El lider de carácter (Parte 3)

A propósito de Liderazgo

El carácter y las cualidades de un líder, una líder madura, maduro. Hemos dicho una definición de carácter es las cualidades inherentes que definen nuestra relación con nosotros mismos y con los demás. Hemos dicho que hay 6 áreas de carácter que son como familias de diferentes cualidades que hemos dividido ese tema tan vasto que es el carácter de un líder maduro. Hemos divido esas secciones en virtudes personales, relaciones con los demás, el área del dominio propio, la cuarta área, el control del ego, quinta área, trabajo en equipo y finalmente la capacidad de ser enseñable, que también tiene que ver a veces con esto de aceptar críticas.

Entonces, estas son las áreas que hemos estado discutiendo. Hemos dicho que la Biblia enfatiza mucho la importancia del carácter. La última vez que nos reunimos en sesión yo leí un pasaje de la Escritura donde se señalaba la importancia de que los ancianos, los obispos fuera gente de un carácter admirable, un carácter maduro, y por ejemplo, le puedo dar otra cita más que se encuentra esta vez en Segunda de Timoteo, Capítulo 3 comenzando con el versículo 23 y, es más, podríamos comenzar inclusive en el versículo 21 de Segunda de Timoteo, Capítulo 3, dice:

“…. Así que si alguno se limpia de estas cosas… – hablando de esas cualidades negativas que muchas veces hay en el ser humano, - ….si alguno se limpia de estas cosas será instrumento para honra, santificado, útil al Señor y dispuesto para toda buena obra….”

Ven allí que el llamado al líder cristiano es de siempre estarse puliendo, mejorando, superando, dejando atrás las cosas que eran de niño, como dice el Apóstol Pablo, las inmadureces, las imperfecciones del carácter y yendo hacia la madurez, hacia la perfección en Cristo Jesús. Entonces dice el Apóstol Pablo que si uno se puede limpiar de esas cosas, de esas imperfecciones más gruesas, más difíciles del carácter, entonces uno va a estar disponible para ser usado por el Señor. Lo contrario también es cierto, que si uno retiene esas cualidades negativas y no las cambia, y uno no se supera a sí mismo, uno no hace esfuerzos por ir cada vez más allá y ser más como Cristo, uno se va a quedar estancado en su crecimiento cristiano y también en su desempeño del liderazgo y Dios no podrá usar a uno como él quisiera usarnos.

Entonces el consejo que Pablo le da a Timoteo es, “… huye también de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz con los que de corazón limpio invocan al Señor…”

Ahí está la alternativa positiva: deja las cosas imperfectas, las cosas que son dañinas al carácter cristiano y adopta una postura madura, justicia, fe, amor, paz. Y entonces añade el Apóstol Pablo:

“… pero deshecha las cuestiones necias e insensatas sabiendo que engendran contiendas…”

En otras palabras, no te metas en pugnas, y luchas, y discusiones vanas acerca de los platillos voladores y con quién se casó Caín y si se casó con Eva o cómo vinieron los demás miembros de la raza humana, etc, que son cuestiones que en realidad no tiene solución en última instancia, porque no tenemos la respuesta sino que mantente en las cosas que, aprovecha las cosas que llevan a una vida madura en el espíritu.

Entonces aquí viene lo más importante, lo más claro acerca de carácter. Estoy señalando a través de esta pequeña sección la importancia que una y otra vez le dan las Escrituras al asunto del carácter y que no es solamente cuestión de conocimiento, de fortaleza física, de pedigree académico, ninguna de esas cosas que muchas veces nosotros buscamos en los líderes. En la vida cristianos es cuestión de carácter, de convicción, de actitud, como la de Cristo.

Entonces dice, “… porque el siervo del Señor no debe ser contenciosos sino amable para con todos…”

Ve? Carácter “…. Apto para enseñar,…..” es decir, capaz de enseñar a otros con paciencia, con amor, con mansedumbre, “….sufrido…” quiere decir, paciente, “… que con mansedumbre corrija a los que se oponen por si quizás Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad…”

En otras palabras, tienen que ser pacientes. Si un líder está por ahí dispuesto a cortar la cabeza a cualquiera que se equivocó, que lo criticó, cometió una injusticia contra él o ella, no sirve para ser líder. Hay que tener la mecha larga, ahí viene la paciencia de la cual hablamos ya anteriormente.

“…. Y escapen del lazo del diablo en que están cautivos a voluntad de él…”

¿Ven? De nuevo la importancia, carácter. Cuando Pablo le está escribiendo a Timoteo de cómo él debe comportarse como pastor y qué tipo de líderes él debe escoger para su equipo pastoral, ministerial, de liderazgo, lo primero que señala es el carácter de esa gente. Es una de las cosas que nosotros tenemos que entender como líderes siempre. Decirle al Señor, Padre, ayúdame a pulirme a la luz del Espíritu Santo, ayúdame a mejorar cada día, a dejar las cosas de niño o de niña. Ilumíname, como decíamos el salmo 139: examíname oh Dios, y ve si hay en mí camino de perversidad y guíame por el camino eterno.

Entonces, ese elemento de que la líder cristiana siempre debe estar buscando superarse, mejorar en términos de su carácter porque esto es clave para el desarrollo de un liderazgo sano y poderoso.

Entonces hemos discutido las virtudes, esa primera familia de cualidades de un líder, hablamos de integridad, la importancia de la integridad; hablamos de la sobriedad, segundo. En tercer lugar dentro de las virtudes hablamos de la humildad. Cuarta característica dentro de la virtudes es ser transparente, la transparencia. Quinta característica conocerse a uno mismo y todas estas cosas, de paso, están en el Internet, por si usted las quiere repasar, las lecciones anteriores. Quinto se conoce a sí mismo. Sexto cualidad, dentro de la cualidad de virtudes, dentro de la familia de las virtudes, el observar su entorno, hemos dicho. Observar el contexto, el ambiente en el cual uno se está moviendo.

Esa capacidad para estar atento a lo que está pasando alrededor de uno para aprender y obtener información que le ayude a uno a comportarse adecuadamente dentro del ámbito en que uno se está moviendo, sea el ámbito general del ministerio en que uno se mueve o una situación en que uno está interviniendo, como ahora mismo yo tengo que estar atento a ustedes y sus expresiones, su lenguaje corporal y otras cosas, me dicen a mí algunas cosas de lo que está pasando y yo entonces adecuo mi presentación a veces a ese tipo de dinámica. Si yo los veo, como digo, que se me cae uno de la silla a roncar en el piso, pues, eso me dice a mí que tengo que hacer algo, danzar delante de ustedes o buscar un sombrero y hacer una danza de esas de show o lo que sea, para animar un poquito la cosa o darle clausura prematura a la clase. El caso es que observar el entorno, la sexta cualidad.

La séptima cualidad que no hemos discutido y voy a entrar en eso ahora, la séptima cualidad nueva es, dentro de la virtudes, estamos todavía en la primera familia, recuerden eso, es ser tolerante de la imperfección.

Guau, usted se pregunta por qué eso es importante. Bueno, ahí mismo está en lo que dice el Apóstol Pablo en Segunda de Timoteo, Capítulo 3, que con mansedumbre corrija a los que se oponen por si quizás Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad. Hay que tener una paciencia y una tolerancia de la imperfección.

La persona que dirige grupos y dirige personas requiere esa cualidad porque inevitablemente en los ambientes de trabajo siempre va a haber cosas que no van a funcionar, siempre va a haber cosas en el ministerio que va a haber que tener paciencia y esperar para que mejoren con el tiempo.

Yo siempre hablo de una de las cualidades que un líder debe tener es una visión a largo plazo, visión a largo plazo. Mirar las cosas a larga distancia, no impacientarse porque todo no está bien en el momento, sino siempre ir hacia lo mejor, eso es importante, y saber a dónde uno quiere llegar, pero en el intermedio entre esa misión final donde uno quiere llegar y la actualidad, hay un camino que atravesar y muchas veces la realidd actual no es tan halagadora como la visión final que se persigue y ahí es donde uno tiene que tener un grado de tolerancia por la imperfección.

Por ejemplo, nuestra iglesia hay muchas cosas que todavía necesitan mejorar, muchas áreas financieras, administrativas, nuestros servicios y cosas que se pueden mejorar allí, los diferentes ministerios que se desempeñan en diferentes maneras, y muchas otras cosas más, ministerio de niños, por ejemplo, hay muchas cosas allí que se pueden mejorar, ministerio de sonido, alabanza.

