Sermón 20 de julio 2014: No temas, ni desmayes

A propósito de Sermones
[Samuel Acevedo]
  • Presenter: Samuel Acevedo
  • Fecha: July 20, 2014
  • Ubicación: Congregación León de Judá, Boston MA

Deuteronomio 1:21. Por el momento sólo este versículo pero hay tesoros encerrados a veces en los paquetes más humildes y sencillos que encontramos en las Escrituras, y hoy no es una excepción. Declara la Palabra: "Mira, Jehová tu Dios te ha entregado la tierra. Sube y toma posesión de ella como Jehová, el Dios de tus padres, te ha dicho. No temas ni desmayes."

Aquí el pueblo de Israel está llegando al Jordán después de cuarenta años en el desierto, y Moisés en este mensaje profético le está recordando a los hijos de los que perecieron en el desierto por qué se tardaron cuarenta años en llegar aquí. O sea, todo el Libro de Deuteronomio es como si fuera un recontar de las promesas del Señor y preparar esta generación de los hijos de los que perecieron para la nueva realidad de la tierra que el Señor les había prometido a sus padres, ahora para entregársela a ellos. Y ahora en una serie de mensajes proféticos que nosotros conocemos como el Libro de Deuteronomio, el Señor les explica por qué se tardaron ellos en llegar aquí.

¿Qué podemos aprender de esto? Que es importante conocer de nuestros antepasados, y no solamente de nuestros antepasados sino aún de nosotros, si es que queremos conquistar la tierra que el Señor nos ha prometido. Ahí están ellos.

Y Moisés explica por qué nos tardamos cuarenta años en llegar aquí. El Señor con mano fuerte sacó a sus padres de Egipto y los trajo hasta este lugar, la tierra que Dios les había prometido, sólo esperando que el pueblo de Dios suba y lo conquiste. Y a pesar de lo que Dios había hecho por ellos, a pesar de la promesa que Dios les había hecho, aún con Dios delante de ellos como estuvo en el desierto, sus padres no entraron. Ellos fueron detenidos y derrotados, no por los amorreos o por los cananitas pero por unos enemigos mucho más peligrosos.

Y en esta mañana nosotros nos vamos a dedicar a conocer estos enemigos. Dos mil quinientos años atrás un filósofo chino, Sun Tzu, que era un general y un filósofo del arte de la guerra escribió un libro titulado así: El arte de la guerra, un libro que aún todavía hoy día se lee en las academias militares de los Estados Unidos y otros países, todavía estudian este libro de Sun Tzu. Y uno de los primeros principios de este libro, uno de los principios fundamentales de este libro es este: conozca a su enemigo, conozca a su enemigo.

Desafortunadamente, tal vez afortunadamente, es la única razón por la que el Señor me da la credibilidad aún de compartir este mensaje esta mañana, son enemigos que yo he conocido. Es más, la ironía es que, aún preparando este mensaje esta mañana, que le estoy compartiendo, la ironía, es que tuve que tener roces con estos enemigos, peligrosos. Ellos no fueron derrotados por los amorreos, ellos no fueron derrotados por los cananitas sino por el temor y el desánimo. El temor y el desánimo.

Declara la Palabra de nuevo. "Mira, Jehová tu Dios te ha entregado la tierra; sube y toma posesión de ella como Jehová, el Dios de tus padres te ha dicho; no temas." La palabra hebrea ahí es: yare, ni desmayes, la palabra hebrea ahí es: hazad. ¿Por qué es importante? y Dios sabe: no sería muy sabio tratar de impresionarlos con mi hebreo, es suficiente luchar con el español en esta mañana que tratar de montarme sobre el hebreo, pero ahí vamos en el Nombre de Jesús (risas).

¿Por qué es importante aquí? estas palabras no temas: yare, ni desmayes: hazad ¿ustedes han visto en muchas otras ocasiones: "no temas ni desmayes porque Jehová tu Dios estará contigo"? yare y hazad son interesantes. Aparecen estos dos verbos hebreos, aparecen en el mismo versículo, aparecen juntos en las Escrituras no menos de diecisiete veces ¿no es asombroso eso? aparecen juntos en la misma Escritura diecisiete veces. No siempre se traducen como temor o desmayar, pero sí aparecen muchísimas veces en el Antiguo Testamento.

