Una Cita con Cristo : Proverbios 3 (Parte 3)

 

Nuestro último programa lo dedicamos a una especie de alabanza de la palabra del Señor. Hicimos un reto a nuestros oyentes de convertirse en estudiosos de la palabra del Señor, en atesorar la Biblia y no subestimar sus enseñanzas. Hablamos acerca del hecho de que los eventos de la historia nos prueban claramente que la Biblia es la palabra de Dios.

En este pasaje que estamos estudiando Proverbios Capítulo 3 el escritor dice: “Hijo mío, no te olvides de mi ley y tu corazón guarde mis mandamientos”. Yo quiero decirte que si tu quieres vivir conforme a los mandamientos del Señor tu tienes que hacer un esfuerzo por no olvidarte de la ley de Dios. Cuando el escritor de Proverbios dice no te olvides de mi ley, está diciendo “Haz un esfuerzo por recordar mi ley”.

Sabes tu que es tan fácil olvidarse de la palabra de Dios a través los asuntos y las labores y los afanes del día, es tan fácil uno olvidarse de las enseñanzas del Señor. Es tan fácil cuando vienen las presiones de la vida, los problemas y las dificultades, quizás buscar un atajadero y violar la palabra del Señor, olvidarse de los preceptos morales de la Biblia y buscar una solución fácil a los aprietos de la vida. Pero el Señor nos dice: No te olvides de mi ley, es decir, guárdala, asegúrate de que tu siempre recuerdes la ley del Señor.

Cuando los eventos de la vida te tienten a violar y a olvidarte de la ley del Señor, recuérdala. Dice: “...que tu corazón guarde mis mandamientos”. Qué importante es que atesoremos los mandamientos del Señor en nuestro corazón, allí donde reside nuestra voluntad. Cuando la Biblia habla del corazón, habla de ese lugar central de la personalidad humana donde están las emociones, los pensamientos, la voluntad, el meollo mismo, la sustancia misma de la personalidad humana. Es allí, en ese lugar céntrico del ser donde nosotros tenemos que enterrar la palabra del Señor.

Si nosotros no ponemos la palabra de Dios en el centro mismo de nuestra vida es muy posible que la vamos a olvidar. Tenemos que hacer una decisión de atesorar la palabra del Señor y ponerla en el lugar más hondo de nuestra vida y de darle a esa palabra primacía en todas las cosas. Tenemos que estudiar la palabra del Señor, memorizarla, repasarla, repetirla continuamente de tal manera que esa palabra pase a ser parte de nuestra personalidad, que llegue a ser la esencia misma de nuestro ser.

Cuando un hombre o una mujer han llegado a ese nivel de compenetración con la palabra de Dios, entonces podemos decir verdaderamente que ha llegado a ser un hombre o una mujer de Dios. Para mucha gente la Biblia es simplemente algo que escuchan lejanamente, que respetan en una forma general pero no es aquello que define sus vidas. Las personas que yo he visto que más impacto tienen en el mundo del espíritu, aquellos hombres y mujeres que Dios usa de manera poderosa, que conquistan grandes victorias para Dios, que conocen los misterios del Señor, que tienen poder a través de la oración, y que ven milagros hechos en sus vidas, son personas que tienen una intimidad muy profunda con la Biblia. Se levantan por la mañana y lo primero que hacen es tomar sus Biblia y escudriñar algún pasaje y buscar que Dios tiene para ellos a través de ese pasaje. Y en la noche antes de acostarse, abren otra vez su Biblia y tratan de sacar de nuevo algunas enseñanzas profundas. Durante el día están continuamente meditando en los conceptos y en los principios y los consejos de la palabra del Señor. Por eso el escritor de Proverbios dice: “Hijo mío, no te olvides de mi ley y tu corazón guarde mis mandamientos”, en otras palabras tenemos que guardar la ley en la mente pero también tenemos que guardarla en el corazón, tenemos que guardarla con la razón, pero también tenemos que guardarla con los sentimientos. Y de esa manera, todas las partes de nuestro ser estarán cubiertas y estarán penetradas por los principios y las enseñanzas de la palabra del Señor.

El escritor añade algo muy interesante: “...porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán.” Sabes tu que la Biblia puede ayudarte a vivir una vida larga. Eso quiere decir que cuando tu guardas los mandamientos de Dios y cuando tu te dejas guiar por la palabra del Señor, es mucho más probable que tu vivas una vida más larga. Cuántas personas se encuentran con una muerte prematura, porque no guardaron los mandamientos del Señor. Cuántas personas hoy, por ejemplo, lamentan el hecho de que están contagiados por el sida y que están condenados a una muerte prematura, porque quizás practicaron un estilo de vida, o visitaron lugares o cometieron actos que la palabra de Dios prohíbe. Si se hubieran asegurado de seguir los consejos del Señor, probablemente no estarían en la condición triste en que se encuentran.