Ahora, uno sabe dónde quiere llegar y con la ayuda del Señor cada día uno va mejorando y uno va apretando un poquito la tuerca cada vez más y uno sabe que es un proceso, es un proceso que se toma tiempo. Ahora, entre esa visión que uno quiere de excelencia y la actualidad, como digo, hay distancia y uno tiene que decir, bueno, se va a tomar 2, 3 años, 4 años, lo que sea y todo depende de una serie de factores que hay que considerar también. Uno va hacia lo perfecto pero mientras tanto uno también aprende a tolerar. Si uno se impacienta y comienza a echar una perreta y a cortar cabezas a diestra y a siniestra y a quejarse de la gente continuamente, o hay líderes que no son capaces de trabajar.

Yo los he visto entrar de ministerio en ministerio a través de los años y nunca se pueden quedar en un solo ministerio porque no saben bregar con la imperfección. Ellos tienen una idea de cómo se deben hacer las cosas, son muy buenos en su área, ellos solos, pero cuando tienen que trabajar con gente eminentemente imperfecta pierden los cabales y no pueden y terminan o en conflicto con los demás, frustrados o saliéndose, echándole la culpa a la gente. Y el que quiere echar culpa y criticar, hermanos, hay mucho material en cualquier contexto. Entonces, es importante que un líder maduro sea tolerante de la imperfección.

Y como digo, habrá una tensión, hay una tensión entre la búsqueda de excelencia que debe ser una cualidad de todo ministerio y de todo líder, y esa tolerancia. No es que digamos, bueno, ah, está bien, es así y así va a ser la gente siempre y no vamos a tratar de hacer nada para mejorar. No, esa es una tensión entre esas dos cosas, uno va apretando poco a poco, uno tiene que estar conciente de por ejemplo, ok, con qué tipo de comunidad estoy tratando? Si estoy tratando con una comunidad de clase media alta donde el 85% de las personas son profesionales y gente que ha ido a la universidad y que ya son de tercera generación educada y profesional, clase media, bueno, claro que sí, uno puede exigir una cantidad de cosas tremenda y ser muy expectante de grandes mejoras rápidamente. Y uno debe exigir que cuando uno delega haya una ejecución inmediata porque estamos bregando con gente de un nivel muy alto de funcionamiento y de desempeño en su vida secular y profesional, personal.

Pero si usted está bregando con una comunidad sumamente imperfecta, digamos la comunidad latina donde mucha gente no es educada, somos como la de Primera de Corintios, Capítulo 1 ó 2, hermanos míos, muchos de vosotros sois educados o importantes o esto y lo otro, sino que lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a los fuertes, etc. más bien esa es la condición con que bregamos nosotros en la comunidad latina, donde hay mucha gente que está aprendiendo a bregar y a tratar en el ministerio y aún muchos que son profesionales no han tenido la ventaja de crecer en hogares donde se les enseñó acerca de disciplina, ejecución, excelencia y tienen graves defectos en su formación profesional inclusive. Entonces ahí es donde uno tiene que tener más paciencia y ser tolerante de la imperfección. ¿Me doy a entender acerca de eso?

Entonces ya he hablado de que tiene mentalidad de abuelo la persona en esa área, tolerante de la imperfección y ah, está bien muchas cosas pasan, vamos a tener paciencia y mirar las cosas a largo plazo. Ejerce paciencia cuando las cosas no funcionan según sus gustos o expectativas. Eso es otra cosa, las cosas a veces no se pueden hacer como yo quiero sino que hay que saber negociar también y posponer uno sus preferencias personales para que las cosas puedan ir hacia adelante.

Esta persona tolerante busca la excelencia pero no es perfeccionista. Esa es la diferencia. Hay una diferencia entre ser excelente y buscar la excelencia y ser perfeccionista y esas son dos cosas muy diferentes. Esta persona añado aquí, no está en sus notas, que es tolerante de la imperfección ve la totalidad de un asunto y busca soluciones prácticas, no necesariamente perfectas, mira el conjunto de las cosas, con quién estoy tratando, cuál es el nivel y la capacidad de la gente con quien estoy tratando, qué cantidad de autoridad tengo yo y si yo digo todo lo que tengo en mi mente y se me va la mitad del grupo, entonces me quedo sin nadie y es peor todavía, cuán sensitivas son esas personas con las cuales estoy trabajando a la crítica, si yo les estoy pagando, evidentemente, mira, si no te despido y busco a otra persona a quien le pago, pero si es en un contexto de voluntarismo donde son voluntarios los que están trabajando, guau, entonces la cosa también cambia.

Entonces hay que tomar en cuenta todos esos aspectos que también tienen que ver con observar el entorno, conocer mi contexto en el cual estoy trabajando y ajustar las expectativas a todos esos elementos. Entonces esta es el área de ser tolerante de las imperfecciones.

¿Algún comentario breve u observación acerca de lo que acabo de decir al respecto? Habla alto por favor, si puedes, pásenle para que nuestros amigos del Internet puedan escuchar que a veces no se escucha muy bien.

¿: Solamente que una de las cosas que me he dado cuenta en este punto es donde a veces fallamos en lo que es delegar, porque obvio los ministerios crecen porque la gente se involucra, y la involucra siente que puede apropiarse del ministerio, se apropian de la tarea, pero cuando hay una persona que no confía en el que nosotros nos apropiamos de esa tarea, entonces es ahí donde tenemos que aprender a delegar y esas son las cosas más grandes que me he dado cuenta que hay veces pues, en el ministerio donde yo estoy trabajando es un reto tener que decir, mira, de verdad que tengo que confiar de que fulanito va a poder hacer este trabajo y si no delego fulanito no va a crecer, y si él no crece mi ministerio no crece y yo no crezco tampoco. Así yo creo que es algo también que va con ello.

Muy acertado ese punto, definitivamente la persona que no esté dispuesta a tolerar imperfecciones y defectos y que las cosas se ejecuten en una forma inesperada o que no era de su preferencia, que no delegue, y si no delega va a tener siempre líderes inmaduros. Es decir, que uno tiene que estar dispuesto a pagar el precio de soltarle a la gente responsabilidad y confiar en que van a hacer algo, y aunque no esté ciento por ciento, pero la próxima vez lo van a hacer mejor. La alternativa es uno hacerlo todo, todo el tiempo, le queda como uno quiere pero uno nunca desarrolla líderes y siempre está estancado en la misma situación todo el tiempo. Así que me parece una observación excelente, el que quiera desarrollar líderes tiene por fuerza que aprender a ser tolerante de la imperfección en lo que esa comunidad va desarrollándose y llegando a otro nivel de desempeño.

Entonces la última cualidad dentro de esa familia que llamamos virtudes, es un poquito sutil y se trata de lo que yo llamo capacidad empática, una palabra dominguera, empática. ¿De dónde viene esa palabra empática? ¿Alguien me puede decir? Empatía, que no es lo mismo que simpatía, ¿verdad? Alguien me puede decir qué quiere decir empatía y hable con voz fuerte para que puedan escucharme. Empatía es ¿Qué? les voy a ayudar para no perder mucho tiempo, es la capacidad para ponerse a tono con los sentimientos o la situación de los demás, la capacidad para identificarse con los demás, sentir lo que sienten, ver las cosas desde su perspectiva, empathy, en inglés, empatía. Viene de pathos que quiere decir en el griego quiere decir pasión, sentimiento, emoción.

Digan todos pathos. Ah, que bien se escucharon. Unos expertos en griego tenemos aquí ya. En el budismo, por ejemplo en la religión budista se habla de compasión. Es una palabra que el budismo enfatiza mucho, la capacidad para sentir el dolor de la creación, el dolor de los demás. Como digo, es una persona que puede ponerse en el lugar de los demás, una persona empática ve las cosas desde la perspectiva del otro. En Gálatas, Capítulo 6, versículo 1, el Apóstol Pablo habla de algo parecido, dice:

“… hermanos míos si alguna fuera sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tu también seas tentado…”

En otras palabras, cuando una persona falla, cae en algún tipo de situación comprometedora moralmente o lo que sea, ponte en su lugar en un sentido y considérate a ti mismo de la perspectiva de esa persona, qué estaba pasando en esa persona y trata de examinarte tu a la luz de esa experiencia para que no la trates en una forma dura, áspera de juicio, sino que puedas identificarte con su situación también. Y al tu mirarte en su situación tu puedas ejercer misericordia y compasión por ese individuos, y entonces restaurarlo con un espíritu de mansedumbre en vez de dar una patada mientras está en el piso porque falló.