Pero ojo, por primera vez aquí. La primera vez en que vemos a yare y a hazad juntos es aquí. Ahora yo no sé de usted mi hermano, pero si yo veo que las Escrituras repiten algo tantas veces, por algo será. Si una y otra vez en el Libro de Deuteronomio, en el Libro de Primera de Crónicas, en el Libro de Primera Samuel, en el Libro de Ezequiel, en el Libro de Jeremías, en el Libro de Isaías, en el Libro de Malaquías, regado por todo el Antiguo Testamento, si aparecen estas dos palabras juntas como un pensamiento tantas veces, por algo será. Algo el Espíritu Santo está tratando de comunicar a Su pueblo. Y se traduce: temor, terror, susto, aún el estado de estar atónito o perplejo. Ni desmayes.

En muchas maneras la Reina Valera traduce esa palabra muy poéticamente y muy apropiadamente. En el español no de domingo, el español común y corriente, cuando hablamos de que alguien se ha desmayado ¿qué pensamos? (sonido de desvanecimiento) ¿verdad? pierde la conciencia, pierde los sentidos y alguien lo tiene que cargar ¿verdad? muy, muy cercano. No temas ni desmayes.

En inglés cuando se traduce esa palabra hazad, al inglés es interesante la palabra que usan al traducirlo: shatter, shatter. Wow, shatter o sea, hacerse pedazos, desmoronado, deshecho, dejar pasmado. O como otra concordancia lo traduce y esto sí es interesante, es: perder la capacidad de ganar, perder las fuerzas, perder la capacidad del éxito, perder valor, perder ánimo, o en otras palabras: desánimo. En inglés la nueva versión internacional en inglés, traduce esa palabra: discouraged, desánimo y por lo tanto, en este mensaje yo creo que esa palabra comunica muy bien el mensaje que creo que el Espíritu Santo nos quiere transmitir en esta mañana.

Desánimo, un estado de desánimo o de hazad, en un estado de hazad uno se paraliza, se paraliza aún nuestra capacidad de soñar; o sea, nuestros sueños se hacen burbujas y se revientan en el aire. Se pierde nuestra capacidad de anticipar nada bueno. Nuestros sueños se hacen pedazos, se desmoronan. Temor, miedo, terror, asombro. Y luego sigue: hazad, el estado de. Y si nada de eso es suficiente, como decimos en el barrio: "frikearse" uno, congelarse uno. Primero te aterrorizas y luego te frikeas, en ese orden.

Hermano: cuando pensamos bien "no temas ni desmayes" no yare, no hazad, evítalo, no es natural, piensa bien. Es natural. Aparte de la intervención de Dios, el estado natural del ser humano es el temor y el desánimo, ese es nuestro estado natural. Interesante. La primera vez que vemos a yare, este verbo hebreo y aunque se mencione el temor en las Escrituras, la primera vez que nos encontramos con esta palabra, yare, y aún la palabra temor, es en el huerto de Edén en Génesis capítulo 3 versículo 10.

Génesis capítulo 3 versículo 10. Por primera vez se presenta el yare a la raza humana en el huerto de Edén, y él, o sea Adán, respondió: Oí tu Voz en el huerto y tuve yare, y tuve miedo, porque estaba desnudo y me escondí. Después de la caída mis hermanos, al perder la vista de Dios ¿qué podemos ver? al perder la vista de Dios Adán se encuentra desnudo, se ve desnudo por primera vez. No el estado mis hermanos de andar sin ropa, sino el estado de ser indefenso, se sintió por primera vez sin cobertura, abierto a los elementos, frágil, avergonzado.

