Sermón 19 de agosto 2007 : Una comunidad de gente seria

A propósito de Sermones
  • Presenter: Dr. Roberto Miranda
  • Fecha: August 19, 2007
  • Ubicación: Congregación León de Judá, Boston MA

En el libro de Ezequiel, el domingo antepasado iniciamos un Capítulo, más bien un tema, que se me quedaron una cantidad de cosas en el tintero, que quiero retomar en esta mañana. El Señor ha puesto en mi corazón compartir con ustedes una serie de sermones y yo he estado buscando un título para ello y se me ocurrió la idea de “Sermones ortodoxos” o llamarlos también “sermones doctrinales”.

Por qué digo la palabra sermones ‘ortodoxos’, porque la ortodoxia quiere decir la doctrina legítima de la iglesia, la doctrina histórica de la iglesia, la doctrina bíblica que se conforma a la palabra. Lo contrario de ortodoxia es herejía. Herejía quiere decir evidentemente lo que es contrario a la palabra de Dios, lo que se aparta de la sana doctrina. Ortodoxia, por otro lado, es eso, es enseñanza recta, enseñanza correcta.

Hay verdades doctrinales de la palabra de Dios que es importante volver a ellas, es importante repasarlas a través de la vida cristiana y es importante que los que entran en el Evangelio, entren a esa sana doctrina y que conozcan esas verdades fundamentales de la palabra de Dios. Así que muchos de estos sermones, van a ser sermones completamente básicos pero que tocan algún punto de doctrina importante. Ya hemos señalado, por ejemplo, el domingo pasado este aspecto de que yo he estado hablando acerca... la doctrina del infierno, por ejemplo, no es muy agradable, ¿no? Pero vemos que hay un lugar al cual se alude en la Escrituras en ese sentido y no podemos hacer más que aludir a ello, no es que enfatizamos eso evidentemente ni que lo hacemos como el centro de la enseñanza, pero es una parte de la doctrina de Dios. Y yo voy a hablar de muchas cosas a través de los próximos domingo, voy a hablar acerca de la gracia, por ejemplo, que somos salvos por gracia y no por obra ciertamente.

Hay que balancear una cosa con la otra. Quiero hablar por ejemplo también acerca de la deidad de Jesucristo. La iglesia católica, evangélica a través de los siglos hemos enseñado, por ejemplo, que Jesucristo es el Hijo de Dios y que es parte de la Trinidad: Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo y que estos tres son uno, lo cual es una contradicción lógica, pero es una realidad.

Quiero hablar también acerca de la Biblia como la palabra de Dios que es verdadera en todas sus afirmaciones. Quiero hablar acerca de la segunda venida de Jesucristo también. Quiero hablar acerca de Jesucristo como el único camino. El dice, ‘yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre si no es por mi....”

Entonces es una doctrina real de que Cristo es el mediador, hay un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo hombre. Eso contradice muchas doctrinas que hay, inclusive hay cristianos que dicen que el hombre se puede salvar según su propia fe, según su propio camino y desgraciadamente es contrario a lo que dice la Biblia, que Jesucristo es el único camino, ¿verdad?

Y quiero hablar acerca también de la doctrina del cielo. Hace unas cuantas semanas yo decía que muchos cristianos nos hemos dejado robar la doctrina del cielo, y también nos hemos dejado robar la doctrina del infierno. Estas cosas hay que mantenerlas en balance. Muchas veces la sana doctrina de la iglesia es una mezcla de aparentes contradicciones. Es un balance entre extremos y por eso muchas veces los cristianos nos sentimos como impulsados a abandonar uno de los extremos porque no nos gusta la tensión, no nos gusta tener que mantener el balance entre cosas. Nos gusta más bien, el descanso de un lado o del otro y cortamos a veces parte de lo que es una doctrina compleja y balanceada.

Entonces, para mi, mi pasión en la vida cristiana es mantener balance entre la gracia y la santidad, entre el cielo y el infierno, entre un Dios amoroso, gentil, compasivo, paciente y también un Dios que es santo y que es fuego consumidor, dice la Biblia y que es celoso de su santidad y que espera que nosotros vivamos de igual manera.

Entonces recuerde siempre que si usted me agarra predicando un sermón sobre uno de esos temas, probablemente va a tener también otro lado del sermón, y denme la oportunidad de presentar los dos lados. No simplemente piense que el pastor se levantó de mal humor y está predicando acerca del infierno y eso es todo, ¿no?

Hay también muchas doctrinas de seguridad. Otra cosa que quiero hablar es la seguridad del creyente, como dice ese versículo ‘..... ¿quién nos separará del amor de Cristo...? Evidentemente la respuesta es nada. Ni ángeles, ni principados, ni lo alto, ni lo profundo, ni lo futuro, ni lo por venir, ni ninguna otra cosas creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús.

Es una palabra de seguridad allí para el creyente, ¿no?, que no esté debatiéndose, ‘¿soy salvo hoy, me voy a salvar mañana, cuando me muera, voy a poder ser salvo?’ No tenemos que vivir en esa zozobra porque ya Cristo hizo la obra. Pero también hay otro lado que habla de que nosotros somos responsables también, dice ‘.... ocupaos de vuestra salvación ¿cómo? Con temor y temblor.

Entonces usted ve allí que hay como un balance, por una parte me dice, esto está seguro, nadie te va a apartar de mi, pero dice ‘ocúpate también de tu salvación con temor y temblor’.

Hay otras doctrinas así, por ejemplo, el Calvinismo y el arminianismo han estado dividiendo la iglesia por varios siglos. Hay un grupo de cristianos que dice que, y muchos cristianos, por ejemplo la doctrina oficial bautista y la reformada, dice que una vez salvo, tu eres siempre salvo, ¿no? Dios escoge a los que se van a salvar y escoge a los que se van a perder, y si él determinó que tu te vas a salvar, tu olvídate, que aunque seas jalado por los moños, te van a entrar al Reino de los Cielos, porque te vas a salvar porque Dios determinó que así es. Y que ya una vez que Dios determinó que te vas a salvar es imposible que te pierdas, pues, si Dios lo determinó, es así.