Entonces vemos aquí algo de eso. El Señor Jesucristo vino al mundo para identificarse con nuestro dolor. Él sabía lo que nosotros pasábamos en una forma teórica porque es Dios y entendía, pero no lo había pasado, no lo había experimentado. La encarnación es el acto empático más sobresaliente que ha habido en todo el universo, donde el Señor ahora puede sentir lo que nosotros sentimos, identificarse con nuestro dolor, nuestras tentaciones, nuestras luchas e interceder por nosotros efectivamente porque él estuvo donde nosotros estamos. Es decir que fue un acto de extremada empatía.

Ahora, cómo creen ustedes que esa cualidad de poder ponerse uno en el lugar de los demás ayuda en el desempeño de liderazgo. ¿Se le ocurre a alguien alguna idea? ¿Cómo ayuda el ponerse en el lugar de los demás para desempeñar uno un liderazgo efectivo? Alguien que tenga una contribución genial y absolutamente asombrosa. Sí, hermana Alba, por favor acérquese al micrófono.

Alba: …… el ejemplo de nuestro Señor Jesús como intercesor, entonces él vino como intercesor mayor a mostrarnos cómo era el camino y cómo se hacían las cosas, y eso es lo que un líder es. Un líder no dice hagan, el líder dice hagámoslo así y él da el ejemplo.

Ok, bien. Eso está muy bien. Yo creo que una de las cosas es, para mí, la empatía es una cualidad esencialmente pastoral. El pastor tiene que saber o por lo menos identificarse con lo que la persona está pasando para poder ministrarle efectivamente. Si uno de tus líderes no llegó a tiempo a la reunión o a desempeñar su cargo dentro del ministerio y tu le dices simplemente llegaste tarde, o no llegaste y no vas a poder servir en los próximos tres meses, estás en indisciplina, o lo que sea, en vez de escuchar qué está pasando en esta persona, por qué no pudo venir, por lo menos identificarte. ¿Vive lejos? ¿Tiene transportación? Quizás tuvo un problema familiar, matrimonial. Quizás está deprimido o deprimida, qué está pasando en la persona. Eso es una forma, por ejemplo, en que rápidamente la capacidad para uno entender lo que la gente está pasando y tratar de verse en el lugar de esa persona, o si tuvo una niñez difícil, o a veces puede tener conflicto la persona contigo y tu te preguntas, bueno, yo soy el pastor, y por qué esa persona tiene tanto problema conmigo? Bueno, quizás yo le recuerdo de su padre y muchas personas que han tenido problema con autoridad en su familia y yo conozco una persona aquí que me lo ha dicho, tiene dificultad conmigo y es claro porque tuvo dificultades muy serias con su padre, que abusaba de su mamá y tiene problemas con autoridad. Y mi figura pastoral le causa ambivalencia y tensión y encuentra difícil relacionarse con líderes en general. Y uno ve que esa persona continuamente tiene esa dificultad.

Y entonces poder entender esas cosas, tolerar a las personas, tratar de trabajar con ellas, es algo bien, bien importante que nosotros tenemos que cultivar porque sino va a haber situaciones en que no vamos a poder pastorear a la gente a la cual estamos dirigiendo. Esa capacidad empática se hace bien, bien importante en el ministerio. Sino uno va a estar tratando a la gente solamente por sus acciones, por lo externo, lo que uno ve, lo que uno experimenta con respecto a ellos, pero uno no está entrando en su drama, en su jornada de desarrollo emocional, personal, espiritual y entonces uno no puede ministrar. Entonces lo que uno está haciendo es usando a la gente. Si me puedes dar y si puedes perform, si puedes hacer lo que yo necesito que tu hagas en el ministerio, pues está muy bien, pero si fallas no soy capaz de tratar de ponerme a tono.

Ahora, de nuevo, hay una tensión allí. ¿Cuál es la tensión? Que uno también tiene que exigir de la gente porque hay que empujar a la gente. Uno no puede decir, ah, yo lo entiendo todo, está bien, amen. Llegaste tarde, ok, no te preocupes, etc. no viniste. No, de nuevo, hay tensión.

¿: … si la empatía va relacionada con la lástima porque en el trabajo social, por ejemplo, el servir a las personas cuando requieren de algún tipo de ayuda, ya sea emocional o tipo de ayuda material, la empatía trabaja allí con la lástima, porque mucha gente que ayuda por lástima y no necesariamente porque esté realmente comprenda la necesidad de esa persona.

Yo creo que, de nuevo, la tensión allí es cómo respetar siempre a la gente, no tenerle lástima sino tenerle compasión, que es diferente. Yo creo que compasión, o sentir compasión por la persona. Yo creo que cuando nosotros trabajamos con una comunidad quebrantada y herida y deficiente uno tiene que mezclar la compresión de dónde está esa comunidad o ese individuo, con el llamado a que vayan a otra dimensión. Entonces uno tiene que empujar a la gente, yo creo que uno tiene que exigir de la gente porque muchas veces la gente quebrantada te va a manipular y te van a mentir inclusive, porque están acostumbrados, así es que han sobrevivido. Entonces uno tiene también que mezclar la compasión con yo diría, la integridad y la seriedad donde uno le deja saber a la gente, tu no me vas a manipular, no me vas controlar, ni me vas a sobornar emocionalmente.

Ahora, yo voy a entender dónde tu estás, voy a ser compasivo y misericordioso pero también voy a exigirte. Yo no te voy a tratar como una basura porque entonces no te estoy respetando ni te estoy ayudando, no te voy a decir, ah, probrecito, no tiene ningún control sobre su vida, no tiene poder para hacer nada. Eso es quitarle su humanidad. Hay que tratar a la gente como adultos, como seres humanos y eso quiere decir que hay que exigirles y saber cuándo están mintiendo y cuándo están controlándote o manipulándote. Pero también a la misma vez tratarlos con amor y con misericordia y mantener un balance entre esas dos cosas, hay una tensión allí, si me doy a explicar. Y es lo mismo el líder cristiano, la líder cristiana, tiene que también dejarle saber a la gente, mira, esta es la definición de lo que es un buen diácono, por ejemplo, y sino vamos a poner presión para tratar de mejorar cada día más y más. Llega un momento en que quizás hay que decirle a la persona, mira, mejor no sigas trabajando o lo que sea, en el caso, por ejemplo, que hemos estado hablando aquí.

Es decir, que hay un balance. Tiene que haber un balance pero definitivamente hay que poder ponerse en la situación de los demás. Hay un elemento pastoral allí y claro, eso presupone también, para uno poder hacer eso presupone algo bien importante y es fortaleza emocional y espiritual de parte de uno, porque si uno está tan necesitado como la gente a quien uno está dirigiendo, uno no va a tener las reservas espirituales, emocionales o morales para ser paciente y misericordioso. ¿Me doy a entender?

Si una persona está tan quebrantada emocionalmente va a reaccionar con impaciencia, con crítica, con palabras hirientes, solo cuando uno ha obtenido una fortaleza espiritual por medio de la oración, la lectura de la palabra, un proceso de crecimiento personal, una vida devocional regular, cercanía con Dios, eso es lo que nos da reserva a nosotros para poder ejercer misericordia sobre los demás. Porque sino vamos a estar tan necesitados como ellos y vamos a reaccionar de la misma manera en que ellos reaccionarían. Por eso es tan importante que el líder para poder ser empático, tenga una reserva espiritual bastante grande para uno poder ser, en un sentido hablando, livianamente mejor o estar más alto moral, éticamente que la persona a quien uno está ministrando. No quiero decir en el sentido de ser mejor que ellos espiritualmente, pero sí estar más capacitado que ellos, eso es importante.

Damaris: ……yo creo que un elemento que yo veo en el ……. es el respeto a diferencia a la lástima que está mezclado con superioridad. Cuando uno es empático, uno es respeta. Cuando uno tiene lástima uno se cree superior y ……no logran diferenciar eso, entonces uno sabe que tu vas a ayudar a alguien porque quieres ayudarlo a que crezca, no por lástima, porque yo me siento más importante o mejor que él. Así que yo creo que ese es un elemento que uno tiene que

La diferencia está en el elemento del respeto. La empatía tiene respeto por la persona. La lástima yo creo que no tiene respeto, no muestra respeto por la persona sino la despersonaliza, la deshumaniza y la vuelve un objeto de la circunstancias simplemente.