Y Dios le pregunta interesantemente ¿y quién te dijo a ti que estabas desnudo? porque Dios es nuestra cobertura, es nuestra cobertura. Al perder la vista de Dios y lo que somos con Él y a través de Él, ¿qué queda? ¿qué podemos ver? si ya dejamos ver a Dios, lo único que falta es ver nuestra desnudez, ver nuestra fragilidad, ver nuestra pequeñez, ver nuestra historia, nuestro récord de fracaso ¿no lo ves tú de vez en cuando, especialmente en momentos que está a punto de emprender algo retante? lo primero que ves es tu historia, lo primero que ves es tu récord, fracasaste esa vez, esta otra vez, tienes un historial de fracasos. Ves un mundo hostil que nos puede devorar en un momento; de esta no salgo vivo.

Mis hermanos, hay miles de maneras de morir ¿lo sabe? hay miles de maneras de morir, hay cientos de miles de maneras de fracasar, cientos de miles de maneras de fracasar. Y nuestra naturaleza en el temor es fijarnos en eso, fijarnos en eso. En la ley de la física que te dice a ti: es imposible que un ser humano camine sobre las aguas, gracias Jesús pero yo me voy a quedar en el barco, lo que nos impide caminar por fe.

Y si permitimos que nuestro temor se torne en desánimo en ese momento te paralizas y se hace pedazos, se derrumba todo lo que Dios tenía en mente para ti, todo lo que Dios tenía en mente para ti se paraliza en ese momento de razón. ¿Sabe por qué? el temor como la fe nace de una visión del futuro, nace de una visión del futuro.

¿Sabe? meditando sobre estas Escrituras toda mi vida yo he pensado que el antónimo de la fe es la duda, pero he descubierto que no lo es. Es más, la duda se integra a la fe, se integra a la fe, es parte de la fe. Es más, yo me atrevo a decir que el verdadero opuesto a la fe, el verdadero antónimo son el temor y el desánimo. Muchas de nuestras derrotas hermanos o desastres, o atrasos se deben no a la falta de visión; muchas veces nos dicen: es que falta visión hermano, te falta visión, no, usted es muy capaz. El ser humano es un ser que por naturaleza, somos hecho a imagen y semejanza de Dios, y nuestro Dios ve las cosas que no son como si fueran, y así es usted.

El Señor ha puesto esa capacidad en su espíritu de ver cosas que no han ocurrido antes de que ocurran, eso se llama visión. Su derrota o atraso no es resultado de una falta de visión, sino una visión entenebrecida por el temor, ¿qué quiere decir Pastor? Ya te ves quemando ese exámen o luchando por conseguir el dinero para la matrícula y decides mejor no estudiar. ¡Ah, yo estudiar, estás loco! de dónde, los jovencitos me van a comer como pan, como dijeron esta gente. Te ves, te desanimas y hasta ahí llegaron tus sueños de estudiar.

Ya ves, ya ves el negocio en quiebra, lo ves como si hubiese acontecido ya, como si hubiese acontecido ya. Ya ves el negocio en quiebra y decides mejor evitar el peligro y no emprender nada, quedarte con tu trabajito de $8 dólares la hora en McDonalds, si usted trabaja en McDonalds, si eres dueño de McDonalds perdóneme, es por efecto, usted prefiere quedarse ahí seguro que emprender algo por temor. Ya ves que te rechazan, que te rechazan y prefieres no correr el riesgo de amar a nadie o hacer amistad, o llamar a esa hermana o hermano con quien no has hablado en años antes de que pasen a la eternidad, por puro temor.

Prefieres vivir con eso en tu consciencia por puro temor, increíble. La ironía mis hermanos, es que participamos en nuestra propia derrota, esta es la ironía, participamos en nuestra propia derrota. Bajo el temor y el desánimo, en lugar de pensar o planificar, o analizar, o medir con cordura nuestras palabras y acciones, se nos apodera el instinto de sobrevivir, de ahí nace el terror. De ahí nace el temor. Se nos apodera el instinto de sobrevivir y decimos, y hacemos cosas que jamás nos imaginaríamos capaces de decir o hacer, barbaridades.

Muchas veces bajo el temor, decimos o hacemos cosas que jamás nos imaginaríamos. Pero hermana ¿¡qué estabas pensando!? "¡pero Pastor, pensé que me iba a dejar, tuve miedo y le dije eso!" pero se fue de verdad. O sea pecamos, bajo el temor, hacemos cosas, decimos cosas, y realizamos a través de nuestras palabras y acciones precisamente lo que tenemos, precisamente lo que tenemos y eso fue lo que pasó con los hijos de Israel.

