Lucy Nova: Una Transformación Radical

A propósito de Testimonios
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Crecí en el Evangelio bajo la influencia de mi abuela. Asistí a la escuela adventista de la congregación a la que ella asistía. Escogí no bautizarme y cuestionaba las costumbres que ellos querían enseñarme con respecto al uso de pantalones en la mujer y el baile.

Me casé muy joven y sin estar preparada, pronto tuve mi primer bebé quien murió a los 5 días. Esto marcó mi vida con una terrible carga de culpa que solo el Señor pudo sanar de una forma milagrosa hace unos pocos meses. Más adelante tuve la dicha de tener dos hijas.

Mi vida comenzó a dar un cambio para mal. Mi esposo también era joven. Fumaba, bebía, bailaba y jugaba su dinero. Desafortunadamente yo comencé poco a poco a hacer lo mismo. Cuando me divorcié me dediqué aún más a bailar lo cual me ganó popularidad. Tuve otra relación la cual no funcionó. Seguí mi vida buscando un compañero. Pero yo tenía actitudes erróneas en cuanto al matrimonio. Sentía que era autosuficiente y que ningún hombre podría venir a esta etapa de mi vida a controlarme. ¿Cómo iba a ser posible conseguir un buen compañero? Lo que encontraba eran hombres llenos de vanidad igual que yo, que vivían solo para sí mismos. Al mudarme a Boston con mis hijas se mudó también conmigo mi vanidad. Aquí también me di a conocer como una bailadora consumada.

Volví a ver a un ex novio que había conocido hace 15 años. Comencé una relación más que afectó mi vida negativamente. El fumaba al igual que yo y además tenía otras adicciones. Llegó a abusar de mi física y mentalmente. Yo no sabía que él estaba en drogas. Lo perdoné y seguí la relación. Cuando él intentó repetir el abuso escuché la voz del Señor que me dijo: Basta ya. Busca una iglesia. Búscame a mí. No te fijes en nadie solo búscame a mí. Me compré una Biblia y comencé a leer Proverbios. La leía diariamente y Dios me iba alimentando con su Palabra. Tomé en serio el mensaje de Josué 1:8-9:
“Nunca se apartará de tú boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”

Yo sabía que mi jefa asistía a una iglesia. Le pedí la dirección y fue así que llegué a Congregación León de Judá el 7 de septiembre del 2008. Comencé a asistir regularmente pero por muchos meses continué mezclando los valores del mundo con los valores de la Palabra de Dios. Pero llegó un momento en que invité a Jesús a entrar por completo en mi corazón y Él ha ido transformando mi vida día a día. Satanás me tentó muchas veces inmediatamente que me entregué a Jesús. Comenzaron las luchas de todo tipo como: Inesperados gasto de reparaciones de mi carro, la pérdida de mí celular, malentendidos con nuevos hermanos en la fe y muchas más. Muchas veces sentí el deseo de dejar la iglesia y de dejar la vida cristiana, pero tuve la sabiduría de pedirle a Dios que me dirigiera. Y así lo ha hecho pues no me aparté de Él. Muchas veces vino a mi mente lo que Dios me había dicho: “Búscame a mí.”

Seguía en la lucha de dejar de fumar y de bailar. Sabía que el Espíritu Santo me estaba redarguyendo. Comencé a asistir a una célula y a tomar clases de discipulado. Dios fue obrando, hasta que dejé el cigarrillo y el baile. Me decía a mí misma: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Ya Dios estaba suavizando mi corazón. Me convertí en una mujer más dócil; antes me creía que todo lo sabía y que era la mejor en todo. Esto me traía problemas en mi trabajo con mis compañeros y jefes. Muchos no querían saber de mí. Era rabiosa, peleonera, busca-pleitos, odiosa, vanidosa y orgullosa. Las células me han ayudado a traer sabiduría a mis relaciones interpersonales. Jueves tras jueves aprendo más de la palabra y a amar a mis semejantes. Me he ganado el respeto de mis compañeros. Los estudios del discipulado me han afirmado en mi fe y son el fundamento de mi nueva vida.

Todos estos conocimientos me ayudaron a tomar la decisión de terminar la relación abusiva en la que me encontraba. Al poco tiempo di un paso definitivo en mi fe al bautizarme. También comencé a diezmar. Esto no fue fácil, pues yo me decía: “Yo no le voy a dar mi dinero a ningún pastor para se vaya de vacaciones.” Pero leí en Malaquías 3:10: “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” Yo soy un ejemplo vivo de que Dios bendice al dador alegre. Hoy en día tengo los mismos trabajos que hace 7 años atrás y gano dos veces más la cantidad que ganaba antes. Dios es fiel.