Esa capacidad empática es muy importante. Bueno, con eso hemos agotado, por lo menos en nuestro estudio esa primera familia que yo llamo virtudes y he señalado 8 diferentes cualidades dentro de eso.

Voy a pasar a otra familia ahora que es la familia del domino propio. Esto comprende también unas cualidades pero yo la pongo bajo esa categoría, esa zona del dominio propio y la primera cualidad dentro de esa categoría del dominio propio es la capacidad para mantener convicciones, para operar, para ministrar, liderar según convicciones y añado, no importa el costo porque operar en esa modalidad de convicciones y principios, es otra palabra, tiene su costo, por lo menos a corto plazo. A largo palzo siemrpe es provechoso, siempre es la mejor opción, pero a corto plazo muchas veces uno pierde y uno tiene que tener la madurez y la fe para no importa cuál sea el costo, uno decir, no, lo voy a mantener conforme al principio y no conforme a lo que me dice mi yo inferior.

Entonces, esa capacidad para mantener convicciones, número uno, viene de confiar en el poder de los principios a largo plazo. De nuevo, ven ahí la expresión esta de a largo plazo. El líder se caracteriza, es una cosa bien importante, muchas de estas cualidades tienen que ver con la capacidad de ver las cosas a largo plazo, no dispararse inmediatamente porque esto me da un resultado rápido, sino mirarlo a largo plazo.

Esa capacidad de ver las cosas a larga distancia, de siempre mirar a dónde queremos ir y de tener paciencia con la trayectoria y saber que muchas veces la trayectoria de la vida o de la jornada espiritual es tan importante como el resultado final. Eso es una cualidad bien importante de un líder de provecho.

El hecho de que por ejemplo, usted viene aquí en una noche de invierno apenas comenzando la semana, se requiere una mentalidad a largo plazo. Usted tiene que creer que lo que usted está haciendo ahora va a rendir resultado a la larga y que usted va a sacar provecho a esta inversión de tiempo y de energía. Porque si usted se deja llevar solamente por el cansancio, el frío, la oscuridad temprano ya en el día, usted no va a llegar a algo como esto. El líder es precisamente la gente de alto funcionamiento, pongámoslo así, porque eso es un líder: una persona de alto funcionamiento. Examínelo y verá en ellos siempre una capacidad para pensar a largo plazo y no buscar gratificación inmediata. Mientras usted más madura, más capaz es de ver a largo plazo.

Mire a Dios, la persona de más alto funcionamiento que yo conozco. No sé si habrá otro, creo que no. Mire qué dice la palabra, dice que para Dios un día es como mil años y mil años como un día. ¿Cuánto tiempo tiene Dios desde que Adán y Eva cayeron en el Edén esperando el tiempo para la redención total de la humanidad? Miles de años, porque él piensa a largo plazo.

Entonces, esa cualidad, la persona que tiene dominio propio una de las cosas más importante es eso de que confía en el poder de los principios a largo plazo, pone los principios por encima de todo lo demás. Eso quiere decir que si hay un principio moral, ético, bíblico, espiritual involucrado en alguna situación y respetar ese principio quiere decir que tengo que perder a mi mejor amigo o amiga, o pasar por un conflicto con el grupo que dirijo, so be it, como dicen en inglés, así sea, porque el principios es más importante que la persona, o el momento.

Y esa capacidad para vivir conforme a principios es absolutamente clave en un líder, en una líder. Es decir, no, aquí hay un principios moral involucrado y pase lo que pase yo tengo que ser fiel a ese principios.

Ahora, de nuevo, hay que tener cuidado, de nuevo, porque todo es una cuestión de balance y de matiz. Habrá veces que la misericordia triunfará sobre el juicio como dice la Biblia. Hay veces que dice el escritor de Eclesiastés, mejor perro vivo que león muerto. A veces habrá que sacrificar el ala para comerse la pechuga, dicen por allí. A veces habrá que posponer la pelea y esperar para pelear en otro día cuando uno esté en mejores condiciones.

Es decir, que note lo que estoy diciendo, eso es parte del matiz de un líder. Recuerdan lo que yo dije la última vez que estos principios como que están en diálogos uno con el otro, y a veces un principios te llevará como a matizar el otro y el otro matizará un poco más al otro, y el líder maduro, la persona madura y espiritual siempre tiene como un repertorio de principios y de conceptos bíblicos espirituales que son su saco de comportamiento y de ahí saca un algo por acá, otro por allí.

¿Quién fue que dijo, el Señor Jesucristo, como que es como una persona que tiene en su saco cosas nuevas y cosas viejas? Algo por el estilo. Y es así, la persona madura espiritualmente tiene un repertorio de principios morales y siempre como que los está procesando y cuando viene una situación, la computadora dice, ah, paciencia, exclencia, capacidad empática, principios, misericordia, y entonces escoge todo eso y de ahí saca, ….. aquí está la solución, esto es lo que tengo que hacer. Y será una mezcla de esas diferentes cualidades trabajando en diálogo una con la otra. Por eso es importante conocer estos principios, metérselos adentro y aprender a manejarlos como un pintor, que cuando va a hacer una pintura, tiene su acuarela, tiene diferentes colores: rojo, negro, azul puro, verde, anaranjado, y entonces cuando quiere producir un color raro coge un poquito de este, otro poquito del otro, un poquito de aquel, ah, ahí está ese color que no es ni amarillo, ni rojo, ni verde, pero es un color entre los tres.

Eso es lo que estoy hablando aquí. Es decir, sí, eso de operar por principios no lo vamos a usar como una espada para cortarle la cabeza a la gente. No me importa lo que tu pienses ni quién tu seas porque el principio es más importante, bum. No, hay que también matizar eso con la misericordia, el amor, la paciencia y la prudencia también. Pero en un sentido es importante poner los principios por encima de todo lo demás.

Otra cosa, que esa persona que tiene esa convicción, que opera conforme a convicciones, confía en sí misma y su percepción de las cosas. Tiene que haber convicción. Si usted es una veleta al viento, como decimos por allí, o una hoja mecida por el viento, como dice el Apóstol Santiago, como dicen por allí, a dónde va Vicente? A donde va la gente. Y entonces usted se va con cualquier onda, cualquier opinión, donde está la cultura allí va usted. No, el líder se caracteriza por ser una persona que cree algo y después de analizar las cosas e inclusive analizar las opiniones opuestas y darles oportunidad para que se expresen justamente, adopta su posición y como dijo Martín Lutero cuando lo examinaron queriendo que él cambiara su confesión en el siglo XVI y dijo, no puedo hacer otra cosa, esto es lo que yo creo y Dios tenga misericordia de mí, así le dijo a la corte que estaba reunida de gente muy ilustre y él sabía que posiblemente iba a perder la vida. Pero él dijo, no puedo hacer otra cosa, lo que yo he confesado, lo que he dicho eso es lo que creo y allá Dios entonces, si perezco, que perezca como dijo Ester.

Esa capacidad para creer en uno mismo es importante también. A la misma vez que uno sí está dispuesto a escuchar a otros, pero llega un momento en que uno tiene que ser una persona de convicción. Esto es lo que yo creo, esto es lo que yo pienso. Lo he analizado, estoy abierto a corrección y a una nueva perspectiva de las cosas, pero por ahora esto es lo que yo creo y me voy a lanzar por allí en el nombre del Señor y Dios tenga misericordia de mí. Si he errado, pues, él tendrá que enseñarme pero yo estoy operando conforme a mi conciencia.

Está dispuesto a pagar el precio, número 3, está dispuesto a pagar el precio. Hay un precio para vivir a ese nivel moral, definitivamente. Ese precio será a veces soledad, la oposición de los demás, ataques y críticas, rupturas de relaciones queridas, y enfriamiento a veces de amistades o aún seres queridos íntimos. Pero a la larga uno dice, sabes que? si yo he acertado en mi percepción y estoy en lo correcto, y Dios está conmigo, yo voy a pagar el precio y ya el Señor me sacará adelante. Y ¿saben qué? la persona que opera de esa manera, siempre es bendecida y eso es lo que es un líder verdaderamente.

El mundo necesita gente que viva conforme a lo que cree. Por eso Martín Lutero en el siglo XVI se llama el padre de la Reforma, su postura de un monje sencillo, en un sentido, cambió la historia de la humanidad.

Martin Luther King Jr. Aquí en Estados Unidos, su postura firme, clara, a riesgo de su vida. Miren cómo pagó con su vida. Martín Lutero en el siglo XVI fue prisionero también, tuvo que escaparse por su vida y estar escondido unos meses en un castillo de un noble que lo acogió para protegerlo.