Vamos de nuevo a Deuteronomio capítulo 1 y miremos desde el versículo 26, por qué los padres de esta generación no entraron a la Tierra Prometida. Versículo 26, Moisés les recuenta a sus hijos: "Sin embargo, no quisiste subir" o sea sus padres, pero ¿sabes qué? nosotros, le está hablando al pueblo "no quisiste subir. Antes fuisteis rebeldes al mandato de Jehová, vuestro Dios, de subir y conquistar la tierra, y murmurasteis en vuestras tiendas." O sea esto no fue algo que ellos siquiera dijeron en público, esto fue algo que el Señor oyó, tal vez hasta dentro de sus corazones, que Él oyó en sus momentos privados que se lo reveló a Moisés. "Y murmurasteis en vuestras tiendas diciendo: porque Jehová nos aborrece." Wow ¿de dónde salió eso? "Jehová nos aborrece y nos ha sacado de la tierra de Egipto donde éramos esclavos, para entregarnos en manos de los amorreos, para destruirnos."

¿De dónde un pueblo que ha visto al Dios de gloria manifestarse de tantas maneras, cómo se le ocurre decir algo así? tenían miedo, tuvieron temor. Son palabras fatuas que nosotros decimos bajo la influencia del temor. Versículo 34: "Y oyó Jehová la voz de vuestras palabras y se enojó; y juró diciendo: No verá hombre alguno de estos, de esta mala generación la buena tierra que juré que había de dar a vuestros padres." Estando a la puerta de la victoria, ellos mismos cerraron esa puerta. La confesión de sus labios que nacieron de su temor y su desánimo.

Yo no quiero pensar, es preferible no pensar en los momentos, voy a hablar de mí, en los momentos que estoy yo al borde del Jordán, a la puerta de la victoria, y por temor o por desánimo se cierre esa puerta. Tal vez usted tiene una historia similar. Tú que eres un siervo del Dios viviente. Tú que sirves un Dios que nunca ha sido vencido jamás. Tú que sirves un Dios que Satanás respeta y delante del cual los demonios huyen. ¿Cómo es posible que esto le pase a Israel, este pueblo tan preferido por Dios? nos olvidamos sencillamente.

Bajo la influencia del temor, bajo la parálisis del yare y hazad nos olvidamos. Y es importante hermanos, cuando usted vea que el temor y el asombro, el desánimo se le acerquen, que no se olvide: como ellos, nos olvidamos de lo que Dios ha hecho por nosotros. Tres cosas: nos olvidamos de lo que Dios ha hecho por nosotros, nos olvidamos de lo que Dios nos ha prometido, y nos olvidamos que Dios está con nosotros.

Primero, nos olvidamos de lo que Dios ha hecho por nosotros, segundo, nos olvidamos de lo que Dios nos ha prometido, y tercero, nos olvidamos que Dios está con nosotros. Vamos a desglosar cada uno de estos y al hacer esto, estaremos analizando estos enemigos de terror y desánimo, y les vamos a quitar ¿los qué? eso mismo (risas) eso, gloria a Dios. Amén, ese gato ya no va a arañar a nadie más, gloria a Jesús.

Primeramente: nos olvidamos de lo que Dios ha hecho por nosotros. Veamos el versículo 29 mis hermanos, versículo 29 al 33: "Entonces os dije: no temáis ni tengáis miedo" yare, no tengáis yare de ellos. Ahí él está hablando de, ellos están atemorizados por los amorreos y los hijos de Anac que los testigos vieron allí y las ciudades amuralladas que parecía que subían al cielo, esto los turbó. Y Moisés pastoralmente les dice a ellos: no temáis, no tengáis yare, no tengáis miedo de ellos. "Jehová vuestro Dios, el cual va delante de vosotros, Él peleará por vosotros conforme a todas las cosas que hizo por vosotros en Egipto delante de vuestros ojos." Ven diez plagas desprenderse sobre Egipto, ven el mar abrirse y ellos pasar en seco, ven maná caer del cielo, ven agua brotar de las rocas, ven a sus enemigos caer delante del Arca de Jehová, ellos vieron esto. Todo esto Dios había hecho por ellos, "conforme a todas las cosas que hizo por vosotros en Egipto delante de vuestros ojos."

