquí y esto está bajo Mi mano y bajo control. Así es el rostro de Dios, así es el Rostro de Dios. Él ilumina nuestras tinieblas aún cuando las tinieblas son de nuestra propia creación, ¿oyeron eso? aún cuando somos nosotros mismos los que apagamos las luces mis hermanos, y por eso añade: "y tenga de ti misericordia."

Mis hermanos: no todas, pero tal vez hasta yo diría, hasta la mayoría de nuestras tinieblas son de nuestro propio invento, a veces es así. Y cuando aparece el Rostro de Dios en esos momentos, tal vez que por un momento de descuido digamos, apagamos la vela, cuando aparece el Rostro de Dios en esos momentos ¿sabe lo que se llama eso? misericordia, gracia. Conociéndonos, Dios renueva, dice el Libro de Lamentaciones: "Él renueva su misericordia hacia nosotros cada mañana." Cada mañana, Él es precioso.

Mis hermanos, no lo merecemos pero ese es el punto de la misericordia y la gracia del Señor. Y eso es algo que Satanás, Satanás en medio de acusarte él va a omitir este detalle ¿ok? presta atención. Él te va a decir: tú no mereces la gracia del Señor. Y cuando Satanás te diga: no mereces la gracia del Señor ¿sabes lo que le respondes? ¡amén, hello! Nadie merece la gracia del Señor, nadie merece la misericordia del Señor, por eso es misericordia. ¿Qué parte de misericordia no entiendes Satanás? no tenemos defensa, no tenemos manera con qué defendernos delante del Señor, no tenemos un caso delante de Él; es más, Él tiene todo el derecho de dejarnos pudriéndonos en nuestras propias tinieblas.

Pero en ese momento caemos de rodillas y le rogamos, aprendan esta oración, it's a good one to have: Señor, ten misericordia de mí, ten misericordia de mí, y es precisamente en ese momento que, en vez de esconder Su Rostro, Él ilumina nuestras tinieblas con la luz de Su Rostro.

¿Sabe? los israelitas le tenían terror al Rostro de Dios, se escondían del Rostro de Dios. Era algo supremamente. Ellos veían el Rostro de Dios por un lado y por el otro se escondían, Moisés trata tú con Él. Tanto así que muchos comentaristas ven este texto y dicen: esa idea de que el Señor alce Su Rostro sobre ti, que haga resplandecer Su Rostro sobre ti equivale a la sonrisa de Dios.

Cuando el enemigo te quiera decir: mira, Dios ya con esta, esta es la vencida, ya Dios no quiere nada que ver contigo, ya caso cerrado, sepa, esa mañana el Señor amaneció amándote, con una misericordia presto para ti, si tan solo lo pides, y si lo pides Él te lo da con Su sonrisa, Él baña tu rostro con Su luz y aún las tinieblas más profundas se derretirán, Él es experto en eso. Él es experto en eso, el Rostro de Dios.

El versículo 26 también habla del Rostro de Dios, con esto concluimos. "Jehová alce sobre ti su rostro y ponga en ti paz." Jehová alce sobre ti Su Rostro y ponga en ti paz. En otras palabras, cuando lo llames, que Él dirija Su vista a ti. Cuando lo invoques, que Él fije Sus ojos en ti.

Hermanos: ahorita hubieran varios hermanos trayendo, sólo Dios sabe qué delante del Señor. Esta Iglesia, mis hermanos, hay necesidades poderosas aquí. Y yo no sé qué es lo que usted ha estado pidiéndole al Señor, tal vez le pides sabiduría acerca de una decisión de vida o muerte que vas a tomar. Tal vez estás pidiendo provisión para tu hogar o ni siquiera la tuya, la de un ser querido. Tal vez te encuentras orando y ayunando por sanidad, si no la tuya entonces de un ser amado.

¿Cuántos de nosotros, estoy hablando aquí a los veteranos de oración, saben que hay oraciones y hay "oraciones"? Hay algunas oraciones de las cuales jamás nos olvidamos, tal vez usted ora todos los días, pero hay una enciclopedia de tal vez tres, cuatro, cinco oraciones que jamás nos olvidamos. Esas son las oraciones que nosotros le traemos al Señor en súplica y desesperación, en llanto, dejando los mocos correr, tirándonos al piso, clamando ante el Señor y a veces llega a este punto; ya ni siquiera le hemos pedido, hemos hecho oración, le hemos dicho todo lo que le íbamos a decir al Señor y de momento ya no hay palabras, ya su oración ni siquiera consiste en palabras, ya son gemidos. Gemidos.

God has that one covered too, el Señor tiene ese cubierto también. Romanos capítulo 8, el Señor entiende esos gemidos indecibles entre tu espíritu y el Espíritu de Dios. Mis hermanos yo no sé usted, Dios bendiga estos hermanos con Palabra de profecía y consejería que el Señor ha levantado y están aquí, de momento usted está arrodillado como muchos de nosotros y se acerca un hermano, una hermana, repleta de discernimiento y sabiduría, y armada de la Palabra profética del Señor ¿le ha pasado? y le traigo una Palabra profética.