Hay un precio que pagar definitivamente, pero esa es la persona que se destaca en la vida, esa es la persona que inspira a otros, esa es la persona que a final de cuentas los demás vienen a pedirle su consejo y que sirve como un punto de referencia para mucha gente y que en los momentos de nebulosidad y de indefinición en una cultura, cuando hay principios morales en riesgo, esas son las personas que apuntalan una sociedad y la preservan de irse por el despeñadero.

Pero tiene su precio, sin duda alguna. Es decir, puse aquí una ilustración: cuando nuestra iglesia hace 15 años más o menos Dios la llevó a moverse de ser una iglesia tradicionalmente bautista a entrar en el mover del Espíritu Santo y cambiar su estilo de adoración, su estilo de gobierno, los líderes que poníamos en posiciones de influencia, la naturaleza de nuestros servicios, inclusive otras cosas en esa dirección, nuestra iglesia entró en una turbulencia fuerte, gracias a Dios, nadie sacó cuchillos ni hubo disparos ni nada por el estilo, pero sí se desató en una iglesia que era muy armoniosa, por un tiempo vino un nivel de tensión bastante grande.

De paso, de ese proceso turbulento resultó una iglesia que todavía está en existencia aquí en la ciudad de Boston porque un grupo de hermanos, gracias al Señor, a través de un proceso que yo mismo facilité para que fuera apacible, preventivamente, se fue de la iglesia bautista central, así se llamaba en aquel tiempo. Eso fue en el año 1993 más o menos. Una hermana anciana que me amaba entrañablemente y con quien yo trabado una amistad muy bella y que me había dicho mucho tiempo que ella quería que cuando ella muriera yo celebrara su funeral, y que éramos una sociedad de mutua admiración, ella y yo, cuando esto pasó ella me cortó su amistad porque pensó y sintió que yo le había robado la iglesia y que yo me había impuesto en mi nueva convicción de abrirse más al Espíritu Santo y todo esto, me había impuesto sobre la congregación y que había llevado a la iglesia por el camino que yo quería llevarla.

Perdí amistades que nunca volvieron a ser las mismas, varias amistades muy queridas, colegas míos que no estuvieron de acuerdo viendo la cosa desde afuera en cómo yo manejé la situación. Y yo tuve que preguntarme si, hey, dejo las cosas como están, sigo la iglesia en la misma manera en que estaba u obedezco a lo que yo siento que es la voz de Dios, llevando a nuestra iglesia a una apertura mayor a los dones del Espíritu Santo? Yo no estaba buscando tornarnos en una iglesia pentescostal rabiosa ni nada por el estilo. Simplemente abrir un poco más al mover del espíritu y seguir ese proceso que yo sentía que Dios estaba llevando mi vida, llevando nuestra congregación.

Pero fue un tiempo de gran aflicción espiritual para mí, ver mi iglesia tornarse en una comunidad problemática, cuando hasta entonces había sido una iglesia eminentemente saludable y armoniosa. Perder gente que yo amaba, preocuparme por mi reputación en la comunidad ministerial allá afuera, que sabía lo que estaba pasando. Todas esas cosas casi me obligan, o me impulsan a decir, no, hey, esto es muy problemático y quién sabe si va a resultar algo de allí, mejor quedémonos tal y como estamos. Pero ¿saben qué? cuando se dio eso y se dio esa separación, la bendición de Dios entró a cántaros sobre la vida de la iglesia.

De ahí nació el llamado a venir a Boston. Si esa comunidad de hermanos que ahora muchos de ellos están aquí con nosotros, y gracias al Señor, Dios sanó muchas de las heridas entre nosotros y ha habido mucha reconciliación y Dios como a Job me devolvió mucho de lo que yo había perdido. No me devolvió a mi amada hermana, esa anciana porque se me murió en el proceso, inclusive pude ir a su funeral y dar unas palabras allá.

Pero lo que quiero decirles es que después de eso, mire, al año yo facilité, de paso, una salida, invité a los hermanos, facilité el plantamiento de esa iglesia, llamé al pastor que fundó nuestra congregación. De nuevo, ahí está la cuestión de integridad.

Si tu haces algo en integridad no te preocupes. Yo pensé se me va a ir, se fueron muchos de los diezmadores de la iglesia, se fueron los músicos de la iglesia, se fue una cantidad de gente clave de la congregación. ¿Saben qué? al final del año nosotros teníamos el mismo número de gente que teníamos al principio del año, financieramente la iglesia no sufrió gran percance, nuevos líderes comenzaron a venir. Vinieron músicos excelentes, el comienzo de lo que hoy en día es un programa de música bastante alto aquí en León de Judá comenzó en ese tiempo. Y nació la visión a venir a la ciudad de Boston que no se hubiera podido hacer con ese grupo de hermanos, lo digo con todo respeto, cuya visión era una visión más de clase media, venir a Boston a lo que era un vecindario lleno de crimen y de lotes vacíos y de gente de mala fama, venir desde Cambridge, donde teníamos un espacio; muchos de ustedes quizás no conocen donde era nuestra iglesia, un edificio lindísimo en un barrio de clase media alta en Cambridge port, cerca del río Charles, y venir de allá a lo que era este infiernito aquí en Boston entonces.

Ahora, miren cómo Dios ha bendecido esta comunidad y cómo Dios cambió la visión de León de Judá. Hasta el nombre nos cambió, nos cambió la identidad espiritual. Nos facilitó todo lo que hemos visto en este tiempo, nuestra iglesia se ha cuadruplicado o más, o quintuplicado en asistencia y tantas otras cosas, financieramente, ministerialmente. Pero hubo que pagar un precio.

Yo les aseguro que esos meses fueron meses muy difíciles para mí y para mi familia y para mucha otra gente en la iglesia. Se perdió mucho pero había un principio involucrado, obedecemos a lo que Dios nos está diciendo o cedemos a los sentimientos y a los temores y a las pérdidas.

Y entonces yo veo eso, que se pierde a corto plazo generalmente cuando tu no vives conforme a principios, pero a largo plazo siempre se gana si uno está haciendo la voluntad del Señor. Entonces es muy importante esa área.

Yo añado aquí otra cosa es no busca atajaderos ni soluciones fáciles la persona que opera conforme a convicciones. No voy a desarrollar eso porque hay mucho allí. Paga el costo que hay que pagar. 3) no cede a la presión interna o externa. Este tipo de actitud requiere fe en que los principios funcionan, los principios espirituales funcionan, si usted los aplica pase lo que pase, agárrese bien, póngase su cinturón y cuando el avión esté pasando por la turbulencia y parezca que se va a romper en veinte mil pedazos diga, el principio dice que está bien, que esto va a funcionar y que yo voy a salir adelante. Agárrese bien y aunque sus emociones le estén gritando, salte lo más pronto posible, tírate del paracaídas, párate o métete por otra dirección, manténgase que Dios le va sacar adelante.

Otra cosa, con el tiempo se va viendo que funciona operar y vivir en esta modalidad. Y entonces la próxima vez se hace un poquito más fácil, porque ya usted vio lo que pasó anteriormente y ahora esta vez es más fácil y ya entonces vio lo que pasó las últimas dos veces, la tercera es más fácil. La cuarta usted vio lo que pasó las tres veces y se hace más fácil, hasta que llega un momento en que ya aprende a vivir conforme a principios y conforme a convicciones, porque usted se da cuenta que funciona. Siempre ese proceso: paga el precio a corto plazo, pierde algunas cosas, pero a largo plazo gana con dividendos.

Déjenme decirles, si hay un principio importante para un líder, una líder madura, es ese, la capacidad para pensar a largo plazo.

Y también digo aquí que requiere confianza en uno mismo y en Dios. Otra cosa, ya de hecho, no se deja dominar por emociones, temores, heridas o apetitos, los 4 enemigos de la mujer, el hombre maduro.

Las emociones, los temores, las heridas o los apetitos. Yo añadiría inclusive otro más, los complejos, los complejos de inferioridad y otros tipos de complejos que también nos aquejan en ese sentido, fobias y todo este tipo de cosas.

Todo eso con respecto a operar bajo convicciones. Estamos bajo la familia de dominio propio. Estoy avanzando y no estoy dando mucho tiempo porque quiero a las 9 en punto terminar y quiero cubrir la mayor cantidad de material posible.