¿Usted se acuerda de su desierto y lo que vistes tú allí, lo que Dios ha hecho por ti, lo que hizo Él por ti? "Y en el desierto has visto que Jehová tu Dios te ha traído como trae el hombre a su hijo." Algunas traducciones traducen: trae como "cargar", carry, como carga, mira qué precioso, "como carga el hombre a su hijo por todo el camino que habéis andado hasta llegar a este lugar" nunca te dejó, nunca te desamparó, Él te trajo, te cargó hasta aquí, hasta aquí, hasta aquí, por lo menos hasta aquí Dios nos cargó. Hasta aquí hemos visto Sus proezas. Hasta aquí Él tiene un récord perfecto de obrar a nuestro favor, hasta aquí, y aún con esto no creístes a Jehová vuestro Dios.

"Quien iba delante de vosotros donde habéis de acampar" o sea Él no estaba contento de que ellos se acuesten donde quiera, Él escogió su lugar para campamento noche tras noche, "con fuego de noche para mostraros el camino por donde anduvisteis y con fuego de día." El antídoto de olvidarnos de lo que Dios hizo por nosotros es esto.

Mi hermano, le imploro: recuerda lo que Dios ha hecho por ti. Recuerda lo que Dios ha hecho por ti de esta manera, dando acción de gracias, dando acción de gracias. ¿Ha hecho Dios algo por ti digno de ser alabado? ¿puedes nombrar una cosa que Dios ha hecho por ti digna de ser alabada? oigo muchos amenes, pero si estás aquí, si me escuchas, si me puedes aún entender, si tienes la capacidad de razonar y álito en tus pulmones eso lo hizo Dios por ti, y aún hay esperanza. Y la amplia mayoría podemos confesar que aún mucho más ha hecho Dios por nosotros, mucho más ¿verdad? El que nos sanó, el que nos sacó de una vida que no valía la pena.

Perdonen, el Pastor Samuel es medio llorón. El que dió hijos a la estéril y puso al huérfano en familia. Mucho ha hecho Dios por nosotros, mucho ha hecho Dios por nosotros. El mismo Dios que hizo proezas por ti y contigo lo sigue haciendo hoy, lo sigue haciendo hoy. "He aquí que no se ha cortado la mano de Jehová para salvar ni se ha tapado Su oído para oír, dice el Señor." Dando acción de gracias, aún en las pequeñeces como he compartido en otras ocasiones, aún en las cosas pequeñas; el pan sobre su mesa, eso no es un rito cualquiera. Haga de eso un momento de alabanza y adoración, dos, tal vez hasta tres veces al día dándole acción de gracias al Señor.

Número dos: nos olvidamos de lo que Dios nos ha prometido, nos olvidamos de lo que Dios nos ha prometido. Volvamos al versículo 21, nuestro versículo base en este momento y declara ese versículo: "Mira, Jehová tu Dios te ha entregado la tierra." Qué interesante, todavía están ellos viendo la tierra desde lejos, todavía esas ciudades están ocupadas por un enemigo hostil, todavía les queda trabajo por hacer. Pero las promesas del Señor son: Sí y amén. Y en la mente de Dios cuando Él promete algo, ya está hecho, ya está hecho. En la mente de Dios, al Él prometer algo, ya en la mente de Dios se ha cristalizado. Todo lo demás son detalles, todo lo demás son procesos, todo lo demás es una maquinaria que ya Dios se ha apoderado de esa maquinaria, cada paso será a tu favor. Algo vamos a aprender en el camino pero para Dios, lo hecho, hecho está.