Le voy a confesar esto y esto me vino a mí, es más, de todas las maneras en que el Señor me habló proféticamente, personalmente, esta es una de las que más resuena. Algunas de las Palabras, yo les confieso, algunas de las Palabras proféticas que más me han impactado son estas. Si les digo es porque conozco esa postura, ahí derramando todo delante del Señor y con siete, ocho klinex a mi alrededor, y viene una sierva de Dios, un siervo de Dios y me dice: "Siervo, Jehová se ha inclinado a ti y escuchado tu oración." Punto. "El Señor ha escuchado tu oración" nada más.

Conteste como Él conteste, no me ha dicho sí, no me ha dicho no, no me ha dicho cómo Él iba a obrar. Pero saber que estoy en la agenda de Dios, saber que estoy en Su mira, saber que Él se da cuenta de mí y de mi petición, y Él tiene un orden, y que soy parte de Su orden, y Su plan, y que Él piensa lo suficiente en mí para enviar un vaso solamente para decirme: Samuel Yo estoy aquí, I'm here.

La Presencia del Señor, el Rostro de Dios, esa palabra: panei en hebreo que se traduce "al rostro de Dios" muchas veces se traduce en: la Presencia de Dios. La Presencia de Dios, tener la Presencia del Señor al lado. Es más: aparece el Señor y tú has estado orando, estabas pidiendo lo mismo a Dios por tres meses y de repente se te olvida lo que estabas pidiendo, de repente se te olvida por la belleza de la Presencia. ¿What, qué querías hijo? qué bello estar en tu Presencia, hasta se me olvidó mi Dios. Quédate aquí conmigo, Tu Presencia me da paz, Tu Presencia me da shalom, Tu Presencia me da orden en medio de la tormenta. Aunque esté durmiendo Jesús en la popa en medio de la tormenta, saber que Él va montado contigo te da paz, la verdarera paz, el verdadero shalom, la Presencia del Señor.

Incline su rostro por un momento. El Señor dirigió esta oración al pueblo de Israel pero también como dijimos al comienzo, a todo aquél que invocare el Nombre del Señor. Si usted no ha invocado el Nombre del Señor de una forma pública, no ha dicho, no te acuerdas haber dicho en un momento: Señor, sin opciones soy tuyo. Declaro al cielo, a la tierra, al infierno, a todo el mundo: yo soy tuyo, Tú eres soberano sobre mi vida. Si no has orado esa oración de una forma pública, antes de entrar en cualquier otra parte de este mensaje, yo quiero en otras palabras ¿cuál es mi agenda? yo quiero que esta bendición se extienda a ti y la única manera que se extienda este estilo de vida y que esta bendición se extienda a ti es que esté bajo el Nombre de Jehová, esté bajo el Nombre del Señor Jesús. Poner el Nombre de Dios sobre ti.

Es así de sencillo. Tú invoca el Nombre y Él se encarga de ahí en adelante. Si ese es usted, si no ha orado así antes te invito a levantar tu mano y queremos orar por ti. Si no has orado de esa manera antes, Dios te bendiga joven. Dios bendiga esas manos. Si usted levantó la mano no se apure, aquí hay madres que pueden ayudar con el bebé pero esto es importante. Mi hermana que levantó aquí la mano, este joven que levantó la mano, por favor, vengan al altar, pasen aquí, no tengan pena. Es lo más sabio que puedes hacer.

Dios está contigo, con cada paso, se acercan más y más las promesas de Dios a tu vida. Dios te bendiga joven. Pueblo de Dios: levántate por favor. Dios te bendiga caballero, tócalos. Es un momento sublime, let's just drink in the Presence of the Lord. Hermanos: las transiciones más importantes del mundo son tan calladas y sublimes, en este momento hay vidas haciendo la transición de tinieblas a luz, de muerte a vida eterna y usted es testigo. Extienda por favor sus manos a estas almas, usted es sacerdote ahora. Eres real sacerdocio, pueblo apartado para bendición. Bendecimos estas vidas.

Es más: Jehová te bendice en este momento, Jehová te bendice caballero, Jehová te bendice joven, Jehová te bendice dama, Jehová te bendice mi hermana, Jehová te bendice joven, Jehová los bendice. En el Nombre de Jesús cancelamos toda maldición sobre sus vidas. En el Nombre de Jesús cada manera en que el enemigo ha inventado para arruinarnos y desviarnos de la promesa que el Señor ha puesto para sus vidas, lo cancelamos en el Nombre de Jesús.

Declaramos toda bendición en este Libro, cada promesa que está en este Libro, declaramos que este rollo y sus promesas, desde Génesis hasta Apocalipsis, desde el hálito de Dios en tus pulmones hasta el momento en que Él te reciba en gloria, eso se aplica a ti también, eso se aplica en gloria. Digan conmigo esta oración, los hermanos que están a la par le dirigen en esta oración: Señor Jesús, yo soy tuyo, mis sueños son tuyos, mi esperanza está en Ti. Jesús, te recibo como mi Salvador y como el soberano de mi vida, bendíceme. Bendice mis entradas, bendice mis salidas. Llena mi cuerpo con el Espíritu Santo, que sea Su templo.

Dirígeme en Tus caminos. Guárdame del mal, encamíname todos los días de mi vida hasta que te vea en gloria. Te pido como tu hijo y tu siervo en el Nombre de Jesús. Señor: bendecimos estas vidas en el Nombre de Jesús y te glorificamos por ellas Señor, regocíjate por ellos oh Dios.

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