Dentro de esa familia de dominio propio, una segunda cualidad es que la persona que tiene dominio propio, el líder maduro, con respecto a dominio propio, es cuidadoso en el hablar y aquí hay unos pensamientos asociados con esa idea: no exagera, sus declaraciones son precisas y confiables. Esto es, hermanos, de otra cualidad que yo señalé anteriormente, sobriedad.

Muchos líderes se desacreditan porque siempre usan, lo que llamo, números evangelásticos. Ya lleva perdido, por ejemplo, cuando un pastor dice, mi congregación ¿Cuántos miembros tiene? Oh, 1600, y uno dice, descuenta 80%. Nosotros los pastores, sabe, se movió un gato y ese es miembro también así que lo metemos ahí en el conteo. El bebé que todavía esta en el vientre de la mamá ese también es un miembro y lo contamos de una vez, con la mamá hay dos ahí.

Entonces yo creo que la persona que es un líder maduro en ese sentido aprende a sus palabras, la Biblia dice que su sí sea sí, y que su no sea no. La idea de, mire, mejor hable por debajo de la realidad en vez de por encima. Caracterícese por decir menos que más.

Por ejemplo, me preguntan cuánta gente viene a tu …. Mire, los domingos vienen tal cantidad, porque yo ni siquiera le digo tengo tanta gente, yo digo, para mí los que tengo son los que llegaron el domingo pasado y digo, y niños tal, y trato siempre de mantener, o de cualificar y decir las cosas de manera de decir, mira, los domingos tenemos aproximadamente 800 y pico de personas pero pensamos que hay como 1200, 1500 personas que se asocian con León de Judá y esa es su iglesia y la consideran su congregación. Cuando hay una necesidad, cuando van a ir a un domingo de resurrección o cuando tienen una muerte en su familia, una crisis, León de Judá es su iglesia. Y eso es lo que yo mido, porque hoy en día decir miembro. Hay iglesias que dicen, tenemos 3000 miembros pero vaya a ver cuántos asisten el domingo.

Pero yo creo eso es solamente un área, uso un área, una ilustración específica pero pueden ser muchas cosas donde uno tiene que aprender, hermanos, a ser comedido en el hablar, no exagerar demasiado, no estar embellishing como dicen en inglés, embelleciendo, adornando las cosas. Uno tiene que ser claro, si esto pasó, pasó; si no pasó, no pasó y si pasó fue en esta forma y en la otra y no fue asá fue así. Hay que añadir matices en la vida, es muy importante esa cualidad de no exagerar, hablar con sobriedad en las cosas. Uno no tiene esa necesidad de impresionar a la gente, sino que uno deja que los hechos hablen por sí mismos, que nuestros records, y nuestras acciones acumulativamente establezcan nuestra imagen. No tenemos que estar exagerándole a la gente diciéndole yo soy esto, hago lo otro, tuve esto, fui allí, vengo de aquel lugar. Sea sobrio, sea comedido en el hablar.

Su sí es sí, su no es no, 4) habla con precisión evitando la ambigüedad, eso es muy importante. Hay gente que yo llamo, que sus palabras son como nebulosas, es como el enfoque de una proyección, son como un poquito foggy, son como borrosas sus palabras. Usted no sabe a veces si le está diciendo que es negro o marrón porque nunca te hablan claro y a veces tu no sabes si confiar en sus palabras o no completamente. Y yo creo que el líder de Dios tiene que caracterizarse porque son palabras sean crisp, que sean bien definidas, que sean afinadas, medida 7 veces, como dicen, mecida 7 veces y que cada palabra valga.

A mí me gusta la gente que yo puedo ir al banco con sus palabras. Que bueno es cuando un líder le habla a una congregación y le dice las cosas claramente, mire hermano, esto es así, así y así. La gente entonces sabe cómo medir lo que la persona está diciendo. Y por eso una de las cosas que un líder tiene de más valor es sus palabras.

Uno tiene que asegurarse de que las palabras valgan porque un líder la gente va a morir o no, por un líder dependiendo de su confianza en lo que le está diciendo. Y si ese líder se ha caracterizado, o esa líder, por un record de decir la verdad, de decir las cosas claramente, de hablar las cosas con definición, eso le va a dar mucha atracción a sus palabras, a lo que pide. Cuando hay momentos de crisis la gente va a estar dispuesta a darle una segunda oportunidad o a irse detrás de ellos aunque haya peligro de desastre, porque piensan, mira esta persona me ha dicho, y hasta aquí nunca me ha mentido, nunca me ha exagerado, siempre ha dicho las cosas lo mejor que ha podido y eso es grande. Pero cuando usted pierde ese capital se hace muy difícil influenciar a la gente, sobretodo cuando las cosas están nebulosas y cuando no todo es seguro.

Por eso es que usted tiene que hablar pensando a largo plazo porque la gente va a ir construyendo una imagen de usted y sus palabras con el paso de los años, y lo van a tratar conforme a esa cualidad. Quizás le amen y crean que usted es un gran líder, pero dicen, pero yo no voy a sacrificar mis ahorros, o mi vida, o lo que sea, o mi salud espiritual porque este hermano, desgraciadamente en esa área cojea un poco.

¿: ………… centroamericana especialmente, siempre a hablar por la tangente, se van por la tangente, recorren todo…. Todo para llegar a ……..

Ciertamente

¿: entonces, no necesariamente, …….. pero lo

Es cierto, a veces es cultural, a veces eso viene yo creo de los asiáticos. En asia como la cultura centroamericana tiene también esa dimensión asiática, nos viene a través de nuestra herencia racial. El asiático es así, es muy cuidadoso, muy cauteloso en lo que dice, muy cortés y muy indirecto en las cosas. No es que sea malicioso, a veces más bien, como que es considerado. No te dicen no, pero te dicen, bueno, vamos a ver qué paso y yo te llamo después y ya te lo están diciendo, ya tu sabes a donde va.

Pero, es cierto, eso es parte, por eso lo tenemos que superar. El caribeño se va al otro extremo, el caribeño a veces dice las cosas a rajatabla y te deja ahí patas arriba, sangrando y no tiene matices. Es el otro extremo de la cosa.

Entonces, yo creo que por eso nosotros, como gente madura, tenemos que ir más allá de nuestra cultura, ahí viene lo de principio, vivir conforme a convicciones y principios. Nosotros tenemos que superar y trascender nuestra cultura, nuestro pasado familiar, y nuestras tendencias de carácter o temperamento y decir, no, mira en este caso yo tengo que decirle a estar persona, no puedo o no voy a poder llegar o no tengo el dinero, en vez de decir, voy a ver y te llamo dentro de tres días y después no lo llamas en esos 3 días porque tu esperas que tu silencio sea lo que hable.

De nuevo, ahí es donde uno, por principios dice, ¿saben qué? no, tengo que decir lo que tengo de decir. Tengo que hablar con esta persona y decirle lo que yo siento y hacerlo en una forma correcta, pensarlo bien. Y aunque tu por dentro te da periquito, como decimos nosotros en caribeño, te sientes de que no quieres decir lo que tienes que decir, pero tu lo dices porque es lo correcto y es lo que hay que hacer. Es decir, que uno va más allá precisamente, esto de, apetitos, temores, heridas, complejos, cultura, temperamento, trasfondo familiar, y uno dice lo que hay que decir en una forma concreta, clara, precisa porque es lo correcto. Uno habla entonces en esa manera. Es muy importante. Uno habla con precisión, evitando la ambigüedad, la indefinición, el doble entendido.

Lo quinto aquí, no manipulamos con las palabras. Las palabras son preciosas, las palabras son nobles, son sublimes, no son hechas para manipular la gente, no son hechas para llevarlos a hacer lo que tu quieras que hagan o engañarlos y cegarlos para que vayan a donde tu quieres que vayan. No, las palabras son un arma muy bella que debe usarse en una forma muy, muy comedida y con mucho sentido de responsabilidad. Eso es importante.

Añado otras cosas, es cuidado en el hablar es hermano de la sobriedad, recuerdan que estas cosas se matizan unas a otras. La sobriedad tiene algo que ver con esto.

Resiste la presión de impresionar o deslumbrar. Sabe que muchas veces es como que la gente que no tiene dominio de las palabras, como que les gusta hablar bien altamente de los demás. Ese hombre es la persona más admirable que se ha conocido en toda la historia de la humanidad; o esa persona es un varón espiritual como no hay ningún otro, pasa 17 horas al día en oración. Y es como que la persona quiere provocar una reacción de asombro, de impresión en los demás, y entonces está hablando de esa manera como para impresionar, para producir un efecto. Y uno tiene que hablar con claridad. Tu no tienes que estar impresionando a la gente, tu no tienes que estar causando deslumbramiento en los demás con tu reporte de lo que pasó.

