Una iglesia con visión definida

A propósito de Iglesia del Siglo 21

Parte 3 - [21 de diciembre 2008] La clave para la realización del gran potencial espiritual que encarna la comunidad latina en este país estriba en que la Iglesia hispana sea capaz de proveer la instrucción y la guianza espiritual necesarias para guiar a nuestra comunidad en la formación futura de su sensibilidad. A menos que la Iglesia hispana logre asumir un papel de claro liderazgo moral y logre penetrar en todas las áreas de la vida de la comunidad latina, probablemente la influencia de esta cultura secularista terminará erosionando muchos de los valores originales que traen los hispanos a este continente, perpetuándose así la influencia dañina que tiene el desarraigo cultural sobre nuestra juventud y nuestras familias en este país. Sólo por medio de una intervención lúcida y sostenida de parte de una Iglesia nacional, unificada en todo lo posible, y siguiendo un plan y una visión claramente definidos, podrá nuestra comunidad entrar en su madurez colectiva y alcanzar plenamente su llamado a bendecir esta nación espiritualmente.

PASTOREANDO UNA COMUNIDAD DESORIENTADA

La realización del llamado transformador de la Iglesia hispana en esta nación no se dará automáticamente o por inercia. Los dones de Dios, ya sea para una comunidad o un individuo, tienen que ser apropiados y cultivados. Necesitan, además, funcionar bajo la continua unción del Espíritu Santo, y estar informados por la Palabra de Dios. Es por eso que se requiere la intervención lúcida y continua de un liderazgo eclesiástico que haya discernido apropiadamente en qué consiste ese llamado colectivo del pueblo latino, que lo proteja y cultive cuidadosamente, y que desarrolle una plataforma nacional unificada para instruir y adoctrinar a una comunidad espiritualmente desorientada en lo que respecta a los valores que establece la Palabra de Dios.

Por tanto, se requiere que la Iglesia nacional hispana logre establecer una estrategia clara a fin de adoctrinar bíblicamente a nuestra comunidad en los aspectos básicos de su espiritualidad. De no ser así, nuestro pueblo indefectiblemente ha de sucumbir a los vientos seculares y humanistas de la cultura imperante en este país. Cualquier vacío doctrinal o moral que permita la Iglesia en la sensibilidad de nuestro pueblo hispano inevitablemente será llenado por la cizaña doctrinal de una cultura con valores muy diferentes, con las consecuencias funestas que observamos cada día.

En el libro de Oseas, Dios se lamenta: “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento” (Oseas 4:6). Cada día, nuestros hijos son sometidos en sus escuelas a doctrinas destructivas concernientes a la sexualidad, la autoridad, las relaciones humanas, la naturaleza de la creación y otros aspectos importantes de la vida humana. Estas enseñanzas nocivas son proporcionadas por un sistema fundamentado en la falsa creencia que los asuntos espirituales deben ser confinados exclusivamente al hogar y la iglesia. Todos los demás ámbitos de la vida, según este paradigma materialista, deben regirse por consideraciones puramente seculares y científicas. La intervención de enseñanza moral o espiritual clara y práctica en los asuntos sociales se concibe como una violación de la ética secular y pluralista bajo la cual funciona esta cultura. Es evidente que esta es una división totalmente ilusoria y dañina. Esa separación compartamentaliza artificialmente lo que es en realidad una totalidad indivisible. Lo único que esa división artificial del mundo logra producir es seres confundidos y en intenso conflicto consigo mismos, incapaces de integrar su vida individual con su vida social.

Ese tipo de mentalidad institucional ha llevado al triste espectáculo que contemplamos cada día: una juventud hispana desorientada, sumida en la promiscuidad y la ignorancia, incapaz de progresar en el ámbito educativo o profesional. A pesar de todo el dinero y experimentos pedagógicos que se le aplican a esa juventud malograda por un sistema espiritualmente corrupto, el paciente sigue empeorando y languideciendo. Lejos de mejorar, la condición moral y espiritual de nuestros hijos empeora cada día. La única esperanza reside en una Iglesia renovada, consciente de su llamado redentor, ungida con el poder de Dios, y comprometida a emprender un ministerio abarcador, que proclame claramente e implante los valores del Reino de Dios en todos los ámbitos de la vida de nuestra comunidad.

UN LLAMADO INELUDIBLE A LA ACCIÓN SOCIAL

Las necesidades humanas de nuestro pueblo son tan numerosas y fundamentales que se requiere una espiritualidad cristiana muy robusta y compleja para dirigirse efectivamente a lo que este necesita para su salud social y espiritual. Requerimos de un evangelio que ofrezca más que argumentos intelectuales o una experiencia meramente religiosa y formal para alcanzar las masas desorientadas pero escépticas que habitan nuestras ciudades, Necesitamos, además, dar a luz una Iglesia hispana que simultáneamente tenga la disposición y que sea capaz de dirigirse efectivamente a las necesidades sociales y materiales de nuestro pueblo.