Otros dicen, así mismo dice el calvinismo, si Dios determinó que tu te vas a perder, él está en su providencia, él lo decidió así, porque Pablo dice por ejemplo, que escogió algunos vasos para honra y otros vasos para deshonra. Ese es el calvinismo y como digo hay mucho cristiano sólido que aman al Señor, no estamos hablando de sinvergüenzas por allí, no, de gente sólida que cree esa doctrina, que se llama la doctrina de Calvino. Él fue quien la propuso en una manera más clara durante el siglo XVI.

Hay otros cristianos que dice, no, el hombre es libre para escoger y Dios no.... si Dios entonces es quien escoge, pues, entonces para qué uno tiene que hacer nada, ¿no? Simplemente uno se confía, es la lotería, ojalá que me pegue y que Dios me haya escogido a mi, ¿no?

Pero, yo personalmente creo así, que hay una parte que nosotros tenemos que hacer y que no es tan facil decir, bueno, ya Dios me salvó y punto y ya entonces no tengo que preocuparme de nada. Y hay balance. El problema muchas veces con las herejías es que se van de un lado o de otro del balance, porque la palabra de Dios es extremadamente complejo. Se los digo desde ahora.

Y por eso es que nosotros tenemos que conocer la palabra de Dios. Yo lo he hablado con el ministerio de jóvenes hace.... tuvimos una buena, una grata conversación unos meses atrás acerca de la importancia de que nuestros jóvenes, por ejemplo, se fundamenten en la Escritura, que conozcan la Biblia, porque cuando un hombre o una mujer está fundamentada en la Biblia y conoce y puede manejar las páginas de la Biblia de un lado a otro, conoce los grandes temas de la Biblia, los grandes personajes, las grandes doctrinas, los grandes movimientos, las grandes divisiones de la Escritura, hermano, ya usted puede irse a una isla desierta con su Biblia debajo del brazo y usted allí es un general, déjenme decirles. Nadie le podrá apartar de Dios en ese caso porque la palabra de Dios será una lumbrera a su camino siempre.

Así que es importante que nosotros seamos conocedores de la palabra. Yo creo que una vez que una persona se enamora de la palabra de Dios y la lee todos los días, o todo lo que puede, sin ser religioso, no tenemos que decir todos los días, pero usted se convierte en un asiduo estudioso de la palabra de Dios, usted mire ya, está casi listo para irse para el cielo con todo y zapatos porque la palabra de Dios es la fuente de toda sabiduría y es nuestro manual de vida y nos enseña cómo relacionarnos con Dios.

Yo amo a los creyentes que aman la palabra del Señor, esos cristianos van a ser sellados en una manera preciosa. Y estamos en una época de la historia en el progreso de la iglesia, que hay mucha doctrina por ahí de error, y por eso es que los cristianos tenemos que conocer la Biblia, tenemos que conocer la palabra de Dios. Y nuestra responsabilidad como pastores y como predicadores de una iglesia es instruir a la gente en la palabra del Señor.

Les digo, hermanos, no dependan de mi y de los predicadores. Cuando la palabra llega a usted a través de mi boca ya ha pasado a través de la Biblia, a través de libros, a través de mi, ya lo que llega ahí es unos nutrientes casi desaparecidos en un sentido. Pero cuando usted va directamente al árbol, y usted como directamente de la palabra, ah, entonces la cosa es diferente.

Yo me puedo equivocar en lo que predico muchas veces, pero si usted tiene la palabra de Dios enfrente de usted, usted puede decir, hm.. el pastor tiene razón o esto lo voy a poner allí en remojo a ver qué me dice el Espíritu Santo más adelante. Y la iglesia, en este tiempo necesita cristianos entendidos de la palabra de Dios. Vemos tal cantidad de cosas en la televisión de predicadores bien intencionados pero que muchas veces están predicando cosas que no son totalmente sanas dentro de la palabra y por eso se necesita cristianos hoy en día que sepan bien lo que dice la palabra del Señor.

Así que sepan que yo voy a estar hablando de estos temas doctrinales en las próximas semanas, y yo espero que nos beneficiemos juntos de este estudio. Quiero ir entonces a Ezequiel, Capítulo 33 donde fuimos el domingo pasado. Y ustedes recordarán que yo les dije allí que Dios no quiere que ninguno se pierda, ¿recuerdan que eso fue el domingo antepasado? Dios no quiere que ninguno se pierda, Dios no está por allí con una cuota de cuántos.... no, dice que Dios quiere más que todos procedan a la salvación.

¿Sabe cuál sería el gozo más grande del Señor? Que el día del juicio absolutamente todas las criaturas de él entraran al Reino de los Cielos y ni uno solo se hubiera perdido. Ese es el corazón de Dios, pero desgraciadamente no es así, pero Dios insiste, ‘Yo no quiero que ninguno se pierda’.

Y eso es una gran doctrina, una enseñanza. Hablamos acerca del infierno pero es importante decirle a la gente, no, no es que Dios quiere que la gente se pierda, él quiere que todos pasen el examen y que saquen una A inclusive.

Entonces en el versículo 11 de Ezequiel 33, dice: “..... Diles, digo yo, dice Jehová, el Señor, que no quiero la muerte del impío sino que se vuelva el impío de su camino y que viva...”

Yo quiero que ustedes observen aquí para que sepan hacia dónde yo voy, puedan leer conmigo el pasaje inteligentemente, yo lo que quiero enfatizar en este sermón es la siguiente idea de que.... otra cosa importante es que la vida cristiana no es solamente un asunto de fe intelectual, de creencia, y ni siquiera de fe de corazón, sino que también es un asunto de comportamiento y de obras, que las dos cosas están mezcladas. Eso es bien importante para entender este aspecto de la doctrina cristiana: que el Evangelio tiene un componente de fe simplemente encomendarse a Cristo y unir nuestro destino a Jesús y sabe que es por sus llagas que nosotros hemos sigo curados.

Yo no me puedo curar a mi mismo, yo no me puedo salvar a mi mismo por nada que yo haga, pero Dios espera también que mi vida refleje mi fe. Amen. Que mi comportamiento refleje lo que yo predico y lo que yo creo y que haya un balance, hay una unidad, haya compenetración entre estas dos dimensiones de la vida cristiana: fe y obras. Y a través de la historia la iglesia ha estado dividida acerca de dónde está el balance preciso entre estos dos elementos.