Oh, ese culto estuvo era una cosa que bajaron ángeles literalmente, las plumitas de veían en los aires. No, no tiene que decir tanto, diga, el Señor se manifestó, un tiempo precioso, hubo un tiempo de oración bello, hubo una presencia muy linda del Señor, y sentimos que Dios nos habló. Pero no de que el Espíritu Santo habló en voz audible y cosas por el estilo.

Hay gente que dice, tuve una visión, cuando uno viene a ver lo que tuvo fue ensueño, una visión para mí es tipo Juan o algo así, una visión. Entonces hay que hablar, hay que decir las cosas. Oh, esta persona, cuántas veces, se sanó un hombre que yo que se cuanto. Al otro día usted lo ve todavía con el bastón al señor este. Eso ha pasado. Yo digo, mira, no es que yo tenga poca fe, pero déjame esperar a ver qué sucede. Dios no tiene ningún problema con eso y a veces entonces por nuestro deseo de agradar a Dios o de deslumbrar a los demás, o de hacerle un favor al Señor lo que hacemos es desprestigiar el Evangelio. Mejor hable con lo que usted tiene capacidad y derecho.

Para el líder la verdad más importante, o la verdad es más importante que impresionar u obtener el resultado deseado, hablar la verdad es más importante. Aunque no obtenga el resultado de admiración que usted deseaba o de respeto o de asombro. No, la verdad es más importante, diga lo que pasó, diga lo que usted tiene, diga lo que usted es e inclusive reporte por debajo de la realidad. Que la gente descubra que hay más en usted que lo que parecía por mucho, en vez de usted crear una impresión de que usted es la última Coca Cola en el desierto y después descubren que no, como decían a Pablo, sus cartas son increíbles, impresionantes pero su presencia es no tan impresionante.

Yo creo que mejor, como dice el Señor Jesucristo, que la gente te diga sube aquí, para que tu subas aquí entonces te digan, ¿saben qué? tienes que bajar porque hay otra pesona que necesitamos allí en ese puesto. Yo creo que uno siempre debe sub reportar y sub impresionar y que con el tiempo se vea lo que hay, en vez de lo inverso, que es lo que pasa muchas veces.

Entonces, es importante con el tiempo se crea una imagen negativa o positiva del líder, según esa persona habla o usa las palabras.

Otra cosa, la credibilidad del líder es esencial pues indica si pueden esperar juicios confiables de parte de él o ella o no. Repito eso, la credibilidad del líder es esencial pues indica si pueden esperar juicios confiables de parte de él o ella o no. En otras palabras, qué pasa cuando hay una situación de crisis, por ejemplo, esta situación financiera, etc. que estamos viviendo ahora en Estados Unidos. Uno necesidad líderes que le digan la verdad a uno, para uno saber cómo moverse. Si uno está seguro de sus líderes, si nos van a decir la verdad o no, o qué consejos van a salir de su boca, si van a ser confiables o no, y parte va a depender de cómo esa persona se ha comportado en el pasado y cuán sobrios y justos han sido sus juicios en el pasado, y cuán prudentemente ha usado las palabras en el pasado.

Yo digo aquí otra cosa, digo que el hablar es como una moneda, si está muy disponible y por todas partes su valor se baja, qué pasa cuando el gobierno tira mucho dinero, pues, se baja el valor de la moneda porque está por todas partes. Cuando la persona habla demasiado y sus palabras son laxas y no precisas ya pierde valor, pierde influencia la persona.

Yo creo que muchas veces la influencia de un líder es en proporción inversa a la disponibilidad de sus palabras y a cuántas palabras habla. Ahora, cuidado con usar el silencio para manipular también, hay gente hace eso. Pero esa es otra dimensión.

Continuando con esto del hablar, añadí unas cosas, unos comentarios que yo había hecho, pero en el otro cuadro digo que no se compromete más allá de lo que puede. Eso va con lo del hablar, yo creo que señalé acerca de eso en el pasado, las palabras. No digas más de lo que…. y yo peco de eso continuamente. Muchas veces me comprometo mucho más de lo que puedo cumplir y después estoy sudando la gota gorda por eso y pidiendo disculpas a la gente. Hay que saber decir lo que uno puede hacer y lo que no puede hacer. Ser firme en eso, ser claro.

Otra cosa, calla más de lo que habla, aunque sea un solo pasaje en Proverbios 7:17 donde dice… ven embriaguémonos hasta la mañana. Yo no creo que allí hay mucha sobriedad necesariamente. Vamos a Santiago que es más seguro, hermanos, vamos a Santiago por favor. No sé qué pasó allí, I’ll get back to you. 1:19, vamos a ver si aquí, sí:

“… por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar y tardo para airarse…”

Ok? Pronto para oír y tardo para hablar. Es decir, esa es la idea de que es importante. Y Proverbios dice algo parecido, pero ya lo encontraremos en algún momento. Yo sé que ahora todos están buscando en bendito Proverbios, a ver si encuentran, 17:7, parece que tuve un momento disléxico allí, 17:7.

Omar, por favor, ¿qué dice Proverbios 17:7?

Omar: “… no conviene al necio la altilocuencia; cuánto menos al príncipe el labio mentiroso. Piedra preciosa es el soborno para el que lo practica, adondequiera que se vuelve, halla prosperidad…”

Entonces ahí tienen algo para meditar.

Omar: ….

Sí, un poquito más alineado con lo que estamos hablando. Ok, entonces el número 8 dice, en esto de cuidado en el hablar, depende de crear una imagen más con las acciones, otra vez, el bendito a largo plazo, aquí nos sale otra vez, a largo plazo, que con las palabras.

En otras palabras, el líder, la líder madura, deja que el tiempo vaya creando una imagen de sí mismo en vez de tratar de apresurar y acelerar las cosas con las palabras, diciendo lo que es, lo que tiene, lo que sabe, lo que hizo, lo que recibió, dónde estuvo, cuántos logros, cuántos gigantes mató, etc.

Las acciones van a hablar, la excelencia se establece tarde o temprano con el tiempo, entonces uno tiene que tener paciencia, dejar que las cosas vayan cayendo por su lugar. La gente es más sabia de lo que uno piensa, y más observadora de lo que uno cree, tanto en lo negativo como en lo positivo. Y con el tiempo si hay algo allí, si la higuera verdaderamente tiene frutos y no solamente hojas, la gente lo va a descubrir. Deja que los frutos se manifiesten tarde o temprano, no trates de acelerar las cosas por medio de las palabras.

Y también último digo que, con el cuidado en el hablar también esto de cuidarse de la murmuración. Un líder no puede ser chismosa o chismoso, no puede estar violando confidencias, no puede estar serruchándole el palo a la gente, no puede estar criticando a los demás líderes o a las demás personas porque tarde o temprano se desprestigia, pierde gravedad, pierde peso, pierde influencia.

Todo lo que se necesita es que una persona viole dos o tres confidencias y que se sepa en la comunidad para que quede clausurada la efectividad de un líder. O que la gente se de cuenta de que esa persona siempre está hablando de los demás o que criticando, o violando confidencias de algo que sabe de la persona. Todo eso va rebajando la imagen de un líder. Un líder tiene que cuidar, una líder tiene que cuidar su imagen, no por manipular, sino porque su imagen en bien importante para poder ejercer la influencia positiva que necesita ejercer.

Voy a acelerar aquí, entonces, otro elemento una tercera cualidad dentro del dominio propio. He hablado de la capacidad para mantener convicciones. Número 2, he dicho que hay que tener cuidado con el hablar y una tercera cualidad, dentro de eso, es que yo la pongo dentro de esa familia de domino propio, es este asunto de lucidez de lo cual ya yo hablé antes en dos maneras.

Recuerda que el líder se conoce a sí mismo, conoce sus debilidades, su pasado, sus deformaciones, eso tiene que ver con lucidez. ¿Qué es lucidez? Luz. Es la capacidad como para uno verse a sí mismo con objetividad. Es como desdoblarse y verse desde una esquina del salón, como yo he dicho antes, a sí mismo mientras habla. La mente puede hacer eso. La persona madura es una persona que es como que puede verse a sí mismo, nunca pierde esa capacidad e lucidez, no se mete tanto en lo que está haciendo que pierde la capacidad para examinarse mientras lo hace.