Él está usando el presente para algo que todavía es futuro. "Jehová tu Dios te ha entregado la tierra" dice ahí, "sube y toma posesión de ella como Jehová el Dios de tus padres te ha dicho" y para Dios eso es suficiente. Para Dios eso es suficiente. De que Él lo diga y Él lo haga para Él es igual. Y luego añade: no yare, no temas, ni desmayes, ni hazad. A esta generación que estaba a punto de entrar en la Tierra Prometida el Señor les hace estas promesas. Es más, vamos a Deuteronomio 28 por un momento.

De nuevo, todo el Libro de Deuteronomio es como si fuera este discurso a pet-talk, un pet rally. Eso es un tremendo pet rally bíblico antes de que el equipo suba a la cancha y le va a decir: tú vas a tumbar esos alemanes, no te apures, gol tras gol. Si hay brasileros aquí no te apures, el Señor todavía tiene en mente lo que va a hacer Él. Un tremendo pet rally aquí frente a la Tierra Prometida.

A esta generación que estaba a punto de entrar en la Tierra Prometida, el Señor les hace estas promesas, esto se aplica a usted mi hermano. Y declara el Señor: "Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de tu Dios" mis hermanos: marquen su Biblia, graben estas promesas. En la casa antes de acostarse abra su Biblia de nuevo en Deuteronomio 28. Si tienes bebé de cuna recítaselo, él no entiende, está bien, recítaselo sobre su espíritu. Si tienes un bebé en el vientre hable al vientre y declare estas palabras a él o ella, declara estas palabras: "Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que Yo te prescribo hoy" Él solamente está buscando un pueblo que le preste atención y que crea Sus promesas, y que no se olvide de Él. That's our part of the deal.

Nuestra parte del pacto es creerlo y no olvidarnos de Sus promesas. "Y poner por obra todos sus mandamientos que Yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra, y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán. Si oyeres la voz de Jehová tu Dios bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo; bendito el fruto de tu vientre, y el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas, el rebaño de tus ovejas; bendita serán tu canasta y tu artesa de amasar, tu dispensa en otras palabras, tendrá provisión. Bendito serás en tu entrar y bendito en tu salir." Te vas a la derecha, el Señor te bendice, te vas a la izquierda, el Señor te bendice. Te quedas, el Señor te bendice, te vas, el Señor te bendice. Donde quiera que vayas, el Señor te bendice.

"Jehová derrotará contra tus enemigos que se levantarán contra ti. Por un camino saldrán contra ti y por siete caminos huirán de delante de ti. Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros y sobre aquéllo en que pusiste mano, y te bendecirá la tierra que Jehová tu Dios te da. Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado cuando guardares sus mandamientos de Jehová tu Dios y anduvieres en sus caminos. Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti y temerán, no a ti, al Dios que está sobre ti, al Dios que te respalda, al Dios que es invocado en esta casa;" versículo 12: "Y abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos, y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado; y te pondrá Jehová" ¿por qué? "y te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola, y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios que Yo te ordeno hoy para que los guardes y los cumplas, dice el Señor."

Con eso sería suficiente. Podemos vivir toda una vida si eso es toda la Biblia que recibimos, pero mi hermano: la Palabra es un tesoro de promesas. La Palabra es un tesoro de promesas, grábalas, graba estas promesas, confiésalas. Le dijo Moisés a este pueblo en el capítulo 6: "Escríbelas sobre su frente" o sea en su cerebro, "sobre las puertas de su hogar." Yo no sé de los demás habitantes en Central Street en Summerville, pero estas promesas se aplican aquí. "Grábalas sobre los corazones de sus hijos", tantas promesas. "Mil caerán a tu lado, diez mil a tu diestra. Ninguna arma forjada contra ti prosperará."

"En el mundo tendréis aflicción" dice el Señor "pero confiad, Yo he vencido al mundo" ¡promesas! No deje que el enemigo borre estas promesas, abra la Palabra, conozca la Palabra, personaliza la Palabra, hazla tuya. Confiésalo, decláralo y verás algo interesante. Cuando comienzas a confesar la Palabra del Señor y cuando comienzas como parte de su, ya no es meramente una confesión, ya su cerebro mismo, la cablería de su mente se ajusta a la realidad de la Palabra y la Palabra se hace más realidad que su circunstancia. La Palabra se hará más real que el cuco que te aterroriza y te atemoriza, se hace algo más real y verás algo increíble. En vez de el mundo amenazarte, el Señor comienza a forjar el mundo a tu alrededor. La naturaleza obedece a la Palabra. Grabe estas promesas.