Muchas iglesias evangélicas se han ido hacia el extremo de las obras y si usted le pregunta le dirán, si, la salvación es por fe pero óigame la doctrina que enseña y la predicación y su gobierno y todo, no refleja eso, sino que es como que es todo por obras que se va a salvar la gente y es todo obras, has esto, has lo otro, no te pintes, no hagas esto, no hagas lo otro, porque todo es como que lo externo, la acción es lo que determina la salvación.

Y otros se han ido al otro extremo de la gracia, pero ya me estoy adelantando a mi sermón, pero déjenme ir para atrás un poquito. Mire lo que dice aquí:

“... No quiero la muerte del impío sino que se vuelva el impío de su camino....”

Mire aquí dos cosas, yo veo en ese ‘quiero que se vuelva’, eso quiere decir that he turned from, que él cambie de dirección. Ahora, yo veo ahí dos cosas: número uno, ¿quién es que se tiene que volver? ¿A quién le está diciendo que se vuelva? Al impío, ¿verdad que sí? No es como que Dios le va a coger los hombros y se lo va a voltear él, ¿verdad que no? Dice, no, yo quiero que él se vuelva. La responsabilidad es del impío. Ahora, Dios puede estar obrando, fíjese, Dios está obrando allí llamando al impío, advirtiéndole, animándolo. Muchas veces poniendo circunstancias alrededor de él para llevarlo en esa dirección, pero Dios, yo personalmente no creo, que le abre la tapa de los sesos a la persona y lo toca con una varita mágica y lo convierte en un robot para que él se vuelva. Porque entonces dónde está la libertad del hombre, dónde está la responsabilidad humana, dónde está la dignidad humana inclusive.

Dios nunca va a operar en esa manera autoritaria, así tan unilateral sobre la voluntad de ningún ser humano. El respeta... yo creo que a veces él quisiera hacerlo, pero él está impedido por el respeto que nos tiene y por el libre albedrío que él le ha dado a esta criatura que se llama, el hombre, la mujer, que es un poquito menos que los ángeles en su dignidad.

Entonces, el respeto que Dios le tiene a su criatura adulta, le impide él soberana y unilateralmente obligarlo a convertirse, sino ya el mundo sería un lecho de rosas, un paraíso. Pero Dios no lo puede hacer así, todas estas guerras, todas estas cosas, la gente dice ¿cómo Dios puede permitir? Bueno, no es Dios. Dios está ahí mordiéndose los nudillos queriendo corregir la historia humana, pero el hombre escoge otra cosa colectivamente y se va en otras direcciones.

Pero mire aquí que Dios pone el énfasis, Dios no quiere que el hombre se pierda. Y recuerda algo interesante aquí, Dios le está hablando aquí al pueblo hebreo, al pueblo judío, su pueblo, y ya Dios viene advirtiéndole a ese pueblo, durante siglos que si no se arrepienten, si siguen adorando a dioses falsos y adorando a los demonios y cometiendo todo tipo de injusticias colectivas, y morales, Dios los va a echar de la tierra que les entregó años atrás, cuando salieron de Egipto.

Y Dios viene mandándoles profetas, y profetas y jueces para ayudarlos a salir de sus aprietos y ¿qué han hecho ellos? Han matado a los profetas, los han apedreado, cuando Dios los ha bendecido y les ha resuelto sus problemas, vuelven otra vez a hacer lo mismo. Y ya Dios está cansado. Ya está llegando al colmo de su paciencia, y les envía al profeta Ezequiel, otro más a ver si se arrepienten, y aún así no se arrepienten. Pasaron siglos para que Dios finalmente dejara caer su juicio.

Ahora, yo me pregunto aquí con la humanidad algo parecido. Dios lleva siglos diciéndole a la humanidad ciertas cosas pero el hombre persiste en mantenerse alejado de la verdad de Dios. Hay un paralelo aquí, pero también en un sentido Israel somos nosotros, porque nosotros somos ahora el pueblo de Dios, aunque también tiene sus planes con Israel. Pero Dios nos dice a nosotros algo parecido, vamos a ver acerca de eso, porque también le estoy hablando a la iglesia acerca de lo que es el comportamiento y lo que es la vida que Dios exige de nosotros.

Entonces dice, “... no quiero que se pierda sino que se vuelva....”

Es decir, primero, él tiene que volverse por su voluntad, y segundo, volverse quiere decir cambiar de comportamiento. Hay un acto de la voluntad primero y después hay un acto externo de comportamiento. Esas son las dos cosas que siempre están involucradas en el arrepentimiento en la Biblia, una decisión del corazón y de la mente y la voluntad y una decisión, entonces, que se ve en actos, comportamiento. Por eso es que esa expresión ‘que se vuelva’ que tiene una implicación física, es tan importante que la entendamos en este pasaje, ¿no?

“..... sino que se vuelva el impío de su camino y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos, ¿por qué moriréis, oh, casa de Israel?...”

Dios suplicándole a la gente. “.... y tu, hijo de hombre, di a los hijos de tu pueblo.....”

Mire qué interesante esto aquí, dice, “...... la justicia del justo no lo librará el día que se rebelare, y la impiedad del impío no le será estorbo el día que se volviere de su impiedad y el justo no podrá vivir por su justicia el día que pecare....”

¿Qué está diciendo Dios allí? Vamos a cogerlo parte por parte. Dice, ‘... la justicia del justo no lo librará el día que se rebelare...’. Está diciendo allí lo siguiente, por ejemplo, si tu eres un hijo de Dios, te convertiste al Señor, recibiste la verdad del Evangelio, dijiste, si, es cierto lo que dice la Biblia, Jesucristo es Dios, etc. y debo aceptarlo como mi Señor y salvador y tu por 10 años vives una vida cristiana correcta y te comportas bien, mantienes tu fe. ¿Pero qué pasa? Que después comienzas a hacer cosas que no son de Dios y te apartas de los caminos del Señor y no sigues la doctrina del Evangelio, y no actúas en una forma correcta. ¿Qué pasa? Esos diez años anteriores que tu pasaste sirviendo al Señor y haciéndolo todo bien, no te van a contar. No es como que te van a dar crédito y te van a decir, bueno, como tuvo diez años, le voy a dar nada más 150 en purgatorio. No, eso no trabaja así.