La Biblia es una fuente de consejo, nos libra de lugares tenebrosos, nos libra de situaciones en que podemos caer en trampas. Cuántas personas quizás han muerto en un accidente porque violaron las enseñanzas de no emborracharse, o de no manejar demasiado rápido y respetar las leyes del tránsito. Cuando nosotros guardamos la palabra del Señor, esa palabra nos asegura largura de días y años de vida. Dice la palabra que cuando nosotros dejamos que la sabiduría de Dios entre en nuestro corazón la discreción te guardará, te preservará la inteligencia para librarte del mal camino, de los hombres que hablan perversidades, que dejan los caminos derechos para andar por sendas tenebrosas, que se alegran haciendo el mal, que se huelgan en las perversidades del vicio cuyas veredas son torcidas y torcidos sus caminos.

Si verdaderamente tu quieres caminar por caminos de rectitud, y quieres tener una vida larga, una vida que llegue a su término, es importante que tu aprendas a respetar la palabra del Señor. Mucha gente por su soberbia, por su desobediencia a la palabra de Dios, muchas veces por su ignorancia, no porque sean malos de corazón, sino porque simplemente ignoran la palabra del Señor, terminan en situaciones de sufrimiento innecesario. Yo he conocido hombres en las cárceles de este estado de Massachussets que están allí y cuando los trato, descubro que no son malos de corazón, no son gente necesariamente perversa o maligna que quieren hacer daño a los demás, pero simplemente dado, por la ignorancia de su mente y su corazón, por no estar atentos a los mandamientos del Señor cometieron actos que los llevaron innecesariamente a una cárcel o a sufrimientos innecesarios. Si tan solo hubieran puesto atención a la palabra de Señor.

Dice el escritor: “...porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán”. Si tu quieres vivir una vida no solamente que tenga años largos, sino también que sea una vida de paz, en otras palabras, nosotros no solamente queremos cantidad sino que también queremos calidad. No solamente queremos una vida larga porque ciertamente hay muchas personas que llegan a una edad avanzada y sin embargo no aman la vida, quisieran la muerte más bien, y lamentan el haber llegado a la vejez. Para ellos la vida ha sido un sufrimiento y un padecimiento continuo y una soledad y un aburrimiento total, y no aman la vejez. Pero aquellos que aman a Dios, aquellos que aman la sabiduría, aquellos que aman la palabra del Señor y se dejan guiar por sus consejos, generalmente cuando llegan a viejos tienen la dulzura y la sabiduría, y la lucidez y la conformidad que no puede tener una persona que no conozca la palabra del Señor.

Por eso al leer la Biblia dice: te aumentarán años de vida pero también de paz, porque cuando tenemos a Dios en nuestro corazón y cuando sabemos que tenemos paz con Dios, entonces también tenemos paz dentro de nosotros mismos. Porque no es posible tener paz interior si no se tiene paz con Dios y no es posible tener paz con Dios si no se tiene un conocimiento adecuado de la palabra del Señor. Así que no te olvides de la ley del Señor, guárdala en tu corazón, guarda sus mandamientos y recuerda que al hacer esto tendrás largura de días y años de vida y no solamente eso sino que también tendrás paz. Que la paz del Señor sea contigo. Hasta la próxima.

Comentarios

 
 

Este estudio ha ministrado mi corazón . He leído muchas veces este libró y no había tenido la revelación de hoy . El Señor les continúe usando con gran poder!!

 
 

en mi busqueda de sabiduria, comence a leer el libro de proverbios, y agradezco a Dios por sus vidas pues este estudio y su analisis complementa un poco mas mi estudio, quiero vivir conforme la palabra y ponerla por obra, no ser un oyente un olvidadizo,..

 
 

GRACIAS POR ESTA ENSEÑANZA, JUSTAMENTE HOY ME TOCA EL PROVERBIO 3 EN LA CELULA DE ORACION DE MI BARRIO Y PEDIA AL SEÑOR ME DIERA SABIDURIA PARA SABER INTERPRETAR SU PALABRA Y LLEVARLA PARA EDIFICACION A OTROS.

Gracias hermanos, con mucho amor en Cristo Jesús desde Barranquilla, Colombia.

 
 

gracias, está muy buena la información... me sirvió de mucho

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