Por un tiempo al principio de mi caminar me sentía inferior, me sentía poca cosa en comparación con mujeres que tenían años de dar fruto para el Señor. Hermana, en ese tiempo el Señor impactó mi corazón con las bellas palabras de I Timoteo 4:11-16:
“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Entretanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.”

Yo abracé estas palabras para mi vida y me he propuesto seguir creciendo para mi beneficio y el de los que me rodean. No me canso de hablarle a mis compañeros de trabajo y amistades del poder de Dios. Me gozo en que Él me ha usado como instrumento de su sanidad. Le doy gloria a Dios cuando veo a mis invitados comenzar a asistir a la iglesia y a vivir para el Señor con sus vidas transformadas.

La vida continúa trayendo sus luchas diarias pero apoyándome en Cristo Jesús, mi vida ha dado un cambio radical. He recibido con honor la corona de mi Padre Celestial. Le pido a mi Dios que me enseñe todos los días a ser digna de ella y a ser de bendición en la vida de mis hijas y a las generaciones que me sigan.

Querida hermana, que Dios te conceda a ti lo mismo.

Comentarios

 
 

Mi querida Lucy,

Que puedo decirte, que solo Jesus nos puede transformar de la forma que lo ha venido haciendo contigo, y conmigo ahora. No desmayes amiga, hermana, Dios el padre, Jesus el hijo y el Espiritu Santo llenen siempre tu vida.

 
 

Gracias hermana querida, sabes que te amo con el amor de Cristo y de hermana. Dios continue enriqueciendo tu vida.

 
 

lucy me alegra mucho que testimonio tan hermoso es que DIOS es maravilloso

 
 

Sabes al leer tu testimonio me inyectas las ganas de seguir luchando por alcanzar ese nivel. Yo en estos momentos estoy pasando esas etapas que tu pasaste, Dios me ha dao muchas muestras de su amor y misericordia y sin embargo, aun sigue duro mi corazón, pero anhelo reencontrarme con el y que transforme mi ser. Mientras me sigo congregando y tratando de venxcer mis propias barreras.
Tu testimonio es hermosao, gracias potr compartirlo. A mi también me motiva Josue y una promesa de Dios hecha hace tiempo:Isaias 54 y sin embargo no puedo ser constante.
Dios bendiga a tu congregación pues desde que di con su página sus sermones me son de bendición.
Saludos desde Mexico!!!!!!!!

 
 

Hola Lady Pat: Para mi ha sido hermoso recibir este comentario, pues el 10/18/10 fue mi cumple y me has dado un hermoso regalo, gracias yo se que el camino de Dios, solo el lo sabe sus caminos no son nuestros caminos, pero si se que todo lo que el hace es para nuestro bien, pues nadie nos ama mas que El.
Sigue adelante pronto escucharas mas de mi Dios es bueno tan solo cree.

 
 

sabia usted que el diablo fue destruido que el pecado fue quitado que somos salvos para siempre que jesucristo hombre esta en la tierra que vinoa ponerle fin al sistema relijio que somos untesoros que somos predestinados desde antes de lafundacion del mundo

 
 

Wao Lucy, que lindo es poder saber que Dios has hecho un cambio tan lindo en tu vida, me siento muy contento, y en lo adelante es mi deseo poder un dia poder visitarte para abrazarte y saludarte.

piensa en esto

El boxeador Gene Tunney: se apodero del campeonato de peso completo al derrotar a Jack Dempsey. Mucha gente no sabe que cuando Tunney comenzó su carrera de boxeo, era un pegador formidable. Pero antes de ser profesional, se quebró ambas manos. Su médico y su entrenador le dijeron que nunca sería un campeón mundial. Pero eso no lo desanimó.«Si no puedo llegar a ser campeón como pegador» dijo, «lo seré como estilista». Aprendió y fue uno de los más hábiles boxeadores en llegar a ser campeón. Nunca permita o dejes que otros pongan obstáculos en el sendero hacia tus sueños.No te detenga por nada Bendiciones

Att: POLANKO desde NYC

 
 

Gracias Polanco por esas hermosas palabras, no habia tenido el tiempo de darte las gracias, tu siempre con esas palabras de animo, que Dios te siga iluminando y bendiciendo tu camino.

 
 

Lucy, mantén tu mirada en Jesús.
Él te ama tanto que dio su vida por ti.
Dios te siga bendiciendo a ti y a tu familia.

 
 

Hermana deseo de todo corazon que el señor la siga bendiciendo de una manera bien especial y sobrenatural ...Siga adelante en el dificil pero hermoso camino de la fe

 
 

Lucy,
Casi lloro, que alegria me da leer tu testimonio; el cual me afirma mas y mas lo grande, poderoso, y bueno que es Dios. Estoy muy orgullosa de ti y me agrada mucho verte con tus hijas buscando y honrando a Dios en la Congregacion.

Gloria a Dios,

Anny Quinones

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