Desgraciadamente, qué bueno sería si fuera así, ¿no? Como que me descuenten todos los años que..... Señor, me porté mal por tres años, o por dos semanas así que me los descuentas de los 20 antes de eso. El Señor dice, no, no es así. El que se porta bien, tiene que continuar hasta el fin. El que persevere hasta el fin, ese es el que será salvo, dice la Biblia ¿no?

Ve de nuevo esta idea de..... Lo que yo quiero plasmar en nuestra mente es la gran responsabilidad que tu y yo tenemos y eso, en un sentido, a mi lo que hace que me llena de admiración, de que Dios me da tanta importancia a mi. Tu eres responsable de tu vida. Dios te creó libre, y Dios espera que tu hagas ciertas decisiones y la manera en que tu te comportes en esta vida y que tu abraces la fe del Evangelio va a determinar muchas cosas que sucedan en tu vida.

No podemos solamente mirar a Dios y decir, bueno, Dios mío, me entrego a ti, haz lo que tu quieras de mi vida, etc. Eso es cierto hasta cierto punto, pero Dios siempre va a decirte a ti, ‘no, tu tienes una responsabilidad muy grande porque yo te respeto a ti. Tu eres mi hijo adulto y yo quiero que tu te comportes en cierta manera y que dialogues conmigo.’

Entonces, “.... la justicia del justo no lo librará el día que se rebelare....” Pero mire qué interesante y que bueno es saber esto también, “.... ni la impiedad del impío le será estorbo el día que se volviere de su impiedad....”

Eso es buenas nuevas. ¿Qué quiere decir eso? Una mujer puede pasar diez años portándose impíamente, corruptamente, pecaminosamente, y un día conoce al Señor, se arrepiente, entrega su vida a Cristo, cambia sus caminos. ¿Saben qué? Esos diez años desaparecen de la computadora inmediatamente. Dios le pone, both faces o lo que sea, cubre toda esa parte de los pecados en la computadora y aprieta delete, bum, desapareció todo. No queda en el record nada. Ni un experto en computadora puede ir a buscar allí en el hard drive a ver si quedó algo. Completamente borrado del record, como si no hubiera pecado. Esa mujer viene a ser una virgen pura inmediatamente que entra en los caminos del Señor.

Todos sus pecados le son borrados y Dios dice, “.... no me acordaré de ellos...” Qué precioso es eso, ¿no? Alguien dijo, si Dios echó tus pecados al fondo de la mar, no cojas una caña de pescar y te pongas ahí a buscarlos. Porque muchas veces nosotros, saben, nuestros pecados del pasado comienzan a atormentarnos y el diablo comienza a torturarnos y a recordarnos lo que hicimos, que esto, que lo otro, y vivimos una vida de acusación.

Lo hermoso del Evangelio es que una vez que nosotros nos arrepentimos, Dios borra nuestros pecados, borra nuestro record y comenzamos con una hoja en blanco. Qué grande es la misericordia del Señor. Amen.

Tan fácil que Dios hace las cosas, el que se pierde es por su mala cabeza, porque Dios proveyó un plan, en un sentido, tan sencillo, pero Dios es tan íntegro también ¿no?

Entonces, el que se comporta mal, después del conocer al Señor y vive una vida sistemática y persistentemente pecaminosa, perdió todos esos años que metió en el record. Ahora, el que se comportó mal, no importa lo que hiciera, si hay un arrepentimiento profundo, está libre de pecado. Eso es lo que permite que nosotros pensemos, ‘mira, hay gente cuando llega al cielo, usted dirá ¿cómo ese sinvergüenza lo dejaron entrar aquí? Bueno, en algún momento de su vida tuvo un encuentro con Dios, se arrepintió y nadie puede decir quién se salva en última instancia y quién se va a condenar, déjenme decirle porque Dios es misericordioso hasta el último momento.

Por eso es que yo creo que Dios escogió al ladrón en la cruz para perdonarlo. Porque ese no tuvo tiempo de diezmar, no tuvo tiempo de decir un gloria a Dios, ¡Aleluya! No tuvo tiempo de ser bautizado en el espíritu y hablar en lenguas, no tuvo tiempo al que le robó y decirle ‘perdóname, te lo voy a pagar’, no pudo hacer nada excepto arrepentirse y encomendarse a los brazos de Jesucristo.

Unos segundos antes de morir, le dice a Jesús, ‘acuérdate de mi cuando estés en tu Reino’. Y el Señor, le dijo, ‘¿Sabes qué? No te preocupes, hoy mismo estarás conmigo en el paraíso.’ Lo único que hizo fue un cambio de corazón por eso es que yo digo, mire, yo me voy a sorprender a qué sanguinario yo voy a llevar en el cielo, porque quizás en un momento dado hubo un arrepentimiento de corazón.

Ahora, tenga cuidado, no comience a maquinar allí, bueno, lo que voy a hacer, que voy a esperar hasta el último segundo y entonces me voy a arrepentir. Señor, reprenda al diablo, como dice G. Ávila, porque algunos se van a llevar una sorpresa también, van a querer arreglar las cosas en el último momento pero ya Dios sabe su mala intención y le va a dar un puntapiés más bien, y van a terminar con los diablitos allá achicharrándose.

Hay que tener cuidado, no se juegue con Dios, no podemos jugarnos con Dios, porque Dios es demasiado viejo para que estemos tratando de hacer jueguitos con él. Él se las sabe todas. Pero esa es la verdad, es que Dios es tan misericordioso que es así.

Entonces, “......el justo no podrá vivir por su justicia el día que pecare, ni tampoco el impío se perderá por su injusticia el día que se arrepintiere....”

Mire aquí otra cosa interesante, versículo 2 dice, “... cuando yo dijere al justo de cierto vivirás y él confiando en su justicia hiciere iniquidad –mire ahí, hiciere iniquidad- .... todas sus justicias no serán recordadas, sino que morirá por su iniquidad que hizo...”