Y número 3: nos olvidamos que Dios está con nosotros. En Deuteronomio capítulo 31 versículo 8 de nuevo ahí aparece yare y hazad. "Y Jehová va delante de ti" Deuteronomio versículo 31:8, "Él estará contigo. No te dejará ni te desamparará" no yare, no temas ni hazad, ni te intimides. Jehová va delante de ti, Él estará contigo, no te dejará ni te desamparará, no temas ni te intimides. Salmo 23 declara que el Señor habita en la alabanza de Su pueblo. Les recomiendo mis hermanos: hágase un adorador, cultive la Presencia del Señor. Cree el hábito de cultivar la Presencia del Señor.

¿Y qué es lo que quiero decir con esto? Por la mañana antes de su primera conversación, antes de tomar su primera decisión, con su tacita de café en la mano y la Palabra del Señor en su falda, cultive la Presencia del Señor. Luego en el transcurso del día adóralo. En el transcurso del día que tu alma busque al Señor, búscalo, si es posible escuchando música cristiana.

Yo sé que trabajamos en distintos lugares y a veces se nos hace difícil, pero si es posible enchufar música cristiana o aún un mensaje grabado si es permisible. Viva y no se quede ahí en lo exterior, viva examinando su corazón. Viva examinando su corazón y su mente, y su espacio alrededor preguntándose ¿será este un ambiente que atrae la Presencia del Señor? ¿será este un ambiente en el que el Espíritu Santo se sentirá en su hogar? uno evita chismes y pleitos, uno mide sus palabras y actitudes, piensa bien antes de enviar ese email caliente ¿por qué? para no ofender al Señor y alejar Su Presencia de ti. Ver al Señor y Su Presencia como un recurso sin el cual tú no puedes vivir y haces lo posible para atraer Su Presencia.

Hermanos, yo les advierto que habrán momentos, tal vez hasta temporadas enteras de su vida en que no sentirán, entre comillas, no sentirán la Presencia del Señor por más que la cultiven. No porque haya pecado en su vida por cierto, y su corazón le dirá si es así, pero habrán momentos en que no sentirán la Presencia del Señor; not a problem, no temas, no te desanimes. Es suficiente saber como declara Deuteronomio 31:8, es suficiente saber, siéntalo o no, que Él va delante de ti. Es suficiente saber que Él está contigo, que no te dejará, que no te desamparará.

Ahora mis hermanos, eso es una buena transición a este último consejo, este último pensamiento. El Presidente Franklin Roosevelt una vez declaró, yo no sé si ustedes han oído este dicho en inglés: "We have nothing to fear but fear itself" "No tenemos nada que temer aparte del mismo temor" y con esas palabras le dió aliento al país americano durante una época de gran crisis, la depresión, la Segunda Guerra mundial, pero sólo dijo parte de la verdad. Sí tenemos algo aparte del temor que temer, y si vamos a temer a algo o a alguien, teme a Dios, teme a Dios.

¿Sabe? todo se creó por una razón. El temor es parte de la alabanza y la adoración que le debe un pueblo santo a un Dios santo. La ironía es que tememos cosas que no valen la pena, y lo que merece temor muchas veces nos falta temer a un Dios santo. Y esto sí es interesante, hay tesoros en la Palabra cuando uno comienza a indagar.

Yo les dije que en Deuteronomio 1:21 es la primera vez que se ve en la Palabra yare y hazad. La última vez que se ven estas dos palabras juntas es en Malaquías capítulo 2 versículo 5, el último Libro del Antiguo Testamento. Interesante porque completamente cambia. Cuando el temor se dirige a Dios cambia todo el contexto, las mismas palabras: yare y hazad, la única diferencia es la Presencia de Dios.