Son demasiados los retos que confronta nuestra gente en este país. En ocasiones, cuando considero las múltiples necesidades de los feligreses de mi congregación, experimento un sentido de impotencia similar al de los discípulos cuando Jesús ordena que le den ellos de comer a la multitud hambrienta y desorientada que tienen por delante al final de un largo día de ministerio. Con incredulidad y temor ellos exclaman: “¿Que vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer”? (Marcos 6: 37).

Nuestros jóvenes se encuentran culturalmente desorientados, inseguros de su identidad, no sabiendo si son hispanos, norteamericanos o afro-americanos. El continuo consumo de todo el veneno espiritual que vomitan los medios de comunicación frecuentemente los mantiene embotados mental y espiritualmente, inaccesibles a nuestros inútiles esfuerzos por establecer comunicación y extenderles nuestros valores. Multitudes de madres solteras llegan a nuestras iglesias temerosas e impotentes, arrastrando de la mano a sus hijos adolescentes, buscando que la Iglesia haga el trabajo de indoctrinación moral y ética que ellas no han podido efectuar. Como los discípulos ante el muchacho endemoniado traído por su padre para ser liberado, en la mayoría de las ocasiones la Iglesia se esfuerza impotentemente por ministrarle a esa juventud desorientada, mientras la ve sumirse cada vez más en las profundidades de la disfuncionalidad y la torpeza espiritual.

De igual manera, las necesidades de la familia hispana en general en esta sociedad son cada vez mayores. El alto costo de la vida frecuentemente impone una rutina de trabajo agotadora para ambos padres en el hogar. Las presiones debilitantes de la vida urbana; la desorientación cultural que experimenta el inmigrante en este país; las infranqueables distancias culturales y lingüísticas entre padres e hijos—todo esto ejerce una influencia desestabilizadora sobre la familia latina y contribuye al desmoronamiento paulatino de nuestra comunidad.

Hay muchos otros gigantes que confrontan diariamente a nuestro pueblo: una alta tasa de desempleo; los más bajos niveles de pobreza en Estados Unidos; disfuncionalidad matrimonial considerable; el bajo desempeño académico de nuestros jóvenes; altos niveles de SIDA, drogadicción y embarazo juvenil. Frente a estos y muchos otros retos similares, la Iglesia de Jesucristo se ve obligada a ofrecer más que meras oraciones piadosas y sermones superficiales. Se requiere una comunidad de fe vigorosa, iluminada con sabiduría divina, involucrada íntimamente en los dramas que vive nuestra comunidad, capaz de ministrar efectivamente no sólo al espíritu, sino también a la mente, el alma y el cuerpo.

Comentarios

 
 

Wao! Esto es maravilloso! Me gozo por las riquezas de sabiduria y conocimiento espiritual que en estas lineas he podido recibir.Si pudiera recibir mas en mi correo.Son verdades preciosas necesarias para el pueblo de Dios en este tiempo,y yo, al descubrirlas, las he disfrutado..Ojalá que otros hagan lo mismo... Gracias y Dios les bendiga

 
 

Saludos a toda esta maravillosa comunidad de reyes y bendecidos del Señor. Saludandolos desde Cali Colombia e invitandolos a su vez a participar con nosotros de la UPC Universidad del Pleno Conocimiento www.graciaypaz.com para aprender a reinar en vida y libertad. Vinculo Perfecto. Gracias

 
 

holaaa hermanos dios los bendiga grandemente =D
si oyereis hoy su voz no endurezcais vuestro corazones
hebreos 3:7-8

Dios nos ama tanto q usa cualquier instrumento para hablarnos
x medio d esta pagina ee recivido grandes bendiciones grax dios
te amo con todo mi corazon eres lo mas importante para mi

Sigue a Cristo y nunca perderaz el rumbo de tu vida.
Dios bendiga tu vida y su gracia te sostenga...

Para todos tendre mil defectos pero para Dios soi la creacion perfecta.. xD

Mi padre me ama tanto q su hijo dio x mi siempre las gracias le dare; me ha dado su espiritu y verdad bendito mi señor a su
lado nada temere y cantare........................
Mi padre me ama tanto...

solo tu señor tu entiendes mis silencios solo tu conoces mis
secretos solo tu comprendes cada gesto solo tu..............
No sueltas mi mano jamas te AmO Jesus!!!

a tii sea la Gloria la honraa señor solo a ti grax Dios!¡

 
 

Les agradezco el envio de estos materiales que pienso seran de bendicion para mi vida en particular y para toda la iglesia hispanoparlante. Bendiciones.

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