Está repitiendo la misma idea en una forma más enfática y detallada. Ahora, “.... y cuando yo dijere al impío de cierto morirás, si él se convirtiere – de nuevo, por eso es que yo digo a mi me es difícil pensar que Dios manipula al hombre y lo convierte en un robot y le dice, ‘tu te vas a salvar y por lo tanto te tienes que salvar, quieras o no y una vez que tu estás dentro del Evangelio, te tienes que salvar aunque quieras salirte o no. Porque siempre el lenguaje que yo veo en la Escritura, desde Génesis hasta Apocalipsis, cuando Dios le habla al hombre es un lenguaje de respeto por su libre albedrío, respeto por su voluntad, respeto por su libertad de escoger, respeto por su libertad de irse al infierno o al cielo, si él quiere. Ese es el lenguaje predominante, eso es lo que yo veo, que por eso es que yo no me puedo perder en un punto teológico perfeccionista y racionalista porque todo el ímpetu de la Escritura es hacia respeto por la libertad del hombre y Dios en ese momento dice, ok ¿qué tu quieres hacer? Y hay una luz que se le prende a la persona, y él tiene que decidir qué él va a hacer. Es un momento de suprema libertad en que el hombre está así cernido sobre el abismo, solamente su libertad.

Por eso a mi la filosofía existencialista, que es una filosofía moderna originada en Francia con Jean Paul Sartre, habla acerca de que el hombre es libre completamente, el hombre se mueve en un abismo. Ahora, el problema con Jean Paul Sartre y todos los demás filósofos existencialistas es que no tienen más a dónde ir, sino que simplemente el hombre está en un abismo libre, pero no tiene un Dios que lo rescate, no tiene ayuda de parte de nadie, sino que es pura libertad. El hombre es pura libertad y por eso es que la doctrina del existencialismo es tan negativa, es muy sublime, muy interesante y ha dado curso a cantidad, por ejemplo, Hemingway y otros que la convirtieron y Jean Paul Sartre mismo en sus drama y todo, en gran arte y gran literatura porque es muy dramática y preciosa en un sentido, pero a mi me gusta porque rescata esa idea de la libertad del hombre.

El hombre es libre completamente donde se pierde de nuevo es que no incluye a Dios en la película, sino simplemente libertad total. Pero la Biblia enfatiza eso de la libertad tuya y mía, y esa libertad no se pierde aún mientras estamos en los caminos del Señor, ese rejoj sigue tic, tac, tic, tac, libertad, libertad, libertad. Tu eres libre continuamente. Dios no se mete en esa dimensión sagrada de tu naturaleza.

“.....Si él se convirtiere de su pecado e hiciere según el derecho y la justicia, - otra vez, e hiciere según el derecho y la justicia - ....”

Usted ve aquí el énfasis sobre acción. Yo me pregunto a veces, mire, hay gente por ejemplo, en Latinoamérica, es un asunto de preocupación para mi. Yo no estoy seguro exactamente de la solución a ese dilema, pero, mire por ejemplo, cómo esto se aplica. Yo he leído, por ejemplo, y he conocido inclusive, gente digamos militares en Latinoamérica, que hicieron terribles daños en una dictadura en abusaron, aún políticos que abusaron de sus posiciones gubernamentales y les robaron al pueblo cantidad de dinero, millones de dólares, y se llenaron de riquezas y de dinero injusto, se compraron casas, carros, hicieron viajes al exterior. Vinieron con maletas llenas de ropa, todo esto, y un día conocen al Señor Jesucristo y se arrepienten, pero no hay ningún tipo de enderezamiento de injusticias, y nosotros los recibimos en nuestras iglesias y todo, pero yo no se si yo fuera esa persona aún cuando yo me he arrepentido hay una cosa, es que yo no he hecho restitución. Yo sigo gozando de esa mansión que le robé al pueblo, y de esos carros que le robé al pueblo y todas esas cosas y mucha gente se convierte pero no hay....

¿Usted entienden lo que estoy diciendo? Que la vida cristiana es compleja, no se crea y muchos predicadores no nos atrevemos a ponerle el cascabel al gato. ¿Quién le mete el diente a ese toro duro? Yo creo que la función de la iglesia es inquietar la conciencia de la gente muchas veces y decirle una cosa al de la izquierda y otro al de la derecha, aunque no les guste. Nosotros tenemos que estar siempre en el centro de la palabra del Señor.

Entonces, hay que tener cuidado, porque la Biblia habla de restitución. Cuando Saqueo se arrepintió dijo, ‘Señor, hoy yo me arrepiento y ¿sabe qué? la mitad de mis bienes la voy a dar a los pobres, y si yo le hice daño o mal a alguien, se lo devuelvo cuadruplicado, con intereses.’ ¿Por qué? Porque Saqueo había sido un sanguinario y un mal administrador de su posición gubernamental y él hizo restitución.

Nosotros tenemos que tner cuidado en la vida, hermanos, porque la Biblia es bien compleja. No es solamente, bueno, me arrepentí, ya arreglé mis cosas con el Señor, pero muchas veces hay ataduras y cosas del pasado que son riquezas que hemos adquirido injustamente. Hay en cosas, en todo lo posible, ahora yo no quiero que usted viva su vida tampoco torturado, si algo pasó en el pasado, usted no ha tenido ocasión de arreglarlo, lo que sea, encomiéndese a la misericordia de Dios, pero lo que yo no quiero tampoco es que seamos tan superficiales moralmente y éticamente. Porque yo creo que nos tomamos demasiadas libertades con Dios y nosotros los predicadores en este tiempo de la historia pecamos de decirle a la gente paz, paz, paz, no te preocupes, Dios es misericordioso, Dios es amoroso. Pero Dios tiene un lado también bastante serio. Y entonces le damos a la gente un falso sentido de seguridad y la gente vive un Evangelio superficial, fácil y no gozan de todos los beneficios de la vida cristiana porque hay cosas que tienen que arreglar en su vida y están cometiendo errores y permitiéndose libertades en su comportamiento y en su caminar que lo que hace es que le da lugar al diablo.

La Biblia dice ‘no deis lugar al diablo...’ no le den oportunidad, porque el diablo es un acusador terrible, es un fariseo tremendo que por donde se puede meter, por una rendijita en tu vida, por ahí lo hace. Y los cristianos tenemos que tener en cuenta esa seriedad del Evangelio, que es fe pero también es acción, las dos cosas unidas.