Mira esto: "Mi pacto con Israel fue de vida y de paz" shareh y shalom "las cuales yo les di para que me temiera" yare, "y tuvo temor" hazad "de Mí, y delante de Mi nombre estuvo humillado" hazad. Cuando usted ve esa palabra humillado, es la misma palabra: hazad. Precioso. "Para que me temiera", o mejor, temerme en reverencia.

Mis hermanos: al ver la gloria del Señor, al reconocer quién es Él y quién somos nosotros a la luz de Su gloria nos amanece la realidad de que Dios es temible, ¿han oído esa palabra? que Dios es temible, o sea digno de temor en español. Pero en inglés la palabra: temible es mejor traducida: awesome, awesome, esa misma palabra yare, awesome, worthy of awe, temible. Es la idea de que los ángeles esconden su rostro de Él, los ángeles esconden su rostro de Él porque Él es temible.

Los demonios huyen de delante de Él porque Él es temible. La muerte y el infierno están sujetos a Él porque Él es temible, He is awesome, our God is awesome, digno, digno de temor. "Y delante de Mi nombre estuvo humillado" hazad.

Mis hermanos: nuestro instinto como hizo Adán es escondernos de Él. Sin la misericordia de Dios es mejor escondernos de la Presencia del Señor ¿sabe por qué? El confrontarnos Su gloria siendo nosotros polvo provoca apropiadamente hazad, uno se desmaya delante de la Presencia de un Dios santo, o muere, o muere. Como Isaías exclamó al encontrarse con la gloria de Dios.

"Entonces dije: ay de mí que soy muerto, porque siendo hombre inmundo de labios y habitando en medio del pueblo que tiene labios inmundos han visto mis ojos al Rey, Jehová de los Ejércitos." Pero aquí en este pasaje el Señor declara: "Mi pacto con él fue de vida y de paz." Mi pacto contigo es de vida y paz. Esa palabra paz es la palabra que muchos conocemos: shalom, shalom.

Shalom involucra mucho más que meramente paz como nosotros entendemos o meramente tranquilidad, o la ausencia de ansiedad. Es más, el shalom muchas veces acapara la ansiedad, pero representa esto: un estado de balance, un estado de bendición, con Dios en perfecto control. Para el hebreo, el estado que describe a Dios: en perfecto control. Como declaramos en el Padre Nuestro: "Venga a nosotros Tu Reino en la tierra como en el cielo." Lo que le estamos pidiendo al Señor es: shalom. Estamos pidiendo que Él gobierne nuestras vidas.

Cuando Dios asume Su lugar en nuestras vidas cualquier otro temor parece una tontera, cualquier otro temor parece una tontera ¿temer qué? Con Dios en el trono de su vida delante de ti ¿qué vas a temer mi hermano, la derrota, las opiniones de la gente, la muerte que el Señor venció sobre la cruz del calvario? Si vas a temer algo teme a esto, aprende a temer a esto, haga de esto su temor y con esto concluimos, si vas a temer algo teme esto: el terror de que Él esconda Su Rostro de nosotros. Que la idea del Señor esconder Su Rostro de nosotros sea algo inconcebible.

Si debemos temer algo es vivir aunque sea un momento sin Él, vivir aunque sea un segundo sin Él. Señor: como declaraba David, haz conmigo lo que Tú quieras hacer, redúceme a cenizas pero Señor: no apartes de mí Tu santo Espíritu ni alejes de mí Tu Presencia. Si vas a temer algo teme a eso.

Pero aparte de eso mi hermano no hay lugar para temor. Si logras eso, Señor, God, where are You? does my heart please You? are you near me Lord? can you look at my face in glory? Señor ¿dónde estás? ¿te complace mi corazón? ¿estás cerca de mí? estamos en diálogo Espíritu de Dios, que esa sea su constante conversación con el Señor. Concéntrese en eso y usted verá cómo el temor no tiene poder sobre ti.

Ahora esto sí digo: sin Dios, sin el Espíritu de Dios, sin esa relación con Dios somos Adanes todos. Lo único que queda es nuestra relación con una naturaleza hostil, lo único que queda es el terror y el desánimo. Todo esto depende de una relación viva con el Señor. Pongámonos de pie.

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