¿Saben a lo que me refiero? La mayoría de los seres humanos cuando están haciendo algo, they cannot multitask, no pueden a la misma vez que están haciendo verse a sí mismo haciendo algo, uno tiene que pedirle al Señor que le ayude a uno a cultivar esa capacidad de nunca perder la lucidez. Algunos sufrimos de demasiada lucidez pero hay que buscar un poco de eso, porque es importante en el liderazgo.

Entonces, esto aquí lo establezco en esta área. de nuevo, lucidez también es ver el entorno en que uno está, examinar lo demás, mientras uno está hablando reserve un poquitito de energía para ver las señales que le están emitiendo.

Y aquí hay una tercera manifestación de esa dimensión cuando hablo de lucidez que no se pierde conciencia de uno mismo, es lo que digo. Uno siempre está vigilante en lo que está pasando, en uno y alrededor de uno.

Número 2, puede observarse mientras actúa y analizar sus interacciones a la luz de principios. En otras palabras, si la conversación está poniéndose muy acalorada, y ya tu estás perdiendo la paciencia y esto, mientras tu estás diciendo las cosas, tu tienes que tratar de controlarte a ti mismo y decir, espérate, ¿estoy diciendo algo que de lo que me voy a arrepentir, estoy entrando ya en la zona de que no voy a poder sacar para atrás las palabras que estoy diciendo, estoy rompiendo una relación, estoy cerrando las puertas, estoy dañando el liderazgo, estoy dañando el ministerio?

Es decir, esa capacidad para aún mientras estás haciendo las cosas, estás pensando en principios, sobriedad, paciencia, visión a largo plazo, empatía con lo que me están diciendo. Eso es otra cosa, por ejemplo, si hay veces que las personas te están diciendo algo y tu quisieras arrancarle la cabecita por lo que están diciendo, pero tu dices, espérate, déjame pensar bien, ¿por qué está diciendo esto? Tengo que ponerme en su posición, cómo es que está viendo las cosas, todo esto y eso te agua un poquito la sopa para que tu no actúes en una forma demasiado disparada y que no digas algo que después te tengas que arrepentir. Y ya lo dijiste y guau, ahora tienes que recoger los escombros. No, eso parte de eso.

Puede observarse mientras actúa y participa y analizar sus interacciones a la luz de principios espirituales y principios de madurez.

Y en tercer lugar, sujeta sus deformaciones de carácter mientras participa. Aquí la clave es esto de deformaciones de carácter porque todos tenemos defectos de carácter. Algunos no nos gusta que nos critiquen, otros somos disparados en el hablar, otros tenemos mal temperamento y dados a la ira, otros somos muy vivaces en nuestras reacciones, hay cantidad de cosas, otros tenemos un niño herido dentro de nosotros que se ofende fácilmente. Ja, veinte mil cosas que afectan la forma en que obramos y que manejamos el conflicto.

Y uno tiene que como que saber cuáles son esos defectos que uno tienen. Recuerden lo que yo llamaba, como fue que dije, los demonios residentes o algo así. Uno tiene que saber cuáles son esos demoñitos que están ahí, que tienen su lugar en nuestras vidas, con los cuales peleamos siempre y saber cómo manejarlos. No los vamos a poder sacar ciento por ciento muchas veces en nuestra vida, porque van a estar allí con nosotros hasta que nos muramos desgraciadamente, eso es cierto. Pero hay que saber cómo manejarlos y cómo meterlos en la jaula cuando quieran salirse y mantenerlo bajo control.

Entonces, y para eso hay una cualidad que ya la señalamos antes, en el área de las virtudes, conocerse a uno mismo, saber de qué pie uno cojea y cuáles son los defectos. Si en tu familia las situaciones se resolvían tirándose platos y agarrándose de los moños, eso es lo que tu vas a querer hacer en las relaciones humanas también, y en tu liderazgo. Tienes que saber tu pasado familiar, cómo te afecta, cómo te predispone a reaccionar en cierta manera en dada situaciones y ya tomarte dos aspirinas enseguida que llegue el momento de tu querer hacer eso mismo para sujetarte. Y cuando está pasando la situación tu tienes que estar pensando en eso.

Esto es parte, digo aquí, de observar el entorno de uno. Y también es parte de conocerse a sí mismo, nuestras inseguridades y tendencias. Añado aquí en mis propias notas, esto es una destreza importantísima, se trata de la capacidad de desdoblarse y despegarse de sí mismo, eso es lo que yo estoy hablando aquí. Es una capacidad como de esquizofrenia casi, uno se separa y se divide y uno se puede observar a sí mismo mientras participa.

Y finalmente añado, no podemos lograr esto completamente, nadie podrá ser ciento por ciento lúcido y perfectamente capaz de verse a sí mismo, pero se puede mejorar mucho, requiere práctica y una conciencia de que eso es importante hacerlo.

Ok, guau, quedan muchas, así que voy a ser fiel a mi propósito de terminar. Voy a ejercer dominio propio, lucidez, conciencia de mi medio ambiente, mi tendencia a hablar demasiado, empatía también, y una cantidad de cosas allí que hemos hablado ya de ellas, y voy a terminar aquí.

Comentarios

 
 

Dios los bendiga en gran manera muy bueno, excelente su enseñanza. Bendiciones

 
 

me gustaria ser parte de esta pagina para ser bendesido por dios y ustedes me gustaria resibir ayudas para mi ministerio de parte sullas ayudenmes gracias quiero ser usado por dios gracias att gregorio

 
 

SON EXELENTES SUS CURSOS, QUE EL SEÑOR LA SIGA DANDO SABIDURIA

 
 

Agradezco mucho a Dios por el ministerio que realizan, y por todos los materiales que comparten. ¡Son fantasticos! De gran bendiciòn. Dios los siga bendiciendo. Muchas gracias.

 
 

Que gozo senti al descubrir que Dios a traves del internet puede utilizar una congregacion como la de Leon de Juda para enviar estas enseñanzas tan maravillosas! que son de gran bendicion para su pueblo.
Gracias Señor,gracias señor, muchas gracias en el nombre de Jesus!

 
 

gracias por estas bendiciones que edifican nuestra vida espiritual , la Biblia dice mi pueblo perese por ingnorancia ,pero gracias a uds con el poder de Dios estan poniendo lumbreras a nuestros pies
considereme siempre en todo los estudios y conferencias en embiarme por mi correo,por que todo lo que me llega lo comparto en mi iglesia en un espacio que me dan los dias sabados de todas la semanas
gracias y que Dios los bendiga
Sabino virhuez
Chiclayo - peru

 
 

Pastor Miranda, Dios le bendiga mucho en este nuevo año a usted y a su poderosa congregación. Estoy siendo bendecido desde hace unos meses al recibir su boletin mensual. Estos mensajes y cursos han sido de mucha, mucha ayuda para mi vida espiritual y para la vida espiritual de los que me rodean, ya que he podido compartir todas estas enseñanzas. Yo deseo pedirle a usted un motivo de oración y es por una compañera para mi. Tengo 47 años, soy profesional, vivo con mi madre y desde hace tiempo le pido al altisimo por mi ayuda idonea. No quiero desesperarme, he visto muchos casos que han terminado mal, y no quiero eso para mi. Deseo que mi relacion sea para siempre. Dios le Bendiga.

 
 

Gracias Pastor Miranda, es un honor para nosotros leer la palabra
de Dios a travez de usted... Somos de Republica Dominicana y
estamos bendecidos con su pagina, por favor ore por mi familia
mi esposo y mi hija...

GRACIAS DIOS LE BENDIGA

 
 

estimado pastor a sido d gran bendicion los estudios sobre liderasgo que usted me envio he aprendido mucho. le ruego seguir enviando otros estudios mas. gracias eternamente agradecido. pastor enrique velasquez

 
 

pastor miranda quiero decirle que dios le siga bendiciendo y usando como hasta ahora lo a hecho, y pa lante porque como usted dise que cuando usted le coja miedo en hablar la palabra entonces lla no se ba aparar en el pulpito, espero nunca pero nunca tenga temor de hablar la palabra que dios le endique porque usted sabe que dios vive en nosotros, y no importan las batallas; por que siempre seremos victoriosos, con dios adelante con nuestro capitan de guerra que es nuestro dios rey de reyes y senor de senores con carino una sierva de mi cristo jesus. karen m.Dios le bendiga.

 
 

Gracias hno.Dr.MiRANDA estoy recibiendo sus estudios enviados a mi persna,Dios le bendiga aud.y a su Ministerio que ud.preside en el extranjero.Gracias hno.chaooo

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