¿Están bastante incómodos o quieren que suba un poquito más la temperatura? Mire lo que dice, de nuevo:

“..... si él se convirtiere de sus pecados, versículo 14, e hiciere según el derecho y la justicia, si el impío restituyere la prenda –ahí está el aspecto ese que es como que él le mete un destornillador a uno en las costillas y comienza a darle vueltas- ... si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado y caminare en los estatutos de la vida no haciendo iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá....”

Ahora, recordamos también que estamos hablando en el Antiguo Testamento donde todavía esa gran ayuda que es Cristo Jesús y la gracia no estaba en su pleno funcionamiento y por lo tanto el lenguaje no está matizado como lo es en el Nuevo Testamento. Pero no quiere decir como que Dios se arrepintió y comenzó un nuevo sistema moral, como consecuencias del nuevo Pacto, él sigue usando los mismos conceptos y principios morales siempre.

Por eso es que digo, no te juegues con Dios. Me lo digo a mi mismo, no te juegues con Dios. Tenemos que tener cuidado.

“.... no se le recordará ningunos de sus pecados que había cometido, hizo según el derecho y la justicia, vivirá ciertamente....”

De nuevo, no es que él se va a salvar por solamente hacer eso. Usted puede hacer todo lo que usted quiera por corregir las cosas pero si usted no tiene a Jesús sus buenas obras no le van a servir de nada. Es Jesucristo primero, como fundamento, y después una vez que está Jesucristo como fundamento entonces Dios espera que usted haga buenas obras. Yo quiero, de nuevo, matizar eso mucho, mucho más.

De nuevo, ahí está ese concepto.... ahora vamos a leer otros pasajes por ejemplo, vamos al Nuevo Testamento ahora, vamos por ejemplo, a Hebreos, a la Epístola a los Hebreos para que usted vea cómo estas cosas se relacionan una con la otra, lo complejo que es. Así es que usted tiene que aprender a estudiar la Biblia, hermano, yo espero que un día el Señor nos lleve a todos a tener entendimiento de la Escritura, que nosotros podamos saltar las páginas de un lado al otro, concatenar una cosa con la otra, comparar un concepto, un texto con lo otro, porque somos como abogados que conocemos el código penal y podemos sacar de aquí y de allí y poner todo para tener una doctrina sana y balanceada.

En el Capítulo 10, versículo 26 de Hebreos. Hebreos es una epístola muy interesante que yo espero que un día la podamos estudiar también. Es una epístola un poco seria también, como lo es la de Santiago. A Martín Lutero de hecho, no le gustaba mucho la Epístola a los hebreos porque le complicaba la vida de su doctrina de gracia, yo creo. Pero de todas manera, mire, Hebreos 10:26, le está hablando ahora a cristianos aquí, salvados por la sangre de Jesús, salvos por la gracia, etc. 10:26, Hebreos, dice

“... porque si pecáremos voluntariamente - ¿qué quiere decir esa palabra? Quiere decir, adrede, quiere decir a propósito, quiere decir irresponsablemente, quiere decir con premeditación y alevosía, ¿no? Usted lo ha pensado bien, lo ha calculado bien, tiene ocasión de arrepentirse pero va directamente y hace lo que no es correcto.

Hay una diferencia de cuando a veces nosotros somos atrapados por el pecado o cuando cometemos un error y nos arrepentimos y volvemos a los caminos del Señor. Pero hay un llamado en la Escritura de que, mira, esa persona que peca deliberadamente, como dice aquí, intencionalmente, voluntariamente, sistemáticamente, persistentemente, un día está aquí, un día está allá. Se sale, entra, hace esto, hace lo otro, está continuamente subestimando la santidad de Dios, hay algo que aquí dice que no tiene buen resultado. Dice,

“... porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad....”

Por eso es que yo no puedo ser un calvinista acérrimo porque contradice tantos textos de la Escritura. Después que tu conoces la verdad, algunos dicen, ya ... tu la conociste porque Dios te la hizo conocer y por lo tanto ya tu eres parte del team este. No, después que conociste la verdad, ¿qué dice?:

“..... ya no queda más sacrificio por los pecados...”

En otras palabras, el que se aleja de Dios después de haber gustado de las verdades del Evangelio ya no tiene muchos recursos, no le quedan muchos recursos porque ya agotó todas las balas que tenía. Y entonces hay que tener cuidado.

Estos son los pasajes que a mi me complican la vida cuando yo hablo de la gracia de Dios y lo único que yo quiero es que usted salga de aquí es con una sombra en su cerebro, eso es todo, un pequeño puntito que le diga, ‘esto no es tan fácil como yo pensaba’. Dile a tu vecino ahí, ‘esto no es tan fácil como yo pensaba’. Estoy jugando....

Es serio el Evangelio.... el Evangelio es cosa seria. Vemos muchos pasajes así donde la Escritura, “........si pecamos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad ya no quedan más sacrificios por los pecados sino una horrenda expectación de juicio y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios..... –ay, ay, ay, ese lenguaje a mi no me gusta. Yo quisiera que me lo sacaran de la Biblia, pero está allí, ¿qué podemos hacer? Yo tengo que predicarlo porque está allí. Amen, hermana, quisiera no tener que hacerlo pero es así.

De nuevo, esto es simplemente no para aguarles la fiesta, no para dañarles el almuerzo después del servicio, pero sí para que simplemente seamos sobrios y entendamos cuán seria es la vida cristiana, ¿no? porque también recuerde ese Dios misericordioso, pero no se puede jugar con Dios.

“... el que viola la ley, dice el versículo 28, de Moisés, hablando a judíos, poniendo un ejemplo de la ley judaica, por el testimonio de dos o tres testigos muere irremisiblemente....”

Eso es en el Pacto imperfecto de la ley, “..... cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios....”

En otras palabras, si en el Antiguo Testamento, bajo una ley imperfecta, que era la Ley de moisés, el que violara la ley decía que por dos testigos tenía que morir, dice cuánto más si viola Jesús, ya no Moisés sino viola la dignidad de Jesús, viola al Hijo de Dios porque cuando nosotros pecamos en esa manera persistente y dura, estamos humillando al Hijo de Dios, estamos subestimando la importancia del Evangelio, estamos ensuciando algo tan sublime como es el sacrificio de Jesús en la cruz. Entonces es algo lógico, ¿no?

“..... cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios y tuviere por inmunda la sangre del Pacto.....”

En otras palabras, si la considerare como algo menor, sucio – “..... la sangre del Pacto en la cual fue santificado e hiciere afrenta al espíritu de gracia....”

En otras palabras, el que peca en esa manera burda está haciendo una afrenta a esa gracia de Dios, esa misericordia de Dios, ese Dios que te perdonó una y otra, y otra vez y que te perdonará muchas veces cuando tu te arrepientas y tu sigues ofendiéndolo, y él dice, ‘mira, ya tu estás abusando esa gracia, esa misericordia, ese amor de tu Dios. Tu lo estás ensuciando eso entonces solo te espera castigo.

Hermanos, esta es la palabra de Dios. Amen. No es el pastor Miranda que está molesto con ustedes sino al contrario, porque les amo me obligo de estas cosas. Habrá sermones más suaves más adelante, pero en este momento esto es lo que dice la palabra del Señor, ¿no?

Vamos a otro pasaje así rápidamente para que veamos.... por ejemplo, váyase a Hebreos Capítulo 6, ahí mismo un poquito hacia atrás, versículos del 1 al 3. La Epístola a los Hebreos fue escrita a creyentes y tiene muchas cosas interesantes, dice:

“Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo vamos adelante a la perfección, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas de la fe en Dios, de la doctrina del bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno....”

¿Qué es lo que está diciendo aquí? Está hablando acerca de.... es un llamado a los cristianos, nosotros, a ir hacia la madurez. Hay muchos cristianos que nos quedamos en los rudimentos, quiere decir las cosas básicas, la lecha de la vida cristiana. Y muchos cristianos se quedan atorado allí porque no han cambiado su comportamiento entonces es como que siempre le tenemos que estar predicando las mismas cosas básicas, la doctrina básica: el arrepentimiento, el bautismo, imposición de manos, resurrección de los muertos, y no van más allá.

¿Sabe lo que pasa? Cuando usted no se comporta en el Evangelio con la entereza y la integridad con que pide la palabra del Señor, usted se queda enano, siempre patinando, apretando el acelerador pero no arranca el carro, siempre enchivado en la misma posición. Hay cristianos que son así, eso es lo que pasa cuando uno vive una vida no consistente con la palabra del Señor, uno se convierte en un creyente superficial, nunca madura, siempre está metido en la misma posición, en el mismo lugar y por eso hay cristianos que siempre son la misma cosa todo el tiempo. Están torpes, su entendimiento no ha despertado a la seriedad del Evangelio. Hay tanta iglesia que adormece a los creyentes acerca de la seriedad de la vida cristiana, porque no los alertan acerca de estos pasajes que están en la Escritura.

Entonces, está diciendo, tenemos que ir hacia cosas mayores. Mire lo que dice en el versículo 4:

“... porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo y así mismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero....”

¿De qué está hablando aquí? De una persona convertida que ha conocido al Señor, que ha sido tocada por el Espíritu Santo y todo eso, y dice “..... y aún así recayeron sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio...”

En otras palabras, mire, usted puede haber sido pastor, evangélico bautizado en el Espíritu Santo, habló en lenguas, danzó, milagroso se hicieron a través de su vida y sus manos pero si usted se aparta de los caminos del Señor y usted persiste en comportarse en una manera indigna de Dios, no se evita que no va.... todo lo que usted hizo, todo esto, ya no le sirve para nada y eso es así con los hijos de Dios.

¿Ve? Si nosotros persistimos en meternos en la boca del lobo después que el Señor nos sacó de allí, si le muerde eso es problema suyo, no es de Dios. Muchos cristianos a veces estamos en los caminos del Señor, ya voy a terminar aquí, estamos en los caminos del Señor y nos jugamos con Dios y vamos a donde está el perro ese amarrado y lo comenzamos a abofetear en la boca y a azuzarlo y en una de esas el perro se levanta y nos pega una buena mordida y así a veces hay en nuestra vida. Hacemos decisiones y cosas que ofenden al Señor, que sabemos que no están como debe ser y viene un problema en la vida, viene una mala situación, viene una consecuencias negativa, viene un arresto, viene un accidente, viene lo que sea, ustedes saben todas las cosas que pueden venir, y entonces nos quejamos de Dios y nos apartamos y esas cosas nos vienen a ser lazos y tropiezos y todo lo que hicimos se convierte en nada.

Tenemos que tener cuidado, hermanos, con respecto a eso. Dios quiere que nosotros nos comportemos en cierta manera y que vivamos una vida recta delante de él. Ahora, qué lindo que es lo que dice en el versículo 9, quiero terminar en un punto positivo, dice:

“....pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores y que pertenecen a la salvación aunque hablamos así....”

En otras palabras, y eso es lo que yo les digo a ustedes, hermanos, a pesar de todo lo que yo les estoy diciendo, de todas estas cosas, este aspecto serio del Evangelio, ¿saben qué? yo confío que con la ayuda del Señor esto no les va a aplicar a ustedes. Amen. Por eso es que lo estoy curando en salud, más bien, le estoy poniendo ahí los antibióticos ahora, los estoy inoculando para que no se infecten más adelante. No, porque eso es lo que tiene que hacer un pastor, tiene que advertirle a su pueblo acerca de los peligros. Porque a veces vamos como corderitos mansos y no sabemos que estamos caminando entre lobos y fieras y no les advertimos a los cristianos acerca de la seriedad de la vida cristiana.

Una vez que entramos a los caminos del Señor eso es cierto, Dios manda todo su equipo y todo sus recursos a nuestro favor, pero no nos obliga a mantenernos dentro de eso, y nos dice: ‘mire, yo quiero que ustedes sean felices.’

Yo creo que el llamado a la santidad y al buen comportamiento, la parte más importante es porque nos conviene a nosotros, no porque Dios lo exige, es que la vida cristiana, mantenerse dentro de los linderos del Evangelio es para tu propio bien, es para que pudas conocer más de las bondades de Dios, para que camines por un camino despejado, para que puedas disfrutar de todos los beneficios del Evangelio, para que tu entendimiento se mantenga limpio y puedas entender la palabra porque el pecado embota el entendimiento y para que puedas ser buen ejemplo a los demás y Dios te pueda usar en las formas preciosas en que quiere usarte.

Por eso es el llamado a un comportamiento sano delante de Dios. En otras palabras, de nuevo, “.... pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores y que pertenecen a la salvación aunque hablamos de esa manera....” – aunque hablamos así, tan seriamente pero yo se que confiamos en que es diferente.

Y dice, “....porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún....”

En otras palabras, yo espero hermanos, dice él, que esto no sea aplicable a ustedes porque yo se que Dios va a ver todas las cosas buenas que ustedes han hecho. Y ese es mi deseo para ustedes, hermanos, yo se que aquí entre ustedes, nosotros, hay gente que ama al Señor. Ustedes podrían estar ahora pasando una cruda ahí en cama porque anoche se emborracharon, hicieron mala vergüenza y todo eso pero no, están aquí en la Casa de Dios. Están aquí. Gloria a Dios por eso. Y ustedes son gente que aman al Señor, se esfuerzan, hacen buenas cosas, se han limpiado de tantas cosas, hacen el bien, sirven en tantas maneras, han corregido su vida y yo confío en que Dios ve esa buena intención de sus corazones y que él va a hacer todo lo que esté de su parte para asegurarse de que ustedes lleguen a la meta. Gloria al Señor. Y que entren aunque sea oliendo a humo al Reino de Dios.

Yo creo que Dios es misericordioso y yo creo que ustedes se vayan de aquí de que Dios les ama y que me ama porque estamos haciendo todo lo posible y eso es lo único que yo les pido, haga todo lo posible y lo que es de Dios, él se encargará, usted haga la parte suya y Dios hará la suya, no se preocupe.

Y en realidad lo que nos toca a nosotros es tan poquito, comparado con todo lo que Dios hace, y ha hecho y hará que en realidad, podemos estar confiados.

“Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún, pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin para plena certeza de la esperanza..”

Eso es lo que yo digo, pero yo deseo, hermanos, aún dentro de esa benevolencia de Dios que ustedes muestren esa misma solicitud, es decir, ese mismo cuidado, esa misma insistencia, esa misma seriedad, esa misma preocupación hasta el fin. Gloria al Señor.

Este camino que usted ha comenzado llévelo hasta el fin. Amen. Que ningún diablo, ninguna cosa de este mundo lo aparten, ningún apetito, ningún afecto, ninguna tentación, ninguna persona, ningún dinero, ninguna profesión, ningún placer, ningún hábito, ninguna cosa logre apartarlo del amor de Dios que es en Cristo Jesús.

Eso es lo que... “muestre la misma solicitud hasta el fin para plena certeza de la esperanza....”

En otras palabras, si usted sabe que usted está haciendo todo lo posible por servir al Señor, usted tiene esa plena certeza de que su Dios está con usted. No tiene que preocuparse. Si usted está haciendo su parte, aunque caiga, aunque cometa errores, aunque de vez en cuando la riegue, como dicen los mexicanos o es los colombianos, no se, uno de esos, no importa. Dios va a estar ahí con usted y usted va a tener esa plena certeza de la esperanza. Usted podrá dormir tranquilo, usted podrá caminar en los caminos del Señor, usted sabrá que Dios está bien, te caíste, pero ponte de pie, sigue adelante. Dios está a favor suyo, porque él sabe que usted lo ama de corazón y que usted está haciendo todo lo posible. Usted puede estar tranquilo en el Señor de que él va hacer la parte suya.

“... a fin de que no os hagáis perezosos sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas....”

Gloria a Dios. Denle un gran aplauso al Señor. Amen. Que no nos hagamos perezosos, eso es todo lo que este sermón dice. Hay una parte que nos toca y tenemos que hacer esa parte y el Señor se encargará de todo lo demás.

Vamos a ponernos de pie un momentito. Tómense un segundo. Se me ha olvidado bien importante, me entusiasmé tanto con mi sermón que se me olvidó algo absolutamente clave, es la santa cena. Pero tome un momentito ahí, está bien así de pie y haga un acto de conciencia ahí en su corazón y pídale al Señor ahora que le ayude a ser solícito, a tomar en serio el Evangelio, a tomar a Dios en serio, nuestra vida. Oh, tenemos un Dios tan bueno, tan misericordioso, tan paciente, tan comprensivo que en realidad estos pasajes son simplemente un recordatorio, una corrección en la dirección benévola del Evangelio y si usted ha estado tomándose libertades ahí con Dios, todos tenemos que hacer ese acto de conciencia periódicamente. Vamos a arrepentirnos y vamos a pedirle al Señor que nos ayude a ser gente íntegra, gente honesta con Dios.

Eso es lo que el mundo está buscando ver una comunidad de gente seria, gente no perfecta, pero si que muestren que toman en serio lo que predican y lo que creen. Y vamos a pedirle al Señor que nos ayude a ser gente íntegra, gente seria, que camine limpiamente delante del Señor y delante de los hombres y que podamos tomar en serio el Evangelio, estar solícitos. Porque hay un componente de comportamiento que es importante en la vida cristiana, no podemos solamente reclinarnos de fe, fe, fe sino hay el otro lado del asunto también. Después yo voy a matizar todavía un poquito más, pero ahora pidámosle al Espíritu Santo que nos ayude, recuerde que esas buenas obras que se esperan Dios ha enviado a su Espíritu Santo para fortalecerle y ayudarle en ese trabajo. Usted no tiene que hacerlo solo, no tenemos que hacerlo solo.

Gracias, Señor. Recibimos tu llamado, Padre, ahora a una vida recta, solícita, íntegra, donde las cosas intelectuales estén en consonancia con las cosas del comportamiento y de la vida. Ayúdanos a ser una comunidad ejemplar, oh Dios, comienza con cada uno de nosotros, Padre. Gracias porque tu lo has hecho tan perfecto todo.

Te adoramos. Te bendecimos. Te damos gracias, Señor. Amen y amen.


Sermón de Dr. Roberto Miranda grabado 19 de agosto 2007 en Congregación León de Judá Oir | Ver (100K) | Ver (400K)

Oir y ver más presentaciones grabados 19 de agosto 2007

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